Muy buenas a todos, aquí tenéis el nuevo cap de este fic, espero lo disfrutéis, el pobre Ron comienza su martirio:

Guest: Hola, me alegra que te esté gustando la historia, la verdad es que me alegra mucho ver que levanta tanta expectación, espero disfrutes de este nuevo capítulo, sobre Malfoy, nos queda mucho que ver de este chico ;)

Sobre lo de Smitch o Snitch, la verdad es que siempre que escribo la palabrita, meto la pata en algo jajaja, con respecto a los hechizos, es que la verdad es que algunos se las traen, no obstante, tengo una guía de los mismos y suelo mirarlos por ahí, si hay alguno mal escrito sorry, procuro evitarlo, incluso consulto en el diccionario de Harry Potter, para subsanar cualquier error.

Espero que te siga gustando la historia, nos vemos, muchas gracias por leer y comentar se agradece mucho y no dudes en avisarme si ves algún error garrafal, estaré encantada de solucionarlo si me es posible. Buybuy ;)

Uno menos.

Abrió y cerró los ojos sintiéndose perdida y sumamente cansada:

-Despertaste, ¿cómo te sientes?

Miró a su lado al reconocer la voz de su tío e intentó sonreír, no obstante no pudo hacerlo, no tenía fuerzas ni para eso.

-¿Me escuchas Luna?

Asintió lentamente y volvió a mirar al techo, cerró los ojos de nuevo sin poder mantenerlos realmente abiertos, y de nuevo sintió que toda ella pesaba lo indecible, tenía que descansar, que dormir.

-Esto no puede seguir así, lleva una semana que no hace más que dormir, se despierta unos segundos y vuelve a caer.

-¿No podemos hacer nada?

Sintió que su corazón daba un vuelco y abrió los ojos de nuevo:

-¿Qué?, juro que es la primera vez que veo esto, no comprendo que está sucediendo.

-Pues algo habrá que hacer, no podemos seguir así.

-Señor Black, le aseguro que hago todo lo posible, es usted peor que Malfoy y Potter juntos.

-¿Por qué te preocupas tanto por ella Sirius?

-Eso es asunto mío, voy a buscar a un sanador de san Mungo.

Escuchó que este se levantaba, más antes de que lo hiciera alargó su mano y se giró a mirarlo.

Consiguió apretar la mano de este antes de que terminara de alejarse, sorprendido Sirius se giró a mirarla:

-¿Luna?

De nuevo escuchó la voz de su tío Malfoy, más precisaba hablar con Sirius, decirle lo que sabía, tenía que hablar antes de volver a dormir:

-Tienes, que ayudarlo.

-¿Qué?, ¿de qué hablas pequeña?

Se acercó a ella aferrando más su mano, en cuanto vio esos ojos fijos en ella, sintió una pequeña descarga, ¿por qué veía su nombre reflejado en un pergamino viejo?, ¿por qué veía su nombre completo?

De repente la imagen cambió y se encontró en mitad de un claro, era un bosque, uno que conocía muy bien.

Miró a su alrededor y sintió una pequeña descarga recorrerla, al abrir los ojos, se encontró de nuevo con los grises de Sirius:

-Ayúdalo, por favor, tienes que salvarlo.

Sirius se acercó más a ella, era evidente que acababa de comenzar a susurrar:

-No te oigo pequeña.

En cuanto Sirius t6erminó de acercarse tomo algo de aire y declaró:

-Tienes que ayudarlo, no puedes permitir que pase.

-¿El qué?, ¿a quién?

-A mi padre.

Supo que la había entendido porque se retiró rápidamente y la miró alarmado, parecía indeciso:

-¿A tu…?—comenzó a negar: -¿No sé a quién…

-Lo sabes, sé que lo sabes, has visto quién soy en un pergamino, acabo de verlo.

-¿Qué acabas de verlo?

Sirius retrocedió dos pasos y la miró sumamente asustado:

-¿De qué está hablando?, ¿qué sucede Sirius?

-No pierdas tiempo, sino será demasiado tarde, dile que lo espero, que no vuelva a dejarme.

Sirius abrió los ojos al máximo y tras unos instantes asintió y acercándose a ella detectó la seriedad y determinación que ella en alguna ocasión había contemplado:

-Puedes apostar que lo traeré a rastras si es necesario.

Sin más le dio un beso en la frente y comenzó a alejarse, ignoró a todas las llamadas y preguntas y salió de la enfermería, sabiendo que él era una de las pocas personas que podía traerlo de regreso, cerró los ojos algo más calmada, Sirius podría, él ayudaría a su padre antes de que fuera demasiado tarde, estaba segura de ello.

Sin conseguir la fuerza necesaria para volver a abrirlos cayó de nuevo en un profundo sueño, sabía que debía descansar.

"OPV"

-¿Se puede saber que pretendes?

-Tengo que encontrarlo, ¿qué más?

-Sirius, no servirá de nada, y aquí te necesitamos más.

-Estás equivocado, hay algo que tengo que hacer sin demora, y antes de eso, Harry tiene que estar aquí.

-¿Qué se supone que tienes que hacer?

Se detuvo unos instantes y miró a Remus que seguía apoyado en el marco de la puerta de su habitación. ¿Sería buena idea contarle?

Evidentemente Remus no había sido informado de nada, lo que se preguntaba era el porqué de esa decisión, no obstante ¿quién era él para hablar si todo el mundo había callado?

Estaba seguro de que había una razón para no decirle, ¿pero cual era?

-No puedo dejar que te marches, hay alguien que te necesita más que Harry en estos momentos.

-¿De qué hablas?

Remus lo miró por unos instantes, parecía estar debatiéndose entre decirle o no algo, tras un rato suspiró e ingresó en la habitación, se sentó en la cama y declaró:

-Sirius, hay una cosa más que Harry no sabe.

