N/A: Perdón por la tardanza, he estado liada y me es imposible subir capítulos con tanta asiduidad, eso no quiere decir ni mucho menos que vaya a abandonar el fic y menos porque le quedan un par de capítulos para llegar al final, espero como siempre que el capitulo os guste, es un poco corto pero prometo compensar con los siguientes que quedan. A todas las fans y los fans Shennys que el animo de esta pareja no decaiga nunca, adoro a Amy pero no la soporto con Sheldon así que lo siento mucho para quien si le guste.
Resumen previo:
Por fin han vuelto a verse las caras, demasiados sentimientos guardados en un rincón de ambos corazones, cómo afrontará Penny el cambio hacia bien de Sheldon?, cómo se planteará ahora su relación el físico, cuando la rubia ha aparecido de nuevo en su vida...
Capitulo 5: Follow your Heart. Trust Him.
Había pasado un mes de aquel encuentro y todos los viernes de ese mes, se repetía lo mismo, Sheldon llegaba, miraba la obra, le dejaba un tulipán rojo y se iba, sin darle tiempo a ella a poder reaccionar, aquello la estaba poniendo nerviosa, ese juego estúpido, realmente no era estúpido, le parecía un detalle precioso que viniera todos los viernes a esa misma hora a verla actuar como si fuera un ritual pero él tenía novia, novia, algo que aún después de todos los años que conocía a Sheldon le resultaba chocante y sobretodo porque ella no estaba en esa ecuación.
Además la forma que tenía que mirarla a ella a esa morena, que encima era una chica escultural, nunca lo había visto, pensaba que Amy había sido importante para él tanto como para poner cientos de kilómetros de por medio después de la traición de Leonard y ella pero no, después de haber visto la interacción entre los otros dos le quedaba claro que Sheldon estaba realmente enamorado de esa otra chica.
Era mejor no volverse loca aunque realmente ya lo estuviera, necesitaba despejarse, cogió su reproductor de música, le puso la lista más movida, se ajusto la coleta alta y salió de su piso a las afueras para comenzar a correr, parecía que mientras corría todas las preocupaciones, todas aquellas angustias que cuando estaba parada parecían comérselas comenzaban a desaparecer cuando la adrenalina recorría su cuerpo de manera intensa.
Llego hasta Central Park y comenzó aumentar el ritmo hasta llegar al área arbolada, donde se sentó un momento, pego su espalda al tronco del árbol y cerró los ojos cogiendo aire a grandes bocanadas, casi como recuperando el aliento que había perdido al trotar.
Estuvo así como unos pocos minutos, escuchando las risas de los niños en el parque, la gente hablando, desconectando un poco de sus propios pensamientos, tampoco quería acartonarse allí así que decidió que un poco de estiramientos no le vendrían mal.
Lo que sus ojos le mostraban no podía ser real, Sheldon Cooper, su Shelly practicando deporte, uno físico, ahora si podía decir que los milagros existían y lo había visto todo.
Sonrió y justo en el momento que salió de su ensoñación al verlo así, para acercarse y forzar un encuentro que parecía ser evitado a toda costa por parte del físico, vio como esa otra chica, su novia, como dolía simplemente pensar en esa palabra, se acercaba a él.
Se paró en seco a medio camino y se mordió el labio, le acaban de entrar unas ganas inmensas de llorar, al verlo bromear con ella, como comenzaban a trotar con gestos cómplices y como la había besado, ese beso se le clavo muy dentro, más de lo que estaba dispuesta a admitir.
Se dejo caer hacia el césped y enterró la cabeza en sus piernas abrazándose a ellas, ¡cuánto había cambiado la vida de su Shelly?, ¿estaría ella aún dentro?, definitivamente aquel ya no era su chico desgarbado, poco sociable, atípico, ese nuevo Sheldon le atraía, ese halo que tenía ahora, ese aura intelectual tan diferente pero a la vez tan parecida, la hechizaba pero añoraba a su chico, ese al cual podía salir corriendo y refugiarse entre sus brazos aunque se pusiera incomodo siempre claudicaba, ese chico que le pedía que le cantará dulce gatito, quería a su Sheldon y lo quería para ella.
Allí estaba un viernes, el quinto viernes, hoy era Romeo y Julieta y hoy no llevaba tulipán, hoy iba a ir más allá, no iba a escapar iba a hablar con ella, habían sido muchos días, muchas noches meditando solo, callando a su mente y dejando hablar a su corazón, tal vez, estuviese haciendo mal, él ahora estaba con Sam, ella lo complementaba en muchísimos aspectos, había sido su primera vez y no se avergonzaba de admitirlo pero ahí estaba Penny, cuando pensaba que todo se había quedado atrás a cientos de kilómetros allí estaba ella ahora.
