Marierux: =)

ValeAsencio: te acercas bastante a lo que ocurre en este capítulo, gracias por leer!

Mayiklaine: ahora verás qué ocurre con Blaine... esperemos logre salir de lo que viene. Aquí tienes la continuación, espero te guste =)

Gabriela C: y este se viene aún más triste.

Muchas gracias a todos por leer y comentar! Espero les guste lo que sigue! =) Este fic está dedicado a Pinnita-Criss Anderson... aún te amo.

El próximo es el último capítulo.

Gracias por leer!

Anixita


Aún recordaba sus palabras, todo lo que le había dicho antes de morir ¿por qué debió irse? Ahora necesitaba su presencia más que nunca, no podía creer que por un descuido había provocado que se fuera de su lado para siempre. Pero no permitiría que a su hijo le ocurriera lo mismo, no dejaría que Ian pasara por el detestable momento en que uno de sus padres no estuviera. Era por eso que no permitiría que Blaine se fuera, él debió ir al funeral de su madre y su padre estuvo en todo momento, pero eso no correspondía aún. Tal vez cuando estuvieran viejos e Ian tuviera más de 40 años, ahí había una probabilidad de que fuera correcto, no antes.

Y ahora era él quien esperaba tener noticias de su marido, lo habían ingresado hace unas cuatro horas en el hospital de Westerville, con un claro indicio de hipotermia y ya no sabía qué sucedería, tenía pánico de lo que pudiera ocurrir con Blaine de ahora en adelante. Si bien el moreno siempre había tenido una buena salud, esto no era un evento menor, así que tendría que cuidarlo lo mejor posible.

Veía entrar y salir a los médicos y eso lo aterraba, algunos corrían y otros pedían transfusiones de sangre y otras cosas, sinceramente no quería pensar que era Blaine de quien hablaban, porque eso lo mataría en ese instante. No entendía en qué momento las cosas se habían transformado a ese nivel, era todo tan caótico que no podría aceptar que su marido muriera por su culpa, porque si meditaba bien las cosas él era el único culpable de que el ojimiel estuviera en esa situación.

¿Cómo le diría a Ian que su padre había muerto? En caso de que eso ocurriera, claro. Aunque llevaba cuatro interminables horas sin saber del moreno, por lo que todo lo hacía pensar lo peor y aún más se alteraba al ver que James Anderson estaba como una piedra en la sala de espera. El hombre no se inmutaba ante el ir y venir de los médicos, mucho menos de cuando la ampolleta roja se prendía indicando de que nadie entrara porque estaban en un procedimiento delicado.

-No tienes que estar tan nervioso, Kurt-dijo James con total seriedad-si tú lograste salir de un coma de 9 años, es lógico que mi hijo logrará estar bien-dijo suavemente, pero aún así el castaño logró notar el nerviosismo que embargó al hombre al decir esas palabras, porque ¿qué padre estaría tranquilo cuando a su hijo lo están estabilizando y no tiene idea de lo que está ocurriendo con él?

Además, nadie en New York sabía lo que estaba ocurriendo con Blaine, por lo que sí le llegaba a pasar algo más grave, su hijo lo culparia eternamente de no haberle avisado y dejarlo sin un padre. Aunque sí era sincero, Blaine no había estado tan presente como todos le hacían entender, porque fue el mismo moreno quien le contó la verdad, quien le dijo que había sido un mal padre.

-No tienes por qué pensar mal de Devon, supongo que lo tienes claro-dijo James seriamente y girando para quedar de frente con el castaño.

-¿Por qué cree que estoy pensando eso?-dijo suavemente e intentando no mirar al hombre a los ojos.

-Hummel-susurró suavemente y sin quitar su vista del hombre-te conozco de hace años y estuve compartiendo mucho con tu padre en estos últimos 9 años que estuviste en coma, por lo que sé qué significan casi todos tus gestos.

-No diga tonterías-dijo caminando hacia una de las ventanas del lugar y comenzando a mirar hacia afuera, desviando su atención con la nieve del lugar.

-Crees que mi hijo ha sido un mal padre-dijo fríamente- te diré que no lo ha sido, solo se dejó persuadir por todo lo que pudiera ayudar a calmar el dolor.

-¿Dolor?-dijo con molestia y girando a verlo directamente a la cara-¡Él tenía que preocuparse de nuestro hijo! No de dejar de sentir dolor-dijo furioso.

-Claro, lo dice quien estaba en coma-dijo despectivamente y dando un par de pasos hacia donde estaba su suegro.

