La rubia capitana estaba en cuclillas sobre un montículo de tierra viendo a través de unos pequeños binoculares, sus ropas tenían algo de sangre pero no la suficiente para arruinar la prenda.

Observaba con detenimiento la cabaña donde la había guiado ese francés chillón -Así que ahí están esas ratas inmundas…- deja los binoculares a un lado y carga su arma –Sera mejor que acabe con esta idiotez de una vez, empiezo a aburrirme…-

Caminaba entre los árboles en silencio, desde que empezó acercarse sentía una presencia pero no daba con la ubicación, se había detenido atrás de un árbol que daba justo a la entrada del lugar, sonrió malévolamente estaba a punto de atacar.

El indígena pone al cañón del fusil en el cuello de la mujer por la espalda -Bien rubiecita puede ser por las buenas o las malas….. y no gastes tu tiempo, mis amigos se fueron por un túnel secreto, ahora deben estar lo suficientemente lejos para que nunca los alcances a pie-

-En verdad que ustedes son idiotas….- la chica mira sobre su hombro –No saben guardar la información-

En un parpadeo la gabardina de la chica esta sobre el rostro del moreno, cuando este logra quitárselo la chica ya no estaba, el empieza a mirar y a caminar con cuidado para dar con su localización que no debía ser muy lejos de él, se escucho un disparo, el soldado se movió rápido y la bala solo paso por su mejilla.

- VERDAMMT!-

El soldado la escucha pero no la ve, después siguieron más disparos que parecían venir desde lejos, a duras penas y podía esquivarlos.

-Te mostrare porque los apaches somos tan temidos- corre en dirección paralela a los disparos para perderse en la oscuridad del bosque, la oficial se levanta de entre unos arbustos sin entender que pasaba, pero justo arriba de ella se veía al indio con el cuchillo en la mano agachado sobre una rama.

La rubia (que ahora no trae la gabardina y se puede ver que debajo solo trae un top negro que deja todo su estomago descubierto) ve una hoja caer frente de ella, se gira y empieza a disparar repetidamente. El indígena salta de la rama hacia otra, otra y otra evitando los disparos hasta que escucha que se queda sin balas, en ese momento se arroja sobre la oficial, forcejean en el piso con su cuchillo siendo apoyado por sus dos manos mientras que la oficial hacia lo mismo para que no se le enterrara en el cuello, pero al no poder evitar que el cuchillo este a milímetros de su cuello levanta las piernas poniéndolas en el estomago del soldado y arrojándolo detrás de ella. Este golpea el piso y de inmediato se incorpora en tres patas mientras que con la otra mano sostenía el cuchillo

-Esto se puso interesante..- dice la oficial con una sonrisa ladeada, de sus botas saca también un cuchillo, empieza a caminar despacio hacia un lado como si cazara un animal, cuando esta a una distancia relativamente cerca, la chica patea la tierra a los ojos del indígena para luego lanzarse contra él.

Al escuchar pasos hacia él y no poder ver qué pasaba, el indígena gira contra un árbol poniéndose detrás de el donde al fin se limpia los ojos y sale una vez más ante la oficial que lo veía con un cuchillo -Te daré otra oportunidad, rinde te y te dejare ir-

La oficial levanta una ceja incrédula, luego de unos segundos deja escapar una risa que le erizaría los cabello a cualquiera -Tu! Tu inútil salvaje! ¿Me das oportunidad a mi?- vuelve a reír unos segundos más antes de ponerse seria como si nada -Basta de juegos...muere de una vez..- se lanza contra el indígena y ambos empiezan un combate con los cuchillos, se hacen cortes en varias partes del cuerpo pero ninguno puede asestar un golpe critico.

Se separan unos segundos sin bajar la guardia -Los apache somos los mejores en combate con cuchillo del mundo, mira a tus pies- habla el soldado, la oficial mira que todo lo que sostenía su equipamiento estaba cortado y tirando en el piso, ella le regresa la mirada furiosa -No sabes a lo que te enfrentas...- con el cuchillo le señala el piso y el indio estaba en las mismas condiciones -Esto se está volviendo una idiotez...- La oficial levanta su cuchillo en el aire dispuesta a atacar de nuevo, pero en ese momento escucha como su top se rasga por atrás, había sido cortado totalmente cayéndose quedando expuesta.

-VERDAMMT!- grita furiosa y roja la rubia mientras trata de taparse con sus manos y brazos su pecho.

