Hola a todos!..Aquí empiezo una nueva historia…un UsUk con algo de Nyotalia…me ha estado dando vueltas por la cabeza estos días y me decidí a escribirla…Espero sea de su agrado!...

Disclaimer: Los personajes no son míos, son de Himayura Hidekaz, yo sólo los tomo prestados para mi propia diversión…y la de los que leen esto…

Nota: AméricaxInglaterraxFem!América…y nada más…por el momento…

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Alfred volvió a la sala. Todos tenían cara de aburrimiento, todos esperaban la hora de almuerzo, todos menos Alemania, que seguían dándole vueltas al asunto del rescate italiano…pero ese es otro rollo.

-Realmente creo que debemos parar el asunto.-dijo el presidente americano viendo la cara de los presentes…¡Pasemos al almuerzo!

-¡Yeaaaaaaaaaah!-Todo salieron cual ejército espartano de la sala. Extrañamente, Alfred dejó su silla como si tuviera piedras en el trasero. Se le notaba pesado, caído, apesadumbrado.

-¡Eh, América! ¿Qué te pasa? ¿Acaso la charla fue demasiado para tu única neurona?-se burló socarronamente Inglaterra.

-¿A quién no le pudo aburrir el monólogo de Alemania, Anglaterre? El hecho que tú seas aburrido te hace inmune a ese tipo de eventos.-exclamó Francia con una pinta semejante a la de Alfred.

-¡Shut up, wine bastard!-comenzó a gritar Arthur con enojo.

-¡Sí, shut the fuck up pervert frog!-Emily apareció por atrás del francés, tratándole de hacer una llave de lucha libre por el cuello.-Te arrancaré cada uno de los pelos de la cabeza. ¡Cómo te atreves a decirle aburrido a mi Arthur!

-¡Sáquenme a esta loca!-chilló Francis en su llanto de adolescente menstruando.-¡En la cara no! ¡EN LA CARA NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!-lloró él cuando la chica comenzó a jalarle los cachetes.

-¡Emily, ya basta! ¡Emily!-Alfred trató de sacarla de encima del francés, pero la chica daba patadas y puñetazos por doquier.

-¡Yo lo mato! ¡Te he pasado muchas metidas de mano, invasiones a regiones vitales y otras perversiones! ¡Me las voy a cobrar toditas!

-¡¿Quién es ella, Alfred?-preguntó Arthur muy confundido. Inmediatamente, la muchacha se bajó de la cara del francés y se puso al frente del inglés, tomándolo de las manos y mirándolo a los ojos.

-Soy Emily, mi amor. Un gusto.

-¿Mi amor?-Arthur miró a Alfred con desconcierto. Francis tenía la misma cara de confusión.

-Parece que Anglaterre ha estado teniendo aventurillas por las noches.-agregó el galo con sarcasmo.-Pero parece que ha estado tan borracho que no se acuerda el haberse metido con una loca.

-¡Dime loca de nuevo e invadiré hasta Mónaco!-gruñó ella como perro que ataca al cartero.

-Emily, tú no puedes estar acá. Seguridad te va a ver y te va a sacar y no podré hacer nada por impedirlo.

-¡Cállate Alfred! ¡Yo soy Estados Unidos de América! ¡A mí nadie me saca!

-¿Estados Unidos de América?-dijeron Inglaterra y Francia al unísono.

-Sí, la mejor representación del país, mucho más linda, madura, amable, inteligente y sobre todo en mejor forma que ese gordo.-respondió Emily mientras señalaba a Alfred.

-De eso no tengo duda.-rió Arthur como tratando de provocar al americano.

-¡Oye! ¿A quién le dices gordo?-se quejó Alfred.

-¿A qué sí?-sonrió ella.-Vámonos de aquí, querido. Dejemos a este par aquí y sentémonos juntos.-Emily comenzó a dar saltitos de emoción.

-Me parece una idea genial.-respondió el británico muy seguro de lo que decía.

