Bring it on my Destiny

Capítulo 5:

—Lo siento, me excedí—era obvio en su rostro el arrepentimiento que sentía; se intentó poner de pie, pero ella lo tomó aprisa de la camisa para que no pudiera hacerlo.

—¿Por qué te detienes? —Road sabía que al hacer eso, lo más probable era que llegarían más lejos de lo que tenía planeado para esa noche e incluso no sabía muy bien si estaba preparada para ello, pero estar así con Allen por primera vez, se estaba volviendo en lo único que quería hacer en ese momento.

—¿Por qué me detengo? —fue una pregunta para sí mismo, pero Allen la dijo en voz alta.

—No tienes por qué detenerte—dijo poniéndose roja—tenemos tiempo de sobra.

Allen se quedó sin aliento, ¿acaso Road estaba pensando en lo mismo que él o él era el único pervertido allí? Pero, ella era bastante misteriosa y muchas veces debía preguntar las cosas directamente para comprenderla del todo.

—De casualidad—preguntó tartamudeando—, ¿estás insinuando que nosotros deberíamos…?

—Eso es justo lo que estoy insinuando y es justo lo que estás pensando, ¿no?

Allen la miró boquiabierto unos momentos mientras procesaba toda la información en su cerebro.

—¿Estás segura? —ese era un punto muy importante.

—Completamente—mentía, el miedo la estaba matando.

Pero, a pesar de que Allen tenía muchas veces que preguntar por sus pensamientos o sentimientos, la conocía bien.

—Mientes. Tienes miedo.

—Es algo normal tener miedo, es mi primera vez.

Allen rebosaba felicidad y preocupación por igual. ¿Estaba realmente bien acceder? Aún no se habían planteado ese tema, pero era un hombre enamorado, ¿estaba mal hacer eso con la mujer a la que amaba?

—¿No quieres llegar virgen al matrimonio? —no supo por qué preguntó algo así, pero la respuesta de Road le dijo muchas cosas más.

—Realmente no me molesta hacerlo antes de nuestra boda.

Ambos se quedaron mirando al otro con la sorpresa impresa en el rostro. Esa frase significaba mucho. Road lo había dicho sin querer, pero eso insinuaba totalmente que quería casarse con él. Aunque gracias a ello, Allen dejó las dudas a un lado.

—Espera solo un momento—Allen se levantó y caminó hasta uno de sus cajones y sacó algo de allí que, al llegar junto a Road de nuevo, le mostró lo que era—Mana me los dio.

Road rio al ver el condón, aunque le iba dar vergüenza ver al padre de Allen ahora sabiendo esa información.

Resuelto ese detalle, Allen se sentó junto a ella y le dio un pequeño beso.

—No sé qué hacer para no lastimarte.

—No te preocupes por eso, si me duele, te lo diré, ¿de acuerdo?

—Tampoco sé qué hacer para que te guste.

Road volvió a reír.

—Ten por seguro de que me encantará por el simple hecho de que eres tú.

Road se acercó a besarlo iniciando así su primera vez juntos.

.

Ya en la noche, cuando Road salía de bañarse, su madre la visitó en su habitación como acostumbraba. La vio secándose el cabello y le quitó la secadora para ayudarla.

—¿Cómo les fue con el trabajo?

—No fue tan difícil, así que ya está listo.

—Qué bueno, hija.

Trisha iba a preguntarle algo más, cuando vio algo extraño en la parte de atrás del cuello de su hija, cerca del cuello. Movió un poco su blusa y al verlo directamente, reconoció al instante lo que era. Se puso a reír de inmediato.

—¿Por qué la risa? —preguntó extrañada—¿qué pasa?

—Creo que ya tuviste relaciones con Allen, ¿verdad?

Road la miró desde el espejo que tenía en frente. ¿Cómo sabía eso?

—¿Por qué crees eso? —preguntó cautelosa.

—Por el chupetón que traes en el cuello.

—¡¿El qué?!—gritó.

Su madre se lo señaló, utilizando un espejo de mano para que alcanzara a verlo. Road se fijó muy bien. ¡Era cierto! Tenía un buen chupetón en el cuello y recordaba perfectamente el momento en el que Allen se lo hizo.

Tartamudeando intentó negarlo.

—No hace falta que lo niegues, es algo normal.

Road bajó la cabeza totalmente avergonzada, no quería que su mamá supiera tal cosa.

—Solo espero que estén tomando sus precauciones y la próxima vez procuren que las marcas no sean en lugares visibles o tu padre lo verá y ahí sí armará un gran escándalo.

Y dicho esto, Trisha salió de la habitación, dejando a Road morir con su vergüenza.

A la mañana siguiente, salía de casa para poder encontrarse con Allen e ir a la escuela, lo malo fue que su mamá se le pegó y no la dejó ir sola. Road sabía que solo quería burlarse de ella.

—Buenos días—saludó Allen al verlas.

Road enseguida fue hacía él, intentando huir de su madre y ésta le mostró al chico una enorme sonrisa.

—Buenos días, Allen, vayan con mucho cuidado.

Trisha resaltó la palabra cuidado y Allen se dio cuenta de ello, por lo que, al avanzar un poco después de haberla despedido, le preguntó a Road al respecto.

—Tu mamá estaba muy rara hoy.

—¿Lo notaste?

—Sí, pero no entiendo por qué.

—Por esto—Road se dio la vuelta y movió un poco su blusa y su cabello, para mostrarle la marca en su cuello.

Allen casi entra en pánico al notar lo que era.

—Eso es…no me digas que…

—Sí—terminó Road por él—mi mamá lo vio.

—Entonces, estamos parejos.

El chico se alzó la camisa para mostrarle su espalda.

—¡¿Yo te hice eso?!—gritó.

—Mi gato te aseguro que no fue y Mana y Neah lo vieron mientras me cambiaba. Fui la burla toda la noche.

—¿Cómo voy a verlos ahora a la cara? —se quejó Road abochornada.

—Opino lo mismo, pero ¿no te regañaron?

—No, solo me dijo que tomemos precauciones y que la próxima vez no dejes marcas en lugares visibles o mi padre los verá.

—Por eso recalcó la palabra cuidado. Ok. Definitivamente los dejaré en dónde nadie más que yo los vea.

Road lo golpeó por esa insinuación.

Su relación continúo mejorando notablemente, ahora se tenían mucha más confianza. Los días, semanas y meses fueron pasando y ellos seguían cada vez más unidos.

Tomados de la mano, caminaban a su ceremonia de graduación, aún no sabían cuál sería el siguiente paso de sus vidas con claridad, pero una cosa era segura para ellos, estarían siempre juntos, amándose cada día un poco más, hasta que llegara el día en que compartirían su vida de otra manera.