El indio aparta la mirada con mucha vergüenza -Ups... lo siento, tal vez me pasé con lo que cortaba- sostiene el cuchillo con los dientes, se saca la camisa y se la arroja a la oficial -Con eso podrás cubrirte- dice con el cuchillo en la mano otra vez.

La rubia entrecierra los ojos aun quieta en su lugar -¿Por qué rayos me ayudas?...en este estado podrías matarme fácilmente...-

-Porque no vale la pena matar a quien no se puede defender- dice el soldado para volver a desviar la mirada, cuando vuelve a mirar, ni la rubia ni la camisa estaban ya solo quedaba su cuchillo en el suelo.

La oficial corría por la espesura del bosque, dejaría vivir a ese invasor por ahora, necesitaba volver a la base por armas y ropa para ir tras esos franceses, luego de eso, no dejaría a nadie vivo.

De repente sobre ella cae el indígena de un árbol agarrándola de los brazos contra el suelo -Dije que no valía la pena matarte, no que te dejaría ir-

Ella no contesta nada, simplemente le da un rodillazo al indio en su parte vulnerable logrando que la suelte poniéndose de pie rápidamente -Que molesta alimaña- dice poniéndose en posición de pelea, el indio se pone de pie con dolor también se en posición de pelea solo con los puños -Veamos ahora lo que puedes hacer- se escucha una fuerte explosión en el campamento alemán, de entre los árboles se ve como las explosiones se acercaban mas y mas -Mejor lo vemos después... ¡CORRE!- ambos salen corriendo de las explosiones tan cercanas que se escuchaban las bombas descender de los bombarderos.

-VERDAMMT! Esos malditos idiotas! Si no estoy soy unos inútiles!- decía la capitana mientras saltaba esquivando trozos de arboles que salían volando -Seguramente esto es causa de esas alimañas de la resistencia!- decía mientras miraba con odio al indígena que corría a su lado.

-¿La resistencia?, de seguro son los alemanes que prefieren quemar todos los bosques porque no saben encontrar a campesinos armados entre los arboles- le criticaba el indio mientras corría saltando los arbustos con la cabeza baja para evitar los residuos que podrían llegarle.

-¿De que hablas ignorante?! Yo no di orden de mandar a bombardear este lugar...- de repente una bomba cae muy cerca de ellos mandándolos varios metros en el aire, la chica se golpea con una roca quedando inconsciente.

(….)

Al despertar estaba en una cueva mientras era cubierta por una piel recién arrancada que aun tenia carne del animal del lado contrario de donde la tocaba, al tratar de levantarse siente un peso en el pecho, cuando levanta la piel ve al indio sobre su pecho durmiendo mientras la tenia abrazada del estomago. A la furiosa alemana le da un tic en el ojo a ver al indio en esa posición, el muy maldito hasta se atrevía a babear sobre de ella, no se contuvo mas y le metió un buen golpe en la cabeza al soldado -BLÖDE!-

-AHU! ¿Qué pasa?- pregunta el moreno sobándose la cabeza

-¿Qué te pasa a ti?! verdammt! ¿Cómo te atreves a abrazarme?!- la rubia cae en cuenta de donde esta -¿Qué diablos hago aquí? - dice furiosa tomando del cuello al indígena.

-Te traje, era eso o dejar que te quemaras por el fuego del bosque- enreda los brazos de la alemana con los suyos haciendo que lo suelte y la tuviera dominada -Y deja de atacarme ¿quieres?- la suelta y se aleja un paso -Pude dejarte morir y no lo hice, creo que me debes una-

La capitana frunce el ceño y le da un puñetazo en la cara -Yo no te debo nada...- empieza a caminar para salir de la cueva, se queda inmóvil en la entrada -¿...Dónde...dónde estoy...?- empieza a hurgar su ropa -Mi...mi radio...no está-

-¿Crees que te dejaría algo para que llames refuerzos?- habla el moreno mientras se acerca a la entrada de la cueva -Este lugar será constante mente bombardeado, lo más probable es que lo hagan hasta que se consuma todo el bosque y el fuego nos matara si no lo hace una bomba- camina dentro de la cueva y se acuesta en el piso -Estate cómoda, lo más probable es que podremos salir de aquí en al menos 3 días y la forma de vida inteligente más cercana esta a miles de kilómetros, y el resto son soldados a días de camino a pie-

Ella se queda de pie perdiendo su vista fuera de la cueva hacia la espesura del lugar -Sabes bien que van a estar buscándome- se gira y mira con odio al soldado acostado -Y cuando me encuentren te van a desollar vivo y yo estaré en primera fila para verlo-

