Disclaimer: Bakugan no me pertenece en lo mas minimo, esta historia esta echa sin fines de lucro y con mero fin de entretenimiento publico y personal.
Se removió nuevamente en la cama, le dolía la cabeza tremendamente y no tenía la más mínima intención de levantarse. Para su suerte, era domingo, por lo que no tendría ninguna razón para salir o ya tan siquiera ir al trabajo que en ese momento seria lo más odioso del mundo.
-No debí de haber tomado tanto-
Pensó mientras se giraba nuevamente sobre la cama, al extender el brazo sintió un bulto a su lado, ni él ni su consciencia reconocían aquel bulto, pero parecía que su cuerpo y los escasos sentidos que tuvo la noche anterior si, así que instintivamente se acurruco y acerco ese bulto a él, sintiendo como se movía…
Alto… ¿Se mueve…?
-¡Ahh!-
Abrió los ojos de repente a la vez que gritaba y se caía de su propia cama, notando como una cabellera rosada se movía entre las sabanas, con una cola acompañándole, parecía adolorido y en ciertas partes de su cuerpo se notaban varias mordidas.
-Mmm… Déjame dormir…- se quejo el más pequeño, solo para pasar a ignorarlo y seguir durmiendo
Keith le miro sin poder creerlo y cuando finalmente salió de su estado de estupefacción, se levanto, con sumo cuidado tomo algo de ropa, una toalla y se metió a bañar.
Necesitaba pensar.
No sabía qué diablos había ocurrido anoche, bueno, tenía la sensación y por el estado en el que se había levantado y visto al nekoro suponía más de una situación que había ocurrido en aquella habitación, ¡PERO!, era un pequeño nekoro, si bien, tal vez sería más comprensible si pareciera de su edad, pero…
¡Parece aun más joven que él!
Y no solo eso, el prácticamente estuvo fuera de 2 o 3 de sus 5 sentidos, prácticamente lo había violado y lo peor de todo el caso es que podía ser tomado como un pedófilo –siempre y cuando el neko tuviera la edad que pensaba que tenia, pero si era mayor y un traga años, creería en dios-
No paso mucho tiempo cuando se quedo recargado en el sillón, con la tasa de café negro –bien cargado por cierto- en la mesita y mirando el techo atentamente, este no tenía nada de interesante, pero quería relajarse, quería pensar… ¡No! Estaba equivocado, no quería pensar, quería olvidarlo todo
-¡Maldición!-se rasco la cabeza, le dolía, no tanto como en la mañana, pero aun así le dolía un poco y con tanto pensamiento le dolía aun más.
-¿Estás bien?-
-Si… Est…-se quedo sorprendido y dirigió su vista hacia la delicada y tranquila voz que le había hablado.
Noto al pequeño nekoro, se notaba que se acababa de lavar el rostro y de levantar y a pesar de parecer estar bien, realmente le debían de doler aun ciertos moretones, mordidas y la parte donde la espalda perdía su nombre al caminar.
-¿Qué ocurre?-pregunto ahora sin ningún tacto al ver como el mayor lo observaba detenidamente
Keith noto el cambio en el estilo de voz y forma en el que le había hablado, así que solo se rio divertido para después tomar un poco de su café
-¿No recuerdas nada de lo que paso anoche, verdad?-pregunto el neko que caminando tranquilamente aunque adolorido, se sentó en el suelo y apoyo su rostro en la mesita, solo para notar como su amo se atragantaba con el café
-Cof…-cuando dejo de toser miro al más pequeño, que le miraba curioso.
Antes de sentarse a tomar el té, encontró una nota pegada a la puerta, que decía claramente y con letra de Hydron: "Si el regalo de tu hermana no te gusto, no lo regreses a la tienda, yo me lo quedo." Al principio no había entendido, hasta que noto la gran caja de regalo que cuando llego supo que su hermana y Ace había llevado, fue que reacciono.
"Le compraron una mascota"
-Y valla mascota-pensó para tomar más café y después suspirar
-¿Qué? ¿Me vas a devolver?-pregunto de forma serie el neko, era pequeño, pero no idiota, varias de las mascotas que había conocido, habían vivido lo mismo que el "primero compradas, te toman y si no les gustas te devuelven", había oído mucho de ello y le habían recomendado que no tratara de resistirse, era más pequeño y débil, no llegaría muy lejos.
Y aun así, se resistió.
Los rasguños en la espalda de Keith y las marcas de mordidas en los hombros, eran clara señal de que se había resistido, pero ni así Keith lo soltó, mas bien, parecía que cuando se encontraba fuera de sus sentidos, eso no hizo más que excitarlo más de lo que ya se había encontrado.
-No lo sé- respondió Keith. No le agradaba tener una mascota, en lo más mínimo, pero le parecía cruel y sin corazón el hecho de haberse aprovechado del más pequeño y después devolverlo
-No necesito tu estúpida compasión- se quejo el neko
-…-Keith se quedo sorprendido, no había esperado eso-No es compasión, es lastima
-¡Tu!- Molesto, Lync se le arrojo encima con la mera intención de rasguñarlo, no le importaba el dolor, ese rostro debería de ser marcado de por vida
-¡Ni se te ocurra!- recomendó Keith, que intentaba mantener las garras del neko de él, pero no podía hacer mucho ya que la tenía una cola
Una linda colita que le hacía cosquillas y le distraía.
