El Peculiar Miroku

Sara estaba preparando la cena, la "miserable" cena, miserable porque era muy poco para dos personas, pero valía la pena por Sōta, además que terminar de estudiar astrofísica y dar clases de física no dejaba mucho dinero libre. Sara sintió como entraba Kagome, y feliz salió a saludarla aunque miró que Kagome estaba súper sucia, por lo cual dedujo que nuevamente no había sido un día bueno para su compañera y con algo de tristeza dijo: -no te fue bien, ¿cierto?

No me creerás, porque yo tampoco lo creo, pero hoy me despidieron del trabajo, después iba a comprar pan, y a que no adivinas con quien me tropecé- dijo la feliz Kagome a pesar de su sucia ropa.

Hm, tropezaste con Hoyo, te pidió que fueras su esposa, aceptaste y me llevarás a vivir contigo en su mansión, dime que es así, que en serio, moriré de hambre si seguimos comiendo 3gr de comida diarios- fantaseó Sara con una gran sonrisa, sólo por pensar en la comida.

No, pero es algo aún mejor, que creo que con eso podremos comer por lo menos 8 gr al día-

¿qué pasó?, ¿los extraterrestres te contrataron para hacer experimentos contigo?-

No seas tonta, me tropecé con el hermano de ese chico que tanto te gusta, de ese que tienes posters en tu cuarto-

¿El hermano de Sesshōmaru?, ¿por qué no me llamaste?, hasta me hubiera salido de la clase por ir a verlo y pedirle el número de Sesshōmaru- se emocionó Sara al oír de su amor platónico.

Es que no caí en cuenta de eso hasta que un carro me echó un charco encima, claro, conocí a Inuyasha Tsuruga, era parecido a tu tal Sesshōmaru, pero no tan alto, bueno, después hablamos de Sesshōmaru, lo que tengo que contarte es que me invitó a ser parte de su academia de modelos, dijo que yo podía participar en un concurso de la academia y supongo que ganaré mucho dinero-

¿Enserio?- agregó Sara un poco dudosa de lo que pasaba pero quería tener fe de comer mejor –

Si, pero hay algo malo, no sé dónde queda esa academia, así que si no averiguo donde queda, perderé mi trabajo, porque mañana debo ir sin falta a primera hora-

Por eso no pongas problema, yo tengo una compañera que dice que los papás son accionistas o algo así de esa academia, yo la llamo y mañana mismo vamos juntas a tu entrevista de trabajo-

No es necesario que me acompañes, bastante tienes con averiguar la dirección, no quisiera yo que faltaras a tus raras clases- sugirió Kagome un poco prevenida de que su amiga la acompañara, casi siempre salía con locuras y por eso había perdido más de 100 trabajos.

Ah por eso ni te preocupes, ya sabes que yo sólo voy para ayudar a los profesores, yo de ahí me gradué hace tiempo y sólo estoy en este país esperando a que me paguen por lo que inventé y han estado utilizando estos últimos años, así que por eso no temas, además no puedo perder la oportunidad de ver a Sesshōmaru de frente de nuevo, esas oportunidades nunca se dan en la vida, querida-

Está bien- suspiró Kagome resignadamente puesto que no podía decirle a su amiga que no quería que la acompañara puesto que podría herirla- yo creí que nunca lo habías visto.

Sango, la compañera que te digo que me dará la dirección, cierta vez me llevó a una fiesta de esa academia, y ahí lo conocí, en verdad que se veía hermoso y desde ese día me obsesioné con él-

Tu mamá debió hacerme caso de llevarte al otro lado del mundo, a ver si así por fin se te quitaba esa locura que está en tu cerebro, nunca conseguirás esposo, tú eres muy linda pero muy loca, por eso creo que no tienes novio-

Oye, si no tengo novio es porque Sesshōmaru no me conoce, yo me guardo completamente para él, además ponte a pensar que en los últimos 6 años, no he hecho más que estudiar, mejor come rápido y vete a dormir que ya está tarde y necesitas ir hermosa mañana para que nos den el trabajo-

Oye, el trabajo me lo van a dar a mi-

Sí, pero a mi me pagan poco en la universidad por dar clases y una ayudita no me vendría mal, además, si ya sedujiste a ese tal Inuyasha una vez, podrás hacerlo de nuevo, es una buena causa-

Oye yo no seduje a nadie- peleó Kagome muy molesta por el comentario de su amiga.

Si claro, y serás modelo de la noche a la mañana, mejor come y ve a dormir- después de eso, Kagome no decidió discutir más y fue a dormir temprano para ir con todas las fuerzas del mundo a su nuevo trabajo.

