"I'm just the pieces of the man I used to be

Too many bitter tears are raining down on me

I'm far away from home

And I've been facing this alone for much too long, oh

I feel like no one ever told the truth to me

About growing up and what a struggle it would be

In my tangled state of mind

I've been looking back to find

Where I went wrong

Too much love will kill you

If you can't make up your mind

Torn between the lover and the love you leave behind

You're headed for disaster 'cause you never read the signs

Too much love will kill you every time"

—¿Estás seguro que podrás contra ellos tú solo?

—Claro, no tienes de qué preocuparte—Mal hablaba en un tono tranquilo para convencer y calmar a la hormona que lo veía con preocupación.

Después de pelear con tres infectados que entraron por la puerta trasera del cabaret Mal logró sacar a todos del lugar, no sin antes tomar algunas provisiones y objetos que podrían ser utilizados cómo armas. Ya con todo en manos ayudó a sus acompañantes a subir al techo del cabaret, era la mejor opción pues parecía que los infectados no podían trepar.

—Iré a la estación de policía para pedir ayuda y alertar sobre los infectados—explicaba con calma mientras se preparaba para bajar del techo—. Ustedes quédense aquí, los infectados no pueden alcanzarlos. Si la policía no quiere ayudar yo regresaré por ustedes.

—¿Pero cómo nos sacarás de aquí tú solo?—le cuestionó Johnny, quién ya lucía más somnoliento que asustado, pues a final de cuentas no pudo dormir bien porque Murphy lo despertó bruscamente para tratar de huir mientras Mal peleaba en la parte trasera.

—Ya veré qué hacer, pero no los dejaré aquí—dicho esto comenzó a bajar por uno de los tubos de ventilación—. Prometo volver en cuanto pueda.

Mal se despidió para continuar bajando cuidadosamente, aunque antes de bajar por completo se detuvo un momento para arrojar lejos una botella que pronto llamó la atención de los glóbulos infectados. Aprovechando ese momento de distracción terminó de bajar para correr lo más rápido que podía, alejándose cada vez más del cabaret.

—Ten cuidado muchacho—exclamó Murphy viendo alejarse al parásito.

Mara ya no dijo nada, solo observó en silencio esperando que nada malo le pasará al verdoso en el camino.

—No debí salir de mi casa hoy...—hablo en voz baja Johnny, más metido en sus pensamientos que en otra cosa.

Luego de caminar un poco evadiendo y matando infectados la fiebre de pantano consiguió llegar a la mitad del camino de la estación de policía, entonces decidió que lo mejor sería continuar caminando por los techos para ahorrar energía y evitar inconvenientes con los agresivos glóbulos. Subió sin complicaciones y continuó su andar, observando desde lo alto algunos infectados en las calles.

Se detuvo un momento cuando se dió cuenta que estaba sobre el techo del edificio de los detectives.

«Demonios, incluso aquí hay infectados...espero que Ozzy esté bien»

Pensó para retomar su camino con calma, no sin antes tratar de asomar la cabeza para buscar algún rastro de los detectives. Su preocupación era más que nada por Ozzy, pues no se había relacionado lo suficiente con Drix; aunque no lo consideraba un mal tipo.

Fuera de aquello todo su camino por los techos fue bastante tranquilo, agradecía no tener que pelear con esos estúpidos glóbulos descerebrados que solo causaban problemas. Suspiró con gran alivio cuando finalmente pisó el techo de la estación de policía, aunque rápidamente se vió agobiado por los leves gruñidos de los glóbulos que rodeaban la estación desde el suelo. Analizó la situación, entonces con cuidado se quitó uno de sus guantes para derretir un pequeño espacio de forma circular en el techo; una vez abierto asomó la cabeza cuidadosamente. No había rastro de los policías, y los infectados parecían haber derribado la puerta.

«Mierda, esto es malo»

Pensó con frustración, pero pronto desvió la mirada observando algo que había olvidado por completo.

Listeria aún estaba en una de aquellas celdas.

—Hey niño bonito—Mal trato de captar su atención llamándolo desde otro agujero en el techo, está vez arriba de su celda.

