Pues bien, señoras y señores, aquí está el siguiente capítulo de esta historia, y comenzamos la recta final de este fic, es extraño que tras tantos años al fin ya vaya a terminar el mismo.

Pido perdón por la espera que han sufrido muchos y agradezco la fidelidad de todas las personas que han seguido ahí pese a todo.

Quitando este capítulo, solo quedan tres capítulos más, al final os pondré el título que reciben los capítulos que restan ;)

Por cierto, quería ofreceros la posibilidad de uniros a mi nueva blog-novela, evidentemente no es de Harry Potter, pero quizás os llame la atención, en cuanto esté creado el blog os diré la dirección para aquellos que les interese, sería un honor veros por allí dando una oportunidad a algo diferente por mi parte.

Leo:Hola, aquí está el nuevo capítulo, espero te guste, ¿te aclaraste al final? Jejeje, espero que sí, nos vemos pronto o al menos eso espero buybuy y que disfrutes de la lectura.

Visiones del futuro:

Desesperada así es como se encontraba, nadie le decía nada y para colmo su hermano estaba más que furioso. Hermione hacía cuatro meses que había desaparecido y ahora ella retornaba a Hogwarts para cursar su último año, ¿por qué debía ir?, Luna tampoco deseaba asistir, ninguna de ellas dos deseaba regresar, pues eso significaba no saber nada de lo que pasaba realmente.

Además, ninguna se hacía ilusiones de sobrevivir a ese año sin dar todo de ellas, ahora no estarían ninguno del trío dorado para ayudarlas.

Harry había desaparecido por completo, y no se sabía nada de él, los de la orden habían estado que trinaban, hasta que el cuartel fue atacado por este y los mortífagos, después habían sido llevados a unas cuevas que habían sido habilitadas para hacer las veces de bases secretas, estaban ocultas en el interior de un bosque.

Sirius era uno de los que organizaba el alojamiento de los que no aportaban nada al lugar, sabía que había mucha gente implicada en ello, incluso Neville y Malfoy habían sido llamados a ayudar con algunas cosas.

No podía dejar de notar que Neville estaba furioso y que incluso Luna, no había conseguido calmarlo.

Lo único bueno de volver a Hogwarts es que dejaría de ver a Malfoy, y que seguramente, con la distancia, dejarían de dolerle tanto sus miradas de desprecio y asco.

Terminó de cerrar su baúl y miró a su madre que se encontraba sentada en la cama de Luna:

-No quiero que vayas Ginny, temo lo que puedan hacerte mi pequeña.

Tragó saliva, oh, ella también lo temía, pero no podía ser una cobarde, tenía que demostrar que esos despreciables podían creer que manejaban el mundo, pero realmente no era así.

-Mama, tengo que hacerlo, no puedo dejar que Luna vaya sola.

-Que no vaya tampoco, maldita sea, Ginny, estaréis desprotegidas por completo y…

-Luna hizo una promesa con su madre, no puedes pedirle que la rompa, y yo tampoco se lo pediré, ella necesita asistir a su último año a Hogwarts.

Su madre rompió a llorar, acababa de aceptar que se marchaba, se acercó a ella y la abrazó, juntas cargaron con el baúl hasta el lugar destinado a coger el traslador, allí había más gente.

Sin duda, todos destinados a hacerlas cambiar de idea, no sabían que eso no iba a suceder.

Cuando todos hicieron sus intentos y fracasaron, se fueron retirando dejando a las dos chicas medio destrozadas y a la espera de que el objeto llegase, en cuanto este apareció en el lugar y cayó a los pies de ambas, Luna y ella intercambiaron una mirada:

-¿Estás segura de esto?

Luna asintió:

-¿Y tú?, Ginny solo yo hice esa promesa, no tienes que…

-Eres mi mejor amiga Luna, no pienso dejarte sola pasar por ese infierno.

Luna le dedicó una sonrisa, ambas iban a coger el traslador cuando dos personas entraron en escena, ambos habían llegado corriendo y se detuvieron al verlas mirarlos, venían casi sin respiración:

-Menos mal, aún no te marchas.

Escuchó que decía Neville, pero no vio lo que este hacía, sus ojos solo miraban a la otra persona que había llegado corriendo hasta allí, este la miraba con sus ojos grises cargados de preocupación.

No había rastro de odio o desprecio, lo vio dejarse caer de rodillas y apartando la mirada declaró:

-No vayas, por favor pelirroja no vayas, no aparezcas por Hogwarts, mi tía te matará.

Luna y Neville los estaban mirando, pero por sorprendente que le pareciera a ella, ninguno estaba sorprendido de las palabras de este ni de la situación en sí.

-No puedo dejar sola a Lu…

-¿Pero sí puedes dejarme a mí?, maldita sea Gin, mi tía sabe lo que pasó entre nosotros, si vuelves…

-¿De qué estás hablando?

