Capítulo 2- Tormenta de Sangre

Caminaba tranquilamente el ex rey rojo, cuando abrió la puerta y vio su grupo reunido o al menos la mayoría.

¡MIKOTO! – gritaron yendo hacia el peli rojo – ¿está bien? ¿Qué sucedió?

Nada de importancia – contesto mientras se sentaba – fui llevado al hospital y perdí mi estatus del segundo rey rojo.

Eso no importa lo importante es que te encuentres bien – dijo el bar tender – hace unos días que Yata no ha venido aquí pero, se alegrara que se encuentre bien.

Ya veo – dijo eso para descansar.

Mikoto, el rey purpura de la impureza y el rey verde de la nobleza ¿son peligrosos? – pregunto el dueño del lugar.

Mmm… – pensó unos momentos antes de continuar – el rey de la impureza controla las condiciones de aire, puede hacerlo puro o contaminado al grado de ser un potente veneno – menciono viendo la expresión de su segundo al mando – el rey verde puede controlar la salud, hace que las personas puedan sanar alguna herida o infectada al punto de la podrición, ¿Por qué lo preguntas? Izumo.

Ellos están aquí Mikoto, están investigado la que paso con los otros dos reyes – menciono viendo al otro fruncí el ceño – me lo comento la mano derecha de Munakata.

Siempre haciendo cosas innecesarias – comento por debajo dejando a más de uno confundido ante lo dicho – son reyes sin paciencia y tienen un carácter frio, Munakata la pasara mal con ellos aquí en el día podrán ser unas personas con negocios respetables pero también son parte de la mafia o incluso terroristas – menciono.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- En otro lugar -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Mi-Sa-ki – decían cerca de su oído – despierta Mi-Sa-ki.

Saru – menciono adormilado el peli rojo - ¿Qué pasa?

Misaki, ¿casarte conmigo? – pregunto viendo la reacción del otro

¿Qué? Eres idiota, una cosa es que nos acostemos de vez en cuanto – menciono rojo de vergüenza – además, prefiero una relación así como la que tenemos, ¿para qué quieres que nos casemos?

Quiero ser lo primero que veas cuando te despiertes y verte hasta que me llegue a dormir, Misaki te amo – menciono mientras le acariciaba el rostro – Misaki te esperare todo el día si es necesario, recuerda estaré en el centro comercial en la entrada M a las 4:00 – dijo mientras salía con su espalda en mano.

Idiota – menciono el peli rojo para vestirse e ir al bar.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- En Scepter 4 -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Teniente tenemos órdenes para escotarte a ti y al capitán Munakata hasta la cede de los Usagi – le informaron sus subordinados.

Está bien – contesto ya sabiendo más o menos donde llevaba eso.

El capitán ya está en el auto – informaron para llevarle.

Fushimi – dijo el capitán mientras veía la ventana – vámonos.

Durante diez minutos el auto fue tranquilo ambos metidos en sus pensamientos cuando bajaron fueron escoltados hasta el salón principal donde los esperaban la anciana del hospital y el segundo rey dorado.

Cuarto Rey Azul Reisi Munakata y teniente del Scepter 4 Fushimi Saruhiko, deben saber que a partir de hoy, Munakata te estará prohibido estar en tu centro de operaciones hasta dentro de un año y tu trabajo se dividirá entre el quinto rey purpura y el sexto rey verde como tus dos subordinados Seri Awashima y Fushimi Saruhiko, hay alguna objeción.

Si, podría dejarme el día de hoy libre – comento el menor – tengo un asunto de suma importancia hoy – comento.

Está bien y ¿tu Munakata?

No, si usted ordena no queda de otra que yo deba obedecer – menciono cansado Munakata.

Señor Munakata Reisi debe saber que está cerca de cumplir el primer mes de gestación – menciono la mujer viendo a los otros dos ponerse tensos – su salud estará dedicara a partir de ahora, por lo cual debe dejar cualquier cosa que le presione.

… - se quedó callado el rey azul.

Si no tienen nada más que decir hay que retirarse – menciono el mayor saliendo de la sala con la anciana.

Munakata se encuentra bien – menciono el joven viéndole a las espaldas.

Si, solo pensaba como cuidarle a una niña yo solo – respondió – Fushimi, es hora de irnos.

¿Cómo sabe que será una niña? – le pregunto para destreza al mayor.

No lo sé, pero siento que lo será – contesto sonriendo sin percatase de ello – me gustaría que tuviera sus ojos.

