N/A para D.A.:

D.A.: gracias por pasarme tu mail pero lamento decirte que ffnet no te deja poner links de correos en los reviews, esto sólo se puede en el perfil, creo que se puede todavía y es que últimamente han hecho muchos cambios a la pagina; pero checa mi perfil, ahí está mi correo de hotmail para que me agregues a tus contactos.


Hola

n.n

Les agradezco a todas la preocupación por mi dolor de cabeza. Me siento mucho mejor porque el fin de semana pasado, como estuvo lloviendo casi todo el sábado y domingo en la Ciudad de México, me la pase en la camita y estuve descansando.

También les agradezco los demás datos que me han proporcionado, así podré hacer más dinámica la trama.

Debo decir que me ha sorprendido que le he atinado a algunos detalles del carácter de varias de ustedes x) por eso doy gracias de tener a la musa que tengo.

¡Gracias mi Loeriel!

x)

Y pasando a otra cosa:

Como en mi fic del regalo de Abril fue mi amigo Lou quien se encargó de la narración de los últimos capítulos, he pensado que estaría bien que él se haga cargo de la narración de este fic. ¿Cómo ves, Lou?

Creo que sí te hace falta un tornillo, Yun; no creo que sea necesario que yo desempeñe el papel de narrador de este fic también.

Yo digo que sí n.n

Disculpa si pienso mucho en tu propuesta, y es que tú nos has dicho, a Li y a mí, cuando subiste el primer capítulo: que es preferible enfrentarse a Shredder que a un grupo de fans enfurecidas.

Ah que mi Lou, tienes buena memoria…

FLASH BACK

(Hace unas semanas en el cuartel central)

Yun: Tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo…

Li: Cálmate, Yun, todo saldrá bien.

Yun: Tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo, tengo miedo…

Lou: Tu fic de la playa no puede resultar tan mal.

Yun: ¡Tengo miedo tengo miedo tengo miedo tengo miedo…!

Li: Nunca la había visto tan nerviosa.

Lou: En su primer fic si estuvo muy nerviosa, ¿te acuerdas?

Li: Sí. Esa vez también estuvo muy nerviosa pero estaba muy emocionada a la vez, pero parece que ahora sí va a sufrir un colapso.

Lou: Como cuando tuvo que aprender ese nuevo programa en su trabajo. Durante dos meses sí que estuvo muy presionada y nerviosa.

Li: Y resultó bien, ella ya sabía que resultaría bien. Yun, sabes que todo saldrá bien.

Yun: Mi Sensei Stephen King dice que escribir bajo presión hace que las ideas fluyan mejor, ya lo he comprobado, pero tengo miedo de que este fic sea un fiasco, y es que no saben: es preferible enfrentarse a Shredder que a un grupo de fans enfurecidas…

FIN DE FLASH BACK

¿Y si algo resulta mal?

Eres un lindo chico, Lou, todas van a adorarte x) Y aunque sigo teniendo miedo de la reacción de las participantes, pero de eso se trata la vida: afrontar desafíos x)

Tienes razón 8)

Con tanto golpe que me ha dado la vida tenía que aprender algo, ¿no? n.n

¿Y yo también tengo que sufrir esos golpes de la vida, o debo decir, de las chicas?

¡Vas Lou!

¡Sí se puede!

¡Sí se puede!

¡Sí se puede!

Donde manda capitán…


Disclaimer: LAS TORTUGAS NINJA no le pertenecen a la seudo-escritora Yunuen. Ella escribe por gusto y para hacerte pasar un agradable rato, estimado lector, sin recibir un solo centavo por ello, salvo tus invaluables reviews y los merecidos jalones de oreja.


-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

¡VAMOS A LA PLAYA!

Después del sabroso y nutritivo desayuno, los chicos y las chicas fueron a su respectiva tienda de campaña a cambiarse la pijama por una ropa más adecuada para salir a explorar.

Los chicos se cambiaron rápido: jeans y una playera de manga corta (las tortugas tienen que calzar botas aunque no quieran); igual Abril se cambió rápido, pero las chicas aún no acababan de cambiarse; mientras tanto, los chicos prepararon todo el equipo que iban a necesitar para la exploración; terminaron esa labor, y las chicas aún no acababan de cambiarse; los chicos repasaron una vez más el plan que debían seguir si no deseaban algún accidente en la exploración, y las chicas aún no acababan de cambiarse; Yunuen y Leonardo terminaron de lavar los trastes sucios con el agua disponible en la camper y los acomodaron, también limpiaron el lugar donde comieron, instalaron algunas hamacas entre la sombra de las altas palmeras para quienes se iban a quedar en el campamento… y las chicas aún no acaban de cambiarse.

Casey: Como que ya se tardaron, ¿no? (está sentado en un tronco de palmera caído, junto con Abril, Donatelo y Miguel Ángel).

Rafa: La neta sí, pero yo no tengo prisa si no voy a salir a explorar como boy scout.

Rafael está meciéndose en una hamaca bebiendo el agua de coco directo del coco. No está jugando algún videojuego con Umi porque ella le pidió que la esperara; aunque no va a la exploración gracias a su tobillo lastimado, ella también deseaba cambiarse la pijama por algo más cómodo; y aun con la ayuda de Yunuen, Umi también se ha tardado en cambiarse.

