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Hola n.n

Las cosas se han complicado en mi trabajo: el acceso a internet ha sido totalmente restringido (y todo por culpa de aquellos y aquellas que se la pasan en el face o en el twitter en vez de trabajar), así que tengo que reorganizarme con mis fics (sólo puedo actualizar sábados y domingos), pero espero no demorarme mucho con las actualizaciones.

Y respondiendo a algunos reviews del capítulo anterior al anterior, donde comentan que yo debo de ser muy reservada por mi manera de actuar en ese cap:

Sí, yo soy una niña tímida, y frágil y sensible también, pero tal vez pueda pensar algo chusco para este fic sobre mi conducta, o no sé, porque mi idea original es no aparecer mucho en la historia porque mis lectoras quieren leer sobre romance y no de una chica patética como yo, pero ya lo consultaré con mi musa.

n.n


Disclaimer: Yunuen does not own Ninja Turtles.


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¡VAMOS A LA PLAYA!

El tercer día de los vacacionistas pasó relativamente rápido pero lleno de emociones: habiendo disponible otro par de esquíes proporcionado por el otro grupo de vacacionistas, pudieron esquiar uno al lado de otro, por ejemplo, el chico que estuviera acompañado por una chica, probaron hacer diversas piruetas no tan complejas, como el pasarse de un lado a otro sin derribar al compañero, dar pequeños saltos sobre una plataforma inclinada (construida por Donatelo con ayuda de Moncho y Roshi), o intentar agacharse para tocar el agua yendo a gran velocidad; los más atrevidos, sobre todo los chicos, esquiaron sin esquíes: el participante llevaba puesto los esquíes, pero cuando la lancha era conducida a mayor velocidad, el participante se quitaba los esquíes con sumo cuidado y sólo con los pies se deslizaba sobre el agua; por realizar esta técnica llamada Barefoot, varios llegaron a caer, pero afortunadamente, nadie se lesionó; otros más prefirieron pasear en la pequeña moto acuática, aunque no hubo quien dejara pasar la oportunidad de hacer impresionantes piruetas aéreas con ésta.

Por la tarde se suspendió la recreación para poder comer, o al menos para que comieran quienes ya tenían hambre (el único ausente fue el gatito Klunk, pero su dueño no se preocupó demasiado porque sabe que su mascota sabe cuidarse), aunque quienes desayunaron tarde ese día, también comieron un poco más tarde (salvo Yunuen, ella comió con el primer grupo, y esta vez, Haoyoh prefirió esperar al segundo grupo y estar con Leonardo). La comitiva que acompaña a Karai fue quien se encargó de la preparación de los alimentos en agradecimiento a la pequeña tregua que se ha encausado entre los grupos, llevándose el Clan Hamato y las chicas una sorpresa al subir a la pradera al ver un lujoso tráiler negro que no estaba la noche anterior ni en esa mañana, y se sorprendieron aún más al descubrir que lo que transporta en un gran abastecimiento de comida, incluso hay otro tráiler que transporta todo el equipo acuático necesario para poder realizar hasta las más inimaginables actividades en el mar (fue cuando se enteraron de dónde salió la moto acuática). De momento, el Clan Hamato se preocupó por que Karai pudo haber revelado a su padre la ubicación de esa alejada playa, pero Karai les dijo que únicamente se encargó de tener todo cuanto les ayudara a pasar una mejor estadía a todos en esas breves vacaciones.

Después de la ingesta de alimentos (y superado el susto pasajero), para esperar que los abultados estómagos disminuyeran un poco su volumen, todos se tendieron al sol; salvo que cierto chico y cierta chica no pudieron permanecer quietos: Miguel Ángel y Mike aguardaron el tiempo justo para que Rafael se quedara dormido, fue cuando aprovechan para enterrarlo bajo la arena. En cuanto la actividad comenzó a reiniciarse, Rafael se dio cuenta que no podía moverse, pero para Miguel Ángel y Mike la diversión no duró mucho: de no ser por la ayuda de Umi, a Rafael le hubiera costado mayor trabajo liberarse de la trampa de arena, y apenas se vio libre, Rafael persiguió a Miguel Ángel, pero el hermano travieso ha obtenido mayor habilidad para correr sobre la arena; Rafael no pudo atrapar a Miguel Ángel esta vez.

Los sequitos de Karai aprovecharon que el día había refrescado para bucear (el agua estaba a una excelente temperatura), mientras que los demás pasaron un tiempo en grupos de dos (para algunos ojos muy observadores, claramente fue que los jóvenes pasaban su tiempo en pareja). D.A. y Rose aprovecharon para tomar fotografías del bello paraíso, respetando el anonimato del que Splinter ya les había hablado respecto a su familia.

