Mi hermano el jugador del pueblo.
Disclamer: Twilight y sus personajes pertenecen a Stephanie Meyer. Yo solo soy dueña de la trama. I DON'T OWN TWILIGHT! Just a shame:(
A\N: El primer capitulo de "Mi hermano el jugador del pueblo". Solo quería decir que en este fic encontramos a una Alice muy diferente a como la conocemos, aviso NO es la pequeña duende hiperactiva obsesionada con las compras, solo es la pequeña duende obsesionada con las compras con autoestima baja, todo culpa de su hermano; les aseguro que en el desenlace de la historia Alice ira adquiriendo mayor autoestima. Edward también es diferente, no es el caballero que es en Crepúsculo, en pocas palabras es un idiota. Los otros personajes tienen básicamente la misma personalidad.
Ya aclarado eso, que lo disfruten.
Cansada de esto.
Las agujas del reloj pasaban lentamente, muy lentamente. La silla en la que estaba sentada entumía mi trasero, mientras miraba sin cesar el reloj en el centro de la habitación ya tan conocida de paredes blancas. Jugetiaba con mi lápiz, pasándolo de una mano a la otra y por mis finos y delgados dedos. Como odiaba la clase de Historia, el profesor lo hacia peor; era como si necesitara a un hombre viejo y desagradable que me repruebe apropósito solo por que mi querido hermano Edward dejo a su odiosa e insoportable hija Lauren Mallory. Yo no tengo la culpa que Edward solo use a las chicas y luego las deje por otras. El timbre sonó anunciando el término de la clase, me apresure en salir antes que el Sr. Mallory invente una excusa para retenerme en el aula diciendo algo como "¿Srta Cullen sabia que su informe sobre la primera guerra mundial tenia una mancha en las hojas?" si me ha dicho estupideces como esa y peores. Cuando crucé la puerta sin interrupción respire aliviada y camine en dirección a mi casillero para cambiar los libros de historia por los de literatura. En el camino nadie, efectivamente nadie me dirigió la mirada o por lo menos una mirada decente. Cuando llegue a mi casillero, lo abrí y guarde los libros para seguidamente sacar los que necesitaría en mi próxima clase, el libro de literatura y una copia de Cumbres borrascosa el libro que íbamos a comenzar a leer en la clase de hoy.
El resto del camino a la clase fue como todos y cada uno de mis caminatas por los pasillos del instituto, solitario pero para mi suerte tranquilo… o eso pensaba yo; a unos dos metros de la puerta de la clase de literatura tropecé con algo o alguien, la persona que menos quería ver en este momento; Jessica Stanley. La ultima victima de Edward, mi hermano. Verán Edward mi hermano gemelo es un jugador, todas las semanas tiene una chica nueva a su lado, y considerando que Forks es un pueblo pequeño y Edward a estado con casi todas las chicas de entre dieciséis hasta diecinueve desde que cumplimos los dieciséis el año pasado, las opciones se le están acabando y ahora buscaba a las cualquiera como Lauren y Jessica.
"¡Tu!" exclamo la reciente victima de mi hermano señalándome con su dedo índice "¡Apuesto a que tu obligaste a Edward a que me dejara por que tienes celos de mi popularidad!"
Ah, si ella supiera.
"No, esos son problemas de mi hermano y yo no le digo nunca que debe terminar con una chica" conteste tranquilamente abrazando los libros hasta mi pecho.
Jessica me lanzo una mirada furibunda.
"No quiero entérame que le dijiste algo a Edward sobre mi" Amenazo con su voz chillona "Por que te la veras conmigo."
Dicho esto se dio la vuelta y camino a su clase. Yo hice lo mismo y complete el trayecto hasta la clase de historia, pare en seco a medio camino hacia mi mesa que normalmente estaba vacío estaba sentada una chica bajita con pelo castaño que le caía en cascada por la espalda y hombros, escondiendo casi completamente su rostro aun así dejaba ver unas facciones hermosas y delicadas, sin maquillaje. Me acerque a ella y me senté en mi puesto poniendo los libros en el mesón. Mire por el rabillo del ojo que mi compañera me ignoraba mirando a su libreta, seguramente ya le dijeron que no se haga mi amiga por que si sale con mi hermano "le diré que no es lo suficiente para Edward Cullen".
Me concentre en dibujar unos garabatos en mi cuaderno, círculos y líneas sin sentido. El profesor, el señor Grayson entro en la habitación cinco minutos después de que la campana sonara y dio inicio a la clase explicando que leeríamos el primer capitulo y cuando terminemos hacer un informe sobre el capitulo. Comencé a leer sin decir nada y vi como mi compañera -todavía no sabia su nombre- sacaba una copia vieja y desgastada del libro de su mochila, sus ojos tenían un brillo extraño que resaltaban el color marrón chocolate de estos. ¿Por que tendrán brillo sus ojos? ¿Excitación? ¿O solo le gusta leer? ¿Quizás solo es por que así no me tiene que hablar? Baje mi vista al libro y lo abrí en la primera pagina, comencé a leer tranquilamente esperando que los minutos pasasen. Una pagina, otra y otra, otras mas y así hasta que faltaban solo cuatro paginas para terminar el capitulo. Mire de reojo a mi compañera de nuevo y me sorprendí al ver que ya estaba escribiendo el informe, incluso parecía contenta de escribirlo a diferencia de todos los demás alumnos (incluyéndome). Termine de leer el capitulo y busque mi bolígrafo azul, le di al botón y empecé a escribir en mi librera de notas un borrador del trabajo que seria entregado en la próxima clase. Al terminar guarde todo y me acomode en mi puesto mirando a mi alrededor, muchos estudiantes estaban fingiendo leer, otros fingían escribir el informe y solo garabateaban en sus libretas. Mire a mi lado derecho y vi como mi vecina hacia lo mismo que yo, observar a los alumnos esperando pacientemente que suene el timbre casi nasal de la campana que anuncia la hora del almuerzo.