Leonardo espera de pie. Observa hacia el cielo buscando el sol.

Leo: Creo que deberíamos posponer la exploración para mañana (ahora mira un poco preocupado a sus camaradas). Si ellas se tardan más, saldremos más tarde, y no quisiera que en plena búsqueda del cenote nos sorprendiera la noche; eso nos complicaría la búsqueda y nuestro regreso…

Calla al darse cuenta que finalmente las chicas salen de su tienda. Los demás también se percatan de esto.

Las tortugas miran a las chicas dispuestos a decirles cuánto se han demorado en un sencillo cambio de ropa (a su manera cada quien, claro), pero la belleza que se despliega antes sus ojos les roba el aliento:

Margui, con su cabello negro recogido en un bonito chongo sobre la nuca no tan sujeto para que uno o dos mechones le caigan en su lindo rostro trigueño (aunque ningún mechón oculta sus bellos ojos color marrón oscuro); trae un vestido con manga corta color café de varias bolsas para guardar lo que se va a llevar en la exploración; y calza tenis casuales que no se sujetan con agujetas sino con el práctico velcro.

D.A., con su cabello castaño oscuro quebrado (que le llega hasta los hombros) ha preferido peinarlo en media cola cuidadosamente para que ningún mechón le impida ver con sus carismáticos ojos café oscuro; viste una blusa gris que lleva abierta de los primeros botones pero trae una blusita de tirantes bajo ésta; usa jeans y botas.

Mike ha preferido peinar en una trenza su largo cabello rubio oscuro, un mechón cae sobre su sonriente cara, aunque sus lentes le ayudan a que no opaque su visión, pero nada en el mundo opacaría esa divertida mirada color verde; ella viste una playera verde azulado con mangas cortas y un pantalón corto multibolsillos color arena; calza tenis.

Haoyoh ha hecho con su cabello negro una coleta alta, cae tan fino y destellante como una cascada de agua pura; viste shorts azul claro, una playera sin mangas color azul marino que consigue resaltar más su pálida piel, y trae botas.

Rose trae suelto su cabello rojo cobrizo que contrasta magníficamente con sus ojos azul intenso; viste una blusa con cuello y a cuadros color violeta un tanto larga que llega a su cadera enmarcarcando delicadamente su delgada silueta; viste jeans y calza botas.

Las chicas quedan frente a las tortugas, esperando a que les digan algo, molestos por la tardanza; pero las tortugas, miran perplejos a las cinco bellas chicas sin decir una sola palabra.

Casey: Qué bueno que ya están listas. Ya nos podemos ir.

Abril y Casey se ponen de pie, pero ninguno de los chico tortuga se mueve de su lugar.

Splinter, disfrutando de un coco al igual que estaba haciendo Rafael, ríe por lo bajo.

Splinter: Jajajaja... Niños…

Abril intuye lo que ha pasado. Se acerca a Leonardo para recordarle que hay una misión que cumplir, pero Rafael es quien repentinamente se levanta de la hamaca y va de prisa a la tienda de campaña de las chicas porque Yunuen le hace señas para que vaya.

Ese brusco movimiento del chico de la playera roja parece que hace reaccionar a las demás tortugas.

Mikey: ¡Pero qué bonita te ves, Mike!

Mike: Gracias.

Donatelo observa a Margui; no encuentra, muy a pesar de su amplio vocabulario, las palabras correctas.

Leo: Eeehhh….

Leonardo, por su parte, parece que ha olvidado en dónde están y que es lo qué iban a hacer.

Abril: Vamos (Abril toma a Leonardo de un brazo y se lo lleva).Hay que subir por la grieta. Allá arriba, Doni dejó todo el equipo que vamos a ocupar para hallar el cenote del que vamos a sacar el agua potable.

Leo: Ah… sí… el cenote.

Todos los exploradores van hacia la grieta (Leonardo se despide de su Mastro primero), pero se detienen al oír que alguien se aproxima.

Rafael regresa con Umi en brazos. Yunuen va detrás de ellos.

Umi: Qué les vaya bien.

Umi, al no poder ir con los demás en busca de agua potable, se ha vestido con unos shorts de mezclilla y una blusita de tirantes con rayas horizontales rojas y blancas; pese a la sombra que brindan las altas palmeras, un rayito de sol se cuela entre las hojas, y llega a rozar el cabello de Umi, haciendo que eche chispas doradas.

Margui: Es una lástima que no vayas a poder venir con nosotros, Umi.

D.A.: Sí, la aburrida que te vas a dar…

Umi: No lo creo. Rosita Fresita me va a enseñar a jugar un videojuego llamado King of the Fighters.

D.A.: Por eso lo digo. No creo que Rafa vaya a darte pelea (se acerca a Rafael y le da unas palmaditas en el hombro en señal de compasión).

Rafa: ¿Qué yo qué?

Pero D.A. no le responde. Se pone en camino hacia la grieta que lleva a la parte superior del acantilado.

Los demás también se ponen en camino.

Yun: Se van con cuidado.

Leo: Sí, gracias.

Rose: Tú descansa, Yun. No quiero regresar y encontrar que todavía te duele la cabeza.

Yun: Trataré.