Ya veo, sabes hoy le pedir matrimonio a Misaki – anuncio viendo como el mayor le veía con sorpresa – me rechazo, es muy cruel Yata es cruel.

Tal vez, todos los somos – dijo subiendo al auto asignado.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. En HOMRA-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Mi-Ko-To-san – hablo bajamente conmocionado ante lo que veía, su rey fumando en el sofá donde se sentaba a lado de Tatara - Mikoto-san bienvenido – dijo al borde de las lágrimas.

Bienvenido Yata – respondió.

El peli rojo fue a su lado y estuvo conversando con el otro.

Yata, no le dirás de tu relación con Saru – comento uno de sus conocidos.

Callarte idiota, nunca tuve una relación con el estúpido mono – le grito mientras le golpeaba.

Mikoto, será mejor que vayas a descansar te vez algo parido – comento el bar tender.

Mañana vendré – les dijo a su grupo para salir.

Yata, no le dirás a Saruhiko que no iras a su departamento – comento el dueño del lugar.

No, él y yo no somos novios – contesto saliendo de ahí corriendo por la repentina lluvia.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-En el centro comercial-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Muy cruel – menciono el teniente del Scepter 4 sintiendo su teléfono - ¿pasa algo Munakata-san? – contesto su teléfono.

¿Aun estas en el centro comercial? – pregunto.

Se le ofrece algo estoy a punto de marcharme – anuncio mirado su reloj ya era 12 horas después de su cita – hay una tienda abierta, no quiero que su hija tenga cara de comida – comento escuchando una corta risa del otro lado de la línea.

Ahora no, debes de descansar mañana trabajas tres turnos adiós Fushimi – menciono para colgar.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-A la mañana siguiente-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Señor Kusanagi – escucho el rubio que apenas iba a prender su cigarrillo, para voltear a ver el callejón.

Saruhiko, ¿Qué sucede? – pregunto a ver al menor parido con ojeras notorias llevaba una maleta y en otra mano una bolsa.

Necesito un favor – comento – podría entregarle esto a Yata-san – dijo entregándole la pequeña bolsa – me voy señor Kusanagi.

¡oyes! – menciono ya que el otro no estaba ahí – es muy extraño.

¿Qué es extraño? – menciono Mikoto en compañía de Anna.

Vino Saruhiko y me pidió entregarle esto a Yata – contesto dándole la bolsa al mayor, que saco el contenido desconfiado, sacando una pequeña cajita roja con una llave y un sobre de papeles con mensaje en este: "This is a goodbye Yata, and always has been for you all"

Yo se lo entregarle – anuncio el antiguo rey rojo.

Si Mikoto – respondió el rubio – Mikoto sobre Saru y Yata, han estado frecuentándose hace una semana.

Lo sé, ese chico solo puede mira a Yata – respondió el peli rojo.

El chico de anteojos camino a una residencia que salían o entraban personas de Scepter 4, le miraban sorprendidos mirando la maleta del otro, que dio un suspiro para entrar a su habitación.

Asqueroso – menciono dejando su maleta y volver a salir a su trabajo.

Así, ¿Qué este él perro de Munakata Reisi? O ¿eres el espía de Suoh Mikoto? – escucho una voz llena de desdén y burla, cuando volteo vio a un peli verde con ojos avellanas vestido semi formal – mocoso acostúmbrate a servirme a mí el rey verde de la nobleza Luki Nebi.

Lástima, pero yo solamente le sirvo al capitán Munakata Reisi y será mejor que no se acostumbre este es el Scepter 4 solo luchamos ya que nuestra razón es justa un motivo más para no obedecerle señor – dijo para irse de ahí.

Ese mocoso, será un estorbo para nuestros planes – se escuchó hablar una voz madura y enojada, dejando ver a un hombre de cabello negro y ojos azules vestido de traje – atreviéndose a desobedecer a un rey, que acto más impropio Luki dejemos que descanse eterna mente en compañía de Mikoto Suoh y Reisi Munakata.

Si – contesto el otro - ¿Cuándo les mataremos? – pregunto con sed de sangre.

Todo a su tiempo – contesto yendo a la oficina del cuarto rey - ¿Qué basurero?

Fushimi-kun – escuchaba la voz de la vice comendarte – debes atender el papeleo pendiente – ordeno entregándole un carrito lleno de documentos y cajas – son para las ochos.

