N/A: Holaaaaaaa, ¿que tal mis chicos? Aquí presentándome nuevamente, con el nuevo cap de WTH. Realmente este cap es algo así como mi propio regalo de cumpleaños para mi misma, jejeje por eso me gusta, por que a pesar de no ser un cap perver, es fluff, y espero (ya dije, esperooooooo) que les guste tanto como a mi. ¿que les puedo decir? ¡AHORA EMPIEZA LO BUENO! Del siguiente cap en adelante, sera lemon + lemon, + lemon, jajaja xDDD Ya nuestro Ichi podrá liberar sus tensiones, xDD

Agradecimientos: A todos los chicos que me envian reviews, Gracias, Thank You, Danke, Gràcies, 谢谢, Merci, ευχαριστίες, Grazie, 感謝, etc... A pesar de que amo todoooooooos sus reviews, respondere aquellos con preguntas y esos, ya saben, si tienen preguntas, dudas, sugerencias dejenlas saber!

{#}Nypsy: como había dicho, no iba a ver nada de angst (y mira que me cuesta creérmelo, por que ese es mi área predilecta para escribir y se me hace difícil no añadirle angst) este fic no tendrá sufrimiento de ninguna de las partes, se lo debo a mis amados lectores! (bueno, un poco de Ichi, pero ya sabemos que es por su calentura, xD) Y como pediste, aquí esta la declaración! espero que sea de tu agrado^^

{#}Kurosaki Orihime: kyaaaaaa con ese abrazo! es que lo que faltaba era nada mas el beso y ya. Es que esa parte confirma cada vez mas lo canon que va a ser el ichihime, que es que aun no entiendo como los IR no lo entienden, pero bueno, alla ellos si son ciegos! que Tite-sempai nos va a poner como canon el ichihime, ya veras!

{#} Aiko1991: Pues te dire que estoy escribiendo Beautiful Lie! creo que entre hoy o mañana lo publico! así que pendiente^^

{#}Usio-Amamiya: Sipis, que mentirosa soy, verdad? jaja es que esta pareja es tan pervertible, jajajaja gracias por tus tres reviews!

Gracias a todos los lectores, a todos aquellos que me han pedido que el fresa/berry-tan, Ichi-kun tenga su recompensa... tranquilos, que sera en el próximo cap!

Disclaimer: Yo, Killerqueen, alias la pervertida, no soy propietaria de Bleach, esta maravillosa obra le pertenece a Tite Kubo-sama, alias el troll y de la Pierrot, alias los bastardos, ademas de la Shonen Jump, quienes aun no tienen alias, pero que les colocaremos los ichihimistas que siempre nos dan imágenes y mini juegos ichihimes, xD Yo solo me divierto pervirtiendo a los personajes, xD

Warning: Realmente este cap no es fuerte, pero por si acaso, este fic es para mayores de 17 años. Es M por lenguaje, lime y lemon en futuros caps (PERVERS!) Contiene ligero OCC.


CAP IV

A-ano, Ichigo-kun, q-que…— no era favorable que ella estuviera acercándose tanto a él, porque sus pechos estaban pegados a la cabeza de Ichigo, y no era como en la mañana, ahora solo estaban cubiertos por ese pequeño sostén. Haciendo uso de su tan criticada denseria, el chico respiro hondo.

Competiremos, Orihime. Y ganaremos esa jodida cena. — respondió con seguridad. Por supuesto que iba a conseguir esa cena, y cuando la ganara, le iba a estrellar los boletos en la cara a Hisagi y a Renji. Ichigo sonrió de lado.

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Ni siquiera Ishida podía creer que Ichigo fuera tan idiota como para caer en una trampa como la que habían realizado Matsumoto y Rukia. Definitivamente el shinigami o era muy idiota o era muy fácil para engañar. Bueno, si se había dejado manipular por Ginjo, de seguro el naranja era un idiota de primera, que se hacia el rudo, pero que en el fondo era más blando que una avena. El Quincy negó la cabeza ante la actuación de su archirrival, quien cargaba sobre sus hombros a una muy mortificada y sonrojada Inoue-san. No sabía por quien sentir más lastima, si por la joven de cabello naranja, cuyo rostro mostraba la vergüenza de ser cargada de esa forma, o por el shinigami, cuyo rostro expresaba sus problemas masculinos.