El grupo de exploradores se enfila en la búsqueda de agua y a lo desconocido, pero primero, deben checar los detalles de la búsqueda en la camper, otra vez, debido a la ausencia de las chicas, y también para verificar que todas y todos se hayan aplicado bloqueador solar.

Doni: Los celulares los he adaptado para que tengan acceso a un satélite mexicano llamado QuetzSat. De éste he podido bajar un mapa topográfico de la zona (Abril y los chicos sacan su celular propio, ya tiene el mapa; se lo muestran a las chicas); al parecer existen varias cuevas por esta zona, pero el mapa no indica si contienen agua dulce o no.

Casey: Como son varias cuevas, ya escogimos a cuáles vamos a ir, e iremos en equipos de dos para abarcar más cuevas.

Mikey: Me sorprendes Casey, pusiste atención.

Casey: Pues claro que sí, 'nos la estamos jugando', ¿sabes?

D.A.: No hay que ser tan dramáticos.

Mikey: Sí, Casey. Si no encontramos agua y nos acabamos todos los cocos, que son un montón, entonces sí.

Una de las famosas ocurrencias de Miguel Ángel que los demás tratan de ignorar y no imaginarse lo peor, aunque ese incomodo momento es fácilmente diluido por...

Mike: Si vamos de dos en dos, yo pido ir con Mikey (se aferra a un brazo de Miguel Ángel como para asegurarse que nadie más va a pedir ir con él).

Mikey: ¡Eso mismo iba a decir: que yo fuera contigo!

Leo: Pero ya habíamos armados los equipos, Mikey.

Margui: Si… no hay ningún inconveniente (dice un poco nerviosa)… me gustaría acompañar a Donita.

Doni: Por mí no hay inconveniente.

Leo: Pero ya habíamos armados los equipos, Doni.

Casey: Si en esas estamos, yo pido ir con Abril.

Leo: Pero ya habíamos armados los equipos, Casey.

D.A.: Yo no quiero ser una destructora de hogares, y si yo iba a ir con Casey o Abril, por mí está bien que ellos vayan juntos.

Leo: Pero ya habíamos armados los equipos, D.A.

Abril: ¿Cómo puedes ser una destructora de hogares, D.A.?

D.A.: Abril, a kilómetros se nota el gran amor que hay entre Casey y tú.

Casey: ¡Gracias por notarlo, D.A.! Abril se hace del rogar y no me dice que sí quiere ser oficialmente mi novia, por eso pensé que trayéndola a un romántico lugar como una playa de ensueño, haber si así conmuevo su corazón de piedra.

Abril: Mi corazón no es de piedra.

Casey: Si no fuera de piedra, ya hubieras aceptado ser mi novia.

Abril: Ya hemos hablado de esto, Casey.

Casey: Sí, que no es el momento, que la tienda ocupa todo tu tiempo, que yo igual estoy muy ocupado y no nos veríamos seguido, pero 'quien quite', y me robo tu corazón en esta playa a la luz de una brillante Luna.

Abril no sabe si estar conmovida o sentirse muy apenada por estar discutiendo un tema tan personal frente a los demás.

D.A.: Me parece un excelente plan, Casey. Entonces no voy contigo, ve con Abril.

Abril se tranquiliza en el siguiente segundo, ya no es el centro de atención porque ahora todas las miradas se enfocan en otra persona.

Leo: Ya habíamos planeado que Casey va a ir con Rose.

Todos miran a Rose como exigiéndole que diga que Casey vaya con Abril, y alguien más la mira como si le suplicara que no lo contradiga.

Rose: Por mí no hay problema que Abril y Casey vayan juntos.

Leo: Pero ya habíamos armados los equipos, Rose.

Rose: Pero yo tampoco quiero interferir entre la felicidad de Abril y Casey.

Mikey: Ya Leo, ¿qué te cuesta? Tú siempre nos dices que los planes tienen que ser flexibles… o algo así.

Leonardo suspira derrotado.

Leo: De acuerdo. Sólo hay que ver cómo se armaran los equipos entre D.A., Haoyoh, Rose y yo.

D.A.: Yo puedo ir con H… (se da cuenta de la súplica silenciosa de Haoyoh, y cambia de opinión rápido)… voy con Rose.

Rose también se da cuenta de la súplica silenciosa de Haoyoh.

Rose: Voy con D.A., y tú, Leo, vas con Haoyoh.

Leo: O.K. Ya que se han reorganizado los equipos… (Mike, Margui y Haoyoh casi da un brinco de alegría, pero saben contenerse)… Doni les dirá a qué cueva debe ir cada equipo. Esperemos que la búsqueda de agua sólo se prolongue por hoy.

Casey le presta su celular a Rose para que pueda consultar el mapa.

Donatelo le indica a cada equipo qué cueva es a la que irá a explorar.

Todos se hacen de una mochila que contiene el equipo necesario para la exploración, y, después del pequeño contratiempo, parten en diferentes direcciones, deseándose suerte mutuamente.

.

Teniendo dos vehículos automotores (una camper y una camioneta), Donatelo pudo disponer de cuatro neumáticos y otras partes automotrices (muy a pesar del descontento de Casey y Rose), y con esas piezas, construir cuatro motocicletas.

Cuatro motocicletas para cuatro grupos de dos.

D.A. va con Rose. Rose es quien va manejando, y D.A. la va guiando con el mapa que visualiza en el celular.

