Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada y toda su banda.


Capítulo 13. Veda Electoral: El Tribunal.


Marín miró la dirección anotada en el pedacito de papel que le había dado Shun. El papel estaba algo arrugado y roto en algunas esquinas, pero las letras eran visibles, lo que era suficiente para ella; después de ajustarse los grandes lentes oscuros que usaba, pagó su taxi y se bajó justo frente al gran hotel.

Athena le había encomendado una misión muy importante y en sumo confidencial, al menos para el Patriarca, y ella había hecho todo lo que tenía a su disposición para cumplirla. Llegó a la recepción y saludó presentando la carta firmada por el Patriarca que la identificaba como santo de Athena (algo que se había negociado en las Naciones Unidas); después de un par de preguntas subió por los elevadores hasta el piso veintiuno. Al llegar, caminó hasta la habitación al fondo y tocó la puerta varias veces; tuvo que esperar varios segundos, pero finalmente esta se abrió y ella supo que su misión había llegado a su fin, y la había cumplido con éxito.

—¿Marin? ¿Qué estás haciendo aquí?

Frente a ella, Shaka, vestido como cualquier otra persona, la miró con sorpresa antes de desviar la mirada educadamente. Ella era la única que continuaba obedeciendo la regla de las máscaras, más aún, había amenazado con matar a cualquiera que se atreviera a mirar un sólo centímetro de su rostro. Por eso estaba usando un par de lentes grandes que lo cubría parcialmente, en el resto del mundo debía dejar de lado su máscara a menos que estuviera en una misión importante y para nada secreta.

—Athena me envió por ti, debes volver.

Saori le había encargado esa misión como un secreto. Resultaba que, a pesar de que Camus parecía el jefe, en realidad Shun desempeñaba ese papel y el joven estaba regresando a su etapa al inicio de las elecciones, donde apenas y podía dormir debido a todas las responsabilidades nuevas que estaba adoptando. Al ver a Shun tan agotado, Ikki personalmente le había cuestionado a Saori y ella, para evitar que Ikki se molestara e incendiara algo (como sus nuevos muebles o decoración), le había prometido arreglarlo, en especial cuando Hades también mostró su desaprobación por la forma en la que Shun era tratado, amenazando con llevárselo al Inframundo dónde sería tratado como un dios, según sus palabras.

También estaba el hecho de que ahora que las elecciones estaban tomando un nuevo rumbo sabía que se necesitaría de todo el apoyo posible para lograr el éxito de las mismas.

Después del segundo debate, las encuestas habían revelado que Aioros estaba a la cabeza, seguido por el empate entre Saga y Shion, con Deathmask despuntando en el cuarto lugar.

En esa ocasión Kanon no había podido cambiar los resultados originales. Su plan con Ker había salido contraproducente; ahora la diosa se la pasaba todo el día en el templo, intentando cuidar a "sus pequeños", mientras que Caín se la pasaba todo el día frente a la pantalla viendo televisión, excepto cuando él aparecía en la habitación, entonces su antecesor lo miraba con sospecha. Kanon sabía que Caín sospechaba, y Caín sabía que Kanon sabía que él sospechaba. Y así no podía hacer trampa con gusto y sin temor a ser descubierto.

Con estos nuevos resultados a la luz, los candidatos pensaron en nuevas propuestas para aumentar su popularidad, al menos hasta que el Tribunal los detuvo.

—A partir de mañana la veda electoral da inicio —les dijo Camus cuando todos se reunieron en Virgo.

—¿Qué? ¿Qué es eso? —les había preguntado Aioria con confusión.

—Página ciento ochenta y cuatro del manual —amable, Shun sacó su propio manual para entregárselo a Aioria.

—Durante la veda electoral se acabaron las candidaturas, ni ustedes o sus candidatos pueden hablar sobre las elecciones para promocionarse. Si lo hacen los retiramos y deberán pagar una multa —Shoko los había mirado con la advertencia brillando en sus ojos, esperando a que alguno de ellos hiciera algo que valiera la pena la expulsión.

