Revelaciones, destruyendo ¿el sexto horcux?
Definitivamente estaba durmiendo y no había posibilidad de que esa suposición no fuese la acertada.
Sus ojos estaban fijos en Lily Evans, mejor conocida como Lily Potter:
-¿Eres un fantasma?
Se escuchó preguntar, Sirius rompió a reír y declaró:
-O sí, pero no como los fantasmas de Hogwarts, este fantasma en particular se puede tocar e incluso abrazar.
Para demostrar su punto cogió a Lily por los hombros y la pegó a él:
-¿Qué significa todo esto?, ¿qué está pasando?
Lily la miró seriamente unos instantes y dijo:
-Eso deberías saberlo mejor que nadie, después de todo el que yo esté aquí hoy, te lo debo a ti. Y sobre todo al deseo de salvar la vida a mi único hijo.
-¿A mí?
Sirius sonrió, a la par que señalaba el colgante que aun sostenía en una de sus manos:
-Acabas de regresar de una de sus visiones ¿no?, y si no estoy muy equivocado ya sabrás que no es la primera vez que lo utilizas.
Miró el mismo desconcertada, y seguidamente declaró:
-No lo entiendo, ¿cómo es posible que me haya mostrado algo que estoy segura nunca he vivido?
-El creador de oportunidades es muy curioso, verás Hermione, es la segunda vez que lo usas y que nos haces viajar a este tiempo, con el primer viaje que provocaste, ocasionaste que nosotros viajásemos a este tiempo.
Fue todo un pequeño caos, ninguno estaba preparado para afrontar todo lo que se nos vino encima, y más teniendo en cuenta que Harry perdió la vida sin un motivo claro.
Quedaste devastada y completamente sola, en esa ocasión sí que le dijiste a Harry de nosotros, de hecho ese fue uno de los detonantes de que todo terminara.
Te parecerá muy raro, pero se supone que a nuestro regreso nos habían borrado la memoria, pero quien hizo los hechizos cometió un error.
James, Sirius y yo volvimos con los recuerdos intactos y muy vividos, sabiendo lo que el futuro nos deparaba, solo teníamos dos cosas claras.
-Ese futuro no ocurriría nunca.
Sentenció Sirius con cierto enfado, miró a este de forma incrédula, ¿no?, ¿de qué estaban hablando?
-Y pese a ello, no podíamos cambiarlo sin más. ¿Quiénes éramos nosotros para intervenir en la vida de tantas personas?, ¿tendríamos perdón si solo pensábamos en nosotros y en las personas a las que amábamos?
-Como resultado a esas preguntas solo se nos ocurrió una cosa, no, no podíamos cambiarlo así sin más, así que solo podíamos dejar que todo siguiera su curso natural.
No obstante había una cosa que ninguno estaba dispuesto a permitir, que Harry muera en cuatro meses.
Esas últimas palabras dichas por Sirius la aturdieron y fijó sus ojos en los de él:
-Así es, de aquí a cuatro meses Harry morirá, y lo peor es que tú no podrás estar ahí para impedirlo, es por eso que he decidido aparecer antes ante ti. Nuestros planes se han visto truncados, verás, de un tiempo a esta parte, nuestros recuerdos han comenzado a cambiar, tengo una pregunta en especial, ¿quién es Luna Jane Potter?
Nunca había escuchado ese nombre, hasta el día que te dejé el mensaje que espero el creador te mostrara.
Asintió a sus palabras aun aturdida y respondió:
-Mi hija, Luna es mi hija y la de Harry.
Lily pareció quedarse congelada en el lugar:
-¿Mi nieta?
Esas dos palabras la dejaron sin respiración, sí, su nieta, esa era Luna, la nieta de los Potter, dos personas que nunca creyó poder conocer y que en el último tiempo había aprendido a apreciar.
-Ella está aquí, vino con ustedes, es la que se hacía pasar por sobrina de Draco Malfoy.
-¿Sobrina de Draco Malfoy?, ¿qué sobrina?, no recuerdo que este tuviera ninguna sobrina.
Desconcertada miró a Lily y vio como Sirius fruncía el ceño y decía:
-Esa es la variante, ella es la causa de que nuestros recuerdos sean diferentes ahora, cuando viajamos a su tiempo, ella no viajó hasta este tiempo, al parecer la primera vez ella solo pidió a una parte ayuda.
-¿A una parte?
-Cuando quisiste cambiar el destino de mi hijo, utilizaste la esfera, retrocediste en el tiempo hasta el comienzo de este año, nosotros aparecimos en la torre de astronomía.
Cursamos todo el año sufriendo los ataques de Voldemort y los problemas más comunes de las clases y relaciones. Despacio pero sin pausa nos fuimos acercando al momento justo, me percaté de que algo andaba mal contigo y cuando me cansé de tu actitud esquiva te abordé y te encaré.
No entiendo cómo fue posible, pero en esa primera vez que utilizaste el colgante recordabas todo, sabías lo que iba a pasar antes de que sucediera y te anticipabas a los hechos, pero no viste venir tu relación con mi hijo, te habías dado cuenta de que lo amabas la noche que lo perdiste por primera vez, y al seguir teniendo ese recuerdo, te sentías sola y miserable, no podías verlo con Ginny.
A quien él creía amar ciegamente, sobre abril, ambos sufristeis un ataque en un viaje que hicisteis y ahí fue cuando Harry entendió que si te perdía nada tendría sentido.
Al regresar con nosotros, ambos hablasteis con Ginny y aclarasteis todo con vuestros amigos, dos meses después, te descubriste embarazada, para ese tiempo Harry ya sabía quiénes éramos nosotros y lo que había pasado, menos el detalle de que él moriría en breves, eso no fuiste capaz de revelárselo.
Según se acercaba la fecha que tanto temías, todo se fue complicando cada vez más, Voldemort encontró una manera para el día que tanto temías estuvieseis separados, el mismo Harry trabajó para que eso fuese así, nada más que tu seguridad y la de su futura hija Luna, era lo importante para él.
