.
La semana pasada actualicé mi lista de fics y a partir de septiembre y hasta fin de año estaré en problemas porque se juntan varios fics con este fic, pero espero que todo resulte bien, sobre todo que en este fic ya son bastantes personajes; sólo cuenten cuántas tiendas hay:
Una para Abril,
Otra para Splinter,
Otra para los chicos,
Otra para las chicas,
La tienda de Karai,
Una más para las dos ninjas que acompañan a Karai,
Y otra para los dos ninjas que también acompañan a Karai.
n.n
Bueno, como digo, me gusta complicarme la vida, y se me complica todavía más con un nuevo proyecto que estoy por emprender; si los Dioses quieren, les estaré informando de esto en algún fic.
Disfruten el capítulo.
Disclaimer: LAS TORTUGAS NINJA no le pertenecen a la seudo-escritora Yunuen. Ella escribe sin fines de lucro y sólo para hacer pasar un agradable rato a quien sea que tenga la gentileza de pasar y tomarse su tiempo para leer sus divagaciones.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
¡VAMOS A LA PLAYA!
Es el tercer día en la playa que una vez estuvo desolada, abandonada, ignorada.
Hay siete tiendas de campaña distribuidas por la pequeña playa.
En una de estas tiendas descansa alguien que ha dado muchos problemas al clan Hamato.
De esa tienda no aparta la mirada Rafael.
Rafael se ha levantado un poco antes que cualquiera de los otros. Mira con bastante desconfianza la tienda donde Karai continúa durmiendo, recordando lo sucedido anoche.
Anoche, Rafael estaba con Umi. Ambos estaban disfrutando de la bella vista del mar y de la calidez de la fogata. Él particularmente disfrutaba de la cercanía de Umi al tenerla a su lado, aunque también pensaba seriamente en algo más.
Rafa: Pensaba…
Le hace gracia recordar que ayer por la noche estaba pensando, algo que pocas veces hace, si lo habitual en él es "primero atacar y después hacer las pertinentes preguntas".
Sí, Rafael estaba pensando, pensaba en Umi: pensaba en su cabello, pensaba en sus ojos, pensaba en su sonrisa, pensaba en sus labios… pensaba cómo reaccionaría ella sí él se atrevía a… pero un grito lo obligó a abandonar a Umi sólo para encontrar la desagradable sorpresa de que otro "turista" se había extraviado.
Ese turista es Karai. Ella viene acompañada por cuatro de sus más fieles ninja.
El grito que todos escucharon fue exclamado por uno de los cuatro ninjas que acompaña a Karai al caer por la grieta.
Karai, según ella les dijo, aprovechando el calor del verano, quería pasar varios días de descanso en alguna playa en la que no hubiera turistas; decidió ir a una playa del vecino país, y encontraron esa playa por vía satelital, pero al llegar siendo de noche, no veían dónde estaba la playa, mucho menos la angosta grieta, y apenas el ninja cayó por ésta, se dio cuenta lo bien escondida que está esa playa, pero también descubrió que no está abandonada.
Rafael no creyó, ni cree, la versión de Karai.
Él sospecha que los ha perseguido hasta esa pequeña playa para "deshacerse" de ellos de una buena vez, aprovechándose que bajarían la guardia al estar disfrutando de un merecido descanso.
Pero ese no es el motivo por el que se ha levantado temprano, no para vigilar a Karai, sino para esperar a alguien.
Se gira para ver ahora el mar.
Rafael piensa… piensa si sería correcto aprovechar ese momento para hacer lo que pensaba hacer ayer, porque está muy seguro que, a quien espera, también despertara temprano.
Rafa: Maldición… ¿desde cuándo pienso tanto lo que quiero hacer?
Frota su cuello, frustrado, por ese cambio de actitud en él; es entonces que oye un ruido desde la tienda de campaña de las chicas, y en poco tiempo, sale Umi, por su propio pie.
Umi sale de la tienda de campaña cuidando cada paso que da. Lentamente, camina descalza por la playa. Ya no trae el vendaje en su tobillo.
Umi: Ya no me duele. Ya puedo caminar.
Sus pasos son más firmes; luego comienza a trotar.
Se alegra que por fin puede sentir con sus pies la aterciopelada arena. Trota mirando sus pies como si todavía no pudiese creer que ya puede andar por sí misma; y por estar mirando hacia abajo, choca con alguien.
Umi: ¡Ah!
Va a caer, pero se siente rescatada por dos fornidos brazos. Al levantar la mirada, ve a su salvador.
Umi: R… Rafa.
El rostro de Rafael no tiene esa habitual expresión de rudeza. Le sonríe a Umi con afecto.
