Gema Violeta – Juleka

Invisible, silenciosa y transparente, así es como siempre se sintió Juleka, incluso en su propia casa, Juleka no estaba acostumbrada en alzar la voz. Se comparaba con una gema opaca que no atraería la atención del resto. Tal vez por eso era presa por dudas que alimentaban su inseguridad de manera constante.

Es como si no tuviera elección, a pesar de que quería tenerla y ser notada, cada vez que alguien que no fuera su amada rosa le dirigía su atención, la puerta de su ser se cerraba y solo dejaba un atisbo de su personalidad.

Las únicas personas con las que podía ser completamente sincera y sentir seguridad fueron con Rose y su hermano mayor.

Esos momentos en que Rose tomaría sus manos y le diría palabras de aliento o como su hermano le daría una sonrisa comprensiva y luego le daría un beso en la frente le hicieron sentir que ella podría sentir cualquier cosa.

Fue lo mismo cuando estaba rodeadas de las demás, como Mylene tendrían cosas en común en sus miedos y como se apoyarían entre si para avanzar aunque fueran con pasos cortos, torpes y lentos, como Alix solo le daría de su confianza y seguridad, como Alya estaría detrás de la cámara y tomaría fotos de momentos memorables y como Marinette daría una dulce sonrisa, dispuesta a ayudar en todo lo que pudiera.

Todo fue perfecto cuando estaban con ellas.

Hasta que no lo fue.

La llegada de Lila cambió muchas cosas.

Lo primero que pensó Juleka fue como llamaba la atención, como deslumbraría la multitud de un diamante con sus historias alrededor del mundo y de la interesante vida que tenía sin casi intentarlo. Pero nunca sospecho que ese diamante que brillaba tanto podría ser nada más que una joya falsa, que brillaría bonito pero no tendría el valor que la verdadera.

Ella nunca se dio cuenta y lamento que no lo hiciera.

La primera acusación de Marinette debió haber sido una señal, pero había dudado de ella, no por no creerle, si no porque no quería creer que Lila estuviera mintiendo, las cosas solo fueron mal cuando Lila comenzó a llorar por la acusación.

Hizo sentir a Juleka mal, tal vez por el hecho de que se trataba de algo delicado como la condición de Lila en ese momento o el hecho de que Marinette la acusara de algo así sin pruebas, sin embargo, ella nunca le pregunto a Marinette al respecto a pesar de que se preguntará el porque su amiga creería algo así.

La segunda señal debió haber activado una alarma, Marinette fue acusada de robar respuestas del examen, de empujar a Lila de las escaleras y de robar su collar, se sintió abrumada, porque en ese momento recuerda una vez que Marinette había pedido prestada su bicicleta para seguir apresuradamente el vehículo de los Agreste, donde sabía que Lila había subido junto a Adrien. Se sintió mal al respecto y ansiosa, muy ansiosa, porque sabía que los rasgos que caracterizaban a su amiga eran su amabilidad y gentileza, pero desafortunadamente los celos podían tomar lo peor de ella.

Nunca le dijo que algunas cosas le parecían mal cuando se trataba de Adrien, como la forma en que hablaba de él y ella teniendo un gran futuro, podía entender que ella quería añoraba tener algo con él, pero que no debía hacerse ilusiones.

Ella en el fondo tal vez estaba un poco resentida con su amiga, porque ella elegía a Adrien sobre su hermano, porque sabía que ambos harían buena pareja y que su hermano la amaría con devoción y le daría toda su atención.

Ella sabía que tan enamorado estaba su hermano de ella y le molesto que su amiga no lo viera.

La tercera señal fue cuando las cosas comenzaron a escalar a un punto más alto que fue aterrador, había notado que se estaban alejando, que cada vez más la distancia entre ellos y Marinette y posteriormente de Adrien se hacía tan grande que era como si estuvieran separados por un enorme abismo.

No fue una sensación agradable, tuvieron malentendidos y desacuerdos pero nunca antes una pelea de esta magnitud.

Cuando le dijeron que Marinette probablemente estaba acosando a Lila, no quiso creerlo, pero las voces llenas de dudas de las demás y la seguridad de Alya al decir que se trataba de ella hicieron que se sintiera abrumada y entumecida hasta el punto de silenciar la voz que señalaban sus propias creencias de la situación, de su confianza hacía Marinette.

