Hola, de nuevo! Aqui les va un Nuevo capítulo, este es de verdad,gracias Idibo por toda tu ayuda.

Y gracias a ustedes por su apoyo. Disfruten el fin de semana.

Longbourn, Hertfordshire, finales de septiembre 1810.

Desde hacía más de 200 la familia Bennets eran los propietarios de Longbourn. Lamentablemente al no tener un hijo varón, el Señor Thomas Bennet sería el último Bennet dueño de dicha propiedad.

Hacía más de 21 anos que se había casado con Jane Fanny Bennet, su nombre de soltera era Gardiner. Ella era la hija del abogado de Meryton. Gracias a su clasica belleza, conquistó el corazón del joven heredero.

Sus padres y amigos cercanos le adviertieron del grave error que estaba por cometer, pero dado que estaba cegado por la belleza y juventud de la joven, se casó con ella.

A los pocos meses de la boda, cuando la ilusión y la novedad comenzó a desaparecer, se dio cuenta del grave error que había cometido al casarse con una mujer solamente por su belleza sin tener en cuenta su caracter y compatibilidad.

La Sra Bennet era una mujer vulgar, vana, de poca inteligecia y sentido comun. También era egoísta y carecía de la habilidad de mantener una conversacion inteligente o interesante. Con el correr de los años lamentablemente fue comenzando a tener ataques de 'nervios' cuando no conseguía lo que deseaba. A partir de cada nacimiento de una de sus hijas, la desilusión de la Sra. Bennet era aún mayor que la de su esposo, ya que tenía pánico que nunca llegara el ansiado heredero.

Después del quinto embarazo que terminó en un aborto espontáneo, el Sr. Bennet abandonó por completo las esporádicas visitas a la habitación de su esposa. Su estudio se conviertio en su refugio y santuario; evitaba lo mas posible todo tipo de contacto con su esposa, ya que era consciente que cualquier tipo de discusión podía ocasionar un ataque de 'nervios' en ella. Cada dia pasaba mas tiempo en su estudio, sus únicos compañeros eran sus queridos libros, un vaso de brandy, y su hija favorita, Elizabeth.

PPP

El Sr. Bennet terminó de leer por cuarta vez la misiva que le había enviado su primo lejano y heredero de la hacienda, el Sr. Collins. El Sr. Collins era párroco en Kent, y por la forma de escribir parecía ser un caballero muy rídiculo, pomposo y adulador.

Era muy triste que el heredero de su querida hacienda fuera ese caballero, también era triste tener una esposa como la suya, y ser el padre de dos de las chicas mas tontas de Inglaterra.

El Sr. Collins en su carta, manifestaba sus deseos de visitar Longbourn por unas semanas a principio de octubre, ya que deseaba ofrecerles una supuesta rama de olivo para enmendar el distanciamiento entre las dos ramas de la familia.

Thomas Bennet reconocía que era responsable de varios de los problemas de su familia; sabia que era un hombre indolente, sarcástico y excéntrico. No era un buen administrador y en todos los años desde que se había casado no se preocupó en ahorrar para la dote de sus hijas. Tampoco tomó un rol activo en la educación de la mayoria de ellas y dejó a su ignorante esposa que se ocupara de enseñarles lo que considerara pertinente y si por voluntad propia alguna de ellas quería aprender a tocar el piano o hablar idiomas, se limitaba simplemente a dar dinero para contratar maestros. De sus hijas, las únicas que demostraron interés en estudiar fueron Elizabeth y Mary.

Dado que era un hombre inteligente y consciente que sus hijas eran consideradas las jovenes más bonitas de la comarca, entendia muy bien a que rama de olivo se referia su primo. La pregunta que rondaba en su cabeza era si podria el sacrificar a una de sus hijas para el beneficio del resto de la familia. De sus cuatro hijas, solo tres habían entrado en sociedad.

Jane, su hija mayor de veinte anos , era considerada la mas hermosa de ellas. Era la que mas se parecía fisicamente a su madre. Poseia la belleza clásica que estaba de moda; era alta, rubia, de ojos azul claro, piel pálida y una bonita figura. Afortunadamente su personalidad era diferente a la de su esposa, ya que era reservada y relativamente tímida. No era particularmente inteligente, le gustaba leer novelas goticas, era ingenua y solo veía lo mejor en todas las personas. El único rasgo que tenía en común con él era que no le gustaban las confrontaciones.

Después de evaluar las cualidades de su hija mayor, llegó a la conclusión que "En dado caso que mi primo se interese en ella , tal vez no sería algo malo ya que Jane probablemente no se daria cuenta de lo rídiculo que es su esposo". Pero sabía que la Sra. Bennet probablemente no permitiría que su hija mas hermosa que además era su hija favorita se case con un simple párroco, aunque fuera el heredero de Longbourn. Según su esposa, su adorada Jane estaba destinada a casarse con un caballero de gran fortuna, probablemente un Lord.

Pensó luego en su querida Elizabeth. Con dieciocho años, era la segunda de sus hijas, tanto en edad como en belleza. Respiró profundo el , ya que solo el hecho de pensar en ella lo llenaba de alegría, y orgullo. De sus hijas, le tenía cariño a Jane, pero su orgullo era Elizabeth. Era la más inteligente de estas, era la que mas se parecía su difunta madre tanto en lo fisico como en su personalidad , recibio su nombre en honor a ella. Tenía el cabello color negro azabache, debido a la sangre francesa que corría por sus venas, poseía unos ojos inigualables de color ámbar claro con hermosas y largas pestañas que llamaban muchísimo la atencion. Su piel era clara , pero tenía mayor tendencia a brocearse que sus hermanas. Era de tamano promedio, delgada pero con una figura bastante atractiva y un poco mas alta que Mary.

