A/N: En este capitulo, va a haber un salto en el tiempo. Gracias por los comentarios y espero que os siga gustando.
Resumen previo:
Leonard y Amy han quedado al descubierto, Penny ha sufrido un aborto y Sheldon ha sufrido un shock, que le ha hecho cambiar todo su ser, sin que nadie pueda realmente darse cuenta de las repercusiones que eso va a tener en la vida de todos.
Capitulo 4: Changes
P: No lo entiendo, por qué?
La miró alzando la ceja pero no se detuvo ni un momento en romper el quehacer que tenía, guardaba con calma sus camisas, bien dobladas y planchadas en la maleta, miro un momento el contenido de la misma y se pregunto a si mismo si no era mejor dejarlo todo aquí y comenzar de cero como pretendía, obvio un momento esa serie de aleatorios pensamientos, sería ridículo tener que comprar un nuevo guardarropa.
Se giro para volver al ropero cuando fue sujeto por la mano de Penny en su brazo, la miro y la retiro con suavidad, dibujando una pequeña sonrisa en sus labios
P: Sheldon
El grito de su amiga ni si quiera lo sobresalto, ya estaba acostumbrado a eso. Hacia casi un mes que Penny dejará el hospital, había estado casi al pendiente de ella las dos primeras semanas para que no se levantara de la cama, sorprendiéndose a si mismo que él pudiera ser tan altruista para con otra persona, para que íbamos a mentirnos y a mentirse a si mismo pensaba muchas veces, era Penny, la misma Penny que su abuela al conocerla había dicho que esa era la chica para él, algo que últimamente le inquietaba, se paró un momento volviendo sobre sus pasos y puso con suavidad sus manos en los hombros de Penny que seguía parada en medio de la estancia
S: hoy se cumple un mes, del acuerdo al que llegue con Hofstadter
P: si y entiendo que estés recogiendo aunque creo que el que debería dejar el piso seria él no tu...-la vio pasarse las manos por el pelo y sonrió ante ese gesto que adoraba cuando su cara de niña quedaba libre de cualquier cosa, sacudió la cabeza de cualquier pensamiento y suspiro, centrando de nuevo su atención en la rubia-, lo que no entiendo es lo de Nueva York
S: me han ofrecido llevar el área de física teórica allí, tendría un laboratorio tres veces más grande del que tengo aquí Penny
La vio pasearse por la habitación y maldecir, en el momento que comenzaba a su labor anterior se choco contra ella, sintiendo como los brazos de la pequeña rubia se amarraban a su cintura, aún se sentía incomodo con ciertas cosas pero a esto había llegado a acostumbrarse, la envolvió con sus largos brazos y aspiro el perfume de cereza del pelo de su amiga
S: sabes que siempre voy a estar disponible para ti
P: oh por dios Sheldon vas a estar a mas de 2000 km, cómo se supone que vas a estar disponible para mi
La sintió hundir la cabeza en su pecho y arrugar su camisa, suspiro y con paciencia la retiro de su cuerpo, tomándola con suavidad del mentón-siempre, pase lo que pase, hayan los kilómetros que hayan voy a estar disponible para ti-
La vio sonreír y se inclino para darle un beso en la mejilla sin esperar que en ese momento Penny girara la cabeza y sus labios chocasen, abrió los ojos completamente sorprendidos y busco la mirada azul de ella, pero sus parpados estaban cerrados, su corazón se acelero demasiado, más aún cuando los brazos de Penny se cerraron en su cuello y su cuerpo se pego por completo al suyo, aterrado fue más que eso, la sensación de su cuerpo cuando Penny movió sus labios para buscar mucho mas contacto con los propios, su cuerpo reacciono por sí solo y sus brazos se ciñeron en torno a la cintura de Penny, estrechándola contra su cuerpo y completando el beso, desconectando completamente su mente de cualquier pensamiento repulsivo contra aquel hecho y volviéndola totalmente pasional ante aquella necesidad imperiosa que esos suaves y carnosos labios se fundiesen con los suyos.
Todo su cuerpo parecía actuar por instinto propio, como si aquello que se había estado negando a hacer durante toda su vida ahora, en esa mañana lluviosa en California, en aquel estudio, en aquella concreta habitación con ella, estuviese creando su propio big bang en su interior, poco a poco había tumbado a Penny en la cama y él se había dejado envolver por los brazos de ella.
