Llegó la época de las fiestas en Hogwarts y como casi todos los años, los Weasley, Hermione y Harry irían a La Madriguera a hospedarse durante esas minis-vacaciones.
Aquel día todos empacaban sus cosas y a la castaña se le ocurrió una brillante idea para ayudar a Ginny en la búsqueda de su familia.
Se dirigió mitad corriendo mitad caminando al Gran Comedor y cuando vio a una cabeza pelirroja se acercó a toda prisa:
-¡Ron! Necesito hablar contigo- le dijo Hermione acalorada, Ron arqueo una ceja y asintió. Harry que estaba con su amigo fingió estar incómodo:
-Tal vez deba irme…-
-Oh cierra la boca…- lo reprendió Hermione divertida, luego trago saliva y siguió:
-Ginny me dijo que su familia viajaba este año, para las fiestas, a casa de unas hermanas de Lucius o algo así… Y que ella tendría que quedarse aquí en Hogwarts a pasar las fiestas… Con Draco… Y bueno… Me preguntaba si tu… La quisieras invitar a La Madriguera a pasar las fiestas con nosotros- terminó agitada, Harry negó con la cabeza en silencio, mirando algo asustado a su amigo. Ron se rascó la cabeza pensativo y la castaña cruzaba los dedos en sus bolsillos:
-¡Claro que sí! Me encantaría que la pelirroja venga con nosotros… Además de muy bonita, le caería de lujo a mi madre- aceptó Ron contento, Hermione saltó a abrazarlo y Harry pateo una silla cerca de ellos. Ginny que justo se unía al grupo, lo miro con la ceja arqueada:
-Si quieres no desayuno con ustedes- le espeto tajante, Harry negó con la cabeza:
-No es por ti.-, Ginny le sonrió fingidamente y luego desvió su vista a Ron y Hermione que aún seguían abrazados:
-¡Wow! ¡Hasta que al fin se lo dijiste Hermione!- Principio del formulariofestejo la pelirroja sentándose, la castaña le dirigió una mirada reprobatoria y se puso tan roja como un tomate. Ron la miro confundido:
-¿Que es lo que me tenías que decir?-
-¡Que estoy feliz de que seamos prefectos! No te lo dije al comenzar el año… Me pareció importante que te lo diga- se excuso ella, el pelirrojo sonrió triunfante y Harry y Ginny negaron con la cabeza:
-Ginny… Tengo una invitación que hacerte-
-¿Que sucede? ¿Te casaras? ¿Harry se casara? ¿Alguno de tus hermanos se casara?- pregunto fingiendo asombro, Ron negó con la cabeza riendo y Harry no pudo evitar reprimir una sonrisa:
-¿Casarme yo? ¿A esta edad? ¿Y sin Voldemort muerto? ¡Estás loca, Malfoy!- soltó el azabache divertido, todos se miraron entre sí, jamás le dirigía una palabra divertida a Ginny, es más, casi siempre ignoraba sus comentarios. Esta vez no lo hizo y Hermione se sintió muy contenta. Ginny rió:
-Sí, lo sé… Es un halago que a estas alturas me digan loca- bromeo ella y Ron hizo un movimiento con las manos:
-Bueno… Yo te decía… Quería invitarte a que vayas a la Madriguera con nosotros… A pasar las fiestas… ¿Quieres?-
-¿Y perderme una Navidad con Draco? ¡Por supuesto! Eres mi salvador, Ron… ¡Te amo!- soltó ella en broma, Hermione rió divertida más noto que Harry miraba algo ¿molesto? A la pelirroja:
-¿Que le dirás a tu hermano?-
- Que iré a la casa de Harry- dijo ella sin incomodarse, Harry la miro con los ojos bien abiertos:
-¿Qué?-