Listeria se sobresaltó al escuchar su voz, había pasado horas en total silencio tratando de evitar llamar la atención de los infectados. Sin mencionar que su cuerpo estaba adolorido por permanecer tanto tiempo quieto y en la misma posición oculto en un rincón de su celda.

—¿¡Tú otra vez!?—se quejó en voz baja, pero notablemente eufórico.

—No que va, soy superman—le respondió con sarcasmo—. ¿Quién más podría venir por una basura como tú?

La bacteria hizo una mueca disgustada mientras susurraba maldiciones.

Mal solo rodó los ojos con desinterés.

—No tengo tiempo para tu berrinche, solo dime si quieres salir de aquí.

—¿¡Salir allá afuera con los infectados!?—en su rostro era evidente el pánico—¡Claro que no!, me quedaré aquí hasta que se vayan...

—¿Y qué planeas hacer si no se van?, o peor; si entran aquí.

Listeria se mostró desconcertado, realmente no había pensado mucho las cosas; estaba demasiado asustado como para pensar con claridad en un plan elaborado.

—Irme contigo o salir con ellos es casi lo mismo, ambos son peligrosos y malas opciones...—confesó, lo que menos quería era tener otra pelea con el parásito. Y hasta cierto punto, consideraba que ser devorado era mejor que morir en las garras de Mal.

—Mira, si fuera por mí te dejaría aquí solo para que mueras devorado. Pero necesito ayuda para salvar a algunos conocidos, y solo por eso estoy dispuesto a prometer no hacerte daño; al menos mientras me ayudas.

Aquellas palabras lograron captar toda la atención de la bacteria.

—Y si lo haces bien, puede que te ayude a huir de la ciudad...

Con cuidado Mal bajó un poco para extender su mano a la bacteria, quién aún lo veía con cierta duda.

—¿Aceptas?—le cuestionó aún con la mano extendida.

Dudoso y con temor extendió lentamente su mano, para finalmente estrechar su mano con la del parásito.

—Acepto, pero más te vale no mentir...

Mal sonrió para luego soltar su mano y sujetarlo del brazo, subiéndolo de un jalón.

—Te quitaste el jodido rastreador, escapaste del departamento como un criminal, ¿¡y todavía me preguntas porque estoy enojado!?—gritaba con furia Thrax, quién tras subir por la cuerda le dió un puñetazo en la cara a Mal.

—¡Me encerraste en tu departamento como si fuera un animal!—le reprochó Mal ahora también molesto por el golpe que recibió (injustamente por supuesto)—¿¡Que esperabas que hiciera!?

Regresando a la actualidad tras que Mal sacará a Listeria de su celda y se diera cuenta gracias a la bacteria que delante de la estación estaban varios de sus conocidos, decidiendo así arrojarles una cuerda para que subieran al techo antes de ser atacados. Ahora todos se encontraban en los techos tratando de recuperar el aliento.

Pero claro, Thrax no estaba nada feliz de ver a Mal parado ahí como si nada. El parásito notó rápidamente su mala cara, así que le cuestionó porque su enfado si acababa de salvarlos.

Aunque su única respuesta fue el puñetazo.

Después de ese golpe y que ambos empezarán a gritar Ozzy se apresuró a sujetar a la muerte roja para que no se abalanzara sobre Mal.

—¿¡Porque demonios no puedes quedarte quieto por solo 5 minutos!?—siguió reclamando Thrax aún siendo sujetado por Ozzy.

Mal por su parte permanecía parado en silencio viendo con irritación a Thrax. Listeria también estaba ahí, pero guardó silencio intentando pasar desapercibido; sentía como si estuviera en una disputa familiar y claramente no quería formar parte de ella.

—¡Ya déjalo en paz Thrax!—ahora habló Ozzy—¡Si no se hubiera escapado no nos habría salvado!

—En eso tiene razón Ozzy—se le unió Drix quién aún estaba revisando a la oficial Amino.

La píldora solo quería disminuir un poco el enojo de la vacuna, pero parecía algo imposible.