Porque eso no sonó como Marinette, eso no sonó como la chica amable que convenció al fotógrafo de que tomarán una foto en el parque para romper su maldición y que la tomo como su modelo para modelar la ropa que ella hacía.

No sonó como a la chica que los ayudo a recuperar la música de Kitty Section cuando Bob Rob y XY la robaron.

No sonó como aquella chica que haría todo lo posible par ayudar a sus amigos.

Pero sabía que así como Marinette tenía sus cosas buenas, también tenía sus cosas malas.

Aun así, nunca se puso a pensar en que alguna de ellas estuviera equivocada al respecto o que tan graves podrían llegar a ser las cosas hasta que escalaron a un punto más alto.

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"No puedo creer que Mairnette haría algo como eso." Rose estaba desconsolada mientras sacudía la cabeza, mirando hacía abajo, Juleka no dijo nada mientras la seguía silenciosamente a ella y a Mylene, se supone que se separarían durante el camino, normalmente Rose y ella irían a su casa flotante, pero su amada rosa decidió ir al centro comercial con su padre.

"Si, yo tampoco, pero lo que ha sucedido en las últimas semanas no pone en duda a ello." Añade Mylene con las cejas fruncidas mientras apretaba las manos.

¿Las últimas semanas? Sinceramente, Juleka no hizo nada más que estar junto a Lila y salir con las chicas a excepción de Marinette, no la ha visto salvo en la escuela, incluso las cosas han llegado al punto de que no ha ido a los ensayos para evitarlos desde las primeras discusiones. Tal vez fue porque se enteró de que Lila iba.

Adrien tampoco estaba cerca de los chicos y evitaba sobre todo a las chicas, sobre todo cuando Nino y Alya trataban de arrastrarlo a sentarse con ellos en la mesa para evitar a Lila también, sinceramente fueron momentos en que Juleka no podía mirar ya que se sintió mal que trataran de obligar a Adrien a algo que no quería hacer.

Se sintió un poco identificada, ya que normalmente fue empujada y abrumada para que estuviera de acuerdo con los demás cuando era pequeña, especialmente tratándose de Chloe.

Y hablando de situaciones de sentirse abrumada…

"Pero ¿realmente tenemos que estar de acuerdo con el plan de Alya? No sé, no hemos pasado semanas con Marinette y se siente mal ni siquiera dirigirle la palabra." Por supuesto que Rose se sentiría así, hasta ahora, las que más tomaron ofensiva en la situación fueron Alix y Alya, sobre todo esta última.

Fue un poco escalofriante el hecho de que la chica tratara de alejar a su propia mejor amiga, pero eso ya no era la verdad ¿cierto? Juleka tuvo que recordarse que Marinette y Alya ya no eran amigas, y que no solo eso, tanto Rose, Alix, Mylene y ella ya no eran sus amigas, estuvieron de acuerdo, y Juleka solo sintió un hueco en su estomago de tan solo recordarlo.

¿De verdad estuvo de acuerdo con eso? No, ella no lo estuvo, sentía como el tiempo se detenía cada vez que se sentía abrumada, como las cosas comenzarían a girar a su alrededor cuando cada persona la miraba para tomar una decisión apresurada, como sentiría que las palabras que quería decir se atoraban en su garganta mientras la pelea interna entre ella y sus dudas, sus creencias la rompían en pedazos.

Rose sabe de esto hasta cierto punto, nunca le contó todo, pero ella al menos la conocería tanto para percibir las señales. En este momento, sin embargo, asume que ambas se sienten igual respecto a la situación.

Desorientadas, confundidas, mirando un cruce de dos caminos separados, lentamente avanzando por uno, pero luego retrocediendo ya que no estaban seguras de que era el correcto.

Desafortunadamente, ya estaban demasiado adentro de ese camino, el cual estaba oscurecido por una bruma que les impedía volver al principio.

Y Juleka no estaba segura de su a medida que avanzarán alcanzarían a ver una luz ¿habría una luz al final si quiera?

