Capitulo nueve:
Bella's POV
Pásame tu camisa a menos claro, que quieras que vaya así – dije con un puchero mientras giraba sobre mi misma mostrándole en qué condiciones me había dejado.
Mi camisa ya no servía, el pantalón que traía puesto en la mañana eran jirones, estaba –prácticamente- en ropa interior. Y mis tenis no se en donde estaban.
El rió y tomo su camisa del suelo y me la puso en los hombros.
Claro que no quiero que nadie te vea así, solo yo puedo verte de esta forma – me beso. Sonreí una vez nos separamos.
¿Vamos? – pregunte. El asintió y me ofreció su espalda. Sonreí antes de subirme. Pase mis brazos alrededor de su cuello y mis piernas rodearon su cintura.
¿Lista? – preguntó.
Por supuesto – respondí entusiasmada. Me encantaba viajar en la espalda de Edward. El rió antes de correr a toda velocidad hacia la casa.
Déjame bajar – pedí entre risas. Habíamos llegado hacia cinco minutos al porche de la casa pero el no me dejaba bajar.
No lo haré – respondió, también, entre risas.
Edward – me queje – ¿tengo pies sabes?
Lo se, pero me gusta sentirte tan cerca – susurro. Sonreí ampliamente.
A mi también – dije mientras comenzaba a besar sus hombros y cuello. Sentí como se estremeció a medida que avanzaba en la casa.
Oigan ustedes dos no les parece que ya es hora de que dejen sus juegos. ¿No tuvieron suficiente con todo el día estando como conejos? – dijo Emmett unos metros más adelante. Levante la vista y ahí estaba toda la familia y ¿Jacob?
Diablos – susurre tan rápido que ningún humano hubiera oído. ¿Que diablos hace el aquí? –pensé. El me ¿estaba comiendo con la mirada?
Me observe de pies a cabeza. Traía puestos unos pantalones que estaban todos rotos, y la camisa de Edward sin abotonar –ya que los había arrancado en la tarde- así que se podía ver perfectamente mi ropa interior azul. Me oculte rápidamente detrás de Edward. El gruño en dirección a Jacob, seguramente por sus pensamientos. Gracias a dios yo los bloqueaba siempre que eran suyos.
¿Que quieres? – chille mientras me asomaba detrás de Edward. El sacudió su cabeza un poco mientras se sonrojaba.
"Lo mato" – pensó Edward. Yo reí mentalmente.
B-Bueno y-yo q-quería…-
Mejor no hables no quiero saber nada. Si no tienes nada que hablar sobre la batalla, bien, adiós – grite mientras corría hacia mi habitación. Oí pasos detrás de mí mientras entraba al cuarto que compartía con Edward.
Me encanto tu trato Bells – oí la musical y suave voz de Rose. Voltee a verla. En su rostro había una sonrisa orgullosa. Se la regrese.
¡Es que tú lo viste Rose! Me estaba comiendo con los ojos delante de mi esposo. Edward estuvo a esto de cortarle la cabeza – dije mientras hacia un gesto con la mano. Ella rió.
Lo se. Lo vi. Fue genial – rió. Corrí al armario y tome un vestido blanco que me llegaba un poco más arriba de las rodillas. Me lo puse y tome unos tacones, camine de regreso y me senté a su lado.
Lo se me encanta Edward celoso – reí mientras me ponía los tacones blancos.
Todos los hombres gustan celosos – me guiño un ojo.
Aja. ¿Dime sabes a que vino Jacob? – pregunte. Ella hizo una mueca.
Quería disculparse por lo del beso – rodó los ojos. Reí secamente.
No tengo nada que disculparle – dije, para sorpresa de Rose – me vengare – sonreí maliciosamente.
Cuenta conmigo – dijo mientras en su rostro se formaba una gran sonrisa.
Y conmigo por supuesto – dijo Alice parada debajo del marco de la puerta.
~.~
Seth hola – grite emocionada mientras un gran lobo color arena se acercaba hacia donde nos encontrábamos Edward y yo. El aulló a modo de saludo.
Hoy era el día de la gran batalla. Estos últimos días me los había pasado evitando a Jacob ya que siempre quería hablar conmigo –a solas debo agregar, lo cual molestaba a Edward y a mí.
Durante los días que duraron los entrenamientos con los Quileute Edward y yo nos habíamos hecho muy amigos del más joven de la manada, tenía quince años y se llamaba Seth.
Era muy amable y buen amigo. Era el único lobo que podía estar cerca de nosotros como si nada ya que nuestro aroma a vampiro no le afectaba como a los demás.
"Bells, Edward" – nos saludo. Reí.
¿Como has estado? – pregunte.
"Bien, aun que Jacob anda realmente insoportable estos últimos días" – rió.
Lo se. Lo he tenido que ver personalmente – dijo Edward mientras me abrazaba. Yo reí.
Por cierto Seth quiero que vayas a casa cuando todo esto acabe – pedí. El asintió.
Prepárense llegaran en cualquier momento – grito Alice. Asentimos. Edward y yo corrimos hacia nuestra familia y nos paramos todos formando una fina. Seth se quedo con nosotros. Le sonreí a la vez que el ejército de neófitos aparecía a través del bosque unos minutos después.