— ¿Crees que puedan ganar?— pregunto Tatsuki, divertida ante la imagen mortificada de su amiga. Ichigo parecía determinado en patear el trasero a todos los hombres de la piscina, pero debían recordar que se suponía que quien debía lanzar al agua a las personas era la chica que estaba sobre sus hombros. Ósea Orihime, y eso sencillamente sería algo… difícil. Inoue no era una joven problemática, muchos menos brabucona, por eso sería difícil que ella lanzara al agua a otra persona. Era como pedirle duraznos a un árbol de manzanas.

—Realmente, no tengo ni la menor idea. — replico el Quincy, acomodando sus lentes y volviendo a sentarse bajo la sombra de un enorme paraguas de playa. Tatsuki cruzo sus manos sobre sus pechos y aun riendo, se quedo allí para ver qué ocurriría entre sus dos parejas de amigos, por que debía recordar que también Rukia y Renji participarían, lo que haría esa mañana mucho más divertida.

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Así que te decidiste a ser hombre, Ichigo. — bufo Renji, cargando sobre sus hombros a Rukia, quien poseía un adorable sombrero de Chappy, el que Orihime no dejaba de observar con adoración. ¡Lucia tan kawaii en Rukia! Era tan hipnótico el sombrero que incluso estuvo a punto de caerse de los hombros de Ichigo, quien estaba peleando con Renji. Antes de que pudiera caerse, Kurosaki la sostuvo, y la volvió a enderezar sobre sus hombros.

— ¡Oi! Si comenzamos de esta forma, no ganaremos nada, Orihime. — dijo Ichigo, subiendo su mirada para encontrarse con los ojos grises de Inoue frente a los de él, para luego ambos lanzar un 'owie' por el dolor de haber chocado sus frentes. Parecía ser que los dos chicos decidieron al mismo instante verse los rostros, provocando que sus frentes chocaran fuertemente.

—L-lo lamento, Ichigo-kun— gimió Orihime por el dolor. Ichigo asintió, llevando su mano a su rostro. Joder, que la chica le había pegado duro en el rostro. Si no se había fracturado el cráneo, iba a ser por un milagro de Kami. El joven shinigami respiro hondo y camino con cuidado hacia la piscina, entrando en esta. El agua estaba en temperatura ambiente, por lo que no sintió frio alguno cuando el agua llego hasta su cintura.

En la alberca había cerca de cincuenta parejas-valientes- que desearon competir. El resto de las personas se mantenía observando-con cámaras en las manos-el evento que iba a ocurrir. A Ichigo no le extraño para nada ver a Tatsuki con su cámara, tomándole fotos a él y a Orihime, y también a Rukia y Renji, quienes hacían estúpidas poses para la cámara, provocando que le shinigami de cabello naranja mascullara un "idiotas".

—Bien, Orihime. Este juego va a ser difícil, sé que no te gustan los juegos rudos, pero este es rudo. Tendrás que derribar a la otra chica y evitar que te derriben a ti, ¿entendido? — explico Ichigo, tratando de ignorar por todo lo alto el hecho de que su crush estaba en sus hombros y que su amplio pecho estaba pegado a su cabeza. Eso sin contar su esfuerzo por ignorar a su hollow, quien no paraba de decirle que tomara a la chica y la llevara a la habitación. Comenzaba a tener dolor de cabeza, y no era precisamente por el golpe recibido, sino por la fuerte presión sanguínea que estaba subiendo a su cabeza y amenazaba con iniciar un vergonzoso sangrado nasal.

—Hai— grito Orihime, moviéndose demás en los hombros de Ichigo, y provocando que este tuviese que cerrar los ojos y que respirara en grandes bocanadas. Esa piscina comenzaba a tornarse demasiado caliente para él. Casi podía sentir como el ardiente agua comenzaba a quemar ciertas partes. ¿O eso era producto de otra cosa? Ichigo no sabía, pero estaba seguro de que tampoco le iba a ser de mucha gracia el enterarse.

Joder rey, ¡sus esponjosos pechos están en tu cabeza! ¡Tienes que hacer algo! ¡Y que sea mejor que lo hecho en la mañana!— exclamo el hollow, ganándose un regaño de Zangetsu, quien comenzaba a perder los estribos ante el hollow albino.

Calla tu maldita boca. Ya mucho tengo en mi mente como para que comiences a joderme, freak. — le espeto Ichigo, cerrando sus puños y deteniéndose en la línea 'imaginaria' creada por la administración para comenzar las luchas acuáticas. Debía ser fuerte, debía concentrarse en el juego y evitar que su imaginación pervertida-gracias a su hollow-tomara fuerza.

