Sesshōmaru desde los 16 años, no dejó de soñar con una chica, siempre supo que nunca la había visto en toda su vida, sin embargo desde los 16 años, nunca dejó de soñarla, nunca.
Estaba él, sentado frente al monitor, viendo archivos de gran importancia, que por obvias razones, sólo él podía entender, estaba demasiado concentrado, muy, muy concentrado, hasta que…
Hermano, ¿te molestaría si hago mi tarea de matemáticas aquí?- le dijo Rin melosamente a su hermano.
Claro, por primera vez te veo tan emocionada en hacer una tarea, no hay problema- le respondió él sin quitar la mirada de su computador.
Sesshōmaru se sorprendió al oír la voz de otra mujer, no pudo evitar buscar a la otra mujer con la mirada, y ahí, ahí estaba, era una chica notablemente alta, de cabello aparentemente negro, estaba en salida de baño, parecía ser una modelo de la academia, pero nunca había visto a una tan alta, en una fracción de segundo ella volteo a verlo, y él pudo ver su rostro, su rostro perfecto con lindos ojos azules, tal y como la chica de sus sueño… Sesshōmaru perdió el control, obviamente Sara y Rin no lo notaron, pero Sesshōmaru estaba nervioso, de un momento dejó todo lo que hacía y disimuladamente miraba a Sara para cerciorarse de que si era la chica de sus sueños, y sí, sí, ella era, no había duda, este episodio traumaría a Sesshōmaru para siempre, tanto fue el trauma que la miró más de 1 minuto, Sara al notarlo sólo se sonrió , pero Sesshōmaru la miró con desprecio y bajó la mirada, como era su costumbre.
Horas después, siendo casi las 8.15 de la noche, Sara repetía y repetía a Kagome su gran hazaña, y no paraba de suspirar.
Oye Sara, ¿por qué te emocionas tanto?, ¿no dijiste que te miró con desprecio?- preguntó Kagome, porque no entendía que de bueno tenía Sesshōmaru.
Pero me miró, nunca antes había hecho eso, recordaré ese momento hasta que me muera, además., no te parece perfecto, tú con Inuyasha y yo con Sesshōmaru-
Primero que todo, ¿sabías que Sesshōmaru va a casarse?-
No… ¿enserio?- dijo Sara algo apagada.
Sí, así me dijo el mismísimo Miroku, es mejor que te deshagas de esa ilusión, la prometida de Sesshōmaru es la mismísima Kagura Dark, y la novia de Inuyasha es Kikyo Miko, así me encnatara Inuyasha, yo no podría tener nada con él, porque tiene novia, y ya vete desilusionando con Sesshōmaru, que en sí, perdóname, pero porqué habría de fijarse en ti, teniendo novia, seguro que ni sabía que existías hasta hoy, es mejor que busques el amor por otro lado- Kagome pudo ser fuerte pero fue sincera, porque ella como una buena amiga debía abrirle los ojos a Sara.
Tienes razón, y no te preocupes que yo no soy sólo locura, también tengo mi parte racional, la verdad no sabía que iba a casarse, siempre que busqué información de eso decían que eran rumores, pero bueno, nada se puede hacer- agregó la oji-azul demasiado seria, Kagome se asustó nunca la había visto así.
Ok, que tal si comemos, ya tengo mucha hambre, y hasta tenemos mucha comida, debemos aprovechar- sugirió Kagome para romper la tensión.
No tengo hambre, creo que iré a dormir-musitó Sara dejando sorprendida a Kagome, puesto que Kagome no podía creer que Sara haya cambiado su ánimo por semejante tontería.
…
Mientras tanto en la rigurosa y gigante mansión de los Tsuruga, estaba Sesshōmaru ya acostado en su cama, había tratado de concentrarse en su trabajo, pero no había podido, le había asido imposible, por eso decidió dormir temprano, pero recordó de que debía revisar las hojas de vida de las participantes del loco concurso que había programado Koga, no fue tan difícil la tarea, era sencillo, revisar que por lo menos fueran bonitas y que se hayan graduado de algo, eran 20 las aspirantes, todas tenían las condiciones mínimas, pero la última, la última, no era cualquiera, era la misma de sus seños, la misma que estaba con Rin en su oficina, no podía ser peor, ya había logrado distraerse y nuevamente había caído en eso.
Leyó minuciosamente el perfil,
Nombre: Sara Katalina Kinomoto Klaus
Altura: 1m con 80 cm
Ojos: Azules oscuros
Profesión: Astrofísica graduada de la universidad de Tokio
Experiencia: no tiene experiencia en el modelaje
Hobbies: leer, escribir y resolver ecuaciones.