-Sigue soñando linda- levanta la cabeza -Es zona de bombardeo y mate a gran parte de tus hombres antes de que te aventuraras tu sola- acomoda la cabeza en sus brazos -Te habran dado por muerta, como a mi hace semanas-

La chica se gira molesta – NEIN! No me digas "linda" tu maldito soldado…refiere a mí como la capitana Noruu~e- va caminando con furia hacia el soldado lo agarra de nueva cuenta por el cuello y habla con voz gélida -¿Crees que creerán que morí tan fácil...no me hagas reír...-

-¡De todas formas no podrán entrar al bosque hasta que acabe el bombardeo y termine de consumirse!- le empuja mientras se pone de pie -Vete acostumbrando a estar aquí, es el lugar más seguro en kilómetros, si sales o te mata una bomba, o el fuego o el humo-

-Un soldado inferior no puede decirme que hacer-

-¿Puedes dejar se decirme solo "soldado"? Soy Guerreo Salvaje….-

Ella lo ignora, de repente ve el cuchillo del soldado en el suelo lo toma con tranquilidad, el indígena se pone a la defensiva pero la capitana lejos de atacarlo empieza a cortar la camisa del soldado que traía puesta. Una parte la usa para atar de nuevo su cabello, lo demás lo amarra para que cubra la parte la su pecho dejando expuesto su estomago, empieza a salir de la cueva con el cuchillo en mano sin decir nada.

-Yo que tu no hago eso rubia-

La chica se gira y se laca la lengua infantilmente mientras sale del lugar con mala cara. El soldado pone su mano sobre su casco y suspira, en ese momento se escucha un silbido proveniente del cielo -¡TE DIJE...- corre a la oficial, derrapa frente a ella, la toma del estomago sobre el hombro -...QUE ERA MALA IDEA!- corre a la cueva con la oficial encima y justo al saltar sobre ella al interior de la cueva una fuerte explosión se ve a metros de la cueva.

La oficial sale de la impresión y se mueve hacia atrás aun en el piso -¿Por...porque diablos lo hacen?...si sabían que mi pelotón estaba cerca de aquí...-

El soldado levanta la cabeza aun sobre la oficial -De hecho ni siquiera sabemos de quien son, si de los tuyos o los míos- La chica se pone de pie y se va a apoyar al otro lado de la cueva -Supongo que tendré que esperar los 3 malditos días-

El soldado se levanta y se sacude la ropa -Así es, entonces cada uno por su lado- se sienta a la entrada de la cueva y toma una pequeña rama que cayó en la explosión -¿Me devuelves mi cuchillo?- la chica lo ve con cara de fastidio -¿Qué cuchillo?-

-Con el que rasgaste tu ropa, el de enorme hoja y de mango tiene un asta de ciervo- dice aun estirando la mano, la rubia se cruza de brazos y mira a otro lado indignada -No sé que me hablas-

El indígena se pone de pie y camina a la oficial -Se que lo tienes ahí ¡dámelo!- la oficial se gira y alza los hombros restándole importancia mientras da unos pasos -Esa explosión te debió revolver las pocas neuronas que tienes-

-¡SUFICIENTE!- empieza a registrar a la oficial -¡ DEVUÉLVEMELO AHORA!-

-PERVERTIERT!- ella le da una un golpe al estomago del soldado con su rodilla.

-¿Con esa estamos?- el abre las piernas agachándose, luego le da un puñetazo en el estomago de la oficial, ambos quedan adoloridos y jadeando sin aire.

La chica pone una rodilla en el piso por la falta de aire -Esta me la pagaras!- mete su mano atrás de sus pantalones y saca un fuete dándole un buen golpe en la pierna al soldado.

-¡AHU! ¿De dónde sacaste eso mujer?- dice el soldado cayendo sobre su rodilla

-No me subestimes inútil...- habla la capitana poniendo la punta del fuete bajo el mentón del soldado -Aléjate de mí o la próxima va en tu maldita cara- se aleja y se recarga en la pared viendo a su enemigo.

-Tú no me subestimes a mi cara pálida- corre agachado a la oficial la toma de la cintura con el hombro en su estomago y la arroja contra el piso con el encima y empieza a registrarla otra vez -¡DAME MI CUCHILLO!-

-Te lo advertí!- estampa el fuete en la mejilla del soldado, este la suelta y ella le da una patada mientras esta en el suelo, el soldado resiste el fuerte dolor y la vuelve a derribar rápidamente -Algún día tienes que dormir- se levanta y camina a la salida.