Y al otro día, no muy lejos del apartamento de Sara…

Inuyasha…. ¿Cómo es eso de que le estás siendo infiel a Kikyo?- exclamó fuertemente Miroku desconcertado.

No seas tonto, Miroku, te dije que conocí a una chica de manera extraña, y miré que era linda y la invité a que participara al concurso, es que de verdad era muy linda, y se parecía a Kikyo, nunca te dije que le estaba siendo infiel a mi novia-

Vaya, pero que cínico eres Inuyasha, te atreves a serle infiel a tu novia con alguien que se le parece-

Ay ni sé para qué te conté, tú nunca me entiendes-

Es que estás siendo infiel, nadie le dice a una linda chica que venga al otro día para ser modelo porque si, acéptalo Inuyasha, es tu amante-

Tú eres quien invita a chicas a la academia sólo por salir con ellas, definitivamente no sé por qué eres mi mejor amigo- bufó Inuyasha mientras se sentaba serio en su escritorio.

Ya deja el drama, era sólo una broma, pero bueno, dime como se llama para tenerla en cuenta y hacerte el favor para que puedas seguirla viendo-

No se lo pregunté-

Ay Inuyasha, te recuerdo que cuando sales con alguien clandestinamente, lo menos que puedes hacer es preguntarle el nombre, te repito, que me parece muy extraño que la hayas pensado toda la noche y no sea tu amante.

Disculpe…- se oyó decir de una voz dulce, era la de Kagome que entraba junto con Sara- Vengo por lo de el trabajo que me ofreció el señor Inuyasha- cuando Kagome sintió que Sara la golpeaba con el codo, corrigió- Venimos, por lo del trabajo que nos ofreció el señor Inuyasha.

Ahora veo por qué Inuyasha le es infiel a Kikyo contigo, eres una jovencita muy hermosa- coqueteó el flamante Miroku, cometiendo como se darían cuenta una gran imprudencia.

Kagome, soy tu mejor amiga y no me contaste que salías con él hermano de Sesshōmaru?, que mala amiga eres- bufó enojada Sara creyendo los disparates de Miroku.

No le hagan caso a Miroku, está demente, lo tenemos trabajando aquí por caridad cristiana- dijo Inuyasha algo abrumado, la presencia de Kagome lo ponía nervioso- bueno, tienes que dejar tus fotos aquí, con tus datos y te llamaremos para confirmarte.

¿Y yo qué?, ¿no puedo participar?- preguntó Sara tratando de que no fuese ignorada.

No, realmente no- confirmó Inuyasha.

Pero cómo puedes hacerle eso Inuyasha, a esa hermosa señorita, no le haga caso, claro que podrán participar las dos juntas, Japan's next top model busca bellezas como ustedes, naturales e infinitas-

Está bien Miroku- se resigno Inuyasha buscando que su amigo se sintiera contento, algo que nadie soportaba era ver a Miroku descontento, era tremendo amargado- dejen por favor las dos sus fotos y sus datos, luego las llamamos.

Cómo puedes decir eso Inuyasha, no hay necesidad de las fotos, la simple entrevista bastará, en fin, ustedes ya están contratadas, haré la entrevista como protocolo, deben entenderme, yo como encargado de que este concurso de frutos, no puedo dejarlas pasar. Díganme sus nombres completos que han estudiado y su edad.- preguntó Miroku afanado, al parecer pensaba en ligar alguna de las chicas o las dos.

Yo me llamo Kagome Higurashi, estudié economía exterior y tengo 24 años-

Yo soy Sara Katalina Kinomoto Klaus, estudié física pura, hice un postgrado en astrofísica y tengo 21 años-

Inuyasha y Miroku no podían creer que una economista y una ¿astrofísica? estuviesen necesitando aquel trabajo.

Bueno, la verdad no siempre contratamos a chicas con su perfil académico, pero puede ser interesante para el jurado, que una economista y una ¿astrofísica?, pero no se preocupen, que yo mismo me encargaré que ustedes sean las primeras en las listas de aceptadas-

Después de ser contratadas, por una cuestión extraña que fue gustarle demasiado a Miroku, Sara salió triste porque no pudo ver ni rastro de su amado Sesshōmaru, Kagome se sintió feliz de tener la esperanza de tener dinero y estar tranquila por lo menos económicamente e Inuyasha ese día durmió feliz, porque ya sabía el nombre de la dulce chica en la que no dejaba de pensar.