Preguntó mientras miraba asustada a Neville y Luna, estos guardaban silencio e intentaban no mostrar su atención ante lo que estaba pasando:

-MALDITA SEA PELIRROJA.—Antes de poder volverse a mirarlo lo sintió justo a su lado, lo sintió cogerla con fuerza de los brazos y cuando lo miró la besó. Sus labios respondieron automáticamente a él, ¿cuánto lo había echado de menos?, ¿y cuántas lágrimas había derramado por su culpa?

Lo empujó lejos de ella y supo que volvía a estar llorando.

-No vuelvas a hacer eso nunca más, maldito seas Malfoy, ¿por qué me haces esto?, llevas todo el verano y el final del año pasado tratándome como basura ¿y ahora me vienes con esto?, no, no más, ya he pasado bastante.

-Maldita sea, todo esto es por tú culpa, tú eras la que no puede olvidar a Potter, la que a cada vuelta que me daba corría a sus brazos a atenderlo a…

-Ser su amiga, te lo dije, abandoné la esperanza de que me quisiera, sabía que se había enamorado de otra, es cierto que temía que fuera de Hermione, pero a la vez dudaba que fuese así, Ron era su mejor amigo, ¿cómo iban a traicionarlo así?, por eso fue más mi sorpresa cuando Luna dijo lo que dijo, pero aún así estaba contigo, pero te dejaste llevar por tus celos estúpidos hacía él.

-¿Estúpidos?, maldita sea Ginny, todo Hogwarts cuenta con que si el malnacido de Potter termina con el señor tenebroso serás la futura señora Potter, ¿de verdad crees que son estúpidos?, todo este maldito juego comenzó a raíz de que él te ignoraba, era su reemplazo y aun crees que no tenía derecho a estar así.

-Bien que te consolaste con Parkinson, maldita sea, esto no tiene sentido, somos diferentes y nadie aceptaría esto, ni si quiera nosotros mismos podríamos enfrentarlo, es mejor dejar todo a…

-¿Tan poca fe tienes en nosotros?

Esas palabras las había dicho muy serio y eso la obligó a levantar la vista y mirarlo, ¡maldición! Quería creer, quería que fuese posible, pero eran demasiadas cosas, ya no solo sus familias, todo el maldito mundo mágico sabía que los Malfoy eran mortífagos, nadie los acogería, nadie los…

-Por que yo si creo, y confío en que si estás a mi lado puedo con todo y todos, que si quieres intentarlo lo daré todo por ti, que no te arrepentirás de estar a mí lado y que lucharé con todo y contra todos por que nadie pueda separarnos jamás.

Ahogó una exclamación de sorpresa ante sus palabras, ¿de verdad el frío y sin corazón Draco Malfoy acababa de decir semejantes palabras?

Pero su cupo de sorpresas no se quedó ahí, pues Luna, la futura hija de Harry y Hermione apareció corriendo y al verlos a todos ahí corrió hasta Draco y tiró de su brazo, este la miró unos segundos y sin más le pasó algo a este.

Draco abrió la mano y miró lo que esta le había dado, se sorprendió al ver el rostro de este, parecía sumamente soqueado y apunto de quedarse allí petrificado por los restos.

Lo vio tragar y fijar su mirada en ella, cuando sus ojos se encontraron, supo que ya no podría seguir negándose, lo vio coger aire y caminar hasta ella, se quedó a una distancia prudente:

-Si aceptas esto, estarás aceptándolo todo, mi amor, y sobre todo mi compromiso a defender lo nuestro ante todos.

Bajó sus ojos para ver lo que este le entregaba y dio un paso hacía atrás, ¿qué demonios?, solo tenía diecisiete años, ¿qué…?

-Ginny, no es por meterme, pero quiero que sepas que no estáis solos. Si es preciso nosotros seremos vuestro punto de apoyo, estaremos ahí para lo que necesitéis.

La voz de Luna le llegó desde muy cerca, al mirar a su lado la vio justo ahí, la mirada de Neville le decía exactamente lo mismo, ninguno parecía ver con malos ojos lo que estaba por hacer, ambos estaban de acuerdo, no les importaba lo que Draco había hecho en el pasado ni nada de lo que su familia hubiese provocado, ambos solo deseaban lo que ella deseaba.

-Pero mi familia, ellos…

-Sin duda serán muchos los obstáculos, los tuyos, los míos, casi todo el mundo mágico, pero aunque tuviese que vivir recluido en el mundo muggle no me importaría si tú eres quien está a mí lado de por vida.

Nerviosa volvió a mirar la mano abierta de Draco, dos alianzas brillaban en la palma de esta, una de ellas tenía un pequeño diamante, sin duda ese era el destinado a la mujer, volvió a levantar la mirada y alargó su mano, cogió la de Malfoy y comenzó a llorar:

-Lo siento, perdóname, no sé si soy tan valiente, yo…

Vio que los ojos de este se oscurecían y se apresuró a coger su mano con fuerza:

-No, no te estoy dando un no, es solo un tiempo, por favor, dame un tiempo para poder asimilar todo, para poder aclararme a mí misma que estoy dispuesta a sacrificar y que no, yo…

-No necesitas decir más, ya no es necesario.

