Capitulo cuatro:
Bella's POV
Era otro monótono viernes, estábamos en literatura sin hacer nada en especial, cuando el profesor entro por la puerta con el, venia el chucho Black.
Por favor hagan silencio – pidió. Lo obedecieron – bien gracias. A partir de hoy tendremos un nuevo compañero. Por favor preséntate – le pidió. El paseo su mirada por la clase y la clavo en mí. Rodé los ojos.
Me llamo Jacob Black, tengo diecisiete años. Soy de La Push y estaré aquí por el próximo mes – dijo. Algunas chicas suspiraron.
Bien siéntate detrás de Masen y Cullen por favor – el chico asintió y se sentó detrás de nosotros. Edward soltó un gruñido cuando paso a su lado – bien hoy les daré un trabajo que será en parejas, las cuales elegiré yo – todos bufaron – el trabajo consiste el leer un libro de literatura clásica y hacer un reporte completo. Tendrán que entregarlo el lunes. Comenzare a decir las parejas – comenzó diciendo parejas al azar. Cuando quedábamos solo cuatro personas me puse nerviosa.
Solo quedábamos Edward, Newton, Black y yo. No podía tocarme con Newton, mucho menos con Black. Me estremecí de solo pensarlo.
Masen y Newton – OH no. Edward gruño – y Cullen y Black – OH por dios. Cuando la clase termino Newton se acerco a hablarme.
¿Entonces Bella cuando quieres que nos reunamos? – preguntó demasiado emocionado para mí gusto.
En mi casa mañana a las diez – respondí cortante.
C-Claro – dijo y salio casi corriendo.
Oye Cullen – oí la voz del chucho. Volteamos a verlo. Estaba con los brazos cruzados y en pose desafiante – ¿donde y cuando quieres que nos reunamos? – preguntó.
En mi casa mañana en la mañana – respondió Edward. El chucho asintió y salio del salón, no sin antes echarnos una ultima mirada. Ambos caminamos abrazados hacia la cafetería. Cuando nos sentamos en nuestros lugares Em estallo en carcajadas. Seguro Alice ya les contó.
Emmett Cullen cállate – exigí mientras lo miraba desafiante.
Bien – dijo mientras continuaba con su almuerzo.
Entonces… ¿Newton? – se burlo de mi Jazz.
¿Tú también? Guárdate tus opiniones Jazz no quiero discutir contigo – respondí amenazadoramente. El trago pesado y asintió.
¿A ti con quien te toco Ed? – le pregunto Em. Edward bufo.
Con el chucho – respondió. Alice, Jazz y Em se rieron. Rosalie bufo.
No quiero ver a ese chucho en mi casa. Avísame cuando ira así desaparezco – dijo de forma seca. Edward asintió.
Ira mañana en la mañana – le respondí.
Bien, Emmett iremos a pasar el día a Seattle – ordeno. Em, sin dejar de comer, asintió.
.
.
.
.
… y por eso el chucho y Newton vendrán a casa mañana – termine de contarle toda la historia a mis padres. Ellos asintieron.
Les dejaremos la casa. Esme y yo iremos a pasar el fin de semana a Olimpia. Llamen si necesitan algo – dijo Carlisle.
Claro papa lo haremos. Además Jazz y Alice estarán en casa – dijo Edward.
Esa misma noche ellos salieron rumbo a Olimpia, Jazz y Alice fueron a cazar y Em y Rose se fueron de la casa con una pequeña mochila diciendo que los veríamos mañana por la noche o el domingo en la mañana.
No puedo creer que tendré que soportar a Newton – bufe. Edward y yo estábamos en la cama de nuestro cuarto abrazados.
Tranquila amor, serán unas horas nomás. No entiendo aun por que no usaste tu don e hiciste al profesor que no los pusiera con nosotros – dijo Edward.
Yo tampoco – me encogí de hombros – ¿quieres dormir? – pregunte.
