Hola Holaaa! Un nuevo cap de esta historia bella que me roba el corazón *.* (En este cap hay algunas frases y "escenas" de la película "A walk to remember" basada en el libro homónimo de Nicholas Sparks)
Capitulo III: Cuando duerma la cuidad.
Ya no curare tu soledad
Cuando duerma la ciudad
No estaré para oír
Tus historias tontas
No, porque tienes miedo de sentir
Porque eres alérgico a soñar
Y perdimos color
Porque eres alérgico el amor...
Había fallado, lo sabía, pero era inevitable, no podía resistírsele, aunque luchara con todas sus fuerzas era algo superior a ella, pero estaba mal, al borde del masoquismo, rozando la línea entre la cordura y la locura. Todo con Edward era así, al extremo, era si o no, era blanco o negro, caliente o frío, nunca un no sé, nunca un tono gris, nunca algo tibio.
Bella observó su habitación, la ropa de ambos esparcida por el suelo, su cama desarmada y el durmiendo junto a ella, ya era tarde para que Edward estuviese aun ahí, iban a ser las 6 de la mañana, y el nunca pasaba una noche entera junto a ella. Se levantó de la cama y se fue a la ducha tratando de relajarse bajo el chorro de agua tibia, cuando salió el ya no estaba en la cama, caminó hacia su closet y sacó algo de ropa, luego de vestirse y peinarse se fue hacia la cocina pero casi se fue de espalda cuando vio que Edward había preparado el desayuno para los dos.
-Buenos días –Dijo sonriendo ¿De qué me perdí? Pensó Bella.
-Hola –Dijo frunciendo el ceño antes de tomar su lugar de siempre y servirse un poco de café.- ¿No tienes que ir a trabajar hoy?
-Si, pero solo en la tarde –Respondió Edward poniendo un plato de omelet y un vaso de leche frente a ella.
-Ammm Edward –Dijo Bella algo incomoda- Yo no bebo leche, tengo una especie de intolerancia a la lactosa…
Edward se volteó a verla pensando que le estaba jugando una broma, alguien que no bebe leche no debería tener leche entre sus víveres ¿Cierto?
-¿Entonces porque tienes leche en tu nevera? –Preguntó.
-La trajo Rose, es de ella en realidad, a veces cenamos juntas y le gusta tomar una vaso de leche luego de a cena –Aclaró la castaña.
Edward sabía que su hermana bebía leche después de la cena, lo que no sabía era que Bella, "Su Bella" era intolerante a la lactosa ¿Cómo demonios no sabía eso? Se conocían hace años y el acabada de darse cuenta de que ni siquiera sabía cual era su color favorito.
-Ouh –Dijo serio- ¿Sabes cual es mi color favorito?
-El azul –Respondió Bella dándole un sorbo a su café, Edward frunció los labios e hizo un nuevo intento.
-¿El día de mi cumpleaños? –Preguntó sentándose frente a ella, Bella rodó los ojos.
-Junio 20 –Respondió sin mirarlo ¿A qué venían todas estas preguntas?
-¿Mi música favorita?
-La clásica, y si me vas a preguntar por alguna canción, te diría Claro de luna –Respondió Bella- ¿A que viene todo esto Cullen?
-A que tu sabes prácticamente todo sobre mi y yo no se nada sobre ti –Aceptó con cierta rabia, Bella sintió algo raro, por un lado le gustaba que Edward mostrara algo de interés por ella y sus gustos, pero no le hacía ningún sentido que comenzara ahora.
-Por ahora mi color favorito es el marrón, estoy de cumpleaños el 13 de Septiembre y creo que me gusta el rock –Dijo mientras dejaba su taza sobre la mesa, se levantó dejando a Edward algo desconcertado, tomo su bolso y se dirigió a la puerta- Por cierto, tampoco como antes de las 10 de la mañana, soy de estomago débil.
Inconcientemente Edward miró el plato de Omelet que había preparado para ella y se dio cuenta de que estaba intacto, no, el no la conocía y le estaba rogando al cielo no fuese demasiado tarde para comenzar.
En el camino hacia su trabajo Bella no dejó de pensar en el, no lo entendía ¿Desde cuando le había dado por saber de ella? ¿En que momento Edward había decidido comenzar a conocerla? Pero lejos de alegrarla esto la confundía, y la hacía preguntarse por enésima vez si estaba haciendo lo correcto, pero llegaba a la misma respuesta de siempre, no, no estaba haciendo lo correcto y debía ponerle punto final de una vez por todas.
