La capitana iba con la cara que se le caía de vergüenza, avanzaba con pasos amplios por el bosque, ciertamente no había entendido nada de lo que dijo el soldado pero el modo que lo dijo y como la miraba sus nervios no aguantaron mas y entro en pánico, su corazón latía salvajemente ¿Qué le hacía sentir ese rebelde? se agarro la cabeza desesperada, eso estaba muy mal.
-OYE Noru!- le dice el apache a la rubia agachado sobre una rama sobre la cabeza de la oficial, tomando la rama con ambas manos se voltea de cabeza a centímetros del rostro de la capitana -Lamento si dije algo fuera de lugar, pero te aseguro que no quise decir nada para querer ofenderte-
-AAAAAAAH! -la capitana estaba tan nerviosa que nunca sintió aproximarse al soldado, se fue de espaldas terminando en el suelo -Yo...yo...- no sabía ni que decir, las cosas se estaban saliendo de su control, en la academia no les enseñan a sentir.
El soldado se bajo del árbol y camino lentamente a la capitana con los brazos abiertos -Se que no actué bien por lo agitado que fue nuestro encuentro- se arrodilla a un lado de la oficial y la toma de los hombros -Pero quiero antes de morir, ya sea por una bala enemiga o por un pelotón de fusilamiento debido a traición por confraternizar con el enemigo, quiero hacer esto y luego puedes golpearme e irte de mi vida para siempre- dicho esto le da un apasionado beso mientras acariciaba su rostro con las manos.
La capitana tenía los ojos muy abiertos, ese soldado le estaba dando su primer beso, ¿qué tan patético es eso? (bueno que de hecho ya se lo había dado cuando lo amarro de las muñecas) en su mente corrían mil ideas que trataban de volverla a la razón, que estaba mal, que era el enemigo, que ella...estaba por cometer traición a su país, al demonio con eso! el soldado sabia besar, paso sus brazos por el cuello del soldado y lo abrazo acariciando su nuca.
El hermoso cuadro que se dibujaba con el soldado estadounidense de raza indígena y la oficial fascista besándose entre un bosque con la luz del sol adornando la bella escena lo convirtió de inmediato en una imagen digna para un museo. La capitana se separa del soldado sonrojada y recobrando el aire que había perdido -Sabes...que esto...esta...muy…muy mal...- el soldado estaba jadeando y algo intimidado de su propio actuar -Deberíamos ir a la cueva-
-Tienes razón- ella se pone de pie y empieza a caminar hacia la cueva detrás del soldado -Y lo digo porque ¡ya escucho las bombas!- ambos salen corriendo a la cueva, pero su llegada fue muy lejana a las bombas, el soldado llega a la cueva y respira a fondo -Hogar dulce refugio para que no nos despedacen las bombas- se voltea a la oficial -¿No lo crees?-
-Si…supongo que si…- esta estaba viendo hacia afuera como explotaba todo completamente quieta, aunque sus mejillas aun estaban sonrojadas, el soldado se acuesta en el suelo sobre la piel de alce y le extiendo la mano a la oficial -¿Me acompañas?- esta se gira y ve al soldado sobre aquella piel, la visión que le ofrecía le estremeció la piel y el sonrojo aumento a pesar de que trataba de disimularlo, no sabía si lo hacía inconscientemente pero fue donde el moreno y se incoó en el suelo junto a él -¿Sabes que pronto dejaran de bombardear verdad?- puso su mano sobre la mejilla del soldado, este se levanta y la abraza acostándola sobre su pecho al tirarse de espalda sobre la piel -Cuando eso pase pensemos que debemos hacer- la acurruca mas junto a él y acaricia su rostro con el suyo -Mientras tanto este es nuestro paraíso, tuyo y mío-
La chica se queda sin aliento, rápidamente se levanta apoyándose sobre sus brazos -¿Tu...tu y yo...?Eso quiere decir que...tu..tu..tú me...- la capitana se puso roja hasta las orejas, el moreno la toma de las mejillas y dice en un suspiro viéndola a los ojos -Te amo Noru, te amo- dicho eso se deja caer con brazos abiertos al suelo -Aquí estoy, he dicho y hecho lo que quería, ¿ahora qué harás?- cierra los ojos lentamente de pronto siente que algo húmedo caer en su cara, abre los ojos y ve a la capitana llorando -Tu...tu...gran idiota!- la chica atrapa los labios del soldado en un beso profundo, el correspondió el beso pero sin levantar los brazos, si se iba a hacer o decir algo tenia que ser ella quien lo hiciera o dijese, pues era quien mas necesitaba abrir su corazón en ese momento.