Este se soltó de su agarre y se separó de ella, vio como la pequeña Luna cogía la mano de este y la miraba a ella, parecía asustada y desconcertada, miró a Luna cogida de la mano de Neville y los vio despedirse, ya era la hora definitiva de partir:

Tanto ella como Luna se giraron:

-A la de tres.

Declaró Luna, miró de reojo a Neville y Draco, y vio que el primero miraba hacía Draco sorprendido, ella misma se fijó más en él, y todo pareció encajarle a la perfección.

¿Qué estaba haciendo?, siempre había rogado por un amor como ese, uno que no importara nada, que estuviera dispuesto a luchar por todo, uno que fuera real y no una ilusión.

-Uno, dos…

-Lo siento Luna, yo…

Luna la miró con una sonrisa en su rostro:

-Corre a aceptar ese anillo niña tonta.

No lo dudó, soltó el baúl y corrió hacía Neville, Luna y Draco, antes de que este pudiera entender lo que estaba pasando saltó a sus brazos:

-Si, a la mierda todo, si, Draco Malfoy, quiero ser tu compañera a través de todo esto, quiero luchar contra el mundo entero si el trofeo que recibo eres tú.

Apresó sus labios al ver que este no parecía poder reaccionar, cuando volvió en sí, sintió que la apresaba en sus brazos y de repente se sintió girar con él.

Escuchó la risa alegre de la pequeña Luna y cuando este se detuvo, Draco la separó lo justo para coger la alianza con la pequeña piedra y colocársela a ella, sin dudar, ella hizo exactamente lo mismo con la otra, un pequeño resplandor surgió de ambas joyas, al mirarlas, sus nombres habían quedados grabados en la alianza del otro.

Ambos se besaron de nuevo y estaban en eso cuando un grito tremendo se escuchó en el lugar, uno que le hizo entender que la guerra acababa de comenzar para ellos:

-GINEBRA MOLLI WEASLEY, SEPÁRATE DE ESE MORTÍFAGO AHORA MISMO.

Ambos se dejaron de besar, más cogieron uno la mano del otro con fuerza, y juntos encararon con una mirada completamente decida al patriarca de los Weasley.

En toda su vida, Ginny, no había visto nunca a su padre, ni tan furioso ni tan rojo de cólera.

"OPV"

Sonrió al recibir el aire en la cara, sostuvo su taza entre sus manos y aspiró el aroma de su chocolate caliente, se sentó en el porche y miró al frente, acarició su vientre:

-Mira mi bebe, ¿no es una hermosa vista?

No esperaba ninguna respuesta obviamente, bebió un poco de su chocolate y siguió mirando al frente, ya solo quedaba una semana y lo tendría entre sus brazos, y después todo sería perfecto, sin ninguna duda.

-¿Qué haces aquí fuera?

-Ya no podía más en esa casa Víctor.

-Sabes que es peligroso, estos dos últimos meses han sido terribles para ti.

-Más para él y para ti.

Alargó su mano para que este la cogiera, pero como siempre Víctor tardó un poco en coger su mano, pero al final lo hizo.

Sirius la había llevado a esa casa después del accidente que había sufrido, le había dicho que ahí estaría segura, tanto ella como su bebe, realmente no recordaba muy bien el accidente que había tenido, pero Víctor la había ayudado en todo momento y hacía dos meses él al final la había besado.

Según Sirius, Víctor, se había ofrecido a cuidarla mientras ella recuperaba la memoria que había perdido, pero que de todas formas en cuatro meses la recogería de allí, recordase o no.

Evidentemente eso no sería así, no pensaba dejar que la alejaran de Víctor, Ron ya le había demostrado que le importaba poco lo que pudiera pasarle a su bebe y a ella, así que no pensaba volver junto a él.

Y de su mejor amigo no había recibido ni una sola noticia de él en todo ese tiempo, seguramente se habría aliado con Ron, como siempre.

-Hermione, tendrías que volver dentro, está comenzando a oscurecer y hacer más frío.

-Estás tú para ayudarme con eso ¿no?

Le guiñó un ojo divertida, pero Víctor no sonrió, como única respuesta soltó su mano y suspiró:

-Hermione esto no…

-Ya lo hemos hablado, Ron evidentemente pasa de mí, y sin embargo tú has estado ahí para mí en todo momento

-No recuerdas nada, ¿qué pasará cuando lo hagas?, Hermione ya lo pasé mal una vez por ti, no quiero que se repita una segunda vez.

-La primera era absurdo, creías que estaba enamorada de Harry, y que estábamos saliendo, ¿a quién se lo ocurre semejante locura?

Rompió a reír divertida, pero su bebe decidió que en ese momento sí estaba enfadado y recibió una fuerte patada de este.

