Harry Potter y la Escuela Latinoamericana de Magia
Capitulo 3
Entre Barcos y Aviones
El frío no era impedimento para llegar a clases en el fin del mundo. Entre chalecos de lana y distintos ponchos o ropas autóctonas de distintas partes del continentes los alumnos se ponían cómodos y soportaban las prontas lloviznas que atacaban de ves en cuando la isla. May vió la hora por su reloj de muñeca algo angustiada y enojada mientras una chica de cabello negro como la noche y con maquillaje gótico la observaba.
- No te preocupes- dijo con un muy bien pronunciado español, denotando su nacionalidad peruana- tu sabes que ella siempre llega y a tiempo.
- Lo se…- dijo la chica algo agotada dando un fuerte bostezo- sabes, ahora entiendo un poco más de porque ella le cuesta despertarse, dime es normal cuando tiene que lidiar con un espíritu en su interior, es decir ademas del suyo propio.
- Asi es – dijo la muchacha acomodándose un manto de vivos colores – aunque no soy la persona indicada para decir eso, pues yo comparto un espíritu con mi hermano… quien mas le vale estar en clases ahora.
- María no ates tanto a tu hermano y confía en el- dijo May- Federico es muy capaz de hacer las cosas por si solo, es decir… tiene tu misma edad, son mellizos
- Lo se lo se… oh mira ahí veo algo.- dijo la chica peruana de nombre María.
Muy cerca se distinguía una luz verde brillante, era Canela, uno de los espiritus de Tamy quien emitía esa luz, su forma era muy peculiar, era una hoja de Canelo con ojos brillantes. En ese momento, como de costumbre, estaba encima de la cabeza de la chica, quien llevaba un libro en sus manos.
- Hola, hola!- dijo Tamy respirando de nuevo mientras saludaba a las chicas como lo solían hacer por alla, con un beso en la mejilla.- me tuve que devolver porque se me quedo el libro.
- Llegas a tiempo- dijo María- mira, acaban de abrir las puertas de la sala.
La puerta con el cartel de "Defensa contra Artes Oscuras" se abrió de pronto, mostrando un amplio salón con grandes ventanas y una deliciosa chimenea que calentaba el lugar, pronto mucho alumnos se quitaron sacaron sus chaquetas o mantos por el calor que emanaba. La habitación estaba casi limpia, pues tanto las sillas y las mesas se habían puesto en un rincón, eso significaba una cosa: iba a ser una clase práctica
- Mierda- pensó Tamy- ni voy a usar el libro!
La clase era impartida por un gran brujo llamado José Da Silva, un hombre de nacionalidad brasilera que había crecido en la espesura del amazonas. Era un hombre negro de con una abundante afro de color negro azabache, llevaba puesto, siempre, un traje pulcramente blanco de los que se usaban para hacer capoeira. Su cuello y sus bazos estaban llenos de distintos amuletos y en su rostro una gran sonrisa que mostraba sus blancos dientes.
- Bom dia!- dijo el profesor profesor con su reconocible acento portugues- eldia de hoy probaremos algo de magía espiritual en los objetos. Porque, vocé nunca sabe cuando no va a tener amuletos o varita para hacer conjuros y es necesario aprender a mover las cosas con ayuda de lo que esta a tu alrededor, es decir: los espiritus.
Dicho esto tronó los dedos apareciendo unas cuantas esferas de cristal que cada alumno tomó, pronto la habitación comenzó a llenarse de pequeños puntos de colores. Espiritus de animales, insectos y también de plantas, pues las plantas también estan vivas.
- Tamara, May y María- llamó José- Ustedes quiero que practiquen otra cosa. Primero se dirigió a María- quiero que trates de llamara a tu espiritu a tu voluntad y que se dirija hasta aquí, yo se que lo puedes hacer muy bien con tu hermano al lado pero es necesario que trabajen de manera independiente de el, de acuerdo
- Si profesor- dijo cortésmente, pero sin mucha gana
- May, quiero que practiques con Sirius- dijo el profesor- Como llevan unos pocos meses juntos quiero que sigas practicando la sincronización con el haciendo que entre a la esfera de vidrio y que esta se mueva a tu voluntad.