La chica lo besaba pero se percato de que el soldado no se movía, ¿acaso no le gustaba el beso? se separo de él algo preocupada y lo vio a los ojos -Acaso..- desvía la mirada avergonzada- ¿Lo hago mal?...- el acaricia su mejilla con los dedos -Eres la primera persona que me besa, pero estoy seguro que lo haces genial, es solo que como dije, ya he dicho y hecho lo que quería- pasa un dedo por los labios de la rubia -Ahora te toca a ti expresarte libremente-
La rubia abraza por el cuello al moreno y se acurruca en su pecho -También eres el primero que me besa- su mirada se torna triste -Creo que con todo esto has olvidado lo que soy...soy una capitana alemana por ende...no sé cómo expresarme libremente...- el soldado la toma de las mejillas y la ve a los ojos seriamente -¿Qué sientes tu por mi?- la chica se sienta de nuevo en el estomago del moreno, se queda pensando un poco eso ¿por qué en la academia les borran todo forma de expresarse? suspiro para calmar sus nervios y hacer todo lo que iba en contra de su formación -Eres irritante, molesto, arrogante, una peste...- empieza acariciar las mejillas del soldado con sus manos -Pero me has salvado a pesar de ser tu enemiga, también me has ayudado y cuidado...tu...aceleras mi corazón...me...me…enamore...de ti...- tartamudeaba al hablar mientras sentía que su cara se iba a derretir por tan roja que estaba.
El moreno se le queda mirando con una gran sonrisa interna y con el corazón casi a reventar -¿Y qué harás con el amor que me tienes?- pregunta secamente
-No presiones idiota!- su cara enojada y sonrojada era adorable -Aun no lo sé...jamás pensé llegar hasta este punto...- el da una risa a sus adentros antes de acariciar la nuca de la oficial -Te amo tanto-
A la oficial le sale humo de las orejas ¿como podía decirlo tan fácilmente? Bueno ella haría un esfuerzo por él -Te..te...te...aaa..- la rubia sentía que se iba a desmayar de los nervios, el soldado la jala de la nuca y le susurra delicadamente al oído -...Dilo...-
Noru cierra los ojos sonrojada a más no poder, su cara estaba que ardía y le salía humo por las orejas- ...Te amo!- grita dejándolo salir todo, después pareció que su cabeza hizo corto circuito pues de verdad se desmayaba de los nervios.
El soldado se quedo ahí... con los ojos abiertos y el corazón latiendo al cien, pues nunca había escuchado esas palabras de los labios de una chica, aun con la mirada en el techo empieza a acariciar la cabeza de la chica -Descansa, te lo ganaste-
(….)
No muy lejos de ahí algunos kilómetros, un grupo de soldados nazis empiezan a entrar al bosque, parecían ser comandado por una gran figura de autoridad, un soldado se acerca al hombre mayor.
-Mi coronel- hace un saludo militar -han cesado los bombardeos podemos empezar la búsqueda de la capitana...pero...dudo que siga con vida-
El viejo coronel simplemente arregla sus guantes y le dirige una mirada gélida al pobre soldado -No subestime a su capitana soldado...ah demostrado ser digna de su puesto- sube a un vehículo todo terreno que se adentra en el bosque.
Un escuadrón ingles veía a lo lejos el bosque del cual salía humo por el intenso bombardeo, un soldado se acerca al oído de su compañero -¿Crees que aquí encontremos algunos nazis?-
-¿Estás bromeando?, claro que encontraremos algunos alemanes, además recuerda lo que nos dijeron los franceses que venían de aquí, nos dieron la misión de rescatar al yankee que los salvo y traerlo vivo o muerto-
-Eso es cierto- apunta a una parte de la unidad –En todo caso tenemos al loco Jack- el soldado se voltea y ve a un hombre con un arco casi de su tamaño, un carcaj con flechas y una espada amarrada al cinto.
(…)
Mientras el coronel nazi descansaba revisando los mapas un soldado apareció con una gabardina entre las manos
-Coronel! Encontramos esto, no hay duda que es de la capitana y también esto...- le muestra el top rasgado durante la pelea con cuchillos, el viejo lo toma y con mirada seria se dirige al vehículo donde estaban varios perros, les da a oler la prenda –Ellos la encontrara mas fácil este viva o muerta..- los perros empieza a oler el aire para de momento a otro salir corriendo, el coronel y un grupo de soldados los siguen hasta llegar a la entrada una cueva algo escondida entre la espesura del lugar. Uno de los cabos entro en la cueva, pero este salió solo con una piel de alce en las manos mirando a su oficial con miedo.
