Hola a todos, muchas gracias por sus reviews y por sus lecturas, espero que la espera os merezca la pena con este capítulo.
Hpkaren: Hola, gracias por el apoyo y el comentario, espero lo disfrutes, nos vemos muy pronto si todo sigue como hasta ahora, buybuy y ya me dirás tú opinión al respecto.
Nan: Hola, tranquila, no pasa nada, tú a tu ritmo ;) sé que aunque no comentes siempre estás ahí y lees, así que según vayas pudiendo.
Espero disfrutes de todos los caps con los que te obsequio hoy, de todas y cada una de las historias que lees, me temo que Compromisos tendrá que espera, la computadora de nuevo dijo adiós, me temo que esta vez para mucho tiempo, hasta que consiga otra placa madre que cuadre con mi ordenador.
Intentaré dar con una lo antes posible, sino ajustaré otro pc y cambiaré el disco duro o lo conectaré para sacar la info del mismo, mientras tanto tendréis que esperar un poco, al parecer dios o quien quiera no desea que de fin a la historia ;)
Espero disfrutes de este cap, y pásate por No intervendremos, la verdad es que he hecho algo parecido a lo que he hecho con esta, rescribí la historia, y creo que está quedando mejor, subiré lo que tengo hasta ahora a Potterfics, y si me dices que te gusta más, la cambio definitivamente.
Si bien he cambiado cosas, no es un cambio tan drástico como con este, bueno ya me dirás que te parece esa nueva versión ;)
Ahora a leer Buybuy
Gryffindor Vs. Ravenclaw:
Furia sin contención era lo que corroía sus entrañas, llevaba una semana entera maldiciendo a todo el que se topaba con él, incluso había tenido más de una detención.
En ese preciso instante se encontraba acompañado de Luna y Granger, ¿por qué demonios debía vigilar a esta?, tenerla cerca lo irritaba lo indecible y lo peor era que ella parecía querer evaluarlo.
-¿Piensas cargar esa cara siempre que estés en mi compañía?
-No es por tú compañía, lleva así cosa de una semana. –miró enfadado a Luna por darle información innecesaria a esta.
-¿Y que se supone que te pasa?
-¿Qué te importa?
Respondió despectivamente a la par que cogía de la mesa uno de los tantos libros que la ocupaban, miró el título y molesto lo dejó caer en la misma con cierto desprecio:
-Odio este lugar, ¿pensáis quedaros mucho aquí?
-Tenemos deberes que hacer, y tú deberías hacer tus tareas también.
-Ya las tengo hechas.
Recibió una mirada sorprendida por parte de Granger y rápidamente dejó de mirarla, ¿por qué tenía que aceptar todo eso?, se cruzó de brazos y miró a la puerta de la enfermería, en cuanto hizo eso lo lamentó.
Sintió el agarre de sus dedos cerrarse en su antebrazo y como su enfado crecía, lo peor fue ver que la maldita caminaba precisamente hacía la mesa que ellos ocupaban.
-¿Cuándo se supone que hiciste la tarea?, no la han puesto esta mañana.
-No fue al gran comedor a la hora de la comida, imagino que se encerró en su cuarto y ya.
¿Por qué no se callaba?
-Luna, por muy raro que te parezca, ella y yo nos odiamos a muerte, ¿podrías dejar de contarle cosas que no le importan en absoluto?
-Si no le importasen no preguntaría, ¿qué más te da?
-No le interesan y ya.
-Hermione, quería hablar contigo de un asunto importante, ¿te importa? –la voz de ella lo hizo enfadar aun más, y cuando la miró se encontró con sus ojos fijos en él, estos destilaban enfado, pero seguramente no tenían ni punto de comparación con el odio y desprecio que mostraban los suyos propios.
Era evidente que la pobretona deseaba hablar con Granger a solas, iba a levantarse contento de poder largarse de allí cuando Luna le susurró:
-No están ni Harry ni Ron con ella, no puedes irte sin más.
-¿Qué querías Ginny?
-Es privado puedes venir un instante.
Sintió la mirada de Granger en él y eso lo enfadó, acababa de recordar que ella era quizás la única persona que sabía sobre sus encuentros. Tras esa mirada se puso en pie y se alejó con la pobretona de allí:
-Hola, ¿cómo te llamas pequeña?
Rápidamente centró su mirada en el indeseable de Fletchley, que se había quedado allí de pie a la espera de que la Weasley regresara, al verlo mirar a Luna se enfadó:
-Me llamo Luna, ¿quién eres tú?
-Soy Justin Fletchley, un amigo de Ginny.
Soltó un bufido molesto, ¿un amigo?, ja, ese despreciable se la tiraba seguramente, y ese pensamiento lo obligó a fulminarlo con la mirada, ¿quién se creía para tocarla siquiera?
Ante ese pensamiento maldijo por lo bajo, ¿y qué le importaba a él?
-¿Tú eres Justin?
Rápidamente miró a Luna, esta había sonado entre sorprendida y disgustada, ¿de qué podía conocer a este ella?
-Sí, ¿por qué la pregunta?, ¿nos conocemos ya?
-No creo, pero tampoco te sientas en la obligación de hacerlo, no me simpatizas en lo más mínimo.
No pudo evitarlo y rompió a reír, la cara de Fletchleyante las palabras de ella, era indescriptible, estaba por abrir la boca para decir algo hiriente, cuando fue cortado por otra persona.
