Digimon no me pertenece, le pertenece a la Toei.
Esto es un fic de fan's para fan's.
Advertencia: No mentes susceptibles ni en tiempo de.
Continué mi camino sin ti…
-.-.-
7.- Taichi
/En aquel momento..., me di cuenta que no iba a despertar./
Aquel día se había levantado muy temprano, ido a casa de Takeru, después por los demás y de ahí tomaron un autobús hacia las afueras de la ciudad. Continuaron un trayecto más en caminata subiendo por escaleras y de ahí en bajada por un campo verde lleno de placas creadas de diferentes materiales y con grabados.
También aquel día, juntos y con Mimi en un teléfono, cantaron, rieron y felicitaron a Yamato Ishida por un año más en que lo conocían. Dejaron un par de ramos y despidiéndose con la promesa de regresar, volvieron a media tarde a la ciudad.
–¡Películas en casa de Taichi!
Éste se sobó la cabeza, sabía el reguero que harían. Pero igual suspiró y alegó un "qué más da" mientras Koushiro ya buscaba junto con Takeru en la Internet sobre reseñas para saber cuál convenía más, y Sora discutía con Hikari las de moda. Por su lado Jyou sonría resignadamente mientras Mimi seguía hablando de unos maravillosos zapatos que viera el otro día e intentaba que él le diera su opinión.
La madre de los castaños los saludó al llegar pero ni bien, con dos pasos de escapatoria, Tai había sido sermoneado y, a regañadientes, enviado a cambiar esa camisa manchada de salsa.
–No entiendo el escándalo... –Se rascó la cabeza quitándose los goggles y después la camisa, buscó algo más pero no estaba la que quería. Movió otro cajón y nada. Al final estaba en el buró a un lado de su cama. La tomó y se sentó sobre el colchón para ajustarse las agujetas.
–...
Se miró las manos, traía una cicatriz a la izquierda del pulgar cruzando hasta la muñeca del lado del meñique. Y sobre la derecha, en los nudillos, otro par de marcas.
Sonrió afectado.
––/Tai/––
Aquella noche corrió tanto como pudo, quizás más de lo que lo hubiera echo en la mañana, y fallándole las rodillas, cayó pegándose contra el pavimento y rodando. Intentó volver a levantarse, pero no pudo, así que sólo golpeó el piso una y otra vez con los puños, hasta que le dolieron.
Llegó justo antes que lo metieran a quirófano. Cuando lo hizo, él sonrió tosiendo sangre, y agregó que había tardado.
–Has tardado...
Una lágrima comenzó a caer y después otra, todas pegando contra el pavimento.
Cuando hubo acercadose, con las piernas temblándole, Yamato susurró algo más y entonces se durmió.
Terminó pegando la frente contra el piso producto de un dolor que le ahogaba al pecho, y se apretó como un ovillo hasta que se cansó de llorar.
––/End/––
Sentado frente a su cama observaba intensamente el buró, sacó esa foto que había guardado en el cajón y, tomando los goggles, los puso colgando en ella.
Sonrió.
No iba a dejar de doler, pero podía aguantar... hasta cumplir su promesa. Por ahora, iría un paso a la vez.
-.-.-
/¿Recuerdas… que siempre decías lo impaciente que era?
No me vas a cree cuando te lo cuente./
-.-.-
Fin
Comentarios: Espero que les haya gustado.
Ni hablar, gracias por su atención.
Me despido y cualquier cosa manden un mail o facilítense la vida y dejen un review.
Fin de la transmisión...