(…)
-Como te digo, encontraremos refugio y ropa en una cabaña que esta fuera del bosque justo en tierra de nadie- le dice el indio a la capitana mientras ambos caminaban por la parte del bosque que ya fue quemada.
-Menos mal...no puedo andar con esta ropa rota toda la vida- decía ella esquivando algunas ramas rotas -Sabes...desde hace rato tengo una mala sensación...-
De regreso a la cueva, un grupo de soldados se llevaba inconsciente y golpeado al pobre cabo que había entrado en la cueva, mientras el coronel se cambiaba los guantes ensangrentados por unos limpios -Por lo que hayamos alguien tiene a la capitana...un alguien de las fuerzas aliadas sin duda…ah de ser muy bueno para capturarla...- chasqueo los dedos y un soldado apareció, le dio unas instrucciones al oído, el coronel volvió a su vehículo solo, ese hombre era conocido por su sangre fría y por ser gran estratega en batalla, ya tenía idea de donde podía haberse dirigido el su enemigo con la capitana prisionera.
(…)
La tropa de soldados británicos se internaron en el bosque con su oficial a cargo que tenía el arco en la mano apuntando una flecha delante -Sigan chicos, tarde o temprano aparecerá un sucio alemán al que matar- pero lo que no sabían era que los dos pelotones estaban por encontrarse mientras que los desaparecidos salieron por otra parte del bosque.
-Ahí esta!- dice el indígena señalando una cabaña en un bello prado a la oficial -Las ventanas están rotas y todas la plantas están muertas aparte de la hierba, supongo que está abandonada pero al menos encontraremos ropa-
-Eso espero...- la oficial pone cara maliciosa y empuja al soldado -Llegare primero bobo y me quedare con lo mejor! JAJAJA-
(…..)
En medio del bosque se empezaron a oír los ruidos de la batalla, los alemanes jamás pensaron que encontrarían una tropa de británicos, no tardaron en responder el fuego.
Los soldado estaban con el pecho en tierra disparando a todo lo que se movía, mientras sus oficiales estaban en una riña personal a un flanco de la batalla, un oficial nazi disparaba con la característica pistola alemana mientras que el arquero hacia honor a su titulo disparándole flechas cada vez que tenía la oportunidad. Ambos pelotones se ocultaban detrás de arboles mientras corrían a través de lo quedaba del bosque intercambiando munición entre sí.
(…..)
La oficial llega primero a la cabaña abandonada, pero en el instante que entra la ventana es atravesada por el indio cayendo sobre ella derribando la sobre la cama -¡Rayos me ganaste!-
-¿Qué eres idiota o que te pasa?! Me pegaste un susto- dice la capitana mal humorada bajo el moreno, fue cuando el soldado se dio cuenta en la rasgada blusa de la oficial esta estaba semi abierta, el indio se para de golpe mirando a otro lado –Da!... lo siento, me... mejor encuentra algo de ropa-
La chica se incorpora en la cama, no entendiendo por que el soldado puso esa cara, pone su mano sobre el hombro de este -¿Te pasa algo? no me digas que te enfermaste bobo...-
Aun avergonzado contesta sin voltearse -So... solo busca ropa que yo haré lo mismo- se pone a caminar por la cabaña luego sube por una escalera al segundo piso. La capitana se encoje en hombros, aun debía aprender sobre relaciones, empezó a husmear por la planta baja buscando ropa, saco algunas cajas polvosas y cuando encontró algo que le quedaba a la medida no tardo en quedar solo en pantis para probárselo.
-Mira esto- dice el apache bajando por la espalera con dos fusiles en las manos -Encontré un par de enormes, hermosas y redondos, ¡da los siento!- dice volteándose cubriéndose los ojos.
La chica se voltea sonrojada y se cubre con sus manos sus pechos, pero al ver la reacción del moreno se le vino una idea malévola. Queriendo o no el soldado volvía a ver dónde estaba la capitana pero esta ya no estaba ahí, de pronto alguien lo abrazo por detrás en su espalda, sintió la presión de los enormes y suaves pechos de la chica -¿Se te perdió algo?- le susurro divertida al oído.
Al soldado le corrió un escalofrió por toda la espalda -¿¡Oye que haces!?-
-Solo te abrazo...¿está mal? digo me gustas..y eso- decía mientras hacía mas presión con sus pechos.