Pese a yo saber lo que sucedería, no llegué a tiempo a la torre de astronomía, y no pude evitar nada.
En cuanto tú entraste y descubriste el cadáver de Harry te derrumbaste, y el preciso instante en que nos borraron la memoria, y tú tomaste a Harry entre tus brazos, todo terminó y nosotros regresamos a nuestro tiempo.
Las palabras de Lily la dejaron casi sin aliento, ¿qué significaba todo eso?, ¿de qué estaba hablando exactamente?, ¿cómo que Harry moriría en cuatro meses más?
-¿Cómo es que no recordaba nada de todo esto?
-Porque en esta ocasión sí utilizaste bien al creador de oportunidades. La vez pasada solo retrocediste en el tiempo Hermione, pero cuando lo hiciste por segunda vez, pediste que los tiempos se fusionaran y más importante, pediste un nuevo flujo temporal.
¿Un nuevo flujo temporal?, ¿qué significaba todo eso?, no conseguía encajar bien las piezas, algo se le escapaba, ¿qué era?
-Pero, Luna, ella, ella dice que Harry está vivo, que él…
-Por que estamos en un flujo temporal diferente Hermione, en esta ocasión tú no retrocediste en el tiempo, lo revertiste y así cambiaste.
-¿Pero y vosotros?
Lily sonrió de medio lado:
-Nosotros ya habíamos regresado a nuestro tiempo, no nos afectó tu nuevo viaje, ya estábamos de regreso al pasado y vivíamos en nuestro propio tiempo, no obstante, nuestro flujo temporal ya había sido alterado, porque tres de nosotros recordábamos y teníamos un plan.
-Me has dicho que Harry morirá en cuatro meses, y que yo no estaré para impedirlo, ¿por qué?
Sirius sonrió de medio lado:
-Tiene una explicación, el día que se supone Harry debe morir es el nueve de Septiembre.
¿Y esa era la explicación?, ¿qué tenía que ver eso con que ella no pudiera estar cerca de Harry y ayudarlo para que saliera con vida de esa?
Al ver que no entendía, Sirius sonrió aún más y apoyándose en el respaldo del sillón, sin apartar los ojos de ella, declaró:
-El cumpleaños de la pequeña Luna, es el nueve de Septiembre Hermione, el día que tú estés dando la vida a tu hija y la de Harry, él debería perder la suya. Me enteré de la fecha el día de ayer, hablando con ella de varias cosas, nada más enterarme corrí a hablar con James y el resto.
La pelirroja pensaba meterte en nuestros planes un mes antes de que todo diera comienzo, pero a la vista de este contratiempo, me temo que tenemos que hacer algunos cambios.
-¿Dónde habéis estado todo este tiempo?, ¿cómo habéis sido capaces de llevar todo esto a cabo sin que nadie se enterase?
Se quedó callada unos segundos y llevando su mano hacía su vientre añadió:
-¿Cómo has podido dejar que tú hijo pase por todo lo que ha tenido que pasar solo?
Lily la miró herida, sin duda ellos se escudarían en que no querían cambiar nada para no alterar el futuro, pero no era capaz de comprenderlo, ella estaba segura de que nunca habría sido capaz de aceptar eso, ¿verlo sufrir y pasar por todo eso sin intervenir?
Negó, no, nunca lo habría podido soportar.
-Si hubieses estado en mi situación…
-Estuve en una similar, tú misma lo has dicho, y precisamente por eso no lo comprendo, te he demostrado no una, sino dos veces que no pensaba quedarme de brazos cruzados viéndolo sufrir sin hacer nada.
La mirada que Lily le dedicó la hizo sentirse en cierto modo molesta, luego le sonrió de medio lado, se acercó a su cama y alargó una mano hasta acariciar su mejilla:
-Créeme, si no hubiese sido consciente de que Harry tenía alguien que estaba dispuesta a darlo todo por él, nunca habría sido capaz de aguantar, te debo mucho Hermione, y nunca seré capaz de pagártelo como mereces. Me has brindado la posibilidad de poder abrazar a mi hijo cuando todo esto termine.
Y eso es algo que nunca olvidaré.
Vio como Sirius asentía con la cabeza y se sintió en cierto modo culpable, la posición de ellos debía haber sido también muy dura, sin duda:
-¿Qué vamos a hacer ahora?, Harry no está en Hogwarts, él…
Lily sonrió de medio lado:
-Él está en buenas manos, me temo que no podrás verlo hasta dentro de cuatro meses más, y no lo harás sola, pero hay algo que antes tenemos que aclarar, ¿dónde dices que está mi nieta?, necesito averiguar algunas cosas de cierta importancia.
-¿Qué cosas?
-Luna me ha contado algunas cosas curiosas Hermione, me ha dicho que sus padres se llaman James y Jane Evans, que viven en una casa algo alejada del resto del pueblo, que su madre teme la magia y que su padre es el único que la deja y ayuda a controlarla. Me habló del ataque que sufrieron sus padres a manos de Bellaxtrix, necesitamos saber si en su tiempo Voldemort ha muerto, o si al igual que Harry está con vida, él también lo está y esa noche consiguió acabar con Harry.
-Tenemos que asegurarnos que lo que hemos planeado durante tantos años, y todos nuestros sacrificios, han servido para algo, que dentro de cuatro meses acabaremos de verdad con ese despreciable.
Entre sorprendida y sobre todo sumamente perdida, se escuchó a sí misma preguntar:
-¿Qué puedo hacer yo?
"OPV"
25 de Julio.
Miró a James sin terminar de entender lo que le había pedido:
-¿Qué?
James suspiró y cogiendo sus manos entre las suyas declaró:
-Quiero que me lleves a nuestra casa, al lugar donde sucedió todo.
-¿Para qué?
James negó, y soltando sus manos se puso en pie, lo vio caminar por la sala y revolverse el cabello, estaba nervioso, ¿qué podía sucederle exactamente?
-Siento que debo ver el lugar, tú has estado allí, incluso has visto nuestras tumbas, yo quiero verlo también.
-James no es una visita al parque de atracciones.