Frunció el ceño molesto, ¿qué otra cosa le habían ocultado?, ¿por qué lo habían hecho?

-Sorpréndeme, aunque no creo que puedas hacerlo la…

-Hermione está embarazada.

Vale, debía reconocerlo, lo había conseguido, miró a este desconcertado, ¿qué podría importarle a él que Hermione estuviese embarazada?, la chica era simpática y sin duda un gran apoyo para Harry, pero si debía escoger entre el o la bebe de Hermione y Harry, obvio escogería a Harry.

-Harry no sabe nada, los únicos que lo sabemos somos McGonagall, Nym, Malfoy, yo y ahora tú.

-Remus, es cierto que aprecio a Hermione, pero sinceramente no creo que pienses que voy a escogerla por encima de…

-Del padre sí, es precisamente eso lo que espero.

Descruzó los brazos cuando escuchó esas palabras, ¿del padre?, ¿qué padre?, se había perdido, Remus no lo miraba solo miraba a sus manos entrelazadas.

-Perdona Remus, pero no te sigo, puedo apreciar mucho a Hermione y Ronald, pero, no…

Remus lo miró entre sorprendido y como si fuese estúpido, eso lo enfadó:

-No se si te estás haciendo el idiota a propósito, o es que en serio no quieres entender lo que te estoy diciendo.

Frunció el ceño y lo miró fijamente, ¿a qué venía que lo insultara ahora?

-Mira, no tengo tiempo para perderlo en estas estupideces, di lo que tengas que decir y ya.

-No quieres verlo, Sirius, el hijo no es de Ron, Hermione está embarazada de Harry, en unos seis meses, Harry será padre.

Definitivamente algo en su cabeza no estaba bien, o mejor dicho en sus oídos, ¿qué diablos acababa de decir Remus?, Harry-Padre, esas palabras ya las había escuchado antes.

"Sé que te será algo difícil de creer, incluso a mí me costó llegar a creerlo, pero te dejo el mapa para que te sea más fácil, no sé el motivo de porqué esto sucedió y si te es posible, me gustaría que intentaras averiguarlo por mí.

De todos los que me rodean solo puedo confiar en ti, ya no hay nadie a quien le pueda pedir algo tan grande, todos han perdido el derecho de que deposite mi confianza en ellos.

Primero te diré, que esos que dicen venir de dios sabe donde, mienten, aunque no te sorprendas, al parecer todo el mundo miente, al menos a mí.

Esos seis hipócritas que incluso se quisieron hacer pasar por amigos míos, son Remus, Peter, James, Lily, Alice y tú. ¿Cómo es posible que estéis en este tiempo?, no lo sé, ¿es posible que recuerdes algo?, deseo pensar que no es el caso, que no recuerdas nada de ese viajecito vuestro.

Te confieso que cuando me enteré, la noticia no me cayó nada bien, todos a mi alrededor eran conscientes de ello menos yo, yo era el único idiota que seguía en la ignorancia.

Pero eso ya carece de importancia, si todos han deseado desplazarme que así sea, solo hay una persona que te pido que cuides por mí, que la vigiles y ayudes en lo que precise.

La sobrina de Malfoy, esa pequeña de cabello cobrizo y ojos iguales a los míos, esa pequeña que no sé cuando llegará a mí, pero que por lo que cuenta sí que llegará, cuídala por mí, ayúdala, y si te es posible, haz que regrese, que vuelva a donde pertenece.

Haz que confíe en ti como no ha podido confiar en mí, sé que lo hará, se parece a mí en muchos aspectos, por si no entiendes mi pedido te diré su nombre, espero que con ello lo encajes bien.

Luna Jane Potter.

Por si tu mente es reticente a captar lo principal de ese nombre, te recalcaré el apellido Potter, eso y muchas otras cosas que me ha ido diciendo a lo largo de todo este tiempo, me han hecho estar seguro de ello.

Esa pequeña es mi futura hija, ¿por qué está aquí, cómo llego, para qué?, son cosas que debo averiguar, pero sobre todo necesito cerciorarme de que no tiene nada que ver con Voldemort.

Sé que suena realmente raro, Harry-Padre, ¿ya?, evidentemente no es el caso, pero como si lo fuera, pues ella está aquí y ahora.

Otro pedido que te hago es que confíes en mí y que pese a todo lo sucedido cuides de los que han sido traídos a este tiempo, si a ellos les pasa algo en este tiempo, no creo que necesites que te diga lo que eso podría significar en el tiempo en el que nos encontramos.

Confío en ti, espero que nos volvamos a ver."

-Oye, ¿estás bien?, sé que es una noticia algo impactante, pero creí que solo el padre se quedaría en Shock al recibir la noticia.

-No lo sabe.

Declaró mirando a Remus, este negó, y se enfureció:

-¿Cómo has podido callarte algo así?, ¿cómo no se lo has dicho?

Su voz sonó furiosa y Remus se puso en pie rápidamente y lo encaró:

-¿Qué más querías que hiciera?, no podía decirle, si se entera Voldemort también lo sabrá, no podemos correr ese riesgo innecesario.

-¿Eres tonto o qué?, si Harry hubiese sido consciente de que Luna estaba por nacer nunca se hubiese alejado de aquí, ella era la única baza pata retenerlo a este lado.

Remus lo miró desconcertado:

-¿De qué estás hablando?, ¿qué Luna?

-¿Quién más?, La hija de Harry y Hermione, Luna Jane Potter.

Remus entrecerró los ojos y declaró:

-¿De qué estás hablando?, ¿cómo es posible que sepas que será una niña?

-Definitivamente te has golpeado la cabeza o algo, ¿te has olvidado de la pequeña de once años que está en Hogwarts?, ¿la supuesta sobrina de Malfoy?

