Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a sus respectivos autores. Este es un fic sin fines de lucro, y creado para asesinar a aquellos personajes insoportables (?.
Disclaimer 2: Los personajes presentados en este cap son enteramente mios. Sobre todo la Mary.
Reto 3: "¿Era posible tanta maldad? Luego de hacerlo (a) feliz por unas cuantas horas, simplemente era tan fría (o) como para desaparecerlo (a)"
Personaje: "Chica Perfecta" (Un personaje mio que odié con toda mi alma cuando me reivindiqué... ¿Por qué? Era una Mary-Sue con todas sus letras y quiero matarla).
Muerte imperfecta
Sofía Elena Rosario Marisela Sanchez Rodriguez… y otros apellidos-y nombres- que ahora no recordaba, estaba totalmente sorprendida. No podía creer lo que sus ojos-hermosos, únicos y totalmente perfectos- estaban observando en ese momento, era casi imposible que Pedro Luis Flores Goméz le estuviese haciendo eso.
Pero… ¿Qué rayos había ocurrido? Hacía unas cuantas horas atrás él le declaraba su amor eterno, su pasión hacía ella- la cual comprendía, con aquel cuerpo escultural que poseía y además la talla hiperextragrande de su sostén era un atributo realmente resaltante de sí.-, su deseo y sueño de ser el único hombre en su vida.
Y ella ingenua, inocente y tontamente se había entregado a él por primera vez- porque era virgen. Sí, pese a que había estado con Eduardo, con Miguel, con Julio e incluso una noche loca estuvo con Irene… lo cual agradecía al alcohol no recordar nada de esa noche.-, y ni siquiera utilizó sus manos- eso era además de antihigiénico, algo que una chica como ella (virgen e inocente cabía resaltar) no debía hacer.-, su boca era de mejor ayuda, sobre todo al atragantarse con cierta parte del cuerpo masculino, para ser más explícita con aquella que los hombres hacían feliz a las mujeres… y eso lo sabía por palabras de su madre.
Y luego de esa entrega se desplomaron uno al lado de otro, total y absolutamente exhaustos. Sin embargo, minutos después aquel descarado rufián- al cual amaba con toda su alma, y con todas sus vidas pasadas, porque el destino siempre los había unido, pero separado a la vez.- comenzó a acariciarla muy íntimamente, haciéndola caer de nuevo entre sus garras- filosas, deliciosas y terriblemente placenteras.-, logrando que ella se entregara de nuevo y aprendiera nuevas cosas- sólo le faltaba unas tres posiciones más y sería la primera en completar el kamasutra, quizás hasta inventase nueva posiciones.-, y que lo amará aún más de lo que ya lo hacía, porque ahora él era su hombre y ella su mujer- adoraba como sonaba eso… era tan poético-.
Aún recordaba sus palabras antes de dormirse por completo.
— Eres hermosa Sofía Elena Rosario…—pobre, no sabía cuánto tiempo había durado en decir su nombre, esperaba que se hubiese detenido en Carlotta o de lo contrario le faltarían varios días para llegar a los apellidos.
Y ahora estaba allí, frente a sí. Apuntándola con un arma de fuego, y con una mirada tan fría e inexpresiva que aún no entendía, porque se suponía que él la amaba- pero… ¿Quién no la amaría? Ella era la chica perfecta, bonita, hermosa, talentosa, habilidosa… entre miles de cosas más.-, entonces ¿Por qué deseaba matarla? ¿Podía ser alguien tan cruel?
— ¿Qué te sucede Pedro? — sí algo odiaba del amor de su vida, era su nombre. Era terriblemente horrible. Y si su apellido era peor, pero era él quien había robado su corazón.
— No te amo Sofía. —mencionó este con una sonrisa en sus labios.
Y ella le miró dolida… ¿Cómo podía ser eso verdad? Si su amor se notaba sincero y duradero.
— Es imposible, todos me aman. —objetó ella con determinación.
— Pero yo no. —confesó Pedro. —La persona a la que amo me pidió algo muy importante para ella y es precisamente lo que hago.
Lo cacheteó, porque confesaba que le había sido infiel ¡A ella! ¿Cómo se atrevía aquel imbécil con nombre feo? Pero, estaba interesada ¿Qué diablos le había pedido su amante? ¿Quién diablos era su amante?
— ¿Quién diablos es tú amante? ¿Y qué diablos te pidió? — ¡Qué horror! ¡Se le había ido la clase! Todo era culpa de ese hombre, no fue una buena influencia para ella.
— Es Juliene.
¿Juliene? ¡Oh sí! La mujer tonta y sin gracia que había escrito sobre ella, que le había dado vida… ¿Qué diablos quería esa idiota ahora? ¿No había sido suficiente ya? Ella no tenía la culpa de que sus novelas fueran un fracaso, además ni siquiera entendían porque lo eran, si Ella era la protagonista, estaba seguro que era culpa de la escritora, de seguro no sabía describir bien a su personaje. Y era por eso que ella había escrito de… Juliene. Y al contrario de esta, sus libros eran totalmente exitosos.
Porque ella sí era una perfecta escritora… no como la estúpida de Juliene.
— Antes de cualquier cosa diré… mi querido Pedro tienes un gusto terrible, debes mejorarlo. Quizás si me pides perdón te deje ser mi novio… de nuevo. —comentó mientras se revisaba sus uñas. Esa semana debía hacer un manicure nuevo, ya estaba aburrida del que tenía. — Por cierto… ¿Qué te pidió esa estúpida?
Él sonrió con maldad. Y se acercó más a ella con el arma en mano. No escuchó el disparo, simplemente lo sintió, justo en el momento en que atravesó su cuerpo. Aquello era terrible, en unas dos horas debía asistir al desfile de modas en París y en vez de eso comenzaba a desangrarse en su habitación, eso era patético.
— Me pidió… matarte. —acotó Pedro y luego simplemente salió de ese lugar.
Dejándola allí, muriendo lentamente. ¡Oh, por Dios! ¿Cómo podía existir tanta maldad? Luego de haberla hecho feliz durante unas cuantas horas, era tan frío como para desaparecerla de ese modo ¡Demonios! Al menos la hubiera matado frente a todos sus fans, así tal vez podría estar en primera plana incluso en su muerte.
End