"Lo sé, pero ¿que otra cosa podemos hacer? Todavía dudo mucho sobre lo que esta sucediendo, pero no veo como puedo acercarme a Marinette o si quiera hablar con ella después de todo esto." Admitió Mylene en voz baja. Esa fue otra cuestión, Juleka sabía que si tuviera la oportunidad de hacerlo, no se atrevería.

Llegaron al camino cerca de la casa de Mylene y se despidieron, Rose y ella solo siguieron avanzando "Sabes, lo que dijo Mylene tiene sentido, no podemos acercarnos a Marinette, no dentro de la escuela, pero ¿que tal si podemos hacerlo afuera?"

"¿Uh?"

"No me gusta verla solos a Marinette y a Adrien," ¿Solos? Juleka los ha visto con Marc, Luka y debes en cuando, Mirelle y Aurora o esa chica, Kagami, sin embargo, eso de alguna forma palidecía en comparación con sus salidas habituales para pasar el rato juntos, "Así que ¿que tal si actuamos como normalmente lo haríamos fuera de la escuela? Sin los demás cerca para que nadie lo sepa."

"Uh… Rose no creo que…" No creía que eso ayudaría. Juleka no puede imaginar como actuar alrededor de Marinette y Adrien ignorando todo lo que sucedió recientemente. Sus ojos naranjas miraron los azules de Rose, inocentes, esperanzados, ella no se atrevió a romper esa esperanza, Rose solo quería lo mejor para los demás y pensaría en ellos sin importar que. "Supongo que sí."

Una vocesita susurro en su oído, es una mala idea, una muy mala ¿como podrás mirar a Marinette a los ojos si es así?

Juleka trago, sus manos dentro de sus guantes sudando frío al pensarlo. No, no creía que pudiera hacerlo, incluso con Rose a su lado.

"Juleka ¿estas bien?" Dos manos tomaron la suya, los ojos de Juleka miraron los de Rose, su corazón latía en su pecho con ansiedad, pero el contacto de Rose hizo que la apretara suavemente, sintiendo como comenzaba a relajarse.

Todavía sentía angustia, pero trataba de despejar esos pensamientos de su mente.

"Creo que sí." Susurra en voz baja, Rose de alguna manera la escucha y asiente, ellas siguen su camino

Juleka se siente mal, por todo lo ocurrido con Marinette y Adrien, pero no puede evitar sentirse egoísta al estar feliz cuando estaba con lo que su corazón más anhela y desear más.

Así que disfruta el momento, en un silenció melancólico que Rose rompe al tararear una de las canciones favoritas que eran de sus favoritas, que no iban con su personalidad alegre pero que sabían que le gustaban a Juleka, ella solo apretá la mano que esta tomando la suya mientras caminan al sena en el atardecer.

Cuando llega, Luka esta ahí, pero el no dice nada cuando ve que esta con Rose tomando su mano, el solo asiente y le saluda con la mano.

Juleka se pregunta en que momento la comunicación con su hermano mayor se redujo a esto, a regañadientes, suelta la mano de Rose, pero ella solo la detiene y le da un pequeño beso en la mejilla, sonriendo antes de dejarla.

Juleka es egoísta, solo queriendo lo que su corazón más anhela y cuando lo tiene, quiere más, de algún modo.

Se pregunta cuando su corazón se sentirá lleno algún día.

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Se supone que esta con Rose para visitar a un hombre voluntario en el hospital que Rose conoce, quien entrena perros de asistencia y al parecer trajo a uno de ellos, un golden del que Rose no para de hablar cuando ella estaba enferma e internada en el hospital un tiempo (hay una melancolía en su interior cada vez que Rose menciona eso, principalmente dado que fue la causa del porque repitió grado ya que su mejor amiga estuvo en un periodo de tiempo en el hospital muy prolongado.)

Sin embargo, cuando aparece Marinette, el mundo a su alrededor se detiene, su pecho se comprime y su corazón tartamudea con vacilación, Marinette se ve diferente, es diferente en cierto modo, no solo en apariencia, había algo en sus ojos, tristes pero con una decisión que brillaba en su interior a pesar de su vacilación.

Como suponía, no sabe como actuar al estar cerca de ella pero ahora, siente como si hubiera una distancia aparte de la física que las separa.

No puede mirarla a los ojos, porque la emoción en ellos era tan fuerte que hace que se cuestioné si todo lo que ha hecho fue lo correcto.

