Digimon no me pertenece, le pertenece a la Toei.
Esto es un fic de fan's para fan's.
Advertencia: No mentes susceptibles ni en tiempo de.
Continué mi camino sin ti…
-.-.-
6.- Takeru
/Al sentarme en el sillón,
me di cuenta de lo que era
realmente que estuviera vacío./
–Y entonces... ¡GOOOOL SEÑORES! ¡QUÉ GOLAZO!
Tai saltó emocionado con su refresco en mano que se escurría entre los dedos. Dio dos saltos, pegó un par de gritos, alzó las manos en victoria y entonces giró lanzando un codazo.
–¡Te dije que...
Pero el codazo no pegó y la frase tampoco terminó. Tai se tragó el final y, silencioso, dando un paso atrás se sentó en el sillón de al lado intentando retomar el hilo de lo que veía.
–Es el mejor partido en la historia del futbol de los últimos diez años. Si usted no lo vio, llorará de haberse perdido esa jugada en vivo y a todo color. La multitud está que no se lo cree...
Apagar. Tai había aplastado el botón apagar.
–En ocho mil meses, lo recuerdo. Sí sí, el mejor partido que habrá, ¡no voy a olvidarlo si lo repites cada veinte segundos Tai!
Tamborileó la lata intentando no ver el otro lugar, pero cansado, terminó por levantarse, tomó rápido su chaqueta y se marchó de ahí.
––/––
No podía estar en casa o más bien… ¡no podía estar en ningún lugar sin sentirse atrapado! Y esa voz...
Sintiendo una punzada a las manos les apretó dentro de los bolsillos del pantalón, cruzó por la derecha y pasó de largo la avenida hasta llegar a un parque al cual jamás solía ir ya que contaba con uno más cercano.
––/––/––
Cuando alzó la vista y lo vio, ahí sentado perdido en la nada, se detuvo unos instantes y, tras pensarlo detenidamente, se acercó, saludó con esa sonrisa que siempre traía, y se sentó.
––/Takeru/––
–La cremación es lo más adecuado!
–Él era mi responsabilidad, he decidido que será de la otra manera.
–¡Pues bonita responsabilidad que has logrado!
Silencio.
Takeru giró a otro lado observando el pasillo concurrido lleno de gente pasando y sillas vacías. Hikari se había marchado, recordaba que algo sobre cambiarse y dormir, o eso le dijo su madre.
Intentó ver más allá de donde topaba el camino y giraba a ambos lados, uno contrario al otro. Se preguntó…, cuál sería el indicado.
––/End/––
–¿Cómo has estado Taichi?
Pudo apreciar la sorpresa en la mirada castaña que luego se desviara un tanto incómoda. Conocía que Tai lo había estado evadiendo, y no ignoraba la razón. ¿Cinco meses? Sí, llevaba Cinco meses sin verlo tan seguidamente como solían gracias a su hermano. Él intentaba pasar a visitarlo cuando no les recogía a él y a Hikari en la escuela. También se fugaba a sus partidos y lo animaba. E incluso iba para practicar básquet. Pero había ocasiones como aquella cuando éste no lo buscaba, que parecía siquiera querer verlo.
Bajó el rostro mostrando una sonrisa afectada.
–Sé que pasado será un partido importante –comenzó el moreno y se apuntó con el pulgar–. ¿Quieres ver que tanto has avanzado?
Tai no era fanático del básquet pero, sí nato de los deportes. Podría considerarse que, pese a lo mucho que entrenaba el rubio, seguía sin ganarle un partido.
–Lo tiene en la sangre y eso me cabrea –Yamato estaba rojo granate tras haber perdido el partido y, por lo tanto, la apuesta–. Agrrr, ¡troglodita orangután!
Dejó escapar una risita. Se preguntaba mucho cuál era la razón de que su hermano siguiera desafiándolo pese a saber que perdería. Ahora lo sabía.
–Te apuesto la cena que puedo ganarte.
–¡Ja!, mejor para mí, cena gratis.
Al levantarse Takeru se detuvo. –Taichi, ¿estarás bien?
Éste lo pensó, se levantó y pasándole un brazo por el cuello, le revolvió el cabello.
–Lo estaremos.
Y no supo porqué, pero esas dos palabras las sintió tan reales que lo tranquilizaron. De verdad esperaba que fuera así.
-.-.-
Continuará...
Comentarios: Espero que les haya gustado.
Ni hablar, gracias por su atención.
Me despido y cualquier cosa manden un mail o facilítense la vida y dejen un review.
Fin de la transmisión...