-Lo mismo digo invasor..- va al final de la cueva y se sienta para recargar su espalda contra la pared, luego se cruza de brazos con el fuete en mano.

Unas horas habían pasado y ninguno se había movido o hablado, el silencio era sepulcral hasta que el ruido de un estomago los puso alerta, el indio estaba tallando la rama con una piedra afilada, pero se detiene al escuchar el estomago de la oficial. Sin expresión alguna se levanta, sale de la cueva, después entra de nuevo con una gran pierna de alce ahumada, la deja caer delante de la oficial -Espero te guste el alce- corta un pedazo con la roca y vuelve a su lugar mientras lo masticaba.

La oficial voltea a otro lado indignada sin moverse de su lugar, pasa otra hora y singue sin tocar el alimento aunque su estomago la delata varias veces.

-Si no comes no tendrás fuerzas- rompe el silencio el soldado mientras tallaba la rama

-¿Eso te daría mucho gusto verdad?- contesta fríamente la rubia

-Como te dije- dice sin voltea a verla -No vale la pena matar a quien no puede defenderse- se voltea a verla -Si quisiera matarte no esperaría que estuvieras dedil, te habría matado cuando te cubrías tus...- se pone rojo y sigue tallando -Ya sabes…..-

La alemana alza una ceja, parece que después de todo el invasor tenía un punto débil, debía usar eso para lograr acabar con el invasor, la pregunta era ¿cómo?, su estomago la distrajo de nuevo suspiro con fastidio antes de tomar la carne frente a ella y morderla como si de un animal salvaje se tratara.

-Espero te guste, con la piel de ese mismo animal con cubrimos anoche y lo ahumé con la ayuda del fuego de las explosiones- la chica tragaba un pedazo grande y mientras mordía otro contesto -nof memf intefmrefa….- cuando se percato que el soldado le daba constante mente la espalda fue cuando se le ocurrió un buen plan, sonrió con malicia.

Horas después las miradas esquivas de ambos se vieron interrumpidas por una explosión que sacudió toda la montaña -¡Tranquila, esta montaña es roca solida, esta cueva es lo más seguro que hay en todo el bosque!- decía el indígena jalando su casco contra su cabeza.

Era obvio que a ella esas cosas le daban igual, creció entre esos ruidos no le teme a nada, pero para poner en marcha su plan debía actuar un poco, puso sus manos en el rostro con gesto preocupado -Esa explosión se escucho muy cerca!- corre hacia la entrada donde estaba el soldado sentado y lo abraza poniendo la cara de este entro los pechos de ella -Espero que tengas razón en que esto resista!- hablaba como dama en apuros, tenía ganas de morderse la lengua hasta morir desangrada.

Al indio le salía humo por las orejas y casi se orinaba del miedo al tener la cabeza clavada entre los senos de la oficial -Dah... tra... tranquila, no pasa nada- decía con voz ahogada por la presión, se saca el casco y se lo pone en la cabeza a la rubia –Esto te servirá-

La capitana se felicita mentalmente, eso sería más fácil de lo que pensó, pero aun necesitaba ponerlo más de nervioso -No eres tan malo después de todo- dice mientras lo separa del abrazo -Pero me sentiré más segura de este modo- se sienta sobre las piernas del moreno sugestivamente. Ahora sí que temía el soldado que lo dieran de baja por traición, por confraternizar con el enemigo... y por lo que creía se avecinaba -¿Qué... que haces?, co... compórtese según su rango oficial- la capitana estaba que se retorcía de risa en su interior, solo un movimiento mas y podría proceder con el plan.

-Ooh vamos...no hago nada malo...solo busco protección de un fuerte soltado- decía mientras se giraba ponía sus brazos en el cuello del soldado y enredada sus piernas en la cintura de este.

Sin poder evitarlo la virilidad del soldado respondía ante los encantos de la oficial mientras este se negaba a abrazarla o hacer cualquier otra cosa que su cuerpo le gritaba que hiciera -Eh... ese es el pro... problema, buscar protección en el e... enemigo- sentía los pechos de la oficial contra sus pectorales haciendo que casi se ahogaba por la presión que le subía del cuello.