Ellos corrían hacia nosotros a gran velocidad. Nosotros los imitamos y corrimos hacia ellos.
~.~
Vamos Victoria ya terminamos con tu ejército – me burle. Ella me fulmino con la mirada.
La batalla contra los neófitos había terminado. No había quedado ni uno. Solo quedaba Victoria quien estaba unos metros más adelante.
No te pases niñita – bufo. Reí.
No me digas niñita por que soy mayor que tú – exigí. Ella rió.
Bella no lo hagas – ordeno Alice. Negué con la cabeza. Está era mi pelea.
Alice es mi batalla. Yo lo comencé y yo lo terminare – respondí secamente.
Bella – Carlisle dijo a modo de advertencia.
No Carlisle tú sabes que tengo que hacerlo – dije. El asintió y retrocedió – y no Edward tu no te metas o lo pagaras – lo amenacé. El me miro enfadado.
No, Bella tú no pelearas – ordeno.
Edward te amo, pero este no es tu asunto – respondí fríamente – Emmett y Jasper sosténganlo – ordene. Ambos se quedaron quietos – háganlo – ordene. Ambos, dudando, se acercaron a Edward y lo sostuvieron por sus brazos. Voltee a victoria. Ella reía con la situación – espero que disfrutes tus últimos momentos.
OH claro, una niña como tu me vencerá – rió antes de correr hacia mi. Bufe antes de correr hacia ella.
Me lanzo un golpe el cual esquive, luego salto hacia atrás. Ella me tomo del brazo mientras aterrizaba detrás de mí. Luego paso su brazo por mi cuello en una extraña llave de lucha.
Eres una maldita. Tú destruiste a James, ahora te matare y luego me encargare de tu familia – dijo mientras comenzaba a ejercer presión sobre mi cuello.
"Ahora Rosalie" – dije telepáticamente. En menos de un segundo Rosalie había llegado hacia nosotras y le había arrancado la cabeza, para luego lanzarla al fuego con los demás restos. Me puse de pie mientras tocaba la zona donde ella había presionado.
Si fuera humana eso había dolido – dije mientras una sonrisa se instalaba en mi rostro.
Podía oír los confundidos pensamientos de los lobos.
Bella por favor, si hubieras sido humana te hubieras quedado sin cabeza – rió Rose mientras pasaba su brazo sobre mis hombros. Yo reí también.
YA PUEDEN SOLTARME – oí el grito de Edward. Ups –pensé. Creo que está enfadado.
Emmett y Jasper me miraron pidiéndome permiso. Yo asentí. Estoy en problemas –pensé mientras veía como Emmett y Jazz liberaban a Edward y el caminaba hacia mi con una mirada furiosa.
Nos vemos en casa. Adiós Seth te espero el sábado – grite mientras me alejaba de la zona de caos. Corrí hacia la casa. Cuando llegue Edward estaba parado enfrente del porche con los brazos cruzados, el ceño fruncido, una mueca y sus ojos furiosos. Me detuve.
Yo…- comencé.
Tu nada Isabella – me corto secamente. Me encogí de hombros. Ahora tendré que aguantarla –pensé – ¿como diablos te atreves a arriesgar así como si nada tu vida? Ella podría haberte echo daño si Rosalie no hacia algo – grito furioso.
Lo se pero todo estaba planeado. Yo sabia como ella actuaría entonces hable con Rose para ajustar detalles y confirme con Alice si…-
¿Rosalie y Alice sabían toda está locura y no me advirtieron? – grito de nuevo. Incluso enfadado se ve sexy –pensé. Es irónico que mientras grita y piense en esto pero no lo puedo evitar – ¿no entiendes que si te llegaba a pasar algo yo moriría? – dijo ahora más calmado. Yo sonreí y me acerque a el.
Edward todo salió bien. Vamos no te enfades – pedí con un puchero mientras lo abrazaba por el cuello. El me abrazo por la cintura pegando nuestros cuerpos.
Lo se pero no pude evitar pensar que tu podrías… ni siquiera quiero volver a pensar en ello. Por favor Bella tu eres mi todo no quiero verte correr ningún tipo de peligro – pidió mientras apoyaba su frente en la mía.
Prometo que lo intentare – respondí antes de besarlo apasionadamente.
No se cuanto estuvimos besándonos. Solamente nos apartamos cuando oímos una risa. Voltee y vi a toda la familia.
Tú si que no pierdes el tiempo Eddie – se burlo Emmett.
No me llames Eddie – gruño Edward. Yo reí bajito.
OK te llamare Edward, Eddie – respondió riendo. Edward gruño nuevamente.
Ya, ya niños cálmense. Tenemos que arreglar nuestras vacaciones – nos tranquilizo Esme.
OH por dios. Las vacaciones – chillo Alice emocionada – tenemos que preparar todo. Ir de compras, llamar para que arreglen la casa. Pensar en las vacaciones en parejas. Tenemos poco tiempo – grito mientras arrastraba a Jazz hacia la casa. Todos reímos ante su desesperación – Rosalie y Bella no rían tanto ustedes irán de compras conmigo – grito desde la casa.
Rose y yo nos miramos y rodamos los ojos.
Y no me rueden los ojos – grito nuevamente. Todos reímos.
Maldita psíquica que lo ve todo – susurre.
Te oí Isabella – dijo de nuevo.