-Lo sé cariño, pero necesito verlo con mis propios ojos, es importante para mí.
Al ver sus ojos fijos en ella se quedó unos instantes sin saber muy bien qué hacer, ¿era buena idea aceptar?, no quería volver a aquel lugar, y sin embargo sabía que no tenía derecho a negarse.
-¿Cuándo quieres ir?
-Hoy, ahora, es decir, yo…
Lo vio volver a retomar su paseo, estaba realmente nervioso, ¿qué podía sucederle?, se levantó y caminó hasta él, cogió su mano y tiró de esta, juntos llegaron hasta el vestíbulo y abrió la puerta.
La alarma de la casa resonó con fuerza, más la ignoró por completo, abrazó a James por los hombros y besó sus labios, cuando ambos abrieron los ojos, se encontraba en el centro del pueblo de Godrig.
La plaza en la que en un futuro, o en el pasado, James le había sacado una foto que había regalado a Sev.
Sin hablar caminó cogida de la mano de este hasta la ladera que llevaba a su casa, miró la misma con cierto temor y apretando la mano de James se infundió valor, James apretó a su vez su agarre.
Juntos llegaron a la puerta de la misma:
-¿Estás seguro de esto James?
Él no respondió a su pregunta, tan solo dio unos pasos hacía la casa y alargó su mano, posó la misma en el umbral de la puerta y tras cerrar los ojos suspiró.
Ella la vez anterior no había sido capaz de entrar en la casa, ¿podría esta vez hacerlo?, James tiró de su mano y con un nudo en la garganta, se decidió a seguirlo.
Durante todo el trayecto en la primera planta ninguno articuló palabra alguna, cuando James se dispuso a subir a la planta de arriba, ella se detuvo en las escaleras, James se giró a mirarla, y al ver su rostro anegado en lágrimas soltó su mano.
Parecía comprender que no creía poder subir, asintió ante la muda pregunta de este de si se encontraba bien y tras ver como él comenzaba a subir, se dirigió a la sala, lo esperaría allí.
Llegó hasta un reloj de madera que le resultó terriblemente familiar, al inspeccionarlo mejor se quedó helada. Ese reloj era de sus padres, era un reloj que a ella le encantaba desde niña.
Sobre todo porque tenía un compartimento secreto donde guardaba sus tesoros de más pequeña. Petunia no conocía el escondite, sonrió al recordar la cantidad de peleas que tenía con ella.
Caminó hasta el reloj y tocó el mismo, se extrañó de que fuese de ella, pues Petunia siempre decía que al ser la mayor debía ser suyo.
Abrió la puerta donde estaba el mecanismo del reloj, y vio que estaba parado, sin duda nadie le había dado cuerda en los últimos años. Buscó el agujero donde meter la llave, y al localizarlo sonrió, ¿por qué no lo habría encantado para que nunca dejase de funcionar?
Se agachó para buscar la llave, ¿la guardaría en el mismo lugar de siempre?, al parecer eso no cambiaría con los años, pues así era, la llave se encontraba pegada al péndulo del reloj. La despegó y la llevó al agujero, en cuanto la insertó y la hizo girar varias veces, se retiró a la espera.
Más no sucedió nada, quizás estaba estropeado después de todo. Volvió a agacharse y repasó la parte baja del reloj, al hacer eso localizó en pequeño saliente, ¿qué habría ocultado ahí con el paso de los años?
¿Sabrían James y Harry del escondite?, Harry lo más seguro es que no, ni siquiera conocería el origen de tan magnífico reloj, apretó hacía abajo y con un sonido chirriante un cajón bastante amplio se deslizó por el suelo.
Lo primero que encontró fue una nota gastada y muy antigua, la letra era inconfundible para ella.
Al coger la misma y leerla se quedó unos instantes parada:
"Siempre amaste este reloj mientras que a mí no me cuadra con la decoración de mi casa, además Vernon dice que es horrible, así que como regalo de bodas te lo doy para ti.
Tuny."
No pudo evitar sonreír, sin duda en su momento sería el mejor regalo que su hermana pudo hacerle, retiró la nota y se encontró con un pequeño fajo de pergaminos, ¿qué era todo eso?
Al coger los mismos y revisar la parte superior sintió que su corazón se aceleraba, comenzó a pasar los pergaminos con urgencia y los esparció por el suelo, tantos meses buscando información y resulta que los había tenido a mano todo ese tiempo.
Miró en el cajón con la esperanza de encontrar algo más y descubrió una caja de madera que parecía ser antigua, con curiosidad la sacó de ahí, al abrir la misma se topo con una hermosa pluma naranja, sin duda era una pluma de fénix, ¿qué era eso?
Cogió la misma entre sus manos y sintió un escalofrío recorrerla, era realmente bella, y poderosa, con esa pluma ella podría conseguir tanto.
Sonrió de medio lado y guardó la pluma en la caja al escuchar pasos acercarse, justo cuando cerraba la caja apareció James en la entrada del salón, vio que no llevaba las gafas puestas y que se estaba restregando los ojos, cuando la miró ella aferró la caja hacía ella y señalando los papeles a su alrededor declaró:
-Puede que después de todo el viaje no haya sido en vano, dejé buena información aquí guardada.
James la miró sin entender:
-¿A qué te refieres?
-¿No querías saber lo que es un Horcux?, bien la primera hoja que hay en ese montón responde esa cuestión y otras más.
Vio como James cogía los papeles rápidamente y como los comenzaba a leer:
-Es mejor que regresemos, seguramente Sirius, Remus, Alice y Peter querrán saber de esto también.
James tan solo asintió y le cogió la mano, se alegró de que no reparara en el cofre que ella cargaba, no quería preguntas sobre la hermosa pluma que ahora le pertenecía a ella y solamente a ella.
"OPV"
1 de Agosto
-Esto es imposible.
Voleó los pergaminos que habían estado leyendo una y mil veces en esos últimos días.