- Es necesario?- dijo la chica pues prefería practicar con los espíritus de los insectos
- C´mon Magdalena – dijo Sirius con una sonrisa- This can be fun!
- Pero para ti.- dijo la muchacha
- Hasle caso esta vez May- dijo el brasilero con una sonrisa picaresca- a menos que quieras un castigo
- N… NO, LO HAGO PROFE! EN SERIO QUE SI
Da Silva sonrió satisfecho. El era muy conocido en el colegio por dar castigos ejemplares y nadie le gustaría contradecirlo cuando decía lo último.
- -Tam bem- dijo - Tamara, vocé tiene a 4 espiritus con tu cuerpo, quiero que practiques la transfiguración con uno de ellos, con Caupo si es posible, junto a esta esfera
- Ya profe- dijo la chica- oíste Caupo?
De la nada salió un pudú, un ciervo muy diminuto que hizo un movimiento de asentimiento . Ese era el cuarto espiritu que se habia encariñado con la chica, a ella no el molestaba lidiar con tanto, aun así le cansaba un poco físicamente pero, desde que entro a la escuela se había acostumbrado y eso era gracias al profesor Da Silva que era un experto en la materia junto al conocimiento de su propio profesor jefe.
La clase empezó rapidamente. Muchos alumnos conseguían meter un espíritu ambulante a la esfera y otros cometian el error de sobrecargarla con más de uno por lo que esta se rompía. María había logrado mover un poco la esfera, pero Da Silva supuso que era por su propia magia y no porque había llamado al espiritu que podía manejar.
- Vocé es astuta- sonrió José- lo se muy bem y tiene mucho poder, pero es importante que logres hacer lo pedido, vocé comprende?
- Si señor- dijo la chica algo agotada , necesitaba un descanso
La chica de lentes había logrado introducir al pudú en la esfera y lo podía mover, ahora tenía la esfera en las manos tratando de pensar en como transformarla
- Comienza con algo sencillo- le sugirió el profesor. Intenta con una pluma
Al rato Tamy logró una trasformación, pero era una mera pelusa de polvo
- No esta mal, pero necesita la practica- comentó
- Si profe
- PROFESOR!- esa fue May – esto es imposible
May observaba como Sirius trataba de ingresar a la esfera pero este solo la pasaba como el fantasma que era y no lograba introducirse.
- Vocé debe concentrarse también- dijo el profesor- Sirius no puede hacer solo todo- añadió rascandose su enorme Afro.
La chica hizo un nuevo intentó cerrando los ojos y respirando profundo. Pronto Sirius se transformó en una nube gris con la manera de un animal cuadrúpedo que ingresó a la esfera, denotando un brillo grisaceo.
Muchos de los alumnos le aplaudieron, pues sabía lo complicado que era para ella esta proeza, pronto el aula se llenó de chéveres, bacan, chido y otras maneras de decirle lo bueno que fue su trabajo.
Una campanada retumbño por el castillo, eso decia el final de la clase. Los alumnos liberaron a los espíritus dandoles las gracias por dejar que los ocuparan, devolvieron las esferas y comenzaron a ponerse sus chaquetas para poder salir al frío.
- Estas lista May?- preguntó Tamy- quien ya se había puesto un poncho de lana y llevaba su mochila al hombro- tenemos clases con Eduardo ahora.
- Tama, creo que vas a tener que irte sin mi- dijo May viendo su esfera que todavía flotaba con la luz grisacea- No se como sacarlo! Ay!
Dentro de la esfera se escuchaban unas suplicas en ingles y español, mientras la esfera daba vueltas como maníaca.
He!, creo que le falta algo de practica- dijo el profesor mientras observaba con mirada investigativa la esfera.