Una parte de ella sabe que no lo fue.

Rose estaba emocionada, pero Juleka sabe que notó el ambiente incómodo. Ella tampoco puede ignorarlo, ella lo sabe bien.

Tienen una pequeña charla, si es que preguntar sobre Luka y que estaba haciendo se consideraba como una, antes de que Marinette se fuera a otra parte, Juleka nota a medida que se va alejando que sus pasos son rápidos y hay una sensación de opresión en su pecho cuando eso pasa.

Luego de eso, se dirigen al hospital, a pesar de que Juleka quería enfocarse en ver lo que hacían Rose y Ronald, el entrenador de perros de asistencia, con el golden, Star, su mente seguía dirigiéndose inevitablemente hacía Marinette.

Hay una extraña sensación de ansiedad que se enrosca en el estomago de Juleka cuando piensa en ello y no puede evitar sentir cada vez que algo pasara.

Justo cuando sale por un refresco o algo que aliviara la repentina sequedad de su garganta. Suena su teléfono y Juleka rápidamente contesta sin pensarlo dos veces sin ver quien llamaba, pero no pasa mucho tiempo para que lo sepa "Juleka ¡Pequeña pirata! ¡ven rápido, necesito que vengas a reunirte en el parque conmigo!"

"¿Uh? ¿Capitana? ¿Que pasa?" Su voz salió torpe, la urgencia en la voz de su madre la puso nerviosa, no muchas veces Anarka Coffaine, su madre, la llamaría de repente, a menos que fuera una emergencia. Ese pensamiento desencadeno todo tipo de pensamientos en la mente de Juleka ¿que había pasado? ¿su madre se había metido en problemas? ¿sucedió algo con Luka? ¿alguien fue akumatizado?

Juleka escucho como su madre dejo escapar una ruidosa exhalación y eso la desconcertó, "Realmente, no puedo creer que Luka no te lo haya dicho." Eso confundió a Juleka, pero no evitó que la menor se mordiera el labio, porque más que nada, sabía que ninguno de ellos había hablado de una forma cómoda y familiar desde hace un tiempo "Tu amiga Marinette se irá de París pronto, sé que tienen problemas, pero no puedo permitir que la tripulación se separé de esa forma." Cuando escucha eso, el corazón de Juleka se hundió en el fondo de su pecho y dejo de latir por un segundo.

"¿M-Marinette se va?" La garganta de Juleka se siente más seca que nunca mientras la ansiedad sube por su pecho. Esto… no podía estar pasando, no, ella sabía que todo estaba mal, lo sabía, pero no podía creer que esto estuviera realmente pasando.

Ella sabía que distanciarse de Marinette sería lo que más los desviaría del rumbo, Luka se lo había advertido, más de una vez, pero la vacilación en su corazón hizo que varias de oportunidades de acercarse a Marinette se desperdiciarán, sin embargo, nunca llegó a pensar que ella realmente quisiera irse.

Tal vez fue su parte egoísta, los pensamientos ingenuos de que Marinette se acercaría a ellos y todo se arreglaría tarde o temprano bloquearon cualquier pensamiento de que pasará otro tipo de posibilidad, no solo eso, su vacilación bloqueó la voz de Luka, quien como su hermano mayor había velado por ella y le había dicho que las cosas no eran como creía que era, pero incluso entonces, decidió no escucharlo.

Sabía que Marinette y Adrien estaban solos, como si una barrera a su alrededor los bloqueara de los demás, una que fue creada por ellos mismos, y a pesar de que estaban ahí, Juleka sentía que no estaban ahí, no como estaban antes y fue una idiota pensar que al menos, ellos no se seguirían distanciando o que tarde o temprano se acercarían cuando Luka le había dicho que debió haber sido lo contrario.

Ahora, esa distancia sería física, de una forma que serían kilómetros de distancia y Juleka no sabría cuando alguien que consideró una amiga cercana volvería.

Marinette se iría de París y ella sabía que era su culpa.

Juleka tragó, sintiendo que estaba en medio de un mar profundo, se estaba ahogando.

"Lamento que tenga que contarte esto ahora, mi pequeña pirata, y como te dije, sé que tienen problemas entre ustedes, pero en este momento no puedo dejar que mires solamente por la borda, es hora de actuar y tomar el timón." La determinación en la voz de su madre acalló los miles de pensamientos que recorrían su cabeza.