-Al parecer no lo es primo, ya te dije que yo misma leí que Lily y yo hablábamos de una profecía, ahora ya queda claro a qué nos referíamos al hablar, y más aún a porque nos ocultábamos y porque fuimos atacadas.
-¿Por qué nadie nos ha dicho nada de esto antes?
-Por lo mismo que no quisieron que fuésemos conscientes de nada de todo esto desde un principio, esa pregunta es estúpida Sirius.
Fulminó con la mirada a Remus, no necesitaba su lógica en esos momentos, solo precisaba tener a cualquiera de ese maldito tiempo entre sus manos en esos instantes.
Miró a James, el cual se encontraba muy serio mirando al fuego ante él:
-¿No piensas decir ni una maldita palabra?, ¿es así como piensas solucionar todo esto?
-Ilumíname en algo Canuto, ¿hay algo que yo pueda hacer?
Dijo este de forma fría y distante.
-Sí, maldita sea, tiene que haberlo, ¿piensas que todo sea tal y como es?
James lo miró de reojo y después volvió a mirar al fuego, escuchó a Remus rumiar algo:
-Habla en alto lobo, no tengo tu oído.
Recriminó enfadado, recibió la mirada molesta de Remus, James y Peter, Alice lo miraba sin entender, y se sintió idiota, se había olvidado que ni Alice ni Lily eran conscientes aún de que Remus era un hombre lobo.
-Digo que no puede hacer nada, no podemos cambiar el pasado, Sirius eso podría traer serias consecuencias.
-¿Y a mí que mierda me importa eso?
-No podemos pensar solo en nosotros primo, antes puede que pensase en cierto momento en apoyarte en esto, pero ahora…
Alice miró los papeles ante ella:
-Ahora con más motivo, maldita sea, en nuestro tiempo esa profecía no existe aún, ¿no lo veis?, podemos evitarla, tenemos que encontrar una manera para…
-Solo existe una forma Sirius, y sería que Harry y Neville no nacieran nunca, ¿quieres eso?, de paso con ello conseguimos otros trece años de Voldemort dando guerra que nunca debieron pasar, ¿Cuántas vidas costaría eso?
-No lo sabes James, no sabes cómo podría influir todo…
-Exacto, y por eso que no lo sabemos no podemos hacer nada. Maldita sea, solo quiero volver, que me borren todo recuerdo de esto y desaparecer.
Se quedó helado, no podía estar hablando en serio:
-¿Qué te borren todos los recuerdos?, ¿en serio deseáis eso?, ¿preferís olvidarlo todo a intentar vivir?
Ninguno respondió a sus preguntas en el acto, vio como Remus apretaba sus manos en señal de estar enfadado pero decidido a ello, Peter lo miraba con cierta esperanza en su interior, Alice estaba triste, pero parecía resignada, pero James, él parecía desesperado.
¿Acaso ninguno valoraba la idea de que cambiarán su destino?, sin poder contenerse declaró:
-¿Os habéis vuelto locos?, no pienso consentir nada de esto, si ninguno de ustedes desea ser libre, yo no soy así, no pienso pasarme la mitad de mi vida encerrado en una prisión por algo que evidentemente nunca hice, y peor aún, no pienso abandonar a Harry a ese destino, ni loco.
-Loco es como te estás volviendo, o como te volverás cuando te des cuenta de que no puedes cambiar nada, Sirius, desde que comenzamos a averiguar cosas, todo ha ido a peor, no hay una maldita buena noticia en todo lo que descubrimos, ni una pizca de esperanza.
Mira como está Lil desde que descubrió todo esto.
Sirius, lleva seis días encerrada sin comer y sin salir para nada.
-La pelirroja solo está exagerando, deja que hable con ella y verás que pronto entra en razón, sé que juntos podemos encontrar una solución para esto, que conseguiremos impedir esta mierda de futuro que nos espera.
James negó y suspiró agotado:
-Sirius llevo todos estos días sin dormir e intentando buscar una solución, algo que nos proporcione una escapatoria, pero solo he encontrado una solución, volver al pasado, que nos borren la memoria y vivir nuestra vida hasta que concluya la misma.
-No pienso aceptar eso James, ¿me has escuchado?, así sea solo impediré esta locura.
Iba a marcharse cuando la casa entera tembló, varios cristales se rompieron en mil pedazos, y rápidamente volvieron a unirse.
James se sujetó como pudo, él se agarró al sillón, mientras que el resto se aferraba a su vez a sus respectivos asientos.
-¿Qué ha sucedido?
Una nueva sacudida hizo temblar hasta el suelo de la casa, de nuevo las ventanas saltaron por los aires, Remus cubrió a Alice con su propio cuerpo de los cristales, James y él mismo se agacharon intentando no salir heridos con los mismos.
El llanto de un bebe se escuchó en toda la casa, el hijo de Remus se había despertado, Nymphadora apareció por la puerta con este en sus brazos y con la varita alzada:
-¿Estáis todos bien?
-¿Qué está pasando?
-No lo sé.
De la nada Remus de ese tiempo apareció en el lugar y por tercera vez la casa tembló, un grito de dolor desgarró el silencio siguiente al temblor. Reconoció la voz en el acto, y James también, lo vio ponerse en pie y él mismo corrió hacía las escaleras de la casa.
-Lil.
La puerta de la casa salió volando, y tanto James como él mismo se giraron a mirar a la misma, en la puerta se encontraba una figura vestida con una capa negra y con una máscara plateada.
-Hola a todos, veo que no me esperabais.
-Harry.
El nombre salió de sus labios en un susurro, James parecía haber palidecido por momentos, ambos se habían olvidado por completo del grito que la pelirroja había proferido en la planta de arriba.
-Y este es el escondite de la orden del fénix.
-Muy bien Potter, después de todo serás más útil de lo que pensé en un principio que serías.
Otro encapuchado apareció en el umbral de la puerta mirando a todos ellos:
-¿Qué significa esto?
Ron, Malfoy, Ginny, Neville, el resto de los Weasley, aparecieron por diferentes partes de la casa.
-Aquí se termina la resistencia, y empieza el nuevo orden.