No hubo actividad por la noche y no fue porque la energía de los chicos y las chicas se hubiese agotado, o al menos en cierto grupo: los recién llegados vacacionistas se fueron a descansar temprano; entonces, para no perturbarles el sueño, el otro grupo también tuvo que irse a la cama temprano.

Y hoy, en una nueva mañana del cuarto día de las vacaciones del clan Hamato, y el segundo día para los integrantes del clan de Pie, todos están desayunando juntos, incluso quienes se han levantado tarde en días pasados están desayunando con los demás, salvo evidentemente la hija de cierto magnate, pero nadie extraña su presencia, ni siquiera sus propios ninjas.

Moncho: Hoy me gustaría salir a pescar una enorme langosta.

Fye Fye: ¿Hay langostas en estos arrecifes?

Moncho: Tal vez. Es cosa de ir a buscar, o con que haya almejas estaría bien.

Doni: Pero hay suficiente comida.

Moncho: Pero no tenemos ni langosta ni almejas.

Doni: Buen punto.

Roshi: Tampoco tenemos pulpo. Desde cuando he tenido antojo de pulpo.

Casey: Yo voy con ustedes. 'Quien quite', y me encuentro una perla en alguna almeja y se la doy a la chica que me ha arrebatado el sueño además de mi corazón.

Casey mira a Abril, y Abril mira hacia otra parte.

Mikey: ¿Las perlas vienen en las almejas?

Doni: Así es.

Mikey: ¡Orales! Entonces yo también quiero una perla para regalársela a mi... eh… para darle una sorpresa a alguien muy especial.

Rafa: Dudo que Mike se vaya a llevar una sorpresa si la tienes ahí a tu lado.

Mike: Yo no escuche nada, Rosita Fresita.

Rafa: Sí, nada más oyes lo que te conviene. Total, yo también voy a probar suerte con las almejas.

Umi se lleva las manos a la boca para reprimir un grito de emoción al escuchar las discretas palabras de Rafael, discretas, pero ha comprendido su significado.

Doni: Agréguenme en su lista de la expedición de la búsqueda del tesoro, además, quiero obtener una muestra del coral y...

Mikey: Y un poco de arena, unas cuantas piedritas, algunas algas, varias conchitas…

Doni: Cállate Mikey. (le arroja una servilleta de papel echa bolita; Mikey la esquiva fácilmente)

Mikey: ¿De qué te enojas si es la verdad? Ya te dio por tomar "muestras". Debiste dejar en casa tu lado de científico loco, Doni. Yo que tú, Margui, me alejaba de él lo antes posible. Nunca se sabe cuándo va a requerir un "sujeto de pruebas", y no vaya a ser que quiera convertirte en sirena y eso si te va bien, porque podría terminar convirtiéndote en medusa.

Margui: No me importaría si Donita me convierte en sirena o en medusa, estoy segura que me devolvería a mi forma original.

Margui estrecha la mano de Donatelo mirándole a los ojos.

Rafa: Ese sí es amor del bueno.

Donatelo y Margui desvían la mirada avergonzados por las palabras de Rafael pero no se sueltan de las manos.

Splinter y Casey parecen atragantarse momentáneamente con el bocado que están ingiriendo. El resto toma las palabras de Rafael con bastante naturalidad.

Roshi: Entonces, en cuanto acabemos de comer, preparamos el equipo de buceo y las redes.

Moncho: ¡Sí! Los machos vamos a salir de cacería, y las señoritas van a tumbarse en la arena para ganarse un buen bronceado.

Rafa: Oye Leo, aquí el amigo Moncho acaba de decirte que eres una chica.

Moncho: No Rafa, yo no quise decir que Leo sea una chica sólo porque no se ha apuntado en nuestra expedición de machos.

Leonardo permanece absorto en su plato con comida, comida de la que no ha tomado siquiera un bocado, sólo ha estado 'picando' con el tenedor.

Todos observan a Leonardo, que parece cabizbajo, a la espera de que conteste al sarcasmo de su hermano, pero él no se da cuenta que es observado, y seguirían mirándolo por todo el día de no ser porque alguien más se ha sentido ofendida por el comentario de Moncho, desviando de esta manera, la atención sobre Leonardo.

D.A.: Nosotras también podemos tener diversión por nuestra cuenta, ¿sabes?

Umi: ¡Claro! Podemos realizar una competencia de nado.