Remus lo miró desconfiado:

-¿De qué hablas tú?, ¿Supuesta sobrina de Malfoy?, ¿es que acaso no lo es?

Vale, ¿cómo era posible que Remus fuese consciente de la identidad de los del pasado pero desconociera quien era la pequeña en realidad?

-No es la sobrina de Malfoy, Remus, ella es la hija de Harry, vino del futuro, del mismo modo que nosotros vinimos del pasado.

-Eso es impo…yo lo sabría, ¿Quién te lo ha dicho a ti?

-Harry, él me encomendó que la cuidara, por eso no me he movido de su lado, me pidió que protegiera a su futura hija.

-¿Harry?, ¿por qué no me dijo na…?

No terminó su frase porque lo fulminó con la mirada, ¿tendría la cara de reclamar que su ahijado no hubiese confiado en él?, no, Remus calló al percatarse que no tenía derecho a ello y frunció el ceño muy molesto, demasiado:

-¿Qué pasa?

-Snape y McGonagall, eso pasa, ellos saben quien es la niña, pero ninguno me lo ha contado.

-¿Cómo estás tan seguro de eso?

-Porque si no, no me explico porque McGonagall pondría a Draco Malfoy a cuidar de Hermione, a no ser que ella fuese completamente consciente de que Malfoy no se negaría jamás a hacerlo.

-¿Draco Malfoy está cuidando de Hermione?

-Sí, yo tampoco apoyé esa idea, pero aunque de mala gana al principio, Malfoy está cumpliendo, no se separa de Hermione y ahora ya sé el motivo y tiene nombre.

Luna. Pero si ese es el caso, entonces quiere decir que Malfoy es consciente de la verdadera identidad de la pequeña, lo que no me cuadra es, ¿cómo es posible que la niña adore a Malfoy si es la futura hija de Harry?, ¿cómo es posible que Malfoy la adore como lo hace si sabe que es hija de Harry?

Para ser sincero consigo mismo, esas mismas preguntas acababan de dejarlo descolocado, era sabido que Malfoy y Harry se odiaban, ¿cómo era que habían terminado tan unidos en el futuro para que la hija de este adorada a su mayor enemigo?

-¿Qué vas a hacer ahora?

Miró a Remus un tanto perdido y seguidamente frunció el ceño, eso mismo, ¿qué iba a hacer ahora?

El padre le había pedido que cuidara a la hija, y la hija que le trajera de vuelta al padre, ¿y ahora que maldita cosa debía hacer?

"OPV"

Dos meses, dos mese desde que Hermione y él habían terminado su relación, dos meses desde que Luna había dejado de hablarle y mirarlo, dos mese desde que Hermione había dejado la torre de Gryffindor y había sido trasladada a la sala de los menesteres como su nueva habitación.

Dobby no se separaba de ella, y le hacía compañía desde que terminaba su turno en las cocinas hasta que ella volvía a dormirse.

Se sentía bastante solo y su hermana Ginny no ayudaba en lo más mínimo, pues ella pese a que era la única que le hablaba, lo hacía de forma que mostraba su clara molestia y enfado.

Se sorprendió bastante al descubrir que ella también estaba furiosa con Hermione, la cual ahora era imposible verla sola, siempre estaba acompañada por Malfoy y la sobrina de este, que según pasaba el tiempo, más pasaba en la enfermería.

Sirius se había hecho asiduo a Hogwarts, más se le veía más como perro que como persona, se la pasaba desapareciendo y apareciendo cada poco.

A la sobrina de Malfoy parecía encantarle Sirius. Otros que no parecían encontrarse en muy buenas condiciones de ánimo, eran lo provenientes del pasado.

Evidentemente todos se habían separado unos de otros, echándose la culpa los del pasado a los del presente y viceversa de que Harry hubiese desaparecido.

Evidentemente la noticia de la desaparición de Harry Potter de Hogwarts, había dado que hablar y el profeta se había hecho eco de ello. Lo daban por muerto, secuestrado, incluso habían llegado a dejar caer que era un cobarde que había huido.

Lo extraño es que nunca habían insinuado la posibilidad de que este se hubiese unido a Lord Voldemort, lo consideraban algo tan sumamente irreal, que ni lo insinuaban.

Y es que realmente lo era, no obstante era la cruel realidad, sintiéndose traicionado y engañado, su mejor amigo había decidido irse con la única persona que tenía claras sus intenciones y no le había mentido.

Se giró dispuesto a perder el lago de vista y se centró en el castillo a su espalda, frunció el ceño al ver salir del mismo a Malfoy y Hermione, ambos venían como riendo de algo, eso lo enfadó, por todo Hogwarts corrían rumores de un romance sobre esos dos y era evidente que todo el mundo se reía de él a sus espaldas, pues su chica, lo había cambiado por una serpiente.

En ese momento recordó lo sucedido la misma noche en que Harry había desaparecido:

"Se encontraba esperando en la clase de siempre, donde había quedado con Luna para verse, no obstante esta se estaba retrasando un poco.

Estaba por marcharse al ver que ella no llegaba, pero la puerta se abrió en ese mismo instante, enseguida reconoció su figura y sonrió de medio lado.

No podía negar que esa pequeña figura de ella lo volvía loco, esos ojos plateados suyos lo trasportaban a un lugar inimaginable, tenerla entre sus brazos se sentía simplemente perfecto.

-Creí que ya no vendrías.

-No pensaba hacerlo.

Esa respuesta lo desconcertó y lo asustó:

-¿Por qué dices eso?

-Ron, esto que estamos haciendo no está bien, Hermione es mi amiga y…

-Eso no parece importante cuando estas disfrutando.

Ella lo miró herida, pero es que era la verdad, ella solo se acordaba de Hermione cuando no la besaba o cuando llevaban días sin verse o besarse, no antes.