-Sí, creo que mejor entramos, me parece que tiene frío.

Víctor la ayudó a levantarse y juntos entraron a la casa, antes de terminar de entrar, Hermione deposito un beso en su mejilla, Víctor tan solo le dedicó una media sonrisa.

"OPV"

-Esto es una locura, Lily creo que cometiste una estupidez.

-Ya lo sé, ¿quieres dejar de recriminarme?

-¿Cómo se te ocurrió que borrarle la memoria serviría para mantenerla a salvo?

-No habría accedido a mantenerse al margen, quería asegurarme que estaría bien, además, fue tuya la idea de confiar en ese Krun.

Sirius gruñó a su lado y ambos miraron como Hermione besaba a este en la mejilla, Sirius apretó los puños furioso:

-Harry va a matarnos.

-Eso será si alguna vez vuelve a hablarnos.

Sintió su mirada:

-¿Cómo se le ocurrió a Quejicus traer a Harry sin avisar?

-Dice que Harry estaba comenzando a sospechar que algo extraño pasaba, porque nunca lo había dejado ir con él, por si fuera poco, al parecer mi yo del pasado acababa de utilizar la pluma de Rowena y habló de más.

-¿Utilizaste la pluma?

-Nunca antes, pero al parecer ella sí, recuerda que la primera vez que viajamos aquí fue diferente a esta, pero por lo visto todo lo que la pluma le ha dicho que haga, es lo mismo que se me ocurrió a mí solita.

-Así que después de todo eres toda una sabelotodo pelirroja.

-No, es solo que creo que esa pluma lo único que hace es aclarar tú mente, descartar lo que no es importante y especificar la idea central, desarrollarla y darle una forma definitiva.

Sirius la miró por unos segundos y al mirar de nuevo hacía la casa declaró:

-Tienes razón, no puedes ser una sabelotodo, pues esta definitivamente ha sido una pésima idea.

-Deja ya de repetírmelo.

-Es mejor que regresemos, esta semana es la última, tenemos que conseguir que todo quede perfectamente atado.

Asintió y tras mirar una vez más hacía la casa, Lily desapareció, lo mejor era comenzar con todo y rezar porque el resultado final fuese el adecuado.

"OPV"

No dudo un segundo, ¿por qué hacerlo?, ya no había nada ni nadie que lo atase a la otra línea, así que podía desprenderse de ella, y eso precisamente había hecho.

Luna le había dejado bien en claro que en el futuro él era lo que en esos instantes se estaba convirtiendo, el siguiente al mando de los mortífagos, pues muy bien.

Dejó de impartir la maldición en Pettigriw, el cual había ido a avisarle de que Voldemort requería su presencia, odiaba a esa asquerosa rata, en realidad los odiaba a todos, ¿cómo habían sido capaces de burlarse de él?

Aunque es cierto que Remus parecía igual de sorprendido que él cuando vio a James Potter y Lily vivos.

No pudo evitar dejar salir una amarga risa, ¿cómo habían sido capaces de todo aquello?, maldita sea, y Luna se quejaba de que él hubiese terminado en el estado en el que estaba.

Se acercó al espejo en cuanto vio a Pettigriw desaparecer de su cuarto, se subió la camiseta y observó su costado, desde que Luna le había lanzado aquel hechizo en el cuartel de la orden, la maldición había comenzado a menguar.

Se había hecho a la idea de que acabaría muerto a la par que Voldemort, sin embargo, Luna había parado ese proceso, le había proporcionado más tiempo de vida, ¿para qué?

Dejó caer la camiseta y se miró en el espejo, estaba realmente blanco, si alguien lo viese lo confundirían con un vampiro, bajo sus ojos unas marcadas ojeras, hacía semanas que no conciliaba bien el sueño, y ahora no podía echarle la culpa a Voldemort, pues la única culpable era Luna, ¿por qué podía ver lo que ella soñaba?

Apoyó la mano en el frío cristal, en eso se había convertido, en una figura de negro, reflejo del exterior de lo que en alguna ocasión fue, un caparazón vacío.

-¿Es más interesante ese espejo que lo que tengo para decir?

-No lo sé, dímelo tú.

Sintió la presencia de Nagini y el saludo de esta en su cabeza, respondió al mismo con menos entusiasmo que el de ella, desde hacía un tiempo a esa parte ella podía decirse que era la única que parecía en conexión con él.

Como si fuesen realmente una parte de lo mismo.

-Mañana iremos a Hogwarts, ha llegado el momento de tomar el último resquicio de la rebelión entre nuestras manos.

Asintió casi imperceptiblemente a sus palabras:

-¿Qué harás después?

-tengo algunos planes que te incluyen, si todo sale bien, mañana mismo lo sabrás, llevarás la máscara, aunque no será siempre así, te la quitarás cuando te lo solicite, ¿entendido?

Volvió a asentir, obedecer era lo único que este le solicitaba, ¿no era eso lo que todos le habían pedido siempre?, obedecer los deseos del resto y nunca los suyos propios.