Antes de que pudiera decir algo más a su hollow, o que este le dijera alguna de sus perversiones, uno de los líderes toco una campana y los 'splash' de agua comenzaron a ser los protagonistas en la piscina, seguido por los gritos y risas entre las multitudes. Ichigo aferro bien las piernas de Orihime, sonrojándose al sentirlas-nuevamente- en sus manos. ¿Quién le iba a decir que iba a tocar dos veces a Inoue en esa mañana, pero en muy diferentes formas y maneras?

Una pareja-de más o menos su edad- se detuvo frente a ellos. El hombre poseía un gran tatuaje en su hombro, una serpiente o un dragón, o algo de eso le pareció a Ichigo, quien no poseía la mejor de las concentraciones en esos instantes. La mujer que estaba en los hombros de aquel tatuado, poseía una melena igual de larga que Orihime, pero esta era azul. La mujer de cabello azul tenía puesto un traje de baño rosado, que también tenía…

… antes de que pudiera continuar observando la mujer, esta desapareció de su vista… Orihime le había lanzado al agua…

— ¡Sí!— grito eufórica Orihime, moviéndose nuevamente sin cuidado alguno sobre Ichigo. Ella no pesaba, ese no era el problema. Su principal preocupación era que cada movimiento que la chica realizaba, activaba algo en él, y que estaba seguro de que terminaría mucho peor que lo ocurrido en la mañana.

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Lo aceptaba, él estaba realmente sorprendido. Orihime había lanzado al agua-sin problema alguno-cerca de diez u once parejas y en ningún momento había temblado. Para Inoue el juego era la cosa más divertida que había hecho en mucho tiempo, porque se reía como si fuera una niña pequeña, además de que brincaba en sus hombros y sonreía como nunca. Ella era extremadamente buena en ese juego…

—… y en otras cosas más, rey…— el chico negó la cabeza ante los pensamientos del hollow. Cuando regresara a Karakura, averiguaría si había forma alguna de callar a ese estúpido hollow. Algo debía existir, por el amor a Kami, debía existir algo.

Solo quedaban cinco parejas, entre ellas Rukia y Renji, y otras tres parejas, además de ellos. La situación estaba reñida, por que las cinco parejas eran muy buenas en el juego, ninguna habia tenido problemas algunos en lanzar al agua a sus contrincantes. Sin esfuerzo alguno, Rukia lanzo al agua a una de las parejas, eliminándola para que en esos instantes solo quedaran cuatro.

Un matrimonio de unos cuarenta y tantos, llego frente a Ichigo y Orihime. La mujer, que reia como niña, al igual que Orihime, comenzó a combatir-de forma amigable- con la chica de cabello naranja. Por lo que Kurosaki pudo apreciar, la pareja ya estaba cansada del juego, por eso no le sorprendió que de un momento a otro, la mujer callera al agua, rindiéndose. Ahora solo quedaban tres…

…SPLASH…

… bueno, dos…

Rukia y Renji, contra Orihime y él. Esto iba a ser sumamente interesante, porque ambas parejas eran las mejores en el combate de esa mañana, por eso había decenas de personas observando quien ganaría. Tatsuki estaba tomando fotografías del evento, mientras que Ishida, junto a Hisagi y Matsumoto observaban el evento, sentados bajo la sombra. La tensión entre ambas parejas se podía percibir.

—Este es el fin, zanahoria. — murmuró Renji, deteniéndose frente a Ichigo, con una sonrisa burlona en su rostro. Sus cejas tatuadas estaban relajadas. El joven de cabello naranja frunció el ceño, para luego reír arrogantemente.

—Uh huh, como digas, babuino. — reto Ichigo. Él no iba a dejar que ese babuino ganase y luego comenzara a joderlo con lo de la estúpida cena. ¡Primero muerto! Ese maldito lo jodería como nunca, no lo dejaría en paz en todo el crucero. Orihime y Rukia comenzaron a combatir amigablemente, mientras que los dos chicos se insultaban.

—Me gusta tu sombrero, Kuchiki-san— alago Orihime, con una sonrisa de oreja a oreja. La shinigami le sonrió de la misma manera. Siempre que hablasen de su adorado Chappy, la mujer actuaria como si fuera una niña de cuatro años.