-Está claro que esto ha sido un error, lo mejor es que me marche y por favor deja de buscarme, ahora sí que esto se terminó definitivamente.

Molesto se levantó de la mesa donde estaba sentado y la alcanzó en dos zancadas, sin dudar la hizo girar y atrapó sus labios, no pensaba dejarla irse sin más, le demostraría que no podía vivir sin él, que era necesario que lo tuviera cerca, del mismo maldito modo que él no había sido capaz de dejar de mandar esas notas.

¿Cuántas veces se había dicho a sí mismo que debía terminarlo?, ¿cuántas veces había estado ya apunto de decirle a Hermione que eso debía terminarse?, pero cuando se decidió para hacerlo, le saltaron con la bomba de que los del pasado se encontraban en ese tiempo.

Y su mente había relegado lo demás de momento, y se había encontrado necesitando tener de nuevo a Luna a su lado, ella era la única que parecía entenderlo y comprenderlo, ya no solo eran sus besos y el sexo entre ellos, pues esas citas carecían de relaciones, en Hogwarts se habían cuidado bastante y no habían hecho más que besarse y alguna que otra caricia.

Al menos más que con Hermione sí que había tenido, desde hacía un tiempo, ella lo evitaba, y evidentemente no era por Harry, ahora quien parecía estar en medio era Malfoy.

Y no quería seguir luchando por algo que evidentemente no era para él, lo único que le satisfacía de todo eso, es que tampoco era de Harry.

Como siempre que la besaba, Luna no pudo resistirse mucho a él, y respondió a su beso, pero ese día precisaba más de ella, necesitaba saberla suya, pues después de estar con ella, estaba decidido la relación con Hermione llegaría a su fin.

Luna respondió a él casi con las mismas ansías que él tenía de tenerla, era como si desease grabar todo de él.

Sintió sus manos acariciar su piel por encima de la camisa y comenzar a desabrochar la misma, no dudo en besar su cuello y comenzar a deshacerse de la túnica de ella, la pegó a él, para seguidamente alzarla, enseguida sintió como ella se abrazaba a él y no dudó en apoyarla contra la pared.

Volvieron a perderse en un beso cargado de deseo, y necesidad, no pensaba mentirse más, la necesitaba, ella le daba todo sin pedir nada a cambio y ahora él deseaba darle todo a ella.

Había acabado como un idiota deseando que ella fuese suya y de nadie más.

-¿Qué se supone que significa esto?

Rompieron el beso en el acto y ambos se separaron uno del otro, al fijarse en la puerta se quedó congelado, ¿qué hacía Hermione ahí?

-Lo siento, no podía seguir con todo esto, sabía que si no lo veías por ti misma, jamás me creerías.

-¿Creerte?

La voz de Hermione sonaba herida y Luna dio un paso hacía ella:

-Hermione, yo no quería que…

-No te vi resistirte mucho, ¿cómo has podido hacerme esto?

-Quise pararlo, detenerlo todo pero…

-Eras mi amiga.

-¿Eras?, Hermione no…

-Hermione, esto no es lo que parece yo…

-Tú no vuelvas a acercarte a mí en tu vida, eras el ser más despreciable que he visto en mi vida.

Sin más ella salió como vendaval de la clase, rápidamente la siguió, sintió que Luna lo seguía de cerca, ¿por qué ella había avisado a Hermione?

-Hermione, tienes que escucharme, yo…

-NO, Ya está bien Ronald, no más, ¿ha esto has estado jugando todo este tiempo?

Enfado al ver que no lo dejaba ni hablar reclamó:

-Ahora resulta que yo he sido el que ha estado jugando, no me vengas con estupideces, si alguien estuvo jugando con alguien fuiste tú, me hiciste creer que me querías siendo todo mentira.

-¿Mentira?, ¿acaso eres consciente de lo que he perdido por estar contigo?, por elegirte en primer lugar, para esto.

Eso lo dejó un tanto extrañado y en cierto modo ofendido, iba a reclamarle cuando Malfoy intervino:

-Granger tranquilízate, si sigues así podrías…

¿Cuándo había llegado Malfoy?, ¿Estaba desde el principio ahí?, ¿qué hacían otra vez esos dos juntos?

-Me importa bien poco Malfoy, y tú Ron, eres un maldito despreciable, creí ciegamente en que me querías, en que nunca serías capaz de…-escuchó que ella callaba para seguidamente declarar: -¿Y tú no tienes nada que decir?

Luna la miró por unos instantes y comenzó a decir:

-Lo siento Hermione, te juro que yo no quería seguir con esto, intenté detenerlo pero…por favor no me juzgues, recuerda lo que me prometiste, recuerda que…

-Eso te lo prometí antes de descubrir que te acostabas con mi novio. ¿Cómo pudiste ser tan rastrera de atarme a una promesa así, pese a lo que estabas haciendo?

Luna apartó la mirada de Hermione y rompió a llorar, pese a ser consciente de que debía intentar tranquilizar a Hermione e incluso disculparse con ella, ver a Luna en ese estado lo enfureció, más la sobrina de Malfoy apareció en ese preciso instante, y tanto Hermione como Malfoy se marcharon con la pequeña a la enfermería.

Por su parte no pudo seguirlos, se giró a Luna y sin más la abrazó con fuerza, no soportaba verla así.

Pero Luna parecía decidida a que no volviera a tocarla nunca:

-NO, Aléjate de mí, no vuelvas a buscarme nunca más, esto se acabó, ya he perdido más de lo que estoy dispuesta a perder por algo que no merece la pena."

Y ahí se había quedado como un maldito idiota, y completamente solo, sabía que no era culpa de nadie más que de él, no obstante, Harry podía haber decidido irse un poco más tarde, cuando hablase con él.