Supo el momento exacto en que este lo volvió a dejar completamente solo, se apartó del espejo y caminó hasta la cama, se dejó caer en esta y observó su varita con indiferencia, ¿cuántos hechizos o peor maldiciones tendría que decir al día siguiente?

Y más importante ¿dirigidas a quien?

"OPV"

Noche del 8 de Septiembre:

"-Harry, Harry despierta, amor.

Se encontraba muy nerviosa y veía con impotencia como este se movía en la cama sin ser capaz de detenerla pesadilla que parecía asaltarlo en esa ocasión.

-Venga, no me hagas esto despierta.

Harry no la escuchaba y tenía fuertemente los ojos cerrados, de repente paró en seco y vio que se aferraba a las sábanas de la cama que hacía años compartían.

Un llanto rompió el nuevo silencio establecido, asustada corrió hacía la habitación de al lado, se encontró con una estampa que la asustó aún más.

Su pequeña Luna de apenas dos años de edad, se encontraba llorando en mitad de un cuarto que había sido desordenado, las luces del mismo se encendían y apagaban sin cesar, corrió hasta estar cerca de su pequeña y la abrazó con fuerza, lentamente el tintineo de la luz comenzó a cesar, a la par que el llanto de Luna cesaba.

Abrazó a esta contra su pecho y sintió ganas de romper a llorar ella misma, no era posible, no podía estar pasando.

-¿Qué ha pasado?

La voz de Harry la obligó a mirarlo, cuando vio las lágrimas caer por su rostro Harry se acercó a ella, extendió su mano hacía su rostro y quitó unas cuantas de su mejilla:

-¿Qué sucede Hermione?

-Es mágica, lo es, maldita sea, no sirvió de nada.

-Lo sabíamos, éramos conscientes de que esto pasaría, no podía ser de otra forma y lo sabes.

-¿Por qué?, maldita sea, hay skips ¿no?, ¿por qué ella no podía ser una?, ¿cuánto más tenemos que pasar?

-Tenemos que aceptar que esto iba a terminar por suceder, ahora lo importante es cuidar de ella, si el hechizo que Voldemort te lanzó no consiguió impedir que ella fuese bruja, no sabemos que efectos pueda provocar en ella.

-¿No lo comprendes verdad?, ¿qué estabas soñando?

Harry la miró sin comprender mientras apartaba a Luna de sus brazos y la dejaba de nuevo recostada en su pequeña cama, cuando terminó de arroparla y le dio un beso en la frente, la instó a salir de la habitación:

-¿Qué quieres decir?

Exasperada y asustada se alejó de él, ambos entraron en el salón, ella primero seguida de cerca de él:

-Tenías una pesadilla, maldita sea, si con una simple demostración de magia de ella tú has comenzado con pesadillas, ¿qué vendrá después?

-No puedes creer de verdad que mis pesadillas se deben a ella.

-No, a ella no, sino a lo que Voldemort ocasionó con ese maldito hechizo que me lanzó en el callejón Diagon.

-No sabemos que…

-Tú no lo sabes, maldita sea, yo sí, y no quiero esto, no lo quiero, no quiero perderte, ni verte como te vi en séptimo año…

-Eso no pasará, nunca más volveré a ese estado, yo podré controlarlo, Hermione seré capaz de…

El suelo comenzó a temblar y todo a su alrededor oscureció, las luces se apagaron en ese preciso instante y sintió como Harry tiraba de ella y la pegaba a su cuerpo.

Sintió el tirón de la aparición y se encontró con que estaban en el cuarto de Luna de nuevo, corrió hasta la cama de esta y la cargó en brazos:

-¿Qué pasa?

Preguntó asustada, pero más se asustó cuando vio como Harry llevaba una mano a su frente y se agarraba la misma.

-No, Harry…

Este abrió los ojos, pudo ver el enfado teñido con dolor en sus esmeraldas y abrazándolas a ambas se desapareció del lugar con ellas.

Los tres aparecieron en una sala, en ese preciso instante Harry cayó de rodillas y vomitó:

-¿Hermione, Harry?, ¿qué es lo que…?

-Tu tía nos encontró.

Fue lo último que Harry pudo decir antes de desmayarse.

Abrazó fuerte a Luna contra ella y supo enseguida que había comenzado a llorar, ¿por qué el hechizo de Voldemort no había funcionado?, ¿por qué la poción que ella había administrado a su pequeña no había servido para parar aquello?

Vio como Ginny y Draco cogían a Harry y lo recostaban en el sillón de la sala de estos, seguidamente Ginny se giró a mirarla:

-¿Está bien Luna?, ¿y tú?

Miró a esta fijamente y rompió a llorar:

-Nada está bien Ginny, nada lo está, Luna tiene magia, y eso solo significa una cosa, el destino de Harry está perdido.

Sintió que quitaban a Luna de sus manos y Draco la encaró:

-¿De qué estás hablando?, ¿así piensas ayudarlo?, sabes perfectamente que esto no es lo que necesita, si te hundes todo terminará.

