"Táctica y Estrategia."

Por B.B. Asmodeus.


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Fandom: Fusión de Sailor Moon Classic con Game of Thrones/A Song of Ice and Fire.

Parejas principales: Neo Reina Serenity (Usagi Tsukino)/Kou Seiya (Sailor Star Fighter), Haruka Tenoh (Sailor Uranus)/Kou Yaten (Sailor Star Healer), Michiru Kaioh (Sailor Neptune)/Kou Taiki (Sailor Star Maker). Menciones de Kou Seiya (Sailor Star Fighter)/Personajes originales, Ami Mizuno (Sailor Mercury)/Makoto Kino (Sailor Jupiter), y se vienen más sorpresas.

Parejas secundarias: Menciones de Rey Endymion/Neo Reina Serenity. Pero recuerden: nada es lo que aparenta ser.

Rating: Adulto, por sexo y violencia.

Categorías: AU, Post-Canon, Romance, Drama, Temas Bélicos, Batallas Épicas, Triángulos amorosos (no lo parecerá al principio, estén preparados), Hechicería (estilo necromancia), Fantasía, Aparición de Dragones (CLARO QUE SÍ) y otras criaturas mitológicas, Acción/Aventura, Humor.

Spoilers: Todo canon de Sailor Moon: Sailor Stars y de Sailor Moon R.

Game of Thrones: referencias de los episodios 1.10 "Fire and Blood", 5.9 "Hardhome", 6.2 "Home", 6.9 "Battle of the Bastards", 7.6 "Beyond the Wall", 7.7 "The Dragon and the Wolf", 8.1 "Cripples Bastards, and Broken Things", y 8.2 "The Long Night." Por ahora, al menos.

Sinopsis: 10 años después, la Reina de Tokio de Cristal y la Comandante Star Fighter se reúnen para pelear un enemigo en común. Su alianza política, sin embargo, mostrará que, a pesar de los años, todavía podría poner en jaque al Destino. Fighter pronto descubrirá que Tokio de Cristal no es lo que la propaganda vende, y la Neo-Reina tendrá que enfrentar a fantasmas del pasado nacidos de sus fallas de juicio como Soberana.

Notas:

i. Trasfondo sobre mi interpretación de Usagi en este universo: trataremos con la Neo Reina Serenity, no la Usagi Tsukino que Seiya conoció. Su personalidad, aunque no cambiada radicalmente, sí presentará más madurez y conocimiento de guerra y política. Y sí, ésta Usagi es capaz de mentir. En este universo, Usagi ascendió al trono cuando cumplió los 22 años, como en el manga. Por el bien de esta historia, mi versión de la Neo Reina sí tendrá límites a su poder. Por igual, Usagi sigue envejeciendo a la par de Seiya y las demás. Más adelante verán por qué, es parte de la trama principal.

v. Todas las traducciones de Alto Valyrio vinieron del traductor online.

vi. Mi Helios no es el Helios de ningún otro canon de Sailor Moon. Mi Helios es más divertido.

vii. Este fic nació de mi serie de drabbles "Es tan (Poderoso)." He cambiado detalles del drabble por ajustes de la trama, pero puede considerarse una extensión.


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Vol. I: Dos Noches y Un Día.

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Prólogo.

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"Mi táctica es

quedarme en tu recuerdo."

-Mario Benedetti.

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SEIYA I.

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La Reina viene.

Los tambores del Fuerte Nacken trajeron el mensaje, tum-tum-tum.

La Reina viene.

Resultaba ridículo que después de una década, las rodillas de Sailor Star Fighter quebraran ligeramente con la noción de verla de nuevo. De las profundidades de su estrella interior, Seiya rompió su prisión. En segundos, su ser se contaminó con ansías. Emoción.

Añoranza.

"¡Abran las puertas!" Sailor Star Healer vociferó, desde el otro lado del Fuerte. Los portones del lado oeste rechinaron con el esfuerzo de las palancas. A pesar de la distancia, Healer buscó por Fighter, incertidumbre marcando sus facciones.

La Comandante Fighter tragó saliva. Intentó no apresurarse, no ser tan obvia. Sus botas golpearon la piedra y el metal con la firmeza de sus pasos.