La rubia lo veía con cara inocente mientras bajaba sus manos por el pecho del soldado –Bueno...hay un dicho que dice...- se pega mas al soldado haciendo presión con su pecho -Mantén a tus amigos cerca..- con sus manos abajo empieza a sacar de sus botas una cuerda -Y a tus enemigos más cerca...- dice mientras rosa sus labios contra los del soldado

El moreno cierra los ojos con fuerza, los abre de golpe mientras sonreía solo de un lado y se abalanza sobre la oficial dándole un muy apasionado beso en los labios -Pues estemos los más cerca que podamos mai fiurer…- la oficial grita mentalmente de enojo, ella jamás había planearlo besarle de verdad, solo tenía que distraerlo, suspiro para calmarse el plan aun no fallaba, ya lo haría pagar por el beso.

Ella lo empujo quedando ahora ella sobre el -Que rápido cambiaste de opinión- ella junta de nuevo sus labios sobre los del moreno, entre los besos lo muerde un poco, luego toma los brazos y se los estira hasta que quedaron arriba, mientras lo besaba lujuriosamente empieza atar sus muñecas, una vez terminada la tarea se separa de él y se sienta sobre su estomago.

-Lo siento invasor...pero esta noche no se te hará…JAJAJAJA!- dice con sarcasmo la capitana, se levanta y se queda justo en la entrada -Oh! Lo olvidaba- de la parte delantera de su pantalón saca el dichoso cuchillo -Creo que me lo quedare otro rato JAJAJAJA!- sale de la cueva perdiéndose en la oscuridad.

-¡HIJA DE...!- el soldado estaba todo rojo pero ya no sabía si era de vergüenza o de coraje, toma la piedra afilada con los dientes y empieza a cortar la soga -aldita ubia de ierda, esera e le onga as anos esima- corta la soga y se pone de pie con la piedra en la mano -¡Espera!- se dice a sí mismo al escuchar un silbido desde el cielo, entrecierra los ojos y se sienta al final de la cueva con los brazos extendidos -5... 4... 3... 2... 1...-

La capitana corría por el bosque con una sonrisa triunfal en los labios -JAJAJAJA que tonto! En verdad creyó que me interesaba!JAJAJA- cuando ya se encontraba a unos metros escucha un silbido en el cielo y se pone pálida, trata de cubrirse pero la explosión la lanza lejos, abre los ojos tosiendo para darse cuenta que unos brazos la tiene sujeta.

-Verdammt...-

-Ya me debes dos rubia- decía el soldado arrastrándola de los hombros a la cueva -¿Por qué no te dejo morir?, en fin cuando lleguemos a la cueva dame mi cuchillo-

-¿Qué cuchillo?- decía la rubia mientras miraba al frente con una sonrisa socarrona, el soldado la levanta, la abraza de la cintura y le dice en un suspiro -Ya sabes de que hablo...- mete las manos en el pantalón de la oficial -Este cuchillo- dice poniéndoselo en el cuello

-Que amargado- habla ella poniéndole la punta del fuete en la mejilla -¿Por qué no me matas y acabas con esta tontería? o mejor aun! Deja que te mate!-

El soldado frunce el ceño y camina al fondo de la cueva -Estoy empezando a pensar en eso- cuando el soldado le da la espalda, la capitana azota su fuete en las posaderas de este.

¡AHU!, ¡¿Por qué fue eso?!-

La chica pasa de largo al soldado mientras pone el fuete en su hombro -Si me vas a tener aquí atrapada acepta las consecuencias...- el soldado gruñe y dice mostrando los dientes -Me gustaría una cabellera rubia para llevar a la reservación- sigue caminando a la cueva detrás de la oficial.

Llegando al final de la cueva, la capitana agarra su arma con los dientes, se sienta y se quita las botas, luego desabrocha su pantalón y se lo baja de un movimiento quedando solo en bragas.

El soldado se queda mirando con la cabeza ladeada como se bajaba los pantalones con las rodillas rectas, al girarse la oficial este mira a otro lado, estira los brazos hacia atrás mostrando toda su musculatura de la espalda, se quita las botas los calcetines para acostarse en el piso con los brazos a manera de almohada.

La oficial mira ese cuerpo marcado unos segundos antes voltearse y hacerle un desprecio, se inca en el frió suelo para doblar el pantalón en forma de almohada, se acuesta de lado con los brazos cruzados agarrando fuertemente el fuete, necesitaba dormir un poco para tener energías y así seguir con sus planes de escape y venganza contra ese idiota de buen cuerpo, no tardo mucho en caer dormida.