Mientras las manos del neko trataban de herirlo con las garras –oh tan siquiera morderlo- el mayor trataba de evitar heridas en su rostro oh en alguna parte visible. Continuaron peleando hasta que de tanto movimiento ambos cayeron al suelo.
Pero ni así se detuvieron.
No fue hasta que el bendito timbre se escucho –no, no se detuvieron- el bendito timbre sonó como 5 veces y nadie abrió, así que Mira, estando preocupada –mientras Ace estaba con el oído pegado a la puerta, divertido- abrió la puerta de una patada -¡O.o!- viendo la escena de un neko enfadado con la intención de matar escrita en la mirada y de su hermano –que sorprendentemente estaba molesto- con la intención de devolver al neko en la puerta
-Jajá, esto vale oro-sacando una foto
La imagen que Ace había tomado, era la de Lync debajo de Keith y el mayor sosteniéndolo de las muñecas, aquello podía ser visto en doble sentido… Oh corrección, a aquello, solo se le podía ver en el mal sentido.
-¡Keith! ¡Déjalo!- grito Mira, que con ayuda de Ace, los separaron
-Maldito gato- dijo entre dientes
-¡Bastardo!- le escupió al rostro, lo que asusto a Mira y Ace que rápidamente los separaron antes de que se continuaran matando
Después de una hora, el neko se había vuelto a dormir, y Mira –junto a Ace- trataba de convencer a Keith de que no se regresara al neko a la tienda, el cual parecía no querer dar su brazo a torcer, pero debía de admitir que en cierta parte era su culpa… Él fue quien comenzó la discusión, el se aprovecho del neko y por ser demasiado agrio, le compraron una mascota.
-Tengo una idea Keith- hablo Mira- Convive con él, solo una semana… Si en una semana, no te agrada, lo devuelves-
-Mmm… ¿Solo una semana?-inquirió Keith
-Sí, pero recuerda que se lo vas a dar a Hydron, creo que te lo anoto en la puerta, ¿no?-se burlo Ace
-Tu…-Keith lo miro, queriendo matarlo- Solo tengo una duda
-¿Cuál?-preguntaron ambos
-¿Se puede saber por qué diablos una mascota varón?-
-¿Varón?-dijo Ace, fingiendo demencia- Creí que era una mujer
-Es cierto… Diablos, nos engaño la encargada-igual que Ace, fingía muy bien
Aunque obviamente, Keith les miro directamente, tenía que descargar su furia con alguien y sabia que Ace podría ser un muy buen saco para boxear, pero este, presintiendo el peligro, dio de excusa que tenían que ir a visitar –oh joder- a los otros borrachos así que ya se iban. De esta forma, Ace se salvo de una muerte segura, por lo que Keith se regreso a la cocina, por otra taza de café
-Tantos problemas me harán envejecer antes- se quejo, sentándose otra vez
-¿Enserio?-pregunto el nekoro, que ya se encontraba de vuelta a la sala
-Pensé que estabas dormido- alzando una ceja
-Pensaste mal- fue su única contestación, a lo que Keith suspiro, poniendo la taza de café en la mesa
-Mira, se que empezamos mal…-
-Ni tan mal… oh al menos para ti… -dijo en un susurro, audible tal vez solo para aquellos que tenían orejas como el-
-Así que lo mejor sería empezar desde el principio-notando como el Neko se sentaba en el suelo nuevamente- Mi nombre es Keith Clay, ¿y tu?
-Me llamo Lync-contesto, mientras movía su cola de un lado a otro
-Bueno, Lync, yo tengo 19 años y trabajo en una empresa, se que eres una mascota y no trabajas, pero al menos dime tu edad y que te gusta o cual es tu pasatiempo-termino de decir para tomar algo de café
-Bueno, tengo 14 años, me gustan las manualidad, mi pasatiempo creo que vendría siendo, dormir-
Al escuchar la edad, Keith escupió lo que contenía en la boca –menos los dientes y la lengua-
-¿¡Que! ¡¿14?-exclamo, dejando la taza en la mesita
-Si… ¿Qué? ¿No te agrada saber que eres un pedófilo?-le dijo entre risas
-A ti te agrada saber que eres un precoz- se defendió Keith
-¡Hey! ¡Yo no soy un precoz!-
-¡Ni yo un pedófilo!-
Ambos se miraron amenazadoramente, el más pequeño gruñía como cualquier felino mientras su cola y orejas se erizaban, mostrando las uñas y las garras. Keith por su parte, le miraba fríamente, atento a cualquier movimiento del menor.
Sería una laaaaaaaaarga semana.
Notas de la autora:
Kona Kona Lee: creeme que estoy totalmente de acuerdo contigo ante el hecho de que Hydron debio de haber sido mujer en lugar de hombre... Aunque lo mismo pasa con Lync, capaz y Lync simplemente era androgino pero vestia como hombre (?)
Sobre el Shun y Ace... amm.. No se, no me llama la atencion la pareja -w-
Katarinato Kazami: Gracias por leerme =D me alegra que esta historia aun siga gustando
Moon-9215: Tu que siempre me comentas ;-; No se que haria sin tu unico comentario... Capaz y ya hubiese dejado de subir historias, gracias =D