"¡Abran paso! ¡Abran paso para la Reina!"

Los gritos de las Sailor Star Senshis trajeron un aire lleno de expectativa. Kinmoku no recibía muchas visitas intergalácticas, después de todo.

"Acudió a nuestro llamado desde otro Sistema Solar. No puedo creerlo." Sailor Star Maker apareció cerca de su hombro. Ambas observaron desde la Torre Norte, boquiabiertas por el marchar de los soldados de armaduras doradas. Armaduras pertenecientes al poder militar de la Tierra.

El verdadero impacto vino por los aires, manifestado por el agudo chillido de un pegaso.

Sailor Fighter giró su rostro hacia el cielo, justo a tiempo para ver a la criatura volar sobre el malecón del Fuerte Nacken. Los labios de Fighter se partieron una fracción en asombro, al por fin, posar sus ojos sobre el mito.

Conque el Pegaso Helios; el fiel corcel al servicio de Tokio de Cristal.

-Huh. Fighter lo había visualizado más pequeño. Más cursi.

Resultó ser una criatura no tan de ensueño como los rumores le habían atribuido. La criatura aterrizó en el borde de piedra que desembocaba al malecón de la Torre Este, justo donde la Reina Kakyuu ahora se asomaba, ante las noticias de los visitantes. Los ojos de Fighter se percataron de la figura deslizándose del lomo de la criatura, aterrizando justo frente a la Soberana de las Flores Doradas.

Odango.

Fighter no pensó. Simplemente comenzó a correr.

Maker no la detuvo.

(-"Siempre seremos buenos amigos, Seiya.)

"¡La Neo Reina está aquí! ¡Abran paso!"

Diez años sin verla, por lo menos en la cuenta de Kinmoku. ¿Había transcurrido más tiempo en la Tierra?

"¡Abran paso!"

Fighter bajó las escaleras de piedra y corrió por la planta baja del patio donde los soldados seguían preparándose para la inminente batalla. El Ejército Dorado parecía no acabar, pronto llenando el lado oeste del Fuerte. Fighter siguió su camino, sin embargo, conociendo la ruta al malecón como la palma de su mano.

Un ventarrón de aire helado le golpeó el rostro, al tocar la planta donde el Pegaso había aterrizado. Extrañamente, no hubo pista de la criatura alada por ningún lado al llegar. Jadeando, Fighter se obligó a tomar un momento para recuperar su aliento. Comenzó a rodear el malecón lentamente.

Lo primero que divisó fue un joven de cabello claro, recargado en el borde de piedra, mirando hacia el fiørdo. Al escucharla acercarse, el joven torció su perfil hacia Fighter. No brindó ningún gesto en especial, neutro como una estatua de mármol.

El cuerno dorado saliendo de su cabeza, sin embargo, fue una pista que Fighter guardó mentalmente para sí. Siguió caminando, de reojo todavía analizando al joven de vestimentas elegantes.

"Lamento no poder hacer más."

Fighter brincó físicamente, al atrapar la porción de la conversación.

"Su Majestad, su ayuda es más que suficiente. Nos honra con su presencia. Nunca imaginamos que nuestro llamado por auxilio podría llegar a Sailor Moon a tiempo."

Fighter se detuvo justo a espaldas de la Neo Reina Serenity, su corazón palpitando aceleradamente.

"Me temo que Sailor Moon ha estado fuera de servicio por un largo tiempo, Reina Kakyuu." La voz fue más madura que la última vez que la había escuchado. "Nunca es demasiado lejos, sin embargo…" Las coletas rubias permanecían impecables, y éstas danzaron cuando el perfil de la Reina se dobló en la dirección de Fighter. "…para escuchar la súplica de una vieja amiga."

Kakyuu intercambió una mirada entre la Neo Reina y su propia Comandante. Fighter relamió sus labios, esperando que la Soberana supiera leer la súplica de su lenguaje corporal.

Tras una pauta, Kakyuu inclinó su mentón. "Su Majestad… Las dejo para que Kou Seiya pueda otorgar su propio agradecimiento a una vieja amiga, entonces." Tras hacer una ovación frente a la Reina Lunar, Kakyuu supo desaparecer del malecón en dirección opuesta por la que Fighter había arribado.