-¿Y qué más quieres que haga?

-Ser fuerte como dijiste que lo serías, él necesita nuestra fuerza, solo no lo conseguirá.

-¿De qué estáis hablando vosotros dos?

Inquirió Ginny sin comprender, ella intentó mirar a esta, pero Draco se lo impidió, la obligó a mirarlo a los ojos y declaró:

-Ocultaos, así ganaremos tiempo, es una buena manera de permanecer seguros.

-¿Qué está pasando aquí?

-Ahora no Gin, tenemos que pensar rápido.

-Él siempre dice que quiere vivir cerca del valle de Godrig.

Draco y ella intercambiaron una mirada, este frunció el ceño:

-Sé que es una idea, pero no me agrada ese lugar, parece estar maldito, todas las veces que he pisado ese sitio ha sucedido algo malo.

-Confieso que tampoco me entusiasma mucho la idea, quiero un sitio donde nadie pueda encontrarnos, uno enteramente muggle.

Ginny la miró por unos momentos:

-Eso no agradará nada a Ronald.

-La comadreja lo aceptará, del mismo modo que todos tendremos que aceptarlo, tenemos que pensar una forma de camuflaros, los hechizos protectores no pueden faltar, y las barreras mágicas tampoco, nadie sabrá donde vivís con certeza, necesitamos un repelente de magia.

Draco comenzó a murmurar y a cavilar mil cosas y opciones, mientras Ginny lo observaba, ella miró a Harry fijamente, se acercó hasta él y acarició su melena negra azabache:

-Tenéis que ocultaros muy bien, Granger, a partir de ahora tenéis que cambiar de aspecto y nombres, ¿se te ocurre algo?

Un recuerdo atravesó su mente como fulminándola, rápidamente fijó su mirada en la pequeña en brazos de Ginny y no pudo evitar formar una media sonrisa en su rostro, sí que se le ocurría algo, una noche de navidad, un baile inolvidable:

-Seremos Luna, Jane y James Evans."

Hermione abrió los ojos sobresaltada, ante ella tenía los ojos azules y furiosos de Ron, miró a la otra esquina del cuarto y descubrió a Víctor sentado en la mecedora con ambas manos entrelazadas con sus penetrantes ojos fijos en la cama que ella ocupaba:

-¿Qué ha sido eso?

-Eso es la realidad, maldita sea, ¿qué crees que estás haciendo aquí con este indeseable?

Ron señaló a Víctor con su mano furioso.

-Estás loco Ron, ¿qué me has hecho?, ¿a qué has venido?, llevas meses sin preocuparte por mí, me abandonaste cuando más te necesitaba y ahora vienes con estas estupideces.

-¿Qué yo te abandoné?, ¿de qué estás hablando?

-Si dejaras a la gente hablar, antes de irrumpir en una casa y lanzarte a golpear a nadie, te enterarías de algo Weasley.

Recriminó Víctor enfadado y conteniéndose:

-Tú no hables búlgaro indeseable, los puñetazos que yo te di no serán nada comparados con los que te dará el padre de esa niña.

-¿El padre?, ¿de qué estás hablando Weasley?, ¿no eres tú el padre?

La puerta de la habitación se abrió en ese instante por esta entró Sirius acompañado por Remus Lupin, al ver a Ron allí se detuvieron en seco:

-¿Qué haces aquí Ron?

Preguntó Sirius:

-Te seguí, os seguí hasta aquí, quise hablar con ella y que me explicase lo que estaba pasando, pero cuando entré en la casa ese indeseable la estaba besando y ella se lo permitió.

Sirius entrecerró los ojos y miró derecho a Víctor, al ver el peligro de que este se lanzara a terminar lo que Ron no había concluido, declaró:

-¿Alguien me quiere explicar que está pasando aquí?, ya te he dicho Ron que no quiero que te metas en esto, ahora estoy con Víctor, así que…

-Perfecto, así que cambias de tío como de chaqueta, y dime, ¿cuándo piensas decirle a Harry que vas a permitir que ese se convierta en el padre de su hija?

Víctor se puso en pie rápidamente a la par que Hermione abría los ojos al máximo y sentía un fuerte dolor, se llevó ambas manos al vientre y sintió un escalofrío, Ron se acercó a ella y cogió su mano derecha, la obligó a que lo mirada fijamente y declaró:

-Dilo otra vez Hermione, si quieres saber lo que está pasando aquí, repite lo mismo de antes, dilo.

-Pero yo…

-Hazlo Hermione.

-Hermione Jane Potter Revelation.

"—Aguanta Potter, sé que tienes más resistencia que esto.

Se agarró el pecho fuertemente y se ocultó mejor, no quería que Draco o Harry supieran que estaba allí.