La sonrisa de Rafael no le sorprende tanto a Umi. Él ha sido tan cuidadoso con ella que le parece tan natural haber chocado con él porque la estaba esperando, y también le parece tan natural que él no haya permitido que cayera; lo que le sorprende, es esa mirada dorada que le observa de una manera especial.
Los rayos de la mañana dan un brillo intenso pero afectuoso a los orbes color ámbar de Rafael.
Ese brillo obliga a Umi olvidarse del murmullo de mar, de la sedocidad de la arena y de la calidez de los rayos matutinos, para concentrarse en el murmullo de la voz de Rafael, en la tersura de su piel y en la calidez de su mirada.
Rafael: Umi…
Rafael se acerca más al rostro de Umi, sólo un poco, porque quiere admirar la cara de la chica ahora que sus mejillas se han tornado de un precioso tono escarlata.
Él podría pasar una vida entera admirando la belleza de la chica que ha atrapado en sus brazos, pero recuerda lo que ha estado pensado demasiado.
Se acerca un poco más, lo suficiente como para poder ver titilar un fulgor en los ojos café avellana de ella. Ese fulgor lo atrae como a una polilla a la luz de una lámpara, pero justo en ese instante, algo lo obliga a apartarse.
El murmullo de mar, la sedocidad de la arena y de la calidez de los rayos matutinos sacan a Umi del trance en el que se encontraba, pero lo que no encuentra pronto es su voz.
Rafa: ¡Oye! Ya puedes caminar.
Umi asiente.
Rafa: Ahora sí no te vas a perder de la diversión.
Umi mueve de derecha a izquierda la cabeza.
Rafa: ¿Qué te parece si sorprendemos a los demás con unos hot cakes bien esponjocitos?
Rafael extiende su mano.
Umi mira la mano de piel verde esmeralda, y luego los ojos color ámbar.
Él le sonríe, pero ella nota que esa sonrisa es diferente; es una sonrisa amable pero hay algo diferente.
Umi: Vamos.
Ella le sonríe y toma su mano, esperando que no cambie nada entre ellos dos pasado ese momento tan singular.
Los otros chicos ya se están levantando, pero ninguno puede olvidar la noche anterior.
Casey y Miguel Ángel, en cuanto oyeron un grito, dejaron de revisar los archivos de música para salir de inmediato de la campers; Donatelo igualmente dejó de revisar el equipo de sonido para averiguar quién había gritado. Los tres, al bajar de la campers, vieron un vehículo estacionado pero no era el de Rose, también vieron cuatro sombras bajar rápidamente por la grieta que conduce a la playa; las siguieron. En el descenso vieron que una de las sombras saltó para llegar más pronto, pero al tocar la arena se tambaleó, pero de inmediato Leonardo ya estaba dispuesto a ayudar, atrapó a la sombra; Casey, Miguel Ángel y Donatelo, antes de llegar a la playa, vieron quién era esa sombra.
Ahora, Casey, Miguel Ángel y Donatelo salen de la tienda de campaña, y lo primero que ven es la tienda de campaña donde sigue descansando la hija de ese hombre que en más de una ocasión ha querido terminar con sus vidas.
Doni: Sigo sin poder creerlo: Karai es nuestra vecina.
Casey: Imploré toda la noche por que fuera un sueño.
Mikey: Pero no es un sueño, es una pesadilla.
Casey: Y todo por culpa de Leo. Mira que invitarla a quedarse en esta playa aunque Karai dijo que iría a otra parte porque nosotros ya estamos aquí.
Mikey: Bueno, Karai tampoco insistió mucho que digamos en querer irse a otra playa, y eso que Rafita le lanzaba su más aterradora mirada asesina.
Casey: Entiendo que por algo Karai es una ninja, una ninja muy hermosa, por eso no sintió "ñañaras" por la miradita de Rafa, pero qué casualidad que se le haya ocurrido salir de vacaciones al mismo tiempo que nosotros y llegar a la misma playa.
Doni: Sí, vaya casualidad. Sugiero mantenernos alertas.
Casey: Pero sí venimos a relajarnos, no a ponernos paranoicos.
Mikey: Pues bien fácil: Leo la invitó, Leo la va a cuidar.
Doni: Me parece correcta tu observación, Mikey, pero no hay que mencionarle a Leo que la va cuidar, sino hay que recordarle que es su responsabilidad atender a su invitada.
Casey: ¡Eres un malvado genio, Donita!
Doni: Gracias. (sonríe con autosuficiencia)
Casey: Asunto arreglado. ¿Qué vamos a desayunar?
Mikey: Hoy quiero sorprender a las chicas con un suculento desayuno.