- Le diré que voy contigo… Es que… El te odia, más que a nadie en todo Hogwarts… Y realmente me encantaría verlo molesto porque le digo que me voy a tu casa… Además es broma, Potter… Ni que te perjudique tanto una mentirilla… Si quieres le digo a Cho que no pasa nada entre nosotros y que yo te odio… ¡Todo se arreglara! –
-Me odias… Y vas a mi casa… ¿Qué clase de odio es ese?-
-Odio Malfoy- soltó ella y todos estallaron en una sonora carcajada que hizo que Peeves se acerque a ellos:
-¡POTTER Y MALFOY ESTAN SENTADOS, DEBAJO DE UN MUERDAGO! ¡BESO, BESO, BESO! ¡ESA ES LA TRADICIÓN!- grito en medio del Gran Comedor, Hermione miro de soslayo la mesa Slytherin y en su defecto, Draco miraba la escena echando chispas por los ojos:
-¡Largo de aquí poltergeist de pacotilla!- espeto Harry enojado, Ginny miro a Peeves amenazante y Ron sospecho que algo bueno no sucedería:
-¡NADIE GRITA A PEEVES! ¡TIENES QUE HACER LA TRADICIÓN DE NAVIDAD! ¡O ALGO MALO TE SUCEDERÁ!- gritaba el poltergeist enloquecido y sonriente, Ginny y Harry se levantaron a la vez:
-¡VETE DE AQUÍ PEEVES!- gritaron ambos al unísono. Peeves hizo un chasquido de dedos y Hermione soltó un gritito de alegría. Harry y Ginny se acercaron y se dieron apenas un beso. Apenas rozaron sus labios. Pero solo eso basto para que ambos se ruborizaran como tomates. Él azabache rápidamente desvió su vista de la pelirroja y grito desaforadamente:
-¡PEEVES ME LAS PAGARAS, MALDITO!-
-¡SI!- solo grito la pelirroja, un tanto mareada por todas esas raras emociones que tenía dentro de su cabeza. Luego, sintió que alguien la agarro de su túnica, zarandeándola enloquecido:
-¿¡Qué es lo que hiciste!? ¿Cómo pudiste besar a Potter? ¿Qué es lo que te pasa?- preguntaba Draco enojadísimo:
-¿Que es lo que te pasa a ti, loco? ¡ME ESTÁS LASTIMANDO!-
-¡POR SUPUESTO QUE NO! ¡Y NO ME GRITES, GINEVRA!-
-¡NO ME LLAMES ASÍ! SABES QUE NO ME GUSTA…-
-¡Estoy harto de ti y lo que estás haciendo! ¿Qué pretendes? ¿Qué demonios te paso por la cabeza para besar a Potter?-
-¿Y quién diablos eres tú para decirme que es lo que tengo que hacer?- pregunto Ginny desafiante, Draco levanto una mano pero Harry lo empujo, furioso:
-¡No te metas con ella!-
-¡Esto no es contigo, Potter!-
-Por supuesto que sí… ¡Estoy en el asunto! ¿Qué es lo que te pasa? ¿Por qué no puede besarme? ¡Eh! ¿Por qué no? ¿Qué pasa si la beso ahora?-
-¡No te atrevas a tocarla! ¿¡ENTENDISTE!?-
-¿O si no que? ¿Qué es lo que me harás Malfoy? A ver… Dime-
-¡NO-LA-TOQUES!- bramo enojado el rubio y Harry se dio media vuelta, agarro a Ginny de la cintura, la atrajo hacía a sí y la beso. Fue un beso más intenso que el anterior. Como si de verdad ambos lo desearan. Ambos sintieron la corriente eléctrica que les recorrió el cuerpo al hacerlo. Al separarse se miraron unos segundos y Draco se sintió el hombre más infeliz del mundo:
-¡QUE DEMONIOS HICISTE!-
-¡La bese! ¿Quieres que lo haga de nuevo?- pregunto Harry, preparándose a que diga que sí, Draco saco su varita completamente fuera de sí
- ¿¡Qué diablos está pasando aquí!?- pregunto una voz de mujer, Minerva McGonagall fulminaba a todos con su mirada asesina.
