Disclaimer: Bakugan no me pertenece.
-¿Qué diablos estás haciendo?-
Se quejo Keith, al ver como Lync se encontraba arrodillado en la barra donde estaba la licuadora al lado de la estufa, checando curiosamente los gabinetes de arriba donde guardaba las galletas, condimentos y demás cosas que no necesitaran ir en el refrigerador, pero que le estorbaban en donde cortaba la comida.
-Nada-
Respondió rápidamente el más pequeño, que continuaba moviendo las cosas en el gabinete, notando que mero atrás, pero muy atrás se encontraba un frasquito de vidrio, pequeño, de color verde y con una etiqueta, la cual curiosamente, decía algo ridículo.
"Bébeme"
-¿Qué es esto?-dijo Lync, a la vez que sacaba el frasco
-Que es… ¡Dame eso!- asustado, Keith se acerco velozmente a Lync, lo bajo de la barra, guardo el frasco y cerro del gabinete fuertemente
-Esa nota es estúpida- comento- Parece sacada de Alicia
-¿Si verdad?... Pensé lo mismo cuando leí la etiqueta- dijo con una gran gota estilo anime
-Pero… ¿Qué es?- volvió a insistir el más pequeño con su ya antigua pregunta
-Mira Lync… En este mundo, hay cosas que no se deben de saber, hay otras que se deben hacer, otras mas que no se deben de saber pero que sabes, y otras que debes saber pero no debes saber-
Lync solo lo miraba… Sí, porque ni siquiera le había estado prestando atención a lo que decía después de los tres puntos suspensivos, y cuando finalmente Keith se había callado, Lync espabilo y parpadeo varias veces ya que por cinco minutos ni siquiera había parpadeado, era suerte haber tenido la boca cerrada
-Ve al grano-
-No te diré, no debes de saberlo-
-Ok, no tenias que darle tantas vueltas al asunto- se quito las manos de Keith, las cuales reposaban en sus hombros- Ahora con permiso
-A donde- dijo Keith, a la vez que tomaba uno de los hombros de Lync y lo jalaba, ya que este parecía tener la diabólica intención de ir por el frasquito
-¿No te das cuenta?... Hare caso a la etiqueta-
-Veta a la chingada- le dijo molesto-
-Dame una razón-
-Fue un regalo de Ace-
-… Ok, eso es suficiente- dijo Lync mientras se iba a la sala
No conocía completamente la relación que tenían ambas personas, solo había algunas cosas que quedaban completamente claras, entre ellas, habían 2 principales:
1.- Ace era el novio de la hermana de Keith, lo que hacía que Keith se pusiera celoso y no lo pudiera ni ver en pintura, es decir, lo odiaba, lo aborrecía si pudiera ocurrirle un accidente ocasionado por sí mismo –refiriendo a que Keith ocasione el accidente- … Lo haría.
2.- Ace parecía tener la misma manía en contra de Keith, ya que parecía que solo buscaba excusas para molestarlo, oh joderlo, aunque sabía que su vida peligraba cada vez que lo intentara.
Sin embargo, de ahí en adelante y las pocas veces que habían convivido, había notado que Keith no lo aguantaba, no lo tragaba, no lo digería. A pesar de que parecía que Grift ya llevaba más de un año de noviazgo con Mira.
Así que de todas formas, pasara lo que pasara debía de tener cuidado, no vaya a ser que ese botecito tuviera veneno.
-¿Es veneno?- Pregunto Lync, cuando ese pensamiento había cruzado por su mente
-Mmm… -Keith se lo pensó un poco, tal vez si le decía que era veneno se mantendría alejado de ese frasco- Realmente no lo sé, pero es algo que sospecho, de todas formas, no pienso matar a ratones o cucarachas inocentes solo para probar si funciona
-Es cierto… Las ratas no tienen la culpa, tal vez si las cucarachas…-
Y Keith se rio un poco, recordando que la noche pasada Lync se había asustado fácilmente al ver una cucaracha y que él había tenido que ir a matarla por el más pequeño no tenía el valor suficiente –aparte de que lo había sacado de la cama a patadas y parecía no querer dejarlo dormir sin haber matado a la cucaracha antes-
-Pero de todas formas, prométeme que no tocaras ese frasco-
-Lo prometo- dijo Lync, cruzando los dedos por su espalda.
Su amo había dudado en contestarle si esa cosa era veneno y se había quedado pensativo, si realmente aquello era veneno, así que no pasaría nada de malo si probaba un poco de esa cosa… A fin de cuentas, bien dice la gente por ahí "Poco veneno no mata".
-Bien… ¿Quieres merendar?-
-Claro, galletas con leche-
Ya eran pasadas las 11 de la noche, y Keith se encontraba profundamente dormido en su cama, donde se supone, también reposaba su nekoro, que había insistido tanto que este le había permitido acostarse a su lado para dormir, a fin de cuentas no ocupaba tanto espacio –aunque realmente cuando Keith iba a correr al más pequeño, este ya se había quedado dormido en la cama, y como le parecía tan adorable, no tuvo la suficiente crueldad para despertarlo oh mandarlo a dormir al piso-
-Mmm… No creo que sea veneno-
Dijo para sí mismo el nekoro, tomando la botellita de vidrio que el rubio le había quitado, para pasar a abrirla y olfatearla.
-Está bien que se odien… Pero no creo que Ace sea un asesino…-se bajo de la barra y se dirigió a la habitación de Keith
Con sumo cuidado, se metió en esta, caminando en cuatro con el frasquito bien cerrado en su boca, con dirección a la cama, justamente en el lado donde Keith se encontraba durmiendo, acomodado boca arriba. El más pequeño, con cuidado, se subió en la cama y se sentó primero en el abdomen del rubio, quitándose el frasco de la boca
-Esto será difícil-
Pensó el peli rosa, notando que el rubio se encontraba durmiendo con la boca cerrada, se veía tranquilo eh impasible de aquella manera mientras dormía, parecía… parecía…
-Jajaja, se ve bien idiota-
El peli rosa se rio, mientras que con la luz de la luna miraba el rostro de Keith, con una gran sonrisa, si su amo escuchara el comentario que acababa de pensar, estaba seguro que no viviría para contarlo.
Finalmente volvió a mirar el frasco, y leyó nuevamente la nota…
"Bébeme"
¿Lo bebe? ¿Oh no lo bebe? ¿Qué es?
Y justo en ese momento, el reloj marco las 12…