Cuando Harry había abordado por primera vez el tren hacia Hogwarts, pensó que sería el viaje más emocionante en toda su vida, y no se había equivocado, pero ahora estaba más emocionado y a la vez asustado mientras miraba el mar debajo de el. Estaba en un barco camino a costas americanas, a Brasil específicamente, Rodeado de quienes se habían salvado de la plaga Cementerio. Pareciese que la sobrina de Dumbledore había previsto todo, pues el capitán ya sabía que hacer y a quien dirigirse cuando comenzó el viaje. Era un hombre panameño muy correcto que, inmediatamente dedujo que era muggle, pero a través de lo que habló en ingles con Dumbledore, entendía quienes eran y la real naturaleza del viaje lo que hizo a muchos sorprenderse, inclusive al mismísimo director, quien tenía una sonrisa en sus labios. Los mismos marineros sabían como tratar a los jóvenes magos, muchos de estos provenían de distintas nacionalidades aunque hablaban fluidamente el español y el ingles.
- Si, también asistí a Ngen- Lavquen- escuchó decir un joven colombiano en perfecto ingles a Hermione- luego de graduarme me metí un año a la marina chilena y luego ingresé a las filas de mi propio país. Buscaban jóvenes con actitudes mágicas y otros conocimientos para este barco y no lo pensé dos veces.
- Otras actitudes – preguntó Hermione
- Asi es, como médicos, dentistas y esas cosas
- Entonces, aquí trabajan tanto muggles y magos, cierto?- dijo Harry asombrado
- Muggles?- preguntó el marinero- siempre oigo eso cuando hacemos algunos transbordos, pero no comprendo todavía a que se refiere
- No saben – dijo Ron algo palido, pareciese que se iba a desmayar
- No
- Pero si eres un mago?- dijo Hermione
- Asi es pero eso de los muggles…- dejó de hablar pues Ron pareciese que iba a vomitar- Oh, dejame adivinar, primera vez en un barco? Y no sabias que te mareabas-le dijo al pelirrojo
- Este asintió cabizbajo
- Bueno, mira ponte en esta esquina, asi eso, si quieres expulsa todo lo que quieras.
Al terminar la frase, Ron ya había dejado una mancha verde en el agua.
- Descuiden- dijo el marinero- parece antihigiénico, pero pronto estará limpio- y con un chasquido de sus dedos el vomito se disolvió.
- C… como lograste eso?. Comentó Hermione maravillada
- Es… simple magia- dijo el marinero con una sonrisa - y si me disculpan, creo que le daré algo a su amigo, para evitar accidentes, pueden quedarse aquí mientras tanto.
- Viste eso?- dijo Hermione sin entender- como es posible… sin varita ni nada! … Y FUE A ESA ESCUELA!. Dios es fantástico
- Es cierto- dijo asombrado Harry- creo que tenías razon sobre lo de la magia en magia el Latinoamérica.
- Si eso es cierto quiero saber que más hay- dijo Hermione alejándose un poco- Quiero ver que puedo averiguar, si hay mas marineros que asistieron a esa escuela de magia- vuelvo de inmediato.
La chica entro a la cabina del capitán dejando al muchacho solo, volviendo su vista hacia el cielo. Nunca había disfrutado tanto un viaje, el mar era inmenso y bello. Podía ver su reflejo en el.
Posó su vista en la cubierta del barco donde muchos estudiantes y profesores pasaban el tiempo como si estuvieran en un crucero: divisó a Luna quien hablaba de manera muy animada con Neville quien le mostraba un panfleto con plantas exóticas del amazonas.
Parvati Patil y Lavender Brown revisaban unos libros muy coloridos, de turismo que habían conseguido en Londres son algunos nombres de distintos países de América: distinguió el nombre de Argentina, Brasil, Uruguay entre ellos. Y vio para su sorpresa que Malfoy también estaba mareado y hacia empeño por no expulsar lo que tenía en el estómago. Sprout descansaba junto a Mcgonagall en unas sillas. La profesora de herbología tejía una bufanda mientras la jefa de gryffindor leía un libro muggle que decía : 20 poemas de Amor y Una Canción desesperada, cuya portaba parecía el perfil muy singular de un hombre con una prominente nariz. Al muchacho le pareció que su profesora suspiraba de manera algo soñadora mientras daba vuelta las paginas del libro, algo que nunca pensó ver en el rostro de Mcgonagall de esa forma. Sinceramente este viaje le traería sorpresas.