—En otras palabras —aclaró Hyoga mientras se sentaba en el comedor a comer un yogurt que había encontrado en el refrigerador, que tenía una etiqueta con el nombre de Ikki—. Se acabaron las candidaturas.

Los directores de campaña y Deathmask se miraron entre sí. Ya había pasado demasiado tiempo desde la última vez que revisaron su manual; Deathmask estaba seguro que los hermanos de Helena ya lo habían usado como libro para colorear y Aioria que Seiya lo había agarrado para practicar su tiro con arco.

Que el trabajo de los candidatos y sus equipos llegara a su fin no significaba que también lo había hecho el del Tribunal. Con el inicio de la veda electoral, pronto se establecieron tareas más puntuales para todos los miembros iniciales del grupo, en especial cuando Marín regresó de su misión en Viena con el ya no exiliado santo de Virgo.

Durante los dos meses previos al gran día de la elección, Shun y Shoko se encargaron de buscar los puntos claves dónde se pondrían las casillas para los votantes.

—... pues yo digo que aquí cerca de la entrada norte del Santuario una casilla estaría bien.

Al escuchar la sugerencia de Algol, los jóvenes miraron al santo de plata con sospecha.

—Gracias Algol, lo tendremos en consideración.

—También estaría bien una casilla en el Coliseo, una cerca de nuestras barracas y otra cerca de las de las santos femeninos… tal vez incluso una cerca de los Doce Templos, dicen que los santos dorados son muy flojos para bajar hasta acá, más ahora que tienen televisión.

Cambiando la sospecha por extrañeza, los jóvenes volvieron a mirarse. Todos en el Santuario sabían que los santos de plata insistían fervientemente para participar en las elecciones de una forma u otra, pero Shoko y Shun no creyeron que serían así de insistentes. Además, ¿cómo Algol sabía lo que estaban planeando?

—Algol, ¿te gustaría unirte a nosotros? —preguntó Shun, ignorando la sorpresa en el rostro de Shoko al hacer su propuesta— Al menos para las casillas.

—¿Yo? —Algol miró a su alrededor, como si no creyera la propuesta que acababan de lanzarle— ¿Estás hablando conmigo, Andrómeda? No quisiera ser una molestia, y con lo del entrenamiento y la vigilancia…

—¿Quieres hacerlo o no? —le preguntó Shoko con las manos en la cintura, cansada de escuchar sus malas justificaciones en voz baja y expresión apenada.

—¡Sí! ¡Será un placer! —aceptó Algol de inmediato con una enorme sonrisa y los ojos brillando de felicidad— ¡¿Me van a dar uno de esos rectángulos grandotes llamados celolar?!

—Celular —corrigió Shoko—. Todo dependerá de tu puesto, ahora, ¿qué tal si vemos esos lugares que sugeriste?

Algol asintió varias veces y comenzó a guiar a los jóvenes hacia los lugares que había pensado mientras escuchaba la conversación de los chicos a cierta distancia producente (lo suficientemente cerca para escuchar pero no para que ellos notaran que estaba de entrometido).

En lo que el dúo, o trío, revisaba los puntos dónde colocar sus casillas; Hyoga, Camus, Afrodita y el equipo de televisión planeaban cómo crear sus secciones en el noticiero para indicarle a la población lo que debían hacer después de la veda electoral.

—Presentarse en el Coliseo para hacer sus credenciales de registro; no perder las credenciales; ir el primero de junio a las casillas; votar; esperar a que salgan los resultados… —leyó Xiaoling sus notas principales. El grupo estaba reunido en Acuario, a excepción de los habitantes, Ikki y Milo, todos los demás utilizaban gruesos abrigos.

—Es más sencillo leerlo que planearlo… —murmuró Hyoga.

—Bien, comencemos —Milo chocó las palmas y miró a todos, tomado el liderazgo—. Lluvia de ideas.