Doni: Hay que revisar las provisiones que nos quedan antes de pasar a hacer las tres comidas del día a base únicamente de pescado y coco.
Los tres se dirigen a la campers.
Splinter y Klunk les hacen compañía pocos minutos después.
Más tarde, las chicas ya han despertado, pero se toman su tiempo en arreglarse.
Ninguna dice nada, parecen nerviosas.
Todas recuerdan lo que pasó anoche.
Los chicos fueron deprisa a averiguar qué había sido ese grito, y aunque les dijeron a ellas que no se movieran de donde estaban, las chicas también querían averiguar lo que había pasado, así que fueron tras los chicos.
Al llegar a la grieta se asustaron un poco al ver que varias sombras estaban bajando a la playa, pero cuando Leonardo ayudó a la que iba a caer tras un espectacular salto, y al ver que se trataba de una chica, se sintieron un poco más tranquilas aunque a las otras cuatro sombras no les vieron la cara, traían un tipo de uniforme y hasta una capucha que les cubría la cara; pero el miedo volvió a apoderarse de sus corazones con mayor fuerza cuando Rafael empezó a enfurecerse…
Rafa: ¿Tú qué haces aquí? (dijo con un tono de amenaza)
Karai: Disculpen la intromisión. No sabía que ustedes se encontraban habitando esta playa. Tan sólo venía buscando un lugar tranquilo donde poder descansar, aprovechando la calidez que brinda el sol durante el verano, pero no deseaba una playa concurrida, sino una que estuviese lejos de la zona turística, y por medio del GPC, ubicamos ésta...
Rafa: ¡¿Y esperas que te crea después de lo que le hiciste a mi hermano?!
Karai no dijo nada en su defensa, tampoco intentó disculparse por lo sucedido.
Karai: No les causaré más disgustos. Nos retiramos en este momento.
Las chicas se sintieron aliviadas al ver que esa chica llamada Karai hacia un tipo de señal a los encapuchados y se iban, pero…
Leo: Espera Karai.
Karai y sus seguidores se detuvieron.
Leo: Deben estar agotados por el largo viaje. Pueden quedarse en esta… casi deshabitada playa.
Leonardo dijo esto en un tono de broma, incluso le sonrió a Karai.
Karai miró rápido a su alrededor. Notó que había mucha gente, pero no se negó a la invitación de Leonardo, aunque ella misma dijo que buscaba una playa no tan concurrida.
Karai: Arigato, Leonardo.
Rafa: ¡Qué Arigato ni que nada! ¡Tú no te vas a la….!
Rafael estaba dispuesto a sacar de la playa Karai a como diera lugar, pero, en ese momento, Leonardo se interpuso entre Rafael y Karai.
Leo: Rafa, por favor…
Rafa: ¡Qué mala memoria tienes, Leo! ¡Karai es la maldita que te hizo esa horrenda cicatriz en tu caparazón! ¡¿Acaso ya lo olvidaste?!
Leo: Ese no es el modo de tratar a un cansado viajero, Rafael.
Dijo Leonardo, no con gritos como estaba hablando Rafael, sino con una voz calmada pero imponente.
A las chicas les sorprendió, no tanto el que Leonardo haya llamado a su hermano por su nombre completo, sino fue ese cambio tan repentino en él. En los días que llevaban conviviendo juntos, les había parecido un chico tranquilo, pero se dieron cuenta que tiene ese carácter que un líder posee, ese carácter que se necesita para apaciguar un carácter abrazador como el de Rafael, para apaciguar un fuego que está por salirse de control, no combatiendo fuego con fuego, sino combatiéndolo con entereza y sensatez.
Rafael dio un paso atrás. No dijo más.
Leonardo iba a ayudar a Karai a instalarse, pero ella le dijo que para eso la han acompañado sus más fieles servidores; no ayudó, pero Leonardo no se retiró a dormir hasta que se aseguró que Karai estaba debidamente instalada.
Ya en está placida mañana, cinco chicas salen de la tienda. No pueden evitar no mirar hacia la tienda en la que está descansado la recién llegada.
Mike: Nuestra playa de ensueño se está volviendo una película de terror.
Margui: ¿Creen que de verdad se quede a pasar aquí sus vacaciones?
D.A.: Ojala que no.
Rose: Los chicos no nos han dicho muchos detalles de sus vidas, pero esa tipa, Karai, fue quien rompió el caparazón de Leo; y por la facha de los otros que la acompañan, no parecen ser simples karatecas; y si los chicos ya los han enfrentado… ellos tampoco son simples karatecas.
D.A.: ¡Uy, Rose! Esa Karai no te ha caído nada bien.
Rose: "Como un gancho al hígado."