Alfred aprovechó para llamar a seguridad por lo bajo. Las alarmas sonaron como locas y todo el edificio se volvió un desorden. Ella se dio cuenta al segundo y desapareció entre una nube de humo, no sin antes sacarle el dedo medio a su versión masculina.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

-Y tengo que pasarme como diez horas en vuelo comercial, entre viejas chillonas y bebés llorones. Sarkozy no quiere dejarme usar el avión presidencial para venir a Canadá. Es horrible, diez horas de abstinencia...Yo le digo que voy a estrechar las relaciones bilaterales pero él ya se dio cuenta que sólo vengo a follar, digo…a visitar a Matthew.

-¿Para qué quisieras ir a Canadá?-preguntó Alfred mientras comía su hamburguesa.

-Porque soy novio de tu hermano.

-¿De Marvin?

-Matthew.

-¿Matthew tiene novio? ¿Él…ya sabes-sexo-…contigo?-Alfred no podía creer que su hermano había conseguido novio antes que él. No sabía cómo Francia lo había notado si quiera. ¿Cuánto tiempo había estado en el tira y afloja con Inglaterra? Siglos que no había hecho nada de ese ya sabes-sexo-.

-¿No sabías, América?-agregó Inglaterra.-Eres de lo peor.

-Tú lo criaste.-le recriminó Francis.

-Ni me lo recuerdes.-Inglaterra cambió su expresión por una especie de mueca melancólica. Se concentró en comer, no dijo nada más. Alfred, a pesar de que no era especialmente bueno en notar lo que le pasaba a los demás, esta vez se dio cuenta que algo le estaba molestando a Arthur. ¿Acaso era él?

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Terminado el almuerzo, hubo una hora de descanso antes de comenzar una nueva reunión. Alfred se fue a pasear por los jardines del edificio. Trataba de comprender por qué el inglés se había comportado así, tan suelto con Emily y luego tan triste cuando le recordaron la época en que América era su colonia. De pronto, se encontró con Alemania sentado en una banca. Pensó que sería bueno hablar de vez en cuando con alguien que parecía maduro.

-Oye Alemania, hoy día planteaste muy bien el tema del rescate económico a Italia.

-Pensé que no le habías puesto atención alguna.

-Claro que sí, con la dedicación que le pusiste, quién hubiera podido ignorarlo.-Ludwig se sonrojo y agachó la cabeza.

-¿Se notó demasiado?

-¿Qué cosa?

-¡Es que doitsu me ama, ve! No podría dejar que nada me pasara, menos esa cosa horrible…¿Cómo es que se llama, ve?-Feliciano apareció quién sabe de dónde y se colgó del cuello del alemán.

-Se llama crisis económica, Italia.-dijo un muy rojo alemán.

-Eso, sé que es horrible, ve. España-niichan se las ve feas por eso. Mi hermano me cuenta que siempre está trabajando todo el día, ve. ¿No vas permitir que caiga en eso, verdad?-exclamó el italiano mirando tiernamente al germano.

-Claro que no.

-¿Este….puedo hacer una pregunta…algo indiscreta?-interrumpió la escena un confundido americano. Los dos europeos lo miraron con curiosidad. ¿Ustedes son…pareja?

-¡En el 2014 cumplimos un siglo, ve!. El inicio de la Primera Guerra Mundial..¿Te acuerdas que me encontraste en una caja de tomates, ve?

-Ese día cambió mi vida.-Ya sabemos por qué, fue el último día en que Alemania tuvo algo llamado tiempo a solas.

A Alfred sólo le quedó felicitarlos e irse así como apareció. Existían dos parejas entre los países…¡Algunas ya llevaban siglos juntas! Y él nada de nada. Decidió salir del lugar y se fue caminando por una de las calles aledañas. En una tienda de recuerdos, vio a España muy concentrado mirándolos ante el mostrador.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

-¿Buscas algo en especial?-le preguntó Alfred al ibérico.

-Alfred, eres tú. Hoy día no he tratado de empujarte las rodillas.

-Por eso pienso ayudarte. ¿No entiendes algo?

-No, gracias. Ya encontré lo que necesitaba. Mira lo que he comprado.-Antonio sacó de una caja un par de camisetas que decían "Yo amo al de mi costado".-¿Están lindas, no?

-Pues sí, ¿Se las vas a regalar a alguien?