Han recorrido un par de kilómetros. De la pradera con algunos arbustos esparcidos aquí y allá, han llegado a un bosque.

Rose conduce con cuidado a través de los arboles.

D.A.: Ya casi llegamos.

Rose: No estuvo tan lejos.

D.A.: Por eso dijo Donita que las motos no tienen capacidad para distancias largas, pero que iban a servirnos muy bien para llegar a las cuevas.

Rose: Ese Nicole Donita Espolvoreada… Espero que deje mi camioneta tal como estaba antes de desarmarla pieza por pieza. Se aprovechó cuando estuvimos cambiándonos para desarmar a mi bebé.

D.A.: Donita es un chico muy listo. De seguro va a dejar tu camioneta como recién salida de la fábrica de ensamble.

Rosa: Tal vez no como nueva, pero me conformo con que arranque.

D.A.: Ya llegamos.

Rose detiene la motocicleta. Bajan y la dejan recargada en un árbol.

D.A.: Está más adelante.

Caminan sólo un poco.

Rose: Aquí es. Doni dijo que sólo debemos adentrarnos unos 100 metros. Si a 100 metros no hallamos agua, hay que regresar. No hay que correr el riesgo de entrar más o nos perderíamos.

D.A.: Yo no quiero perderme, pero, ¿cuánto dijo que son 100 metros?

Ambas sacan de las mochilas un casco como los que usan los mineros y se los colocan.

Rose: Para eso trajimos la cinta métrica.

Rose saca la cinta métrica de la mochila, la ata con una cuerda a un arbusto, y D.A. y ella encienden las luces de los cascos y entran en la escarpada cueva.

Descienden con cuidado por las rocas.

Rose: Sería más fácil si regresáramos a encontrar el hotel de la playa Telchac.

D.A.: Sí, sería sencillo regresar a la carreta y encontrar esa tiendita que vimos antes de llegar a esa playa olvidada; como es una zona turística, de seguro en esa tiendita sabrían cómo llegar a la playa Telchac, pero Rose, ¿no me digas que no te gusta la aventura?

Rose: No me gusta la aventura. Ustedes: Haoyoh, Margui, Umi, Mike y tú, eran la que iban a estar en todos esos deportes acuáticos extremos; Yun y yo la íbamos a pasar descansando en el hotel.

D.A.: ¿Ni siquiera iban a nadar en la alberca?

Rose: Tal vez yo sí, pero Yun no sabe nadar.

D.A.: Podrías enseñarle, o yo hubiera visto la manera de sacarlas del cuarto para que se asolearan un poco. Tú estás bien pálida, y Yun, aunque es morenita, está perdiendo su bronceado natural.

Rose: Tal vez sí nos atreveríamos a hacer alguna locura, pero estamos aquí, lejos de la civilización buscando agua para poder sobrevivir una semana en una desolada playa con una mujer y un hombre que casi no conocemos y con… cinco individuos muy extraños que tampoco conocemos del todo.

D.A.: Pero nos hemos quedado porque Umi, Mike, Haoyoh y Margui insistieron mucho, y a mí no me desagradó la idea de tener toda una playa para nosotras solitas.

Rose: Sí.

D.A.: Pero Rose, ¿no te has fijado que ellas parecen muy interesadas en los chico tortuga? Mike en Mikey, Umi en Rafa, Margui en Doni y Haoyoh en Leo.

Rose: Claro que sí. Eso es más raro todavía.

D.A.: Parece que ha sido amor a primera vista.

Rose: Yo diría: "amor a primer trancazo".

D.A.: ¡Jajajaja! ¡Sí, a primer trancazo!, pero, ¿no es así el amor, como si hubieras recibido un trancazo cuando ves a alguien la primera vez y te enganchas a esa persona inexplicablemente?

Rose: Sí, pero no entiendo cómo es que se han fijado en esos chicos, ni siquiera son humanos.

D.A.: El amor es ciego, ¿no?

Rose: Eso dicen. Ya ves a ese Mikey y esa Mike, parece que se conocieran de toda la vida; pero también se dice que el amor es el sentimiento más poderoso; ya viste que Margui, que es tímida con los chicos, se atrevió a pedir ir con Doni.

D.A.: A mí me agradan ellos: Abril, Casey, Adelina, Fresita, Donita, Naranjita y Morita.

Rose: Sí, son simpáticos… mientras no se les ocurra desmantelar tu camioneta.

D.A.: Ay Rose. Sí necesitas unas vacaciones con urgencia.

Rose: Te recuerdo que estamos de vacaciones, pero ya ni es bueno llorar sobre la leche derramada… más bien me preocupa otra cosa.

D.A.: ¿Qué?

Rose se detiene.

Rose: Ya nos pasamos de los 100 metros y sólo hay piedras.

D.A.: Regresemos.

Vuelven sobre sus lentos pasos.

D.A.: ¿Qué es lo que te preocupa Rose?

Rose: Quizás no sabemos mucho de esa "familia", aunque no me queda la duda de que son buenas… personas, pero, por lo poco que nos contaron, vienen de Nueva York, y ellos y nosotras sólo estaremos, si hallamos el agua, una semana; ¿después qué?