-¿Perdón?-dijo seriamente-no sabía que era mi culpa que una bala me cruzara la cabeza-dijo molesto y notando como James sonreía notoriamente, como si disfrutara la situación.

-No fue tu culpa, pero si no hubieras hecho el berrinche que le hiciste a mi hijo, no habrías estado 9 años ausente, dejando a tu marido e hijo a la deriva, porque Blaine se las tuvo que ver solo cuando tú quedaste en coma.

-¿Cree que no me lamento de haber perdido 9 años en la vida de mi hijo? ¡Me perdí toda su infancia! No tengo recuerdos de eso, en cambio Blaine pudo haberlo disfrutado, pero no lo hizo, se dedicó a beber como si el mundo se fuese a acabar.

-No hizo eso-dijo James seriamente-mi hijo cuidó a Ian y junto a tu padre también nos hicimos cargo, todos aportamos, porque sabíamos que Blaine no aguantaría la situación de visitarte en el hospital y tener que cuidar a Ian mientras trataba de explicarle por qué a su papá le dieron un balazo en la cabeza, cosa que aún recuerda-dijo furioso el mayor de los Anderson.

-Lo dice como si hubiese sido mi culpa-murmuró algo intranquilo con la postura del hombre.

-No te negaré que por mucho tiempo te odié, sobre todo cuando te visitaba en la clínica que mi hijo paga, pero el momento en que más desee que estuvieras muerto fue cuando me enteré cómo sucedió todo ¡Si no te comportaras como una nena, nada habría pasado!-le gritó furioso-si fueras más hombre nada de esto habría ocurrido, mi hijo no estaría ahí dentro y mi nieto no se habría criado como un completo huerfano-dijo conteniéndose de golpear al más joven de los Hummel.

Todo quedó en absoluto silencio. Kurt no podía creer que le hubiese gritado todo eso, no entendía tanto odio y cómo era posible que James se lo hubiese guardado por tanto tiempo. Sintió como algo en su pecho quemaba y como las lágrimas se agolpaban en sus ojos, realmente dolía todo lo que le estaba diciendo, sentía que era un asco y que todo lo malo del mundo se concentraba en su persona, jamás pensó tener una conversación como esa con James Anderson.

-Familiares de Blaine Anderson-dijo una enfermera saliendo por una puerta.

-Eres su feliz marido, debes ir-escupió venenosamente el hombre.

-Y usted es su comprensivo padre que intentó hacerlo cambiar su sexualidad cuando tenía 16 años-dijo Kurt sin medir sus palabras.

-¿Son ustedes?-dijo la mujer mirándolos extrañada, se notaba que estaban discutiendo, pero lo hacían tan discretamente que le sorprendía.

-Sí, cómo está mi hijo-dijo James seriamente.

-Lo derivamos a cuidados intensivos, nos... ¿quién es usted?-dijo la mujer indicando al ojiazul.

-Su marido-dijo mostrando el anillo que portaba en su anular izquierdo.

-Entonces alguno de ustedes debe saber un poco más del historial médico de él-dijo la mujer seriamente-el paciente ya salió del cuadro de hipotermia que enfrentaba, pero deberá quedar en cuidados intensivos porque nos preocupan los moretones y cortes que tiene en la piel y algunas lesiones internas que aún no nos logramos explicar.

-¿Qué?-susurraron ambos al unísono, sin creer lo que estaban escuchando.

-Y necesitamos la autorización de usted señor...-dijo hablándole a Kurt.

-Kurt Hummel-respondió seriamente.

-Necesitamos su autorización, señor Hummel, para realizarle una biopsia a su marido, porque el médico tratante encontró unos quistes en distintas partes de su cuerpo y quiere revisarlos.

-¿Tumores?-murmuró el ojiazul sintiendo como un hormigueo recorría todo su cuerpo-Blaine ¿tiene cáncer?-dijo con los ojos inundados en lágrimas.

-No he dicho eso, solo queremos saber si esos quistes son benignos o no, y para ello necesitamos su autorización.

-La doy-susurró tomando unos papeles que le entregaba a mujer, los leyó rápidamente y firmó.

La mujer se retiró y al instante James miró a Kurt y suspiró cansado. De algún modo había dejado de importar si Blaine había sido o no buen padre con Ian, porque si se llegaba a morir o le ocurría algo no se lo perdonaría jamás. Por otra parte, cómo era eso de lesiones internas ¿su hijo había tenido algún tipo de accidente? Al parecer su muchacho había estado en más de algún lugar durante esos días que nadie sabía de él y en ese momento se sentía inmensamente culpable de no haberlo protegido ni haber estado cuando lo necesitaba, porque si había un mal padre en ese lugar ese era James Anderson, quien recién se venía a preocupar de su hijo menor, al que debió proteger desde que nació y al que rechazó al momento en que le dijo que era gay, realmente él era un desastre criando y no Blaine.

