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Disclaimer: Yunuen does not own Ninja Turtles.
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¡VAMOS A LA PLAYA!
Yunuen va rápidamente hacia la camper de Karai porque se ha levantado bastante tarde el día de hoy debido a la velada de anoche. Había acordado con Leonardo proseguir con la elaboración de un obsequio para alguien en especial, pero hace escasos minutos que se ha despertado; sólo espera que Leonardo no esté enfadado con ella; es entonces, a escasos metros de llegar a la camper, que ve pasar a Leonardo y lo llama, pero él pasa de largo.
- Lleva algo de prisa. – aparece Karai – Por favor entra, Yunuen. Me gustaría que me acompañes en el desayuno. –
Yunuen mira a la chica japonesa, después mira a Leonardo que baja a la playa. Se vuelve hacia Karai, y asiente.
Leonardo camina sin fijarse realmente en qué dirección va, en su mente sólo piensa que ha arruinado el obsequio para Haoyoh, y no deja de mirar las conchas de mar que lleva en las manos y que ahora están quebradas; repentinamente se detiene, al recordar lo que él ha hecho para arruinar tan bonito regalo, incluso siente que sus mejillas se encienden, tanto de vergüenza como de timidez. Toca sus labios.
- ¿Cómo he permitido que me bese de nuevo? No, no sólo eso, yo… yo le correspondí. – mira las conchas quebradas – Soy un idiota. –
Preocupado, levanta la vista, deseando que nadie lo haya escuchado, pero al darse cuenta de que está muy cerca del mar y de nadie más, se relaja. Vuelve a centrarse en el collar arruinado.
- Sensei me dijo una vez que está bien que confié en lo que mi corazón me dice, pero acabo de darme cuenta que no siempre está en lo correcto. Mi corazón anhela estar junto a Karai, aún después de todo el daño que me ha hecho, pero es algo que perfectamente sé que es imposible. Lo mejor es olvidarme de ella. –
Ahora examina la playa. Tendrá que buscar más conchas para armar otro collar, aunque esto le lleve otro día más. Al examinar la playa, es cuando nota que un poco más allá está Rafael sentado sobre la arena; parece preocupado. Olvidándose de sus propias inquietudes, Leonardo se aproxima a su hermano.
- Hola. – se sienta junto a Rafael.
- Hola. –
Leonardo piensa en cómo iniciar una conversación, pero le es difícil si aún no ordena sus pensamientos del todo.
Ambos permanecen en silencio, hasta que Rafael voltea ver a Leonardo y se da cuenta de su expresión cabizbaja.
- ¿Paso algo? –
Leonardo le muestra el collar arruinado.
Rafael lo toma y lo mira.
- ¿Era lo que estabas haciendo para Haoyoh? –
Leonardo asiente.
- Lástima. Te estaba quedando muy bonito. – le devuelve las conchas rotas.
- Tendré que comenzar de nuevo. – Leonardo arroja el collar al mar; éste lo engulle de inmediato – Ojala así fuera de sencillo borrar los errores. –
- Sí. –
Ambos miran que el collar no vuelve a aparecer de entre las olas.
Leonardo cree que es oportuno iniciar la plática aunque continúa observando el mar.
- Imagino… que no todo está bien con Umi. –
- Qué va. Ella es una estupenda chica y nos llevamos bien, pero… me estoy muriendo por robarle un beso. –
Leonardo se sorprende de lo que escucha de su hermano, y lo que más le sorprende, es que Rafael ha estado pensando demasiado en lo que desea hacer. Rafael ha estado pensando en vez de dejarse llevar por sus impulsos, y por el contrario, él se ha dejado llevar por sus anhelos.
- ¿Y… qué es lo que te lo impide hacerlo? – Leonardo deja de esperar a que el collar aparezca y mira a su hermano.
- No quiero hacerle daño a su corazón rompiendo con la bonita amistad que hemos formado. -
- Entiendo: mueres por amar. –
- Morir por amar… -
- Ya hallarás a la chica correcta. –
- Tú tienes a la chica correcta enfrente de tus narices y la abandonas, y no me refiero a Karai. –
Leonardo baja la vista, avergonzado.
Rafael observa a Leonardo con desaprobación. ¿Cuántas veces no le ha dicho él lo insensato que es cuando actúa antes de pensar, cuando en estos días en la playa, ha sido otro el que ha actuado sin pensar? Está muy seguro que Leonardo no está triste por el collar roto, que debe ser por otra razón, algo referente con Karai. No quiere saber los detalles de lo que haya sucedido entre ellos dos, pero tampoco lo reprende, algo en la expresión de su hermano que le impide hacerlo.