-Cada vez es peor, no sé como lo están haciendo, se supone que Voldemort está destruido, no debería afectarme en nada, pero cada vez que Luna hace magia, es como si se acercara poco a poco, siento su presencia en mí, sale a observar y luego remite de pronto, pero cada vez que sale avanza un paso más.

Siento que llegará el punto en que no podré aguantar, tengo que conseguir que Hermione regrese junto con Luna, Draco prométeme que las protegerás, que pase lo que pase no permitirás que...

-Ya lo hice una vez, de todas formas no será necesario, puedes hacerlo Potter, por mucho que digas que se acerca, no hay nada que se acerque, él murió esa noche, ¿no lo entiendes?, conseguimos terminar con él.

Harry no respondió a esas palabras y ella sintió un escalofrío, ¿por qué ese silencio?

-¿Qué pasa Potter?

-Sé que terminé con Voldemort, incluso acabé con Nagini, que era el sexto horcux, pensé que sin ella yo podría ser libre, pero cuando tú tía se acerca, Draco, ella es la que más me afecta.

Es cierto que cuando Luna hace magia el asoma por momentos, pero cuando Lestrange está cerca, es distinto.

-¿Crees que pudo repetir el proceso?

Harry no contestó a esa pregunta y ella sintió miedo, corrió lejos de allí al escuchar los pasos de estos acercarse, al llegar a la sala descubrió a Luna haciendo juegos de pelota con Ron, aterrada apartó a este de su pequeña y sin poder controlar su miedo declaró:

-QUE NO HAGAS ESO, MALDITA SEA, NO LO HAGAS.

Rompió a llorar a la par que Ron le quitaba a su hija de las manos y la miraba asustado, Harry y Draco entraron en ese momento en la estancia, al verla en ese estado, Draco y Ron se llevaron a Luna de allí y Harry corrió a su lado:

-Hey, pequeña ¿qué pasa?

Abrazó a este con fuerza y se dejó abrazar por él:

-Tengo miedo Harry, no quiero perderte, no quiero…

-No lo harás, nunca las dejaré, Hermione no me dejaré vencer.

-Tenemos que hacer algo, tiene que existir una forma de pararlo.

Sintió que Harry la abrazaba con más fuerza y supo lo que pensaba:

-No, otra, Harry tiene que existir otra, no pienso perderte en esto, y tampoco dejaré que Luna no disfrute de ti.

-Hermione si llegase el caso en que no pudiese…

-No lo digas, por favor, juntos tenemos que encontrar una forma, Voldemort no te tendrá."

Hermione respiró hondo, necesitaba aire, ¿qué era todo eso?, abrió los ojos, alarmada y más asustada de lo que recordaba nunca haber estado:

-Maldita sea, ¿a qué hora se supone que iba a nacer?

-¿Y yo como quieras que sepa eso pelirroja?, es cierto que es la madrugada del nueve pero puede que naciera de noche.

-Ella no está bien, ha perdido algo de sangre y eso no es nada bueno, ¿dónde está Madame Ponfrey?

-¿Qué me dices?, ¿a quién mandaste a buscarla?

-A Neville, Alice quiso ir en su lugar, pero su hijo está tan enfadado con ellos que ni siquiera la tuvo en cuenta.

-Sabes que si él que es tranquilo y un buenazo está tardando tanto en perdonar todo esto, significa que tú…

-Lo sé, ¿quieres que me sienta peor de lo que me siento ya?

-Planean atacar Hogwarts hoy mismo, Potter los acompañará.

Esas palabras la obligaron a abrir los ojos rápidamente, su respiración se cortó en seco al ver quienes estaban en la misma habitación que ella.

De pronto todo lo ocurrido hasta ese momento le golpeó en la mente como si de una bola de billar se tratase. Gritó ante todas las imágenes que se superponían y se agarró la cabeza intentando contener toda esa avalancha de imágenes.

Sintió que alguien intentaba ayudarla a tumbarse y se encontró con los ojos plateados de Luna Lovegood, esta estaba tan calmada como siempre, mientras ella no podía dejar de sentir un fuerte dolor de cabeza.

Vio que Lily Evans hablaba rápidamente a Sirius Black y a James Potter, que de la nada salía Severus Snape, y que aquello se convertía en un caos, sintió que su cuerpo se contraía de dolor y se sintió mojada, abrió los ojos al máximo cuando sintió otra descarga de dolor.

Agarró con fuerza la mano de Luna y apretó la otra también, escuchó un grito de dolor proferido por Ron que sorprendentemente sujetaba su otra mano.

Sus ojos y los de Ron se encontraron y escuchó la voz de Luna decir:

-Ha roto aguas, Luna quiere nacer ya.

Casi como si lo hubiese invocado, sintió que se desvanecía:

"—Una vez más, tiene que existir una forma.

-No voy a seguir perdiendo mi tiempo buscando entre todos estos libros Jane, estoy cansado.

-Eres un maldito vago.

-Si ya lo sabes ¿para qué insistes?, ¿por cierto, James sabe algo de esto?