La voz de Harry sonaba fría y parecía claramente furioso, varios hechizos salieron de la sala, Remus de ese tiempo, Alice, Peter y el Remus de su tiempo salieron de la sala ocultando a Nymphadora quien trataba de proteger a su pequeño de tres meses.
-ESTAMOS SIENDO ATACADOS, QUE ALGUIEN AVISE AL RESTO DE LA ORDEN.
Una risa se escuchó en todo el lugar, se sorprendió de ver que provenía de Harry:
-Eso no pasará Remus, todos los miembros de la orden han sido cazados poco a poco en este último tiempo.
Negó, eso no podía ser cierto, Remus miró hacía Harry sumamente sorprendido de escucharlo ahí:
-¿Tú les has revelado donde estaba el escondite de la orden?
-Eres igual de ingenuo que lo fue mi padre en su tiempo Remus, confiaste en que nunca os delataría, y ya ves, yo también sé traicionar.
Esas palabras fueron acompañadas por unos gestos que lo sacaron de quicio, pareció ser que a James también, porque sin mediar palabra este sacó su varita y lanzó un hechizo contra Harry.
Pero este no llegó hasta su destino y fue detenido antes de darle:
-¿A qué estáis esperando ineptos?, hay un tiempo para actuar.
Después de esas últimas palabras Harry se volvió hacía James y levantó su varita, lo vio llevarse una mano a la máscara y quitarse la misma, recibió la frialdad de los ojos verdes de este fijos en James:
-Dejadme a mí a James Evans.
Dijo el nombre con desprecio y rencor, y sin estar muy seguro de si utilizaría o no su varita, la sacó y apuntó a Harry, este al verlo hacer eso, le dedicó una media sonrisa:
-No intervengas en esto Silver Blane, no deseo lastimarte por nada del mundo.
-Pero a mí sí.
La voz de James sonaba enfadada, Harry tan solo sonrió más:
-O no, tranquilo Evans, no deseo lastimarte, solo mostraste que soy "un chico impulsivo y que no dejaría las cosas estar, irresponsable y que no sabe frenarse, que sería capaz de cometer muchos errores irreparables."
Sintió un cosquilleo en la nuca, ¿por qué le sonaban esas palabras?
-Nos escuchaste en la enfermería.
Escuchó que decía sorprendido James, Harry tan solo lo miró y seguidamente añadió:
-Verás que puedo conseguir ser más de lo que nunca te imaginaste, y sobre todo, convertirme en lo que más odias.
El hechizo salió de la varita de Harry directo a James, pero no hizo diana, un nuevo hechizo paró el impacto.
De la nada, todo fue un caos, y una pequeña batalla estalló en la casa, la pelirroja había quedado relegada por completo al olvido.
Se encontró luchando contra un enmascarado y en medio de su lucha consiguió distinguir que Harry discutía con otro mortífago y que cogía a Neville de la túnica y tras estamparlo contra la pared le exigía algo.
Alice corrió como pudo para ayudar a su hijo, pero un hechizo le acertó por la espalda y cayó al suelo quedando inmóvil.
Al fijarse bien a su alrededor, se encontró con que solo él y Remus de ese tiempo parecían aún resistir luchando.
Nymphadora no se encontraba por ninguna parte y para su sorpresa se encontró con que hacía un buen rato que no escuchaba el llanto de ningún bebe, ¿habría podido escapar de la casa?
Buscó al resto de los Weasley por el lugar pero solo localizó a Ron y Ginny, esta segunda intentaba quitarse de encima a un Draco Malfoy que estaba inconsciente.
-Luna, ¿qué…?, ¿de dónde has sacado esa pluma?
La voz de Harry lo hizo mirar hacía donde este miraba, se encontró con que en lo alto de la escalera se encontraba la sobrina de Malfoy, en su mano derecha tenía una pluma anaranjada, y por su rostro caían innumerables lágrimas, miraba a Harry pero sin verlo realmente.
La vio alzar la varita con la misma mano que sostenía la pluma y gritar:
-Inmear Revier.
Un rayo voló hasta el pecho de Harry quien se sujetó el mismo sumamente sorprendido, alarmado vio como la pequeña comenzaba a cerrar los ojos y caía hacía el frente.
Un rayo lo golpeo en el momento en que se dispuso a correr a ayudar a la niña para que no cayese por las escaleras, antes de perder por completo la vista, vio que quien lo impedía era precisamente Harry, quien miraba a la pequeña con tanto cariño que no podía concebir que unos momentos antes estuviese siendo tan frio con todos ellos.
"OPV"
-¿Cuántos?
Preguntó Voldemort mientras miraba el fuego ante él:
-Casi todos los Weasley, y varios alumnos de séptimo de Hogwarts, el licántropo y el traidor de Malfoy.
Escuchó que decía Dolohove:
-¿Y la sangre sucia y Black?
-Ella no estaba en el cuartel mi señor, de Black no sabemos nada.
Apretó los puños por unos instantes, ¿dónde demonios estaba Hermione?, él esperaba que estuviese en el cuartel de la orden, tenía fe en ello, pero evidentemente no era el caso, ¿estaría con sus padres?, ¿sabrían estos ya de su embarazo?
Hizo cálculos rápidamente y se percató de que no debía faltar demasiado para que esta diera a luz, quizás unos dos meses o tres, ¿de cuánto estaba cuando se enteró McGonagall?, ¿era posible que Hermione ya hubiese tenido a su hijo y al de Ron?
Frunció el ceño, no había pensado en esa posibilidad, pero eso no podía ser, él había sido el primero en estar con Hermione, y de eso hacía ya ocho me…
Sintió un escalofrío recorrerlo por todo el cuerpo, e intentó controlar sus impulsos, no, era imposible ¿verdad?
Sí, tenía que serlo, McGonagall, había dejado en claro que estaba embarazada de Ron y ella no lo había negado.
-¿Qué te pasa Potter?, ¿por qué tan asustado?