Claro, por que no – respondió. Nos humanicé y estuvimos un rato charlando hasta que nos quedamos ambos dormidos.
~.~
¡Bella despierta! Tienes que prepararte Newton estará aquí en media hora. No puedo creer que se hayan dormido – oí el grito de Alice. Abrí los ojos y la observe curiosa – vamos no te me quedes mirando despierta a Edward y vístanse el chucho y Newton llegaran en media hora – exigió. Asentí. Con todo el griterío Edward despertó. Lo bese en los labios.
Buenos días amor – dije. El sonrió.
Muy buenos – respondió. Nos pusimos de pie y fuimos a darnos una ducha. Me puse la ropa que Alice me había dejado, la cual consistía en un top amarillo strapless, una falda demasiado corta de jeans, y unas botas amarillas de cuero, con tacón.
Listo terminamos – dije aliviada horas después. Newton y yo habíamos pasado la mañana y parte de la tarde juntos encerrados en el estudio de Carlisle haciendo el bendito reporte y al fin habíamos terminado.
Durante la tarde escuche como Edward y el chucho discutían en nuestra habitación. El no había hecho casi nada, pero por lo menos ya se largaría.
Al fin – exclamo – ¿oye Bella crees que podamos salir a cenar? – pregunto. Yo lo observe un momento.
¿Estaba mal de la cabeza o que? ¿No recordaba que yo tenía novio? Bueno, en realidad esposo. Pero eso el no lo sabia.
Lo siento Newton pero ¿debo recordarte que mi novio es Edward? – dije sarcásticamente. El negó con la cabeza – ¿entonces?
Es que – comenzó a acercarse y yo a retroceder – tú me gustas desde que llegaste al pueblo Bella. Tienes que ser mía – dijo mientras seguía acercándose. Choque con la pared. El acerco su rostro al mió. La puerta se abrió de manera brusca, revelando a Jazz.
¿Que sucede aquí? – pregunto de manera fría. Newton se aparto, por lo menos, dos metros de mí. Agradecí a Jazz con la mirada.
N-Nada ya me iba, me estaba d-despidiendo de Bella – respondió nervioso. Le mande olas de miedo y pánico.
¿Hacia falta estar tan cerca? – pregunto frió.
N-No l-lo s-siento m-mucho. A-Adiós – dijo y salio corriendo torpemente del despacho. Yo reí y choque los cinco con Jazz.
Justo a tiempo hermano – dije.
Lo se, Alice me aviso. Dijo que si no venia le romperías un brazo o una pierna – se encogió de hombros. Yo reí. Era justamente lo que tenia en mente.
Ya me largo de aquí. Termínalo tú – oímos la voz de Jacob mientras bajaba por las escaleras. Reí. Deje atrás a Jazz y me acerque a las escaleras. Cuando Jacob me vio sonrió – ¿podemos hablar? – preguntó. Lo mire sospechosamente y asentí.
"Edward quédate aquí. Le romperé un brazo si intenta algo" – le avise a Edward mientras seguía a Jacob fuera de la casa. Oí como gruñía.
Si te llega a hacer algo lo matare – sentencio para que solo yo oyera.
Bien – susurre para que solo el oyera – ¿que quieres decirme? – pregunte secamente.
Umm de hecho no quería decirte nada – respondió socarronamente. Rodé los ojos.
Bien si no era nada me voy. Mi novio me espera – dije mientras comenzaba a caminar hacia la casa.
Todo paso muy rápido, un momento estaba caminando hacia la casa y al otro el me agarro un brazo y me volteo para besarme mientras me tomaba de la cintura. Sus labios se movían frenéticamente sobre los míos.
Lo aparte bruscamente y me aleje a la vez que Edward aparecía a mi lado seguido por Alice y Jazz.
Nunca vuelvas a tocarla – dijo Edward a Jacob mientras lo empujaba con fuerza. Jacob callo al suelo. Yo miraba la situación divertida con los brazos cruzados. No haría nada, el se lo había buscado.