Si – contesto para entrar a un cuarto oscuro.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- Cerca del centro -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Veamos – hablaba bajamente el rey azul que vestía ropa informal – ¿por aquí debería estar? – pensó cuando sintió que le jalaban su suerte.

Morado – escucho decir la voz de una niña vestida de rojo y negro.

¿tú eres Anna? – pregunto poniéndose a la altura de la niña – deberías estar con Suoh o Kusanagi.

No, hoy vine con Yata – respondió la menor yéndose de ahí.

"Mikoto" – pensó para ir a la tienda para bebés – "espero que se parezcan"

Munakata – escucho la voz de quien pensaba mientras veía por la ventana - ¿Qué te traer por aquí? – pregunto viendo al otro mirar al piso.

Un regalo para mi hermana – contesto – sabes Ayane-one-sama, está embarazada.

Tu hermana, entonces entregarle un regalo de mi parte – menciono el peli rojo.

Está bien – respondió el ojí violeta para entrar en compañía del otro – tenía pensado comprar los muebles del bebé.

¿Es niño o niña? – pregunto desinteresadamente.

Niña – contesto el otro observando cómo se separaban – "tranquilizarte Munakata Reisi, será lo único que reciba de su padre" – pensaba para ir al departamento de muebles, donde estuvo cerca de una hora y media en la compra de un cuarto entero.

Es mucho – escucho detrás de él ya que Mikoto solamente llevaba un par de conejitos de peluche.

No importa – contesto el otro recibiendo sus facturas y ordenes de mudanza, como la canasta del peli rojo.

Espero que tu hermana y tu sobrina estén bien – menciono yéndose de ahí.

Gracias – respondió a la nada, caminado cuando les vio una chica de cabello rosa y un ojo verde como otro azul, como un chico de cabello negro y coleta alta – Kuroh y Neko – les menciono llamado la atención de ambos jóvenes.

Munakata Reisi el rey Azul – menciono Kuroh poniéndose enfrente de la otra.

¿No tienen donde quedarse? – pregunto lo obvio – pueden quedarse en mi casa.

¿Qué quieres? – menciono desconfiado el adolescente y la chica detrás de él mirándole también.

Si gustas puedes trabajar por la estadía – menciono el peli purpura caminado a su nueva residencia seguido por dos no muy seguros adolescentes – ¿sabes cocinar Yatogami Kuroh? – pregunto.

Si – respondió desviando su camino al supermercado.

Kuroh, comamos pescado – pidió la chica gato.

No tengo tanto dinero – respondió suspirando sosteniendo una canasta del otro.

Cocina para mí y les daré hospedaje como un sueldo – menciono el capitán del Scepter 4 – también tendrán tiempo suficiente para buscar lo que estén buscando.

Está bien – contesto el menor resignado.

Prepara algo dulce y puedes comprar comida para ustedes – menciono perdiéndose por el pasillo.

Kuroh, galletas – mencionaba la niña gato.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- En la cede Scepter 4 -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Buen trabajo Fushimi – mencionó la mujer de alto cargo – voy al bar, ¿quieres que le diga algo a Misaki-chan?

No, Yata no es nada mío – contesto el menor mientras salía hacia su departamento – mañana me inundara de nuevo con papeles, debo descansar.

Hasta mañana Fushimi – se despidió la mujer para irse de ahí.

El castaño saco su celular y llamo – bueno Munakata-san, ¿necesita algo?

Fushimi, no por el momento no y dime, ¿Cómo te fue?

Soy prisionero de una montaña de documentación – respondió.

Esos documentos deberían de ser autorizados por los dos reyes – menciono el otro.

No te preocupes, solo demuestra que confían en tú gente – contesto el otro – si te tensas será malo para los dos y mañana iré a la tienda para comprar los dulces que le gustan, pasaré a dejarlos a las 4.

Gracias Fushimi – respondió – pero no será necesario puedo ir yo, tengo mucho tiempo libre y el perro negro como la chica gato me hacen compañía.

Ya veo, no está solo es bueno entonces luego marcare o puede llamarme si se le ofrece algo – menciono el otro para colgar – Asqueroso.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- En HOMRA -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Yata, esto te lo da Saruhiko – hablo su rey para ver al peli rojo sacar papeles que miraba incrédulo, como la llave.

Mikoto-san, ¿Por qué me han entregado esto? – pregunto dejándoles ver los papeles de un departamento y una casa – no entiendo, esto es del estúpido mono la casa de sus padres y su departamento que compro.

Yata, Saruhiko siempre te miraba a ti en verdad eres un idiota – menciono el bar tender.

Ese mono traidor – mencionaba para irse de ahí – gracias Mikoto-san – menciono dejando entrar a la rubia.

Buenas noches – dijo para entrar – Izumo dame lo de siempre – ordeno sentado - ¿Cómo los envidio?

¿Por qué lo dices? – menciono ya que ella hablaba ignorando olímpicamente al ex rey rojo – mano derecha de Munakata.

En verdad todo lo que dice son idioteces, tienen tanto tiempo libre y ahora que el capitán fue suspendido indefinidamente esos incompetentes nos dejan todo el trabajo – menciono.

¿Qué quieres decir? – hablo Mikoto viéndola a los ojos.

Al capitán fue convocado por el rey dorado en compañía de Fushimi, cuando regresaron él anuncio su suspensión indefinidamente y a Fushimi debería trabajar casi las 24 horas – contesto – te pago Izumo – dejo el dinero en la barra y se fue sin tomar su bebida.

Awashima-kun – menciono el nombre de la joven viendo como el ambiente quedo tensó.

En verdad necesita un novio – comentaron algunos de los presentes – Izumo ¿cuánto habrá boda? – mencionaron ya que el otro les miraba feo.

Mikoto, ¿pasa algo? – le pregunto el rubio.

Nada – respondió.

Vaya este chiquero era donde reinabas antiguo rey rojo – se escuchó el quinto rey – sin duda un rey fracasado merece vivir con fracasados.

¿Qué asuntos tiene aquí? Rey purpura – menciono saliendo del lugar siendo seguido por el otro.

Nada solo deseo apodérame de este territorio – menciono sacando un abanico – espero que tu muerte sea la más dolorosa posible – dijo para sacar su aura.

Así, ¿Qué eso lo buscaban? Dígame ¿Qué planeaban hacer con el señor Munakata? – pregunto el teniente Saruhiko sacando su espada.

El debería morir a manos de Joker – contesto el otro – pero primero debo de extermínales – anuncio atacando al menor que esquivo al otro.

Entonces – dijo antes de lanzar sus cuchillas – solamente debo hacer que ambos se destruyan – dijo con una sonrisa sádica.

Escuchantes eso Mikoto, este tonto piensa que puede destruirnos – hablaba mientras se acercaba al rey rojo – sin duda no pediste educar a tu mascota – finalizo de hablar recibiendo una cortada en su mejilla para voltearse a atacar.

Sabes, cuando uno dice planes de homicidio lo procura hacer en un lugar sin cámaras de sonido – le dijo esquivado las ráfagas de aire y aceptando más a la piel contraria – a pesar de ser el rey purpura que controla el viento tienes muchas aberturas – finalizo de hablar quitándole un celular mirado de reojo a su antiguo líder, recibiendo un ataque.

Eso te pasa por ignorarme basura – grito fuera de sí.

Bueno, idiota Joker tus bufonadas se acaban ahora – mencionaba rompiendo el celular – un civil no debería estar aquí Mikoto-san – hablo respirando con dificulta.

Parece que mi gas venenoso ha entrado a tu sistema - menciono exhalando un aliento de un tono violeta.

Tal vez, este en mi sistema pero en el tuyo también – comento el menor a ver al otro más parido y debajo de sus ojos con marcadas ojeras rojas.

¿Cómo lo sabes? – pregunto el rey temblando.

Así murió el primer rey purpura, sus pulmones se pudrieron y murió a las minutos – concluyo el menor – "ahora ¿Dónde atacara el payaso?" – pensó mirado el lugar y corrió donde estaba el rey rojo donde le tiro al piso recibiendo varias dagas en el pecho y lanzando una cantidad igual.

En verdad los payasos solo hacen cosas estúpidas – mencionaba el menor tosiendo sangre y viendo a un hombre caer en el otro lado – un veneno solamente puede destruir otro veneno – dijo para desviar la mirada – Misaki – pronuncio el nombre.

Saruhiko, ¿Por qué me salvaste? – pregunto el mayor levantado al menor en brazos.

La persona que más quiero y la persona que respecto, lo valoran a usted – contesto cerrado los ojos – yo solamente fui un sustituto, si siente que me debe algo, por favor no les diga a nadie de esto.

Está bien – respondió.