El soldado al darse cuenta que la oficial temblaba de frio en sus sueños (extraño viniendo de alguien en si frio) se levanta con cuidado de no hacer ruido y pone la piel de alce sobre ella, se regresa a su lugar luego se acuesta en el piso -¿Algo más extraño podría pasar?- entrecierra los ojos y ve un enorme lobo transparente de color blanco con plumas de águila en la cabeza sentado viendo afuera de la cueva, el soldado abre los ojos y se sienta de golpe para no encontrar nada -Creo que me si me golpeé muy duro-

A la mañana siguiente el soldado no sentía haber pasado frió, se da cuenta que la piel esta sobre de él, pero su cuerpo está más pesado, al destaparse ve a la capitana acurrucada junto a su cuerpo con la cabeza en su estomago. Al notar eso se queda conmovido por el dulce rostro de la rubia mientras dormía -Es tan linda cuando cierra la #$%&%$ boca- dicho esto se agacha para quedar a la altura y se abraza de la oficial inconscientemente para seguir durmiendo, al entrecerrar los ojos para dormir ve una pequeña unicornio de piel celeste y crin rubia viendo hacia afuera de la cueva -Rayos que me golpe fuerte…-

(…..)

La rubia se empieza a mover entre sueños, de repente se sienta sus ojos están medio abiertos, se gira y se sienta sobre el estomago del soldado, lo toma de las mejillas y lo besa de un modo agresivo -Den...- la chica vuelve a caer rendida sobre el cuerpo del indígena, era claro que es sonámbula y parecía soñar con alguien.

Al ser despertado de tal manera el soldado solo se quedo ahí paralizado mirando al techo con la rubia sobre él -Den es un sujeto afortunado- el jamás pensó que la rubia fuera tan tosca para dormir, se movía a cada rato pasando en cima del pobre cada vez que podía, media hora después la capitana estaba en diagonal con los pies sobre el rostro del chico.

-De cuerdo…. ya me arte- el moreno se levanta y se acuesta donde estaba la oficial en primer lugar -Si no le hubiese dado carne tal vez estaría mas cansada y no se movería así- dicho esto cierra los ojos y duerme tapándose solo con los brazos.

La capitana se despierta un rato despues y se arrodilla sobándose los ojos, no recuerda nada de lo que hizo obviamente solo le extraña que este en otro lugar durmiendo, ve al soldado al otro lado de la cueva, rueda los ojos y se levanta para tapándolo con la piel - No eres tan mal parecido...cuando no me molestas...- camina hacia la entrada donde se estira, solo lleva puesta la camisa a medio abotonar y sus pantis -¿Me pregunto si habrá un río por aquí?- sale de la cueva viendo constantemente al cielo.

El soldado se despierta asustado, se revisa bajo la piel de alce y saca su cuchillo frente a su cara dando un suspiro de alivio, al levantar la mirada se da cuenta que la oficial no estaba -¡Rayos! ¿Por qué insisto en salvarla?- se levanta y camina a la salida. Una vez afuera mira hacia abajo con una rodilla en el piso -Huellas frescas….. va sin sus botas y esta desarmada, no lleva mucho peso y camina lento- paga la oreja al piso -Te encontré!- caminando con tranquilidad va donde el rastro lo guiaba a la oficial.

Por suerte la rubia encuentra un lago no muy alejado de la cueva, desde que salió de la base no había podido asearse y ya le molestaba eso, sin pensarlo mucho se quito la rasgada playera, sus pantis y desamarro su cabello para meterse al lago, estaba muy frio pero no tardo en acostumbrarse, se hundió por completo para mojar su cabello.

El soldado siguió las huellas hasta un arbusto, desde ahí se podía ver un hermoso lago donde desaparecía el rastro –Demonios!- pero al percatarse que la ropa de la oficial está junto a sus huellas levanto la mirada al lago y ahí se encontró con lo más hermoso que jamás hubiera visto, a la rubia oficial alemana lanzando su cabello hacia atrás de un movimiento mientras la luz del sol la reflejaba haciéndola brillar como si estuviera cubierta en diamantes.

La capitana pasaba sus manos por su cabello para quitar el excedente de agua, frotaba la cristalina agua contra su piel, el lago era lo suficientemente hondo para cubrirla hasta la mitad del pecho, no tardo mucho para salir quedando de frente al soldado sin darse cuenta.

El soldado se encontraba oculto tras unos arbustos, había sido testigo de todo, aprovechando su cautela llego de nuevo hasta la cueva donde se hiso el dormido en la misma posición donde estaba.