Tiene que hacer algo, tiene que hacer algo, tiene que hacer algo.

Ya desperdició muchas oportunidades, por aquella niebla confusa a su alrededor, pero… todavía una más.

"V-Voy… solo dejame decirle a Rose." Esto le romperá el corazón a Rose lo más seguro, pero Juleka no quería dejarla atrás, porque sabe que sería cruel y porque sabe que tampoco podría enfrentar esto sola.

Aun así, esperaba con ansiedad en su corazón que Marinette las personará.

No tiene que buscar a Rose para decirle la noticia, Rose viene a ella, probablemente preocupada por su ausencia, pero eso no hace menos difícil el hecho de que Juleka tenga que contarle la noticia "Juleka, ¿que pasa?"

"Tengo que decirte algo." La tensión en sus palabras era palpables, Rose le dio una mirada confundida, pero tomo su mano entre las suyas, el calor de las manos de la chica más baja le permitió a Juleka reunir valor para seguir "Mamá me dijo que Marinette se irá… de París…"

Un jadeo salió de los labios de Rose, la chica soltó su mano para llevar sus manos a la boca con una mirada incrédula "Sé que las cosas están mal, pero… ¿porque haría eso?" Juleka miro hacía abajo, ella no podía decir que era lo que Marinette estaba sintiendo, pero en el fondo, sabía como debía estar sintiéndose.

Tal vez fue lo mejor, al menos, para Marinette, tener un descanso de las personas que decidieron no escucharla cuando ella si los escucho cuando tenían problemas para poder ayudarlos.

Y sin embargo, Juleka no quería que las cosas terminarán así.

No entre ellas o Adrien, para el caso.

Juleka no pensó que debería hacer esto, pero realmente no quería que Rose no pensará en como Marinette se estaba sintiendo, porque ella sabía que Rose quería hacer las pases y llevarse bien con todos, aunque sabe que eso no funcionará, al menos, esperaba que ella y Rose pudieran reparar la amistad rota entre ellas y Marinette.

Porque en este punto, ya no importaban Alya, Lila y el resto, solo ellas tres.

"Rose… mira, yo… ese día en que discutimos… no quería estar de acuerdo con el plan de Alya … tenía mis dudas de que Marinette pudiera lastimar a Lila …" Ojos azules levantaron la vista, encontrándose con sus ojos naranjas, Juleka se mordió el labio por un momento, antes de seguir hablando, ella tenía que decir esto, no quería perder el valor que había reunido, porque realmente necesitaba ser sincera con Rose al respecto "pero tenía miedo de lo que otros dirían … me sentí abrumada… porque… porque tampoco quería estar sola…" Cada palabra salía de sus labios con dificultades, sin embargo, se esforzó para sacar el contenido de su corazón.

En el fondo, Juleka lo sabía, sabía como se sintió Marinette, porque anteriormente no era tan cercana a los otros, por que en algún momento era invisible para los demás excepto para Rose y su familia, y tal vez fue la culpa enroscándose en su interior, pero ella no quería que eso sucediera de nuevo, no cuando ahora tenía tantas personas a su alrededor ahora y ya no se sentía invisible. Pero… ella solo dejo que alguien más, Adrien y Marinette, se sintieran igual, si no tal vez peor, después de todo, la ira, los gritos, las acusaciones y toda la frustración de la situación se dirigieron a solo ellos dos.

Rose la miro, desconcertada, Juleka esperaba que no estuviera decepcionada de ella por esto "¿Porque no me dijiste?" pregunto suavemente la rubia en voz baja, eso hizo que la chica de cabello negro la mirara, entre aliviada y algo culpable.

Tal vez si hubiera hablado antes con Rose, habrían aclarado las dudas entre ellas mismas sobre todas la situación y decidido por algo mejor.

"Creí que te enojarías conmigo y los demás también…" admitió, le dolería que los demás estuvieran enojadas con ella solo por algo que creía, pero lo que le dolería más que nada es que Rose estuviera enojada con ella y no quisiera verla nunca.