—Arigatou, Inoue. Lo conseguí en la tienda del crucero. Si encuentro otro, te lo obsequiare. — respondió como si nada Rukia, moviendo sus manos junto a la chica de cabello naranja, ambas muy tranquilas.

— ¡N-no es necesario, K-kuchiki-san!— respondió sonrojada Orihime. La shinigami rio, para luego escuchar a los dos chicos insultarse.

—Tch, es solo un estúpido juego, ¿pueden callarse?— arremetió molesta a los dos hombres Kuchiki.

— ¡Es una jodida cena, Rukia!— grito Renji, para luego 'asesinar' con su mirada a Ichigo, quien lo miraba con la misma prepotencia. La shinigami, molesta ante el grito de su prometido, decidió vengarse. Ella deseaba ganar, era obvio, por algo había entrado a la competencia, imaginaba esa cena como una sacada de un shoujo, sumamente romántica bajo la luz de la luna. Matsumoto le había pedido a Renji que molestara a Ichigo para acercarlo más a Inoue, pero no para que ellos ganaran. Pero en esos momentos, donde el idiota de Renji le había gritado por la estúpida cena, la shinigami, molesta, decidió lanzarse al agua, quedando ambos descalificados. Quizás la cena fuera mejor para la pareja 'ichihime' y de una vez castigaría a su estúpido prometido por haberle gritado. ¡A ningún Kuchiki le gritaban! — ¡Rukia!— sollozo Renji, al ver la mirada triunfante de Ichigo.

—Estúpido babuino. — grito Rukia, pegándole en la cabeza al teniente. Por suerte su adorado sombrero era a prueba de agua, así que cuando se lanzo, su hermosísimo chappy no se daño. Los encargados del juego felicitaron a la pareja ganadora y le explicaron que la cena seria en la noche, y que debían asistir con ropa semi formal.

— ¡Ganamos, Ichigo-kun!— grito Orihime, moviéndose nuevamente en los brazos del shinigami, quien al percibir como las dos grandes razones de la chica chocaban con su cabeza, trago seco. Su hollow lanzo una aullido y él cerro sus ojos, sintiendo como un liquido se deslizaba por su nariz. ¡Mierda! Él estaba sufriendo un sangrado nasal en medio de la piscina ¡llena de gente! — ¡Ich…—la chica no pudo culminar al ser sumergida por el shinigami, quien en búsqueda de cubrir su sangrado y detenerlo con el agua, se olvido que la chica aun estaba en sus hombros y se lanzo al agua con ella.

Cuando Orihime era niña, quizás con unos diez años, Sora la había inscrito en clases de natación. Los primeros días, la chica adoraba sumergirse y jugar en el agua-aun lo adoraba- pero ella había dejado de asistir a las clases, debido a los constantes acosos e intimidaciones por parte de las otras chicas, quienes la burlaban por el color de su cabello, además de que ella no tenia padres. Por esa razón, ella no sabía nadar con propiedad, y por esa razón, ella estaba ahogándose en esos instantes.

Inmersa en el pánico, la chica comenzó a pataletear en el agua, además de comenzar a extender sus brazos, asustada. ¿Ella iba a morir en esa forma? Bueno, al menos había cumplido su sueño de besar a Ichigo, era mejor eso que nada, ¿verdad?

Kurosaki salió del agua, tomando una gran bocanada de aire. El sangrado se había calmado y lo mejor de todo, nadie se había percatado del. Renji y Rukia estaban peleándose afuera de la piscina, mientras que el resto estaban tomando margaritas y piñas coladas…

¡Oi, Rey! Hime-chan…—

¿Qué demonios quieres?— pregunto irritado Ichigo al hollow.

¡Se está ahogando, baka!— grito el hollow desde su mundo interior. Ichigo se dio la vuelta, para ver a la chica pataleteando en el agua, hundiéndose lentamente. El chico se zambulló al agua, y trato de tomar las manos de la chica, quien tenía los ojos cerrados y quien estaba lanzando golpes con sus manos por el terror. Ganándose unos dos o tres golpes, Ichigo sujeto a la chica por el torso, y la atrajo hacia él, para sacarla del agua.

Con lo que Ichigo no contaba era con que al agarrar a la chica, iba a provocar que la pieza superior de la chica se liberara, dejándola prácticamente topless en medio de la piscina. Antes de que algún pervertido pudiera tener alguna visión de la semi desnuda chica, él la volvió a acercar hacia él, como si la estuviese abrazando, evitando que alguien pudiera verla.