Mike: ¡Ya sé! ¡Los chicos deben ser como las Sailors Senshi: son guerreros que pelean por el amor y la justicia, y Karai y sus secuaces deben ser miembros de alguna malvada organización, como El Reino Oscuro, ese grupo de villanos que pretenden sumergir al mundo en las tinieblas!
D.A.: Los chicos deben ser un tipo de guerreros, pero no creo que usen cetros mágicos como Sailor Moon.
Mike: Disculpa pero perdona, yo no he visto que los chicos carguen con armas… aunque Goku tampoco carga algún arma, pero los chicos traen esos simpáticos celulares con forma de caparazón, y quizás sean en realidad celulares que se transforman en armas con una invocación especial.
Rose: Prefiero imaginar que Leo y sus hermanos como los Guerreros Z y no como Sailor Moon, pero después de la visita inesperada de ayer, quizás estén más dispuestos a revelarnos su verdadera identidad.
Mike: No lo van a hacer, como Peter Parker que no quería decirle a Mary Jane que es Spiderman sólo por el simple hecho de no poner en riesgo la vida de la chica que ama.
Rose: En eso puede que tengas razón.
D.A.: ¡Qué Freud ni que Martha Debayle! Nosotros contamos con la ayuda de la Pisicóloga Mike, experta en conducta masculina.
Mike: ¡Gracias!
Alguien que se ha mantenido callada, finalmente dice su sentir.
Haoyoh: Lo que no entiendo, es que Leo haya sido tan amable con "esa", si le ha hecho tanto daño.
Rose: Yo tampoco lo entiendo. Rafa fue el que la quería "despachar" y no Leo.
D.A.: ¿Qué tiene que decirnos nuestra Pisicóloga?
Mike: Mi experiencia me dice, que Leo tal vez esté en una encrucijada como en la que estuvo Batman con Dos Caras: Dos Caras era Harvey Dent, amigo de Bruno Díaz, pero después de que Harvey sufriera un horrible accidente se volvió un villano, y Batman siempre trató de ayudarle, pero Dos Caras nunca aceptó la ayuda; ese era el dilema de Batman: ayudar a su amigo o encerrar al criminal.
D.A.: ¿Quieres decir que Karai es amiga y también es enemiga de Leo?
Haoyoh: O algo más.
Las chicas miran a Haoyoh.
Al parecer tampoco le ha agradado Karai.
Margui: Leo la trató de una manera muy cortés; puede que entre ellos haya más que una amistad o una rivalidad.
Mike: Sólo hay una manera de salir de dudas.
Mike se dirige hacia la grieta. Las otras chicas la siguen cuando ven que Miguel Ángel les hace señas desde la parte alta del acantilado.
Mikey: ¡A DESAYUNAAAAAR!
Les grita haciendo un cuenco con sus manos para asegurarse que lo hayan escuchado.
Los chicos han acomodado una improvisada mesa y sillas para tener un desayuno en la pradera. Han preparado, con ayuda de Umi, hot cakes, jugo de naranja, huevos y tocino; las chicas se sorprendieron que ellos habían cocinado para ellas; pero no todos están presentes, faltan Leonardo y Yunuen; ellos dos continúan durmiendo, pero las chicas se alegran que Karai y sus acompañantes tampoco estén presentes.
Las chicas asedian a los chicos con preguntas sobre si pertenecen a una organización secreta que mantiene a salvo a la humanidad, si son guerreros que deben mantener una identidad secreta, si acaso tendrán súper poderes…
Splinter les explica hasta donde cree conveniente. Sí son un "grupo" que, como diría Miguel Ángel, mantiene a las fuerzas del mal "a raya", fuerzas del mal a la que pertenece la recién llegada, que sí deben mantener su identidad secreta, que no tienen súper poderes pero sí han entrenado con ahincó muchos años, pero no les hace mención a las chicas que ellos en realidad son mutantes, que en realidad son ninjas, que en realidad él no debería permitir la presencia de Karai, pero no se opuso porque espera que su hijo Leonardo entienda de una vez por todas, que Karai no es digna de confianza.
A las chicas les gustaría saber más, pero ante Splinter, sienten que no sería correcto; ya cada una verá la manera de averiguar más.
El desayuno termina, y quienes faltan no han aparecido.
Donatelo y Margui se encargan de lavar los trastes; el resto regresa a la playa.
Al pasar por las tiendas de campaña, todos giraron la cabeza hacia una en particular. Ven que los cuatro ninjas que acompañan a Karai ya traen puesto su uniforme; están en la entrada de la tienda donde está Karai, a la espera de la primera orden de su ama.
Nadie dice nada. Pasan de largo.
Rafa: No puedo creer que Leo no se haya levantado todavía.
