Todos hemos sido novatos
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Tras dejarse la garganta y medio pulmón en el útil e ingenioso intento de solucionar este problema lanzando gritos y berridos (Nótese el sarcasmo), el joven muchacho intentó huir de ese espantoso lugar, pero, desafortunadamente, el barco pirata ya había zarpado y ahora se encontraba bastante lejos del muelle. Onodera había perdido demasiado tiempo inspeccionando el barco y su error le había costado caro.
Aun podía divisar la costa, pero no estaba seguro de poder llegar hasta ella nadando. Ahora no tenía salida.
...
Y así es cómo acabó este rico noble en este rudo barco lleno de piratas.
En un principio, Onodera sintió que el mundo se le venía encima. Deprimido y sin salida, buscó una esquinita en la que volverse medio emo, por lo menos hasta que el nefasto barco pirata volviera a atracar en otro puerto. Entonces, él tendría la oportunidad de liberarse de este horrible destino y escapar, antes de que los piratas le matasen o la justicia le condenara tras acusarlo cómplice de piratería.
Ya había encontrado su esquinita sombría y se disponía a volverse emo en ella, cuando de pronto, sintió un fuerte golpe en la cabeza. Llevó sus manos a la zona adolorida y comenzó a frotarla lastimosamente a la vez que se quejaba. Al azar sus ojos enfurecidos y ligeramente llorosos hacía su agresor, se encontró cara a cara con un hombre alto, moreno, y sumamente atractivo. Sus ojos ambarinos eran cautivantes, y en cierta forma, recordaban ligeramente a los rasgados ojos de un gato. En cuanto a su vestimenta, vestía un poco mejor que los demás, por lo que el noble dedujo que se trataba de un tripulante de rango superior. Llevaba unos pantalones oscuros, con franjas verticales de color negro y gris, junto a una camisa de manga larga de color blanco y un chaleco negro sin mangas muy ajustado; Botas de cuero, del mismo color de los guantes y el cinturón, el cual llevaba atado a la cintura junto con un largo cinto de tela escarlata. En el cinturón de cuero portaba varios cuchillos y una enorme espada con sospechosas marcas rojas en su filo, que de inmediato helaron la sangre del joven noble.
- ¿Eres el nuevo? – preguntó con tono aparentemente indiferente y un tanto irritado.
- ¿Eh? N-No y-yo … ¡Hubo un error! ¡Y-Yo debería estar en otro barco! – fue lo único que atinó a responder atropelladamente el joven castaño de enormes y hermosos ojos verdes.
El pirata lo miró durante un largo rato con expresión indescifrable. Onodera tragó saliva, sintiendo su tensión elevarse hasta las nubes. Este hombre le daba escalofríos …
No le gustaba estar aquí.
No le gustaba este tipo.
De repente, tras varios segundos que parecieron años, el pelinegro dejó de mirarle y en lugar hizo algo mucho más irritante. Giró un poco la cara hacia un lado y comenzó a reírse por lo bajo, mientras se tapaba la boca con la mano en un indiscreto gesto para evitar una carcajada. Esta burla poco disimulada no pasó desapercibida para el confuso y cada vez más enojado Onodera.
-No me digas que te tragaste el cuento del puesto vacante en un barco de lujo. Hay que ser idiota o muy ingenuo para tragarse eso. – respondió finalmente, aun aguantando la risa.
Ante el comentario, Onodera enrojeció tanto que prácticamente era imposible distinguir si era un humano sonrojado o un tomate con una mata de pelo marrón. Sin saber que decir, gritó a pleno pulmón (no se sabe cómo, si ya se había dejado medio pulmón en el grito anterior) contestando al extraño con la primera excusa que se le ocurrió.
- ¡Pero se suponía que esto era un barco de mangas!
El pirata dejó de reír y volvió a mirarle seriamente, aunque sus ojos brillaban con pura diversión.
- ¿Acaso no es obvio? Es tan solo una tapadera para que no nos descubran. Incluso trasportamos varios mangas de verdad para no levantar sospechas en el puerto. Después de todo, ¿quien iba a sospechar de un inocente barco cuyo único fin es distribuir y transportar libros y mangas?