Se mordió el labio inferior y miró a Luna sentada en una mesa alejada viendo uno de sus libros de cuentos.

-No, no quiero que se preocupe, quiero decírselo cuando ya tenga la solución a todo esto.

-Sabes que es mejor compañero para esto que yo.

Miró a este con enfado:

-Pero sé que tú quieres tanto como yo que no le suceda nada.

-Eso es un golpe bajo.

Ron estiró la mano y cogió otro libro, el cual comenzó a leer, sí, era bajo, pero efectivo. Ambos se enfrascaron de nueva cuenta en la lectura, pero a la mitad se detuvo y declaró:

-¿Sabes?, acabo de acordarme que se te ocurrió a ti la idea de que esto fuese posible, de que el horcux no fuesen solo objetos.

-¿A qué te refieres?

-En nuestro séptimo año dijiste que estabas cansado y que del mismo modo que Nagini era un horcux, que quizás había más cosas que no fueran objetos, no entiendo como no me di cuenta antes de todo esto.

-Bueno, él no nos dijo nada hasta el final.

-Ni siquiera entonces Ron, yo lo averigüe por mí misma, él no dijo nada, sino llego a llegar a tiempo, quizás hoy las cosas serían muy diferentes.

-Fue totalmente algo inesperado, creía que cuando terminemos con Nagini ya estaba todo hecho, pero cuando pasó lo que pasó ante nuestros ojos, por Merlín Hermione, no sé como fuimos capaces de pararlo todo.

-Quiero creer que él fue lo suficientemente fuerte Ron, porque la otra posibilidad me aterra sinceramente. –negó intentando borrar esos pensamientos y añadió: -Tenemos que conseguir la solución a esto, tenemos que lograr destruir el séptimo horcux sin acabar con su recipiente.

Ron agarró su mano y añadió:

-No permitiremos que le pase nada a James, ¿entendido?, destruiremos ese maldito trozo de alma que se aferra a él, te lo prometo Jane."

-NO.

El grito rompió el silencio del lugar, de entre la oscuridad unos ojos verdes aparecieron en su campo de visión, al mirar a la dueña de los mismos se encontró con Lilian Evans del pasado, esta se encontraba recostada en la cama, al parecer la estaba cuidando.

-¿Cómo te encuentras?

-¿Dónde están todos?, tengo que decirles algo importante, tengo que…

-Espera, no puedes moverte de la cama, ha sido una cesaría difícil Hermione, es increíble que hayas despertado tan pronto de la misma, si te levantas puedes sufrir algún daño interno y…

-No me importa, tengo que hablar con alguien, tienen que saber sobre Harry, no pueden ir sin que…

-Están partiendo para Hogwarts en estos momentos, ya no podrás alcanzarlos.

-Entonces ven conmigo, tenemos que llegar a tiempo.

-¿Ir contigo a Donde?

Ron se encontraba apoyado en le marco de la puerta, traía una bandeja de comida y la miraba enfadado, para ella supuso su salvación:

-Ron, tenemos que ir, tenemos que ayudar a Harry, él solo no podrá, nos necesita.

-Hermione, Harry está con Voldemort, si vamos sería para enfrentarnos a él no para…

-Eso será lo que tengamos que hacer sino vamos, Ron, tú mismo lo dijiste maldita sea, Harry está en peligro, no sé si ya sabe lo que le pasa, pero si no es así nos necesita.

-¿De qué estás hablando Hermione?

-Ron, Harry es el séptimo Horcux de Voldemort.

La bandeja cayó a los pies de este mientras abría los ojos al máximo:

-¿Cómo?

La voz de James Potter del pasado la hizo percatarse de que no estaban solos, detrás de este venía Molly Weasley, en sus brazos traía a un bebe envuelto en una mantita blanca, todo pensamiento quedó relegado al olvido por unos intantes al saber a quién cargaba esa mujer en sus brazos.

-Luna.

Molly la miró sin poder terminar de formar una sonrisa en su rostro y con paso temeroso llegó hasta ella, puse a la pequeña en sus brazos y se dejó caer en la silla más cercana.

Para Hermione el resto del mundo desapareció al sentir ese pequeño peso en sus brazos, la acercó más a sus labios y besó su frente, la bebe no tenía casi pelo, y su piel estaba algo roja, tenía los puñitos cerrados fuertemente y los ojos cerrados, movía un poco sus labios, pero no salía ningún sonido de los mismos, cogió su manita con la suya propia y sintió su piel suave, sonrió a la par que unas lágrimas caían de sus ojos:

-Como me gustaría que tu padre estuviese aquí ahora con nosotros.

-Nadie te ha dicho que quien menta al demonio se arriesga a que este aparezca.

Pues hasta aquí el capítulo, intentaré actualizar lo antes posible, ¿qué será lo que pasará en el siguiente?, ¿qué hará Harry?

Aquí van los títulos de los siguientes tres capítulos ;)

9 de Septiembre:

Regreso:

El séptimo Horcux: