Hola hola! Un nuevo cap de esta historia ¿Saben qué? Ya como que me da pena escribir, pobre Bella u.u Y pobre Ed, tan terco el nene...
Gracias por sus reviews *o* ¡Que lo disfruten!
Capitulo II: Estrellas inmóviles.
En esta noche de estrellas inmóviles
Tu corazón es alérgico a mi
Aún late ni por error
Un milímetro atrás
Respiro en un congelador y no saldré jamás
Bella se levantó el domingo de pura obligación, de lo contrario se hubiese quedado en la cama, en ocasiones trabajar por cuenta propia era muy rentable, pero dejaba de ser cuando tenías que levantarte temprano un día domingo. Se duchó con agua helada para sacarse toda la pereza que aun cargaba encima.
Se fue al trabajo con su vaso de café en la mano, siempre andaba corta de tiempo, gracias a sus reiteradas noches de pasión, y los escasos días en lo que no veía a Edward poco era lo que dormía porque se los dedicaba al trabajo. El día pasó relativamente rápido para ella, Edward por su parte estaba hecho un atado de nervios debido a la "cita" del día siguiente, no sabía si llevarle flores, no las flores son demasiado clichés ¿Chocolates? ¡Menos! Se levantaba, se sentaba, se acostaba, caminaba, miraba por la venta, no podía estarse quieto, no iba a una cita hacía por lo meno años, a una real al menos, porque sus encuentros con Bella no los consideraba como tal, cenaban en casa de Bella siempre que se veían, a decir verdad, era el único sitio en el que juntaban, comían algo rápido, y todo se hacía como Edward decía, la opinión de Bella nunca fue tomada en cuenta, lo cierto era que a ella le importaba poco si podía estar con Edward.
Rosalie en más de un ocasión, y cuando digo más de una, me refiero a miles, se había peleado con Edward por su amiga.
-¡Reclámale a ella! Yo no la estoy obligando –Se defendió Edward después de que su hermana lo acusara de estar "usando" a Bella.
-No te hagas Cullen, bien sabes que Bella saltaría de un puente si se lo pidieses –Dijo Rose muy molesta- ¿Por qué no la dejas para que sea feliz? ¿Para que tenga una vida normal? Como todo el mundo, con un novio que la quiera y le ofrezca la estabilidad que tu le niegas.
En un segundo Edward vio todo rojo ¿Le estaba diciendo que el no quería a Bella? ¡Claro que la quería! Pero ella no tenía porque enterarse ¿Cierto?
-Yo quiero a Bella Rosalie –Dijo Edward con la mandíbula tan tensa que Rosalie pensó que en cualquier momento le saltaría encima y la mordería.- ¿Crees que si no la quisiera estaría con ella?
-Ese es el punto Edward, que estás con ella pero no lo estás ¿Me explico? –Preguntó haciendo que Edward asintiera- Se que la quieres, pero no la amas y ella se merece que la amen aunque sea la quinta parte de lo que ella te ama a ti.
Edward levantó su vista de golpe y miró a su hermana casi con pena ¿Bella lo amaba? ¡No seas hipócrita Cullen te aprovechas de eso para acostarte con ella! La pregunta importante aquí era ¿Qué demonios sentía el por Bella? Sabía de antemano que la quería, si, la quería mucho, pero ¿La amaba? ¡No, yo no amo a nadie!
-Bella no tiene la culpa de lo que te hicieron Edward, ya han pasado bastantes años como para que sigas lamentándote por eso ¡Madura hombre por dios! ¿Crees que eres el único al que le han roto el corazón?
-No te metas en ese terreno Rose –Gruñó Edward.
-Me meto porque es a MI amiga a quien les estás haciendo daño –Dijo Rosalie más enfadad que antes- Va llegar un día en el que ella solita se va a cansar de ti y tus historias tontas, un día en el que la vas extrañar, un día en el que arrepentirás de todos estos años que la has tenido estancada junto contigo.
-Pues rezaré para que ese día llegue más tarde que temprano –Dijo él de forma irónica.
-Y yo lo haré para no pase de este año, a ver si así te das cuenta de la gran mujer que tienes a tu lado.
Una vez que dijo eso Rose se fue del departamento de Edward dando un portazo que por poco y deja la puerta giratoria, suspiró pesadamente y se tomó el puente de la nariz, recordar aquellas peleas no le ayudaría en nada a calmar sus nervios, estuvo tentado de llamarla, a Bella, pero no lo hizo.
Salió a caminar, tal vez el aire fresco lo relaja un poco.
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Lunes por la mañana y Bella nuevamente estaba corriendo para llegar al trabajo, de nada servía que pusiera todas las alarmas que tenía a las 6 de la mañana, siempre se quedaba dormida.
Cuando entró Lauren le sonrió y ella le devolvió el gesto, encendió su computadora y revisó su bandeja en correo mientras le daba pequeños sorbos a su café.
-¿Otra vez se te pegaron la sabanas? –Dijo una voz desde la puerta haciendo que Bella levantara la vista.
-Si –Dijo sonriendo- Sabes que como una enfermedad crónica Ang.
Angela Weber, amiga y compañera de trabajo de Bella, se echó a reír mientras entraba a la oficina de Bella.
-Deberías decirle a tu novio que te deje dormir.
-Yo no tengo novio Angela, y lo sabes.
-¿Y qué titulo tiene el chico con el que compartes la cama casi toda la semana Swan? –Dijo la chica moviendo sus cejas- ¿Me vas a decir que es solo un primo lejano que está de paso por la cuidad?
-No –Respondió Bella sacándole la lengua- Solo somos amigos.
-No sé de mundo vienes Bells, pero del que yo vengo, los amigos no se dan besos de lengua y mucho menos tienen sexo.
-En mi mundo funciona perfectamente –Dijo Bella- No quiero compromisos.
¡Mentirosa Swan, sabes que te morirías si Edward te pide que seas su novia!
Conversaron un rato más antes de que las llamaran a una reunión, la editorial para la que trabajaba Bella estaba a punto de lanzar una nueva serie de libros para adolescentes, por lo cual todos los empleados estaban de cabeza en aquel proyecto.
Bella soñaba con el día en el que publicaran su opera prima, aun estaba en proceso, pero por el momento se conformaba con las columnas y relatos cortos que le asignaban.
Bella era una chica soñadora, y creía en los sueños imposibles, pero en los últimos meses estaba dejando de lado su afán por soñar, ya no tenía 17 años debía "madurar" aunque su corazón de niña dijera lo contrario.
Luego de la reunión su día pasó sin mayores acontecimientos, hasta que aparecieron en su puerta Mike, Jessica, Erick, Ángela y Jacob.
-¿Se les perdió algo? –Preguntó Bella mirándolos extrañada.
-Vamos a ir por algunos tragos –Le informó Mike- Y como iremos "En parejas" nos preguntábamos si tú quería venir.
Bella se les quedó mirando y casi por acto reflejo miró el reloj, 21.05 se sobresaltó un poco y se atragantó con su propia saliva.
-Lo siento chicos, pero tengo planes para esta noche –Dijo guardando sus cosas- Me hubiesen avisado antes tal vez.
-Vamos Bella, seguro que puedes cancelarlo –Le animó Jessica- Nunca sales, nunca tienes planes y justo hoy que te invitamos a salir tienes algo que hacer.
Bella se dio cuenta de la mala vibra que le lanzó Jessica pero lo paso por alto.
-Chicos, lo siento de verdad, pero quedé con alguien más el sábado –Dijo mirando a Ángela, la chica supo de inmediato a que se refería.
Los chicos dejaron de insistir, ella nunca salía con sus compañeros de trabajo, bueno, a decir verdad, nunca salía con nadie, porque siempre quería estar disponible para él.
-Bajamos juntos al menos ¿No? –Preguntó Jacob.
Jacob Black tenía en porte y cuerpo lo que le faltaba en palabras, Bella sabía que el chico tenía sentimientos hacia ella, pero era tan tímido que le daba terror acercarse a ella, con el paso del tiempo se hicieron buenos amigos, pero aun así, con toda la confianza que se tenían el nunca le insinuó nada.
-¿Cómo estás Jake? –Preguntó Bella- Hace días que no hablamos.
-Bien, es que he estado con mucho trabajo –Respondió al tiempo que pasaba su brazo por los hombros de la chica- ¿Qué hay de ti?
-Lo mismo de siempre –Dijo ella haciendo un mohín- Tengo tres proyectos que entregar, fuera de las 3 columnas que tengo que escribir para esta semana.
-¿Todo eso tu sola? –Preguntó riendo- Con razón ya no tienes vida.
Cuando salieron del edificio Jake y Bella seguían abrazados, iban riendo de una mala broma de Mike.
Edward se sabía a si mismo celoso, pero nada le había sentado más mal que ver a Bella abrazada de otro tipo.
Estaba afuera del trabajo de ella desde las 21.00 en punto, el chico era como un reloj inglés, nunca llegaba tarde a ningún sitio, por eso cuando su reloj marcaba las 21.17 iba a llamar a Bella, pero justo en ese instante la vio salir del edificio.
El nunca se había planteado la idea de que Bella estuviese con alguien más, dio por echo que ella no tenía a nadie más que a el mismo, pero cuando la vio tan sonriente con aquel chico sintió la sangre le subía al cerebro y estaba a dos puntos de que le saliera humo por las orejas. Ella tan natural, siendo ella misma, sin tratar de agradarle a nadie porque solo con ser ella misma bastaba. Caminó con paso decidido hacia el grupo ignorando a los autos que pasaban por la calle.
Bella estaba tan entretenida que ni siquiera había puesto atención por si Edward ya había llegado, más tarde, se daría cuenta que debió haberlo hecho.
-Entonces ¿Quedamos para el viernes? –Preguntó Jake con una sonrisa en su cara.
-Si, el viernes voy… -Bella no alcanzó a terminar la frase porque una voz la interrumpió.
-Isabella –Dijo Edward serio, disimulando de muy mala forma su enojo.
-Hola Edward –Dijo Bella con una voz tan suave que cualquiera pensaría que se estaba burlando de él.
Edward no le prestó ni la menor de las atenciones a los chicos junto a Bella, solo la miró a ella.
-Llegas tarde –Dijo con la mandíbula apretada.
-Que modales –Susurró Jessica a Ángela quien miraba atenta la escena, con razón Bella se quedaba dormida todas las mañanas.
-Solo son cinco minutos Cullen –Dijo ella sonriendo- Ellos son Mike, Erick, Jessica, Ángela y Jacob, mis compañeros.
Edward los miró a todos, y si las miradas matasen, Jacob estaría rumbo a su velorio en este momento, no dijo absolutamente nada.
-Ouuhh! Nos vemos mañana Bella –Dijo Mike haciendo una salida rápida, los demás se les unieron, Jake le dio un beso en la mejilla a Bella antes de irse, ella le sonrió de forma calida.
Edward esperó unos segundos a que los chicos estuviesen lo suficientemente lejos de ellos para poder hacer su escena, todo un espectáculo.
-¿Nos vamos? –Preguntó Bella.
-¿Quién era ese tipo? –Preguntó enfurecido- ¿A dónde vas a i con él?
-¿Disculpa? –Dijo Ella sorprendida.
-Ya me oíste.
-¿Estás celoso Edward? –Preguntó Bella con la pequeñísima esperanza de que el le dijera que si.
-Sabes que yo no siento celos de nadie Swan –Dijo él sin mirarla.
-¿Entonces por qué estás tan enojado?
-No me gusta que otras personas toquen lo que es mío.
Bella se le quedó mirando incrédula, y dos segundos después explotó en una carcajada que solo hizo que Edward se enojara más.