Luego de haber explicado todo, Harry y Draco estaban en un castigo que duraría hasta el otro día y solo serían soltados a la hora de irse a sus respectivos hogares para pasar las fiestas. Ginny se culpaba una y otra vez de lo que paso:
-No es tu culpa, Gin… Fue Harry el que te tomó la iniciativa… ¡Lo iba a hacer de nuevo!- exclamo alegre Hermione, quien agradecía a Peeves secretamente. La pelirroja también lo hacía, aunque lo sentía por Harry, realmente ese beso, su primer beso, era una de las cosas que a pesar de que no quiera, lo recordaría toda su vida:
-Solo lo hizo para hacerse el valiente… ¡Lo sé, Hermione! Además no estaba cerca Cho Chang… Sí hubiese estado ella, él ni siquiera se hubiese percatado de que Draco me estaba gritando-
-No digas eso-
-Es la verdad… De igual manera, le agradezco lo que hizo… Pero el beso fue asqueroso…-
-¡A otro perro con ese hueso!- soltó Hermione riendo, Ginny lo miro extrañada:
-¿Qué?-
-Es una manera de decir… Como… A otra ve a contarle esa mentira…-
-Ya duérmete, Hermione… Estás delirando- acuso Ginny, sonriéndole a su almohada.
Al día siguiente Ginny, Hermione, Ron y Harry estaban con todas sus cosas preparadas y partían rumbo a la estación King Cross de nuevo. Harry evitaba por todos los medios de mirar a la pelirroja y a Hermione le encantaba esa situación:
-Anoche estábamos hablando de lo que hiciste, Harry…- empezó a decir la castaña, Ron rió por lo bajo y él azabache se atraganto con su propia saliva:
-¿Eh?-
- Que ayer hablábamos con Ginny de lo que hiciste… Lo del beso y eso.-
-Ah- solo dijo incómodo, la pelirroja fingía que estaba concentrada en un libro, pero realmente le divertía de sobremanera aquella situación y agradecía a su amiga por lo bajo:
-¡Sí! Es que a Ginny le agrado el beso…-, Ginny dejó caer el libro que cayó directo en el suelo del tren y miro a Hermione echando chispas:
-No digas boberías, Granger…- advirtió enojada, la castaña cerró la boca viendo que se venía lo peor y Harry suspiro aliviado.
Bajaron en la estación y una señora pelirroja y regordeta los esperaba con una amplia sonrisa. Apenas Ginny la vio, algo en su corazón pareció estar tranquilo y una calidez la invadió de sobremanera.
La Sra. Dio un abrazo a Harry y Hermione y a sus hijos y al ver a Ginny miro a Ron:
-Es una amiga nuestra… Ginevra Malfoy… ¡Descuida! Es un amor, aunque tienes que ver cuando se enoja… Sus ojos brillan de forma asesina igual que los tuyos, mamá- explico este riendo, la Sra. Weasley le pegó un pequeño golpecito en el brazo y sonrió a la pelirroja genuinamente:
-¿No me vas a dar un abrazo?- pregunto, Ginny no sabía qué hacer. Jamás en su vida había recibido un abrazo y temía que si lo recibía de ella, pudiera ablandarse, más de lo que ya estaba. A pesar de eso, se acerco a la Sra. y esta la abrazo con fuerza y con cariño. Ginny podía jurar que nunca en su vida se había sentido así. Le devolvió el abrazo a la señora regordeta y ambas sintieron una especie de conexión, algo muy fuerte entre ambas. Al separarse Molly le sonrió cariñosamente y no dijo nada:
-Es raro que un Malfoy esté en La Madriguera-
-Es raro que un Malfoy se relacione con los Weasley- bromeo también Ginny, todos estallaron en carcajadas asintiendo.