Al llegar a su oficina no saludó a nadie por estar ensimismada en sus pensamientos sopesando los pro y los contra de lo que estaba a punto de hacer, ya tenía casi 24 años, debía hacerse responsable de sus actos y comenzar a actuar como la mujer que era.
¡No, no, no, no eres una mujer aun! Gritaba el subconsciente de Bella burlándose de ella, y es que lamentablemente su subconsciente estaba con esa parte de ella que no quería alejarse de Edward, esa parte que le decía que no lo dejara porque en algún momento el entendería y aceptaría que estaba hechos el uno para el otro, le declararía su amor eterno y vivirían felices comiendo perdices, era como poner a su cabeza a pelear con su corazón, absurdo y decepcionante.
Se concentró en su trabajo, por la noche llamaría a Rose y hablaría con ella sobre lo que estaba pensando hacer, ahora si que no podía volver a flaquear, de la decisión de acababa de tomar dependía su futuro amoroso, aunque se pasara 2 meses comiendo helado de chocolate con su pijama de franela con ositos.
Edward por su parte comenzó una investigación al estilo Men in Black, al llegar a su casa buscó en su ático todos los anuarios del instituto y se instaló a revisarlos. En la mayoría de las fotos de Bella estaba con Rosalie, cosa que Edward odió, pero luego se odió a si mismo por no haberla visto antes; en las descripciones personales no tomó en cuenta los de primaria, solo los de los 4 años de instituto, la fotografía de Bella en el primer año lo hizo sonreír con ternura, llevaba puestas unas gafas que por poco y le cubrían toda la cara y su sonrisa dejaba ver unos recién estrenados Brackets, decía básicamente que era parte del club de astronomía y que quería ser escritora.
En eso no ha cambiado Pensó Edward dejando a un lado el anuario, hasta ahora había descubierto que Bella usaba lentes y había tenido problemas dentales durante su pubertad ¡Oh que gran descubrimiento! Le gritó su voz interna pero el no le prestó ni la más mínima atención.
La fotografía de segundo años estaba mejor, las gafas de Bella habían reducido considerablemente su tamaño y ya no tenía los Brackets, lo que dejaba ver sus perfectos dientes en la tímida sonrisa que le brindó a la cámara, su cabello estaba recogido en una coleta baja que le dejaba el rostro despejado. Edward recordaba ese año, el comité de estudiantes había decidido cambiar algunas cosas en el formato del anuario por lo que todos los alumnos tuvieron que decir más cosas de las acostumbradas, Bella ese año pertenecía al clud de arte dramático y entre sus ambiciones en la vida estaban: Ser una gran jugadora de Voleibol y ser escritora.
Edward volvió a sonreír y se preguntó desde cuando ella había deseado ser escritora, también revisó las fotografías de todas las obras que se presentaron durante ese año y no vio a Bella en ninguna, luego se dio cuenta de que Bella no actuaba, Bella era quien escribía las obras.
En tercer año Bella ya estaba más grande, seguía con su cara de dulce niña buena, pero sus curvas eran más notorias y su sonrisa cada vez menos tímida, seguía siendo parte del club de arte y también parte del equipo de Volei, por supuesto que quería ser escritora, en los dos anuarios anteriores Edward se había detenido en sus propias fotografías, pero en el anuario de tercer año solo se concentró en Bella. Finalmente el cuarto año fue el más esperado por Edward, ese año se había percatado que ella existía, ese año la había "conocido" todo gracias al vestido azul que Rose había elegido para ella.
En la fotografía de cuarto año Bella llevaba el cabello suelto sujetado solo con un cintillo para que apartarlo de sus ojos, una sonrisa pequeña que apenas y dejaba ver sus dientes, las manos juntas cerca de su pecho y la mirada fija en la cámara, ese año Bella era la presidenta del club de arte y capitana del equipo de Volei y entre sus ambiciones de vida se encontraban: Hacer un descubrimiento que ayudara a la humanidad, estar en dos lugares a la vez, tener un tatuaje y presenciar un milagro, además de ser escritora.
Edward dejó los libros de lado y comenzó a pensar en todo lo que acaba de leer, habían pasado casi 5 años desde entonces y no sabía que resultado podía tener lo que estaba planeando hacer, pero una sonrisa de satisfacción surcó su rostro.
Cuando el día laboral terminó Bella recogió sus cosas y caminó hacia el ascensor moviendo su cabeza en círculos para tratar de eliminar la tensión que había acumulado durante el día, se despidió del conserje mientras sacaba su teléfono para llamar a Rose ¡Malditos aparatos! Ella feliz se hubiese quedado con su celular del instituto, pero como siempre, su amiga la había convencido de que se comprara uno nuevo.
