¡Buenas tardes-noches!
Gracias a Sakhory, silkie 19, Mery Vedder, Gaby Sara, Fiera Fierce y AnnaGreen por los reviews del capítulo anterior.
Siento el retraso, de verdad. Culpa del portátil que se rompió y se lo tuvieron que llevar a arreglar... menos mal que no me borraron los documentos.
23
Hermione Granger
La declaración más sincera
—¿Que vas a hacer qué?
Ron la mira como si acabara de exponerle un plan para desintegrar el Sistema Solar. Por unos instantes tiene ganas de reír, pero decide repetírselo pacientemente, a ver si así la idea cuaja en esa cabeza tan dura y pelirroja que tiene.
—Voy a volver a Hogwarts para hacer séptimo—dice lentamente.
—Pero… ¿para qué?—inquiere Ron—. Si podrías ser auror sin ni siquiera estudiar para ello, como Harry y yo.
Hermione respira hondo.
—Yo no quiero ser auror, Ron. Quiero terminar mis estudios y después… bueno, después ya veré lo que quiero hacer.
Ron arquea las cejas.
—Eres masoquista. ¡Mira que volver a estudiar voluntariamente!
Hermione ríe y lo besa.
—Oye, Hermione, ¿podrías llevar tú algo?
—Yo estoy mirando y comparando, Ron.
Pero se gira para sonreírle. Ron lleva un montón de libros en las manos, y también bolsas con ingredientes para pociones, plumas y pergaminos colgadas de los brazos. Su nariz y sus ojos sobresalen de la pila y la miran con cierta súplica. Hermione recuerda una película que vio en la que la chica cargaba a su novio con toda la ropa que compraba y ríe un poco.
—Es la última vez que te acompaño a comprar—le asegura Ron.
—Oh, vamos. Harry fue el otro día con Ginny y no tuvo queja, y te aseguro que no estoy comprando ni la mitad que ella.
—Porque Harry es un calzonazos—replica el pelirrojo—. Además, Ginny compra cosas que no pesan.
Hermione suspira y coge unos cuantos libros para llevarlos ella.
—¿Mejor?
Ron asiente, y no vuelve a quejarse mientras terminan de comprar todo lo que Hermione necesitará para cursar su último año en Hogwarts. Cuando terminan, van a la heladería de Florean Fortescue, que ahora lleva un amigo suyo, y se sientan a comerse un helado.
Hermione se da cuenta de que su novio la mira con una expresión extraña.
—¿Vas a venir en Navidad?—inquiere Ron entonces.
Hermione asiente.
—Mis padres me han obligado. Están enfadados porque les borré la memoria y los hice ir a Australia, y no atienden a razones, ni siquiera que fuera por protegerlos. Así que sí. ¿Por qué?
Ron se acerca a ella y le da un beso corto, dejándole un sabor a regaliz en los labios. Hermione sonríe sin poder evitarlo. Llevan tres meses juntos y sigue sin acostumbrarse a eso; le parece demasiado perfecto.
—Porque… te voy a echar de menos—admite Ron, enrojeciendo un poco. Hermione suspira.
—Ya, yo también—admite. Es cierto. Va a ser la primera vez en siete años que va a estar en clase sin Harry y Ron—. Pero te escribiré, y siempre tenemos las salidas a Hogsmeade—comenta, intentando ser optimista. Le da un lametón a su helado de vainilla.
—Mm—Ron baja la vista hacia su cucurucho, pensativo.
Querida Hermione:
¡Hola! ¿Cómo estás? Esto está un poco aburrido. Bueno, también algo triste. Mamá y George siguen estando como almas en pena, aunque menos; pero papá parece estar ya algo mejor, y Percy ni te cuento. Lleva unas semanas volviendo tarde y sonriendo cuando cree que nadie lo mira, y ayer estaba estresado porque no había podido terminar no sé qué informe. ¡Percy! ¿Te lo puedes creer? Desde que sale a no sé dónde con no sé quién, está hasta irresponsable. Y no sé si eso es bueno o malo, pero raro es un rato. Creo que George sabe algo, porque él también cambia de tema cuando se lo comento, pero a mí no me lo va a decir.
En fin, ¿cómo te va a ti? ¿Y el nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, cómo es? ¿Crees que durará más de un año?
Besos,
Ron
PD: Esto de ser auror no es tan interesante como parecía. Bueno, en realidad sí, pero como Harry y yo estamos empezando, nos toca hacer lo más aburrido. Creo que él lleva peor que yo ver cómo los aurores con más experiencia lo hacen todo y nosotros siempre tenemos misiones aburridas y simples (aunque yo creo que sigue cabreado porque el otro día nos mandaron a parar una pelea en el callejón Knocturn y acabó con dos escobas en lugar de brazos, y todavía tiene astillas en los dedos).
Hermione ríe con ganas cuando termina de leer la carta. No le cuesta nada imaginarse la suspicacia de Ron ante el comportamiento de Percy, ni tampoco la frustración de Harry por no hacer nada importante. Los echa de menos.
Pero hoy va a verlos, piensa sonriendo, guardando la carta en el bolsillo y terminándose su vaso de zumo de calabaza. Sale con Ginny y Luna del Gran Comedor y las tres echan a andar hacia Hogsmeade, ignorando los refunfuños de Filch. Luna comenta que cuando termine Hogwarts va a estudiar para ser naturalista, y tendrá como profesor nada más y nada menos que al nieto del mismísimo Newt Scamander. Parece que la perspectiva la tiene entusiasmada, porque lleva repitiendo lo mismo toda la semana.
Ve a Ron y a Harry en la entrada del pueblo. Ambos sonríen al verlas. Hermione se acerca al pelirrojo y lo abraza, y él la besa, intentando ignorar que Harry está besuqueando a su hermana a un metro de ellos.
—Hola—lo saluda. Ron amplía su sonrisa—. Te he echado de menos—admite.
Él le da un beso en la mejilla.
—Yo también. No me importaría haber vuelto a Hogwarts para estar contigo. Aunque tuviera que estudiar.
Hermione se pone más colorada que el pelo de Ron, sabiendo que ésa es la declaración más sincera que su novio ha hecho desde que están juntos.
Notas de la autora: Espero que os haya gustado. Teniendo en cuenta que lo he hecho mientras mi hermano me jorobaba, bastante alegre me ha salido...
¿Reviews? :)