—¡No no!—Mal se acercó un poco más a la muerte roja—¡Si tanto le molesta que haya escapado y los salvará puedo devolverlo con los infectados sin ningún problema!—amenazó tratando de tomar a Thrax por el cuello, quién también comenzó a forcejear con él.

Ozzy siguió tratando de alejar a Thrax de Mal, gracias al cielo pronto fue ayudado por Listeria; que levantó los brazos de Mal por detrás alejándolo de la vacuna.

—¡Suéltame para que pueda tirarlo del techo!—le exigió el parásito a la bacteria.

—¡Ya basta los dos!—gritó molesto James, quién ya se había hartado de la pelea de los más altos—¿¡Pueden quedarse quietos y callados de una vez par de imbéciles!?

Ambos lo vieron en silencio y con expresión neutra, volvieron a cruzar miradas por última vez para luego separarse de quienes los sujetaban.

—Ya hablaremos después Malik—fue la última palabra de Thrax para comenzar a alejarse del grupo.

La situación simplemente lo estaba frustrando, que Mal actuará tan agresivo y altanero con él solo complicaba más las cosas. Este sujeto no era el ingenuo y respetuoso huérfano que acogió hace años, ¿cómo era posible que cambiará tanto?

Aunque doliera en su orgullo aceptarlo, extrañaba al niño que lo obedecía ciegamente sin cuestionar nada...pero más le pesaba todo el odio y rencor que reflejaban los ojos de Mal cada vez que intercambiaban miradas. ¿Porque lo odiaba tanto?, si él nunca hubiera hecho tanto por Mal la fiebre jamás habría aprovechado su potencial, su odio era injustificado; le había hecho un enorme favor y aún así ahora actuaba como un completo imbécil con él. Decidió que alejarse un poco era lo mejor para tratar de calmarse, no estaba de humor para más discusiones o enfrentamientos estúpidos.

—Lo que digas, anciano—Mal le respondió de mala gana mientras también se alejaba un poco.

Los demás presentes no pudieron evitar sentirse incómodos ante la atmósfera tan pesada que provocaban esos dos. Sin duda detrás de ambos se escondía una historia bastante larga, y quizás hasta trágica por la notable hostilidad que se mostraban mutuamente. Pero nadie se atrevería a preguntar, era más que seguro que ninguno iba a contar nada.

Maria desvió la mirada intentando distraerse, la mordida en su brazo aún dolía un poco pero no era nada que no pudiera soportar. Así observando un poco los alrededores encontró a Listeria.

—¿Tú no eres la bacteria que acabábamos de encarcelar?—preguntó Maria al darse cuenta finalmente de la presencia de la bacteria.

La bacteria se sintió agobiado, pues pronto tuvo la intensa mirada de todos los presentes sobre él tras que Maria lo notará. Temeroso se encogió de hombros y tragó saliva.

—Si—respondió con nerviosismo—. Mal me sacó de la estación para que lo ayude...

—¿Para que lo ayudes en qué?—antes de que siguiera explicando James se adelantó a hablar—¿A infectar más glóbulos?

Mal volteó la cabeza en dirección al oficial de la segunda defensa al escucharlo decir eso, viéndolo sorprendido y algo molesto.

Lo vió detenidamente, notando cómo portaba con gran arrogancia la placa que lo identificaba como un agente de la segunda defensa del sistema inmune.

«James Edwards...vaya nombre para tan poco glóbulo»

Pensó irritado, sabiendo que era poco probable que James fuera un problema para él; después de todo en ocasiones anteriores ni la segunda defensa fue capaz de detenerlo. Pero que ahora estuviera en paz tratando de descansar un poco no significaba permitir que idiotas como James le faltarán el respeto.

—¿Disculpa?—permaneció en su lugar manteniendo la distancia—¿Crees que yo provoque esto?—era evidente el tono de disgusto en su voz.

—¿Quién más?, eres el único parásito aquí.

A la fiebre de pantano no le hizo gracia la acusación del arrogante oficial parado frente a él. Después de todo se había tomado la molestia de ayudarles en lugar de fingir que no estaban ahí e irse directamente al cabaret por los demás para luego huir con Listeria. ¿Cómo era posible que lo acusará sin pruebas?