Abochornada, humillada y aun horrorizada por casi morir ahogada, Inoue hundió su cabeza en el torso de Ichigo, ahogando los deseos de llorar en medio de la piscina. Gracias a Kami-sama que nadie, ni siquiera sus amigos, se habían percatado del bochornoso incidente.

Evitando el observar hacia abajo, Ichigo alcanzo la pieza superior del traje de baño, que se había soltado de sus pequeños amarres. Al ser estilo strapless, aquel sostén tenía sus amarres en la parte de atrás, los que se habían liberado al él tratar de salvar a Inoue. Por lo que de cierta manera él tenía la culpa del incidente.

Kurosaki trago seco, tenía cerca de él a Orihime, topless, y cuyos pechos desnudos estaban tocando su torso, también desnudo. Sus redondos y rosados pezones estaban rozando sus pectorales en aquel pequeño abrazo, provocándole escalofríos. El chico ignoro por completo los comentarios de su hollow, el que estaba tratando de recordarle lo ocurrido en la mañana, cuando él había podido sostener uno de esos jugosos y esponjo… el chico negó la cabeza. Ese no era el mejor momento.

Con delicadeza, y tratando de hacer sentir mejor a la chica, él volvió a colocarle el traje de baño, amarrándolo. Al menos tenían un punto a favor de que nadie los hubiera observado.

—L-lo lamento, I-ichigo-k-kun—balbuceo la chica, con su rostro rojo por la vergüenza. Ichigo llevo su mano izquierda a su cabello, revolcándolo. Respiro hondo, no debía estar tan frustrado, había hecho cosas mucho peores con ella en la mañana, pero eso no estaba bien, él se habia aprovechado de un momento de vulnerabilidad, y ella no merecía eso. Ella era demasiado para él.

—Fue mi c-culpa, solo detente ahí. — grito, volteando su rostro. Joder, que por más que pensaba que era una tontería y que él había hecho cosas mucho más fuertes, él no podía dejar de tornarse rojo. Quizás esa era su estúpida forma de ser, o quizás ese sonrojo no se debía a eso, sino a su maldito y tan frecuente problema entre sus piernas. Él debía salir de esa piscina, él tenía que salir de allí. Sin más, salió prácticamente corriendo de la piscina, dejando a la chica confundida, y ciertamente dolida por el extraño comportamiento de él. Si su corazón y su alma fueran compuestos de materia, quizás las personas en esa piscina hubieran observado los pedazos de estos flotar en el agua.

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Hacia un tiempo atrás, Tatsuki y ella habían comprado revistas femeninas, esas que contienen consejos de cómo atraer a los chicos. ¡Por Kami-sama si ella no los había practicado todos! Desde su cambio de imagen hasta ese nuevo aire de ser más segura en sí misma. Según había leído, eso atraía a los hombres. Y no era que ella quisiera atraer a los hombres, ella quería atraer a uno en específico, Kurosaki Ichigo. Pero él jamás la vio como algo más que su nakama. Sus celos hacia Kuchiki-san se desintegraron en el mismo instante en que la shinigami le relato el como Abarai-kun le había pedido matrimonio.

Cuando ocurrió lo de la mañana, Inoue había comenzado a sospechar de que quizás Ichigo sintiera lo mismo por ella, después de todo, él había continuado con lo iniciado por ella, ¿cierto? Lamentablemente con lo ocurrido en la piscina, esa hipótesis era descartada. Ichigo Kurosaki no sentía nada por ella.

En esas mismas revistas le explicaban asuntos de amor. Y entre ellos estaba uno que explicaba el cómo los hombres reaccionaban a cualquier evento sexual provocado por alguna mujer. Era obvio que él actuase de esa forma, porque ella lo había provocado, no era porque él la quisiera o la deseara. Era algo sencillamente momentáneo, algo completamente hormonal.

Varias lágrimas se deslizaron por sus mejillas. Lo más probable era que él pensara que ella era una zorra. Después de todo ella había actuado como una en la mañana. Por la interrupción de Rukia y luego de Matsumoto, ninguno de los dos tuvo tiempo de platicar acerca de ese asunto. En la piscina apenas pudieron dirigirse alguna palabra, después de todo estaban compitiendo, y antes del juego él estaba junto a Renji-kun e Hisagi-kun, ¿la estaba evadiendo? Otro grupo de lágrimas se deslizaron por sus mejillas. Quizás ahora él rompería su amistad con ella, y eso le dolía muchísimo. Ella prefería un millón de veces ser su amiga, y estar a su lado, a que él la rechazara por ella desear ser más de lo que debía ser.