Y como siempre parecía que volvía a poner su vida patas arriba, era como la fuerza de un torbellino que irremediablemente te arrastraba hacia el epicentro del mismo, la rubia podía hacer lo mismo con él, con solo mirarlo, esos grandes ojos azules, esa mirada tan expresiva, podía decirlo todo y nada y sabía que había decepción en la mirada de ella, cuando decía sus líneas en aquel escenario casi derruido de ese pequeño café en el Soho pero parecía solo hablarle a él, era como un reclamo ahogado y se sentía mal, muy mal.
Miro el escenario y se estrujo las manos, todos aquellos tic, que en esos dos años parecían haberse esfumado habían vuelto de golpe, no uno por uno sino de golpe, se estiro un poco el cuello de esa camisa tan cara que le había regalado su novia y ahora parecía ahogarle y me mordió el labio por dentro, le sudaban las manos, las pulsaciones le iban a mil por hora y la respiración se hacía por momentos más erráticas, cuando Penny haciendo de Julieta comenzó a decir sus frases todo aquello pareció desaparecer, solo podía mirarla, más bien admirarla.
Casi al final de la obra, una especie de celos irracionales a su conocimiento comenzaron a invadirlo, apretó tanto sus nudillos que los dejo blancos, no podía soportar a aquel tipo besarla, si bien sabía que era puramente un trabajo de interpretación, esa opresión en su pecho, esa desagradable tirantes en la zona de su corazón como si estuvieran retorciéndoselo le estaban dando arcadas, quería levantarse y gritarle a aquel actor de segunda que se apartara de ella pero tenía que controlar aquel brote psicótico celopata que estaba invadiéndolo o haría un estrepitoso ridículo.
Se concentro en mirarla, sobre todo, cuando sintió que Penny lo miraba y esbozaba una pequeña sonrisa, una sonrisa que era solo para él, toda la tensión pareció desaparecer y le sonrió de vuelta, estaba preciosa y cada vez sentía la necesidad más imperiosa por volver a estar a solas con ella, definitivamente no se había equivocado al hacerle caso a su corazón.
Se miro en el espejo del camerino y se mordió el pelo, ya sus compañeras se habían marchado pero ella se resistía a abandonar aquel cuartito de apero que habían habitado y hacia las veces de camerino, estaba sentado en un improvisado puff, todavía con el albornoz puesto y su ropa descansando en una silla a un lado, se termino de desmaquillar y se cogió el pelo en una trenza a un lado, lo tenía mucho más largo que antes y le gustaba, a veces se imaginaba como sería la sensación de los largos dedos de Sheldon recorriendo su pelo, enredándose en sus hebras rubias.
Salió de su ensoñación momentánea cuando sintió la puerta abrirse de forma silenciosa, giro un poco la cabeza y no pudo evitar boquear, sintiéndose ridícula casi al instante, sin saber que decir o que hacer, no esperaba verlo allí, incluso ya no esperaba el tulipán de la noche pues ya parecía haberse marchado todos, se giro por completo cuando lo vio situarse detrás suya, con sus manos a su espalda y la postura demasiado tensa como para estar cómodo
P: qué haces aquí?
Dio una vuelta sobre si mismo, realmente siendo idiota pensó para sí mismo y se mordió el labio, aún dándole la espalda a su rubia amiga, cogió aire fuertemente
S: el tulipán amarillo significa el amor puro, el platónico mientras que, el tulipán rojo significa la entrega completa, el amor verdadero, el pasional, recuerdas me lo dijiste una vez cuando te pregunte por qué te gustaba tanto aquella flor
Lo miro solo un momento pero después agacho la mirada dejando deslizar unas cuantas lágrimas por su rostro, casi sobrecogida por aquello, porque él se acordará de sus palabras, cogió aire intentando casi en vano modular su voz
P: lo recuerdo pero eso no responde mi pregunta Sheldon
S: yo soy como un tulipán rojo o bueno...-se quedo un momento callado poniendo un dedo sobre sus labios como meditando todo lo que iba a decir y se giro para mirarla, se la encontró de pie, en frente de él, aquello no lo esperaba no la había escuchado levantarse, aún así no le importo, sonrió levemente y puso sus manos en las mejillas de ella, limpiando con sus pulgares las lágrimas que surcaban el rostro de Penny- tu eres mi tulipán rojo, mi amor verdadero, el amor completo, el pasional, he venido hoy porque me lo ha mandado mi corazón, sin flores de por medio Penny, porque esta vez soy yo el que se entrega, soy tuyo...
Continuará...