… y no se equivocaba…
Estaban en Mendoza, Argentina y los profesores les habían dado la tarde libre para poder descansar. Muchos optaron por salir de la hostería en que se alojaban para conocer el lugar. Esta era atendida por un matrimonio de muggles que, extrañamente, conocían un poco del mundo mágico o parecía que nos les impresionaba.
- Mi abuelo- comentó el dueño- era muy amigo de unos magos de por allá- dijo con un marcado acento mendocino mientras le servía un trago al profesor de pociones- Le salvó la vida mientras estos escapaban de alguien que pareciese que estaba haciendo revuelo por alla. Me había dicho su nombre pero creo que lo olvidé, era algo exótico
- Debió ser en los inicios del señor oscuro- dijo Snape tomándose el trago
- Si, algo asi me había comentado mi abuelo también- dijo el hombre mientras e entregaba su trago a Mcgonagall y otro más grande a Hagrid- bueno, el se los trajo un tiempo para Mendoza, hasta que supieran que hacer, al final ellos optaron por vivir un tiempo en la ciudad, les costo un poco eso si, pues ellos no conocían como moverse, ni usar teléfonos, pero gracias a la comunidad de ese entonces lograron vivir tranquilos hasta sus últimos días.
- Oh,eso quiere decir que hay una comunidad de magos ingleses que escaparon en en esa época verdad?- comentó Mcgonagall
- No no, mi abuelo, junto a estos amigos magos les explicaron a sus cercanos el problema y quienes eran ellos y estos, como entendieron que no conocian como usar el telefono, la radio, moverse el auto, les enseñaron y le hicieron las casas o, bueno, eso lo hicieron elloscon magia para ahorrarles problemas a sus nuevos amigos.
- Quiere decir…- Snape trató de buscar las palabras correctas esta vez- Que los muggles ayudaron a refugiar a los magos aun sabiendo que eran ellos
- Muggles? AH! Habla de quienes no usan magia?, pues si, asi fue.
- Increíble- dijo Snape algo sorprendido
- Entonces hubo magos aquí- dijo Hagrid, magos ingleses que se refugiaron.
- Exacto, más que eso- dijo el dueño, esta es la casa de uno de ellos, creo que la magia la hace ver más espaciosa de lo que es no? Me explicaron que usaron un hechizo para agrandarla cuando sea necesario, creo que esperaban traer más gente que escapaba de esa época.
- Me llama mucho la atención algo- comentó Mcgonagall- como llegó a tener esta casa?
- Es de mi señora
En ese momento apareció la mujer con una bandeja de dulces caseros que los dejó en una mesita mientras los empacaba en bolsas separadas.
- Mi señora era la hija de uno de los magos- dijo viendo a su mujer, que se volteó a verlo con una sonrisa- Aquí entre nos, yo creo que me hechizó, por que también es una bruja- dijo el hombre con una sonrisa picara y cerrando uno de los ojos
- Oh haha, eso fue lo mismo que me dijo cuando se lo comenté- dijo la mujer mirando a los profesores- aunque más lo dijo en son de broma y eso que hasta demostración le hice.
- Supongo que no fue a Hogwarts- dijo Snape. La mujer tenía mas o menos su edad, por tanto podría haberla reconocido
- Asi es señor Severus dijo mientras ponía un plato de dulces frente a los profesores.- Mi padre me enseñó desde que tengo memoria el uso de la magia hasta que creo que cumplí los once o doce años y fui a Ngen- Lavquen, pero estuve hasta los 15 años, por que mi padre quería que aprendiera el uso de la magia como en Europa y me siguió enseñando a través de los libros que se había traído de allá y ...- dijo sacando algo de su delantal- me heredó su varita- dijo mostrándole una varita algo gastada pero bien cuidada la cual se la entregó a Snape quien la revisó algo asombrado.
- Espino con centro de fibra de corazón de dragón, 35 centímetros- dijo la mujer – No me molesta usarla pero, aunque mi papá se revuelque en su tumba prefiero sin varita.
- Pero es imposible hacer magia sin una varita- dijo Hagrid como si contara una broma
La mujer hizo un gesto con su mano, el mismo que se usa con la varita para el Wingardium Leviosa y un panecillo se elevó del plato que tenía los profesores , los cuales quedaron asombrados con tal demostración, el panecillo llegó hasta las manos de su marido quien sonreía divertido.