Splinter: Rafael, por algo son vacaciones, para descansar.
Rafa: Ay Sensei, usted siempre defendiendo a su 'conse'.
Splinter: A menos que desees que yo imponga mi "versión" de lo que son las vacaciones para un… guerrero de tu categoría, hijo. (dice esto con una sonrisa)
Rafa: Yo nada más hacía una simple observación.
En ese momento, se topan con Leonardo y Yunuen.
Haoyoh va con Leonardo.
Haoyoh: ¡Leo!
Leo: ¡Konnichiwa [Buenos días]!
Haoyoh: ¡Konnichiwa!
Los demás pronto los alcanzan.
Rafa: Vaya. Hasta que se levantaron. Hace horas que amaneció, ¿saben?
Leonardo se encoge de hombros.
D.A.: Mikey iba a devorar todo el desayuno, de no ser por Haoyoh que te guardó tu porción, Leo.
Leo: Domo arigato (Muchas gracias], Haoyoh.
Leonardo efectúa una leve reverencia para la chica. Ella se avergüenza un poco.
Haoyoh: Douitashimashite [De nada].
Leo: Ahora a desayunar. (le dice a Yunuen; ella asiente.)
Los demás se reúnen para pensar qué van a hacer ese día (Splinter va a descansar en alguna de las hamacas colgadas entre las palmeras y Klunk a explorar), cuando notan que Karai está saliendo de su tienda.
Rafael está por llamar a Leonardo, pero Leonardo ya se ha dado cuenta. Va deprisa con Karai; algo del dice, y continúa su camino hacia la pradera.
Karai observa a Leonardo alejarse, pero luego siente las miradas de los demás. Ella les hace una leve reverencia a modo de saludo, que únicamente corresponde Splinter.
Casey, Miguel Ángel y Donatelo se miran unos a otros.
No va a ser necesario que ellos le recuerden a Leonardo que, en cuanto aceptó que Karai se quedara en la misma playa que ellos, se ha vuelto su responsabilidad; pero hay alguien más que piensa que Leonardo no debería quedarse solo con Karai, pero ella ya ha desayunado y no tiene excusa para acompañarlo.
Los sirvientes de Karai preparan el desayuno que Karai comparte con Leonardo y Yunuen, y ellos a su vez comparten la mesa improvisada por los otros; aunque Leonardo se da cuenta de que no todo está bien.
Leo: Y ellos, tus ninjas, ¿no van a desayunar? (le dice a Karai)
Ellos están a escaso metro de distancia de Karai, listos a obedecer cualquier petición de ella.
Karai: Una de las normas de obediencia dicta que ellos no pueden probar bocado hasta después de que su Señor y Amo lo haya hecho.
Leo: Pero son vacaciones.
Karai lo observa con seriedad.
Leonardo la mira con una sonrisa tranquila.
Algo en esa sonrisa doblega la formalidad en la actitud de la chica ninja.
Karai voltea a ver a sus sirvientes, y con asentimiento de cabeza, ellos comprenden el mensaje.
Olvidándose de las formalidades, se quitan las capuchas que ocultan sus rostros, revelando que se trata de dos chicos y dos chicas muy jóvenes.
- ¡EEHHH!
Festejan con un grito al cielo, y salen corriendo hacia la grieta para dirigirse a sus tiendas de campaña; seguramente se van a vestir con algo más cómodo.
Karai: ¿Y si necesito beber más jugo de naranja, Leonardo?
Ella también se olvida de las formalidades; dice esto, reprochándole a Leonardo la pérdida de sus sirvientes pero con un tono de broma en su voz, aunque enseguida, Yunuen se levanta de su lugar y le sirve a Karai más jugo de naranja.
Esta actitud desconcierta a Karai.
Leo: Yun es muy servicial.
Karai: Arigato.
Yun: Douitashimashite.
Karai: Sabes hablar japonés.
Yun: Leo me está enseñando. Es un buen maestro.
Karai: Leonardo es bueno en muchas cosas.
Ella mira directo a los ojos de Leonardo, tratando de descubrir si verdaderamente la ha perdonado por la grave herida que le hizo.
Él mantiene una postura serena.
Los cuatro sirvientes regresan a la pradera y se dirigen al vehículo en el que llegaron porque piensan desayunar ahí.
Leo: Por favor, acompáñenos.
Los dos chicos y las dos chicas se miran; no les toma mucho tiempo decidirse. Van a sentarse a la mesa.
- Gracias.
Uno de ellos agradece en nombre de todos los demás.
Leo: ¿Y cuáles son sus nombres?
- Roshi.
- Fye Fye [LN55].
- Moncho.