Al llegar a la Madriguera, estaban Sirius, Lupin, Tonks y todos los demás miembros de la orden, Ginny le sonrió a cada uno, cálidamente:
-Así que… ¿tú eres la pequeña Malfoy? Debo decir que en nada te pareces a ellos- dijo Sirius sonriendo, la pelirroja se encogió de hombros y Lupin se acercó a su amigo:
-Se parece ¿no?-
-Sí, muchísimo… Es más, diría que es ella, si es que no tuviera esos ojos castaños-
-¿Puedo saber de qué hablan?- pregunto un tanto nerviosa la pelirroja, Sirius y Lupin asintieron sonriendo, melancólicos:
-Te pareces a nuestra mejor amiga, Lily Potter… La madre de Harry- aclararon, Harry que estaba cerca y había oído lo que dijeron, los miro un tanto alegre:
-¿Enserio? ¿Así era mamá?-
-Exactamente así… Excepto por las pecas y por el color de ojos… Tú madre tenía un verde esmeralda asombroso… Supongo que eso es lo que más lo dejaba bobo a tu padre-
-¡Oigan! No hablen mal de mi padre- bromeo Harry sonriente, todos rieron contentos y fueron a la cocina, menos Ginny que se quedó sentada en el sofá de la sala. Mirando la chimenea un tanto alegre y triste.
Harry la vio y se acercó a ella, sentándose a su lado. Se sentía raro haciendo eso, pero realmente tenía que aclarar todo lo que paso con Draco en Hogwarts, el día anterior. Él era alguien que no aceptaba que le digan que no podía hacer alguna cosa y Draco le había dicho que no besara a Ginny… Se había prometido nunca hacerlo, porque algo de Ginny le parecía raro, pero últimamente, se había dicho así mismo que quizás solo era su imaginación y que ya era hora de darle una oportunidad de ser su amiga a la chica. Esta lo miro sonriendo de lado y el azabache tragó saliva:
-Ginny… Lo que paso en Hogwarts-
-Ya me habías dicho que fue un error, Harry… Ya aclaramos eso- terció ella, aún sonriendo:
-Sí, pero… ¡No debí hacerlo, Ginny! No debí…-
-No interesa… Draco estará bien… Es un… hermano bastante idiota-
-¿Y si se enojan contigo?-
-No abra problema, Harry… Enserio… ¡Deja de preocuparte!-
-¿Sabes algo? Me alegra de que hayas venido con nosotros- confeso él, con una sonrisa encantadora. El corazón de Ginny bailo una especie de danza dentro de ella, o al menos eso parecía por la forma en que latía:
-No nos pongamos sentimentales, Potter-
-Gracias por ser mi amiga, pequeña Malfoy… Y disculpa todas las veces que te trate mal-
-Aunque fuiste un idiota y jure no perdonarte jamás… Lo haré… Pero solo porque eres famoso y eres Harry Potter… ¡Me vas a hacer muy popular!- bromeo ella divertida, Harry rió y luego ambos se quedaron en silencio contemplando el fuego. Raramente Harry tenía momentos en silencio con sus amigos, que no fueran incómodos, pero este… Este era un silencio de paz, un silencio que para nada le parecía incómodo ni tenso:
-Vengan a la cocina, chicos- dijo interrumpiendo la Sra. Weasley, con gesto preocupado.