-LUNA.
La voz de Potter sonaba entre sorprendida y divertida, rápidamente Luna lo miró tras pegar un pequeño brinco de la sorpresa, él mismo miró a Potter, caminaba hacía ella con expresión seria.
-Potter.
Tanto él como Fletchley dijeron el apellido de este en forma de saludo, más este no pareció tomar en consideración el devolver el saludo:
-¿A qué ha venido eso enana?
Luna frunció el ceño al sentir la mano de este revolverle el pelo:
-No me cae bien la gente que quiere algo que no es suyo.
-¿Y por qué se supone que entro en esa categoría?
-Molly no es tuya y nunca lo será.
Todos a una miraron a Luna extrañados:
-¿Molly?
Preguntó Fletchley sin entender, y ella pareció percatarse de que había metido la pata y tras pensar un momento declaró:
-Ella, Ginny, me confundí de nombre.
Fletchley pareció tensarse, miró hacía Potter en primera instancia y después lo fulminó con la mirada a él:
-¿Y según tú pequeña, quién sí es merecedor de ella?
Luna lo miró por unos instantes e iba a hablar de nuevo cuando Potter intervino:
-Luna, tengo algo importante que hablar contigo, ¿me acompañas?
-¿Importante?
Preguntó curiosa, él asintió y ella lo miró a él por un instante, frustrado al saber que se iba a quedar solo en compañía de Granger, pero viendo en los ojos de ella que deseaba acompañarlo asintió, recibió una sonrisa de ella y un beso en la mejilla mientras decía:
-Ahora vuelvo tío.
Potter y ella se alejaron de allí, mientras que él y Fletchley se quedaban mirándose uno al otro, ¿Cuánto tardaría Granger en regresar?, cogió de nueva cuenta un libro de encima de la mesa y decidió ignorar al tipo ante él:
-¿Tío?, ¿cómo es posible que Potter se acerque a alguien de tú familia así como así?
Esa era una buena pregunta, aunque él cambiaría el orden de los nombres, ¿cómo él había terminado siendo importante para esa pequeña?
En ningún momento se le pasó por la cabeza contestarle, así que abrió el libro y se puso a pasar las páginas con desgana:
-¿Se supone que tú serías el indicado para Ginny?, ¿o se refería directamente a Potter?
Seguramente Luna hablaba de Potter, después de todo ella era consciente del romance que existía entre esos dos, aunque era evidente que ella no era la madre de Luna, pues ella misma se lo había dicho, incluso le había afirmado que la pobretona era su tía.
Algo que no cuadraba mucho en su mente, pues si él era su tío, la rubia de Ravenclaw también y la pobretona, ¿quién demonios era su madre?, no había ni una sola persona que encajara en familiar de ellos tres.
-Seguramente habla de Potter, es una pena que la pequeña piense eso, pues se va a llevar una decepción al ver que Ginny y yo estamos perfectamente juntos.
Pasó la siguiente hoja intentando ignorarlo, ¿perfectamente juntos?, una nueva hoja fue pasada:
-Esta semana con ella ha sido inolvidable, nunca antes había estado así con nadie, no tengo nada que reprochar.
¿Había pasado de hoja?, miró la misma y se encontró con una imagen:
-Los paseos por el castillo, verla en el entrenamiento de quidditch, hacer con ella la tarea y sobre todo estar a cada instante con ella…
Fletchley seguía hablando, y él no había sido capaz de pasar a la siguiente página, la misma imagen seguía ante él:
-Y esas pequeñas manos de ella, su forma de sonreír ante algo que le agrada, o ese brillo en sus ojos marrones cuando…
-Café.
Dijo sin pensar y pasando la hoja al fin, Fletchley pareció quedarse callado por unos segundos para decir:
-¿Café?
-Sus ojos no son marrones, son color café, y su sonrisa no es para demostrar que algo le agrada sino para decirte que dejes de hablar de ello.
Sin pensar cerró el libro y se puso en pie, encaró al idiota ante él y declaró:
-Y te aconsejo que hagas eso exactamente, que dejes de hablar ya, o te callaré yo.
Fletchley sonrió y se cruzó de brazos ante él:
-¿Qué pasa Malfoy?, ¿acaso no sabes perder?
-¿Perder? –sonrió de medio lado y copió su postura, no obstante su cara no mostraba ni un atisbo de diversión: -¿En qué se supone que perdí Fletchley?
-Ginny, ella…
-No es nada que a mí me importe, esa pobretona no tiene ni un mínimo de mi atención.
Fletchley soltó una risa burlándose de él ante sus palabras y seguidamente añadió:
-En ese caso te gustará saber que lo mismo pasa con ella, y que ahora está muy dispuesta a estar conmigo y con nadie más.
Apretó sus puños, estaba que saltaba, pero su rostro no lo dejó ver:
-Espero lo disfrutes Fletchley, ya te lo dije el otro día.
-Y seguí tu consejo, de hecho cada día lo sigo, cada tarde es inolvi…
No terminó la frase, ¿la razón?, se encontró con un puño en toda la cara, cual no fue su sorpresa al percatarse que era su puño el que se había estrellado en la cara de Fletchley.
-¿QUÉ CREES QUE HACES MALFOY?
La voz de ella lo enfadó aún más, ¿qué estaba haciendo?, Fletchley, se encontraba mirándolo divertido, mientras que la pelirroja acudía hasta él y revisaba su mejilla, estuvo a punto de encontrar de nuevo el rostro de este, cuando sintió que alguien agarraba su brazo.