Cinco minutos después regreso la capitana aun con agua escurriendo de su cabello, vio al soldado dormido y en sus labios se formaron una risa malévola, se queda parada junto a él junta su largo cabello para escurrirle el agua que aún queda sobre la cara del aparentemente dormido chico.

El indio "despierta" y se levanta con furia –OYE! ¿Cuál es tu...?- se queda cayado al recordar la enorme belleza que esa mujer le proporciono –Da!... olvídalo- se vuelve a acostar. La capitana queda en total shock, el soldado no había peleado con ella, ni siquiera la amenazo o algo, ¿qué había pasado?, trataría de retarlo de nuevo -JA! Soldado inútil! Eres una desgracia para tu torpe tropa...salí de este mugrero sin que te dieras cuenta, pero como deje mis pantalones tuve que regresar-

-Ok- contesta sin siquiera levantar la cabeza perdido en el hermoso recuerdo.

La rubia se quedo con la boca abierta, ¿dónde estaba el soldado peleonero? no es que le gustara es pero estaba muy extraño, ya era hora de dejar los juegos y ver que ocurría, toma al soldado del cuello y lo azota contra la pared -¿Qué demonios te pasa contigo?-

Este la ve con cara de poker, lentamente levanta la mano pasándola delicadamente por el rostro de la oficial -Lo que daría por haberte conocido antes de la guerra- ella lo suelta y se aleja asustada -Te ...¿te has dado duro en la cabeza o qué?-

-Eso creí en el principio- se acerca lentamente a ella -¿Quién era Den?-

La capitana retrocede otro paso completamente roja, lo había hecho de nuevo, hablar entre sueños -No tengo por qué contestarte eso...- dice un poco nerviosa por la nueva actitud del soldado.

-¿A que le temes?- dice el indígena deteniéndose con las manos abiertas

-¿Yo temerle a algo? JAJAJA no me hagas reír- ella desviando la mirada

-Entones respóndeme- habla de nuevo el soldado tono relajado caminado hacia ella, la chica choca con la pared de la cueva viéndose atrapada y suspira pesadamente -Den...Denmaku...el hijo de un general...eso es todo lo que te diré- por alguna razón el corazón de la capitana latía muy rápido, ¿Qué era lo que estaba pasando con esa actitud tan rara del soldado?

El soldado mira al piso -También tengo en alguien en quien pensar, alguien a quien no he visto hace tiempo... su nombre es Jack- la capitana levanta una ceja-¿ Jack? Eso no suena a nombre de mujer…- aun con la mirada en el piso dice el chico con tristeza -No, es que no es una mujer- levanta la mirada a los ojos de la general -Es mi hijo-

La capitana no se esperaba eso, por primera vez se relajo frente al soldado -No tenía idea que tu...bueno que fueras padre...- se rasca la cabeza- Te ves tan...tan...virginal…- el soldado da una leve sonoriza -Técnicamente lo soy, lo encontré cuando estaba caminando por una ciudad cercana... escuche ruido en un basurero y ahí lo vi (suspiro) nunca lo quitare de mi corazón- pasa la mano por su cuchillo acariciándolo con ternura -Y nunca lo intentare- la capitana se sentía confundida con el relato -¿Qué quieres decir con eso?- vuelve a verla con la misma sonrisa -Es que él es parte de mi y nunca dejara de serlo a pesar de no tener relación sanguina, es adoptado lo sé- se pone una mano en el pecho -Pero es mi hijo, siempre lo será y yo siempre seré su padre-

La chica se deja caer en el suelo suspirando cansada, luego mira hacia arriba al soldado -Denmaku...bueno...-se pone roja- Para ser la única persona que me ha gustado...fue un fracaso...- se lleva la mano a la frente- Fui una tonta...las cosas deben corresponder de los dos lados...y aun así...sigue el capricho -la capitana hablaba con voz sombría -supongo que ahora te parezco patética- ella empieza a reír de modo extraño -Todo mi poder, mi fuerza, mi rango...los hombres me temen...y el único que quise jamás supo que existo...solo soy una capitana mas...-

El moreno se sienta en posición india frente a la capitana -¿Qué es lo que querías?- la chica destapo su cara -¿Qué? ¿A qué te refieres?-

-¿Porque lo querías?, ¿Que hubo en él que te atrapo?-

Ella gira la cara inflando una mejilla -Te vas burlar y entonces tendré que matarte-

