Capitulo IV: Territorio Neutral.

Voy caminando en tormentas eléctricas
Buscando algún territorio neutral
Donde no escuche de ti
Donde aprenda a olvidar
A no morir y a no vivir
Tan fuera de lugar

Rosalie estaba en su casa decidiendo si se pondría el vestido negro o el rojo cuando llamaron a la puerta, gruñó molesta y caminó hacia allí con la clara intención de abofetear a quien quiera que fuese que se atrevía a interrumpirla, pero cuando abrió la puerta su rabia se le fue al piso y le reemplazó por la preocupación.

-Edward –Dijo con el ceño fruncido al ver el rostro de su hermano bañado en lagrimas.

-Me dejó Rose –Dijo Edward abrazándola- Me dejó.

Rose correspondió el abrazo y retrocedió un par de pasos para poder cerrar la puerta, no supieron cuanto tiempo estuvieron así, Rose siempre supo que Edward sentía algo más por Bella, por eso siempre le estaba regañando para que se pusiera los pantalones de una buena vez, verlo llorando porque ella había decidido dejarlo era la prueba fehaciente de ello, pero por muy su hermano que fuera, Bella era su amiga y sabía que ella también lo estaba pasando mal en aquel momento.

-¿Qué fue lo que pasó? –Preguntó Rosalie, Edward le contó lo ocurrido si omitir detalles, desde el desayuno que Bella no tocó hasta Brooklyn.

Ella entendió que el chico aun era como un niño, era como si el adolescente aun no madurara, pero un rayo de esperanza se coló en aquella historia.

-Yo en el lugar de Bella hubiese hecho lo mismo –Dijo Rose seria- Solo que mucho antes.

-No hace falta que me lo digas –Respondió triste- Yo lo sé.

-Tienes que dejarla ir Edward, de lo contrario nunca podrás avanzar –Dijo su hermana en su más perfecto rol, el que Edward amaba, su hermana- Yo sé que fue difícil y traumático, pero ya no eres un niño, eres un hombre y como tal debes asumir las consecuencias de tus actos.

El asintió con la cabeza y sopesó la idea, sabía que Rose tenía razón, sabía que tenía que hacerlo si lo que quería era recuperarla, pero le dolía, aun después de tantos años le dolía y sabía muy bien que no sería nada fácil, pero aunque se desmayara de dolor tenía que hacerlo, era la única forma de recuperarla.

Bella por su parte entró en un estado de ostracismo, con su pijama de franela con ositos y toneladas de helado, le dolían los ojos de tanto llorar, miraba las fotos de Edward y lloraba con más fuerza, ella sabía que esto pasaría, lo sabía y aun así decidió seguir adelante… Frecuentemente se preguntaba que era lo que había hecho que Edward fuese así, ella no sabía más que lo que se comentaba en los pasillos del colegio, ni si quiera Rosalie le había dicho o comentado algo nunca y francamente eso la frustraba, ella hubiese dado todo cuanto tenía, si es que no lo había hecho ya, para que el fuese feliz, para ayudarlo a sanarse, pero el no la dejó hacerlo.

Miró alrededor de su casa y lo que vio la deprimió aun más, todas las cortinas estaban cerradas, la casa estaba completamente en silencio, por un momento consideró la idea de tener un gato, pero la desechó inmediatamente, se vería como una vieja cincuentona y solterona, de esas que tienen como 500 gatos. Estaba por bajar los brazos nuevamente y volver a la cama, pero antes pasó por la cocina a buscar más helado, cuando cerró la puerta de la nevera casi le da un paro cardiaco, ya no estaba sola en casa.

-¿No te enseñaron a golpear la puerta? –Preguntó tratando de sonar molesta.

-¿Qué sentido tiene tener llaves de un lugar si tienes que golpear la puerta para poder entrar? –Preguntó Rose de vuelta, Bella solo se encogió de hombros- Tienes una pinta horrible Swan ¿Cuántos litros de helado hasta tragado en las últimas 24 horas?