"Nunca estaría enojada contigo por saber como te sientes, Juleka." Nuevamente Rose tomo su mano, esta vez, acunándola cerca de su rostro y dándole una sonrisa suave "Además… gracias… Me hiciste darme cuenta de como debe sentirse Marinette ahora… No quería creerlo tampoco todo lo que decían de ella… y tal vez fue egoísta de mi parte… pero solo quería que todo estuviera bien y fueran felices…" Rose guardo silenció por un momento, como si lo que dijo antes la dejará en un pensamiento profundo antes de levantar la vista y sonreirle suavemente, el corazón de Juleka se detuvo por la hermosa vista "Ven, vamos… a disculparnos con Marinette."

Juleka asintió lentamente, incapaz de decir que no a la persona que sostenía su mano antes de respirar hondo.

Tenía miedo a como irían las cosas entre ellas y Marinette, pero mientras Rose estuviera con ella, piensa que no habría nada que temer.

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Ver a Luka fue un golpe duro, su hermano se había congelado en su lugar cuando llegaron al departamento de los Dupain-Cheng con su madre, Juleka cerró los ojos mientras envolvía a su hermano mientras se disculpaba por lo que sucedió entre ambos.

Ella no quería que su hermano se disculpara con ella por no decírselo, ella era la que debía hacerlo por no escucharlo, por no hacer lo que le había dicho.

Su hermano le dio uno de los mejores consejos para afrontar la situación y ayudar a su amiga, pero ella solo decidió ignorarlo.

Ella se lo busco en primer lugar.

Sin embargo, el mayor golpe fue Marinette.

Verla de nuevo esa tarde y pensar que la última vez que la hubiera visto fuera esa mañana si no su madre no le hubiera dicho nada hizo que algo se agitara dentro de Juleka.

Rose fue la primera que se arrojó a los brazos de la azabache para abrazarla, disculpándose en lágrimas mientras Juleka se acercaba a la azabache lentamente, sentía que sus piernas le temblaban, a decir verdad, jugo con sus dedos, nerviosa.

Esta era la última vez que la vería ¿no?

"Lo sentimos... en serio... nosotras dudábamos que también hicieras cosas así pero nunca dijimos nada por ... todo." El nombre de Alya casi se le escapa de sus labios. No, no, eso era lo menos que Marinette debía escuchar.

Tal vez ella y Rose hicieron las cosas mal, pero sabe que Alya las hizo mucho peor, la mirada enojada de la chica de ojos avellana cruzó por su cabeza, más de una vez y la mirada vulnerable y cabizbaja de la azabache cuando la chica no hacía nada más que exigir disculpas que eran dirigidas a Lila y la reacción violenta que tendría de no recibir respuesta de la azabache.

Es incómodo pensar en eso ahora y hacía que Juleka se sintiera ansiosa.

Alya no reaccionaría bien ante esto, pero… sinceramente, Juleka no quería pensar en ella, ni tampoco en Lila, por que ahora se daba cuenta de que era la italiana la que estaba siendo la fuente de todas sus dudas y tal vez, no,, olvida eso, eso era lo que Lila quería.

Como una sirena de lengua plateada que esperaba que sus víctimas estuvieran a la orilla del mar para hundirlas en el fondo mientras otros solo eran hipnotizados por su voz.

Los pensamientos de la chica de cabello negro se detuvieron abruptamente cuando Marinette las miro, antes de darles una sonrisa, pero no fue una sonrisa sincera, estaba rota, Juleka podía ver como sus ojos temblaban ligeramente por las emociones que estaba sintiendo, "Esta bien... ha sido bastante duro ... pero estará bien …" Juleka aspiro profundamente, sus pulmones conteniendo el aire por unos momentos cuando las palabras se registraron en su cabeza.

Eso fue todo, Marinette les estaba dando una oportunidad y Juleka solo quería derrumbarse de alivio y llorar, pero piensa que no se lo merece.

Marinette es la que se lo merece más que nada.

Merecía llorar después de lo que le habían hecho.

Después de todo, la confianza estaba rota, la amistad estaba rota, la misma Marinette, su amiga, estaba rota, pero… eso no significa que ella o Rose recogería los pedazos y reconstruiría lo que quedó de su confianza y amistad ahora que tenían una oportunidad.

