Harry Potter y la Escuela Latinoamericana de Magia
Capitulo 8
Reunión de Profesores
Ya era tarde en el castillo. Los alumnos, tanto de Hogwarts como los de Ngen Lavquen, descansaban en sus habitaciones. No había nadie que se paseara en los pasillos de aquel castillo en el fin del mundo, el único sonido que se podía escuchar era el de las olas rompiendo en los roquerios de la isla.
Los pasillos eran iluminado levemente por luces que deambulaban, eran los espíritus que rondaban el lugar, no era extraño verlos en aquellas horas de la noche, ni que aparecieran de inmediato al escuchar algun sonido extraño a aquellas horas de la madrugada. Tal vez ni Filch con diez Señoras Norris podrían hacer un trabajo tan perfecto como el de ellos al cuidar los pasillos del castillo, estos pequeños espíritus se encargaban de cuidar a estas horas y darle uno que otro susto a algún alumno que se quisiera pasar de listo a horas que no correspondieran. Esta vez, aquellas motas de brillo, estaban inquietas, podian escuchar muchos pasos a la vez en un pasillo en especial, pero pronto dejaron de moverse hacia todos lados al reconocer el rostro de la encargada del colegio. Jane Ariadna Dumbledore no se encontraba sola a aquellas horas, también estaban los profesores del colegio y el grupo recién llegado de profesores ingleses quienes vieron sorprendidos el cambio en los movimientos de aquellas luces, las cuales se mocian de un lado a otro a una ordenada fila a los dos lados del pasillo e iluminandolo con una luz que pareciera que fuera de día.
El rupo de profesores, encabezados por Jane y Dumbledore, caminaron hasta el final de aquel pasillo, donde había un cuadro de dorado con iconografía maya en ella.
Mario, por favor- dijo Jane al maestro de cuidado de criaturas mágicas de la escuela latina y su voz retumbó como un gran eco por aquel pasillo.
Mario Benavides pasó al frente, debajo de su poncho de lana café sacó un gran manojo de llaves. Lo revisño hasta encontrar una llave dorada con la iconografía maya en ella y la encajó en una cerradura que era casi invisible para quien no conocía el lugar exacto donde ponerla. La giró y aquel cuadro de diseño maya comenzó a moverse hacia un lado del muro con un sonido rápido como el de las puertas de los elevadores muggles. Jane fue la primera en entrar al espacio que escondía aquella puerta, fue seguido por Dumbledore y el resto de profesores de ambas escuelas. Luego que Hagrid entró, teniendo algunas dificultades, ya que la puerta era un poco más baja que el) la puerta volvió a su lugar con un sonido suave. Volvió el silencio y la oscuridad en el pasillo
La puerta era la entrada hacia la sala de reunión de los profesores de la escuela. Era una sala más larga que ancha, con una gran mesa en el centro, en la muralla, que veía el otro lado, había un gran ventanal que daba una vista hacia el mar. En esos momentos había luna llena cuya luz iluminaba los bordes de la ventana.
José Da Silva aplaudió dos veces y una gran vola de luz iluminó el resto el resto de la sala, permitiendo a los resentes ver mejor el lugar.
Muchas Gracias José- dijo Jane tomando asiento en la cabecera de la mesa, su tío se sentó a su lado derecho mientras que Sarah, su hija, tomaba el asiento de la izquierda. Quien aprovechaba y aparecía algunos dulces y café y té para hacer más agradable la reunión como solía hacerlo cuando se reunía con sus colegas.
Mientras que su hija estaba en esa tarea, decidió comenzar la reunión.
Realmente espero que el viaje les haya sido agradable- dijo con la misma sonrisa que tenía su tío- No saben la alegria de tenerlos aquí y no solo porque seamos colegas. No se si muchos saben que o fui estudiante de Hogwarts asi que además ustedes me ponen nostálgica, ¡qué tiempos! ¡ qué recuerdos me vienen cuando pienso en el buen castillo de Hogwarts! Dime Minerva, así que jefa de la antigua casa Gryffindor, ¿Todavía siguen esas cortinas tan feas en la habitación de chicas de séptimo año? Mcgonagall no sabía si la pregunta era solo para romper el hielo o debería responderla, ero decidió hablar del hecho y que si, las cortinas feas habían sido cambiadas porque una chica, como hace diez años atrás, las incendió sin darse cuenta probando un conjuro avanzado. Jane simplemente rió al escuchar eso.
Uy, espero que la chica haya sido premiada por eso, porque eran horribles. Recuerdo que había hecho unas cortinas por mi cuenta, tenían los colores de la casa y un gran león gruñendo que había desarrollado con un conjuro para que se moviera dentro de la tela, pero me castigó el prefecto de ese tiempo, ¿lo recuerdas? Era alto, pecoso y tartamudo creo que se llamaba Rupert Brown...