—No haremos una lluvia de ideas…

—Yo inicio —ignorando a Camus, Milo continuó—; estoy pensando en ponerme como el centro del programa, Afrodita y Misty piensan en algún fondo y un traje que convienen, y yo estoy ahí, explicando... acercamientos a mi rostro, nada llama más la atención del televidente que gente atractiva, después Xiao puede hacer algunos comerciales para que todos sean continuamente bombardeados con información.

—Podríamos hacerlo más dinámico para que la gente lo comprenda mejor —intervino Xiaoling.

—Yo propongo hacer algo con dibujitos, como en esas películas animadas —señaló Hyoga.

—Necesitamos presupuesto para eso, patito —les recordó Ikki, tenían presupuesto, pero era difícil moderarlo considerando que Afrodita y Milo pedían lo mejor para el noticiero.

—Pues hay que pedirle a Saori. Hagamos otro de esos tratos que ella hizo con las productoras hollywoodenses, hagamos una serie. Tatsumi, anota eso.

—Si van a hacer una serie espero que al menos yo pueda tener un poco de tiempo en pantalla —señaló Misty, sacando un pequeño espejo para asegurarse de que el frío de Acuario no resecara su piel.

—¿Tú? Pero si no hiciste nada relevante —mencionó Afrodita, cruzando los brazos.

—¿Disculpa? Yo soy el santo de plata más fuerte. Creo que merezco algo de participación.

—Creí que el santo plateado más fuerte era Orfeo —dijo Xiaoling con tono distraído. No era su intención sonar ofensiva, pero al sentir la mirada asesina de Misty de inmediato se encogió en su lugar y buscó ocultarse detrás de Ikki.

—Lo único relevante que hiciste fue darle un trauma a Seiya —Ikki también cruzó los brazos, mirando al rubio con los ojos entrecerrados—. Ahora no puede estar en una playa sin creer que en cualquier momento aparecerá un hombre desnudo.

—El trauma más extraño del mundo… —murmuró Hyoga— de todos los que pudo obtener.

Cuando Hyoga e Ikki comenzaron a hablar de todo lo que habían vivido durante su corta vida, Camus resopló molesto y arrepentido. De saber que las cosas estarían así y nadie hablaría de los temas importantes, se habría ido a hacer las credenciales con Shaka y Marín.

La tercera y última parte del equipo se estaba dedicando a llevar el registro de los santos y pobladores de Rodorio, una tarea por demás compleja que necesitaba más apoyo que el que originalmente tuvieron (sólo dos), así que Saori había enviado a Shaina y Erda para cubrir los lugares. Para eso habían decidido instalarse en la entrada al Coliseo; Shaina se encargaba de organizar la fila y poner en lista a los que llegaban, Erda tomaba las fotografías, Shaka se encargaba de llenar los datos en el prototipo de la credencial y Marín se encargaba de imprimirlas y entregarlas a sus nuevos dueños. Todo en tan sólo quince minutos.

—Creí que estabas en el exilio —le dijo Aioria a Shaka cuando fue su turno para sacar su credencial. A excepción del Tribunal y Shijima, nadie sabía que Shaka había regresado—. ¿Cuándo regresaste? ¿Por qué no me dijiste nada? Shijima se acabó el Froot Loops, espero que hayas traído, ya sabes que Shun se pone mal sin su ración diaria de azúcar.

—Sabía que había olvidado algo —Shaka negó con la cabeza—... Pero es una buena oportunidad para dejar de darle azúcar a Shun, si come demasiada no puede dormir bien por la noche y tengo que calentarle leche y contarle cuentos.

—Sí, lo sé —aseguró Aioria, recordando que antes de que llegara Shijima, él tenía que arrullar a Shun si no quería enfrentar la furia de Ikki porque su hermanito tenía pesadillas y todas las historias que el Fénix sabía eran sobre muerte y desgracias. Decidiendo cambiar de tema, miró a su amigo con una ceja levantada—. ¿Y cómo pasaste el exilio? Me imagino que en algún lugar abandonado por Athena en la India, matándote de hambre por estar meditando…

Marín lanzó una risa sarcástica. Siempre supo que nadie le creería si decía que había encontrado a Shaka pasado su exilio en uno de los hoteles más exclusivos de Viena, jugando cartas con la dryade que lo seguía mientras esperaban el servicio al cuarto. Viviendo la filosofía budista no fue la forma en la que disfrutó de esas vacaciones mal llamadas exilio.