-Te pasas de cara dura Cullen –Dije Bella entre enojada y dolida- ¿Lo qué es tuyo? ¿Yo soy tuya? Ni que me hubieses marcado como a las vacas por favor, no eres nadie para reclamarme algo si estuviese viendo a alguien más ¿Crees no sé de todas las chicas con las que te has acostado "estando" conmigo?
-Tu sabías perfectamente… -Comenzó Edward pero Bella lo cortó, ya era suficiente.
-Si, ya sé, tus reglas de mierda y toda esa chorrada de imbecilidades que acepté sin pensarlo en cuanto me las propusiste –Dijo con la cara hirviendo de rabia- Pero ¿Qué hay de mi uh? ¿No puedo yo hacer lo mismo? Porque que yo recuerde, nunca dijiste que yo no podía ver nadie que no fueses tu, más aun, no recuerdo haber firmado algún contrato de exclusividad o algo por el estilo.
-¿Qué es lo que estás tratando de decirme Isabella? –Preguntó Edward- ¿Te estás acostando con ese mastodonte?
-¿Y qué si lo estuviera haciendo? ¿Vas a cortar conmigo? ¿Vas a terminar algo que nunca empezó siquiera? –Dijo aguantando difícilmente el nudo que se había formado en su garganta- No voy a reprocharte nada porque yo solita me metí en esto Edward, pero todo esto no tiene el más mínimo sentido, pareciera ser que tu corazón es alérgico a mi, nunca me dejas abrazarte, nunca me dejas que te diga algo tierno, siempre todo se hace a tu manera, ya estoy cansada.
Edward la miró fijamente y luego miró el cielo, las estrellas estaban inmóviles, como si estuviesen mirando, o mejor dicho, admirando aquel momento, en ese momento, las palabras de su hermana hicieron eco en su cabeza "Va llegar un día en el que ella solita se va a cansar de ti y tus historias tontas, un día en el que la vas extrañar, un día en el que arrepentirás de todos estos años que la has tenido estancada junto contigo."
¡Mierda, mierda, mierda, mierda! Estaba sucediendo, Bella estaba harta de él ¡Dile algo idiota! ¡Dile que la quieres! Gritaba su voz interna, pero su orgullo era más fuerte, podía vivir si ella ¡Ja! ¿Y tu eres el príncipe Felipe verdad? Su subconsciente se burlaba de él.
-Si quieres que esto –Dijo haciendo un gesto con su mano señalándolos a los dos a mismo tiempo- Se termine, solo tienes que decirlo.
Bella dejó salir el aire que estaba contenido en sus pulmones y mordió su labio inferior tan fuerte que por poco y se lo rompe. Ella era fuerte, se merecía algo mejor que esto, por mucho que amara a Edward desde que tenía recuerdos, por mucho que lo extrañara cuando no estaba con él, por mucho que haya sido el único hombre con el había sentido mariposas en la barriga, nada de eso importaba ya, porque como bien había reflexionado hacía unas horas, ya no tenía 17 años, era hora de crecer.
-No sé que fue lo que te hice para que me trates así –Dijo Bella de forma triste- Pero sea lo que sea que haya hecho mal, te pido disculpas por eso, y también por no poder hacer nada para ayudarte, pero no te puedo defender de ti.
Edward se quedó de una pieza al oírla ¿Bella se estaba disculpando por algo que no era su culpa? Le estaba pidiendo una disculpa que no le correspondía, ella no le había hecho nada malo, todo lo contrario.
Sintió oprimirse en su pecho, y unas ganas locas de abrazarla, decirle que todo estaba bien y que estaría juntos, que el la quería junto a él, que no la dejaría, pero como su orgullo siempre había sido más fuerte que cualquier otro sentimientos, en lugar de hacer todo eso, tomó so rostro fuertemente y la besó; Bella quiso resistirse, pero no lo hizo, porque a fin de cuentas lo deseaba, una vez más, su intento de dejar a Edward había fallado, mientras la estrellas en cielo, seguían observando.
Chan chan! ¿Qué les pareció?