Enseguida se encontró con los ojos achocolatados de Granger, ella parecía advertirle que no era buena idea continuar con eso, y frustrado se percató de que tenía razón, se soltó del agarre de ella y molesto salió de la biblioteca, ¿qué estaba pasándole?
"OPV"
-¿Qué querías decirme?
La voz de Luna lo obligó a mirarla, caminaba a su lado y parecía curiosa, la miró por unos instantes, ¿era buena idea decirle todo?, no estaba realmente seguro de si hacerlo o no.
-Luna, ¿podrías decirme que sabes de mí?
-¿Por qué esa pregunta?
-No sé, siento que no te he contado nada de mí, y quizás tengas algunas preguntas.
Ambos siguieron caminando, habían llegado a los jardines de Hogwarts.
-Lo cierto es que sí que hay algo que me gustaría saber.
-¿De qué se trata?
-Cada vez que me contaban historias de ti, me hablaban de todas tus hazañas y demás, pero nunca me han hablado de tu familia.
¿Su familia?, ¿qué familia?, él realmente no tenía ninguna, y a los únicos que podía llamar familia lo habían traicionado o no querían acercarse a él.
-No tengo a nadie a quien poder llamar familia Luna.
-¿Y tus padres?
Detuvo sus pasos unos segundos y negó, ¿por qué tenía que preguntar justamente eso? Miró hacía el lago y fijo su vista en el árbol en el que solía apoyarse para admirarlo mejor.
-Ven.
Luna la siguió enseguida, ambos se sentaron y miraron el lago, respiró hondo y comenzó a decirle:
-¿Sabes por qué Voldemort quiere matarme?
-Según mama, eres un incordio.
No pudo evitar romper a reír:
-Si bueno, podría decirse que para él si lo soy. Mira Luna, mis padre murieron cuando yo tenía un año de edad, no llegué a conocerlos. A raíz de eso, el profesor Dumbledore me dejó bajo el cuidado de la hermana de mi madre, mi tía Petunia, pero ella aborrecía todo lo que tenía que ver con la magia.
Por eso no es que me apreciara mucho. A los once años, creyendo que mis padres habían muerto debido a que mi padre conducía borracho, desconocía absolutamente todo lo relacionado con la magia.
Cada vez que hacía algo extraño, como que mi tía me hiciera un corte de pelo ridículo y al día siguiente volviera a tener la misma melena, o aparecer en el tejado de la escuela intentando esquivar a mi primo y sus amigotes, o un sinfín de cosas diferentes, era severamente castigado.
Yo no comprendía cómo hacía esa clase de cosas, y mucho menos porque ellos me odiaban por ello, llegué a creer que era un monstruo horrible que merecía lo que ellos hacían.
Solía dormir en una alacena y me dedicaba a ayudar a mí tía en los que aceres de la casa, nunca recibí un regalo decente en ninguna de las festividades.
Luna estaba callada a su lado, cogió una piedra del suelo y la lanzó al lago, seguidamente cogiendo otra añadió:
-El día que cumplí once años, y tras tener una semana de locura, un hombre enorme apareció derribando la puerta de la casa donde dormíamos, este me entregó una carta y un pastel, el primer pastel que me daban en mi vida.
Hagrid fue quien lo hizo.
Luna miró en dirección a donde él le estaba señalando, la cabaña de Hagrid:
-¿Hagrid fue a buscarte?
Asintió a sus palabras:
-Así es, él fue quien me dijo que era un mago, y que pertenecía a este mundo. También fue quien me reveló que mis padres también pertenecían a este mundo y que murieron asesinados por Voldemort.
-¿Voldemort los mato?, ¿por qué?
-Digamos que también fueron un incordio, el caso es, que este intentó acabar conmigo, pero no lo consiguió.
-¿Por qué quería matarte?
-Terminar el problema.
-¿Y por qué no te deja en paz?, ¿cuántas veces a intentado acabar contigo ya?, según las historias de mi madre han sido muchas.
-Creo que van cinco intentos fallidos.
-¿Cinco?
Asintió a sus palabras y pudo percibir la sorpresa en su rostro:
-¿Cómo eran tus padres?
Frunció el ceño, ¿no podía preguntar sobre otro asunto?
-Por lo que me han dicho, mi madre era una mujer extraordinaria y brillante, sus ojos son iguales a los míos y su cabello pelirrojo, según me dijo Ollivanders, era estupenda en pociones y encantamientos.
También sé que era una persona responsable, nada más.
Mi padre por el contrario era un busca problemas, se la pasaba haciendo bromas por todas partes, algunas para nada inocentes. Según todo el mundo, me parezco a él en el físico, pelo negro revuelto, no obstante sus ojos eran castaños.
-No sabes mucho.
Se encogió de hombros, era cierto, no sabía demasiado, pero tras ver que a ellos no parecía interesarles el conocerlo mejor, él tampoco se molestaría en conocerlos a ellos.
-Harry, ¿puedo preguntarte algo?
La miró extrañado por haber susurrado la pregunta:
-¿De qué se trata?
Ella se mordió el labio inferior y se aferró a sus propias manos:
-Si supieras algo importante, pero te han pedido que no lo cuentes, pues podría ser peligroso, ¿qué harías?