Seguramente su mejor amigo le abría golpeado, pero sentía que era precisamente eso lo que necesitaba, que alguien lo golpease por idiota.

Suspiró agotado y tras ver que Malfoy y Hermione comenzaban a alejarse, se acercó a la puerta del castillo, una vez dentro del mismo se encaminó hacía su torre, se quedaría tumbado en la cama el resto de la tarde, pues parecía que ya no era necesario para nadie. Por lo visto si Harry no estaba, tanto él como Hermione podían llevar una vida de lo más normal, ¿hubiese sido mejor que este no hubiese llegado nunca a sus respectivas vidas?, no, nunca podría desear tal cosa.

Pese a sus celos y sus roces, Harry era su mejor amigo.

-¿Estás seguro de lo que dices?

-Nunca lo he estado tanto, solo te pido una oportunidad.

-Pero yo no…

Era la voz de Luna, ¿quién estaba con ella?, se acercó más para ver que estaba pasando y con quien estaba ella, pues tenía cosas que tratar con ella.

-Sé que te han hecho daño, pero yo nunca lo haría, Luna en verdad que yo te quiero.

¿Qué?, todo su cuerpo tembló de rabia, ¿quién demonios se atrevía a acercarse a Luna?

-Quizás pueda…

-Sí, solo te pido un mes de prueba sino sale bien, aceptaré lo que decidas, siempre podremos ser amigos.

-¿Me lo prometes?

No, no, ni hablar, no pensaba permitir que eso sucediese, caminó más rápido para poder ver a esta y a quién la acompañaba:

-Puedes estar segura de ello.

En cuanto llegó al otro lado del pasillo se quedó estático y todo su cuerpo clamaba por una maldita cosa, reventar al imbécil de Neville Longbottom, ¿cómo se atrevía a besar a Luna?

Furioso caminó hasta ellos y tiró de este, lo empujó contra la pared del otro lado:

-No.

-¿Pero qué demonios haces?

Neville lo miraba enfadado a su par, y Luna detrás de él asustada de verlo allí:

-¿Cómo te atreves a besar a Luna?

Neville lo miró sorprendido para seguidamente enfadarse:

-¿Qué cómo me atrevo?, ¿quién te has creído para meterte?, ¿no crees que ya la has herido bastante.

Sorprendido miró a Luna, quién seguía detrás de él pegada a la pared, parecía no creerse el hecho de que él estuviese ahí:

-¿Se lo has contado?

-Evidentemente, y déjame decirte una cosa, no permitiré que la vuelvas a herir.

Antes de poder girarse para decirle unas cuantas cosas al imbécil, recibió un buen puñetazo en toda la cara, molesto, respondió al mismo.

Antes de darse cuenta, ambos estaban en el suelo moliéndose a palos.

Distinguió la voz de Luna pidiendo ayuda e intentando separarlos, mas no le importó, realmente deseaba romperle la cara a Neville, y si de paso este conseguía asestarle algún golpe, si bien no era Harry, quizás serviría de algo el estúpido.

-Ya basta, por los fundadores, ¿qué demonios significa esto?

Sintió que alguien lanzaba un hechizo y lo separaban de Neville, se dispuso a lanzarse de nuevo contra este, pero alguien lo sujetó de ambos brazos:

-Ya basta comadreja, ¿no crees que ya has recibido bastante?

-Suéltame maldita serpiente, pienso romperle la boca, verás como no vuelve a utilizarla.

-No volverás a tocarlo Ronald, por que si lo haces la que te hechizará seré yo.

Luna se colocó delante de Neville y parecía sumamente furiosa:

-¿A qué juegas?, sabes perfectamente que no sientes nada por ese desecho.

-¿Qué sabrás tú de lo que yo siento?

-Porque a quien tú quieres es a mí.

-¿Te lo tienes algo creído no?

Escuchó que le decía Malfoy desde atrás, ¿qué demonios hacía este ahí?, ¿por qué no lo soltaba para poder demostrarle a esta a quién quería de verdad? Luchó por soltarse, pero el maldito Slytherin tenía más fuerza.

-Por favor, quizás eso fuese antes, pero ahora ella está conmigo.

Neville se puso en pie y se acercó a Luna, esta lo miraba molesta, y sin dudar cogió la mano de Neville y se acercó a él.

-No, estás muy equivocado Longbottom.

-No lo está, en este tiempo Neville ha conseguido curar lo que tú destrozaste.

Ambos se giraron para alejarse de allí, enfadado intentó soltarse de nuevo:

-No, Luna, escúchame, maldita sea, suéltame Malfoy, tengo que hablar con ella.

La vio girar por una de las esquinas y desesperado gritó:

-LUNA, YO TE QUIERO.

Se quedó como idiota allí, sostenido por Malfoy y esperando, más Luna no regresó, no apareció. Se sintió idiota, estúpido e imbécil, ¿qué había hecho?

-Vaya, parece ser que no soy la única que sufre ahora.

La voz de Hermione le llegó desde atrás, al girarse se la encontró con la sobrina de Malfoy al lado, ambas miraban la escena ante ellas:

-Creo que ya puedes soltarlo Draco.

Este tras un momento en que pareció dudar, lo soltó, se dejó caer de rodillas al suelo, ¿cómo había podido meter tanto la pata?

-Espero que lo estés disfrutando.

-Evidentemente me conoces muy poco si crees que esto me divierte, pese a todo lo que ha pasado entre nosotros, nunca dejarás de ser mi amigo.

Sorprendido la miró, vio como este se acercaba a él y tras hacer un movimiento con su varita, sintió un fuerte dolor en la nariz:

-Al parecer Longbottom golpea fuerte.

Escuchó que decía Malfoy como si nada.

-Sería buena idea que te dieras una ducha, si quieres hablar estaré en la biblioteca.