Además era mejor que fuera Edward quien este haciendo eso si fuera yo le había roto unos cuantos huesos.
Ella no sabe lo que quiere – dijo el de forma arrogante mientras se ponía de pie.
Te daré una pista. Espera a que ella te lo diga – respondió Edward. Si las miradas mataran Jacob estaría tres metros bajo tierra ahora.
Jasper y Alice a mi lado simplemente observaban la escena.
Y lo hará – le contestó Jacob arrogante. Yo camina a ellos y los separe, usando mas fuerza de la que debía con el chucho. El me miro sorprendido.
OH claro que lo haré Jacob. Siempre digo y hago lo que quiero – respondí. El me regalo una sonrisa, sonrisa que no correspondí – y lo que quiero en este preciso momento es que te largues de mi casa. Y no quiero verte más cerca de mí o de mi familia.
Bien – dijo mientras se subía a su moto y se alejaba.
Dios Bella tendrás que lavarte la boca con desinfectante – oí la voz de Rosalie desde la casa. La mire, a su lado Emmett riendo.
Será poco, creo que lo haré con desinfectante, enjuague bucal y pasta dental – dije asqueada. No puedo creer que un perro me haya besado.
Por dios hermanita, no puedo creer que te haya besado un perro – se burlo Emmett a la vez que expresaba lo que yo pensaba. Hice una mueca. Edward me abrazo por la espalda.
Yo tampoco puedo creerlo. Ahora, iré a desinfectarme – dije mientras me apartaba de Edward que quiso besarme y caminaba a la casa. Voltee a verlo cuando llegue a la puerta – te daré un beso como te mereces cuando me quite el sabor a perro mojado que tengo – le guiñe un ojo y me lancé escaleras arriba a súper velocidad.
.
.
.
Había pasado casi una hora encerrada en el baño intentando quitarme el sabor a chucho de la boca. Por suerte lo logre. Luego de eso ya era de noche. Mis hermanos habían salido de casa y nuestros padres habían salido a cenar fuera. Por lo que la casa quedo para Edward y para mí.
Realmente luego de ese estresante día, necesitaba divertirme. Así que entre a la habitación que ocupaba con Edward. El estaba sobre la cama leyendo.
Cuando me oyó entrar dejo el libro a un lado y corrió a besarme. Yo le correspondí de manera muy apasionada. Cuando quise darme cuenta estaba tirada en la cama con el cuerpo de Edward sobre el mió. El dejo mis labios para comenzar a besar mi cuello. Entonces, emplee toda la fuerza que tenia, que no era mucha comparada con la suya, y nos di vuelta quedando yo sobre el.
Tendrán que ir a Seattle hoy a comprar otra cama y otros muebles. Por dios no puedo creer que hagan lo mismo que Emmett y Rose – nos regaño Esme. Edward y yo asentimos apenados, bajo la atenta, y divertida, mirada de nuestros hermanos.
Hoy era domingo, estaba toda la familia, menos Carlisle que estaba en el hospital, en la sala presenciando el regaño que nos estaba dando Esme a Edward y a mi.
Cuando ellos habían llegado esta mañana Esme vio el desastre que dejamos en el cuarto luego de nuestra apasionada noche.
Las almohadas y cobijas estaban todas rotas. Y la cama y demás muebles destrozados. Lo único que sobrevivió fue la colección de discos de Edward y mis libros. Así que Esme nos regaño por el desastre que dejamos.
Emmett y Rose eran los mas divertidos con que Esme nos estuviera regañando por destrozar los muebles. Por que usualmente era a ellos a quien regañaban por eso.
Jazz y Alice también nos miraban divertidos y aun que no decían nada, estaba escuchando sus pensamientos, lo que me frustraba más.
Por suerte Carlisle ni se había enterado de lo que había pasado, y se había ido antes de que Esme viera nuestra habitación.