El soldado toma el mentón de la rubia y la voltea a él -No me burlare- baja la mano -Por favor continua- la chica se muerde los labios nerviosa mientras se pone roja -Mas te vale...a pesar de ser hijo del general...es el peor soldado que jamás existiese, rebelde, desordenado, desobligado...pero...-baja la vista- Tiene una sonrisa que te contagia y no le teme a nada…es fuerte y osado...pero...a pesar de que trate de acercarme a él...solo me veía como su capitana… ni mi nombre sabia...-

-¿Y qué paso con él?- pregunta con cuidado de no ofenderla, pero clara mente se veía el enojo en la cara de la chica -Ese desgraciado se escapo un día con una sirvienta húngara...solo tenía un mes de conocerla! Yo pase años para hacer que me notara ¿para eso?!- se había puesto de pie mientras gritaba enojada, el se levanta junto con la rubia -Tranquila, ese idiota no sabía que tenía en frente- le pone una mano en el hombro -Ten por seguro que no era ni la mitad de bella ni agraciada que tu- la suelta y se voltea rojo -Digo, de seguro era un idiota-

La capitana se calma y sus mejillas se tornan de un rojo muy diferente ¿el la había elogiado? -(suspiro) Sea como sea...ahora me dirás que te pasa...has estado muy raro desde que te desperté...-

¿Qué me pasa?, se preguntaba el mismo soldado, al ver dentro de él solo se encuentra con una imagen, la hermosa silueta de la oficial enemiga en el rio, era lo que el temía, al levantar la cabeza a los ojos vacios de la rubia lo aseguro, se había enamorado de ella -Yo... yo... (suspiro) no es nada- dice para terminar con una leve sonrisa.

Ella dio un largo suspiro, camino a donde estaba su pantalón y sus botas, ahí recogió algo, volvió con la misma calma y azoto su fuete de nuevo sobre las posaderas del soldado -¿Crees que soy tonta?! Soy capitana que no se te olvide insecto y detecto las mentiras a kilómetros-

El se cruzo de brazos con una sonrisa de claro chiste mientras fruncía el ceño -¡No me harás hablar!- ella puso su arma en la barbilla del soldado -No me tientes...hablas por las buenas o por las malas...-

El moreno acerca lentamente el rostro hasta centímetros de la oficial y con la misma sonrisa habla con una voz seductora –Que sea... por las malas-

Por un segundo la oficial sintió que se le trabaron las palabras, pero se recupero de inmediato y frunció el ceño -Te lo advertí...- rápidamente tomo al indio por el cuello con su brazo, usando sus piernas logro que este perdiera el equilibrio, lo derribo quedando en cima de este, se sentó en su estomago mientras con el fuete le daba pequeños golpes en la mejilla -¿Donde será el primer lugar que te golpee para que hables?...-

El apache ni se cubría ante los golpes de la oficial, solo se quedaba ahí disfrutando cada contacto de la oficial que estaba sentada en su estomago para verla con ojos calmados como su voz -Donde quieras….- ¡golpéame, maltrátame! Gritaba en su mente al ver a la oficial que se veía tan sensual con ese fuete.

Cada momento que pasaba, la rubia se sacaba mas de onda con la nueva actitud del soldado, sentía algo raro con esa mirada que le tenia sobre de ella, ella le dio un golpe en la mejilla, el no reacción, volvió a golpearlo en el pecho, de nuevo nada, ¿Por qué la veía de ese modo? se puso nerviosa -¿Qué pasa contigo?!¿Por qué me ves así? - sus mejillas estaban rojas

-(suspiro) ¿Por qué no nos dejamos de tonterías y hacemos lo obvio de una vez?-

La chica lo ve con los ojos muy abiertos, deja caer su fuete a un lado y le propina una bofetada el soldado, se pone de pie para sale de la cueva sin decir nada.

-Demonios!- grita el soldado y se sienta -Soy mejor abriendo cuellos que hablando con chicas- baja la cabeza con tristeza -Tal vez por eso nadie quiso ir conmigo a la graduación- se levanta y se dispone a seguirla -Creo que en verdad fui un tonto- se detiene de golpe -¡Espera! ¿Cómo supo a lo que me rafia?- se rasca el mentón -Yo solo quería besarla y decirle que la amaba- dicho esto sigue caminando.


Hasta aquí el capítulo de momento.

Sigan leyendo "Amor frio" y "Fluttershy y el apache" para conocer un poco mas de los protagonista.

Dejen sus reviews con lo que gusten :D