—Sí, por supuesto —dijo irónicamente después de reír.

Aioria miró de Shaka a Marín confundido. Quiso preguntar de qué estaba hablando la santo de plata cuando Seiya se paró a su lado; esa era la tercera vez que Pegaso se formaba para sacar su credencial.

—¿Otra vez, Seiya? —lo reprendió Marín— La primera vez fue porque la rompiste, la segunda porque querías probar si la credencial resistía un meteoro, ¿ahora qué ocurrió?

—... Gestalt le lanzó una flecha porque no sabía que era —murmuró Seiya, avergonzado. En su mano derecha tenía la pequeña credencial con la flecha atravesada.

Cómo consuelo, el chico recibió un par de palmadas en el hombro de parte de Aioria.

—La semana pasada Kaiser le gritó a la "caja mágica" porque estaban pasando una película de terror. Después me preguntó cómo cabía tanta gente pequeña en la televisión… Siento que vivo con mi abuelo… no tengo uno que sepa, pero si lo tuviera, sería así.

—El sentimiento es mutuo.

Shaka continúo su trabajo frente a la computadora, apurando el paso para volver a sacar la de Seiya. Shijima había entendido rápido lo que eran las tecnologías nuevas, pero se escandalizaba por las modas actuales, la falda corta de June cuando visitaba a Shun (además de su falta de máscara) o que en la televisión aparecieran chicos con pantaloncillos más cortos que las mini faldas de June.

Athena se había negado a darles dinero para comprar la cámara, la computadora y la impresora, así que Shaka había tenido que ponerse imaginativo y preguntarle a Dysnomia si todavía tenía alguno de los lujosos regalos que le habían dado en el pasado. A pesar de que se suponía que la dryade estaba en el Edén, esperando la aparición de su madre, en realidad, y fiel a su naturaleza, Dysnomia lograba llevar una parte de sí a la Tierra y unirse a algunos de los movimientos revolucionarios más grandes a través del tiempo.

—Yo nunca entendí por qué los hombres me daban estas piedras, pero un tributo es un tributo. Aunque, claro, me habría gustado más que mejor sacrificaran a alguien.

Le había contado el primer día del exilio, mientras sacaba una pequeña bolsita llena de anillos de oro, diamantes y aretes, algunos manchados de sangre, incluso tenía una mano esquelética llena de anillos.

—Este me lo regaló un tipo exigente y mal humorado llamado Robespierre antes de perder la cabeza, en todos los sentidos —agregó con una sonrisa—. Dijo que era de un tal Luis; y estos dos pertenecieron a su esposa.

Mientras escribía los datos de Aioros, que se había unido a ellos después de Aioria y Seiya, Shaka suspiró; Marín había llegado a su exilio justo cuando Dysnomia le estaba contando cuando los ludistas comenzaban a reunirse y hasta ese momento no había tenido tiempo de retomar esa histórica charla.

Cerca de ahí, Erda sentía unas enormes ganas de arrojar la cámara e irse a la Academia de Saintias.

—¿Derecha? ¿O tal vez izquierda? ¿Cuál crees que es mi mejor ángulo?— Frente a ella, Ichi movía la cabeza de un lado al otro, intentando encontrar la mejor pose que lo pudiera favorecer.

—Eres feo no importa cómo se te mire —murmuró Erda.

—¿Qué? —Ichi miró a Erda confuso, oportunidad que la saintia aprovechó para tomar la foto.

—¡Ups! Fue un dedazo —dijo, fingiendo sorpresa—. ¡Siguiente!

—Pero…

—A un lado, Ichi, llevó en la fila treinta minutos intentando mantener esta pose, no creo resistir más.

Geki empujó a su amigo con los codos. Después de practicar frente al espejo, había decidido que la mejor pose para su credencial del Santuario era con el rostro de perfil y los brazos levantados, presumiendo sus músculos superiores.