- Tsukimine [Tsukimine12].
Leo: Bienvenidos sean.
R,F,M,T: Gracias.
Leo: Tal vez, más tarde podamos realizar todos juntos una actividad recreativa.
Moncho: ¡Esquiar por ejemplo!
Fye Fye: ¡O hacer castillos de arena!
Tsukimine: ¡O jugar un partido de volibol playero!
Roshi: ¡O bailar hasta que amanezca!
Karai vuelve a reprocharle a Leonardo, con la mirada, el que sus sirvientes se hayan descarriado totalmente.
Leonardo le responde con una sonrisa despreocupada.
El desayuno trascurre entre las locas ocurrencias de Roshi, Tsukimine, Moncho y Fye Fye para disfrutar de las vacaciones.
Termina el desayuno, pero las ideas no terminan, hasta que llega Haoyoh.
Al ver que alguien se acerca, se interrumpe la conversación.
Leo: Haoyoh… ¿ocurre algo?
Desde la aparición de Karai, ha surgido un peculiar sentimiento en el interior de Haoyoh que le ha insistido a no seguir esperando a que Leonardo se dé cuenta de sus sentimientos. Ese algo la ha impulsado a ir a la pradera, pero su sentido común le dice que no debe actuar precipitadamente.
Haoyoh: Vine a ayudarles a lavar los trastes.
Roshi: No es necesario, Señorita (se levanta de su asiento y comienza a recoger los trastes sucios).
Fye Fye, Tsukimine y Moncho hacen lo mismo que su compañero.
Leo: Gracias, Roshi. Los estaremos esperando en la playa.
Roshi: Está bien.
Leonardo, Karai y Yunuen se levantan y se dirigen a la playa.
Leo: Ya estarán divirtiéndose sin nosotros.
Leonardo ayuda a Haoyoh a descender.
Haoyoh: Los demás están esquiando. Yo preferí esperarte porque es en equipo de 2.
Leo: ¡Qué bien! Uno conduce mientras el otro esquía.
Haoyoh: Más bien no. Rafa, en un descuido, rompió un par de los dos únicos pares que Abril y Casey pudieron armar, pero a Mikey se le ocurrió que podrían ir dos personas en los mismos esquíes.
Leo: ¿Es eso posible?
Haoyoh: Donita Espolvoreada hizo los ajustes necesarios al par de esquíes que quedó, y sí, pueden esquiar dos con el mismo par de esquíes.
Karai: Yo he traído conmigo un par de esquíes. Pueden usarlos si gustan.
A Haoyoh no parece gustarle la sugerencia.
Leo: Arigato, Karai.
Leonardo se da cuenta del disgusto de Haoyoh.
Leo: Pero yo esquiaré contigo.
Haoyoh pronto cambia de actitud.
Haoyoh: No tienes por qué, Leo, pero te lo agradezco, es sólo que… ir a gran velocidad me da algo de miedo.
Llegan a la playa y Karai se aparta del grupo.
Leo: Karai…
Karai: Yo voy a descansar. Aún me siento fatigada por el largo viaje.
Leo: De acuerdo.
Leonardo regresa a la pradera para pedirle a los exninjas del Pie los esquíes que amablemente a ofrecido Karai. Cuando regresa, Haoyoh ya está lista para esquiar con él, pero ambos deben esperar su turno.
Todos, a excepción de Yunuen, se han puesto pantalones cortos y cómodas playeras para poder esquiar más cómodamente.
Abril y Casey son quienes conducen la lancha; en ese momento llevan a Donatelo y a Margui deslizándose sobre el agua.
Doni: ¡Sujétate bien, Margui!
Margui: ¡S…sí!
Leonardo y Haoyoh se sientan junto a los demás que están viendo a los que están esquiando.
Mike: ¡Ya quiero esquiar!
Rose: Pero si acaban de pasar Mikey y tú.
Mike: Es que es muy divertido.
Rose: Yo diría que es infartante. Mira a la pobre de Margui: está temblando como una hoja, y aun así se lanzó a esquiar. Lo bueno que la cuida Donita.
Mike: Bueno, Margui tiene a Donita y yo tengo a mi Naranjita dulce. (abraza a Miguel Ángel quien la recibe con gusto en sus brazos; él canta una canción)
Mikey: Naranja dulce, limón partido, dame un abrazo que yo te pido…
D.A.: Teniendo a un guapo, fuerte y valiente "tortugo" al cual puedes abrazar (le guiñe un ojo a Mike), cualquiera puede pasar todo el día esquiando.
Leonardo mira a su hermano y a la linda chica de chispeantes ojos verdes y cabello rubio peinado en una trenza. Casi había olvidado el beso que ellos dos se dieron cuando regresaron de buscar agua. Ambos se ven muy felices.