Sus silenciosos sollozos provocaban que su pecho se moviera de arriba abajo, y que respirara con dificultad. Sentada en ese silencioso y apartado lugar en la cubierta, donde no había nadie, más que ella, la chica observo el océano. Silencioso y hermoso. Una sonrisa hueca se dibujo en sus labios, para luego volver a comenzar a llorar, ocultando su rostro en sus rodillas. Su cabello naranja caía a ambos lados de sus rodillas, ocultando por completo su cabeza entre sus piernas. Inmersa en su mundo interior, ni siquiera se había percatado de la nueva presencia a su lado, la que llevaba cerca de cinco minutos observándola en silencio.

—Lo lamento, Orihime— la voz del individuo la hizo apartarse de sus pensamientos. Con sus ojos rojos por tanto llorar, la chica observo al shinigami, quien se había sentado junto a ella, observando el océano. Vestido con unos shorts negros y una camisa blanca, el chico lucia frustrado e incluso triste. La chica se pregunto el por qué él estaba triste. —No debí gritar de esa for…—

—N-no es nada, I-ichigo-k-ku…—

—Sí lo es, solo déjame culminar Orihime. — rogo el chico, volteándose hacia ella. Él había actuado de la forma estúpida, sin haber pensado en las consecuencias. Él había hecho sentir mal a la chica, le había gritado y la había dejado sola en la piscina, luego de casi haberse ahogado y el haber pasado por un bochornoso incidente. ¿Qué habría pensado su madre si estuviera viva? De seguro estaría muy molesta y desilusionada. —Yo no debí reaccionar de esa manera, pero m-me es casi i-imposible reaccionar normal. —admitió, ante la mirada confusa de la chica. Esto era incomodo, totalmente incomodo. Él estaba allí, intentando confesarle a la chica lo que él estaba sintiendo. —Y-y no es que sea t-tu culpa, Orihime, es… es… algo mucho más complejo—confeso, volviéndose a voltear, observando nuevamente el océano.

Tomando una bocanada de aire, y buscando toda la valentía que le fuera posible, la chica respiro hondo. —Y-y-yo t-te a-amo, I-I-ichigo-k-kun— balbuceo atropelladamente, con sus ojos cerrados y con sus mejillas rojas. Ichigo se volteo hacia ella, y ladeo la cabeza.

—N-no deberías, Orihime— murmuró. Orihime abrió sus ojos, para encontrarse con los ojos chocolate del shinigami. —No soy lo suficientemente bueno para ti. E-eres perfecta, y mereces algo mucho mejor que yo. — señalo, sintiendo un nudo en su garganta. Él tenía un hollow freak en su interior, era temperamental, además de siempre estar envuelto en problemas. ¡Él no era bueno para ella! ¡Ella era una princesa! ¡Él era un punk!

— ¡E-eso no es cierto, Ichigo! T-tú eres el chico más… más valiente y bueno que conozco. Eres perfecto. No te importa arriesgar tu vida por tus amigos, eres leal, valiente, eres… eres especial…por eso y-yo te a-amo…— dijo la chica con voz determinada pero temblorosa. Ichigo sonrió, para luego negar la cabeza. Debía confesar que aunque pensara que no era correcto, una alegría nunca experimentada se apoderaba de su pecho. Ella lo amaba.

—No lo soy, Orihime. Tengo un… soy un ser desagradable punk con cabello naranja, un freak que se ha convertido en un monstruo, y te he provocado miedo, casi asesino a uno de mis nakamas…— uno de sus ojos se volvió negro con la iris dorada mientras él hablaba. — ¿Cómo puedo ser perfecto cuando puedo provocarte miedo, cuando podría provocarte daño? ¿Cómo puedes amar a una persona como yo?— pregunto en voz baja, aun con su ojo negro y dorado. La chica se había quedado paralizada al ver el ojo del chico, para luego morder sus labios y acercarse más a él. Ella debía demostrarle que desde hacía mucho tiempo ella había dejado de temerle al ser que vivía dentro de él, que ella había aceptado que si lo amaba realmente, debía amar todo de él, incluyendo su parte oscura.