La Neo Reina, ya a solas, caminó hacia el borde del malecón, todavía dándoles las espaldas. Sus manos estaban unidas entre sí, envueltas en guantes de cuero rosado. Su atuendo consistía en un abrigo de cuerpo entero de materiales hechos para brindar calor ante las bajas temperaturas. Blanco como la nieve, esponjoso como un malvavisco. El cuerpo de la Reina fue un imán, aun así, gracias a la ceñida forma del atuendo.

El cuerpo de Odango había cambiado también.

Se había rellenado en recovecos de una mujer, y no el de un adolescente de diecisiete años.

Fighter hizo algo que no había hecho desde que había desaparecido del techo de una preparatoria terrícola. Activó su henshin con el propósito de otro tipo de transformación. Magia morfó su cuerpo y su voz.

"Tenemos políticas estrictas contra caballos volando en el malecón Real, ¿sabes? Tienen que pasar por una inspección de pulgas en la entrada del Fuerte."

Hubo un momento de silencio que provocó que la Neo Reina girara hacia él, faroles azules agrandados. Cuando la suspicacia fue cambiando a incertidumbre, y hasta culpa, una risa salió de la boca de Kou Seiya.

"¡Uy!" Odango brotó de la pulcra imagen de la Reina, color llenando su rostro. "¡Seiya, sigues siendo un grosero!... ¡Oh!"

El abrazo en la que fue envuelta la tomó por sorpresa. Justo como Seiya lo había deseado. La rodeó con delicadeza, no queriendo asumir demasiado de una intimidad que no habían tenido en años. Odango no fue la misma historia. En cuanto se dio cuenta de lo que sucedía, la mujer lo acogió con cariño.

Seiya suspiró con dicha. Con incredulidad, por tenerla aquí. "Y tú sigues siendo la misma cabeza de Bombón despistada."

Los guantes de cuero de la Reina se apegaron a los hombros de Seiya, cubiertos por su propio abrigo de piel de ariga, para proteger a la Comandante del frío del norte.

Seiya no se contuvo. "Tu estrella sigue siendo la más cálida de la Galaxia." El susurro se quebró de su garganta.

Un momento de silencio se tejió entre los dos.

Luego, vino un burlesco: "¡Ha!" Odango deshizo el abrazo para alinear sus rostros. Sus labios con labial rosáceo se curvaron en una pícara sonrisa. "Sinvergüenza, ¿en serio intenta cortejarme frente a sus tropas, Comandante?"

Seiya le guiñó el ojo, "Depende, ¿está funcionando?"

"Mm." Odango no rompió en risillas nerviosas como lo hubiera hecho en su juventud. Una serenidad -nueva para Seiya- ablandó las facciones de la Reina, mientras fue inspeccionado. Finalmente, Odango se paró de puntillas para acercarse a su oreja derecha. "No has cambiado para nada. Me alegra saberlo."

Seiya se ahogó con su propia lengua.

Su cerebro, irónicamente alrededor de tanta nieve, se sintió consumir en fuego, una considerable cantidad de neuronas perdiéndose con la cercanía. "Su Majestad…" Carraspeó su garganta, separándose de la mujer para inclinarse de manera formal frente a ella. "Bienvenida a Kinmoku-sei. Gracias por asistir a nuestra ayuda."

La etiqueta era importante.

Lo último que deseaba sería causar malentendidos y rumores entre su gente.

"Gracias por recibirnos. Puede levantarse, Comandante."

Cuando Seiya obedeció, su cuerpo regresó a su forma natural. Aunque había sido divertido usar la magia de transfiguración, Seiya había dejado de pulir aquella habilidad desde hacía bastantes años. Alargar su efecto, hoy en día, se limitaba a meros momentos.

Sonriendo, Sailor Star Fighter, ofreció su brazo. "¿Lista para el tour?"

Serenity sonrió, emocionada. Entrelazó su brazo con el de Fighter, sin dudarlo. "Helios, por favor auxilia a la General Uranus a transportarse desde la División hasta acá. Tengo el presentimiento que apreciaría el atajo justo como yo."

