Gracias a todos lo que me apoyais para seguir mi minihistoria:D

Aqui os dejo con el siguiente cap. Espero que os guste.


Gajeel paseaba por las calles de Magnolia sin ninguna dirección especial que seguir. Ocupado intentando de ordenar sus pensamientos.

Gustar, ¿eso es lo que sentía por la enana? Gustar, querer y amar, palabras que anterior mente le había sonado ridículas y cursis, ahora comenzaban a tener sentido. ¿Se había enamorado de Levy? ¿De SU enana? Aquello interrumpió sus pensamientos, ¿Desde cuándo era suya? ¿Tan bajo había caído? El gran Gajeel Redfox enamorado de una enana amante de los libros y encima él anteriormente le había hechisimo mucho daño aunque ella decía que estaba olvidado.

Estaba confuso, muy confuso, no estaba acostumbrado a recapacitar sobre lo que hacía o sentía, siempre se dejaba llevar por su instinto, por su corazón. ¿Pero ahora que decía su corazón? Ella era una de las pocas personas con las que le sentía muy bien cuando estaba con ella, le gustaba hacerla sonreír, su sonrisa… sencillamente le gusta todo de ella, menos esa manía que tenia de leer e ignorar todo cuanto le rodeaba, concretamente le molestaba que no se diese cuanta que él estaba ahí.

Gajeel suspiro, que le iba a hacer, se había enamorado de ella, no había otra explicación, pero tampoco haria nada diferente, no se le iba a confesar ni nada de eso, eso si que sería ridículo.


Inconscientemente el Dragon Slayer llego a un parque. Aquella zona le traía malos recuerdos sobre todo aquel árbol…

Allí en el árbol más grande del parque sentada sobre sus raíces, se encontraba la amante de los libros, y como no estaba leyendo. ¿Qué hacia allí? ¿Qué hacia exactamente debajo de aquel árbol? ¿No se supone que le traía malos recuerdos?

Aquel gran árbol no era otro que el lugar donde Gajeel crucificó a ella y a sus dos amigos cuando estaba en Phanton Lord. Pero ella estaba allí, concentrada en su lectura como si no le importara nada más que su libro.

El Dragon Slayer se acerco y se quedo enfrente de Levy, pero ella no levanto la vista del libro.

-Enana- Le llamo, pero nada.

En un arranque de rabia Gajeel le quito el libro de las manos. Ella tardo un poco en reaccionar pero al final sus ojos de color caramelo se figaron en los ojos escarlatas del Dragon Slayer.

-¡Pero quien! Oh, eres tu Gajeel, me habías asustado.

-¿Que haces aquí enana?

- ¿Es que no lo ves? Estaba leyendo y quiero continuar a sí que ¿me devuelves el libro por favor?

-No- fue la única respuesta del Dragon Slayer.

-¿Qué? ¿Por qué no?- dijo levantándose del suelo para quedar enfrente a Gajeel

-Por qué no.

Entonces ella intentó cogerle el libro de las manos, pero como era de esperarse el pelinegro fue más rápido.

-Tendrás que ser más rápida y más alta para cogerlo E-NA-NA – dijo levantando el libro en alto para que Levy tuviera que saltar para cogerlo.

-No me llames enana, no lo soy. Eres tú que eres muy alto. – Dijo poniéndose de puntillas para alcanzarlo.

-Gihi- se rió el Dragon Slayer.

-Por favor Gajeel, no seas malo, ese libro es muy interesante.- Suplico la maga de escritura sólida, pero él seguía sin bajarlo

En un moemento indeterminado los ojos escarlatas de Gajeel fueron a parar sobre los labios de Levy ¿Qué sabor tendrán? Él no era muy bueno con las palabras, pero tal vez… Así que el Dragon Slayer no perdió tiempo, y se llevo por sus impulsos y su corazón, y se inclinó para unir sus labios con los de la amante de los libros.


Levy se quedo inmóvil, todavía de puntillas, cuando noto una suave y dulce presión sobre sus labios. Y se sorprendió aun más cuando se dio cuenta que eran los propios labios de Gajeel. ¿Cuántas veces lo había soñado? ¿Cuántas veces se lo había imaginado como el príncipe de sus libros y ella como la princesa? No las había contado. Pero allí estaba besándola, ¿Cuánto había pasado minutos, segundos? Pero ya no le importaba, rodeo el cuello del pelinegro con sus brazos y comenzó a corresponderle.


¿Qué sabor tenían los labios de Levy? Indescriptibles, sabían a gloria, pero lo mejor fue cuando le rodeo el cuello y le correspondió el beso y él aún con el libro en la mano, la abrazo por la cintura.

Se separaron a falta de aire, pero sus frentes aún estaban unidas.

-Gihi- rio el Dragon Slayer.

-Gajeel yo…- comenzó la maga de la escritura sólida pero se vio interrumpida por otro beso de Gajeel, este fue más corto que el anterior pero igual de dulce, cuando se separaron él le tendió el libro.

-Ten-le dijo. Ella lo cogió con las manos temblorosas.

-Gracias- logro susurrar

-Adiós- le dijo, se dio la vuelta i empezó a alejarse.

-Gajeel, espera.- le llamo la peliazul. Este se detuvo y se dio la vuelta.

-Yo también te quiero.- se confesó con una de sus más grandes sonrisas.

Gajeel se sonrojo y a cambio le guiño un ojo, haciendo que ella también se sonrojara.

-Hasta mañana enana- dijo volviéndose a dar la vuelta y comenzando a alejarse de nuevo.

-Hasta mañana Gajeel- le contestó con una estupida sonrisa de niña enamorada en su rostro.

Fin


¿Que os a parecido?¿Demasiado cursi?

Espero vuestras opiniones ;)