Capitulo 6: Encrucijada.

Crixus y Naevia disfrutaban como locos en aquellas camas romanas cubiertas por una seda tan suave y brillante, que al deslizarse sobre la delicada piel de la esclava el gladiador no podía resistir la tentación de hacerla de nuevo una y otra vez su mujer .Estaba mas bella que de costumbre y su cuerpo de ébano lucia un aspecto envidiable por los destellos que emanaba dicha tela.

-Crixus :No puedo gozar mas, esto es el olimpo , eres demasiado para mi ojos …

-Naevia: Eres muy exagerado, acaso no gozabas con mi presencia cuando yacíamos bajo esas pieles ensangrentadas…? Creo que el vino se te subió a la cabeza …

Crixus se abalanzo sobre ella cuando disponía a vestirse y la atrapo con uno de sus brazos tomándola de su estrecha cintura obligándola a regresar al lugar del que intento partir.

Naevia: ¿Qué haces…? Debo irme, pasamos demasiado tiempo jugando y tengo que ir a ver que tal esta la niña, recuerda que Spartacus solo deja que yo la cuide ...,aun piensa que su madre romana es una puta ramera que solo intenta envenenarle , pero sabes que ,yo creo que dentro de ella existe amor …aunque parezca imposible …

Crixus :Me importa poco sobre la vida de esa mujer y sobre nuestro líder , en estos instantes solo quiero pensar en nosotros , esta noche te quiero solo para mi , mañana quizás no estemos vivos …, cierra esos ojos que me cautivaron el día que te vi en aquel maldito Ludus …

Naevia: Estas muy extraño…esta bien los cerrare…

Crixus puso sobre su pecho un colgante que por la mañana pudo comprarle en aquel foro a modo de un fugitivo para que sus ojos no descubriesen su apreciado secreto, él no era un hombre de palabras hermosas y quizás los pequeños regalos respondían mejor a su romanticismo. La joya era un simple collar de plata entrelazándose entre si a modo de una trenza, sin duda sabia por referencias que eran los favoritos de ella. Naevia de nuevo ruborizada y perpleja no pudo contener las lágrimas en sus ojos al ver tan maravilloso collar adornando su cuello en símbolo del amor que ambos se procesaban.

Naevia :Te tenia por un animal bruto …

Crixus : Te equivocaste …, nuestro lider nos dio la noche libre , quiero disfrutar de mi futura esposa …

Naevia : Spartacus planeo todo esto y también eligió este hermoso presente ?...Me equivoco ?

Crixus : Spartacus solo eligió el presente yo soy el que te eligió a ti .Y bien estoy esperando tú respuesta …?

Naevia : Sabes que si , si si si si quiero ser tú esposa! , no hacia falta tanto misterio aunque quiero que algo te quede claro –Mirándolo fijamente a sus ojos oscuros - si la muerte nos separa y uno de los dos sigue vivo quiero que recordemos ese instante dentro de nosotros por siempre recordando lo que un día nos amamos, aunque desearía-Con mirada triste - que te cuidases mas y que no me dejes viuda en tan temprana edad…

Crixus: Nunca te quedaran viuda , porque siempre viviré en tu corazón …

Con aquellas palabras sus cuerpos de nuevo se entrelazaron en una pasión que les llevaría a recorrer centímetro a centímetro aquellas sabanas de seda.

Ilithya estaba mientras tanto esperando que Naevia llegase a dejarle la niña pues eran órdenes del líder que así fuese y no quería tener más linchamientos con aquel espartano. Aquella noche la Pretoriana estaba deslumbrante, no iba a recibir a sus invitados a la fiesta en honor a su marido como una mujer enviudada y derrotada, su luto no estaba presente, excepto en el color de su vestido ya que los collares de esmeraldas las y los pendientes con un peinado acorde a su posición hacían que su belleza impactase al propio Spartacus .

Spartacus : Si estas esperando a Naevia no va a venir esta noche , se me olvido comentarte que esta en otros menesteres esta noche …, que alguna de tus esclavas cuiden de Suriana …-Sudando sus manos ligeramente por la presencia de aquella perturbadora mirada –

Illithya : Esta bien …Isis se encargara de ella …, es mi mas fiel esclava si es que se puede confiar en alguna a estas alturas …-frunciendo la ceja .como enojada –

Spartacus :¿Tomas a Naevia como una esclava especial ?Estoy soñando …

Illithya : No es eso , solo es que mi hija esta acostumbrada a sus brazos …, cambio radicalmente el tema -Fulvia es una mujer muy observadora y su marido Pompeyo intimo del Cesar , veras como actuar según lo dispuesto esta tarde , espera tú túnica debo arreglarla …-Suavemente sus manos se posaron sobre el hombro del espartano ajustando la largura y colocando la posición correcta sobre su mano , un trozo de ambas manos se rozaron y a Illithya le dio un cosquilleo que estremeció su cuerpo entero , jamás un hombre tuvo tal atracción sobre su cuerpo –

Spartacus : En cuanto Pompeyo apoye mi causa y nos ayude con sus hombres una gran batalla contra el Cesar y su esclavitud comenzara …, deberás marcharte cuanto antes y quiero que Naevia viaje junto a ti hacia Hispania , es el ultimo favor que te pediré , seguramente Crixus y yo no viviremos para contarlo y quiero que al menos tal como se lo prometí ella este a salvo …

Illithya no sabia bien porque le entristecían las palabras de aquel necio .No solo estaba ayudando a que se produjese una revolución introduciendo a Spartacus con aquellos patricios acomodados que querían destronar a un Cesar que estaba acabando con la Plebe , si no que además estaba acabando con sus propios ideales .El trato era ayudar a matar al Cesar a cambio de un régimen de libertad en el sistema; Spartacus no era un hombre que confiase en aquel tal Pompeyo amigo de la romana , pero sin duda no había una mejor alternativa .

Illithya : Tengo que admitir que hoy luces como un verdadero romano …

Spartacus :Tengo que admitir que hoy luces como una verdadera fulana , crees que te tomaran en serio con esas ropas ?

Illityhya :Tus palabras no me ofenden , es mi única oportunidad de encontrar un marido afortunado que me ayude a huir de esta mierda de ciudad , además tu no sabes de modas ni de ritos romanos , si dejo mis joyas es señal de que mi corazón dolido aun esta abierto a unos nuevos brazos …Uhh puedo oler a vino , la música , los bailes , los salvajes follando compulsivamente jajaja …, puedo oler a mi hogar…, ¿Vamos primux ?Tomándolo de su hombro al que Spartacus no molestaba en absoluto .

Al llegar a la sala Fulvia , Pompeyo y los demás invitados seleccionados cuidadosamente por la Pretoriana saludaban uno a uno la presencia de la pareja .

Bueno hacia tiempo que no podía pasarme por temas diversos , espero que les guste la continuación de la historia .Un saludo .