"El león mago"


Resumen: Scar no era lo que parecía… en realidad era un animago… era sólo un niño de diez años, que es salvado por Albus de las hienas y puesto al cuidado de Severus, que debe ayudarlo durante el primer año del muchacho.

Disclaimer: Ni El Rey león, ni Harry Potter me pertenecen, ¡el fic es lo único que es mió aquí!.


Capitulo 9: Pesadillas… ¿Llegó la hora de luchar?

Tenía sangre en sus manos, pero… ¿de quién era esa sangre?. Observó a su alrededor y estaba en una habitación muy descuidada. Algo parecido a un bulto, que estaba tirado en el suelo, llamó su atención.

Lentamente se acercó a él, pero al estar más cerca descubrió algo que hizo que su sangre se helase, aquello no era un bulto, aquello… era…

-Se-Se-Severus…-Intentó acercarse al cuerpo del hombre, el cual estaba desangrándose en el piso, pero unos ojos brillantes y un leve ruido hicieron que se detuviese, frente a él había una serpientes, que mediría más de dos metros.-¿Qué le hiciste?...

-Lo mismo que te haré a ti… mocoso insolente…-Antes de que pudiera reaccionar la serpiente se tiro a morderlo.

-¡NO!.-Gritó abriendo los ojos. Se sorprendió al encontrarse en la rama, sobre la cual dormía.

-¿Qué son esos gritos?.-Rafiki se colocó frente a él.-¡Por los grandes reyes del pasado, estoy seguro que despertaste a todo el reino!.-El mono observó como Scar, transformado en humano, estaba pálido y jadeaba. Ya habían pasado ocho lunas llenas desde que Scar se apareció pidiéndole "ayuda".

Por su parte Scar tenía la vista perdida. Desde hace días que estaba teniendo aquél sueño… ese donde encontraba a Severus muriendo a causa de la mordedura de la serpiente…

-Mono… ¿los sueños nos quieren advertir algo?.-Rafiki lo observó, es verdad que no se llevaba muy bien con ese ser, pero desde que se había aparecido en su árbol, su vida se había vuelto más interesante. Scar había cambiado mucho, incluso pensaba que podía ver rastro de Taka en él… ¡Incluso le había enseñado cosas de los humanos y a leer esos escritos que traía!.

-Estamos un árbol viejo, que ha vivido y visto muchas cosas, los árboles tienen sabiduría que nadie creería… además, descansamos nuestros cuerpos siendo observados y protegidos por lo grandes reyes del pasado, tal vez ellos te quieren decir algo…-Rafiki se subió a una de las ramas y sacó una fruta, para tendérsela a Scar.-Vamos, come algo…

Scar cogió la fruta mientras pensaba, si su sueño de verdad le quería decir algo…

-Mono… ¿Dónde hay hierbas para las mordeduras de serpientes?...-Preguntó dando una mascada a la fruta y mirando al viejo mono.

-Esas hierbas están en los limites de las tierras, por esa razón… algunos animales prefieren morir antes de buscarlas, porque no quieren dejar el reino.-Rafiki observó como Scar volvía acomodarse en la rama.

-Quiero que me acompañes a buscar muchas hierbas… por favor.-Rafiki se sorprendió al escuchar esas últimas palabras de la boca de Scar, pero sólo le sonrió.

-Claro, debes seguir al viejo Rafiki, él conoce el camino…

OoOoOoOo

Había sido un arduo camino en busca de las hierbas, pero estaba seguro de que valdrían la pena. Estaba sentado en una de las ramas más gruesas del árbol, con un pequeño caldero frente a él.

Era verdad que no sabía hacer antídotos, pero antes de huir de Hogwarts se había llevado con él varios antídotos de Severus. Tal vez si mezclaba los antídotos junto con las hierbas haría un antídoto lo suficientemente bueno.

-¡RAFIKI!.-Un escalofrío recorrió su cuerpo al escuchar esa voz, con cuidado miró hacía el suelo y lo que vio hizo que su sangre se helase. Ahí había un león de gran melena café. Aquél león era la viva imagen de su hermano…

-¡Simba, muchacho!.-Escuchó la voz de Rafiki en una rama cerca de la cual estaba él.-¿Qué te trae por aquí?.

-Nala y yo estábamos preocupados por ti, hace mucho tiempo que no ibas a la roca del rey, además me informaron que te vieron un extraño león.-Scar maldijo su suerte. Había olvidado ese afán de los reyes por querer saber cada cosa que sucedía en el reino.

-¡Je!, tú no debes preocuparte por Rafiki, me encuentro bien, sólo no había tenido tiempo de ir.-El mono estaba conciente de que Scar estaba escuchando todo.-Pero vamos, quiero ver como esta el hijo de Kiara, seguramente es travieso al igual que ustedes dos. Deja ir por mi bastón.-Antes de que Simba pudiera contestarle Rafiki fue a la rama en que estaba Scar.

-No pensé que vendría… Dios, es igual a Mufasa…-Sus ojos esmeralda veían el caldero frente a él, sabía que no era el momento de entrar en una crisis, como a las que entraba muy a menudo cuando era rey.

-Tú sólo quédate aquí, intentare volver lo más rápido que pueda…-Rafiki iba a bajar del árbol, pero la mano de Scar en su hombro lo detuvo.-¿Qué pasa?...

-Accio bastón…-El bastón llego a manos de Scar y se lo entrego a Rafiki.-Venías por él…

-Hehe… cuídate.-Sin más el mono bajo del árbol. Scar pudo ver como su sobrino y Rafiki se iban caminando hacía la roca del rey…

OoOoOoOo

Cuando termino de hacer su antídoto, lo guardo en un pequeño vial. Estaba nervioso, no sabía si funcionaría. Aquél día, cuando Rafiki se fue con Simba, él se apareció en un pequeño pueblo, que estaba a las afueras de las tierras del reino, pero no por la parte por la cual estaba el cementerio de elefantes, sino por otra.

En el poblado logró encontrar a alguien que hablara su idioma y compró diversas hierbas para venenos. No sabía si lo que hacía estaba bien, únicamente debía confiar.

Estaba ahí, observando las estrellas, desde unas de las ramas, él viento movía suavemente su cabello, él cual estaba suelto.

En los últimos años había crecido mucho, aún no era tan alto como Severus, pero pronto lo alcanzaría. Su cabello le llegaba más abajo de la cintura, nunca se lo había querido cortar, y Severus no lo obligo a hacerlo. Seguía siendo delgado, su contextura era aquella, pero no le importaba, ya que había aprendido a defenderse con su magia.

-¿Lo sientes, no?.-No se había dado cuenta cuando Rafiki se había sentado al lado de él, pero ya estaba acostumbrado.

-¿Esa sensación de que de algún lugar me están llamando?, sí, lo siento, es la hora de que me marche.-Scar sujetó su cabello y lo amarro en una coleta. Se levantó de la rama, asegurándose de guardar su varita y el antídoto en su chaqueta.-No sé si vuelva, mono, así que no me esperes.

-Scar, ya moriste una vez… no creo que mueras de nuevo, muchacho…-Dijo Rafiki. Scar lo miró, dándole una pequeña sonrisa y desapareciendo del lugar.

TBC.