-Así que aquí estabas, bastardo. Te he buscado todo el maldito rato, che palle. Ni preguntarle a mi hermano porque estaba en una sesión amorosa con el macho patatas. Qué asco que dan…¿Qué rayos es eso que tienes en la mano?-Un muy ofuscado italiano entró a la tienda.

-Son unas camisetas. Las compré especialmente para nosotros. Una es para ti y la otra es mía.

-¡No voy a usar esa cosa, stronzo di merda!

-Pero Lovi, si están lindas. Así cuando caminemos por la calle todos sabrán lo mucho que nos queremos.

-¿Quieres morir de un cabezazo, verdad? ¿Ya no te dolió bastante la eliminación del Barcelona y del Real Madrid de la Champions? ¿Quieres llorar como nena menstruando de nuevo?

-Eres cruel, Lovi. Entonces tendré que regalárselas a tu hermano y a Alemania.-España no terminó de hablar cuando el italiano le arranchó una de las camisetas y se la puso.

-¡Ni muerto se las ponen ese par!-chilló el italiano con la cara totalmente roja.-¡¿Tú qué miras?-le preguntó a Alfred quién estaba sorprendido ante la escena.

-Yo-yo-yo…me voy…adiós…-El americano emprendió la carrera. Ahora se sentía miserable. ¿Cómo ese chico boca de buzón tenía pareja y él no? Eran tres las parejas que había entre los países y ya no quería seguir contando.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

El pobre Alfred se dirigió nuevamente hacia el edificio. Mejor esperaría adentro, en un lugar donde pudiera estar solo. Emily no aparecía por ningún lado, lo cual le caía de maravillas. Se volvió a perder en sus pensamientos mientras deambulaba por los pasillos, estaba tan ensimismado que no notó a Rusia al frente suyo y se chocó contra él.

-Maldito comunista.-chilló Alfred al caerse de espalda.

-¿Dijiste algo gordo capitalista, da?

-¿Qué haces aquí? ¿Estás esperando el transiberiano o qué?

-Eso fue gracioso, ufuu. No tengo ganas de pelear contigo por hoy. Estoy feliz. ¿Has visto mi aura? Está más luminosa que de costumbre, da.-Era cierto, el ruso irradiaba una luz clara muy confortable.

-¿Qué te ha pasado? Normalmente das miedo. Eras como el hijo perdido de Freddy y Jason, adoptado por Hannibal Lecter y amantado por el mismísimo diablo.

-La vida lo cambia a uno, da.

-¿O acaso estás enamorado, jejeje?-Alfred rezaba porque el ruso le dijera que no. Sería el colmo que él, siendo tan abominable como el yeti, tuviera pareja.

-¿Tanto se me nota, ufuu?

-¿Y quién es la víctima?

-Yao-kun.

-¿China?-Inmediatamente, una señorita salió de una puerta con un teléfono en la mano.

-Llamada desde Beijing, señor Rusia.-La mujer le alcanzó el teléfono.

-No te creo que sea China.-Iván apretó el botón de alta voz.

-Priviet, Yao-kun. я люблю тебя*

-我,阿魯*.-La voz de China salió por el auricular.

-Acá está a mi lado América, no cree que seamos pareja. Es un tonto, da.

-¡¿Queeeeeeeeeeeeeé? ¡Aiyaaaaaaaaah! Prometiste no decírselo a nadie-aru.

-¿Escuchaste, da?-Iván miró a Alfred y a éste sólo le quedó darse media vuelta y buscar algún hueco donde llorar sus penas.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

*Te amo

*Yo también

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Lo que quiero hacer es que Alfred se vaya encontrando con varias parejas y se dé cuenta que los únicos que están solos son él e Iggy…a ver si se decide a dar el primer paso.

Espero que les haya gustado… …..me gustaría saberlo así que espero sus reviews… así me hacen saber lo que les gusta y lo que no…Siempre serán bienvenidos!..Gracias por leer…!

Se acepta de todo: críticas, consejos, opiniones, maleteadas, dinero (de preferencia en dólare$), confesiones de amor (o de odio)..lo que sea menos insultos y amenazas de bomba o parecidos….

Saludos!...