Helios asintió. Justo frente a sus ojos, el humano morfó en una cortina de resplandor dorado. El Pegaso chilló en antelación a tomar vuelo, estirando sus alas.

Al comenzar a descender los escalones de piedra, Fighter mordió su labio. "¿Escuché bien? ¿General Uranus?"

Serenity le lanzó una mirada divertida. "Sailor Fighter, no dejes que te provoque."

Fighter rodó sus ojos. "Siempre ha sido el caso contrario. ¿Qué hace aquí? Em, quiero decir, no es que no apreciemos la ayuda…"

"Sailor Uranus no aceptaría el uso de sus hombres sin incluirla en el viaje hacia acá." Serenity se encogió sus hombros. "Ya sabes como es. Es difícil leer siempre las intenciones de Haruka. Los años no han cambiado esa parte de su personalidad."

"¿Y Sailor Neptune? ¿También viene?"

"Oh." Serenity se apresuró a colocar un dedo enguantado en sus labios. "¡Ssssh! ¡No, y por favor no menciones a Sailor Neptune frente a ella en estos momentos!"

Fighter encumbró su ceja con intriga. "¿No me digas?"

Un puchero le siguió. "Por favor, Fighter. No me obligues a hacerlo una orden."

"Oooh, así quieres jugar." Fighter rio ligeramente. "Sí, sí, como sea. Tienes mi palabra, Odango."

"Nunca cambias, baka. Siempre acaparando toda la atención para ti sola, ¿eh?"

Fighter y Serenity dirigieron su atención a la planta baja de la torre. Donde Sailor Star Healer y Sailor Star Maker les sonreían, esperando.

Serenity se soltó de Fighter al instante. No hubo protocolo formal que la pudiera frenar de bajar los escalones restantes para lanzarse hacia las Star Senshis, aplastando a ambas en un enorme abrazo. Healer carcajeó con el entusiasmo, apoyando a la Reina para que no resbalara al suelo. Maker, más quieta con su calidez, posó una mano en el hombro de Serenity para apaciguarla.

"Healer, Maker, por Kami-sama." Se escuchó de la Reina, su voz aplastada sobre los abrigos de ambas. "¡Ha transcurrido tanto tiempo sin vernos!"

"Sí, y luces casi la misma de siempre, Usagi. ¿Cuál es el secreto?" Healer sobó su nuca con la equivocación. "Oh, digo, Su Majestad."

Serenity acogió las mejillas de Maker y Healer con cariño, a pesar de la metida de pata de Healer. La dulce contemplación de la Reina pareció dejar a las Senshis algo desconcertadas. Cuando Fighter se les unió, un trance pareció romperse en la Reina, provocando un profundo suspiro de la Soberana.

"Lo siento… es sólo que…" Más controlada, Serenity dio un paso atrás, soltándolas. "Temía que llegara demasiada tarde. Sé que cabía la posibilidad de que no las volviera a ver con vida."

Fighter tragó saliva. Sobre el hombro de la Reina, conectó su mirada con la de Maker.

Healer fue la primera en encontrar su voz. "Vamos. Sabes muy bien que se requiere más que una horda de zombis, para poder derribarnos."

"¿Es eso lo que son? ¿Zombis?" Serenity preguntó con honesta curiosidad. "El mensaje de Seiya no fue muy claro."

"Discúlpanos, no podíamos revelar información clasificada hasta que llegaras." Maker suspiró. "Así los llamamos, porque sólo pudimos encontrar una similitud entre este enemigo y las criaturas de terror que describían en aquellas películas de la Tierra. Honestamente, no estamos seguras de la verdadera naturaleza de su energía maligna. Son seres… extraordinariamente resilientes. Han atacado otros planetas antes de Kinmoku y sospechamos一"

"Podemos entrar en más detalle en la Junta del Consejo, Sailor Maker." Fighter endureció su tono, no queriendo abrir el tema en la vulnerable posición del aire libre. Hablar de la caída de la Capital de Kin-Norte todavía pesaba en su consciencia. Y había ojos y oídos en todas partes. "Mientras tanto, deberíamos mostrarle a la Neo Reina donde se hospedará, ¿no crees?"