-No lo sé –Dijo Bella tratando de evadir a toda costa la mirada de su amiga, entonces se dio cuenta de algo, ella no había llamado a Rose, por ende, Rose no tenía porque saber… A menos que…- ¿Cómo sabes que estaba en casa? ¿Cómo sabes que me la he pasado comiendo helado?

-¿Se te olvida que te estabas acostando con mi hermano? –Dijo la rubia alzando ambas cejas, entonces Edward le había dicho a Rose que todo se había acabado- Estaba muy mal ¿Sabes? Llegó llorando a verme anoche.

Bella tragó saliva pesadamente y trató con todas sus fuerzas no preguntarle como estaba, le costaba imaginarse a Edward llorando, más aun le costaba imaginarse que ella fuese el motivo de ese llanto.

-No creo que se vaya morir por un par de lagrimas –Dijo seria- Si fuera por eso, yo estaría más que muy muerta.

-Hey, tranquila ¿Si? –Dijo Rose con tono Suave- No estoy de su parte Bells, bien sabes que nunca estuve de acuerdo con esa relación que mantenían, solo te estoy diciendo lo que pasó ayer.

Bella hizo una mueca de dolor y pensó que podría preguntarle a Rose que era lo que le había pasado a Edward, sentía que tenía ese derecho después de todo, pero aun así no estaba del todo segura de que su amiga accediera.

-¿Rose? –Dijo Bella mirando fijamente a los ojos de su amiga- ¿Tu puedes contarme que fue lo que le pasó a Edward?

-¿Anoche? –Preguntó Rosalie de vuelta y Bella negó enérgicamente con la cabeza.

-¿Qué le pasó para que fuera así? –Quiso saber- Para que sea un alérgico al afecto.

Rose suspiró y buscó las palabras para explicarle a Bella que aquella labor no le correspondía a ella, que si se iba a enterar de todo lo que había pasado en aquella época debía de ser de boca de su protagonista, ósea, Edward.

-Bella –Comenzó hablando Rose y Bella comprendió inmediatamente que no le contaría absolutamente nada- Créeme que me he muerto de ganas de contarte esa historia en más de una oportunidad, pero hoy menos que nunca me corresponde a mi contártela.

Bella solo asintió y caminó hacia su cuarto con el pote de helado en la mano.

-No me mal entiendas Bells –Dijo Rose siguiéndola- No dije no la sabrías, dije que no sería yo quien te la contara.

-No quiero a Edward metido en mi departamento de nuevo –Dijo dejándose caer sobre la cama.

-Bella –Dijo Rose tratando de razonar con su amiga- Edward en este momento está haciendo lo que debía haber hecho hace muchos años, sacando todo eso que lo podría por dentro.

Bella se quedó mirando a su amiga fijamente y por mucho que lo ocultara eso la esperanzaba, claro está que no iba a decirle a Rosalie que podía hacer una excepción y ver a Edward después de que hubiese sacado todo.

-Si no me equivoco para estas alturas debe de estar en el cementerio católico de New Jersey –Le informó Rosalie.

-¿Qué te hace pensar que voy a ir hasta allí? –Preguntó tratando parecer indignada.

-Que acabas de mencionarlo –Dijo Rosalie antes de cerrar la puerta de la habitación, Bella se levantó de un salto y comenzó a buscar ropa- Si te sirve de algo, pregunta por la tumba de Michelle Cullen.

Bella se quedó congelada mientras analizaba lo que estaba a punto de hacer, era la última jugada, el último intento de que Edward entendiera que ella estaría ahí para el si se lo permitía, que ya no estaba solo, que la tenía a ella. Mientras se arreglaba comenzó a calcular cuanto tiempo le tomaría llegar hasta New Jersey, luego al cementerio y finalmente a la tumba que le había dicho Rose, si considerábamos que su sentido de la orientación no era el mejor, iba corta.

Las rebeldes nubes dejaban ver solo unos pocos rayos de sol, aunque el no notara la diferencia entre el frío y el calor, estaba sentado frente a un hermosa sepultura, llena de juguetes y adornos de color rosa, en medio de todo eso estaba la foto de una bebé durmiendo, o al menos eso es lo que parecía, Edward cerró los ojos y trató de recordar el día en el que se había enterado de que aquella bebé vendría al mundo.