Abril: O tirarnos en la arena a tomar el sol.

Margui: O dibujar un paisaje.

Rose: O tirarnos en la arena a tomar el sol.

Mike: ¡O una competencia de surfing!

Rose y Abril: O tirarnos en la arena a tomar el sol.

Mike: Como que no tienen muchas ganas de hacer algo emocionante, Abril y Rose.

Abril y Rose se encoge de hombros.

D.A.: O que nos diga Yun qué hacemos. Creo que es justo que nos dé su opinión porque no ha hablado mucho que digamos.

Yunuen se avergüenza al captar ella todas las miradas.

Y mientras esto ocurre, Haoyoh, que está sentada al lado de Leonardo, toma una de las manos de él y la estrecha con suavidad. Es la única manera para que Leonardo salga de su ensimismamiento.

Leonardo mira una mano de pálida piel tomar su mano color verde bosque, sigue con la mirada el brazo de esa mano hasta toparse con unos preocupados ojos cafés.

Haoyoh: ¿Daijobudesuka[Estás bien]?

Leonardo va a responder que sí, que está bien, que no debe preocuparse por él, que sólo está agobiado por ese vacío que queda en el corazón y que lo va estrangulando lenta y dolorosamente cuando te das cuenta de que el mundo es un asco y tú también lo eres… pero Leonardo no dice ninguna de las palabras que está pensando, porque hay un brillo en los ojos de Haoyoh que disipa las tinieblas que han venido de nueva cuenta a devorar su corazón, las mismas tinieblas que iban a devorar su corazón tras haber sobrevivido al mayor de los ataques de su peor enemigo, ese ataque en el que él obtuvo esa cicatriz del lado izquierdo de su caparazón.

En ese momento, Leonardo descifra un mensaje oculto pero bello en los ojos de Haoyoh.

Leo: Haoyoh…

Haoyoh: ¿Sí?

La chica se tranquiliza cuando Leonardo por fin habla, ahora escucha atenta lo que tiene que decirle.

Leo: Yo…

Leonardo siente en su pecho una enorme dicha que desplaza totalmente a la amargura que desde la mañana lo había invadido, es una dicha que le invita a gritar y a ponerse a saltar como loco, pero consigue sosegarla, aunque no del todo, se le escapa en forma de una enorme y cálida sonrisa.

Leo: Estoy bien, gracias. Discúlpame por preocuparte, es sólo que… me duele un poco la cabeza, pero se me quitara en cuanto coma algo.

Él no miente. Ha estado sufriendo un leve pero constante dolor de cabeza al regresar a acostarse después de estar un rato en la playa (tras su charla con Karai), aunque no consiguió conciliar el sueño; comienza a comer su comida a pesar de estar fría.

Rafa: ¿Y entonces Yun?

Rafael, cuya habilidad no es la paciencia, presiona a la nerviosa chica.

Yun: V… Voleibol.

Ella dice lo primero que le viene a la mente.

Tsukimine: ¡Volibol de playa! Es muy buena idea.

Fye Fye: ¡Sí! Hacemos deporte, nos divertimos y además nos bronceamos.

Margui: Pero yo no sé jugar muy bien voleibol.

D.A.: Es lo de menos, Margui. Podemos formas equipos equitativamente, y que en uno y otro haya tanto quienes saben jugar y quienes no saben jugar. Algo me dice que aquí nuestras amigas Fye Fye y Tsukimine 'se las saben de todas todas'.

Fye Fye: Por algo somos ninjas.

Rose: Yo de plano no sé jugar.

Margui: Yo más o menos.

Mike: Yo sí sé.

Umi: Y yo.

Abril: Yo también sé jugar.

Mientras las chicas se organizan para el torneo local de voleibol de playa, los chicos terminan de comer y se levantan de sus asientos para preparar lo que necesitan para ir a pescar. Leonardo también ha terminado de comer y se levanta, va a alguna parte.

Haoyoh: ¿A dónde vas? (se levanta de su asiento al ver que Leonardo se marcha).

Leo: Espérame, después regreso.

Haoyoh regresa a su lugar.

Rafa: ¿Ya te decidiste a ir con los machos, Leo?

Leo: Ya decidí y no voy a ir con ustedes. Yo no quiero cazar almejas ni pulpos.

Rafa: Ah sí, que eres vegetariano.

Leonardo se acerca a Yunuen (no está con las otras chicas planeando el juego de voleibol).

Leo: Acompáñame Yun, por favor.

Yunuen acepta gustosa la mano que le tiende el chico. Ambos van a la grieta y descienden a la playa.