Levantó su mirada hacía Voldemort, quien lo miraba con ciertas sospechas, cerró su mente rápidamente, pero se sintió estúpido al hacerlo, es ese tiempo cerca de Voldemort se había percatado, que del mismo modo que él era capaz de sentir las emociones más fuertes de Voldemort, este era igualmente capaz de percibir las suyas.
Y el miedo que sentía en esos instantes era demasiado, algo que sin duda Voldemort estaba percibiendo.
-No es nada, solo que me ha parecido muy sencillo, eso es todo.
-No lo ha sido tanto, hemos tenido que ser muy cuidadosos con nuestros pasos para que no se percataran de las desapariciones de sus miembros, y el golpe definitivo, fue idea tuya, confieso que no se me ocurrió que no te hubiesen vetado la entrada en el cuartel de la orden.
-Son unos ingenuos confiados eso es todo.
Dijo restando importancia a todo eso, más su mente no lo dejaba tranquilo, ¿cómo no había pensado en todo eso antes?
¿Cómo había sido capaz de olvidarse de que había estado con Hermione antes que Ron?
Una imagen de ella abrazad a él lo embargó en ese instante, e intentó relegarla de su mente, pero volvió con mayor fuerza.
No podía haber sido tan idiota, ella estaba segura de que era de Ron, pero ¿y si se equivocaba?, él no había utilizado ninguna protección cuando estuvo con ella, así que podía ser muy posible, también era mucha casualidad, pero ahora que había sembrado la sospecha en él, no podía dejar de pensar en esa posibilidad.
Aunque ella se lo habría dicho, algo así no podía callárselo, no… negó, sí que podía, del mismo maldito modo que se había callado por tres meses el que sus padres estaban allí.
-Podéis iros.
No dudo en hacer caso a esa orden, tenía que hablar con Snape, debía decirle cuanto antes lo que estaba sospechando, él debía ayudarlo.
En cuanto estuvo fuera echó a correr, Snape debía estar a punto de partir, tenía que llegar antes de que eso pasara.
Llegó a las habitaciones superiores, las que habían establecido como calabazos, miró en todas las habitaciones, sin encontrar a quien buscaba hasta que llegó a la última:
-Sigues aquí, menos mal.
-¿Qué esperabas?, están bastante fastidiados, ¿no crees que te has pasado un poco?
-Tenía que ser creíble, ya lo sabes.
Cortó sin más, este estaba curando a James en esos momentos, apartó la mirada de él al ver el corte en su mejilla:
-Estoy por pensar que era muy real. ¿Por qué me buscabas?
-¿Cuando lo harás?
Snape lo miró por unos instantes y declaró:
-A media noche, ¿por qué?
-Necesito que averigües si Hermione ya está en el refugio.
Snape frunció el ceño:
-Sabes de sobra que no la hemos trasladado hasta allí aún.
-Tú mismo me has dicho que ha llegado gente por su cuenta, necesito que preguntes por ella y por….
-¿Por?
Preguntó este seriamente:
-Está embarazada Snape, necesito saber si ya ha tenido a su hijo o no.
-¿Embarazada?, ¿de qué estás hablando Potter?
-Me enteré el mismo día del castigo a Hosmeade, no sé de cuanto estaba, pero McGonagall a de saberlo, quizás si le preguntas a ella…
-Espera, para ahí un instante, ¿cómo demonios es posible que no sepas de cuanto está?, ¿acaso no te lo dijo McGonagall?
-¿Por qué habría de decirme?, Imagino que se lo diría al padre.
Declaró de forma osca:
-Tendrás que saber cuándo te acostaste con ella Potter, imagino que sabrás que hace falta llevar ese paso a cabo.
Lo fulminó con la mirada a la par que enrojecía:
-Se supone que no es mío, que es…
-A otro perro con ese hueso Potter, es evidente que Luna es hija tuya.
Lo miró por unos instantes, no debería sorprenderle que supiera quién era Luna, sin embargo no entendía que quería decir con eso:
-Bien, no voy a negar que Luna es hija mía pues pareces saberlo muy bien, pero ¿qué tiene eso que ver con Her…?
Se calló sin terminar la pregunta y abrió los ojos al máximo, Luna, ¿Hermione era la madre de Luna?, ¿ella era la que hablaba maravillas de él?, ¿la que odiaba la magia?, ¿la que había prohibido a Luna usarla?
¿Ella era su mujer?
-NO.
¿Qué había hecho?, eso no podía ser, tenía que ser mentira, sí, no era cierto, no podía serlo.
Escuchó como Snape lo llamaba a voces pero lo ignoró, debía ir a donde Luna se encontraba desmayada, tenía que cerciorarse, al entrar en la habitación que ella ocupaba, la encontró abrazada a sí misma y con la cabeza enterrada entre sus piernas:
-¿Luna?
Al escuchar su voz, esta levantó rápidamente la mirada hacía él, sus ojos verdes estaban repletos de lágrimas y lo miraba sumamente asustada:
-No, ¿por qué hiciste todo esto?, ¿por qué atacaste a la orden y revelaste su escondite?
Tragó saliva y tras mirar que no hubiese nadie en el pasillo cerró la puerta, apuntó la misma con su varita y la silenció:
-Escúchame un momento Luna, hay algo que tengo que saber.
-No te diré nada, creí que era mejor callarme que así todo sería ideal pero ahora creo que cometí un error.
-Luna, espera, escucha, no es lo que…
-¿Cómo pude ser tan tonta?, no le dije nada a nadie creyendo que sería cosa mía, pero después de navidad debí darme cuenta de que no era así, que nunca te conocí realmente. Ninguno lo hizo.
La miró sin comprender, ¿de qué estaba hablando?
-¿Cómo fuiste capaz de engañar a mama y a todos tantos años?, ¿de hacerme creer que eras algo que no eras realmente?, ¿qué querías conseguir?
-¿De qué me hablas Luna?
-De esto,- Luna se puso en pie y señaló a su alrededor, su madre se encontraba en el suelo aún dormida, no sabía que le había pasado, pero la habían encontrado desmayada en el suelo de su habitación, cerca de ella, se encontraban Sirius y Remus del pasado, ambos también inconscientes: -Eres un mortífago, siempre lo has sido y aún en mi tiempo lo eres, ¿cómo pudieron todos después de esto volver a confiar en ti?