Disculpe Doña Jane- dijo Mario- pero creo que deberíamos comenzar con el tema por el cual estamos acá.
Oh si. Estoy de acuerdo- dijo Jane algo apenada por como la nostalgia la llevo a recordar su época escolar, mientras debían comentar cosas más importantes- Ya tendremos tiempo para hablar de anécdotas del viejo Hogwarts, supe que tiempo después que me fui hay un sauce boxeador. Pero bueno, al grano. La razon de esta junta extraordinaria de profesores de Ngen Lavquen y claro, de Hogwarts, no es solo por su estancia en nuestra sede, también nos apoyaran en nuestras clases.
Los profesores de ambas escuelas se vieron sorprendidos ante esto último. Dumbledore no parecía sorprendido ante este anuncio de su sobrina y simplemente asintió ante algunas miradas de sus colegas ingleses, que parecían cuestionar esta medida. No solo por algunos problemas del idioma, sino también por las maneras tan distintas de enseñar y hasta las diferencias de nivel en algunas materias de algunos cursos. Y parecía que los profesores latinoamericanos pensaban lo mismo ante algunos cuchicheos entre ellos.
Sabemos que la manera de enseñar en ambas escuelas pueden ser distintas, en especial por la cultura mágica tan distinta en ambos continentes- dijo Dumbledore- pero las materias son las mismas, asi que hay una base a seguir, lo único diferente es la manera de ver la materia. Por ejemplo, la manera de agitar una varita , aunque entiendo que pocos alumnos tienen varita en esta escuela, la manera de hacer un encantamiento, o hasta los ingredientes que hay para desarrollar una poción. Pero, creanme, será muy bueno para ambas escuelas y después del anterior año escolar creo que será bueno dar nuevos aires a la educación que hemos llevado y la gente de esta escuela agradecerá nuestra ayuda ya que Yaya... perdón, la directora Jane, me comentaba de lo aislado que esta esta escuela del resto del conocimiento mágico.
Cuando me vine a este continente- comentó Jane- me sorprendió mucho la diferencias que tenía de todo lo que me enseñó Hogwarts en mi juventud. Entré como una educadora, pero creo que aprendí más que lo que enseñé, crecí como bruja.
Bueno, tu siempre tuviste curiosidad por conocer este continente – sonrió Dumbledore- Aunque, es cierto, nos dimos cuenta en nuestro viaje que la magia aquí es vista de otra manera, pero es la misma escencia. Eso si, nos pudimos fijar que hasta en este lugar del mundo tienen algunos problemas, tal vez algo parecidos a los de Reino Unido ¿o me equivoco?
Los maestros latinos bajaron la cabeza algo asustados, no sabían como responder es pregunta por más que las pruebas eran obvias en tierra firme, baudas y perros callejeros siguiendo a la gente. Era obvio para los ojos expertos de un mago del sur.
Veo que Juana te estuvo contando de algo no- dijo Jane
Eso, y el piloto y ex alumno de tu escuela, que nos trajo nos advirtió
Son problemas de siglos- dijo Mario Benavides sorprendiendo a los profesores- pero las cosas, a veces, se ponen peor... cuando ellos actuan.
No muy distinto a lo que sucede en Reino Unido- dijo esta vez Snape
Oh si, leí de eso- dijo Jane- pobre de todos ustedes... y agreguenle esa peste... pero descuiden todo tiene solución, comenzando por esa peste Cementerio.
La reunión continuó, se comentó sobre la forma de llevar las clases en conjunto. Lo más complicado fue como organizar las clases con los profesores extranjeros para que entendieran el calendario del Hemisferio Sur. Jane sugirió o más bien insistió que se quedaran en el colegio todo el tiempo posible sin importar si comenzaran o terminaran las clases en el Norte por una cosa de seguridad : la peste y los complicado que se ha puesto con la llegada de Ya saben quien, era casi imposible llegar a las escuela Ngen Lavquen por su lejanía y el manto de protección que tenía de milenio.
Fue hecho, según se cuenta, cuando se fundo la escuela- solo pueden entrar las personas que la isla lo permita – explicó José Da Silva- es una mezcla de magia y de las artes de distintas culturas nativas del continente.
La reunión fue dura y de mucho trabajo, pero era armonizada por las tazas de té y café con los dulces que Sarah amablemente repartía entre sus colegas y los nuevos profesores con la mejor de sus sonrisas.
La reunión terminó más pronto de lo que se esperaba. Jane escoltó a los nuevos profesores a sus habitaciones, mientras caminaban por el pasillo Dumbledore se acercó a ella para darle un comentario.