Un escalofrío lo recorrió, ¿podría Luna querer decirle quien era?
-¿Peligroso en qué sentido?
-En el peor, si Voldemort llegase a enterar…
Dejó de escucharla en el acto, sintió que un miedo inmenso creció en su interior, Voldemort, se había olvidado por completo de ese detalle, no podía sincerarse con Luna, de hecho ya de por sí el saber él mismo quien era ella, la ponía en peligro.
Se percató de que esta seguía hablando, y no obstante no escuchaba lo que decía, él era consciente de la identidad de Luna y también de los del pasado, ¿podría ocultarlo?, tenía que impedir que este se enterase y lo más importante, no podía decirle nada a Luna sobre quien era él.
Al menos hasta asegurarse de que Voldemort no podía enterarse, no obstante una frase atravesó su mente como un latigazo.
"-Pues lo es, Potter."
NO.
A su mente vino el recuerdo de cuando fue a ver la casa de Godrig con Luna, cuando descubrió quien era ella, cuando tras pensar que era imposible que ella fuese su hija, este le respondió con esas palabras.
Rápidamente y asustado se alejó de ella, un pensamiento lo envolvió, ¿era posible que ese despreciable la hubiese traído hasta ese tiempo?, ¿podría haber traído también a los del pasado?, ¿era así como habían llegado?, ¿cómo es que él era consciente de la identidad de Luna?, ¿cómo era posible que supiese que ella era su futura hija?
-¿Qué te ocurre?
La voz asustada de ella lo obligó a intentar calmarse, debía protegerla, ¿pero cómo?, enseguida recordó que había aceptado la proposición de Voldemort, y se tranquilizo, este le había asegurado que si se unía a él, salvaría a quién él desease salvar.
Con sus ojos fijos en los de Luna, fue el primer nombre que añadió a la lista.
"OPV"
-Lil, ¿estás bien amiga?
-Cinco veces Lice, ha intentado matarlo cinco veces.
-Pero no lo ha logrado Lil, y eso es lo importante, pese a todos sus intentos, ese despreciable no ha conseguido acabar con él.
Miró a su mejor amiga, ella no parecía percatarse de lo importante de esa frase, ¿por qué Voldemort centraría tantos intentos en matar a un muchacho?
-Lice no te das cuenta.
-¿De qué Lil?, ¿qué sucede?
Unas lágrimas escaparon de sus ojos a la par que decía:
-Lice, ¿por qué Voldemort intentaría por todos los medios acabar con mi hijo?, ¿por qué no dejarlo en paz y ya?
Alice la miró desconcertada sin pillar el punto, ambas se habían marchado a su cuarto tras escuchar la conversación que Harry mantenía con la sobrina de Malfoy.
-No lo sé amiga, quizás Neville…
-¿Por qué no le preguntas?, puede que él sepa algo.
-Puedo intentarlo Lil, pero según Neville, él no es un gran amigo de tu hijo y el resto, de hecho por lo que me explica a veces, él se unió más a ellos en quinto año.
-Inténtalo por favor.
-Lo haré, pero ahora debo marcharme, y creo que tú también, me imagino que estarás deseosa de ver este partido de Quidditch.
Ante esas palabras la miró desconcertada, Alice sabía que no le agradaba el Quidditch:
-¿Por qué lo dices?
-¿Cómo, no lo sabes?, hoy jugamos contra Gryffindor, James solicitó ser el buscador en este partido. Lily, hoy nos enfrentamos contra el equipo de Harry.
Un pequeño cosquilleo la recorrió, así que James y Harry jugarían por primera vez uno contra el otro, sonrió de medio lado, no pensaba faltar a ese partido.
Acompañó a Alice a los vestuarios, encontrándose por el camino con el resto de los jugadores, en cuanto localizó a quien le interesaba no dudo en correr a su lado:
-Harry, Harry, he venido a verte jugar.
Este ni siquiera le sonrió, tan solo hizo una pequeña afirmación con la cabeza:
-Seguro que sí, si me perdonas, he de salir al campo.
-¿Qué te pasa últimamente conmigo?
-Nada.
Declaró secamente y sin más la esquivó y se marchó por el camino que lo llevaba al campo de Quidditch.
-¿Os habéis peleado?
La voz de James le llegó desde atrás:
-Ojala fuera eso, no sé qué demonios le pasa.
-Tranquila, le bajaré un poco los humos en el partido. –al girarse para mirarlo, se encontró con los labios de este, enseguida respondió al beso: -Deséame mucha suerte.
-Lo siento, pero esta va con otra persona.
Dijo mirando de reojo al campo, James siguió su mirada y frunció el ceño:
-Y lo peor es que no me puedo enfadar.
Sonrió feliz, y le regalo un beso en la mejilla derecha para después marcharse a las gradas, en mitad del camino paró en seco, ¿y a qué grada iba?
-¿Confusa?
La voz de Hermione le llegó desde atrás, cuando se giró se la encontró acompañada de Malfoy y la sobrina de este.
-Hola, ¿cómo es que estáis juntos?
-Cosas que pasan, ¿por qué estás aquí parada?
-No estoy muy segura de a qué equipo animar.
-Me temo que ese problema lo tienen más de una persona. ¿Qué te parece acompañarme a mí?
La voz de Severus la sorprendió, y no fue a la única, pues todos los presentes se tensaron en el acto, exceptuando la sobrina de Malfoy:
-¿Puedo acompañarlo yo también?
