"El león mago"
Resumen: Scar no era lo que parecía… en realidad era un animago… era sólo un niño de diez años, que es salvado por Albus de las hienas y puesto al cuidado de Severus, que debe ayudarlo durante el primer año del muchacho.
Disclaimer: Ni El Rey león, ni Harry Potter me pertenecen, ¡el fic es lo único que es mió aquí!.
Capitulo 4: Un nuevo año escolar y la selección.
Scar estaba esperando junto a Minerva a los otros alumnos de primer año. El muchacho ya manejaba mejor la magia con su varita, no como aquél día en que hizo su Patronum y cayó inconsciente por el esfuerzo.
Ahora el Patronum era el hechizo que mejor se le daba, además también se le daba pociones. Por su olfato de león podía identificar cada especia, aún era algo torpe con sus patas, pero ya estaba mejorando en aquello.
-No me agrada que los dementores estén cerca.-Murmuró Scar, Minerva lo observó. El muchacho le agradaba, ya que era un gran animago… pero sabía que no quedaría en su casa… Tal vez un Ravenclaw, el muchacho parecía siempre querer saber todo lo que lo rodeaba. Tal vez porque vivió apartado del mundo durante nueve años.
-Son las órdenes del ministerio. Albus se opuso, pero no hubo nada que pudo hacer.-Le contestó Minerva. El muchacho miraba con seriedad, en sus ojos verdes, las escaleras, por las cuales deberían llegar los alumnos. Observó la cicatriz en el ojo del muchacho, muchas veces había estado tentada a preguntar, pero no se atrevía.
-El viejo debería haberse negado. Un director es quién manda en su escuela, como un rey manda en su tierra.-Eso era lo otro que sorprendía a la maga. Scar siempre hablaba de reyes y de derechos reales. Nunca le dijeron nada sobre Scar, únicamente le pidieron ayuda para que el muchacho aprendiera bien su transformación.
Antes de que Minerva pudiera decir algo, los alumnos llegaron. Los muchachos iban como siempre, sorprendidos por el castillo.
Dio su discurso de todos los años y luego les dijo que esperaran. Salió de la habitación dejando solo a los primeros años.
Scar miraba a su alrededor. Todos parecían ansiosos. Lo olía en el aire… Cerró sus ojos. Un gruñido de frustración quiso escapar de sus labios. Cachorros, que nunca habían vivido nada…
Con sus oídos, que aún seguían siendo más potentes que el de un humano normal, escuchó como algunos cachorros murmuraba acerca de su cicatriz. ¿No tenían nada más de qué hablar?, pensó molesto.
Antes de que pudiera hacer algo… Minerva entró nuevamente y le hizo una seña para que la siguieran. Scar comenzó a caminar rápidamente. Iba siguiendo a Minerva, a él no lo sorprendía el gran comedor, puesto que los últimos meses había comido y vivido en Hogwarts, no conocía otro lugar. Al principió le había costado usar los cubiertos, pero Severus lo obligó a usarlos bien.
Lo otro era la comida, ¡nunca había comido cosas tan deliciosas!... siempre carne de antílope… cruda. Pero la comida cocida, dorada y caliente era mucho mejor.
Se detuvo cuando vio que Minerva detenía su paso frente a un taburete, donde estaba el sombrero, el cual canto una canción. Scar simplemente la ignoro, con su mirada recorrió la mesa de los profesores y se encontró con la obscura mirada de Severus.
-Los iré llamando por sus nombres. Cuando lo hagan deben venir y ponerse el sombrero seleccionador, que les dirá cual es su casa.-La voz de Minerva sacó a Scar de sus pensamientos. Vio como la humana fue llamando a todos los alumnos.-Scar Makara.
Scar reacciono y camino hacía el taburete. El viejo le había explicado que ahí se usaba el apellido, lo cual era como un segundo nombre que se usaba formalmente y era transferido de un padre a su hijo.
Se sentó y Minerva puso el sombrero sobre su cabeza.
-Vaya…-Scar se sorprendió al sentir una voz en su mente.-Oh muchacho, no te asustes… únicamente estoy aquí para ver en cual casa quedarías… Te gusta tener el conocimiento, pero eres muy astuto… llegarías a ser cualquier cosa para obtener lo que quieres…
-Cállate…-Pensó Scar. Severus vio como el rostro del muchacho se ensombrecía, ¿qué rayos le estaba hablando ese estúpido sombrero?.-No te importa que es lo que yo haga… sólo tienes que ponerme en un lugar…
-Mi querido muchacho, el lugar que más viene contigo es… SLYTHERINE!.-Gritó el sombrero. Minerva le sacó el sombrero y Scar camino hacía la mesa verde. Sin más se sentó.
Aquél estúpido trapo le había traído malos recuerdos… ¡Sabía que su hermano estaba muerto por su culpa, pero eso no significaba que cualquiera pudiera decírselo!.
El apetito se le fue y se levantó de la mesa, sin importarle las miradas sobre él. Camino hasta la puerta del gran comedor, cuando Albus hablaba algo sobre los dementores…
Cuando la puerta del gran comedor se cerró tras él comenzó a correr a las mazmorras, al único lugar en que se sentía seguro. Llegó frente a la puerta del dormitorio de Severus y murmuro la contraseña para luego entrar y cerrar la puerta tras él.
Se tiró a la cama que había estado compartiendo con el maestro durante esos meses…
La puerta de la habitación se abrió. Dejando entrar a Severus, el cual suspiro pesadamente. Se acercó a la cama y se sentó en ella. Extendió una mano y acarició el cabello del muchacho, el cual estaba peinado en una cola.
-¿Qué paso?...-Preguntó al ver que Scar no pensaba hablar.
-Ese trapo estúpido se metió en mi mente… no me gusta eso. No me gusta que todo el mundo se entere de que soy un sucio asesino que mató a su hermano…-Murmuró Scar. Severus lo miró durante un momento, sería bueno enseñarle Oclumancia al muchacho… además, así estaría seguro de cualquiera que quisiera leerle la mente.-No quiero irme de aquí… esos cachorros son estúpidos. Creen en un mundo de felicidad…
Severus suspiro. Esperaba que algo así pasara. Scar no se separaba de él casi nunca, era como si el muchacho temiera que al dejarlo solo… todo sería un sueño… y que despertaría siendo devorado por hienas.
-Hablaremos con Albus, deberás ir a clases, pero puedes quedarte aquí…-Chasqueó sus dedos y en la habitación apareció un elfo domestico.
-¿El señor Snape desea algo, señor?.-Preguntó el pequeño elfo.
-Sí, por favor trae las cosas del señor Scar Makara, todas sus cosas, su baúl y sus libros.-El pequeño elfo desapareció en un puf…-Vamos, ve al baño para que después te duermas. Mañana será un largo día.
Scar le obedeció y se levantó de la cama. El elfo se apareció con todas las cosas en la habitación. Severus las acomodó, con magia, y dejó el pijama del niño sobre la cama.
-Scar, iré a hablar con los alumnos nuevos de la casa… y luego estaré en ronda. Duérmete.-El niño simplemente le gritó un "esta bien" desde el baño. Severus suspiró pesadamente cuando salió de su alcoba. Sería un largo año, considerando que Black aún andaba suelto, tenía que cuidar a Potter, Lupin rondaba por el castillo… y además que tenía a un niño que no se separaba de él…
Definitivamente… sería un largo año.
TBC.