Como detestaba su esposa que Elizabeth tomara sol sin usar un sombrero o una sombrilla, y tampoco le gustaba la tendencia que esta tenía de salir a caminar. Su esposa, en su ignorancia, decía con desden que Elizabeth además de tener rasgos fisicos tan poco ingleses, tenía una figura demasiado delgada y un tono de piel parecido a los de los sirvientes, y no era en nada acorde a la hija de un caballero. Era de temperamento alegre, al igual que su padre, un poco sarcastica, y disfrutaba muchísimo de la naturaleza.

Reconocia que de todas sus hijas era la única que tenia la capacidad para admistrar una hacienda.

Era de la única que el personalmente se habia ocupado de su educacion. A todas les ofreció las mismas oportunidades, pero Elizabeth fue la única que las aprovechó al máximo, ya que tenía siempre deseos de aprender y adquirir nuevos conocimientos. Aprendio prácticamente sola a tocar el pianoforte, y por voluntad propia quiso aprender latin además de frances. Podria su hija favorita casarse con alguien como el Sr. Collins. No, se respondió asimismo, ¡Elizabeth sería miserable!

Su tercera hija Mary, tenía apenas dieciseis años. Probablemente era la que era más compartible para ser esposa de un párroco como el Sr. Collins, pero capaz que aún era muy joven para casarse. Sin embargo recordó que su cuñada, la Sra Phillips se casó a los dieciseis y su esposa acaba de cumplir diesciete cuando se casaron.

Mary era reservada, le gustaba mucho estar sola y tenía poca relación con sus hermanas. Preferia leer los Sermones de Fordyce que cualquier otro libro, y dedicaba el resto de su tiempo libre a tocar el pianoforte. Sacudió la cabeza y se rio. A pesar de las tantas horas que Mary le dedicaba al instrumento, nadie disfrutaba al escucharla.

Dudaba que el Sr Collins se interesara en ella, ya que de sus cuatro hijas, era considerada la menos agraciada. Su cabello y tonalidad de piel era parecido al de Elizabeth, pero sus ojos eran marrones oscuros, además era la mas baja y la que tenía la figura menos agraciada.

Luego estaba Catherine, mejor conocida como Kitty, la más joven de la familia. Era otra de las hijas favoritas de la Sra Bennet. Tenía catorce años y todavia estaba en la guardería. No tenia muchas esperanzas que Kitty fuese diferente a su madre en el futuro, ya que pasaba demasiado tiempo con ella y la Sra Phillips. Hasta el momento actuaba como digna hija de su madre. Era ya mas alta que Elizabeth. El Sr. Bennet sonrió ya que no dudaba que dentro de poco llegaria a ser tan alta o más que Jane. Era similar a Jane, encuanto a ser rubia, de ojos azul claro, alta, pero a diferencia de esta, su rostro era mas similar al de Mary, tambien era muy delgada, pálida y enfermiza.

El Sr. Bennet guardó la misiva y mandó buscar a su esposa a su estudio.

" Buenas tardes Sr. Bennet, ¿ya ha ido a visitar al Sr. Bingley? Me dijo Lady Lucas que su esposo lo visitó hace un par de días y usted debe ir cuanto antes ya que sabe muy bien que tenemos tres hijas por casar. Ohhh , escriba estas palabras en este momento ya que estoy segura que cuando el Sr. Bingley vea a mi querida Jane quedará impactado con su belleza y le pedirá matrimonio.

¡Imaginese que futuro espectacular para mi querida Jane! Va a ser la dueña de Netherfield... me esta escuchando, ¿por que está sonriendo? ¿Me llamó para hablar del ? ¿para que me mando a buscar?"

El Sr. Bennet solo movió, la cabeza y respiró profundo. Esta era una de las tantas razones por las que evitaba hablar con su esposa; generalmente no paraba de hablar, y mucho menos media sus palabras.

" , la mandé llamar porque deseo hablar con usted sobre lo siguiente," Respiró hondo. "Recibí una misiva de mi primo, el Sr. Collins, y antes que usted pregunte, le digo que efectivamente es mi heredero. Vendrá a visitarnos por unas semanas, a principio de octubre."

" ...," trató la Sra. Bennet de hablar, pero el Sr. Bennet levantó su mano y le señalo que esperara que terminara de hablar, "Sra. Bennet, por favor, permitame que termine de hablar," respiro profundo de nuevo y continuo, "Se que usted al igual que al resto de nuestra familia no nos guasta la idea que venga ese caballero, pero el desea alimar las asperezas entre ambas familias. Nos está ofreciendo una rama de olivo. Si Sra. Bennet, una rama de olivo.

Veo en sus ojos que usted entiende a que se refiere. No quiero que usted trate de obligar a alguna de nuestras hijas a aceptarlo, Estará con nosotros para la asemblea de Meryton, Y respecto al futuro de nuestra familia, le cuento que acompañé a Sir William a Netherfield y conocí al Sr. Bingley. Es un joven simpático y jovial, pero aun es muy joven para buscar una esposa. Eso es todo, Sra. Bennet. Ya puede retirase y empezar a hacer los arreglos necesarios para la visita."

La Sra. Bennet , salio bastante callada y tranquila - algo raro en ella - pero si el le hubiese prestado mas atención se hubiese dado cuenta del brillo calculador en la mirada de la dama. Ya en su mente estaba planificando las boda de dos de sus hijas...