Dijo la niña sin más, Severus la miró desconcertado y ella sonrió:
-Por supuesto que sí.
Le dijo a la niña, mientras recibía una mirada reprochadora por parte de Severus, ella rompió a reír:
-No seas huraño Sev, y disfrutemos de este partido.
-Ojala se estrellen ambos buscadores.
Declaró este sin más, Hermione abrió los ojos sorprendida, mientras que Malfoy parecía no estar muy seguro de saber que pintaba allí, y mucho menos lo que estaba sucediendo.
Juntos llegaron a las gradas de Hufflepuff, y cada cual se colocó en un sitio diferente, ella y Severus se embarcaron en una animada charla mientras daba comienzo el partido.
-¿Quieres sentarte mejor aquí Luna?
Escuchó que preguntaba Malfoy, ella prestó atención a las tres personas a su lado, no obstante, en cuanto el partido dio comienzo toda su atención se lo llevo el mismo.
Sus ojos solo se fijaban en dos figuras que sobrevolaban el campo, parecían estar pensando exactamente lo mismo pues volaban casi igual. De repente algo pasó que ambos se pararon en seco uno enfrente del otro y parecían estar discutiendo en mitad del campo.
-¿Qué se supone que hacen?
Escuchó que decía Severus a su lado, de repente Malfoy, se levantó de su asiento y se acercó a la barandilla.
-¿En qué está pensando Potter?, tiene la Smith ante sus narices y no la coge.
Prestó atención al campo y se percató de que era cierto, no obstante ni Harry ni James parecían haberla notado.
-Evans la ha visto.
Escuchó que decía Hermione poniéndose de pie.
Sin embargo la forma en que se lanzó hacía Harry no parecía ser la más segura:
-No la ha visto, quiere derribar a Potter de su escoba.
Un pitido se escuchó en el campo en cuanto James colisionó contra Harry en el aire, el segundo había quedado agarrado de una mano de la escoba de milagro.
-¿En qué está pensando?
Escuchó que decía Hermione furiosa, Malfoy a su vez miraba de reojo a Luna que no parecía dejar de mirar al campo más específicamente a Harry en su escoba.
Tanto Ginny Weasley como su hermano Ron, llegaron al lado de Harry en tiempo record, Ron lo ayudó a subir a su escoba.
Se sancionó a Ravenclaw con dos tiros libres para Gryffindor y una advertencia para James.
Miró a James furiosa, pero se encontró con que este fulminaba a Harry con la mirada, mientras que Harry sonreía socarronamente, ¿qué estaba pasando entre esos dos?
El partido siguió su curso, no obstante se palpaba en el ambiente la enemistad entre ambos buscadores, de repente Granger pareció comenzar a sentirse mal:
-Yo, tengo que… ahora vuelvo.
Sin más echó a correr con una mano tapando su boca. Enseguida se percató que Malfoy miraba hacía el campo y maldiciendo la siguió. ¿Por qué últimamente esos dos estaban siempre juntos?
-Ahora vuelvo.
Y sin más se puso en pie para seguirla de cerca.
Divisó a Malfoy entrando en el baño de mujeres, lo cual le sorprendió bastante, no obstante lo siguió, y apoyándose donde la puerta se quedó a escuchar:
-Maldita sea Granger, ¿qué demonios te pasa?
Escuchó como Hermione parecía vomitar y tras unos instantes escuchó que salía del lavabo.
-Me encuentro algo indispuesta eso es todo.
-Llevas dando esa excusa toda la maldita semana, estoy arto de tener que seguirte a los lavabos de mujeres cada dos por tres.
-¿Qué más te da a ti?, lo que me pase no es de tu incumbencia.
-Me guste o no, lo es, te recuerdo que soy como tu maldito guardaespaldas.
-No por decisión mía eso te lo aseguro, por tu culpa Ron se la pasa evitándome, cree que tengo algo contigo.
Malfoy rompió a reír:
-Definitivamente el Weasley es un ciego, no es a mí a quien debería temer, sino a su querido amigo Potter.
-¿Estás seguro de eso?, porque no sé yo si a Ron le agradará mucho enterarse de tus encuentros con su hermana pequeña.
-Eso se terminó Granger. Entre la pobretona y yo no hay nada, no obstante tú sí que deberías preocuparte, después de todo esa ilusa está obsesionada con el elegido, tu amorcito.
-Harry no es mi amorcito Malfoy, es…
-¿Entonces por qué todo esto?, tiene que haber una razón de peso para tener que estar cuidando de ti. Es evidente que tiene que ver con Potter, ¿por qué sino Voldemort te tomaría como un objetivo?, lo único que mueve a ese despreciable a fijarse en una sangre sucia es que pueda sacar algún provecho de ello. Y el único motivo que podría llevarlo a querer tenerte, es conseguir de rebote a Potter para él.
-¿Conseguir a Harry?, ¿de qué estás hablando Malfoy?, Voldemort desea a Harry muerto, no con él.
-No es eso lo que le dijo la última vez que se encontraron Granger, este le ofreció un trato a Potter, en el que solo pedía una cosa, tenerlo como su aprendiz. Creo que está pensando en convertir a Potter en el próximo señor tenebroso.
¿Sabes?, desde niño me habían hablado de Potter, pero no como el salvador del mundo, sino como el que quizás podría relevar al señor tenebroso, pues, ¿quién con un año de edad se ha salvado de un Avara Kedabra o a vencido al mago más tenebroso de todos los tiempos? Los mortifagos creían posible que Potter se convirtiese en alguien a quien seguir ciegamente.