Haoyoh mira entristecida a Leonardo porque no ha sido a ella a quien le ha pedido que lo acompañe.

Abril: Haoyoh, ¿qué tal eres en el voleibol?

Haoyoh no le responde a la mujer pelirroja.

Abril se levanta de su asiento y se acerca a Haoyoh.

Abril: Haoyoh… (coloca una mano sobre su hombro)

Haoyoh: Perdona Abril. ¿Me decías?

Abril: Si quieres jugar en uno de los equipos de voleibol.

Haoyoh: Sí, claro.

Haoyoh deja su desayuno a medio terminar y se reúne con sus amigas.

Después de varios minutos de atender los preparativos para la pesca y el partido, los chicos 'se hacen a la mar', y chicas están en la playa luciendo sus trajes de baño de dos piezas; al final, ellas decidieron que fuesen partidos de uno contra uno para hacer más dinámicos los encuentros.

Yunuen y Leonardo (con el extremo de sus pantalones doblado y estando arrodillados sobre la arena) están en la orilla del mar buscando algo entre las cristalinas aguas.

Alguien los observa a la distancia.

Karai ha dejado su tienda de campaña para tomar el sol. Su corazón late desconsolado aunque con menor dolor que hace algunas horas.

Había pensado irse inmediatamente después de su charla con Leonardo, pero no pudo, extrañamente sus piernas flaquearon y ni siquiera pudo salir de la tienda, pero ya que no podía abandonar la tienda, pensó en quedarse ahí enclaustrada hasta el final de los tiempos, pero su espíritu de guerrera la ha obligado a salir y tolerar la presencia de Leonardo. Al regresar a Nueva York continuará viéndolo, le será imposible no verlo después de este fatídico día, así que es mejor comenzar a hacerle la idea sobre que él no desaparecerá del todo de su vida, y ha salido para recibir los abrigadores rayos del sol.

Avanza directamente hacia donde Leonardo se encuentra arrodillado manteniéndose en calma lo más posible (viste un traje de baño de dos piezas).

Leonardo voltea la cabeza al escuchar que alguien se acerca, y en cuanto se da cuenta de quién se trata, deja caer en la arena lo que lleva en las manos.

Leo: K… Karai. (habla con nerviosismo)

Karai asume una actitud que le indica a Leonardo que ella no quiere desencadenar ningún tipo de combate.

Karai: ¿Qué hacen? (se acuclilla cerca de los dos)

Yun: Preparamos una sorpresa. (le responde ella ya que Leonardo ha preferido enfocar su atención en el ir y venir de las olas; parece apenado; ella recoge lo que Leonardo ha tirado y echa en una pequeña cubeta de plástico)

Karai: ¿Una sorpresa?

Leo: Es para Haoyoh. (dice por fin al atreverse a mirar a Karai)

Karai se percata claramente del cambio de actitud de Leonardo. Él se había incomodado en cuanto la vio aproximarse, al igual que ella al recordar el beso que le dio a él, pero ella ha podido controlar mejor su moribunda alegría por verle de nuevo, pero en cuanto Leonardo ha pronunciado el nombre de Haoyoh, toda esa vergüenza de color carmesí que emergía en sus mejillas se ha esfumado; ahora él está animado, o más que animado, está feliz.

Karai: ¿Se debe a una ocasión especial?

Yun: No tiene por qué haber una ocasión especial para regalarle algo a alguien especial.

Karai: Ciertamente no.

Leonardo comienza a experimentar un sentimiento de compasión por Karai, quiere preguntarle cómo se encuentra, si ya ha comido, si volverá pronto a Nueva York… pero se reprende a sí mismo: ya no tiene que procurar su bienestar a pesar de haber sido él quien la invitó a quedarse en esa playa, ya no tiene que ser su responsabilidad porque entre ellos ha quedado todo aclarado… salvo que su corazón parece implorarle e insistirle que aún puede haber esperanza para ellos dos si…

Leonardo deja de mirar a Karai y se enfoca de nueva cuenta en preparar la sorpresa para Haoyoh. Inhala y exhala profunda e imperceptiblemente para aclarar sus pensamientos. Sabe que le tomará tiempo desprender de su corazón a Karai, y debido a que seguirá viéndola aún después de concluidas las vacaciones, es mejor comenzar desde ahora a hacerse a la idea que continuará viéndola, sea de su agrado o no.

Pero se ha alegrado tanto de volver a verla…

Leo: Tus chicos te han dejado una porción de comida para cuando decidieras subir a la pradera. (Leonardo procura distraer su mente en otro tema)

Karai: Tal vez más tarde. Gracias.