No podía dejar de pensar en que ahora sí había arruinado las cosas, si no hubiese tratado mal al moreno, no estarían en esa situación, pero ya estaban metidos en eso y tendrían que salir lo mejor posible, solo rogaba que su marido no tuviera cáncer, porque eso sería el comienzo de su final, aunque si lo pensaba bien, el momento en que le dispararon hace nueve años fue un inicio de lo peor que podría pasarle a Ian. Pero no debía ponerse a pensar en ello, porque ahora más que nunca tenía que ser fuerte por su familia, aunque aún no terminaba el tratamiento que había comenzado, pero eso no le interesaba.

-Familiares de Blaine Anderson-dijo un médico saliendo por la puerta delante de la que ellos esperaban.

-Somos nosotros-dijo James acercándose junto a Kurt.

-Pueden pasar a verlo, está despierto, pero no lo fuercen a hablar, ya que le cuesta y puede que no los reconozca-dijo suavemente y teniendo cuidado con sus palabras.

-¿Cómo que no nos va a reconocer?-dijo Kurt asustado y mirando con terror al médico.

-Nivelamos la temperatura de su cuerpo y la hipotermia desapareció, pero nos preocupan cosas más físicas de su cuerpo. Les digo que tal vez no los reconozca, porque a veces la hipotermia hace que quien la sufre tenga pequeños lapsus en los que no reconoce a nadie a su alrededor, por lo que no se asusten si su actitud es extraña.

Al escuchar eso tanto Kurt como James sintieron un escalofrío recorriendo su cuerpo. No tenían idea de con qué se iban a encontrar y eso los atormentaba, incluso cuando estaban a segundos de encontrarse con su marido e hijo respectivamente. Ambos sentían el mismo pánico. Vieron la puerta de la habitación y James no fue lo suficientemente fuerte como para abrirla por lo que lo hizo Kurt, quien ingresó y se dio cuenta de que Blaine lucía igual que siempre, se veía guapo y encantador como ya lo conocía.

-Hola Kurt-dijo con una gran sonrisa-me alegra que hayas venido a verme-dijo con tranquilidad y pudo notar como el castaño se acercaba de forma seria-¿ocurre algo?-dijo suavemente y observando cada uno de los movimientos que hacía el ojiazul-acaso Karofsky te ha estado molestando nuevamente en Mckinley-dijo tornándose serio y tomando por sorpresa al castaño.

-¿Qué?-dijo con las lágrimas acumulándose en sus ojos y sin quitar la vista del moreno.

-Te he dicho que puedes venir a Dalton si lo deseas, que ahí serás bien recibido y que los Warblers ni nadie te molestará-dijo cogiendo una de las manos del castaño-¿me crees?-dijo presionando un poco la mano de Kurt y notando como este movía la cabeza de forma afirmativa.

-Sí, creo en ti, Blaine, me transferiré, es lo mejor-susurró recordando las mismas palabras que dijera hace más de 20 años.

-Te gustará Dalton y verás que...-iba diciendo cuando vio a alguien más entrar-¿qué hace aquí?-dijo fríamente Blaine cambiando de un instante a otro su actitud. James había estado escuchando tras la puerta y le partía el alma saber que su hijo había retrocedido y que ahora lo trataría tal cual era en antaño, tal como ambos se habían encargado de poner las cosas en ese entonces.

-Devon, vine a verte, supe que tuviste un accidente en Dalton, te sacaré de este lugar y te llevaré a una clínica, así podrás...

-No necesito nada de ti, solo déjame en Dalton y márchate, porque para tu información seguiré siendo lo que soy, aunque a ti te moleste-dijo de forma retadora y fue Kurt quien se puso de pie y salió corriendo del lugar. No podía soportar que Blaine Devon Anderson no fuera el mismo hombre con el que se casó, con el que adoptó a Ian y al que amaba profundamente, realmente le dolía y lo hacía sentir culpable, porque si él no hubiese caído en coma nada de eso estaría pasando.

Casi al instante salió James del lugar, realmente no soportaba que su hijo lo tratara de esa forma y que mucho menos hubiese olvidado todos sus progresos como padre e hijo y todo lo que había vivido junto a Kurt Hummel. Tendrían que hacer algo para recuperarlo, pero así como iban las cosas no sabía si tendría la fuerza para ello, porque cada día se sumaban más desgracias a sus vidas y el que Blaine hubiese perdido la memoria no era menor.