Bueno no he publicado muchos fics aqui, de hecho este es el segundo.

No quise dejar ningun comentario en el primer capitulo pero espero que les guste. Es un fic que ya tenía escrito

de hecho ya tengo 7 capitulos y los subiré todos hoy. Por favor dejen reviews, cualquier sugerencia sera aceptada.

Takuya no comprendía lo que sucedía. Cuando reacciono Zoe se hallaba ya en la esquina de la calle. Takuya corrió con todas sus fuerzas para alcanzarla pero ese día al parecer la suerte no estaba de su lado, porque apenas Zoe cruzó la calle cuando el semáforo cambió y le impidió a Takuya alcanzarla. Él vio como daba vuelta y entraba en una de las tiendas de aquella calle

Miraba el semáforo como si eso fuese a hacer que cambiara. Finalmente cambió y se apresuro a cruzar, empujando a las personas que venían en sentido contrario. Por fin alcanzo aquella tienda donde la había visto entrar, pero antes de que pudiera entrar noto que ya no estaba ahí. Volteó a todos lados tratando de localizar a la dueña de su corazón.

La diviso a lo lejos, entrando al centro comercial, así que hacia allá se dirigió. Pero encontrarla ahí sería más difícil porque era fin de semana. Sin importarle nada Takuya recorrió todo el centro comercial buscándola.

Al cabo de un rato se detuvo frente a una tienda a descansar un poco. Un hermoso perfume capturo su atención. Volteo a ver y se hallo frente a la florería. Recordó que a Zoe le encantaban las rosas. Siguiendo un impulso entro a la tienda y compro la rosa más bonita que tenían. Esperaba poder dársela a Zoe… si la encontraba.

Alzó la vista de la rosa con su mente en la chica rubia que había perdido. Caminó un poco más y cuando estaba a punto de rendirse, miró a la tienda de enfrente

Allí estaba, mirando un aparador. Alta, rubia con un encantador tono pálido en su piel y aquella sonrisa que le arrebataba el alma a Takuya. A los ojos de Takuya, Zoe era la chica más hermosa que jamás había conocido.

Camino lentamente para detenerse a su espalda. Zoe miró a Takuya reflejado en el vidrio de la vitrina. Volteó y quedo frente al chico que amaba. Se miraron un minuto eterno a los ojos, dándose a entender cuanto se habían extrañado. Zoe noto la rosa en su mano y Takuya alargo el brazo para que ella la tomara.

Con el pulso a mil, Zoe tomo la rosa de la mano de Takuya que se cerró alrededor de la de ella. Zoe no pudo resistirse más y abrazo a Takuya fuertemente. Él rodeo con los brazos la cintura de Zoe y enterró el rostro entre su cabello, aspirando el olor dulce y fresco de este.

"Takuya" susurró la chica. "No sabes cuánto te he extrañado" dijo Takuya antes de besar tiernamente a la mujer que más le importaba en ese momento. El tiempo pasaba y ninguno de los dos quería decirse adiós. Permanecieron abrazados hasta que Takuya tuvo que hacer la pregunta obligada:

"¿Por qué te fuiste?" Zoe no pudo responder. "Lo siento" dijo una vez que consiguió hallar su voz "Yo no quería. A mi padre lo trasladaron a España y… no pude… no quise decirte adiós" las lágrimas recorrían lentamente el rostro de Zoe.

"Pudiste haber llamado" contesto Takuya molesto "¿Sabes cómo me sentí cuando fui a buscarte y no estabas? ¿Tienes idea de cómo me he sentido sin tu compañía? ¿Por qué?"

Zoe oculto su rostro en el hombro de Takuya sin dejar de llorar "Perdóname. Pero si yo te hablaba o incluso si pensaba en ti… necesité toda mi fuerza de voluntad para poder estar sin ti

Me dolía no poder estar contigo. Te necesitaba…" Zoe no pudo continuar hablando porque las lágrimas se lo impedían "Quise… quise llamar pero… tenía miedo de que… de que si te oía no podría seguir… sin ti"

Takuya estaba destrozado. Ver llorar a Zoe de ese modo lo partía a la mitad. La separo de él y tomo su rostro entre sus manos. "Por favor no me vuelvas a hacer esto" dijo con la voz quebrada pero con una sonrisa en los labios. Zoe pasó sus manos por los hombros de Takuya y lo besó de nuevo. Estuvieron así un buen rato hasta que sintieron la necesidad de respirar.

Ambos se sentían muy felices de haber recuperado a su amor perdido… pero no les será tan fácil mantenerse juntos.