¿Cómo pudiste aliarte a ellos e indicar a todos como funcionaba la esfera de mama?, ¿Cómo pudiste ir a buscarme al bosque para ver cómo me torturaban sin hacer nada?
Las lágrimas de Luna caían por su rostro y no gritaba, pero sin duda lo habría preferido, ¿qué exactamente significaba lo que ella le estaba diciendo?, ¿Qué era un mortífago?, ¿Qué había engañado a todos?, ¿qué él la había perseguido?
-Luna, ¿qué estás diciendo yo no…?
-NO ME MIENTAS. TE VI, RECONOCÍ TUS OJOS, VI COMO CAMBIABAN DE COLOR CUANDO DESAPARECÍ, Y COMO LESTRANGE SE APOYABA EN TI.
Eras uno de ellos, eras el jefe de todos.
Esas últimas palabras se le clavaron en la mente como si fueran cuchillos, ¿qué él era el jefe de los mortífagos en el futuro?
-¿De dónde sacaste la pluma que tenías en el cuartel?
Luna lo fulminó con la mirada:
-Eso es lo único que te importa, el poder, ¿sabes?, ojala no haya heredado de ti más que tus ojos.
Ya no sentía, eso se había hecho creer a sí mismo, sin embargo esas palabras lo hirieron, la miró enfadado:
-Muy bien, yo también lo espero, ahora dime como conseguiste ese horcux y no te preocupes no tendrás que volver a verme más.
-¿Me vas a matar?
-¿Por quién me has tomado?
Luna no contestó a esa pregunta, tan solo miró hacía donde estaba su madre y señalándola declaró:
-La tenía ella, antes de que atacaras el cuartel de la orden, ella profirió un grito, fui a ver que le pasaba y me la encontré desmayada con un montón de papeles a su alrededor y con la pluma entre sus manos.
-¿La utilizó?
Miró rápidamente a su madre y corrió hasta ella, le tocó la frente, pero no notó que tuviese fiebre, ¿podría haberla utilizado?, ¿por qué había hecho tal estupidez?, ¿cómo había conseguido ella esa pluma?
-Parece ser que sí, pues había también un tarro con tinta.
Luna seguía hablándole de forma osca y hasta cierta forma irritante, su tono le recordó horriblemente a Hermione, al mirarla la encontró con los brazos cruzados intentando protegerse a sí misma y al mirarlo sintió un escalofrío.
¿Cómo no se había dado cuenta antes de a quien se parecía?
-Puedes estar tranquila, aparentemente eres muy parecida a tu madre.
-Pues me alegro, Hermione es mejor.
Ya no hacía falta que le preguntase nada, apretó los puños enfadado, ¿cómo se había atrevido ella a ocultarle eso?, ¿quién se creía que era para no decirle que iba a ser padre?
Un cosquilleo lo recorrió al recordar lo que le había pedido a Sirius, le había dicho que protegiera a su hija, a Luna, ¿podría Sirius estar con Hermione?, ¿sabría este que la bebe que Hermione esperaba era hija de él y por eso ninguno estaba en el cuartel?
"OPV"
Noche del 2 de Agosto.
Abrió los ojos y sintió que alguien le pasaba un trozo de tela húmeda por la frente, llevó su mano hasta ese lugar y retuvo una mano:
-¿Lil?
-¿Sev?
Su voz sonaba ronca, se la aclaró un poco y recibió algo en sus labios:
-Bebe un poco, te irá bien.
Obedeció en el acto:
-¿Qué ha pasado?
-Esa es una buena pregunta, ¿qué hacías en el cuartel cuando fue atacado?
Esa era la voz de Harry, rápidamente dejó de beber y apartó a Severus de su lado, lo localizó apoyado contra la pared del fondo, como pudo se levantó de la cama y caminó hasta él, antes de que este pudiera hacer cualquier cosa lo abrazó con fuerza:
-Perdona, perdóname Harry, lo siento.
-¿Lil?
La voz de Severus sonaba desconcertada:
-Es todo tan injusto, maldita sea, ¿por qué pasó todo esto?, ¿por qué fuimos escogidos?, no digo que hubiese preferido que Alice y Frank pasaran por todo esto, pero, maldita sea, Harry te amo, te quiero más que a mí vida misma, y nunca podrás saberlo, nunca podré decirte nada, maldita sea. –Rompió a llorar y lo abrazó con mayor fuerza, no obstante este no devolvió el abrazo parecía estar petrificado en el sitio: -Ojala todo pudiera ser diferente, ojalá pudiera cambiar esto, que nunca existiera esa profecía, que nunca fueses marcado por ella, que no le hubiese pedido a Sev que revelara la mitad de la misma a Voldemort, que…
-LIL
Sintió como Harry la apartaba de él de golpe y la miraba sumamente sorprendido:
-¿Qué acabas de decir?
Sintió como Severus la cogía por los hombros y la apartaba rápidamente de Harry, luchó por soltarse de su agarre, pero la mirada de Harry brillaba de forma peligrosa.
-Potter contrólate, no sabe de qué habla, ella no me pidió nada: -Sintió como la obligaba a girar y se encontró con los ojos negros de Severus en ella: -¿De dónde has sacado semejante locura?
-Lo sé Severus, sé lo que te pedí hacer, lo que hice, sé todo lo que has hecho por mí y por mi hijo, he sido tan estúpida, no pensé en ti, no pensé nada más que en mi pequeño y su felicidad.
Y pensar que no podía creerlo cuando leí todo eso, pensé que era imposible que lo hubiésemos conseguido, y sin embargo así es, lo logramos y yo sé cómo, ya lo sé.
Solo tuve que cogerla por unos instantes, y ella me reveló la manera, lo tengo todo escrito, tengo la manera de cambiar todo, ¿no es increíble Sev?, esa pluma era de Rowena, estaba tan atormentada por no saber cómo huir de todo esto que pensé en que con lo inteligente que era Rowena, ella podría ayudarme a resolver mis dudas, y lo hizo, primero fue esquiva, pero mi voluntad pudo más.