D.A.: ¡Oh! Ya entendí tu punto, pero yo creo que es mejor dejar que las cosas sigan su propio curso.

Rose no parece estar de acuerdo con lo que acaba de decir su amiga.

.

Casey: Ya llegamos.

Abril baja pronto de la motocicleta y se aleja.

Casey: Abril, espera.

Abril: Si tú no has sido capaz de esperar una respuesta mía, yo no tengo por qué esperarte.

Casey: Abril, lo siento (logra alcanzarla y la toma del brazo con cuidado; ella se vuelve). Lo siento, no quise presionarte de ninguna manera. Me deje llevar por el entusiasmo de las chicas.

Abril: Sí, pude notarlo. Los chicos y nosotros ya somos una familia, pero me moría de la vergüenza frente a ellas.

Casey: ¿Me perdonas?

La estrecha entre sus portentosos brazos con cuidado, como si Abril fuera una frágil muñeca de porcelana; la mira con sincera disculpa.

Abril: Está bien, te perdono, pero si vuelves a abochornarme frente a casi desconocidas…

Las palabras de Abril son ahogadas por un beso de Casey.

Ella no lo aparta, sino que funde sus labios con los de él en el apasionado beso.

.

- Equipo C a equipo Donita. Equipo C a Equipo Donita. ¿Me captas Donita? -

Doni: Te escucho, D.A.; no tienes la necesidad de usar el celular como si fuera un Walkie-talkie.

- Es divertido, Donita, pero si me escuchas, ustedes todavía no llegan a la cueva. –

Doni: No. Esa es la razón por la que elegí la cueva más alejada, para recibir la llamada y el reporte de los demás equipos antes de aventurarnos Margui y yo en la cueva y perder la señal.

- Pues te reportamos que Rose y yo no hallamos agua y ya estamos de regreso. –

Doni: Está bien.

- Cambio y fuera. –

Doni: Cambio y fuera, D.A. (termina la llamada, y vuelve a consultar el mapa) Es simpática tu amiga (le comenta a Margui, que va sujeta de él). No será un torbellino de alegría como tu amiga Mike, pero tiene sentido del humor.

Margui: Es una buena amiga. Fue su idea salir de vacaciones. Además de descansar, para pasar más tiempo juntas.

Doni: Imagino que no viven juntas.

Margui: Somos de diferentes países.

Doni: Wow.

Margui: Hace tiempo que nos conocimos por una página de internet, nos hicimos amigas, y hace una semana que pudimos reunirnos aquí en México en casa de Rose; luego pensamos que estaría bien ir a alguna bonita playa… y sí llegamos a una bonita playa.

Doni: Me da mucho gusto que hayan podido encontrar esa bonita playa.

Margui: Y a mí me da gusto haberte encontrado, Donita.

Un agradable sentimiento envuelve delicadamente el corazón de Donatelo, pero casi enseguida, comienza a ponerse nervioso.

.

Haoyoh: Por eso llamaste "padre" a Splinter.

Leo: No es nuestro padre biológico, pero él nos ha cuidado desde pequeños, por eso es nuestro padre.

Haoyoh: "Padre no es el que engendra, sino el que cría".

Leo: Así es.

Haoyoh: Tu familia y tú han tenido una vida difícil.

Leo: Sí, pero la práctica del Ninjitsu no sólo nos ha enseñado cómo protegernos unos a otros, también nos ha enseñado que la vida es como un pastel: lo hayas comprado o los hayas horneado tu mismo, no sabes qué tan bueno es sino te atreves a probarlo.

Haoyoh: Vaya Leo… ¿cómo es que alguien tan joven como tú, sabe palabras tan sabias?

Leo: Supongo que es por mi estricto entrenamiento.

Haoyoh, durante el recorrido, ha querido saber más sobre el chico de la playera blanca y jeans deslavados. Ahora va a hacerle una pregunta que tal vez podría incomodar al chico, pero quiere intentarlo.

Haoyoh: ¿Y esa cicatriz en tu caparazón? Es bastante grande e impresionante. Yun también tiene una cicatriz, no es tan grande pero también es impresionante.

De haberle formulado esa pregunta en otro momento, Leonardo hubiese reaccionado de una manera bastante intempestiva para un chico tranquilo como él, pero esa faceta en la que él experimentó y reconoció ese lado oscuro suyo, ha sido superada.

Leo: Sí noté esa cicatriz de Yun. Mi cicatriz me la gané en una batalla contra un viejo conocido.

A Haoyoh le sorprende una palabra.

Haoyoh: ¿Te… "ganaste" tu cicatriz?

Leo: Oh… ya llegamos.

Leonardo estaciona la motocicleta lo más cerca que puede de la entrada a la cueva.

Ambos descienden del improvisado vehículo de dos ruedas.

Leonardo rápido se pone el casco y saca la cinta métrica.

Leo: Yo entraré solo.

Haoyoh: Pero Leo, se supone que vamos en equipo.

Leo: Has dicho bien: "se supone".

Haoyoh: No… quise decir que somos un equipo y debemos entrar los dos.

Leo: Como si yo fuera a permitir que te sucediera algo.

Leonardo le dedica una sonrisa y le guiñe un ojo a la chica; esto es suficiente para aplastar la insistencia de ella, hasta ha perdido el habla.

Leo: Sostén la cinta métrica, por favor.