Maker alzó una ceja analítica. "Hai, por supuesto." La castaña estiró un brazo para invitar a Serenity a seguirle. "Me temo que nuestros aposentos están algo limitados, Su Majestad."

"Comprendo." Serenity murmuró. "No quiero causarles más inconvenientes. Uranus, Helios y yo podemos compartir habitaciones, no se preocupen."

"Nunca." Fighter gruñó a lo bajo. "Odango, no seas así. No sacrifiqué mi recámara por nada."

"Fighter." Healer le dio un codazo. Fighter le regresó el ataque.

"Chicas." Sailor Maker les ladró. Serenity las observaba con una expresión divertida. "Por los soles de Kinmoku-sei, ni en enfrente de Serenity-Joō se pueden comportar."

Decidiendo ignorar a su líder, Sailor Healer se apresuró a caminar a lado de Serenity. "¿Así que sólo Uranus viene contigo, Usagi-chan?"

-Y me regañas a mí por irrespetuosa, Fighter se quejó para sí. Sintió a Sailor Maker unírsele a su flanco derecho y ambas compartieron una sonrisa resignada. Era raro que Sailor Healer se mostrara de mejor humor. Últimamente, su compatriota había sido una caja sellada, imposible de adivinarle la combinación. Le permitieron este desliz por la misma razón一por la esperanza de que su mente pudiera despejarse de los malestares de la inminente batalla.

"Sailor Mars, Sailor Jupiter y Sailor Mercury cuidan de otros continentes por ahora, Sailor Healer. Sailor Venus permaneció en la capital con el Rey Endymion. Y Sailor Neptune, bueno… Lamentablemente, su puesto no le permite dejar su estación en el Castillo de Tritón mientras estemos bajo una nueva amenaza. El caso es el mismo con Sailor Pluto y Saturn. Permanecerán en alerta alrededor de la órbita de la Tierra, hasta que les indique lo contrario."

"Oh, vaya." Healer se escuchó impresionada. "Eso implica mucho trabajo. Uno escucha sobre Tokio de Cristal y asume que ése es el límite de tu gobierno. Pero no es así. Estás haciéndote cargo de todo un Sistema Solar, ¿ne?"

La Neo Reina se limitó a sonreírle a su acompañante. "En fin, las chicas se tomaron el mensaje de Sailor Star Fighter muy en serio, en caso…" Serenity compartió una mirada con Healer, Fighter y Maker.

Fighter comprendió el mensaje. Meneó su propia cabeza. "En caso de que el primer frente de defensa falle."

"Es sólo una precaución." Serenity añadió. "Ya las conocen. Las Sailor Outers no son las más optimistas del grupo."

"Que sí no." Healer resopló por su nariz.

"¡Sin embargo!" El rostro de Odango resplandeció de repente, ya con todas caminando por la explanada principal del Fuerte. Los Soldados Dorados permanecieron en formación en la cercanía de su Soberana, sus filas atravesando hasta el exterior del Fuerte. "No todas son noticias malas, Sailor Healer. Puede que las chicas no hayan podido acompañarme, pero otra personita pudo colarse entre el pelotón, Helios y Sailor Uranus…"

Hubo un momento, donde las Sailor Starlights permanecieron en completa incógnita, mientras Odango apuntaba al cielo con énfasis.

No pasó nada.

Serenity suspiró. "Auch. Uranus, ¿dónde estás?"

A la distancia, se escuchó al Pegaso chillar de nueva cuenta. Fighter colocó una mano sobre su rostro para discernir mejor al animal aproximándose.

El Pegaso voló sobre el perímetro del Fuerte entero, dando una vuelta entera, antes de aterrizar en el tejado de la Torre Sur. De allí, la criatura hizo un salto a la explanada, casi aplastando a Sailor Healer en el proceso.

"¡Helios! ¡No seas grosero!"

El maldito Pegaso otorgó una expresión que Fighter pudo jurar hablaba de maldad pura.