- Haoyoh es una buena chica, a diferencia de "tú sabes quién". No entiendo cómo es que no estás con ella en vez de irte con "esa" que no vale la pena. -
- Es… porque quería darle una sorpresa a Haoyoh y me pareció buena idea trabajar en su camper. –
Cierto, es muy cierto que Leonardo estaba haciendo en secreto un regalo, y Karai aprovechó la oportunidad para estar a solas con él. ¿Cómo puede ser tan inocente y haber caído directo en la trampa, otra vez?
Conteniéndose de nuevo para no ponerse a gritarle lo estúpido que es, Rafael busca en la bolsa de su pantalón y extrae algo.
- Toma. –
Leonardo se arma de valor para mirar a su hermano, y encuentra que le muestra su palma abierta. Hay algo en ella.
- No puedo aceptarla. Tú y los demás se esforzaron mucho en obtenerlas, yo ni siquiera los acompañé. –
Rafael se impacienta: toma una mano de Leonardo y coloca en ella lo que trae y le cierra la palma.
- No te pregunte si la quieres o no. Quédatela. Así no tienes más excusas para no darle un bonito presente a Haoyoh. –
Leonardo mira su puño cerrado, luego mira a su hermano; aunque le gustaría preguntarle por qué se ha tomado tanta molestia en conseguir una perla extra para él, no lo hace; sabe que Rafael demuestra sus sentimientos por su familia a su modo, y se reserva la cuestión.
- Gracias. –
- Ahora nada más tienes que pensar cómo se la vas a regalar. Doni le dio la perla a Margui dentro de una cajita como tipo alhajero hecho con anillas de latas, y yo le di la perla a Umi dentro del corazón de una flor de papel. –
Leonardo vuelve la vista al mar sosteniendo con cuidado lo que ahora lleva en sus manos.
El suave sonido del vaivén de las olas conforta a su corazón confundido, y por fin, tomar una decisión.
Mira a Rafael con una fortalecida esperanza.
- Ya sé cómo, pero tendrá que ser mañana que es nuestro último día de vacaciones. –
- ¿Qué se te ocurrió? –
Rafael ve que Leonardo sonríe con una singular alegría como pocas veces ha visto que lo haga.
- Ya verás. – se pone de pie – Reúne a todos. Hoy habrá concurso de cometas. –
- ¿Concurso de cometas? – Rafael se levanta.
- Sí. -
Leonardo corre hacia su tienda de campaña para guardar lo que le ha dado su hermano Rafael, y cuando regresa, todos los chicos y las chicas están a la espera de lo que les va a proponer.
Lo que Leonardo propone como actividad recreativa para el día de hoy, es un concurso de cometas. El concurso se va a tratar no sólo de qué cometa llega más alto en el cielo azul, sino también habrá más categorías, como por ejemplo, la cometa más bonita y la que realice más acrobacias.
A todos les fascina la idea.
De inmediato, se forman equipos de dos, a excepción de que en esta ocasión Splinter no participa, parece estar más ocupado con otro asunto porque no abandona su tienda, pero mientras tanto, chicos y chicas buscan los materiales idóneos para crear la más espectacular de las cometas que haya surcado el cielo.
Minutos después, llegan Karai y Yunuen, quienes al enterarse del concurso, también se inscriben en él; ellas dos forman un equipo.
Por hacer la mejor cometa, prácticamente a los equipos les lleva todo el día, tomándose como único receso la hora de la comida. Es justo lo que Leonardo esperó que pasara, así pude estar junto a Haoyoh y lejos de otra persona.
Es hasta el atardecer cuando comienza el concurso, justo cuando el día ha refrescado y corre un agradable viento. Los equipos muestran sus cometas:
Moncho y Roshi han construido un halcón;
Fye Fye y Tsukimine una estrella fugaz;
D.A. y Rose un colibrí;
Mike y Miguel Ángel una araña peluda con una cara haciendo visco;
Margui y Donatelo hicieron una cometa cóncava (su forma es parecida al de un paracaídas pero con un gran hueco en el centro);
Umi y Rafael un tiburón;
Haoyoh y Leonardo una cometa de un dragón blanco (la cometa esta formada por una larga línea de cometas circulares una tras otra unidas con hilos; el primer círculo tiene el dibujo de la cara del dragón);
Abril y Casey elaboraron una cometa de una guitarra eléctrica;
y
Yunuen y Karai una mariposa de ala azules con bordes negros.
Splinter por fin sale de su tienda de campaña, llevando a Klunk en brazos, para atestiguar el bello espectáculo de papeles de infinitos colores que han invadido el cielo.
La primera hora de vuelo se dedica a la exhibición de las cometas; este tiempo se aprovecha para elegir y anunciar los ganadores de la mayoría de las categorías:
Margui y Donatelo la más impresionante;
Haoyoh y Leonardo la más elaborada;
Mike y Miguel Ángel la más graciosa;
Umi y Rafael la más temible;
Abril y Casey la más original;
y
Yunuen y Karai la más bonita.
La siguiente hora es dedicada al combate de cometas, en el cual se decide que haya dos categorías: chicos y chicas.