Haoyoh obedece sin dudar, pero Leonardo no suelta la cinta enseguida.

Leo: Iré rápido y con cuidado (aprieta con suavidad las manos de Haoyoh entre las suyas, como prometiéndole que regresara pronto). ¿Está bien?

Haoyoh asiente.

Leonardo entra a la oscura cueva, y como lo prometió, regresa en pocos minutos.

Haoyoh: Leo.

Leo: Ya volví (tras una leve pero cálida sonrisa, saca su celular y marca a Donatelo). Doni…

- Hola Leo. -

Leo: No hallamos agua, sólo una poca y necesitaríamos adentrarnos más, pero como dijiste, sería peligroso.

- Está bien, Leo. -

Leo: Nos vemos, ototo.

- Nos vemos, niisan. –

Termina la llamada.

Haoyoh: Donita te llamó nisan.

Leo: Niisan.

Haoyoh: Niisan.

Leo: Significa hermano mayor. Ototo significa hermano menor.

Haoyoh: Ah.

Leo: Mis kiodai, mis hermanos, también saben japonés, pero yo lo hablo un poco más que ellos.

Haoyoh: A mí me parece interesante aprender la lengua materna de la familia, si la hay; ustedes tienen el japonés.

Leo: Ojala mis hermanos pensaran igual.

Suben a la motocicleta.

Haoyoh: Al menos tú lo practicas con orgullo.

Leo: Hay quienes no tiene el privilegio de haber aprendido su lengua materna, como Yun, por eso yo estoy orgulloso de conocer y hablar la mía.

Haoyoh: ¿Yun tiene una lengua materna aparte del español?

Leo: Sí.

Haoyoh: ¿Cuándo te lo dijo? Yo no sabía.

Leo: Cuando lavamos los trastes. Regresemos. Ojala los demás hayan tenido más suerte en encontrar agua.

Haoyoh: Ojala.

Leo: En el camino puedo enseñarte más palabras en japonés.

Haoyoh: Sí, por favor.

.

Recuperando algo de cordura, Abril termina con el beso, pero no se aparta de Casey.

Casey: Eso lo tomaré como un 'sí'.

Molesta, Abril se aleja de Casey y le da un golpe en el antebrazo izquierdo.

Casey: ¡Oye! Primero me besas y después me golpeas; me confundes.

Abril: Tú fuiste el atrevido, pero hay cosas más importantes en que pensar.

Casey: Siempre hay otras cosas más importantes que nosotros.

Abril se coloca el casco.

Abril: Vamos.

Ambos entran a la cueva con cuidado.

Descendidos algunos metros, la mujer y el hombre se dan cuenta de algo.

Casey: ¿Doni dijo algo de que la cueva estaría húmeda?

Abril: No, pero tiene lógica: si la cueva tiene algo de humedad es posible que…

Justo enfrente de ellos algo les impide avanzar, y no son rocas por las que no pudiesen pasar, sino que es agua.

Abril, Casey: ¡El cenote!

Han hallado un lago subterráneo de cristalina agua.

Abril: ¡Hemos encontrado el cenote, Casey!

Casey: ¡Hurra! ¡Ya no moriremos de sed!

Abril: Ciertamente no. Hay que llamar a Doni… ¡Ay!

Las rocas, siendo más húmedas y por tanto más resbaladizas, Abril pierde el equilibrio.

Casey: ¡Abril!

Los rápidos reflejos de Casey le ayudan a atrapar a la mujer antes de que caiga en el agua.

Abril: ¡AH!

Casey: ¡Te tengo!

Abril: Gracias…

Por la palidez de la cara de Abril, Casey la estrecha con un poco más de fuerza.

Casey: Estuvo cerca.

Abril: Sí (ella se siente más tranquila y segura en los brazos de Casey).

Ambos miran el agua tratando de no imaginar lo que pudo pasar.

Casey: Creo que Doni dijo que el agua de los cenotes es muy fría.

Abril: Sí. Si hubiera caído… ¡Casey, mi celular!

Se da cuenta que su celular, debido al brusco movimiento, se salió de la bolsa de sus jeans y ha caído al agua.

Casey: Ya ni modo. No podemos lanzarnos al agua fría, nos daría hipotermia, y nada bonito pasa cuando a uno le da hipotermia.

Abril: Con estar aquí ya se siente frío.

Ella busca el calor de Casey; se agazapa más a él, lo que a él no le molesta en lo absoluto.

Casey: ¿Ves? (susurra a su oído). Estar conmigo no es tan malo.

Abril: No… no lo es. Mejor regresemos. Quizás encontremos a otro de los equipos y podamos llamarle a Doni para darle la buena noticia.

Casey toma la mano de Abril, y Abril se deja guiar hacia la salida.

.

Doni: No ha llamado Casey, pero me preocupan más Mikey y Mike; ellos iban a ir a la cueva más próxima. Ya es para que se hubieran reportado.

Margui: Hay que darles más tiempo. Tal vez Casey y Abril están discutiendo sus problemas, y Mike y Mikey deben de estar jugando que están viviendo la película "Viaje al Centro de la Tierra".

Doni: Tienes razón.

Margui y Donatelo han llegado a la cueva que ellos deben explorar, pero no lo han hecho por esperar los reportes de Casey y Miguel Ángel.