Bien ya váyanse a Seattle, regresen antes de las seis a menos que quieran que su padre sepa de su desastre – nos apresuro Esme. Edward y yo asentimos y corrimos a toda velocidad a su volvo.
¡Esperen! – oímos la voz de Jazz. Se subió rápido al carro – ¡arranca Edward! Apresúrate antes que Alice venga por mí – urgió. Edward asintió con una sonrisa asomando sus labios y arranco a toda velocidad.
JASPER HALE YA VERAS CUANDO REGRESES – oímos la voz de Alice mientras nos alejábamos a toda velocidad. Edward y yo estallamos en carcajadas. Jasper nos miraba molesto. Se cruzo de brazos.
Me las pagaran – susurro bajo su aliento. Llegamos a Seattle cuarenta minutos después, y es que conducíamos demasiado rápido. Nos estacionamos en el centro comercial y recorrimos el lugar buscando una tienda que vendiera camas.
Cuando la encontramos entramos. Un chico de unos veinte años se acerco para atendernos. Cuando oí sus pensamientos decidí bloquearlos. Terminaría golpeándolo de no hacerlo.
Nos mostró varios modelos por unos cuantos minutos. A cada momento me echaba miradas, a pesar que Edward me tenía abrazada por la cintura y me besaba los labios de vez en cuando.
Su lujuria y deseo por ti son demasiado altos, Bells – me dijo Jazz para que solo nosotros oyéramos. Obviamente Edward también oyó. Gruño demasiado bajo para el oído humano.
¿Entonces cual llevaran? – pregunto observándome solo a mi. Rodé los ojos.
No lo se. ¿Tu que opinas amor? – pregunte a Edward. El sonrió. Del chico emanaron sensaciones de decepción.
No lo se. Me gusto la King size reforzada – dijo pensativo. Luego me susurro – así no vendremos tan seguido – yo reí bajito. Y Jasper me imito.
Yo creo que por mas reforzada que sea terminaran viniendo en menos de un mes – dijo para que solo oyéramos nosotros tres. Yo reí y negué.
Nos llevaremos la primera que nos mostró – le dije educadamente al chico, y le regale una sonrisa. Quería divertirme un poco. El se sonrojo furiosamente.
S-Si c-claro. P-Por a-aquí – dijo mientras nos guiaba a la caja.
Luego de dar nuestra dirección y pagar salimos a caminar por el centro comercial. Y regresamos a casa por la tarde, unas horas antes que Carlisle. Alice se encerró en su habitación, molesta con Jasper.
~.~
El resto del fin de semana pasó sin más. El lunes por la mañana nos "levantamos" temprano, y luego de desayunar partimos rumbo al instituto.
Alice había tenido una visión algo extraña. Dijo que en la cafetería luego que entrara Jacob sucedería algo ya que Rosalie saldría con una sonrisa triunfante de allí, seguida por nosotros. Dentro no sabíamos que pasaría ya que gracias a que un quileute está involucrado Alice no puede ver nada.
Todo el primer periodo pasó aburridamente. Como ya habíamos asistido al instituto muchas veces, todo lo que explicaban ya lo sabíamos, por lo que yo me pasaba las clases observando a Edward.
Cuando entramos a la cafetería tomamos algo para comer y caminamos a nuestra mesa. Allí ya estaban Alice y Jazz. No había rastro de Em y Rose por ningún lado.
¿Y Rose y Em? – pregunte a Alice y Jazz.
Rose ya viene. Em viene con ella – respondió Alice rápidamente. Asentí mientras abría mi jugo y comenzaba a beberlo.
Cuando baje la botella de mi jugo, entro Em y camino rápidamente hacia nuestra mesa. Se acomodo a mi derecha y observo hacia las puertas.
Prepárense enseguida nos iremos – susurro divertido a velocidad vampirica.
¿Que pasará Em? – pregunte. El negó con la cabeza.