- P-Pero … la bandera … la … no era pirata …
Al alzar sus ojos esmeraldas, Onodera descubrió la bandera que antes había permanecido oculta y que ahora ondeaba orgullosa en lo alto del mástil. Su diseño era de lo más típico que podías encontrar en un barco pirata: se trataba de el típico fondo negro, con la típica carabela, los dos típicos huesos cruzados formando una equis, el típico fondo de rosas y pétalos de flor, el típico conejo alado que vestía tan solo con las típicas medias rosas y llevaba la típica varita de estrella en mano mientras saltaba típicamente sobre la carabela y soltaba numerosos brillitos y …
Espera …
¿Qué?
…
- Siempre retiramos la bandera. –aclaró el pirata con suma calma y tranquilidad, como si esa extravagante bandera fuese lo más normal del mundo - Si no, la mayoría de los puertos nos echarían a patadas, o peor, llamarían a la guarda costera y nos ejecutarían a todos. Despues de todo, esto no es una zona neutra, así que los piratas corremos peligro aquí. Sin embargo, ya no nos quedaban provisiones y nos vimos obligados a atracar. Si no nos damos prisa y nos alejamos de aquí puede que no lo contemos. Ni tú tampoco, por supuesto.
Onodera empezó a sudar en frio al oír estas palabras. ¿Cómo diablos iba a salir con vida de este lio?
De pronto, una mano cruzó su visión e interrumpió sus pensamientos. El hombre más alto le estaba ofreciendo su ayuda para levantarse. Dudando un poco, aceptó su mano y se levantó, abandonando así su recién bautizada: esquina emo. Ni siquiera había tenido la oportunidad de estrenarla como era debido …
- Llámame Takano. – le dijo el pirata antes de darse la vuelta y dar un par de pasos hacia la sección de proa - Sígueme, novato. Necesitamos un nuevo miembro en nuestra sección. Te pondrás a trabajar de inmediato.
Onodera gruñó ante la orden, pero le siguió de todas formas. Después de todo, no es como si tuviera muchas opciones.
Mientras se dirigirán a su destino, el tal 'Takano' comenzó a hablarle sobre el barco y su distribución, además de comentarle brevemente las tareas de los miembros, sus funciones en cada área, etc.
Onodera trató de retener toda esa información. No quería permanecer en este lugar por mucho tiempo, pero sabía que debía prestar atención a las indicaciones de Takano si de verdad deseaba sobrevivir durante el tiempo que estuviese a bordo.
Así que comenzó a escuchar atentamente, pero al cabo de un rato empezó a hacer muecas raras de pura incredulidad. Si el relato de Takano era cierto, este era sin duda un barco muy peculiar. Era tan inmenso que el capitán (Onodera no tenía ni idea de quién era) había decidido dividirlo en varias secciones. En cada sección del barco siempre trabajaba el mismo grupito de piratas. De esta forma se aseguraba una mayor efectividad y productividad en el trabajo, ya que todos conocían su zona y ya sabían el trabajo rutinario que debían desempeñar en ella. En cada sección se nombraba a un "Jefe de sección", que debía velar para que la zona del barco a su cargo funcionará perfectamente y en sincronía con las demás.
Las secciones más destacadas eran las llamadas: Esmeralda, Zafiro y Rubí. Cuando colaboraban juntas formaban un equipo formidable, llamado: Las Joyas del Tesoro.
Esmeralda era la sección que se encargaba de gran parte de la cubierta y los cañones de proa. También era la sección de la que se encargaba Takano, que resultó ser un Jefe de sección. En este grupo era donde iba a trabajar Onodera, para desgracia de este.
Por otro lado, Zafiro se ocupaba de otra zona de la inmensa cubierta. Su principal función era vigilar por si aparecían barcos enemigos o algún otro contratiempo. También se encargaban de distribuir los mangas del género yaoi, tarea que realizaban para encubrir su verdadero labor: la piratería. Por alguna razón … casi todos los miembros de este grupo eran mujeres, casi siempre baboseando por ver hombres haciendo … cosas de hombres … cosas masculinas …
Si …
Teniendo en cuenta la cantidad de hombres bellos en este barco, se puede decir que la sección de Zafiro se encontraba como en el paraíso … un paraíso yaoi, por supuesto.