Vio como Marinette frotaba suaves círculos en la espalda de Rose antes de atraerla a su abrazo, Juleka soltó un suave sollozó, unas cuantas lágrimas recorrieron sus mejillas antes de mirar entre Rose y Marinette, y pensó que escogieron el equivocado al principio pero...

Ella sonrió felizmente por el momento.

Solo decidieron darse la vuelta y tomar un desvió para encontrar el correcto.

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Hay fotos.

Marinette le envía fotos.

De lugares nuevos como edificios, tiendas, y algunos parques. Hasta ahora, ha visto la nueva habitación de Marinette y ella no puede evitar sonreír ante el cambio, es linda, de paredes de color azul donde Marinette pinto flores en ramas negras junto a Giger mientras su esposa, Selene, se acercaba con una bandeja y la abuela de Marinette tomaba la foto con una sonrisa en los labios.

Juleka sonríe y Rose se ríe cuando ven un video de Eevee con un pincel en la boca, ella se tropieza con sus patas, pero no impide que se lo pase a Selene cuando ella empieza a pintar.

Hay otro donde Marinette señala a la pared con Eevee con las patas delanteras mojadas en pintura, Rose sonríe y arrulla a su lado cuando Eevee presiona su pata en la pared, una marca negra de sus huellas queda impresa antes de seguir con su otra pata.

Por supuesto, no solo han sido estas fotos, si no también había una foto nueva de una chica llamada Lara, a quien Marinette conoció en un bosque y otra chica de cabello morado llamada Marlene que la azabache conoció cuando esta le pidió que le ayudara a coser un delantal para su novio.

Parecía que se llevaban bien, hasta ahora por lo que sabía de Luka, Lara parecía no separarse de Marinette por nada y Marlene tenía una gran personalidad y a Juleka le gustaba mucho los colores de su cabello, e incluso, la chica le había dicho que se vería bien en ropa al estilo de gotica lolita ya que le gustaba mucho su estilo (Juleka mentiría si dijera que no enloquecía por esos vestidos y saber que Marlene le gustaba su estilo la hizo sentirse a gusto) tenía una amiga que podía hacerle accesorios a ella, por extensión a Rose que pregunto por ello. Eso fue bueno, Juleka no pudo evitar preocuparse un poco, sabía que desde que esto sucedió que Marinette estaría triste y le preocupo como reaccionaría con gente nueva.

Sinceramente, más que nada, esperaba que Marientte estuviera bien y que Lara y Marlene no pudieran decepcionarlas como ellas lo hicieron.

"¡Se ven estupendas! ¡Se lucieron bastante bien!" Esa fue Lara, la chica tenía mucha confianza y era extrovertida, Juleka piensa que estaría bien para Marinette.

"Sí, esto irá para mi blog seguro como promoción para Marinette, les mandaré una foto para que vean cuantos likes obtuvo." Marlene sonrió mientras Juleka se froto las manos, un poco nerviosa al pensar en que pensarían las personas que vieran la publicación en el sitio web de Marinette y en el blog de Marlene.

"Eso suena genial. Les diré a Aurore y a Mireille" ahora que se han juntando para las sesiones de fotos, se han acercado a Aurore y a Mireille, e incluso han intercambiado de números de teléfono, Mireille y Juleka a menudo hablaban entre ellas, la chica a veces le pedía su opinión, ya que le gusto mucho el estilo gotica lolita también y los Maid cafe, a veces cuando tenía tiempo con Rose, ambas iban a pasarla con Aurore y Mireille que esta última conocía muy bien, e incluso por lo que sabía estaban actualizando el lugar para que también fuera un Cat Cafe (para emoción de Rose)

"Gracias, Marlene." Estaba segura de que sus mejillas estaban rojas en este momento.

"¿Han estado conversando con Aurore y Mireille?" Pregunto Marinette, la curiosidad brillando en sus ojos y Juleka recuerda que las dos, aunque no muy cercanas, eran amigas de la azabache y además, Aurore y Mireille mencionaron que la azabache les envía fotos de sus viajes y las personas que conocía.

"Si, desde que nos conocimos hemos estado hablando mucho con ellas e incluso vamos a un maid café." admitió Juleka en voz baja. Le gustaban mucho los maid café, no solo por la ropa, si no por el trato de las chicas, fueron agradables a decir verdad.