Hermione le dedicó una sonrisa y sin más se alejó.

¿Quería decir eso que estaba perdonado?, se puso en pie y se encaminó hacía la torre de Gryffindor, quizás sí que sería buena idea buscarla después, debía pedirle disculpas.

Al llegar a su cuarto, cogió algo de ropa limpia y se dirigió al baño, dejó que el agua quitara todo rastro de sangre de su rostro y relajara todos sus músculos. Escuchó un picoteo en la ventana de fuera y se apresuró a terminar de ducharse, ¿quién podía haberle escrito?

Sin dejar de escuchar el insistente llamar en la ventana, se vistió lo más rápido que pudo y salió del baño, algo desastroso se acercó a la ventana abrió la misma y una lechuza completamente negra entró por la misma, le tendió una pata y cogió el trozo de pergamino que portaba.

Enseguida esta echó a volar sin más, extrañado desenrolló el trozo de pergamino:

-No puede ser.

Sin recordar que no se había puesto aún los zapatos, echó a correr hacía la biblioteca con todas sus fuerzas.

"OPV"

Definitivamente la vida de su hijo no había sido un lindo cuento de hadas, y evidentemente no había terminado.

En dos meses que habían pasado desde que lo había visto por última vez, se había percatado de lo idiota que había sido al decir ante todo el mundo que no deseaba conocer a su hijo.

Evidentemente había dicho eso para que McGonagall y Remus no sospecharan que pensaba decirle todo en cualquier momento, pero esta había hecho de las suyas y pillándolos con la guardia baja había sellado el secreto en ellos.

Evidentemente la vieja no se fiaba de ellos, él tampoco lo haría para que mentir, pero eso le había cortado la posibilidad de hacer absolutamente nada.

En ese momento se encontraban en la biblioteca, Sirius, él y los demás se habían dedicado a buscar todo lo referente con los Horcux, lo que Sirius le había dicho que sin duda era importante.

-¿Quién en su sano juicio sería capaz de hacer algo tan horrible?

Escuchó que Lily decía a su lado.

-Bueno yo conozco un candidato.

Escuchó que decía Alice a su lado, ese día, Neville no estaba con ella, por lo visto había decidido declararse a alguien, o eso había entendido de lo poco que Alice les había dicho.

-Sí, pero ¿qué tiene eso que ver con Hermione?, ¿por qué ella destruiría esos objetos?

Ninguno supo que decir a eso y se quedaron callados:

-Es evidente que aquí no vamos a encontrar absolutamente nada.

Dijo Remus exasperado y voleando otro libro de artes oscuras a la mesa ante ellos.

Esta estaba repleta de libros, llevaban bastante tiempo revisando, pero no había conseguido nada más que menciones vagas, suspiró al darse cuenta de que su amigo tenía razón.

-¿Y por qué no preguntamos directamente y ya?, nos ahorraríamos tantas horas aquí.

-Y nos aseguraríamos estar vigilados más de lo que ya lo estamos, además de que nos vetarían la entrada y acceso a todo lo relacionado con esa información.

-Y harían bien en hacerlo, les dije que eso no es asunto suyo.

La voz de Hermione los obligó a todos a mirar hacia esta, venía acompañada de Malfoy y la sobrina de este, Lily rápidamente levantó la vista del libro que observaba y lo cerró para decir.

-Hola, ¿cómo te encuentras hoy?

Hermione la miró unos instantes y se encogió de hombros, la verdad es que no entendía la necesidad de Lily de preguntarle todos los días por su estado.

-Bien, gracias, aunque la verdad es que podría encontrarme mejor.

-Sin duda, pero son…

-HERMIONE, HERMIONE ¿DÓNDE ESTAS?

-¿No es ese Weasley?

Declaró Peter, Hermione frunció el ceño, intercambió una mirada con Malfoy y ambos se asomaron:

-Señor Weasley, ¿qué formas son esas de entrar en la biblioteca?, si no se tranquiliza ahora mismo le….

-O cállese vieja amargada, ¿dónde está Hermione?, es necesario que la encuentre.

-¿Cómo se atreve?, pienso hablar con…

-Haga lo que le venga en gana, Hermione.

-Aquí estoy, ¿qué demonios te pasa', ¿acaso te has vuelto loco?, ¿cómo se te ocurre hablarle así a la señora prince?

-Hermione, tenemos que hablar.

-Ya, pero no hace falta que entres aquí como energúmeno…

-Sí, venga tenemos que irnos tengo que…

-¿Quieres tranquilizarte?

-No puedo, Harry nos necesita.

Esas palabras los hicieron reaccionar a todos a la par, enseguida se pusieron en pie, y se acercaron a la estantería.

-¿De qué estás hablando Ron?

Escuchó que decía Hermione en un susurro:

-Sí, mira, me acaba de llegar esto, es la ubicación de un nuevo Hor…

Hermione le tapó rápidamente la boca y le impidió hablar, sin dudar todos ellos salieron de detrás de la estantería a la par que Granger le quitaba el pergamino que este sostenía en sus manos.

-No es posible.

Ron comenzó a decir algo, no obstante al tener la boca tapada no consiguió decir nada.

Hermione levantó la vista y miró a Malfoy para decir.

-Tenemos que irnos.

-¿Tenemos?, un momento yo…

-Voy a ir, tanto si quieres como si no, se supone que tienes algo que hacer, tú decides lo que haces, pero no pienso quedarme aquí.

Malfoy la miró con la boca abierta:

-Venga ya, esto no entraba en el trato, se supone que mi trabajo termina en las puertas de Hogwarts, como mucho se extiende a Hosmeade.

-Perfecto, entonces no me impedirás ir, andando Ron, tenemos que largarnos cuanto antes.

-¿Y quién crees que te dejara hacer eso?