De su lomo, Sailor Uranus se deslizó de un sólo brinco. Fighter la analizó y ladeó su cabeza de un costado a otro. La poca diferencia que descubrió a sus recuerdos fue increíble. Sí, sus facciones habían madurado al igual de Odango y su fuku había sufrido ligeras ediciones desde entonces, pero la misma expresión antipática de antaño permanecía en Sailor Uranus. Hasta su nariz se retorció de la misma forma que había hecho en la Tierra, cuando había tenido que lidiar con los Three Lights.

"Se tomó su tiempo en mandar a Helios, Majestad." El gruñido fue un poco más ronco que al de su juventud. "Estaba congelándome el trasero en el perímetro exterior."

Serenity suspiró. "Uranus-san. No seas descortés."

Sonriendo, Fighter colocó sus manos en su cintura. "Eso sucede cuando no usas abrigo. Ni siquiera tu ego puede ser suficiente para mantenerte caliente en estas condiciones."

Uranus se cruzó de brazos. Ambas compartieron una mirada eléctrica. "Fighter."

"Uranus."

"¡Meow!" Luna saltó al piso, estirando sus patas frontales y traseras. "Uranus tiene razón, Usagi. Este frío es idéntico al del Polo Norte y no veníamos preparados."

"¡Luna!" Sailor Healer se volteó hacia Odango en sorpresa. Ante la sonrisa de la Reina, la Star Senshi corrió hacia la gatita, hincándose frente a ella para recibirla en sus brazos. "No te preocupes, yo me ocupo de mantenerte a salvo del frío."

Luna no se quejó, a pesar de ser apretada como peluche. "S-Sailor Healer, que bueno volvernos a ver."

"Odió viajar por agujero de gusano." Sailor Uranus declaró, acariciando su fleco, una vez que el Pegaso se transformó de regreso a aquel joven que Fighter había visto en el malecón. "Siempre te deja esa peste a carbón encima y no puedes deshacerte de esa ligera estática por un buen rato."

"¿Quién cuida de las tropas en tu lugar?" Serenity preguntó, ya con todos los presentes renovando la caminata hacia el Gran Salón一la dirección, que Sailor Maker volvió a insistir en dirigirse.

"Dejé a su hermano a cargo, Su Majestad. Con órdenes al Comandante Tsukino que comenzara a transportar las provisiones traídas de la Tierra hacia acá."

"¿Provisiones, Su Majestad?" Maker interceptó.

Odango parpadeó. "¡Por supuesto! ¿Creen que vendríamos con las manos vacías?" Al notar la sorpresa duplicada en Healer y Fighter, Serenity produjo un sonido de ofensa. "¡Chicas, no esperábamos que ustedes se encargaran de alimentar a nuestro ejército cuando sus recursos son limitados! Admito que no hubo lugar para todas las cosas que hubiera querido traer, pero Luna se encargó de que se trajera lo esencial, ¿no es así?"

"Hai." Luna sonrió desde el hombro de Healer. "Si por Usagi fuera, golosinas y pastelillos hubieran sido la prioridad."

"Típico." Fighter resopló.

"Afortunadamente, entre Sailor Mercury, Artemis y yo decidimos que artillería, artículos de primeros auxilios, y alimentos de consumo fácil, serían de mayor beneficio…" Luna movió sus bigotes y estornudó ante el frio. Después, limpió su nariz con su patita. "Como dice Usagi, no es tanto como quisiéramos, aunque juntamos lo que nos fue posible transportar, chicas."

Fighter no supo qué decir. Y viendo las expresiones de sus compatriotas, supo que ellas tampoco. Star Healer lució a un paso de volver a apretar a la gata. Fighter, por su parte, luchó el intenso impulso recoger en sus brazos a Odango y besarla con todas sus fuerzas—aun así, sabía que no sería suficiente para mostrar su elación por tal gesto.

(Además, sospechaba que se ganaría una buena bofetada por su atrevimiento, y entraría en vigor la súbita retirada de toda ayuda del Rey Endymion.)

Honestamente, más allá de pedir por fuerza militar adicional de la Tierra, las Sailor Starlights no habían esperado nada más. Fighter ni siquiera había esperado que la Neo Reina acudiera a su auxilio en persona.