Ahora mira a Donatelo y Margui.
Había notado que su hermano se ponía nervioso estando junto a la chica de serenos ojos marrón y reluciente cabello negro; ella también se veía nerviosa cuando estaba con Donatelo; pero desde ayer ya no ha visto esa extrema cautela entre ellos, ahora, viéndolos esquiar, están felices.
Rose: Así quién no. (ella le guiñe un ojo a Haoyoh).
Rafa: Está bien que un galán como yo cuide de una belleza como Umi, pero no lo uses de excusa, Rose. Tú no has querido esquiar porque te da miedo.
Rose: No es miedo... es… que no me llama la atención. (parece algo tensa)
Rafa: Rose tiene miedo. Rose tiene miedo. Rose tiene miedo… (comienza a cantar en un tono de burla)
Rose: 'Bájale', Rosita Fresita, o no respondo "chipote con sangre, sea chico o sea grande".
Rafa: Rose tiene miedo. Rose tiene miedo. Rose tiene miedo…
Rose se levanta y toma una porción de arena que mojan las olas de mar, y se la lanza a Rafael.
Rose: ¡Toma!
Rafa: Rose tiene…. ¡auch!
Le da justo en la cara.
Rose: ¡Sí!
Mikey: ¡10 puntos para Rose!
Rafael se quita la arena embarrada de sus ojos.
Rafa: ¡Con que quieres jugar rudo, eh!
Rafael se pone de pie y también toma una buena porción de arena mojada usando las dos manos, y se la arroja a Rose; Rose se quita pero la bola de arena llega a caerle en un pie.
Rose: ¡Oye!
Rafa: El que se lleva se aguanta.
Rose: ¡Pero fuiste el que empezó!
Rose vuelve a arrojarle una bola de arena mojada a Rafael; la arena golpea su caparazón, pero Rafael ya está listo con otro "proyectil", y lo lanza…
Mike: ¡Guerra con arena!
D.A., Mike y Miguel Ángel se unen a Rose para atacar a Rafael con bolas de arena mojada.
Umi se queda con Rafael para ayudarle en el combate.
Yunuen ha preferido apartarse a un punto neutro.
Rafa: Siempre nos echan montón, ¿verdad mi Akari?
Umi: Si así son los amigos que tienes, ¿para qué quieres enemigos?
Rafa: La 'neta' sí.
Leonardo y Haoyoh se han puesto de pie y miran el combate, decidiendo a qué equipo van a apoyar.
Abril, Margui, Casey y Donatelo ya se han dado cuenta que los demás están divirtiéndose a su modo.
Casey: ¿Ya viste, Abril? Ya encontraron con qué entretenerse.
Abril: Eso veo.
Leonardo observa a Rafael. Ha notado cierto cambio en él desde que ha estado con Umi, y Umi se ve realmente contenta estando con él, incluso en medio de esa batalla campal, a pesar de llevar una clara desventaja.
Leonardo desea apoyar a Rafael porque el otro equipo es numeroso, pero primero, recapacita en las palabras de Mike:
Miguel Ángel tiene a Mike.
Donatelo tiene a Margui.
Rafael tiene a Umi.
Definitivamente algo ha estado sucediendo y no ha prestado atención, pero cómo iba a hacerlo, si su principal preocupación ha sido la seguridad de su familia y de las chicas, aunque una vez que ya se ha ocupado de esto, ahora debe ocuparse en que no haya conflictos entre ambos clanes... pero algo le insiste que se dé cuenta que sus hermanos han simpatizado en gran medida con las chicas, y que continúe pensando sobre la misma línea...
Casey tiene a Abril, y él tiene a… él tiene a…
Sus pensamientos son interrumpidos.
Haoyoh: ¡Vamos, Leo! (ella toma la mano de él) ¡Apoyemos a Rose!
El entusiasmo refulge en los bellos ojos de la chica.
Leo: Pero… si nos pasamos al equipo de Rose, será una batalla desigual.
Haoyoh mira detenidamente a Leonardo.
Así como cuida tanto a su familia, no va a abandonar a uno sus hermanos en esa tremenda batalla.
Haoyoh: Como tú quieras.
Haoyoh y Leonardo se unen al equipo de Rafael.
Ahora son cuatro contra cuatro.
Mikey: ¡AH! ¡Traidores, Haoyoh y Leonardo! (dice sin dejar de arrojar bolas de arena) ¡Yo, el Campeón del Nexo de Batalla, los declaro máximos traidores a mi causa!
Rafa: ¡Qué campeón del Nexo de Batalla ni que nada! ¡'Ai' te va tu trofeo, "campeón"!