Lamento que mi profesor de adivinación no estuviera en esta reunión, pero a el le parecía más importante ver las estrellas.
No te preocupes Blanquito- sonrió su canosa sobrina- a su colega, es decir la profesora de adivinación de la escuela no le importará.
Hablando de eso, creo que no vi a la profesora encargada de esa materia.
No estaba- dijo la mujer- creo que anticipó que su colega no estaría en la reunión.
En una terraza, en la parte más alta del castillo, la figura de Firenze se encontraba mirando el cielo austral. Las estrellas se veían tan distintas a las que veía en el Bosque Negro, le complicaba reconocer y leerlas, pero no era imposible.
No te tomará mucho tiempo entender estas constelaciones, tu pueblo tiene un don para esto.
La voz venía desde la entrada de la terraza, Firenze se dio la vuelta para ver a Aura, que se encontraba con un gran poncho de lana encima de su cuerpo para evitar el frío.
Me llamo aura Iris- dijo la mujer. Soy la profesora de Adivinación de Ngen Lavquen, un gusto en conocerte Firenze el centauro.
Igualmente – dijo Firenze- disculpa por no estra en la reunión pero... - Firenze simplemente subió su mirada al cielo, la mujer sonrió levemente negando con la cabeza
No tienes que disculparte- dijo Aura- Es normal que un estudioso de la estrellas investigara este cielo que ir a una reunión pauteada al llegar. Me pasó lo mismo que a ti la primera vez que vine aquí, es otro cielo y cuenta otra historia.
Si- dijo Firenze mientras los dos colegas miraban el cielo- veo que este cielo esperaba que nosotros, los de Hogwarts, viniéramos. Hay problemas similares que podemos combatir juntos.
Vaya que entendiste rápido- dijo Aura acercándose un poco más al centauro sin dejar de ver el cielo- ¡Creo que será muy divertido trabajar juntos!
En los pasillos de Ngen Lavquen, unas pocas luces se mantenían encendidas en los pasillos, ya muchos de los profesores se habían ido a dormir, solo se quedaba el encargado de las casa del puma, Pangi, Mario Benavides, que estaba cerrando la puerta de la sala de profesores, y José da Silva encargado de la casa del zorro, Ngüru.
Te veo algo preocupado- dijo José- vocé está pensando en algo
A ti no hay como engañarte , ¿verdad José?- dijo Mario guardando el manojo de llaves- es que todo esto me preocupa en serio, me refiero a lo de la escuela nueva y que los magos negros sepan de ellos aquí.
¿Te preocupa lo que ellos pueden hacer?
Se perfectamente lo que pueden llegar a hacer- suspiró Mario.
Ambos comenzaron a caminar seguidos de algunas nubes de luz.
Además, está lo de Sirius- dijo Mario- no quiere que nadie de esa escuela se entere que está aquí, en especial porque tiene cercanos aquí y además de su reputación manchada en Reino Unido... se que tiene sus razones pero, al morir de manera complicada... debió llegar al cielo, pero su espíritu terminó en este lugar por las implicaciones mágicas de su muerte y teme que al aparecer de sorpresa cause algún problema a sus seres queridos... y May y el todavía no logran una armonía en su relación, será más difícil ahora. Ella no tiene la fuerza suficiente para soportar los cambios y las sensaciones que Sirius pueden transmitirle.
Mario...
Se que ella lo ha intentado, tu le has ayudado y Tamy... ella trata de darle consejos de todo esto, es decir, ella logró controlar a cuatro por una necesidad. Canela era un caso muy especial de espíritu... todavía recuerdo esos primeros meses cuando Sirius llegó y...bueno si lo comparo con el de Canela...
Oye Mario
Bueno, además la forma en que la consiguió fue algo riesgosa, aunque si, May consiguió a Sirius de una manera que nos asustó mucho, la poseyó y robo mi varita, ok, no la uso mucho pero es propiedad privada...
¡Mario!
¿Qué?- dijo el aludido saliendo de su monólogo
¿No será que voce esta preocupado porque Sarah tendrá un profesor con gran conocimiento en pociones para sus clases?
¿Qué?... No, no es eso- dijo Mario
¿Seguro? Ella se veía muy contenta cuando supo eso
No comiences con eso- exclamó Mario algo avergonzado
Debia admitir que se sintió molesto cuando Sarah se acercó a ese profesor llamado Severus Snape y le comentó lo ansiosa y feliz que estaba de trabajar con el, lo peor era que su colega, Jose, lo había notado.
Ya vamonos, mañana tenemos trabajo- dijo Mario
Y nuevamente, el castillo estuvo en silencio.