Ya verán – respondió y fijo su vista en las puertas de la cafetería. Seguí su mirada y note como entraba Rose, con su andar de modelo.
Camino directamente a la mesa que estaba el chucho con los otros humanos y Ángela. Ellos la observaron sorprendidos. El chucho confundido.
¿Podemos hablar Black? – pregunto. El chucho la observo con cautela unos segundos y asintió. Se puso de pie.
¿Que quieres Barbie? – pregunto secamente. Rose sonrió maliciosamente y lo abofeteo.
OH por dios. Pensé. No acaba de hacer eso. Todo sonido en la cafetería se detuvo y todas las miradas se fijaron en ellos. El chucho se llevo una mano a su mejilla.
¿Que diablos te sucede? – le grito a Rose. OH, OH.
No, la pregunta es: ¿Que diablos te sucede a ti perro idiota? ¿Cómo demonios te atreves a besar a MI hermana, en la entrada de MI casa, sabiendo que ella esta con Edward? ¿Ah? Contesta idiota – lo empujo con fuerza. Todos voltearon a verme, y de ser humana me habría sonrojado – ¡contesta maldito! ¿O que te comieron la lengua los ratones? – dijo sarcásticamente. El la miro furioso unos segundos. Todos volvieron a centrar su atención en ellos.
Eso a ti no te incumbe imitación de Barbie. Lo que haga o deje de hacer – le respondió cortante.
OH, no claro que si me incumbe. Por que resulta que tu te estas metiendo con MI familia. ¿Entiendes? Y todo aquel que se meta con mi familia lo paga. Así que cuídate bien las espaldas chucho por que esto no quedara así – dijo Rose de manera fría. Luego se dio media vuelta y salía de la cafetería.
Nosotros, mis hermanos y Edward, nos miramos entre nosotros y asentimos. Salimos detrás de Rose. Ella estaba parada a un lado del BMW. Cuando estuve más o menos cerca, me lancé sobre ella para abrazarla.
No sabes como te amo Rose. Eres realmente genial – dije mientras la abrazaba. Ella me correspondió.
Oye – se quejo Edward. Rose y yo reímos.
Lo se, no hay nadie como yo – sonrió arrogante – y yo también te amo Bells – me guiño un ojo. Emmett, detrás de nosotras, bufo.
¿Que les sucede a ustedes? – pregunto Alice divertida. Jazz rió.
Están celosos. ¡Por dios son hermanas! – respondió Jazz entre risas. Alice, Rose y yo lo seguimos. Ellos bufaron de nuevo.
Quiero ir a casa – dije con un puchero. Edward sonrió y tomo mi mano.
Vamos entonces – me respondió con una hermosa sonrisa.
Yo también me iré. No me quedare aquí – agrego Alice.
Ni yo – dijeron Rose, Em y Jazz a la vez.
Nos montamos en el carro de Rose y volvimos a casa. Cuando llegamos le contamos a Esme todo lo que había pasado. Ella regaño a Rose por haberlo golpeado, alegando que podría haberlo lastimado, pero cuando le confirmamos que no lo había ni sentido, ya que al ser licántropo y con la poca fuerza con la que Rose lo golpeo no le afectaba, Esme rió.
Ya había pasado mas de un mes desde el "incidente" de Rose con el chucho. La semana siguiente dejo de asistir, lo que nos alegro demasiado a Rose, Edward y a mi. Nos enteramos, por los pensamientos y algunos cotillas, que el chucho volvió a su antiguo instituto en la reserva ya que su tiempo aquí había acabado o algo así.
Hola! Bueno acá dejando el cuarto capitulo! Bueno primero que nada gracias a todos los que leen y los que dejan sus opiniones :)
Si llegamos a 10 reviews subo el próximo capitulo antes de la media noche en Argentina, es decir, en las próximas tres horas y veinte minutos
Saludos y espero que les guste!
Mar