Sesshōmaru no podía creer que alguien de ese perfil estuviera inscrita en ese concurso, vio sus fotos y pensó que n siquiera Kagura había podido sacar unas fotos tan buenas como las de Sara, él siempre había pensado que la chica de sus sueños, le pertenecía, y aunque sonara tonto hasta para el mismo, no podía dejar que la chica de sus sueños se anduviera exhibiendo de tal manera ante todo el público, por eso bajo sus extraños pensares decidió sacarla del concurso, además, si se quejaba, el podía pagarle el triple con el pretexto de que le diera clases privadas a Rin, hasta incluso podría verla más.
Al siguiente día Inuyasha con desespero, esperaba a ir a ver a Kagome que seguramente ya se encontraba con Miroku, pero Kikyo, lo detuvo, no quiso dejarlo solo ni un instante, seguramente ya le había ido con el chisme de que Inuyasha andaba con otra modelo.
Miroku tenía un nudo en la garganta, Sesshōmaru le había dicho que debía hablar con Sara para notificarle que no necesitaban de su servicio, Miroku al ver entrar a Kagome con tanta expectativa y a Sara no tan feliz como de costumbre, respiró hondo y dijo:- Oye Sara, Sesshōmaru te necesita en su oficina.
Todos esperaban un estruendo de Sara como de costumbre cuando le hablaban de Sesshōmaru, pero eso nunca pasó, Sara no dijo nada, estaba seria, más que seria parecía enojada, Miroku, con temor de que la chica le hiciera algo, la llevó rápidamente a la oficina de Sesshōmaru para que ella se desquitara con él
Sara estaba cumpliendo con uno de sus grandes sueños, pero no sentía más que un resentimiento estúpido hacia Sesshōmaru, era estúpido porque ella no podía creer que se hubiera enamorado de alguien quien ni siquiera la determinaba, por eso se sentía enojada y lo demostraba al parecer a mil metros de distancia.
Buenos días, señorita Kinomoto- saludó Sesshōmaru de forma irónica, porque esperaba a que ella lo saludara, y ella no lo hizo, sólo llego y se sentó.
Buenos días- dijo Sara cortantemente, y Sesshōmaru se sintió totalmente desconcertada, nunca nadie lo trataba así.
Quería notificarle, que usted no puede hacer parte de Japan's next top model, tenemos sobrecupo y he decidido que usted es la que debe salir del grupo- agregó Sesshōmaru sin despegar la mirada del computador, esperando un gran escándalo por parte de la chica.
Está bien- dijo Sara sin menor emoción y con los ojos aguados.
Me alegra haberla excluido a usted del grupo, al parecer no tenía ni el más mínimo interés-
Tiene toda la razón, yo vine por otra cosa, y si me disculpa, ya no tengo que hacer nada en esta patética oficina- bufó Sara tratando a Sesshōmaru como si lo conociera de siempre- espero que tenga una feliz vida con su futura esposa.
Sesshōmaru se quedó petrificado, esa chica sonaba a celosa, pero, ¿celosa de qué?, o, ¿podría ser que ella también lo hubiese soñado muchas veces?, lo raro era que la chica era más impredecible que nadie, entonces siguió jugando con la actitud de la chica, a ver que pasaba.
¿Le han dicho que usted está mal de la cabeza?, lo agregaré a su hoja de vida, porque en su estado usted no puede trabajar en nada- agregó Sesshōmaru estratégicamente esperando una rara respuesta.
¿Y le han dicho que usted tiene los ojos más lindos y brillantes del mundo?, ¿le han dicho que una chica a la que usted nunca ha visto a estado esperándolo por años y se le destruyó el corazón cuando se enteró que usted se iba a casar?- Sara mató con esta respuesta a Sesshōmaru, él esperaba cualquier cosa menos eso.
Mientras que en el edificio, Kagome pasaba casualmente frente a la cafetería y miró de soslayo a Inuyasha y a Kikyo, la arrogante de Kikyo, Kikyo, nunca le había agradado, siempre le pareció un zombi con falda, en su mente le pasó la loca idea de tirarle un helado en su cabello, "accidentalmente", si era accidental, no tenía nada de malo si fuese un accidente, además sonaba divertido.
Kagome pasó distraídamente comiendo un helado cerca a Kikyo, logró robarse la mirada de Inuyasha y de repente, Taz!, el Helado cayó al cabello de Kikyo, y muchas modelos que estaban cerca se rieron a grandes carcajadas.
Para Kagome, fue un buen día, el helado 1 yen, el vestido que llevaba 500 Yenes, pero ver a Kikyko llena de helado, no tenía precio alguno, aunque se había ganado a su peor enemiga.
Para Sara fue un día extraño, y para Sesshōmaru también, pero cada uno había decidido dejar su loca obsesión por el otro, aunque no dejaron de pensarse ni un solo minuto.