-Edward estoy embarazada –Había dicho Victoria, su novia, dejándolo perplejo- Pero la peor noticia es que no si es tuyo.

Para nadie era un misterio que Victoria lo engañaba, todo su circulo más intimo lo sabía, pero ahora aquel engaño no se podía pasar por alto, porque existía una gran posibilidad de que ese bebé fuese de James.

-¿Qué es lo que piensas hacer? –Preguntó Edward, a lo que Victoria se encogió de hombros.

-Voy a irme con James –Dijo como si fuese lo más natural- Bien sabes que nunca quise que las cosas llegaran a este punto, pero ya que te enamoraste de mi…

Edward no supo si era rabia o pena, tal vez un poco de ambas, pero sintió una fuerte presión en el pecho, el tenía derecho de saber si aquel bebé era suyo ¿No?

-¿Y si el hijo que esperas en mío? –Preguntó disimulando muy bien el nudo en su garganta.

-Te lo haré llega por correo –Dijo Victoria riendo cruelmente.

Una lágrima bajó por la nariz de Edward y fue a dar junto a la tumba de Michelle, la pequeña Michelle Cullen.

-Lo siento tanto pequeña –Dijo Edward con un hilo de voz- Yo no sabía…

Asumiendo la culpa Edward se estaba dando cuenta de que no había las cosas bien, pero tenía solo 17 años ¿Cómo se supone que debía actuar? Estaba herido, su novia acaba de dejarlo por un pandillero ¿Podían culparlo porque no le importó saber si el bebé en realidad era de él o no?

-Yo no quería que nada malo te pasara –Dijo con un hilo de voz y las lagrimas cayendo sin parar de sus ojos.

Aquella visión le partió el alma a Bella, así que decidió acercarse, desde unos dos metros de distancia leyó que en la tumba decía Michelle Ángela Cullen, una estrella indicaba que había nacido el 12 de mayo de 2004 y una cruz que había muerto el 20 de mayo del mismo año, un poco más abajo se leía el nombre de Victoria Adams, ella había nacido el 25 de febrero de 1988 y muerto en la misma fecha que Michelle.

Bella se preguntó quienes eran, no le resultó muy difícil llegar a la conclusión de que eran madre e hija, pero ¿Qué relación tenían ellas con Edward?

Una vez que estuvo lo suficientemente cerca como para que Edward la viera sintió ganas de salir corriendo, pero en ese preciso momento Edward levantó la vista, se quedó congelado pensando que se lo estaba imaginando, pero Bella acercándose a él le indicaba que era una visión completamente real.

-No quise interrumpirte –Dijo Bella apenada.

-¿Cómo supiste que estaba aquí? –Preguntó Edward serio.

-Rose –Dijo Bella encogiéndose de hombros- Creyó que sería una buena idea que viniese hasta aquí.

Edward solo asintió y en ese preciso instante se tragó su orgullo, había llegado la hora de compartir su historia.


¡Hola Holaaa! Primero que todo un millón de disculpas por tardarme tanto, pero es que en los últimos meses he andado corta de tiempo u.u

Les cuento que a esta historia en particular le quedan entre uno o dos capítulos más el epilogo, debí de especificar al principio que sería corta pero se me olvidó :(

También tengo algo que compartir con todas mis lectoras *.* cha cha cha chan... Voy a ser mami! Sii! Ya tengo 5 meses *.* aun no sé si será un niño o una niña, pero cuando lo sepa se los haré saber, también le digo que en mi perfil esta el link de mi página de Facebook, Twitter y Tumbrl no tengo problema en que me agreguen y me hagan comentarios y sugerencias con respecto a mis historias, en más, serán bienvenidas (os)! Ahora que saben que estoy esperando un bebé, les prometo que terminaré todas mis historias antes de que nazca y si todo sale bien eso sería en marzo de 2013.

Gracias por sus Rw y alertas *.*

Besos.

Inny!