El aire frío se le coló por debajo del vestido que llevaba puesto, apretó el abrigo contra su cuerpo para conservar el calor, cuando levantó su vista la vio ¿Qué demonios está haciendo aquí? Se preguntó Bella caminando hacia él.
-Hola –Dijo Edward sonriendo.
-Hola –Respondió Bella cuando ya estaba frente a el -¿A que debo el honor de tu visita?
-Quiero llevarte a un sitio –Dijo Edward algo nervioso.
-Iba a llamar a Rose para que cenáramos juntas –Dijo Bella encogiéndose de hombros.
Edward la guió hasta su auto, la ayudó a subir y luego subió el, la mayor parte del trayecto lo hicieron en silencio, hasta que a Bella le ganó la curiosidad.
-¿A dónde vamos? –Preguntó frunciendo los labios.
-Es una sorpresa –Respondió Edward sin dar mayores detalles.
Se detuvieron al llegar al puente de Brooklyn, el punto exacto en el que New York dejaba de existir para dar paso a una nueva jurisdicción.
-¿Qué estamos haciendo aquí? –Preguntó Bella extrañada bajando del auto.
-Quiero que hagas algo –Dijo Edward tomando su mano.
La hizo caminar hasta el puente, luego hizo que pusiera uno de sus pies en el puente y el otro lo dejara donde lo tenía.
-Edward estás actuando como un loco –Dijo Bella seria- Y francamente me estás asustando ¿Puedes decirme que es lo que estamos haciendo?
-Entre tus piernas está la línea que divide Brooklyn de New York –Le informó, Bella alzó las cejas indicándole que continuara porque aun no entendía nada- Recordé que una vez mencionaste que te gustaría estar en dos lugares a la vez, pues ahora lo estás.
Bella abrió la boca con algo de sorpresa y sus ojos se llenaron de lagrimas, no porque le gustara el gesto que Edward acababa de tener para con ella si no porque acababa de darse cuenta que estaban perdidos, ella nunca le había mencionado a nadie que le gustaría estar en dos lugares a la vez, solo lo había dicho para que Rose dejara de molestarla con que pusiera más cosas sobre ella en el anuario, incluso si ella realmente lo hubiese lo querido así, había sido en el colegio, cuando aun creía en los finales felices.
A los pocos segundos Bella comenzó a llorar y Edward no entendía porque, se acercó a Bella para abrazarla pero ella se lo negó, no lo dejó acercarse.
-¿En lugar de preguntarme a mi tuviste que leerlo en un anuario? –Preguntó con voz rota.
-Creí que…. –Intentó defenderse Edward, pero no consiguió decir nada coherente.
-No más Edward, ya no… -Dijo Bella limpiando su rostro- Ya no estaré ahí para oír tus historias tontas, si aun no eres capaz de superar tus trancas de adolescente no es mi culpa, no es mi culpa que seas alérgico a soñar y ya no dejaré que me arrastres contigo.
Edward se quedó mirándola confundido quiso abrazarla nuevamente pero ella se lo impidió.
-Se que no es tu culpa, Pero trata de entenderme… -Dijo Edward lo más calmado posible y a Bella le dieron ganas de carcajearse en su cara.
-Llevo 5 años tratando de entenderte Edward, 5 putos años –Respondió ella con una amarga sonrisa en sus labios- Nunca entendiste que yo te amaba, que estaba dispuesta a saltar de un puente si tu me lo pedías, pero es como si mi amor fuese un repelente para ti, como… Como si fueses alérgico al amor.
Nada le había dolido más a Edward que aquellas palabras, el no era alérgico a nada, menos a ella, el solo tenía miedo de volver a sufrir, de volver a entregar todo sin recibir nada, pero se había dado cuenta que en su afán por mantenerse al salvo había lastimado a Bella, a SU Bella, haciendo con ella lo mismo que había hecho a él, acababa de romperle el corazón a una chica que lo amaba solo porque no estaba dispuesto a que le rompieran el de él nuevamente.
-Se acabó Edward, de ahora en adelante búscate a otra idota que cure tu soledad mientras todos duermen –Dijo Bella seria- ¿Me oíste bien? Se acabó.
¿Qué pasará ahora? Porque a mi se me hace que Bella se enojó en serio con Edward ¿Qué hará el para traerla de vuelta?.
Gracias por sus comentarios *-*
Besos.
Inny 3