Miguel Ángel logra esquivar una bola de arena de gran tamaño.
Mike: ¿Fuiste campeón de algún torneo de pelea? (deja de atacar por ser invadida por una gran curiosidad)
Mikey: ¿No te he contado? (también deja de atacar; Mike niega con la cabeza) ¡Ah! Pues déjame contarte… ¡auch! ¡Me dieron! (cae al suelo)
Rafa: ¡Sí!
Rafael celebrar haber "herido" a Miguel Ángel.
Mike: ¡Mi Naranjita dulce! (se arrodilla al lado de un "mal herido" Miguel Ángel y lo acuna en sus brazos)
Rafa: ¡Ja! ¡Ríndanse, D.A., Rose! ¡Tienen dos bajas, lo que nos da la ventaja!
Rose: ¡Ni lo sueñes, Rosita Fresita!
Tanto de un bando como del otro han recibido certeros golpes, aunque ninguno tan "mortal" como el que recibió Miguel Ángel, pero nadie se va a rendir.
Mikey: Veo… veo un luz… (dice con fingido dramatismo)
Mike: ¡No vayas hacia la luz!
Rose: ¡Resiste Naranjita dulce!
Rose y D.A. hacen lo que pueden para contrarrestar el ataque enemigo al ver reducidas sus fuerzas.
Mikey: Por 'ai' supe (dice con su voz normal) en una leyenda, que el beso de una bella doncella puede resucitar a un Caballero en su agonía.
Mike: ¿En serio?
Mikey: Aja.
Mike deposita un tierno beso en los labios de Miguel Ángel. Él se pone de pie en un instante.
Mikey: ¡EL CAMPEON DEL NEXO DE BATALLA HA REVIVIDO!
Rafa: Quelonios… Bien dicen que "mala yerba nunca muere".
D.A.: Me alegro por ti Naranjita dulce, y no es por presionar pero… ¡AYUDAAA!
Mike y Miguel Ángel vuelven a la batalla, batalla que sólo dura unos minutos porque las fuerzas de un bando como de otro están equilibradas. Es el cansancio el que los obliga a detenerse.
Rose: ¡Tiempo… fuera! (con ambas manos hace la señal de la "T")
Leo: Estoy de acuerdo… Tiempo fuera.
Todos, embarrados con arena, se dejan caer exhaustos.
Rafa: Rayos… No hay nada más humillante… que un empate.
Leo: Bueno… esto podría… ser el primer round.
D.A.: Pero… se puede establecer un tiempo límite… y un número de puntos… dependiendo en dónde se golpee… al "blanco"… como en la arquería…
Leo: Y gana quien más puntos tenga…
Mikey: Qué buen plan… D.A., pero primero… quiero recuperar el aliento.
Rafa: Yo creo que a Leo… se le va a acabar el poco aliento que le queda.
Leo: ¿Yo?... ¿Por?
Rafael se levanta y se acerca a Leonardo, toma su cabeza entre sus manos y lo obliga a girarse. Lo suelta al comprobar que ha obtenido el resultado que esperaba.
Leonardo se queda anonadado por lo que está mirando, incluso, sus mejillas se tornan de un intento color carmesí.
Ve a Karai dirigirse a una parte de la playa, llevando puesto un bikini.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
N/A:
.Martha Debayle es una conductora en un programa de radio que yo escucho donde ella platica con especialistas sobre temas varios, desde salud hasta la relación con la pareja.
.Las dos chicas ninjas son en realidad LN55 y Tsukimine12; son fans de las tortugas que han leído todos mis fics aunque no han podido dejar tantos reviews como ellas quisieran, pero sentí penita que no estaba incluyéndolas a ellas dos en este fic TT así que creí que estaría bien incluirlas aunque fuera como personajes secundarios.
A LN55 la bautice como Fye Fye por que por más que le pregunté por otro nick más fácil no pudo decirme.
Ojala te guste cómo quedó tu otro Nick, LN55 n.n Lo pensé así por el doble 5, pero también recordé a un personaje de Tsubasa Chronicles y pensé que sí hay un personaje que se llama así, a ti te quedaría bien n.n
Los dos chicos ninjas Roshi y Moncho en realidad son amigos míos que he invitado a participar en este fic aunque sea en un papel secundario n.n Es mera presentación, porque ellos tendrán su propio protagónico en otros fics.
Está resultando algo complicado decidir hasta dónde debe quedar cada cap y es por todos los detalles que quiero detallar y el cap termina siendo muy largo, pero tampoco quiero que los capítulos sean tan largos; espero que éste haya quedado bien así donde quedó.
Todos sus comentarios son bien recibidos.
n.n