El soldado hace la misma expresión cuando a alguien le meten hielo en la espalda a través de la camisa y se separa de la chica -Es... está bien también te... te quiero, solo ponte algo ¿quieres?- decía cubriéndose los ojos con una mano. El soldado pudo escuchar la risita traviesa de la chica -Está bien..- luego escucho los pasos de la chica por la habitación -Ya puedes ver- cuando se destapo los ojos ella traía un vestido azul de tirantes - Es lo único que encontré de mi talla-
-Te ves hermosa- se acerca a ella y le da un beso en la frente -¿Qué me quedara a mi?- la toma por la cintura y la apega a la suya -¿Encontraste algo para mi querida?-
La capitana le señala una caja sin despegarse de el -Ahí en esa caja, pero no se tu gusto en ropa de civil- apoya su frente sobre el pecho del moreno -Caminare por el lugar en lo que te cambias...no me alejare te lo prometo..- le regala un beso en los labios
El apache responde el beso y antes que se valla la aprieta más a su cuerpo -¿Porque no solo dormimos esta noche? hace tiempo que no tenemos cama en la que hacerlo... dormir quiero decir-
-Yo jamás dije que nos íbamos a ir...solo te dije que veré el lugar...sigo siendo capitana torpe necesito explorar el lugar- pasa sus manos por el pecho del moreno.
-Está bien ve- le susurra al oído -Te estaré esperando...-
-No me va a pasar nada...soy una chica fuerte...tú no has podido conmigo jajaja!- le regala un beso en la mejilla y se aleja hacia la puerta, antes de salir le guiña un ojo.
Cuando la capitana salió del lugar, se trepo en el árbol mas cercano para ver la zona, no la reconocía y tampoco se veía algún pueblo próximo, para ella mejor no toparse con nadie ahora y mas por la traición contra su país que estaba cometiendo.
Al bajar del árbol una voz la llamo por detrás -Se ve muy hermosa con ese vestido capitana Noruue- la chica se gira y se encuentra cara a cara con el viejo coronel, se pone pálida de inmediato -Co...Coronel...¿qué hace aquí?-
-Viendo cómo te diviertes con el enemigo...pensé que eras digna a tu rango y leal a tu país...no podía esperar más de una mujer...- la toma del brazo doblándoselo -Capitana tendrá que acompañarme a la base...es demasiado valiosa para matarla pero merece un buen castigo- la golpe en el estomago sacándole el aire y se la lleva al vehículo que estaba cerca
El soldado dentro del lugar empezaba a impacientarse de que la rubia no regresaba, sale con las ropas que encontró mirando que pasaba, pero delante de él solo alcanza a ver a su amor inconsciente siendo llevada en un vehículo que le echo polvo en la cara al soldado -¡NORU!- grita antes de ponerse a correr, el vehículo se alejaba mas y mas en territorio enemigo hasta perderse de la vista del indio que solo siguió corriendo.
De repente un montón de soldados salieron de los arbustos y le apuntaron con sus armas haciendo que levantara los brazos asustado -Miren lo que nos encontramos- abre los ojos para encontrarse son lo que creyó era la visión de un ancestro con arco, espada y una pipa en la boca -Bajen las armas, este chico es mas hombre que cualquiera de ustedes, que a su lado son una banda de maricones- se voltea al soldado -Nombre y rango chico-
Da el saludo militar -¡Señor!, Guerrero Salvaje, soldado raso de paracaidismo de los Estados Unidos, ¡Señor!-
-Así que tu eres el supuesto apache eh, ¿a dónde ibas con tanta prisa?-
-Señor, tengo que rescatar a alguien que secuestro el enemigo, señor-
-¿Secuestrado?, ¿de quién se trata soldado?-
-Es una... francesa, sí señor, una francesa-
El oficial se rasca el mentón -Pues vamos por tu chica- se voltea a un soldado -Que le den ropa decente y un arma-
(…..)
Dentro de la base alemana la joven capitana aun con el vestido azul estaba amarrada de las muñecas y colgada del techo dentro de una celda que destinaban para algunos prisioneros, de entre las sombras surgió el viejo coronel acompañado de otros dos soldados.
El coronel se sentó en una silla frente a la chica -Comprenderá capitana que esto es por su bien, debido a su limpio historial seré indulgente con usted...con 20 latigazos bastara-
La cara de la rubia se lleno de horror al escuchar esas palabras, por más que forcejeaba no lograba nada. Uno de los soldados se coloco detrás de la chica -Puede proceder cabo...yo llevare la cuenta- aquella base se lleno de gritos de agonía.