Seguí observando hasta que el sonido de la campana lleno el ambiente. Me levante de puesto con mis libros en el brazo izquierdo y mi mochila en el derecho. Pude ver como Mike Newton se acercaba a mi compañera de mesa y le preguntaba si la podio acompañar a la cafetería; perfecto así podría salir sin preocuparme de que parezca grosera enfrente de los estudiantes.
El almuerzo fue calmado y solitario como siempre a causa de que comía sola en una de las mesas alejadas de la esquina, pero no comí tranquila sentía miradas en mi espalda. No me moleste en ver quien era. Desde hace un año las miradas acusadoras de las victimas de Edward me taladraban cada semana y hoy era lunes. Mire mi bandeja de comida y agarre una manzana, la lleve a mi boca y le di un mordisco. Delicioso, las frutas era una de mis comidas favoritas. Mi padre el Doctor Carlisle Cullen y mi madre Esme nos han educado a Edward y a mí a saber alimentarnos correctamente, a tener unos modales dignos de un Cullen y saber comportarnos en todo momento. Supongo que Edward olvido esos modales al cumplir dieciséis años.
El resto de mis clases pasaron iguales, solitaria o en compañía. En Ingles compartí mesa con uno de los compañeros de Edward del equipo de basketball del instituto (Edward es el defensa del equipo), Emmett siempre hacia bromas en clases sobre las palabras extrañas que el profesor decía, y hacia que toda el aula explotara en carcajadas. En biología me volvió a tocar sola, cosa que agradecí, por que así termine el trabajo mas rápido y pude pensar en cuando iría con mi única amiga Rosalie una de las animadoras del institutito a Seattle de compras; todo el mundo decía que ella no debería ser mi amiga, pero nadie nos podía separar ni siquiera Edward, además nuestros padres son amigos desde que estábamos en pañales, por lo que Rose es casi una hermana para mi. Trigonometría fue la peor de todas, el señor Vanner el profesor es tan estricto que tiene los puestos por orden alfabético, por lo que me toco junto a Edward, que como siempre no hizo nada más que ignorarme a mí y al profesor. En educación física el entrenador Clapp nos puso a dar cuantas mas vueltas podamos a la cancha en diez minutos, ahí mientras daba mi vuelta numero seis fui sobre pasada por una chica que no conocía, se parecía a la chica de Literatura pero mas baja y cabello color broncíneo semejante al de mi hermano, llegue a la conclusión de que serian hermanas. Esa fue mi ultima clase así que me fui a cambiar y salí de los vestidores hacia mi casillero para buscar los libros necesario para las tareas que tenia que hacer esa noche, luego fui a fuera, en la puerta estaba Edward, su novia de esta semana Tanya, Emmett, Jasper mi enamoramiento desde el primer año de segundaria y su odiosa novia María. Edward camino hacia mí con uno de sus brazos encima de los hombros de Tanya.
"Hola, hermanita" saludo con una sonrisa jovial "los chicos y yo vamos al cine. ¿Espero no te moleste ir caminando a casa?"
Suspire pesadamente y negué con la cabeza. Prefería ir caminando hasta la casa que salir con Edward y una de sus novias. Sin esperar otra respuesta se dio la vuelta y camino hacia su volvo plateado, yo me quede viendo hasta que el auto desapareció de mi vista.
Camine hasta la orilla de la carretera para empezar mi camino hasta mi casa que se encuentra casi al término de Forks pasando el puente. Ya estaba cansada de esto, todos los días Edward me traía a clases pero de regreso iba caminando a casa, por eso sin importar que comiera nunca dejaba de ser delgada y bajita, mi sobre nombre era duende o Pixie.
Era hora de que alguien le demostrara a Edward que lo que hace esta mal. Y yo ya estoy cansada de la misma jornada de siempre, por eso esa persona seré yo.
Quizé publicar hoy, celebrando que pase diecisiete horas seguidas despiertá. Desde las dos de la tarde hasta las cinco de la mañana ¡Un record!
Primero: No se nada sobre basketball, los dos únicos deportes que se jugar son football (Soccer) y tenis:) Soy una muy buena defensa en football según mi mejor amigo.
Segundo: Es pero que les guste y lo disfruten.
Tercero pero no menos importante: REVIEWS sean buenos, sean para observar algo, criticar, amarlo, odiarlo. Lo que ustedes quieran solo déjenmelo saber lo que piensan.