La voz cantarina de Lestrange se escuchó en el lugar, Hermione se giró a mirarla furiosa.

-Me parece que te has olvidado de que Hogwarts es mío, y aquí se hace lo que yo diga.

Vio como esta fruncía el ceño e iba a decir algo cuando escuchó a Alice decir:

-Desmayus.

El hechizo golpeó en Lestrange haciéndola caer al suelo inconsciente, rápidamente, Alice dejó salir unas cuerdas de su varita y estas se enroscaron alrededor de Lestrange.

-¿Qué has hecho?, esto te costará muy caro.

-Lo sé, pero ella debe marcharse.

Todos miraron a Hermione y esta miraba hacía Alice con una sonrisa de gratitud en su rostro:

-Nunca olvidaré esto. Venga Ron tenemos que irnos.

Sin más ambos echaron a acorrer, sorprendido vio como Lily echaba a correr tras ellos:

-Lil, he oye…

-Ve con ella James, Remus, Peter y yo nos encargaremos de cubriros, Sirius seguramente querrá ir con vosotros.

-Esto es una locura, vosotros no podéis ir, si algo os pasa.

-No dejaré que a Lily le pase nada.

Dijo molesto con Malfoy.

Sin más salió a correr con Sirius tras él, juntos corrieron siguiendo la carrera de los otros tres, ¿por qué iban a las cocinas?

Entraron en las mismas justo cuando Ron, Hermione y Lily de polizonte desaparecían gracias a un elfo domestico.

-Maldita sea, ¿cómo vamos a localizarlos ahora?

-Kreacher, él nos llevara. Kreacher, tienes que seguir a los que se acaban de marchar.

-Kreacher ya no pertenece a la familia Black.

Declaró el elfo sin más, no obstante y para sorpresa de él y de Sirius la sobrina de Malfoy declaró enfadada:

-Tú, elfo uraño, quiero que sigas ahora mismo a Dobby y nos lleves donde él.

El elfo miró a la niña por unos instantes y tras rumiar molesto se acercó a ellos y declaró molesto:

-¿A todos?

-A todos.

El elfo tendió su mano a la niña y esta la cogió con una sonrisa, enseguida agarró la mano de Sirius entre la suya y le regaló una sonrisa a este, ¿se había enamorado la niña de Sirius?, este pareció pensar lo mismo porque enrojeció y miró hacía él con urgencia.

Sonrió a Sirius y cogió la mano de este, el elfo cogió su otra mano y antes de desaparecer, escucharon la voz de Malfoy declarar:

-Luna no…

Recibió un fuerte golpe en la nuca al caer al suelo, al abrir los ojos se quedó congelado, ¿dónde estaban?

"OPV"

-No, no, no, no, maldita sea, ¿qué haces tú aquí?

-No pienso permitir que te pase nada.

-Es a ti a quien no tiene que pasarte nada.

Exasperada se giró a mirar a su alrededor, estaban en Borgin y Burkes, o eso creía, era la primera vez en su vida que pisaba esa tienda:

-¿Estás seguro de que es aquí Dobby?

Una pequeña explosión se escuchó tras ellos, y tanto una estantería como un armario se hicieron pedazos:

-Maldito elfo inútil, ¿no podías buscar un lugar donde no hubiera objetos que clavarse?

No era posible, rápidamente se giró y se encontró con que no solo Lily Evans, los había seguido, sino que Kreacher, había trasportado a Sirius, James y ¿la sobrina de Draco?, ¿qué hacía esta ahí?

-¿Te quitas de encima?, no eres un peso pluma Potter.

-¿Draco?

James Potter rápidamente se puso en pie y Draco no tardó en incorporarse también, enfadado miró a su alrededor:

-Tú pequeña bruja revoltosa, ¿qué crees que haces metiéndote en estos berenjenales?, no peor, ¿arrastrándome a mí a ellos?

-Era la única forma de que vinieses.

-Maldita sea, yo no quería estar aquí.

-Me temo que esa hubiese sido la idea acertada, qué curiosa coincidencia.

Todos a una se giraron asustados y sorprendidos, ante ellos se encontraban nueve tipos enmascarados, el que iba a la cabeza, llevaba en sus mano derecha una fina tiara.

-La diadema de Rowena.

Declaró Ron a su lado.

-Muy bien Weasley, veo que si bien no eres muy listo, conoces algo sobre historia.

-Tenemos que conseguir ese objeto.

Dijo entre dientes, no obstante el resto la escuchó, y los tipos rompieron a reír:

-O sí, ¿y cómo piensas conseguirlo sangre sucia?

-Tío, tío, eso, eso…

Miró de reojo a la sobrina de Draco y la vio apretarse el pecho, ¿por qué ella parecía sentir los Horcux?, ¿cómo era posible?

-Vaya, nos han traído un pequeño juguetito para el final, eso será fantástico.

-No la tocaréis.

Draco rápidamente sacó su varita y se colocó delante de su sobrina, no le dio tiempo a sorprenderse de la furia que este había demostrado al declarar tal cosa.

Un rayo pasó casi rozándola y se escucharon varias maldiciones salidas de los que se encontraban a sus espaldas, se giró a tiempo para agacharse rápidamente antes de que un hechizo salido de la varita de Sirius le diera de lleno:

-Esto es muy estrecho, aquí no podemos luchar.

Escuchó que decía Lily a la par que se apartaba contra una de las paredes. Tenía razón, había mucha gente en la tienda, y poco espacio para moverse, pero salir al callejón implicaban más peligros y enemigos.

-Tenemos que salir de aquí, agh…

Rápidamente se giró a mirar a James, este se agarraba un hombro con fuerza.

-Hermione cuidado.

Ron, se lanzó contra ella, y ambos atravesaron el cristal de la tienda, un rayo verde impactó contra una de las estanterías de la tienda.