Y por último, la sección Rubí se encargaba de los compartimentos superiores, y de los mangas yuri. Estaba compuesto mayoritariamente por hombres baboseando por un par de melones.
Al igual que Zafiro y Rubí, Esmeralda también se hacía cargo de distribuir mangas, pero su género era el shoujo, el género 'heterosexual'. Sin embargo, se rumoreaba que el grupo Esmeralda era más gay que un poni rosado cruzando el arcoíris de colores … en busca de un poni macho con el que aparearse …
Si … eso mismo.
Después de explicar todo esto al novato, Takano se giró y se le quedó mirando de nuevo durante largo rato, hasta que Onodera se puso algo nervioso y comenzó a sonrojarse, sin saber muy bien ni porque. Con este nuevo y enorme sonrojo, ya era casi imposible distinguir si era un tomate con mata de pelo marrón o no.
Takano, sin embargo, no apartó la mirada, y con aire pensativo y un tanto nostálgico preguntó, muy suavemente:
- Oye ¿Nos hemos visto antes en alguna ocasión?
…
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El sol se iba ocultando poco a poco en el horizonte.
Había llegado la hora de un merecido descanso. Y por fin, Onodera podía respirar en paz después de un día infernal. Ese tal Takano no había tenido la menor piedad con él a pesar de que era un novato y no tenía ni idea de lo que era en verdad trabajar. Su jefe le había mandado a hacer de todo. Absolutamente de TODO (menos de lo que estáis pensado, cacho guarros). Y a pesar del cansancio, no tuvo el menor derecho a rechistar.
Maldita sea, le dolía todo el cuerpo. Tenía agujetas hasta en las pestañas.
Maldito Takano.
Exhausto después de su primer duro día de trabajo, el joven noble decidió dar una vuelta por las diferentes áreas del barco, en busca de algo de calma y relajación. Al recorrer este lugar por primera vez, Onodera creyó que se iba a encontrar con un montón de asquerosos hombres malolientes y sucios. Sin embargo, se llevó una gran sorpresa al descubrir que los piratas de este barco parecían muy pulcros. Estaban bien aseados, medianamente bien vestidos, y eran bastante apuestos. Cosa no muy usual entre 'los lobos de mar', famosos por tener el pecho tan peludo que las matas de pelo les llegaban a los pies, o también famosos por no conocer ni lo que era el jabón o un dentista. Internamente, Onodera se preguntó si toda esta gente vendría de familias nobles, que se habían visto obligadas a servir a la piratería por diversos motivos. Y es que, ciertamente, toda la tripulación estaba compuesta por gente muy peculiar, refinada y ruda a la vez. Todos parecían bastante orgullosos y competitivos, pero no parecían tan mala gente como lo relataban las historias sobre piratería que oía a menudo en su hogar. ¿Eran los piratas así ? ¿O quizás este barco pirata era especial?
No lo sabía con certeza.
Dejó a un lado su reflexión y detuvo su caminata muy cerca de la cubierta de popa. Se asomó entonces a la barandilla de madera para contemplar el bello paisaje y observar cómo el sol enviaba sus últimos rayos de luz y desaparecía en el horizonte estrellado.
El ambiente relajado que se respiraba en esos momentos le invitaba a reflexionar. Tras varios minutos, su mente comenzó a divagar, hundiéndose en sus propios pensamientos y analizando todo lo sucedido en ese día de locos. Y curiosamente, en todos sus pensamientos, fueran los que fueran, siempre aparecía .. ese hombre. Su nuevo jefe …
¿Por qué tenía que aparecer esa pesadilla de hombre dando órdenes incluso en la intimidad de su propia mente?
- Idiota – se susurró a sí mismo.
Y entonces … Contra su propia voluntad, una misteriosa pregunta volvió a resonar en su mente una vez más:
"¿Nos hemos visto antes en alguna ocasión"?
Ritsu frunció en el ceño. Por alguna razón, presentía que sabía la respuesta.
* El conejo alado de la bandera es ql mismo que sale en el opening de Sekaiichi xD
* No tengo ni idea de como se llama el departamento yuri, pero si que sé que en el manga y en la novela de Yokozawa han nombrado al departamento Zafiro (es el que se encarga de editar yaoi)