Fue la misma demostración que me hizo cuando me dijo que era una bruja- dicho esto se metió el panecillo en la boca y le dio un tierno beso a su mujer.
La ciudad era preciosa, en especial los chicos, según Parvati y Lavender quienes solían pasear por la ciudad con algunos jóvenes argentinos, de los cuales se reían tontamente de las galanerías en español que les decían y les invitaban a pasear. Parvati trataba de que Hermione fuera con ellas, pero esta respondía que estaba cansada del viaje y prefería dormir.
-Hermione, no estaras cansada con el estudio- le preguntó Parvati
- Qué?- preguntó Hermione, pues le habían hablado en español a lo que Luna le tradujo- No, para nada… y ese acento, Parvati?
- Mis amigos argentinos me han enseñado a pronunciar- dijo contenta con su progreso en hablar español, ya que lo que más habia echo era hablar con los muchachos del lugar, logrando aprender más el idioma.
- Che Hermione, queres probar esto?- ese fue Ron quien también comenzaba a trabajar su español, llegó con un frasco con un contenido algo pegajoso de color café
- Que es eso?- preguntó la chica
- Dulce de Leche- dijo dandole de probar un poco
- Que rico es- dijo la chica
- Ten cuidado Hermione, ese fue Harry quien venía detrás de su amigo- Evita enviciarte con lo dulce, Ron lleva comiendo eso desde la mañana
- Que!- dijo la chica asombrada- Ron! Vas a engordar con eso!
- Pero es que… ES DELICIOSO- dijo el chica metiendo una gran cucharada de dulce de leche en su boca- En Inglaterra no hay de esto… ME ENCANTA EL DULCE DE LECHE!.
Los alumnos comenzaban a preparar las maletas y llevados hasta las afueras de la ciudad Argentina, conducidos por los dueños de la hostería, donde una pequeña avioneta esperaba junto a su dueño.
- Mi hijo- dijo el hombre dándole al piloto un palmazo en la espalda- el los guiará hasta la isla de Chiloé
- Mucho gusto- dijo el muchacho en un buen ingles- por favor, deben ingresar en orden. Según curso o grupo emm. Sinceramente no se como se manejan ustedes.
- Lo haremos por casas dijo el director
El muchacho se quedo pensando un poco pensando en lo de "casas" y luego asintió. Mientras los profesores se encargaban de organizar a los alumnos, comenzando por Slytherin. En la fila de Gryffindor, Harry notó que Ron se veía extrañamente emocionado.
- Un avión Harry- dijo sonriente- subiré a un avión muggle de verdad!, CUANDO MI PADRE SE ENTERE… seré su hijo favorito.
- Pero crees que quepamos todos en ese aeroplano?- se preguntó Harry en el momento en que la profesora Mcgonagall le daba el paso para entrar.
Por fuera parecía una avioneta pequeña, pero dentro era espaciosa, cada alumnos tenía su propio asiento cómodamente ubicado algunos estaban ansiosos de saber que pasaría, otros, como Malfoy y compañía solo gruñian y decñian comentarios con mucha antipatia.
- Bah! Tanto trasporte muggles para que?- dijo el muchacho de cabello lacio- De seguro que los magos de este continente son tan mediocres que ni conocen las redes flus.
Seguido por una absurda risa de parte de los de Slytherin.
- JA! Ya te quiero ver cuando este despegue Malfoy- dijo Hermione con rostro malicioso.
Al partir el vuelo, el deseo de Hermione se hizo realidad, el muchacho se veía pálido como si en cualquier momento fuera a morirse. La altitud le estaba haciendo mal.
Pronto una mujer fue a verlo con un remedio para las nauseas.
- Si te sigues sintiendo mal, me avisas- dijo la mujer. Era de tez morena y de cabello negro.
- Querida! Todo esta bien?- preguntó el piloto
- Si, no te preocupes- dijo la mujer, con calma- Tu sabes que los brujos les molestan mucho las alturas-. Dijo con una sonrisa picara
- CHE!, NO ME ENCASILLES- dijo el piloto sonriendo.
