Estoy a un capitulo de terminar este fic , espero que aun me sigan leyendo y que les este gustando este fic, lamento la tardanza pero creo que el final les va a gustar. Espero sus comentarios recomendaciones y todo lo que quieran escribirme. Gracias por leerme

Hoy es el día las campanas suenan soy el primero en llegar a la iglesia, tengo miedo, pero a la vez soy feliz. Respiro lentamente intento no pensar mucho. Solo espero verla entrar por la puerta sonreírme y decirle que quiero pasar el resto de mi vida con ella.

Y pienso esto muchas veces y respiro profundamente. Pero la paz no llega

Veo como llegan algunos invitados, los saludo me sonríen me felicitan sin saber todo lo que siento. Sin saber que por dentro es incertidumbre. Pero aun así con todo esto no me puedo sentir más mal. Siento como si mintiera y como si estuviera hilando una mentira.

La iglesia está llena y mi hermosa novia está entrando por la puerta veo cada uno de sus pasos, me hace dedicarle una sonrisa y ella me sonríe . En su mirada veo un mundo y en sus sonrisa una esperanza. La tomo de las manos y veo de reojo a los invitados, me parece haberla visto. Pero no estoy seguro. Me inquieto eso es normal. Me inquieto al saber que la pude haberla visto, pero seguramente solo es una ilusión de mi mente.

No puedo escuchar las palabras del sacerdote, ni siquiera estuve muy de acuerdo con la boda en la iglesia pero ella tenía tanta ilusión que no quise que un día tan importante dejara de selo.

Y así cuando pedimos los anillos de boda la mire a los ojos. Me sentí seguro supe que ella era la correcta recordé como me había enamorado de esos ojos perla, cuando me sonrió cuando tenía miedo. Tome los anillos y a mi lado estaba ella. Aquella rubia de hace un año me sonreía y me daba mi anillo

-espero que seas muy feliz Naruto- beso mi mejilla le sonrió a Hinata diciéndolo- te deseo que seas la mujer más feliz del mundo –

Me quede perplejo Jiraiya nos sonreía, y después de eso Hinata me abrazo fuertemente y pude ver como ella salía de la iglesia. Mis ojos se llenaron de lágrimas, esa mujer había cambiado mi vida, que siempre había estado llena de rencor por que sentía que me había tratado injustamente. Pero ella había cambiado todo eso. Ella había me había dado alguien que nadie nunca me había dado su amor.