Al verlo, Erda sólo rodó los ojos y tomó la fotografía, después de pasar tanto tiempo en un lugar habitado mayoritariamente por hombres, había aprendido que a veces lo mejor era seguirles la corriente.

Hasta el frente, con varios años de experiencia tratando con testosterona, Shaina miraba a Algethi con molestia.

—No voy a cambiarte el nombre.

—Pero Shaina, está era la oportunidad de tener un nombre que atraiga a las chicas, como George, Tom o Brad.

—Dije que no… —Shaina entrecerró los ojos— Y esos nombres no te quedan.

Frustrada, Shaina escribió con velocidad el nombre de su compañero y le entregó su papelito para que se formara para las fotos, posterior a eso miró a Dio con advertencia, no fuera a ser que el mexicano también quisiera cambiar su nombre.

—Nel, yo estoy bien —negó el mexicano—. Voy a poner mi credencial del Santuario junto con mi IFE para sentir que tengo doble nacionalidad —le contó el mexicano a Aldebarán, quien estaba detrás de él en la fila.

Sin poder evitarlo, Shaina volvió a rodar los ojos, maldiciendo el momento en el que Athena le preguntó si estaba haciendo algo importante y ella le dijo que no.

Por suerte para ella, esa fue toda su participación en la organización de las elecciones. El resto del grupo, y Algol, tuvieron que continuar con sus planes para el gran día; para eso se reunían dos veces por semana en Virgo o Acuario para diseñar hasta el más pequeño detalle, además de que todavía debían supervisar que nadie rompiera la veda.

La veda significaba el fin de la propaganda, los actos públicos y la difusión de las ideas de los candidatos; nadie podía continuar con las campañas. Nadie. Absolutamente nadie.

Camus había hecho mucho énfasis en eso, sabiendo de antemano que nadie lo escucharía. Debido a eso se había reunido con Shaka, Marín y toda la orden dorada pasada, preparado para ejecutar un plan que llevaba hilando desde los primeros meses.

—Todo lo que quiero es que vigilen a los candidatos, en especial ustedes, Caín, Death Toll, Kaiser y Gestalt, que viven con tres de los candidatos.

—¿Vigilar? —preguntó Kaiser, intentando ser claro.

—Sí, pero sin que los implicados se percaten —continuó Marín.

—Como en esa película que vieron la otra noche, donde había espías… —intentó explicar Shaka.

—¡Oh! ¿Hablas del joven Bond? —preguntó Écarlate con emoción— Nunca había visto a un chico tan fuerte, creí que éramos los únicos con habilidades así de especiales.

—Sí, aunque no entiendo por qué su rostro ha cambiado tanto —reflexionó Ox.

—Afrodita me dijo que son actores, ya saben, como en el teatro, pero llevados a otro nivel —mencionó Cardinale, más actualizado que el resto de sus compañeros—. ¿Yo también puedo hacer esa tarea de espionaje, como le dicen?

—Por supuesto, siempre y cuando no los descubran —Marin asintió, le hubiera gustado guiñar un ojo para que la entendieran, pero por su máscara se resignó a ser reiterativa—. Es importante que nos informen cualquier cosa extraña que vean.

—Cualquier cosa extraña relacionada con lo que hagan los candidatos, no cosas actuales —especificó Camus—. Eso sigue siendo tarea de sus sucesores.

La orden dorada anterior se miró entre sí, afirmando con emoción ante la idea de convertirse en ese joven atractivo y talentoso llamado Bond, que habían visto en las cajas mágicas.

Para tener claras las cosas, el trío le entregó al grupo las reglas que los candidatos no podían romper y se dedicaron a revisarlas con la orden pasada, quienes mostraron mejor entendimiento que los candidatos y su equipo.

Así fue como llegaron al gran día, el día seleccionado por Athena, el día de la elección. Antes de que se abrieran las casillas el Tribunal se reunió en Virgo, muy temprano por la mañana, para afinar los últimos detalles.

