¡Hola! Vaya semanita... no, en serio, menos mal que mañana me espera un día tranquilo (sin universidad, sólo conservatorio). En fin, aquí estoy, viva y todo.

Gracias a kawaiigiirl, Mery Vedder, damcastillo, Gaby Sara, Silvers Astoria Malfoy, CallMeStrange, Cris Snape, Sakhory y Escristora por los reviews del one-shot anterior.


21

Ernie Macmillan

Al menos, se puede aprender

Cuanto más lo piensa, más convencido está de que la situación en la que se encuentra es de chiste.

Sigue sin comprender cómo se las han ingeniado sus amigos para dejarlo en la misma habitación que Zacharias Smith. Y encima, sin nadie más para aligerar la tensión.

Sabe que su compañero sabe que está ahí, porque de vez en cuando Smith alza la cabeza hacia él, guiado por sus incontenibles resoplidos, y bufa él también antes de acariciar a un perro que no tiene ningún reparo en morderle cuando se harta de tanto manoseo.

La tercera vez que lo ve apartar la mano, Ernie no puede evitar soltar una risita. Zacharias se gira hacia él y lo fulmina con la mirada aunque no lo vea.

—¿Se puede saber qué te hace tanta gracia?

—Tu perro te odia—apunta Ernie.

—No me digas—gruñe él—. Con Padma es más simpático—le asegura—. Y ya es menos desagradable, supongo que se está acostumbrando a mí o algo.

—Tiene la cadena enredada en el cuello—comenta Ernie. Se levanta de su silla y se acerca adonde están Zacharias y el perro, y le deslía la cadena. Le pone el extremo en la mano a su ex compañero de clase—. ¿No deberías…llevarte mejor con él?—inquiere con cautela.

El rubio se encoge de hombros.

—¿Es verdad que rompiste con Susan?

Ernie baja la vista. Ni siquiera le molesta que Smith lo sepa; supone que, si no ha sido Padma, otra persona se lo habrá contado.

—Sí. ¿Y a ti, qué?

—Nada—Zacharias sacude la cabeza y alarga una mano hacia su perro con cautela. Se gana un mordisco de su mascota—. ¡Braille, joder!—bufa exasperado. Ernie contiene la risa, pero esta vez Zach no es clemente y mueve la mano rápidamente, dándole una colleja.

—¡Eh! ¡Me has dado!—protesta.

—¿Y qué crees que quería?—replica Smith—. Que no vea no quiere decir que sea idiota. Y bastante tengo con que estés aquí como para encima aguantar que te rías de mí.

—¿Qué te hace pensar que a mí me alegra esto?—Ernie se frota la nuca—. Seguro que esto ha sido idea de Hannah; le gusta liar las cosas.

Para su sorpresa, Zacharias se muestra de acuerdo. Sin embargo, se queda un buen rato en silencio. Ernie se fija en que cierra los ojos con fuerza y los abre varias veces, y una ligera decepción aparece en su rostro cuando hace ese gesto. Se pregunta cómo debe de ser eso de no ver nada y casi se siente agradecido de la oscura quemadura que surca su rostro.

—Eres idiota—comenta tras unos instantes el rubio, acariciando a su perro con cuidado. Esta vez, Braille no le muerde.

—¿Por qué?

—Por haber roto con Susan. Padma dice que está fatal.

Ernie clava la vista en el suelo. Rompió con Susan Bones porque detesta recordar la Batalla de Hogwarts y cada vez que la veía todo se repetía en su mente. Estar con sus ex compañeros tiene un efecto parecido, Ernie ha de reconocerlo, pero no es tan horrible, porque prácticamente pasó todo el rato con Susan, y ella es la que más cosas dolorosas remueve.

—No creo que le cueste superarlo—replica cuando recupera la voz—. ¿No te gustaría olvidarlo todo?—inquiere tras unos segundos, con curiosidad. Ernie ha pensado varias veces en lo bueno que sería borrar la Guerra, las muertes y el infernal año con los Carrow de su cabeza. Sin embargo, para su sorpresa, Zacharias niega con la cabeza inmediatamente—. ¿Por qué?

Su ex compañero medita la cuestión.

—Fue una putada—responde finalmente—. Pero olvidarlo no hará que sea menos real. Ni tampoco que yo vuelva a ver. Además… el último curso fue horrible—se estremece—. Pero también pasaron cosas buenas. Empecé a salir con Padma. Y creo que ya no soy un borde de mierda—Ernie arquea las cejas—. Bueno, sí—cede Zacharias, como si hubiera visto su gesto—, pero menos que antes, supongo. Si… si no se puede cambiar, al menos se puede aprender.

Ernie se queda boquiabierto. Sí que ha cambiado Smith, piensa. Todos han madurado a pasos agigantados. Piensa de nuevo en Susan, preguntándose qué pasaría si volviera con ella. Pese a que siempre se ha jactado de ser el más responsable de sus compañeros, ahora Ernie tiene la impresión de que se está comportando como un niño. Porque Susan remueve cosas dolorosas, pero también lo hace recordar muchos buenos momentos.

—Creo que… puede… quizá… a lo mejor es verdad—es que admitir que Zacharias Smith está en lo cierto no es una tarea fácil ni agradable. El joven frunce el ceño.

—¿Acabas de darme la razón? ¿Qué te has tomado, Macmillan?

Ernie no puede evitar soltar una carcajada, y, tras unos segundos, Zacharias se une a él.

—Creo que voy a hablar con Susan—comenta cuando ambos dejan de reírse. Zacharias sonríe.

—Definitivamente, has estado comiendo setas que no debías. Nunca te he oído decir tantas cosas con sentido juntas.


Notas de la autora: Siento haber tardado en subir el capítulo, pero la universidad asfixia y ahoga y el conservatorio tres cuartos de lo mismo.

¿Reviews? :P