Sus suaves gemidos le golpeaban insistentemente en los sentidos y cierta parte de su anatomía que para él no cumplía más que una función fisiológica, se había despertado por completo ante aquello, casi sorprendiéndose de que eso fuera posible, algo dentro de él gritaba que romper aquella línea, que traspasar aquello, que en su mente había sido meramente platónico era un error, que iba a marcharse y ella probablemente seguiría allí, que probablemente ella esta lo estaba haciendo por despecho, era eso...
Su mente pareció conectar de nuevo y se separo de su cuerpo levantándose de la cama, se giro sin mirarla y se coloco la camisa que yacía en el suelo junto con la de Penny, recogió la de ella y sin mirarla se la tendió- creo que es mejor que te marches
Aquello fue lo último que le dijo, se giro sobre sus pasos y se metió en el baño, metiéndose en la ducha, quería hacerle pensar a ella con aquello que le había dado asco el contacto, pero lo que realmente necesitaba era, quitarse sus caricias de su cuerpo, bajar aquella creciente excitación de la que era presa su miembro y borrar los besos de Penny de su piel, no quería aquello de esa forma, lo deseaba, pero no deseaba que fuera porque el hombre que ella amaba estaba con la que supuestamente había sido su mejor amiga.
A las siete de la tarde de ese mismo día, miro por todo el salón y vio su pizarra, se acerco un momento y limpio los últimos vestigios de su paso por allí, le había dicho a Hofstadter, sonrió ante ese pensamiento era irónico como después de tantos años solo podía referirse a él de esa forma, que esa era la hora acordada para irse y que él regresara, como siempre era puntual, lo vio nada mas alzar la vista, con todas sus maletas allí y confuso mirando las suyas
L: vamos Sheldon, creo que esto es un poco exagerado, no hay nada que no podamos solucionar hablando
Levanto la mano en señal de silencio, no tenía ganas de escucharlo, a él menos que a nadie, vio a Amy a su lado y sonrió con ironía, había hecho bien al pedir total discreción en el cambio de empleo
S: llegamos a un acuerdo, cumplo con mi parte, aquí tienes la copia de mis llaves, la habitación está totalmente vacía y las zonas comunes igual
Llevaba casi un mes organizando su marcha, siendo manipulador, no quería dejar ningún cabo suelto, nada que lo hiciera volver a no ser que fuera de extrema necesidad, a no ser que tuviera que ver con aquella rubia que acababa de cruzar el umbral de la puerta
Se acerco a ella, con todo repitiéndose en su mente, lo acontecido horas antes, sintiendo un extraño escalofrío recorrerle el cuerpo
P: no te vayas
Se mordió el labio y le acarició la mejilla- recuerda lo que te dije esta tarde, siempre vale-, su voz demasiado dulce otra vez, siempre flaqueando ante ella, siempre sería su cruz, miles de kilómetros no iban a amainar en sus sentimientos por aquel proyecto de actriz, de eso estaba seguro.
Una año más tarde
Melissa: venga Shelly, que llegamos tarde, odio salirme de la rutina
Sonrió de medio lado y se coloco el cuello de su camisa azul cielo de botones, miro que estuviera inmaculadamente planchada y doblo las mangas hacia atrás hasta medio brazo
S: tu odias todo lo que se salga de tu control hermanita y eso es algo que me encanta, quisiera poder dividirme en varios miles de mi pero aún no he llegado a la formula exacta para hacerlo así que te vas a tener que quedar con las ganas
Noto la mirada despectiva de su hermana puesta en su persona y amplio aún más su sonrisa, se miro al espejo y en un alarde de vanidad, se vanaglorió, desde su llegada a la ciudad de los rascacielos, muchas cosas habían cambiado, sobre todo su forma de vestir, ahora iba casi siempre en jeans, camisas de botones y americanas informales, dejando para raro uso las camisetas, había comenzado a practicar deporte, sobretodo salir a correr por Central Park, había resultado fascinante como aquella liberación de endorfinas hacia que después estuviera mas reactivo
La puerta de su piso se abrió dando paso a una joven morena de metro setenta, delgada pero con buenas curvas, le sonrió y extendió sus brazos
S: estas preciosa cielo
Escucho el bufido de su hermana que los miraba impacientes desde la puerta- de verdad que hubiese preferido que te quedarás siendo un nerd antisocial a esto-, estallo en carcajadas y le dio la mano a su pareja, para salir de su piso
Michelle: bueno también me gustaba de esa forma, creo que cuando lo vi aparecer con esa carita de perrito perdido en el despacho de física me cautivo por completo
Ahora fue el turno de oírlas reír a ellas, bufo un momento pero después se unió a las risas...
Continuará...