Cuando todos estaban en la cocina, Ginny y Harry se preguntaban que estaría pasando mientras que Ron y Hermione estaban algo asustados en un rincón. El Sr. Weasley prendió la radio y se escuchó la grave voz de Kingsley Shackelbot:
-Fuga masiva en Azkaban. Bellatrix Lestrange y otros mortífagos importantes para Voldemort han escapado esta noche de la prisión de máxima seguridad. En la celda de la mortífaga Bellatrix, estaba escrito la siguiente frase:
'Al fin se hará venganza gracias a uno de los míos' Aún no sabemos a qué se refiere exactamente con eso pero hay que estar alertas en estos días- cuando se calló, todos estaban de piedra y más incluso Ginny, su 'madre' había escapado y si no cumplía con lo que prometió algo muy feo le sucedería a ella y a todos los que quería, incluyendo sorprendentemente a la familia Malfoy, Sirius estaba nervioso:
-Vienen por Harry… ¡Es obvio!-
-Pero ¿a qué se refería con 'uno de los míos'?- pregunto en voz alta Molly, Lupin suspiró:
-Se investiga que Bellatrix pudo llegar a tener una hija o un hijo al que ha educado para destruir a Harry cueste lo que cueste-
-¿¡Qué!? Pero… tendría que estar en Hogwarts… ¡Registrado!-
-Sí y no… También se especula que ese 'hijo' no fue dado a luz en San Mungo, fue dado a luz con los métodos de antaño… Y hasta se dice que fue dado a luz en el mundo muggle-
-Así que al registrarse se podía registrar con cualquier apellido-
-Exacto… Dicen que su hermana Narcissa estuvo ayudándola desde el comienzo- todos miraron a Ginny y ella se encogió de hombros:
-Mamá jamás nos dejaba husmear en sus cosas… Aunque no creo que haya hecho algo semejante-
-Se dice que tu madre no tenía conocimiento de las barbaridades que le enseñaba Bellatrix a su hijo… Pero no podemos confiar… Lo lamento- dijo finalmente Lupin, disculpándose. Ginny se encogió de hombros e hizo un movimiento con las manos. Luego vieron una lechuza picotear la ventana de La Madriguera, era negra con ojos penetrantes, la pelirroja palideció, conocía muy bien esa lechuza:
-Es de tu madre, Ginny- aviso la Sra. Weasley, la chica le agradeció con un gesto, más no abrió la carta en el momento:
-¿No la abrirás? Puede ser importante- advirtió Harry, Ginny negó con la cabeza:
-Debe ser lo de Draco… Sra. Weasley, si me permite, iré a ponerme un abrigo más… Es que estoy teniendo frío-
-Por supuesto cariño… Ve-
Mientras Ginny subía las escaleras hacía su habitación, empezó a abrir la carta con algo dentro de sí que le decía que aquello no auguraba nada bueno. Al llegar, cerró la puerta con llave y la leyó:
Querida hijita:
He escapado de Azkaban y ¡vaya sorpresa! Fuiste a la casa de Harry… Me alegra mucho de que hayas seguido el plan al pie de la letra. No puedo esperar a que matemos a ese inmundo animal.
Recuerda que si haces algo mal, tú y todos los que te rodean sufrirán mucho, cariño… Y creo que en los últimos años aprendiste a 'querer' cosa que no apruebo en absoluto, pero cuando nos veamos vas a ver lo que es bueno.
En este momento, mi Señor no está conmigo, pero le diré que quieres ser parte de nuestro plan, estará encantado contigo, tienes mucho carácter y maldad por dentro. ¡Serás como yo! Una mortífaga que valga la pena.
Sabes que odio escribir y más si es a ti… PERO tenía que contarte… Aunque quizás ya lo hayas oído por ahí. Voldemort siempre tendrá sus brazos abiertos para ti… Y en cuanto yo pueda convencerlo, tú serás de nuestro bando.
No tengo nada más que decir.
Cumple lo que dijiste.
Con cariño, B. L.
Lo sabía, aquello no era nada bueno…
Nota de Autor: Bueno… Este es otro capítulo que espero que les guste.
Así que como siempre les pido… Comenten… Así sé si les gusta, si debo cambiar algo o simplemente no sé xD
Acepto tomates y todo tipo de críticas (:
Sé que en el 5to libro, no van a La Madriguera, sino que solo están en Grinmiauld Place, pero no sé, quise cambiar un poco. Espero que me perdonen por eso.
Quizás tenga errores, pero bueno…
Muchas gracias por todo y espero que les guste.
¡Felices Pascuas, adelantadas!