Su respiración se cortó en el acto, ¿Harry aprendiz de Voldemort?, ¿qué demonios estaba diciendo?
-Eso es…
De improvisto Hermione volvió a vomitar, escuchó como Malfoy maldecía y al asomarse, se percató de que obligaba a Hermione a inclinarse hacia delante y colocaba una mano en su frente apartando así de camino su pelo.
-Ahora enserio Granger, no puedes seguir creyendo que me voy a tragar siempre tus estúpidas excusas, ¿qué demonios te sucede?, ¿acaso te han lanzado una maldición o algo?, la única vez que vi a una persona en un estado parecido al tuyo, fue cuando mi madre…
Se calló en el acto y ella se atrevió a mirar al interior del lugar, Malfoy se había separado de Hermione y miraba su vientre:
-¿Estás embarazada?
-¿De qué estás hablando?, eso es imposible yo no…
Volvió a tener arcadas, no obstante no parecía tener nada más para dejar salir, mientras que Malfoy decía:
-Hace unos años, mi madre quedó embarazada por segunda vez, pero tras los tres primeros meses, después de estar casi todos los días vomitando y encontrándose mal, comiendo más de lo habitual y pálida, tuvo un aborto.
¿Es eso?, ¿estás embarazada?
Sorprendida vio como Hermione apartaba la mirada de Malfoy y miraba hacia otro lado:
-No lo sabe nadie, bueno, solo McGonagall, la enfermera, Remus y su esposa.
-¿Cómo es eso posible?, se supone que esto es considerado motivo de expulsión de Hogwarts, además, ¿por qué ocultarlo tan celosamente?
-No quieren que Lestrange se entere, es la nueva encargada de las medidas disciplinarias, consideran que podría torturarme hasta hacerme perder al bebe. No soy muy del agrado de tu tía Malfoy.
-Eso no me explica porque tengo que estar yo de niñera.
Pudo ver como Hermione se conseguía poner en pie, el color parecía haber vuelto a su rostro y parecía que las nauseas habían terminado por pasar.
-Yo tampoco termino de entenderlo.
-Pienso que con tener a tu pobretón y a Potter cerca bastaría.
-Ninguno sabe de mi estado.
Eso pareció pillar por sorpresa a Malfoy:
-¿Ni siquiera Weasley?, ¿por qué él desconoce el hecho de que va a ser padre?, ¿piensas ocultárselo?
Vio como Hermione se mordía el labio inferior después de lavarse la cara y se miraba al espejo, Malfoy la miró a trabes del mismo. De repente este abrió los ojos al máximo y retrocedió:
-No, no es posible, o maldita seas Granger, ¿por qué me habéis metido a mí en esto?
-Yo no he metido a nadie, McGonagall consideró que eras el más indicado.
-¿Y eso por qué?, maldita sea, no me agradas y Potter mucho menos, por qué diantres tengo que ser yo quien se encargue de cuidar a su bastar…
Calló sus palabras y su respiración se agito:
-Maldita manipuladora, lo sabe, lo sabe y la muy bruja por eso lo ha hecho.
-¿Lo sabe?, ¿qué sabe?
-Nada, maldita sea, nada, será mejor que volvamos cuanto antes a las gradas.
-No espera, Malfoy, ¿de quién estabas hablando, y de qué?
Un pitido alargado los sobresaltó a los tres, este anunciaba el final del partido, al ver que los dos se acercaban echó a correr, ¿qué se supone que significaba todo eso?, ¿era posible que él bebe que Hermione esperaba fuese de su hijo?
Ese pensamiento la dejó unos instantes sin respiración, pues si eso era así, quería decir que Hermione portaba a su futuro nieto o nieta. Abrió los ojos sorprendida, solo tenía diecisiete años, y ya iba a ser abuela, bueno técnicamente ella no, su yo futura, la que estaba muerta, la que nunca llegaría a conocer a esa criatura.
Un sudor frío la envolvió, ¿acaso habían sido llevados a ese tiempo, para darles la oportunidad de poder conocer a las personas, con las que se les negaría vivir en el futuro? En cuanto llegó al campo de Quidditch se detuvo en seco, ambos equipos rodeaban a dos figuras que parecían decididas a molerse a palos.
De improvisto, Severus apareció en escena acompañado por Remus, ambos apartaron a la gente y ante ella se encontró con que Harry y James se encontraban en el suelo peleándose.
Severus cogió a Harry de la túnica de Quidditch y tiró de él con fuerza para lanzarlo contra Remus que lo sujeto en el acto, James por su parte se puso en pie solo, y parecía dispuesto a lanzarse de nuevo contra Harry.
-Maldito miserable, ¿quién te has creído que eres?
-Solo atrévete a acercarte una sola vez a mí y te lo demostraré.
-Harry, ya está bien.
Escuchó que decía Remus mientras sostenía a este con todas sus fuerzas, Harry lo miró furioso:
-Y tú suéltame, no quiero que vuelvas a tocarme.
Como pudo consiguió soltarse del agarre de este y tras fulminar a James con los ojos se marchó de allí, no sin antes recoger su escoba.
"OPV"
-Así que aquí te escondes.