Y me lo reveló todo.
Severus la miraba entre alarmado y desconcertado, mientras que Harry aparentemente la creía loca, sonrió, que ingenuo, cuando viera la realidad.
-Tenemos que irnos, cuanto antes los saquemos de aquí mejor.
-¿Tenemos?, ¿de qué estás hablando Potter?, tú no…
-Yo voy, ya va siendo hora de acabar con todo, el horcux que me faltaba ya está destrozado, la pluma de Ravenclaw ya no existe, y a Nagini la terminaré cuando regrese, pero necesito que todos comiencen a moverse.
-Pero…
-Nada, además, hay que buscar una forma de que todos estos regresen a su tiempo, incluyendo a Luna.
Sentenció este sin más, después abrió la puerta y salió de la estancia, la cara de Severus era de pánico:
-¿Sev?
Preguntó con cierto temor ante la alarma que este mostraba:
-Reza Lil, reza.
No entendió esas palabras, y solo lo siguió, más su mente dejó de pensar en eso pues estaba recordando punto por punto, la manera que la pluma le había revelado para que todo fuera diferente, para que ese negro futuro no lo fuera tanto después de todo.
Sonrió cuando Severus y ella se reunieron con varias personas entre las que se encontraba James, corrió hasta él y se abrazó a este, él correspondió a su abrazo y feliz susurró a su oído:
-Ya lo tengo James, encontré una manera. –James la miró sin comprender y ella tan solo lo besó.
Buscó a Harry entre los presentes y lo encontró apoyado en la pared mirando de ella a Luna, realmente no sabía a cual miraba con más odio, miedo e inseguridad, ¿qué podría haberle pasado con la sobrina de Malfoy?
-¿Por qué estamos todos aquí?
Escuchó que preguntaba Sirius molesto, como respuesta de la nada apareció un trasladador que cayó al suelo, seguido de este cayó otro más.
-Bien, ya están listo Lupin, tú, Silver, Regulus, James, Pitt y Arian ese traslador, yo iré después con ambas Lunas.
-No, nosotros vamos primero.
La voz de Harry sonó decidida:
-¿Dónde están todos los demás?
-Se marcharon ayer en la noche, pero como tú no despertabas algunos tuvieron que quedarse aquí.
-Si desaparecemos ¿Voldemort no se dará cuenta?
Escuchó que preguntaba Lice curiosa, Sev sacó un frasco de entre sus ropas y se lo mostro a todos:
-Poción multijugos.
Dijo al reconocerla, Sev solo asintió y sin más miró a Harry y dijo:
-Pienso que lo mejor es que vayan ellos primero, que Remus avise de nuestra llegada y que así lo vayan teniendo todo…
-¿Por qué no quieres que vaya?
Preguntó Harry desconfiado, al mirar a Sev se percató de que era cierto, no quería que Harry fuera, lo vio apartar su mirada de Harry y fijarla en ella, ¿qué estaba pasando?
-Muy bien, como quieras.
Sentenció de mal talante, Harry caminó hasta estar cerca de él y todos a una cogieron el traslador, sintió que Sev la acercaba a él y como le susurraba:
-De verdad que siento esto.
Lo miró sin comprender, todos aparecieron en una enorme cueva, extrañada miró todo a su alrededor cuando un pitido resonó por todas partes:
-¿Quién ha sido el estúpido que no apagó la alarma?, creí dejar bien en claro que venía Sev.
-Pelirroja, ¿Quieres dejar ya de llamarlo así?, me da escalofríos.
Se giró, pero no fue la única, Harry hizo el mismo camino con ella, y lo que vio la dejó congelada pero con una sonrisa en el rostro.
La reacción de su compañero de giro fue completamente diferente:
-Sirius, ¿qué…?
Tanto Sirius Black de ese tiempo, como su yo futura también palidecieron al ver a Harry allí:
-No.
La voz de su yo futura sonó cargada de pánico y sus ojos se abrieron, se sujetó de Sirius para no caer, y ese fue el momento justo en que llegaron los del otro traslador:
-Odio estas malditas cosas.
-Nunca cambiarás Lunático, me gusta eso.
Ese fue el golpe definitivo, pero no solo para Harry, que apretó con fuerza los puños y fulminó a Sirius con la mirada, sino que el propio Remus de ese tiempo palideció en el acto:
-¿James?, ¿qué demonios significa esto?
Ella y su yo futura apartaron a las personas que había en su camino al percatarse de lo que estaba a punto de pasar, pero ninguna de ellas llegó a tiempo, y tras una última mirada cargada de un sentimiento de traición, Harry, se desapareció del lugar.
El nombre de este escapó de sus labios, pero no sirvió de nada porque no lo escuchó.
NT: Pues nada, sobran las palabras, lamento no haber podido subir antes el capítulo, he encontrado un nuevo trabajo y hasta que no se han asentado más o menos lo horarios, no he podido dedicarme a escribir, pero ya está resuelto más o menos.
El siguiente en actualizar es "El beso de la noche", si me da tiempo de terminarlo hoy, lo tendréis hoy, sino el mismísimo Viernes sin falta, estará subido.
Está escrito el capítulo completo en una libretita que tengo, pero aún no he tenido tiempo de pasarlo a ordenador, Sorry de verdad.
Espero que este capítulo os haya gustado, como veis el pobre de Harry no termina de recibir palos o malas noticias jejeje, no me extraña que deje de confiar en todo el que le rodea ;)
Si bien Hermione es la que hizo que todos viajaran al futuro, o pasado en el caso de Luna, Lilian sería nuestra otra protagonista, pues gracias a que usa la pluma encuentra el modo de que todos puedan salvarse ;)
Espero que os haya gustado este capítulo tanto como a mí escribirlo, nos vemos en cuanto vuelva a tener un día de descanso lo prometo, y recordad que no quedan más de cuatro caps ya.
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