Disclaimer: Bakugan me sigue sin pertenecer.


El solo se había echado la soga al cuello.

No pensaba, en lo más mínimo que convivir con el menor seria un peligro, una amenaza y haría que su consciencia se quisiera suicidar –al igual que todas sus neuronas- en cualquier momento, instante, en que lo miraba. No había pasado ni un día, y en el mismo instante en que inicio la ridícula pelea…

Varias cosas caían al suelo, mientras el mayor se encargaba de poner al nekoro mas pequeño encima de la mesa, mientras el menor no hacía más que morderle los labios –que se besaban sin perder tiempo- y le rasgaba la ropa que se encontraba usando en ese momento.

-Ke… th…-Dijo el más pequeño en un suspiro, al sentir como era empujado contra la mesa y su cuello besado

¿Cómo habían terminado así?

Fácil, comenzaron a discutir sobre que uno era un precoz y el otro un pedófilo, era simple, no podían ir mas allá… Ah no, el menor tuvo que sacar otro comentario que le hizo enfurecer y en menos de un minuto ambos se encontraban peleando nuevamente, el mayor sosteniendo las muñecas del menor que se había levantado con la intención de golpearle con los pies si era posible…

Y sus rostros quedaron juntos por un instante

Y la consciencia de Keith se colgó

En menos de un instante el mayor había comenzado a besarlo recibiendo protestas del más pequeño, protestas que como empezaron terminaron, y como terminaron, comenzaron a aparecer gemidos, y justo cuando el más pequeño se encontraba casi, casi como dios lo trajo al mundo

-Pedófilo… -dijo inconscientemente Lync solo para sentir como Keith se alejaba.

Sumamente molesto, el mayor se quito de encima, dejando que el más pequeño se incorporara y recuperara el aliento que por su culpa había perdido

-Diablos… -susurro Keith

Su cabeza se golpeo contra la mesa de la sala al recordar nuevamente aquello, eran aproximadamente las 7:30 am, y dentro de 2 horas se iría a trabajar, sin embargo, no tenía ganas de seguir durmiendo –principalmente porque le toco dormir en el sofá al no querer estar junto al neko- ya que cada vez que cerraba los ojos, podía sentir el aroma del más pequeño demasiado cerca… Muy cerca… Y eso le era demasiado molesto

-Buenos días… -saludo Lync, mientras se acercaba a tomar asiento junto a él en la mesa

-Hola-le respondió desganado Keith, solo para continuar con su cabeza en la mesa

Ah Lync simplemente parecía no importarle lo que pasara entre ellos, parecía que no le tenía miedo, más bien daba la impresión de que a él le agradaba, pero como cualquier persona cuerda no lo diría ni se dejaría hacer tan fácilmente. Un suspiro mas y el mayor movió su mano en busca de su taza de café, pero al no encontrarla alzo la vista, solo para notar como el nekoro le daba un muy pequeño sorbo y al mismo tiempo alejarla y hacer cara de asco

-¿Tu tomas esto? –sacando la lengua tratando de que se le pasara el mal sabor

-Sí, ¿Por qué? –le respondió el rubio, solo para tomar la taza y tomar otro sorbo, para él le sabía bien, no entendía porque al neko no le agradaba

-Está demasiado cargado… -se quejo Lync para levantarse- te puede hacer daño

-No gracias, para mi así está bien- le respondió solo para ver que este se dirigía con dirección a la cocina, probablemente por algo de leche para tomar

Y en efecto, cuando el nekoro regreso a la sala, volvió con un vaso lleno de leche y se sentó nuevamente

-Quiero galletas-

-No hay-

-¡Yo quiero! –le grito mirándolo, a lo que molesto, Keith alzo la mirada

-Al carajo ¡Que no…!-

20 minutos después

-¡Muchas gracias!- agradeció Lync mientras abrazaba a Keith, que había salido a comprar las mencionadas galletas

-Si… Aléjate… -le pidió Keith a Lync, solo para sentirse jalado hacia la mesa, y como si quisiera volver a lo de antes, tomo de nuevo su taza y dio un sorbo

Sabía… Sabía bien… Aunque extraña, pero sabía bien.

-¿Qué hiciste en mi ausencia?- juzgo Keith al ver la sonrisa divertida del más pequeño, que había comenzado a comer de las galletas compradas

-Naaaada- mintió el más pequeño, riendo divertido

Y entonces Keith, supo que algo andaba mal, no tanto pero andaba mal, así que debía de apresurarse a saber qué diablos era lo que andaba mal… Y como si fuera brujo, bajo su mirada y entonces lo noto, su habitual café negro ahora era de color… ¿Crema?...

-¿Qué le hiciste a mi café?- se quejo Keith mirando amenazadoramente al más pequeño

-No es tu café, es el mío- le dijo Lync, cambiando ambos vasos y en efecto, el que había tenido el menor, era el de él.

-Entonces… ¿Qué le pusiste al tuyo?- pregunto extrañado, le había gustado el sabor

-Nada en especial, solo más azúcar y leche-

-Oh… -bebió de su café y lo alejo- ¡Lync!