Karai se incorpora y se aleja de los dos chicos.

Leonardo agradece que se haya marchado. Ahora puede concentrarse mejor en terminar el obsequio sorpresa para Haoyoh y en sus bellos ojos, sobretodo en sus bellos ojos. Sonríe al sentir una confortante alegría, una alegría que lentamente va aliviando su maltrecho corazón.

Yunuen y Leonardo al estar tan ocupados, no se molestan en ver hacia dónde se dirige Karai.

Karai va hacia las chicas que están por comenzar otro partido de voleibol.

Abril: Las siguientes son Haoyoh y Yunuen. (dice al leer la lista de los encuentros)

Haoyoh va al lado que le corresponde en la improvisada cancha.

Abril: ¿Y Yunuen?

D.A.: Desde hace rato que está con Leo.

Rose: Esa Yun le está rehuyendo a la actividad física, ya ni yo.

D.A.: Pues hay que ayudarla para que se despabile.

D.A. y Rose van por Yunuen.

Abril: Yo no creo que sea buena idea obligarla a hacer algo que no quiere hacer.

Rose: Pero así nunca va a salir de su caparazón…

D.A. y Rose se detienen al toparse con Karai.

Karai: Veo que les hace falta una jugadora. Yo puedo suplir su lugar.

Rose: No, gracias. Ahorita mismo vamos por la que nos falta.

Karai observa a cada una de las chicas. Percibe cierta hostilidad, hostilidad que no había sentido la noche en que llegó, lo que le indica que ellas ya han de conocer la historia de su clan y la guerra que le ha declarado al clan de las tortugas, pero no se inquieta en absoluto, porque en su corazón herido ha surgido un nuevo sentimiento; es un nuevo sentimiento que le ha devuelto el valor que creía haber perdido; es un nuevo sentimiento que ha surgido en el preciso instante en que se ha dado cuenta que Leonardo le agrada esa chica llamada Haoyoh; es un nuevo sentimiento que le está motivando a luchar contra la guerrera ninja que existe en ella, a combatir contra su propio padre, contra su propio clan; es algo muy poderoso que la ha empujado hasta esa parte de la playa y que la ha llevado hasta la cancha de voleibol en el momento justo en que es el turno de Haoyoh en el partido de voleibol; ese nuevo sentimiento la ha llevado hasta ahí para pelear contra su primer contrincante de muchos otros, y recuperar la confianza y el amor de Leonardo.

Haoyoh: Está bien, por mi no hay problema.

Sus amigas voltean a verla sorprendidas. ¿Cómo es posible que acepte un encuentro con Karai sabiendo que es una mortal ninja?

Ayer por la tarde, las chicas acordaron averiguar más sobre el Clan Hamato y el Clan del Pie. Mike investigó con Miguel Ángel, Umi con Rafael y Margui con Donatelo, mientras que Haoyoh, Rose y D.A. intentaron disimuladamente preguntarle a Leonardo, ya haya sido durante las clases de japonés o las clases de defensa personal.

Leonardo no resultó ser tan accesible como sus hermanos.

Umi, Mikey y Margui averiguaron toda la verdad, se enteraron desde el hecho que los chicos tortuga son en realidad mutantes, que en realidad ellos y su Maestro no son un simple grupo de karatecas, sino un clan de ninjas, cómo conocieron a Abril y a Casey, hasta los detalles sobre ese encuentro casi fatal entre su enemigo Shredder y Karai. En la noche, a la hora de ir a dormir, contaron lo que habían averiguado al resto de las chicas.

Haoyoh se dio cuenta de cómo la miraba Karai al irse acercando a la cancha de voleibol; de algún modo, Karai ha descubierto lo que Leonardo significa para ella, pero igual ella ya sabe qué clase de chica es Karai, y no va a permitirle que vuelva a aprovecharse del buen corazón de Leonardo.

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Alguien en uno de sus comentarios había sugerido un partido de voleibol entre Haoyoh y Karai, pero esto ya lo había pensado yo (creo que fue por ver los juegos olímpicos) n.n y había pensado que el partido de voleibol sería la única competencia entre Haoyoh y Karai, pero justo hoy mi musa me sugirió algo más, aunque tendrán que esperar el siguiente capítulo. Ojala resulte; con todas las presiones que tengo por todos lados puedo sufrir del dichoso bloqueo de escritor, pero espero que resulte.

Son bienvenidos todos sus comentarios.

Muchas gracias por leer este alucinado fic.

n.n