Los dos no comentan más, guardan silencio y continúan esperando.

.

Mikey: Con cuidado Mike, aquí hay una piedra floja.

Mike: Gracias.

Mikey: Cuidado, aquí está un poco resbaloso.

Mike: Gracias.

Mikey: Cuidado, aquí hay un poco de musgo.

Mike y Miguel Ángel van bajando hacia las entrañas de la tierra con bastante cautela.

Mikey: Ya casi llegamos a los 100 metros y no hay nada de agua.

Mike: Doni dijo que no todas cuevas pueden tener agua. Tal vez antes esta cueva sí tenía agua, por eso está un poco húmeda, pero ya no.

Mikey: 97… 98… 99… 100. Nop, no hay agua. Hay que regresar.

Emprenden el viaje de regreso con la misma cautela. Les toma algo de tiempo llegar a la superficie, pero consiguen llegar sin mayores contratiempos.

Mike: Ya veo la luz.

Mikey: Nos tardamos un poquito, pero te recuerdo que soy una tortuga.

Mike: ¡Jajaja! Está bien, Mikey: lento pero seguro.

Mikey: Sip.

Estando a varios metros de la salida, se apagan las luces de los cascos de cada uno.

Mike: ¡Mikey, las luces!

Mikey: Tranquila. Soy un ninja y mi elemento es la oscuridad (da un par de pasos hacia la salida). Sigue mi voz y… ¡Auch!

Mike: ¡Ay!

Miguel Ángel choca contra la chica.

Mikey: Lo siento.

Mike: No hay cuidado (extiende la mano, toca la playera del chico tortuga). Aquí estás.

Mikey: Aquí estoy.

Mike: Será mejor no separarnos.

Mikey: Sí, pero una cosa: ¿de veras te llamas Mike?

Mike: ¡Jajaja! Ay Mikey, sólo tú podías preguntarme algo así en una situación así.

Mikey: He tenido curiosidad desde ayer en la noche, pero no quise preguntarte porque no quería molestar.

Mike: Qué considerado eres. Te gusta molestar a Rosita Fresita pero no a mí.

Mikey: Soy un caballero con armadura de caparazón; jamás molesto a una Dama.

Mike: Me da gusto oír lo que dices. En esta vida ya no hay caballeros.

Mikey: Sí, estamos en peligro de extinción.

Mike: Y respondiendo a su pregunta, gentil Caballero, Mike no es mi nombre real, es más bien mi seudónimo porque soy boxeadora amateur, y tú sabes que en ese mundo se necesita un seudónimo o nik.

Mikey: ¡Ah! Sabes boxear. ¿Y podría decirme, bella Dama, cuál es su nombre de a de veras?

Mike: Ha demostrado verdadero valor y honorabilidad, Caballero, por lo tanto, se ha ganado el derecho de revelarle mi nombre verdadero.

Mike, al tener su mano sobre el tórax de Miguel Ángel, puede acercarse a él y susurrar a su oído. Una vez que revela el secreto, y por el miedo a la oscuridad, no se aparta de él.

Mikey: Orales… qué bonito nombre tienes.

Mike: Gracias.

Guardan silencio, pensando en cómo van a salir de ahí sin la luz de los cascos que iluminaban su camino, pero ambos perciben que es por algo más que han preferido callar.

La tarde avanza y el sol junto con ella.

Unos rayos de sol llegan hasta donde se han quedado Mike y Miguel Ángel.

La escasa luz es suficiente para poder ver el camino a la salida, pero ninguno de los dos se mueve.

Esa poca luz ilumina levemente sus rostros juveniles.

Mike observa detenidamente los cristalinos ojos azules de Miguel Ángel.

Miguel Ángel mira fascinado los radiantes ojos verdes de la chica.

Ella, al tener su mano sobre el pecho de él, se da cuenta que el corazón de Miguel Ángel late un poco más rápido, como si quisiera latir a la misma velocidad que el corazón de ella, y por un momento, ella siente ambos corazones latir al mismo ritmo, al mismo compás, y al mismo tiempo van acercando sus rostros uno a otro.

Sus labios se unen en un tímido beso.

Mike: Tus labios están fríos (dice con un hilo de voz).

Mikey: Soy una tortuga, soy de sangre fría, y aquí hace frío (igual habla en susurros).

Mike: Nos tardamos en entrar y salir. Yo puedo aguantar el frío más tiempo (lo envuelve en un cálido abrazo), pero tú no.

Él se refugia en los brazos de ella.

Mike: Vámonos, o nos convertiremos en paletas de hielo.

Ella toma la mano de él, y aprovechando la luz del sol que ha llegado a la cueva, ambos regresan a la seguridad y calidez de la superficie.

.

¡GAME OVER!

Umi: ¡Te volví a ganar Rosita Fresita!

Rafa: No es justo. Me dijiste que no sabías jugar ni un videojuego.

Umi y Rafael están en la camper porque la camper cuenta con una potente batería, y sacándole provecho, han conectado la consola de videojuegos que llevó Miguel Ángel. Han estado jugando con un videojuego de peleas.

Rafael ha perdido 20 encuentros consecutivos.

Umi: ¿A poco tú les revelas tus destrezas y debilidades a tu oponente?