Dos soldados hacían perímetro en las murallas de la base, se voltearon al escuchar los gritos hasta que se detuvieron -¿Crees que ya este muerta?-
-Yo que sé, además...- en ese momento su cabeza es atravesada por una flecha y cae del muro
-¿Qué demo...?- le pasa lo mismo al otro soldado.
El apache y el loco Jack caen sobre los cadáveres -Vamos chico, tu rescata a los prisioneros mientras yo abro la puerta-
-Como quiera señor pero trate de ser sutil-
El oficial desenfunda una enorme espada -¿Sutil?, JA! se nota que no me conoces- en ese momento sale corriendo y gritando contra los guardias en la puerta. El apache no pierde un segundo y sale disparado con el fusil en las manos saltando sobre los camiones hasta entrar en la base rompiendo una ventana disparándoles a todos los que alcanzaba a ver.
Mientras tanto en las celdas los soldados se retiraban luego de terminar de aplicar el tortuoso castigo, el coronel se acerco a la rubia que tenía la cabeza agachada mientras sus cabellos la cubrían.
-Pasara aquí la noche capitana, si está viva en la mañana poda volver a sus actividades en otra base, espero que aprendiera su lección..-
Sin decir mas salió de la salda dejando a la chica sola, esta empezó a derramar lagrimas, su espalda aun sangraba y parte del vestido estaba desgarrado, su mente la lleva hasta la imagen del moreno el recordar su sonrisa, él como la veía, como se sonrojaba solo la hacía llorar con más fuerza.
El coronel iba de salida cuando un soldado llego corriendo a él -Coronel señor! Estamos siendo atacados!-
-¿QUEEÉ?- el viejo alemán salió corriendo junto con el soldado, cuando se asomaron por la ventana rota encontraron a sus hombres siendo rápidamente superados por las tropas inglesas que entraban por la puerta abierta con los cuerpos de los vigías cortados a la mitad al lado de esta.
Detrás del oficial se escucha silbar el viento en una decima de segundo para ser seguido por el sonido de la cabeza del soldado a su lado siendo atravesada con todo y casco por una flecha, al voltearse se encuentra con el oficial británico apuntándole con una flecha en el arco.
-Hola sucia rata, ¿me recuerdas?-
(…)
El indio corría por las celdas disparándoles a los candados y dejando salir a los prisioneros de guerra, pero dentro de ninguna estaba Noru. Empezaba a temer lo peor cuando justo en la última puerta entra y se encuentra a su amada colgando de las cadenas con la espalda sangrando -¡NORU!- da un tiro a las cadenas rompiéndolas, atrapando a la chica con cuidado de no lastimarla más de lo que ya se encontraba -¿Estás bien?, por favor no me dejes- la chica no contestaba, estaba inerte en los brazos del apache quien empezaba a derramar lágrimas que caían en el rostro de la rubia –Por favor Noru no me dejes, por favor quiero que seas la madre de mi hijo, quiero que vivamos juntos, quiero que peleemos codo a codo en cada guerra que deba pelearse, pero por favor, por favor- apega su cara al cuello de su amada -Por favor no me dejes-
De repente el soldado siente que algo lo toma del brazo, la chica apena abre los ojos y habla muy bajo -Te...tardaste...bobo...- con la poca fuerza que tiene rodea al moreno con sus brazos.
-Tranquila querida, ya estoy aquí- con cuidado la levanta con los brazos y camina lentamente a la salida, entre mas se acercaban a la luz mas se escuchaban gritos, pero al salir son deslumbrados por el sol, se encuentran con todo el pelotón ingles junto con los prisioneros en el patio gritando de alegría levantando al loco Jack que tenía la cabeza del coronel en su mano mientras lo lanzaban al aire sus soldados -Creo que ya termino esta pelea mi amada-
Ella apoya su cabeza en el hombro del moreno viendo la cabeza de su ex-coronel -Espero que aprendiera la lección coronel..- mira al soldado con ojos cansado pero sonriendo -Creo que ya no tengo a donde ir...¿qué vas hacer con esta desertora?-
La mira con una sonrisa -Decirle a inteligencia que hay una oficial alemana dispuesta a entregar información si me prometen que se le dan nuevo nombre, identidad y la ponen en programa de protección a los informantes- la rubia cierra los ojos mientras le gana el cansancio-Por mi está bien...si aun me dejas estar contigo-
Hasta aquí el capítulo, el siguiente es el ultimo.
Sigan leyendo "Amor frio" y "Fluttershy y el apache" para conocer un poco mas de los protagonista.
Espero sus reviews!