—Hoy es el gran final de nuestro trabajo —dijo Shun, quien como el primero en ser elegido por Saori para organizar todo, fue el encargado de dar el discurso final—. Gracias a todos por haber aceptado unirse a nosotros en esto, sé que fue difícil, pero lo hemos logrado, sólo les pido un día más y después les prometo que nunca volveré a pedirles su ayuda.

—Gracias al cielo —afirmó Shoko, antes de susurrarle a Marín—. Con su cara de niño me sería imposible negarme.

—Por eso estoy aquí en primer lugar —le dijo Marin, recordando que se había negado a ayudar a Seiya, pero no había podido hacerlo con Shun y su expresión de borrego a medio morir. Era una suerte que Kiki no pudiera hacer eso también.

—Bien, ya saben que hacer —afirmó Camus, dando por terminada la reunión —. Nos veremos a las seis aquí con las urnas. Recuerden que si ven algo raro pueden cerrar la casilla.

—Y reportarlo con Athena —continuó Hyoga—. Con el dinero que les confisquen pagaremos lo que le quedamos a deber a Dio por ayudarnos a armar las urnas.

Todos asintieron ante las palabras de Hyoga. Al final, además de Algol y Shaina, Dio de Mosca les había conseguido algunos materiales de su México mágico y tendiente a perder materiales electorales.

Era el momento de la verdad, por el que habían estado esperando desde que descubrieron que armar y cuidar de unas elecciones era más difícil que evitar que Seiya se metiera en medio de una pelea contra alguna divinidad cada cinco minutos. Emocionados por estar a puertas del final, el equipo salió de Virgo con Shijima despidiéndolos en la entrada como si los jóvenes marcharan a la guerra.

De cierta forma, así era, y ellos estaban en medio.


Comentarios:

¡Gracias por leer!

Algunos datos no tan importantes pero que me gustaría clarificar por si alguien se siente perdido:

*Robespierre fue un abogado y político francés que vivió en primera fila la Revolución Francesa. Instauró el llamado Régimen del Terror (de junio de 1793 a julio de 1794), llamado así debido a la persecución, y posterior aniquilación, de todo aquel que estuviera en contra de la revolución, o lo acusaran de estar en contra. Muchos perdieron la cabeza en ese año, incluyendo el propio Robespierre.

*El ludismo fue un movimiento popular inglés del siglo XIX. Esencialmente, fue la lucha de los artesanos contra la industrialización que comenzaba a automatizar y hacer más sencillos los trabajos manuales, acabando así con sus empleos. Los ludistas solían llegar a los telares, principalmente, para destruir las máquinas.

*El IFE era el Instituto Federal Electoral en México; se creó a finales de la década de los ochenta con el propósito de organizar y regular las elecciones federales, estatales y municipales del país ya que hasta esos años, quienes se encargaban esto eran miembros del partido en el poder. Actualmente se llama INE, y hace básicamente lo mismo. La credencial para votar que emitía o emite este organismo es nuestra identificación oficial, la piden para hacer cualquier trámite.

*Algethi menciona a algunos de los galanes occidentales de esos años (mediados de la década de los noventa): George Clooney, Tom Cruise y Brad Pitt. Para que vean que, aunque aislados, nuestros santos no estaban tan desactualizados ;)

He hecho cálculos y finalmente puedo decir que estamos en la recta final. Sólo quedan tres capítulos, y un extra si tengo el tiempo suficiente, así que quiero comenzar a agradecer a todos por haberme acompañado en este largo año, y un poco más.

Por cierto, hoy se estrena el Live Action en gran parte de Latinoamérica y, a pesar de que muchos predicen un final funesto, creo que es un gran momento para recordar por qué amamos esta franquicia y todo lo relacionado a ella (incluidos los productos hechos por fans que a veces tienen más amor que los oficiales). Podemos ser críticos, pero también reconocer sus aciertos (al menos a mí me tiene burbujeando de emoción por ir a verla); como leí por ahí, estamos en un muy buen momento para ser fans de esta increíble historia, hay que aprovecharlo porque no sabemos lo que nos depara el futuro.