-Ops… Creo que le puse mucha azúcar… -dijo con una tierna sonrisa, que hizo que al mayor se le fuera el enfado

En el trabajo

-Jajaja, pobre de ti, y peor porque no estás acostumbrado a los niños- se burlo otro rubio, que le dio palmaditas en la espalda

-No jodas Hydron-comento mientras tomaba café de ahí, en su apartamento, el neko no permitió que tomara café negro- No estoy para aguantarte

-Sí, tienes razón, pero te digo y te lo repitió, si no lo quieres me lo das- dijo Hydron, recargándose en la pared

-Quiero, mas no puedo, le prometí a mi hermana que cuidaría de el por una semana, así que prácticamente estoy obligado a cuidarlo- dijo enfadado, tomando de su café- Aaa… Café

-Jeje, ese neko te sacara canas verdes- se volvió a burlar Hydron, recibiendo un golpe por parte de Keith

-Ora, ora, ¿Peleando tan temprano?- hablo un chico más alto, de cabello blanco*

-Oh, Hola Shadow, y no, no peleamos, tan solo discutimos sobre el regalo de Keith- específico el rubio natural, a lo que Keith le miro de mala manera

-¿Qué? ¿No te agrado tu regalo?... Si en la fiesta no lo querías soltar- hablo ahora Shadow, haciendo que Hydron riera ya que para su mala suerte, era verdad

-Maestro Keith*, lo necesitamos- dijo un joven de cabellera ondulada azul, que al llamar a Keith a este se le iluminaron los ojos

-Sí, ya voy-tomo la mano de Hydron, le dio la taza y se fue detrás de la persona que le había llamado, quien respondía al nombre de Gus

-¡Cuida de tu neko!-

-¡Cuida de tus pertenencias!-

Ambos vieron como Keith los miro mal por última vez y luego el mencionado desapareció, dando vuelta en un pasillo, ambos observaron su ida por un minuto –minuto que Hydron aprovecho para beber de la taza de café-

-Oh dios, pobre tipo- dijo Shadow entre risas

-Para mí que termina volviendo a acostarse con el neko y amándolo- dijo Hydron, dejando la taza a un lado y sacando dinero

-¿Qué? ¿Apostamos? –haciendo lo mismo

-$100 a que no se deshace del gato-

-$100 a que el gato lo hace gritar más de 10 veces-

Ambos sonrieron, y apretaron sus manos entre si

-Trato- dijeron al unisonó

6:00 pm

Keith iba caminando tranquilo con dirección a su apartamento, había tenido una buena jornada en el trabajo y no había nada de lo que se quisiera quejar, en sí, más bien parecía que le quería agradecer al mundo por estar con vida, se encontraba bien, tranquilo, incluso había decidido usar las escaleras y no el elevador para llegar a su apartamento –su apartamento queda en el 4to piso-

También se había quedado pensando en lo último que le dijo Hydron

-Mira, te diré esto solo para ser más malo y seguir burlándome- aclaro el rubio

-Mmm… - Keith, solo le miro feo y se trono los dedos

-Tranquilo, tranquilo, no es nada malo- volvió a aclarar con algo de temor

-Sí, eso pensé…-

-Mira, antes que nada, recuerda que tu nekoro no te pedirá nada…-

-Me pidió unas galletas esta mañana- se quejo Keith

-Bueno, te pide comida porque es una necesidad básica, pero no te pedirá ropa, ni accesorios, ni nada material, así que mejor ve pensando en que comprarle, a menos, que lo quieras traer con la misma ropa toda la semana- dijo Hydron, mientras comenzaba a juguetear con su propio cabello

Y Hydron tenía razón, el nekoro estaba usando la misma ropa con la que había llegado a su apartamento, si bien, en ciertos momentos podía ver al neko sin camisa –debido a que la mojaba- pero solo eso, el neko no usaba nada más que una camiseta roja con un pants de mezclilla. Y ya.

-En efecto, habrá que ir a comprarle ropa- pensó, mientras se posicionaba frente a la puerta de su apartamento

Suspiro.

No quería abrir, sabía que algo andaba mal, solo toco la perilla y volvió a suspirar.

-¿No podía ser tan malo?...

Giro la perilla y lo que vio, no le agrado en lo más mínimo.

Sentado en el piso –usando una camisa de Keith que le quedaba grande- se encontraba el nekoro en medio de toda la sala, la cual se encontraba con todas las cosas tiradas, por sin ningún lado, y el neko jugando con sabrá dios que se habrá encontrado por ahí.

1…2…

-Hola Keith-el neko lo noto, así que se giro a verlo, sus ojos azules brillaban intensamente, y su sonrisa, acompañada por los movimientos de su cola y las orejas en posición de sumisión*

… ¿Qué seguía?...

-Hola Lync-respondió el rubio, entrando al lugar y cerrando la puerta, se acerco al más pequeño y le acaricio la cabeza

-Miau… -

-No lo puedo culpar… Es mi problema por dejarlo solo-Se echo la culpa Keith, solo para ver como Lync sonreía divertido

-Muajajajajajaja- reía Lync internamente

Lync-1

Malos pensamientos de Keith- 1

Keith, consciencia y compañía- 0