"Pronto lo actualizarán a un cat café, te enviaré fotos de todo, Marinette, te encantará, deberías ver los vestidos, creo que haré una sugerencia para que las chicas del café se pongan orejitas de gato, ¿tu que dices, Juleka?" Los ojos de Rose estaban brillando, Juleka podía ver estrellas en su mirada y sonrió en su dirección, asombrada por como ella le dirigía su mirada y sus sugerencias adorables.

"Se vería bien. Tal vez unas rosas estarían bien." respondió Juleka sin más remedio que estar de acuerdo con la más baja.

"Eso me da muchas ideas," Marinette busco su cuadernos de bocetos y un lápiz antes de ponerse a plasmar las ideas. La chica de ojos naranja estaba un poco ansiosa por saber que clase de ropa estaba diseñando, envidió un poco a Lara que estaba a su lado viendo como dibujaba en este punto.

"Ah, en serio, da la casualidad que me gustan mucho los neko y los maid café," Marlene sonrió mientras colocaba sus manos cerca de su rostro en puños, en la pose de un gato.

"Nunca he ido a ninguna de esas cosas, pero ¡hey! Debe ser estupendo, ¡con suerte nos encontraremos uno por aquí!" Exclamo Lara de forma positiva mientras colocaba sus manos detrás de la cabeza con una sonrisa.

"Eevee" Eevee apareció en la pantalla, sus orejitas agitándose mientras miraba fijamente a la pantalla, Juleka prácticamente podía sentir la emoción de la chica a su lado antes de darle un tiempo determinado para que explotara.

"OOOOH, ahora que lo pienso deberías hacer algo para Eevee, una bonita diadema con rosas o algo así, se vería ADOOOORABLEEEEE!" Rose ahora estaba chillando ante sus ideas mientras colocaba sus manos en las mejillas y Juleka en realidad piensa que si, Eevee se vería linda de esa forma.

"Aw, pienso lo mismo." Lara sonrió mientras acariciaba la cabeza de Eevee.

"Sería una buena promoción para un maid café en realidad." Marlene coloco una mano cerca de su barbilla de forma pensativa.

"Creeme que lo tendré en cuenta." Marinette soltó una risita cuando Eevee inclino la cabeza de forma adorable, al parecer, un poco confundida, eso solo gano más chillidos de Rose.

Juleka se rió, sonriendo, hablar con una vieja y dos nuevas amigas se sintió bastante bien.

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EXTRA ANARKA:

Anarka puede que no sepa lo que esta pasando ¿pero un pirata necesita en serio saberlo todo para saber que había algo mal con su tripulación? ¿con su familia?

Ella sabe que Juleka tuvo una discusión con Marinette y que han estado distanciadas dado a que tenían cierto complot con una sirena de lengua plateada, según Luka, pero ella sabía que había algo más allá de eso, no fue solo una distancia entre Marinette y su pequeña pirata, si no también entre sus dos piratas.

Anarka no podía permitir que su tripulación se separara y fueran partes de bandos opuestos. Ella era la capitana, ella era la madre de estos dos bribones y estaría dispuesta de gritárselo con todo su orgullo al mundo si fuera necesario.

No podía permitir que la manzanita de la discordia, sea lo que sea, dividiera su tripulación y hundiera su barco.

Por eso le contó a Juleka que Marinette se iría de París, después de todo, la azabache como todos los amigos de sus hijos eran parte de su tripulación, no podía permitir que Marinette abordara otro barco y partiera un nuevo rumbo sin que Juleka lo supiera antes de que fuera demasiado tarde.

Anarka tuvo suficientes arrepentimientos en su vida, dejar ir a Jagged fue uno de ellos y ocultarle a sus hijos quien era su verdadero padre fue uno de ellos, pero criar a estos dos, ser su madre y luchar por salir a flote por ambos nunca sería uno de ellos, y como madre ella haría todo lo posible para ayudarlos incluso si no lo admitía.

La mujer sonrió mientras veía como Eevee saltaba y se acurrucaba en el regazo de su pequeña pitara mientras Marinette se sentaba a su lado, explicándole a Rose y a ella como peinarla adecuadamente ante la mirada entusiasmada de la pequeña rubia.

Le alegraba haber intervenido