Se apoyó en la pared mientras lo observaba mirar desde la torre de astronomía, ni siquiera se había tomado la molestia de cambiarse el uniforme de Quidditch, eran cerca de las diez de la noche y ni había bajado a cenar. Cuando escuchó su voz, se giró rápidamente a mirarlo:
-Sirius, ¿qué haces en Hogwarts?
-Vine a verte jugar, estaba en las gradas con Remus, ¿qué se supone que te pasó?
Apartó la mirada de él y volvió a mirar hacía el exterior, no obstante vio como este se aferraba al alfeizar con ambas manos.
-No fue mas que una discusión, ya esta.
-No me pareció eso, y mucho menos después de cómo trataste a Remus.
-Estaba enfadado sí, ¿tú nunca lo estás?, es más, ¿qué haces aquí?, se supone que nadie debía saber que estás…
Calló sus palabras, y no pudo evitar sonreír de medio lado, era evidente que pese a querer tratarlo igual que a Remus, no lo conseguía, él, le importaba demasiado.
-Eres muy simpático ¿sabes?, sin duda igualito a tu madre. Respondiendo a tus preguntas desagradecido, vine como te dije a verte jugar, y sobre lo de que nadie sepa que regresé, no fue una decisión tomada por mí, sino por Remus y el resto, lo cual significa que carece de valor.
Ya fui manejado bastante estos años atrás, ahora tomaré las riendas de mi vida, y en ellas estás tú y tus problemas y preocupaciones.
Eso pareció calmarlo, lo vio suspirar y maldecir por lo bajo, para seguidamente quedarse callado:
-¿Qué te traes con Evans?, es la primera vez que te veo tan molesto.
-Solo, no lo nombres.
La voz con la que habló lo desconcertó, ¿qué se supone que pasaba?
-¿Qué harás?, ¿Lucharás entonces?
-Sí, por supuesto.
Ambos se sumieron en un silencio absoluto, esperando a que este le volviese a hablar, según le había estado diciendo Remus, Harry, lo necesitaba y al parecer mucho. Su amigo licántropo había estado esos últimos días de los nervios, ya no solo porque Nymphadora estaba teniendo contracciones y dolores, sino por algún motivo que no había querido decirle.
Por su parte su mente, había conseguido estructurar todo en su sitio, y sabía que en esos momentos debía estar al lado de Harry, pues en breves no podría seguir ahí. No Estaba muy seguro de cuando sería el día, solo que no faltaba mucho, agradecía haber aparecido antes de que todo saliera al revés.
-Sirius, ¿puedo contar contigo?
Esa pregunta lo desconcertó, miró a este un momento, y tras unos segundos de observarlo, se fijó en un sobre que sostenía entre sus manos, ¿cuándo le había llegado?, ¿lo había tenido en todo ese tiempo?
- Siempre, no dudes de eso.
Vio como formaba una sonrisa torcida en sus labios y asintiendo declaró:
-¿Si supieras algo que me concierne, me lo harías saber?
-¿Algo que te concierne?, ¿a qué te refieres Harry?
-No es nada en concreto, solo deseo saber si tú me contarías todo, fuese lo que fuese, sin importar lo peligroso que pudiera resultar para ti y para mí.
-Creo que respondí a esa pregunta hace unos años, cuando discutí con Molly y el resto por no querer contarte nada.
Lo vio asentir, y tras unos instantes declaró:
-Es posible que no lo comprendas en un inicio, pero si tienes la oportunidad, pregúntale a Remus los motivos, estoy seguro de que te dirá.
-¿De qué estás hablando?, ¿los motivos de qué?
Harry sacó su varita y lo apuntó con ella, eso lo dejó congelado en el lugar, ¿qué demonios estaba haciendo?, ¿ese era realmente Harry?
-¿Qué…?
-Desmayus.
El hechizo le dio de lleno en el pecho y mirando por última vez a Harry, cayó al suelo inconsciente.
"OPV"
Abrió los ojos asustada y sudando, tenía que hablar con alguien, pero ¿con quién?, ¿a quién podía contarle ese sueño que se repetía una y otra vez?
Se mordió el labio inferior y miró a su alrededor, todas eran alumnas de primer año de Slytherin. Fijó sus ojos verdes en la puerta, ¿se molestaría su tío Draco si lo buscaba?
Sin importarle si ese era el caso, salió de la cama y corrió fuera del cuarto, al llegar a las estancias de los chicos de séptimo, llamó a la puerta. La recibió Goyle, uno que hablaba con su tío de vez en cuando, pero que últimamente parecía ignorarlo y creerse superior.
-¿Qué buscas aquí mocosa?
-Mi tío Draco ¿está?
Este la miró despectivamente y declaró:
-No, así que largo.
No tardó en obedecer, no porque este se lo mandase, sino porque necesitaba ver a su tío, ¿dónde podía estar este a esa hora?, según creía, esa noche no tenía guardia.
Tras pensárselo mucho, decidió que encontrarlo era más importante que cualquier castigo que pudieran ponerle. Tras ponerse una sudadera y un pantalón con sus zapatillas de deporte, salió de la sala de Slytherin a toda prisa.
Su carrera la llevó a recorrer todos los pasillos que siempre recorría, no obstante no sirvió de nada, no encontró a este, pero lo que sí localizó, o más bien la localizó a ella, fue la señora Norris, la gata comenzó a llamar a su dueño con un maullido mucho más fuerte que el gato de su madre.