Con ternura y suavidad, ella llevo sus manos al rostro del chico, delineando su mandíbula, y observándolo a los ojos. Ante tal cercanía, el shinigami se había quedado sin habla, los ojos de Inoue no mostraban ningún tipo de miedo hacia él, a pesar de tener su ojo izquierdo negro y dorado por su hollow, ella estaba tranquila, con esa aura tan pacifica que le caracterizaba. —T-tu eres perfecto para mi, I-ichigo. — la chica acerco sus labios a la mandíbula de él, besándola despacio, para luego recorrerla hasta llegar a los labios del chico. —Eres perfecto para mí, no importa si tienes a H-hollow-san en tu interior. N-no eres un monstruo, t-tu me salvaste, nos salvaste a todos. Y me gusta tu cabello. — sus labios se unieron a los de él, en un suave y tierno roce, que comenzó a moverse lentamente. Las mejillas de la chica estaban rojas, pero a pesar de que ella se caracterizaba por ser tímida, ella no iba a permitirle a su adorado Kurosaki-kun que se odiara a sí mismo. Ella podría estar todo un día diciéndole todas las cosas que amaba de él, y lo haría con gran gusto.

Kurosaki, habiendo escuchado las palabras de la chica y su acción de besarlo suavemente en sus labios, condujo sus manos a la cintura de la chica, subiéndola sobre su regazo, y sumergiéndola en un beso mucho más profundo. Su lengua tomo el control de la boca de ella, examinándola por segunda vez en el día. ¡Sabia tan maravillosamente bien! Podría besarla durante todo el día, sin cansarse, pero para su mala suerte él era humano, y necesitaba respirar. Con suavidad mordió los labios de la chica, provocando un gemido de esta, sobre sus labios, haciéndolo sonar maravillosamente erótico, logrando que sus pantalones se ajustaran en su entrepierna y que la sangre corriera hacia esa parte.

Ella no solo lo amaba, sino que lo aceptaba tal y como era. Con todo y su estúpido hollow. ¿Qué más podía pedirle a Kami?

Separo sus labios de los de ella, chocando con suavidad sus frentes, percibiendo la respiración de ella sobre sus labios. —Sabes que desde este momento no permitiré que te apartes de mi jamás, ¿verdad?— murmuró con una sonrisa arrogante en sus labios. La chica rio, acercando sus labios hacia los de él, besándolos nuevamente.

—Nunca me apartare de ti, Ichigo-kun. No en esta vida, tampoco en las siguientes. — bromeo la chica, con una sonrisa 'supernova' en su rostro. El shinigami la atrajo hacia él una vez más, besándola, esta vez deslizo sus labios hacia el cuello de la chica, mordiéndolo, succionándolo. La chica lanzo un suspiro ante sus constantes caricias. Arqueo su espalda, y acerco su pecho al de él, provocando que ambos gimieran ante el contacto.

Kurosaki introdujo sus manos por el traje de playa rosa de la chica, encaminándolo por la espalda, trazando círculos imaginarios en ella. El shinigami sustituto acostó la chica en el suelo y él se posiciono sobre ella.

El chico subió el vestido de la chica, dejando al descubierto sus tonificadas piernas y su plano vientre. Acerco su rostro a el y comenzó a dejar pequeños besos, introduciendo su cabeza por dentro del vestido, provocando las risas de la chica. Su cabello naranja rozaba suavemente la piel de ella, y eso a Inoue le provocaba cosquillas.

—I-ichi, me estas… cosqu… cosqu… cosquillas…— balbuceo la chica, ante la sonrisa del chico. Ambos se observaron por un minuto que pareció eterno, para luego abrazarse fuertemente. La chica no cabía de felicidad. —T-e amo, Ichigo— replico, con una enorme y alegre sonrisa. Él acerco sus labios nuevamente a los de ella, besándolos una y otra vez.

—Y-yo también t-te amo, Orihime— nunca se imagino a si mismo diciendo esas palabras, no era para nada él. Pero en esa tarde descubrió que decirle esas palabras a Orihime no era tan incomodo. Sin duda alguna él podría acostumbrarse a ello.

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Proximo cap:

{#}Lemon

{#}Lime

{#}Cena

{#}Fluff

{#}Lemon

{#}Lemon

{#}Lemon

{#}¿les dije que hay lemon? ¿no? Pues Lemon

{#}LEMON!

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V

Review?