Ambos cayeron al suelo él debajo de ella.

-¿Estás bien?

-Sí, ¿y tú?

-Sí, gracias a ti.

Los hechizos y maldiciones no cesaron, y ahora ya sí toda la acción pasó de estar en el interior de la tienda al Callejón Knockturn, tanto ella como Ron se pusieron en pie y rápidamente se lanzaron al buscar al sujeto que tenía la diadema.

-No puede escapar, no podemos consentirlo.

La voz de Ron sonaba casi desesperada, era evidente que este no deseaba fallarle a Harry, no pudo más que sonreír de medio lado, ella tampoco deseaba fallarle, le debía demasiado.

Escuchó un grito de dolor proveniente de Sirius y ambos asustados se giraron para encontrarse con que este sangraba por una de sus piernas.

James rápidamente corrió a socorrerlo, no obstante, Draco tuvo que acudir para evitar que atacaran a este mientras tanto.

-Tenemos que encontrarlo rápido.

Ambos buscaron con desesperación al sujeto, y ella fue quien lo localizó, se encontraba luchando por quitarse a la sobrina de Draco de encima, esta tenía cogida la diadema con fuerza y el tipo la zarandeaba para que lo soltara.

-No, Luna.

Asustada, con un miedo que ni ella podía comprender, corrió desesperada hacía estos, el tipo, le propinó un fuerte golpe a Luna consiguiendo que esta callera contra una de las paredes, furiosa alzó su varita y apuntó al sujeto, no obstante un rayo rojo llegó antes que el suyo.

-Maldito despreciable, ¿cómo te atreves? Te advertí que no la tocaras, Crucius.

Draco, tras haber dejado fuera de combate al tipo que intentaba atacar a James, había visto el golpe que había recibido Luna, y no dudo un segundo en lanzar una imperdonable al sujeto. No sabía si asustarse o agradecer su intervención, sin duda sus conocimientos y sobre todo el no importarle nada, era lo que estaba consiguiendo que ellos tuvieron algo de ventaja.

Repitió su maldición imperdonable en el sujeto y este gritó de dolor, y en un arranque voleó lejos la diadema, Luna pareció recuperarse del golpe, no obstante parecía tener el hombro desencajado, más el dolor no le impidió correr hasta la diadema y cogerla.

-No, Depulso.

Otro mortifago atacó a Luna, pero ella se apartó a tiempo y sacó su propia varita, invocó un escudo para protegerse a sí misma y cayó de rodillas.

Al ver a James y Sirius apoyarse cerca de esta, se dispuso a buscar a Lily y Ron, ambos estaban luchando, ¿por qué nadie había ido a por ella?, extrañada se giró sobre sí misma y se sorprendió al ver que había dos sujetos de los enmascarados que se encontraban en la puerta de la tienda sin inmutarse, viendo lo que pasaba a su alrededor sin más.

Uno era más alto que el otro, parecían evaluar la lucha como si quisieran saber que potencial tenía cada uno de los integrantes en la lucha, ¿acaso todo eso no era más que una trampa?

Pero era imposible, pues era un Horcux de verdad, Luna lo sentía.

-HERMIONE.

Uno de los dos enmascarados iba a dar un paso al frente, cuando el otro sujeto se lo impidió poniendo su mano en el hombro de este.

Estaba tan pendiente de ese detalle que no se percató de que un hechizo iba directo hacía ella, de nuevo sintió que alguien la apartaba de la trayectoria, no obstante al hacer eso, no se percató de que la ponía en la trayectoria de otra maldición.

El hechizo la golpeó de lleno en el pecho, salió volando contra una de las paredes, más no se golpeó contra ninguna, algo impidió que eso sucediese, cayó de rodillas al suelo tosiendo, ¿qué hechizo le había alcanzado?

-Oye, he, ¿estás bien?

Era la voz de Ron, sintió que más gente la rodeaba, con la vista algo nublada distinguió que se trataba de Draco y la sobrina de este.

En cuanto vio que esta sostenía la diadema se recuperó los suficiente para alargar su mano y quitarle la misma de estas, sin dudar la lanzó al suelo y apretando su varita con fuerza, invocó el fuego más poderoso que conocía.

Luna a su lado comenzó a gritar, a la par que el artefacto ardía y de este salía un ruido ensordecedor y un humo negro.

Antes de poder avisar a todo el mundo, el artefacto estallo y todos salieron disparados.

-No, cuidado que no se golpee.

La voz de Lily le llegó de lleno, sintió que se golpeaba contra alguien:

-Por Merlín, menos mal.

Reconoció la voz de James Potter, él había impedido que se golpeara, fijó su mirada en los dos sujetos que se encontraban en la puerta de la tienda, y se quedó helada al ver que uno de estos se quitaba la máscara y justo antes de desaparecer sonreía de medio lado.

Abrió los ojos entre sorprendida y asustada, era imposible, tenía que serlo, no podía ser que Harry lo hubiese contemplado todo sin hacer nada.

-¿Por qué querías que evitara que se golpeara?

Escuchó que decía James:

-Porque está embarazada.

No tuvo fuerzas ni para sorprenderse del hecho de que Lily Evans fuera consciente de su estado, solo de sentirse una miserable al escuchar a Ron declarar:

-¿Embarazada?, ¿de qué estás hablando?

Pues bien, Ron ya se ha enterado del embarazo de Hermione, en este capítulo no sale nada de lo que le pasa a Harry, pero en el siguiente será todo lo contrario, me centraré en él en especial y en Voldemort, os diré que no creo que le queden muchos capítulos al fic, si llega a los treinta creo que será un milagro, pero por si acaso no aseguro na de na.

Espero hayáis disfrutado del cap, nos vemos en el siguiente buybuy.