Crookshanks, el cual siempre había sido un gato cariñoso, al menos con ella y sus padres, su tío Ron no podía decir lo mismo. En su carrera por huir de esta, acabó en una zona del castillo que no conocía en absoluto.
-NO, Ya está bien Ronald, no más, ¿ha esto has estado jugando todo este tiempo?
-Ahora resulta que yo he sido el que ha estado jugando, no me vengas con estupideces, si alguien estuvo jugando con alguien fuiste tú, me hiciste creer que me querías siendo todo mentira.
-¿Mentira?, ¿acaso eres consciente de lo que he perdido por estar contigo?, por elegirte en primer lugar, para esto.
-Granger tranquilízate, si sigues así podrías…
-Me importa bien poco Malfoy, y tú Ron, eres un maldito despreciable, creí ciegamente en que me querías, en que nunca serías capaz de…-escuchó que ella callaba para seguidamente declarar: -¿Y tú no tienes nada que decir?
La señora Norris apareció en ese instante y comenzó a maullar de nuevo, asustada salió de donde estaba y corrió hacía su tío y su madre, enseguida distinguió a su tío Ron, y a su tía Luna.
-Lo siento Hermione, te juro que yo no quería seguir con esto, intenté detenerlo pero…por favor no me juzgues, recuerda lo que me prometiste, recuerda que…
-Eso te lo prometí antes de descubrir que te acostabas con mi novio. ¿Cómo pudiste ser tan rastrera de atarme a una promesa así, pese a lo que estabas haciendo?
Su tía Luna rompió a llorar mientras apartaba la mirada de su madre.
-¿Qué haces aquí Luna?
La voz de su tío la obligó a mirarlo ahora a él, este estaba sorprendido de verla allí, ambos se apartaron un poco y ella declaró:
-Te estaba buscando, hay algo que necesito contarte.
-¿Ahora?, ¿no puede esperar?, tenemos unos cuantos problemillas entre manos en estos…
-Sí ahora, lo que sucede es que…
Calló en el acto al sentirse de repente mareada, volvía a sentir que todo su cuerpo ardía, y antes de darse cuenta cayó inconsciente en brazos de su tío, el cual la miraba asustado, y pasaba su mirada de ella a su madre.
"OPV"
-¿Y yo que sé que mosca le picó?
Recriminó furioso por trigésimo-tercera vez, cerró el ojo derecho cuando sintió de nuevo que le aplicaban el calmante en el mismo.
-Algo tuviste que decirle, Harry no se pone así por nada.
-¿Decirle?, pero si el que me provocó fue él.
Miró al Remus de ese tiempo, el cual no parecía satisfecho para nada con su respuesta:
-¿Por qué no vas a interrogarlo a él?
-Alguien más está en ello.
-¿Quién?
Preguntó interesado, este frunció el ceño:
-Sirius.
-¿Yo?
Escuchó que preguntaba su mejor amigo desconcertado.
-Sí, él podrá sacarle a Harry lo que le…
La puerta de la enfermería se abrió de golpe, por esta entró Sirius fulminando a Remus con la mirada:
-¿Qué demonios está pasando aquí?
-¿Aquí?, ¿a qué te refieres Sirius?
-Tú sabrás, Harry, me dijo que te preguntase lo que estaba pasando.
-¿A mí?
Remus parecía completamente perdido y no entender absolutamente nada de nada.
-Si a ti, a no ser que exista otro Remus y yo no lo sepa.
El claro enfado en la voz de este, pareció alertar a Remus, vio como este bajaba su mirada hacía algo que Sirius sostenía en sus manos y que volvía a mirar a Sirius a los ojos.
-¿Quién te dio el…?
-¿Tienes que preguntar?, te recordaba más inteligente, aunque no lo eres tanto, ¿de verdad creíste que podrías mentirle tan descaradamente?, ¿De quién fue la brillante idea de ocultarle todo?
Sirius parecía furioso, y apunto de golpear a Remus en cualquier momento:
-Mía señor Black, la idea fue Mía.
Todos a una miraron hacía la puerta, la profesora McGonagall se encontraba en esta y miraba a Sirius seriamente, este apretó los puños con fuerza y la encaró:
-¿Y en qué estaba pensando para hacerlo?, no cree que ya han cometido demasiados errores en el pasado, como para saber en qué desembocan estas tonterías.
-¿A qué te refieres Sirius?
Su voz salió de sus labios sin pretenderlo, recibió los ojos de Sirius heridos y reprochándole algo, sin entender, este tan solo declaró:
-Espero que estéis satisfechos, lo habéis perdido.
Sin más tiró a los pies de Remus un pergamino, este se agachó para recogerlo y enseguida notó que palidecía.
-No, esto tiene que ser una broma, él no puede…
-Pues puedes apostar a que es cierto. Voldemort decidió cambiar de idea, ahora no quiere matarlo, parece ser que prefiere sacar provecho.
-NO.
El grito provino una vez más de la puerta de la enfermería, en esta se encontraba Hermione, acompañada de Malfoy, el cual cargaba con su sobrina en sus brazos, enseguida percibió como los ojos de Sirius recaían sobre la pequeña y seguidamente sobre Malfoy.
Lo vio apretar el que ahora sabía era el mapa del merodeador y se percató de que había otro pergamino en sus manos. Cuando volvió a mirarlo, noto que no dejaba de vigilar a la sobrina de Malfoy, ¿por qué?