Rafa: N… No, ¡pero a la que sigue no tendré compasión de ti!

Umi: Vamos Rosita Fresita, no te enojes. Quiero divertirme contigo, no pelearme contigo.

Rafael cambia su agresiva actitud enseguida.

Rafa: ¿Quién se puede enojar con una chica tan linda como tú? (le sonríe coquetamente)

Umi se apena y no sabe qué decir.

Rafa: Mejor cambiamos de juego. ¿Qué tal Resident Evil?

Umi: De esos no me gustan.

Rafa: ¿Y Super Mario Kart?

Umi: Mejor, pero también te voy a ganar.

Rafa: Si como no.

.

Donatelo y Margui han estado callados mucho tiempo.

Donatelo se quiebra la cabeza pensando en un tema de plática, pero por su mente no pasa ninguna idea.

Ya ha notado que Margui es algo callada, pero él es perfectamente capaz de iniciar una conversación; él conoce de muchos temas y puede platicar de muchos temas, pero, estar a solas con Margui lo pone nervioso. Eso le parece muy extraño en él. Los nervios no le dejan pensar en cómo comenzar una plática.

Cuando Margui le ayudó a levantar las tiendas de campaña y a hacer una lista de las cosas que iban a necesitar (aunque al principio pensó en muchas y sólo ocuparon algunas), en esos momentos, él se sentía cómodo estando con ella; no platicaron de otra cosa que no fuera instalar la tienda de campaña o sobre lo que necesitarían para la exploración, pero ahora que están a solas, no sabe cómo romper el silencio.

Concentrándose en lo que más apremia, Donatelo decide entrar en acción.

Doni: Creo que será mejor que entre solo a la cueva, y tú, Margui, te quedas y contestas el celular por sí alguien llama.

Margui: Está bien.

Donatelo le entrega el celular a Margui, entonces, suena.

Los dos dan un leve brinco del susto.

Pasado el sobresalto, y por la insistencia de quien llama, Margui contesta.

Margui: Hola Mikey (dice al ver el identificador de llamadas).

- Hola Margui. -

Margui: ¡Ah! Mike, eres tú.

- Sip. ¡Aquí Mikey y Mike reportándose, Señor!... Digo, Señora. -

Margui: ¿Y cómo les fue?

- No hubo nada de agua, puras rocas resbalosas, por eso nos fuimos despacito y por eso no llamamos luego. – (es Miguel Ángel quien dice)

Margui: Está bien. Ahora deben regresar al campamento.

- ¡Entendido y anotado! - (gritan a la vez)

Margui cuelga.

Doni: Bien. Sólo nos falta Casey…

El celular vuelve a sonar. Margui ve el identificador de llamadas.

Margui: Dice "Casey", o sea que es D.A.

Doni: Pero ellas ya se habían reportado. Espero que no sea nada grave.

Margui: Hola, D.A.

- ¡Hola Margui! ¡No soy D.A., soy Casey! -

Margui: ¿Casey? ¿Están Abril y tú con D.A. y Rose?

- ¡Sí! ¡Y adivinen lo que encontramos Abril y yo! -

Una vez que Casey les explica lo sucedido a Margui y a Donatelo, los dos regresan de inmediato al campamento.

En el viaje de regreso, Donatelo tampoco encuentra tema para conversar con Margui, ni siquiera puede expresar el gusto que siente que hayan encontrado el vital líquido, o tal vez se deba que ahora deben descubrir cómo transportarlo.


-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Lou: Tengo miedo… tengo miedo… tengo miedo…

Yun: Tengo miedo… tengo miedo… tengo miedo…

Li: Me están contagiando su miedo… Me están contagiando su miedo… Me están contagiando su miedo…

Lou: Y eso que íbamos a dejar este capítulo cuando apenas iban a las cuevas.

Yun: Te lo dije Lou, te dije que era mejor resolver lo del agua en este cap y no dejarlo para el que sigue. Ya me imagino la lluvia de jitomatazos lanzados con ametralladora si este cap se quedaba a medias.

Lou: Por eso usamos cascos de soldado.

Yun: Sip.

Li: Pero si no mal recuerdo, Yun, alguien ya te había sugerido escribir capítulos cortos, y este capítulo iba a ser corto.

Yun: Pues sí, iba a ser corto, pero no importa que quedó un poco largo. No quería que el fic sólo se tratara de encontrar un cenote, cuando ya he divagado varias cosas más divertidas a las que ya hay que pasar 8D

Lou: Ah, esa sonrisa de niña traviesa =)

Yun: No es mi culpa, es mi lado Mikey x) Pero espero que me tengan paciencia, chicas. No es mi estilo, como decimos en México, dejar colgado a nadie. Si ya empezamos este fic, a como de lugar, vamos a acabarlo.

Li: Como pasó con "En busca del regalo perfecto para Abril".

Yun: ¡Sí! xD Me acuerdo y me emociono, pero así será =) Me da más tranquilidad que estén conmigo, Lou y Li x)

Lou: =) Comentarios, sugerencias, dudas, peticiones, aclaraciones, aplausos, zapes, jitomatazos, abucheos, reclamos, ultimátums, jalones de oreja, etc., etc., todo es bienvenido.

Li: Muchas gracias por tomarte tu tiempo, estimados lector y lectora, y leer este fic =)