- Que? El piloto es mago?- preguntó Harry sin creerlo
- Pues si, mi marido se graduó con honores de la escuela de Ngen-Lavquen- dijo la mujer- Yo lo conocí en la Universidad, me sorprendió mucho que hubiera salido de esa escuela.
- Eso quiere decir que usted no fue a esa escuela?- dijo Harry
- Exacto, lamentablemente mi familia era muy conservadora y religiosa, por tanto estuvo prohibido. Y opté por seguir la escuela normal e ir a la Universidad, entre a ingenieria de la aviación y el entró, luego de la escuela, a la carrera de piloto comercial, lo conocí por coincidencia y bueno…ahora estamos casados y tenemos este avión: el conduce y yo lo mantengo- agregó con una sonrisa
- Eso quiere decir que usted sabe como vuelan los aviones?- dijo de manera infantil el pelirrojo
- Asi es
Pronto la mujer comenzó a explicarle como los aviones vuelan mientras Ron, quien se repetía "cuando mi padre se entere" y otros alumnos la escuchaban impresionados.
Muggles con magos viviendo en ciudades de muggles, muggles que ayudaban a los magos y tenían trabajos juntos y más que eso: la misma magia de los magos de Latinoamérica era impresionante y todos ellos salieron de aquella escuela. Nadie lo decía, pero lo pensaban, ya querían conocer que más había escondido en aquel lugar. Harry vió hacia la ventana del avión dislumbrando un gran cinturón de montañas que parecían infinitas: Los Andes. Pronto vio campo y pequeñas casas y ciudades. Luego el Mar, dislumbraron una isla a la cual comenzaron a acercarse cada vez más.
- Muchachos, ya estamos en Chiloé- informó el piloto- Uno de los sitios más especiales y mágicos de este parte del mundo.
La avioneta tocó tierra en el campo, donde los árboles se alzaban hacia el cielo infinito y entre las ramas millones de ojos negros como cuenta miraban fríamente a quienes salían de adentro.
- Magos extranjeros he?- dijo una voz
- Sangre fresca, semipura- exclamó otra
- Veo jovencitas de piel tersa-. Dijo otra
- Oh, miren- exclamó una- Dos puros los escoltan, esto debe ser algo interesante para ellos
El matrimonio de Argentinos despedía a todos con cariño, mirando de reojo entre los árboles. Pronto muchos graznidos y alas negras se alzaron en el cielo sureño, Llamando la atención de los ingleses
- Baudas. Exclamó el piloto- Mensajeras de los brujos- dijo amargamente
- Los envía Yaya?- preguntó Dumbledore
- Eso quisiera, pero no- dijo el argentino- Deben tener cuidado - añadió
- Esa advertencia no me gusta nada- dijo Snape
- No se como son las cosas en Inglaterra, pero aquí hay problemas entre magos y esas- dijo viendo a las aves alejarse- son sus mensajeras, la de los magos impuros, los maldecidos. Son magos oscuros y endemoniados señor- dijo el piloto- Quienes son capas de vender su propia alma a Satanás para su bien, deben tener cuidado con ellos: Alejen a las Baudas si estan muy cercas y no hablen con animales ni perros cerca, Pueden ser magos. Los mismo aldeanos podrán explicarle eso- dijo señalando el camino.
- Muchas Gracias por la advertencia- dijo Dumbledore – Y por guiarnos
- No hay de que- dijo el hombre poniendo su mano hallado de su corazón y recitando un: La unión hace la magia.
Los profesores no comprendieron la razón de esta conducta, pero se despidieron con una reverencia. Llevando a los alumnos a la senda trazada.
Muchas grax Porl los reviews Y espero que Hayan disfrutado este nuevo capitulo.
Aora conocen un poco más de la escuela y también de distintos magos del continente y como la calides de los de latinoamerica crea lazos entre magos extranjeros!
Y... que es aquel peligro que ataca a la isla?
PERDONEN SI HAY PROBLEMAS DE REDACCION EN ESTE!
Los reviews son muy bienvenidos!