Primero participan las chicas. Los combates no son muy reñidos porque las chicas temen romper las cometas (prevención que garantiza que los chicos tengan cometas integras con las que participar), a excepción de Tsukimine y Fye Fye, actitud que les da la victoria.
El combate de los chicos es mucho más reñido (aunque Miguel Ángel no se esfuerza mucho al enfrentarse a Rafael gracias a que la tarántula llega a amedrentarlo, por más que Rafael niega que no fue esto que lo haga perder sino que el viento no está a su favor), incluso varias cometas son rotas y derribadas del cielo. Los ganadores son Roshi y Moncho.
Todos los ganadores le son entregados melladas simbólicas, elaboradas igualmente de papel.
Después de una tarde animada y llena de competiciones, alegres, los participantes se llevan sus cometas para hacerle las reparaciones necesarias después de la tremenda disputa que se desató en los aires, salvo que D.A. y Rose no están tan felices como los demás, fueron las únicas que no obtuvieron ningún reconocimiento. Quizás si la cometa con forma de mariposa no hubiese ganado como la más bonita de las cometas, ellas hubieran ganado con su llamativo colibrí.
- Vamos D.A. Ya va siendo hora de cenar. – Rose anima a su compañera de equipo.
- Luego te alcanzo. –
- No te pongas triste. Puedes quedarte con el colibrí que nos quedó bien bonito. –
- Pero no ganamos en nada. –
- Karai aprovechó sus vastos recursos para tener un papel de buena calidad, sino, nuestro colibrí le hubiera ganado a su poco original mariposa. –
- No importa. – trata de sonreír – La pasé bien, y para eso son las vacaciones, ¿no? –
Rose asiente.
- Si me permiten, Señoritas- Splinter se acerca a las dos chicas llevando aún a Klunk en brazos – yo puedo entregarle un premio a su esfuerzo. –
- Gracias Maestro, pero no se moleste. – dice Rose.
- No es molestia, todo lo contrario. Ustedes puede hacer feliz a alguien y eso les dara alegría a su vez. – él extiende sus brazos para que observen lo que trae en brazos.
- No Maestro; - dice D.A. – aunque Mikey se olvide de su mascota, definitivamente no podemos quedarnos con Klunk. –
- Miau. – maulla Klunk, pero no desde los brazos de Splinter.
El maullido proviene desde abajo.
- ¿Klunk? –
Las chicas miran a los pies de Splinter y ahí está Klunk y no en los brazos de la rata.
- Si Klunk está ahí… - dice Rose a medias.
- ¿Qué es lo que trae Maestro? – D.A. formula la pregunta.
Splinter se acerca un poco más a las chicas para que ellas puedan ver mejor. En los brazos, Splinter trae una linda gatita pinta, blanco y negro, en cuya naricita tiene una simpática manchita negra.
- ¡Qué bonita es! – D.A. la carga con cuidado porque duerme; Rose la acaricia.
- Es una gatita muy bonita. -
- ¿Dónde la encontró, Maestro? -
- Fue Klunk quien la encontró. –
Splinter prefiere omitir que Klunk la halló toda sucia y llena de tierra entre unos matorrales. Seguramente, su amo o su ama debió abandonarla a su suerte desde hace varios días.
- Está algo flaquita. - se da cuenta D.A.
- Yo he estado alimentándola, pero creo que estará mejor con ustedes que con una vieja rata. –
- ¡Es el mejor premio que he ganado en mi vida! ¡Gracias Maestro! – dice D.A. con mucha emoción, sentimiento que no pasa desapercibido para Rose.
- Quédate tú con la gatita, D.A. –
- ¿Estás segura? –
- Tú te quedas con la gatita y yo con el colibrí como recuerdo de estas locas vacaciones. –
- Gracias amiga. –
- Pero necesitara que le dé un nombre, Señorita D.A. –
D.A. piensa por un momento.
- Miau Kiri. -
- Es un nombre muy bonito. –
- Lástima que este dormidita, - dice Rose - si no para que nos dijera si le gusta. –
- Miau. – Klunk pareciera que responde en nombre de la gatita perdida que él halló.
- A Klunk le gusta ese nombre. - dice D.A. – Así te vas a llamar gatita, - D.A. acaricia la cabecita peluda – Miau Kiri. –
Ya más animadas, las chicas, junto con Splinter y Klunk, van con los demás para presentar a la recién llegada.
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Nota para Dragón Azabache:
D.A., ojala te haya gustado esta aparición especial de Miau Kiri n.n
Creo que este cap estuvo algo flojo, pero ustedes disculparan, he tenido demasiado trabajo y no he podido escribir mucho que digamos, pero espero que el próximo capítulo sea mejor porque sucederá algo realmente emocionante 8) o al menos eso he imaginado como el final para este fic n.n
Son bienvenidos todos sus comentarios.
n.n