"Gracias." Sailor Maker masculló, enfrentando a Odango y a Sailor Uranus. "Nosotras estamos…" Aclaró su garganta. "Gracias, Su Majestad." Sailor Star Maker se inclinó de nuevo. Fighter y Healer le siguieron en humildad compartida. ¿Qué más podían hacer?

Sailor Uranus se mostró incómoda al instante. "No es para tanto. Sólo estamos saldando deudas."

Sailor Star Fighter sonrió para sí. Por supuesto que Uranus miraría los esfuerzos de las Starlights, al proteger a Sailor Moon de Sailor Galaxia, como una deuda pendiente. "Sólo acepta un maldito gesto y ya."

"Lo que sí nos falló fue determinar que este clima sería así de intenso para las tropas." Luna añadió.

"No se preocupen. Les enseñaremos unos buenos trucos para proteger su campamento del clima gélido durante la noche." Sailor Fighter se apresuró a asegurar.

Serenity se mostró profundamente agradecida. Luego, elevó su nariz enrojecida con desdén. "Les advertí que haría frío一Seiya lo señaló en su carta. Pero, ninguna de ustedes me hizo caso, ¡hum!"

"Estábamos ocupados, Su Majestad." Luna murmuró desde el hombro de Sailor Healer. "Aparte de coordinar las provisiones, las tropas no se juntaron por sí solas."

"Hai." Uranus le siguió el hilo a la gatita. "Y no todas tienen doncellas 24/7 dedicadas a llenar su guardarropa de todo tipo de vestidos elegantes."

"Uy, todos esos vestidos fueron un regalo. Tenía que aceptarlos." Serenity hizo otro puchero. Fighter arqueó una ceja en cuestión. Serenity se sonrojó. "Estaba visitando Moscú cuando recibí tu transmisión. El Primer Ministro fue lo suficiente considerado de tener todo un guardarropa de invierno para mi visita."

"¿Moscú? Wow, te estás dando la vida de un ídolo, Odango." Fighter chifló.

Serenity rio con ciertos nervios. A la puerta del Gran Salón, la mujer pausó en el pasillo, permitiendo que su compañía se les adelantara. "No, para nada. Es bastante cansado viajar constantemente a diferentes partes del mundo. Sin mencionar…"

Fighter se posicionó frente a ella, bajando la voz al igual que la Reina. "¿Sin mencionar qué?"

Odango intercaló miradas por un segundo. Después, optó por mirar al frente. "Nada, Comandante. Sólo estoy pensando en voz alta." La mujer acarició brevemente el hombro de Fighter, procediendo a entrar. "Vamos, nuestro tiempo es limitado antes de la llegada del enemigo. Debes prepararnos."

Fighter permaneció a solas en el pasillo de piedra, percibiendo un peso elusivo en la atmósfera. Observó la figura de la Reina entrar a la Sala OPS. Escuchó las expresiones de asombro posteriores, los susurros; la noción de renovada esperanza, al ver que la Tierra había acudido a su ayuda.

Fighter no dejó de sentirlo, sin embargo.

Odango podía ser Reina de un Imperio de Cristal Multinacional, pero aquí en la humildad del país natal de Sailor Star Fighter, donde cualquier lujo estaba extinto por la gravedad de las circunstancias, Usagi Tsukino seguía siendo la misma…

Una pésima mentirosa.


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Fin de Prólogo.

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NdA: Culpo a la cuarentena por esta locura.


Traducciones:

(i) Kinmokusei.

Fiørdo: Fiordo (un fiordo es una estrecha entrada costera de mar formada por la inundación de un valle excavado o parcialmente tallado por acción de glaciares. El agua al congelarse crea fracturas, formando un valle sumergido que presenta forma de U aunque la parte inferior no es visible, ya que está bajo el nivel del mar.)

Nacken: Cuello.

Ariga: Piel mudada de animal utilizada en la región norte del mega-continente de Kinmoku. Es altamente resistente a las bajas temperaturas.

(2) Japonés.

Joō: Reina.

Ōji: Príncipe.

Hime: Princesa.