Ahora se maldecía internamente por ayudarlos, aunque en parte decidió hacerlo únicamente por los detectives; los demás presentes no eran muy relevantes para él.

—Oficial James, no creo que sea adecuado acusar a Mal—Drix se acercó para intentar defenderlo, causando extrañeza en Mal—. Si él hubiera provocado esto no tendría porque salvarnos. Además sigue en la ciudad, para este momento ya debería haberse ido.

—Estoy de acuerdo con Drix—mencionó Maria, quién estuvo atenta escuchando toda palabra—. Yo también creí que Mal había causado este desastre, pero si fuera así no nos hubiera ayudado.

—Yo igual apoyo a Drix—se sumó Ozzy—. Thrax te explico cómo era imposible que Mal hiciera esto—el detective se colocó al lado de su compañero para discutir con el oficial—. La incubación toma demasiado tiempo, y Mal no lleva tanto en la ciudad. ¡Es imposible que lo haya hecho!

Phils no dijo nada y simplemente escuchó todo sin opinar. James no era de su entera confianza, pues a final de cuentas era algo temperamental e impulsivo. Sin embargo tampoco confiaba mucho en los demás presentes, a los únicos que consideraba sensatos era a Thrax, Drix, y tal vez un poco a Maria; tristemente en esta ocasión no podía estar de acuerdo con ellos. Fuera o no culpable, Mal era un criminal y no tenían por qué defenderlo.

—¿Porque se empeñan tanto en defender a esta escoria?—exclamó frustrado James, obviamente refiriéndose a Mal; el cuál solo lo veía neutro tratando de mantener la calma para no caer en sus impulsos y hacer algo estúpido.

Desgraciadamente en el pasado Mal ya había tenido que lidiar con sujetos iguales o peores a James, siempre con delirios de grandeza pese a no ser nada más que simples idiotas necios. Lo único bueno que le dejaron aquellas desagradables experiencias fue una gran capacidad para soportar y tolerar tal estupidez. Aunque había claras excepciones como Thrax, el único que de verdad lograba sacarlo de sus casillas.

—Puedo entenderlo de Thrax, al final ambos son la misma basura—explicó sabiendo bien que aunque estaba a cierta distancia Thrax podía escucharlo sin problemas. Mal no pudo evitar prestar atención a las primeras palabras pues también escuchó algo similar de Ozzy, ¿acaso Thrax lo había defendido de la acusación antes de que llegará?—. ¿Pero ustedes?, no tienen motivos para ayudarlo.

Antes de que los detectives respondieran Mal apareció delante de ellos, colocándose delante del oficial y viéndose obligado a bajar un poco la vista por la diferencia de alturas.

—Si tienen motivos o no, no es tu asunto piojo barato—al hablar tomó la manga dañada de su abrigo—. Y solo para que te quedé claro que no yo hice este desastre...—con calma dobló la manga dejando visible la gran mordida en su brazo derecho.

Sin miedo se la mostró en la cara a James, haciendo que esté quedará ligeramente sorprendido. ¿Desde cuándo los infectados eran quienes mordían a los parásitos?

Ozzy y Drix también vieron con sorpresa la mordida, no esperaban que los infectados fueran capaces de morder incluso a Mal.

—Los infectados nunca atacan al parásito principal—exclamó con calma la muerte roja, provocando un sobresalto en James; pues en algún momento se posicionó detrás del oficial sin que esté se diera cuenta—. ¿Necesitas más pruebas de que no fue él?

El ambiente se sentía abrumador, James estaba acorralado entre la muerte roja y la fiebre de pantano; ambos viéndolo con disgusto.

Aunque esto poco le importaba, se mantenía firme para dejar en claro que él no se dejaría intimidar por esos dos criminales.

—Creo que ya no necesita nada más...—con nerviosismo Drix tomó de los hombros a James para alejarlo del inestable par.

Thrax y Mal siguieron con la mirada al oficial, con aquellos ojos brillantes y penetrantes que ambos compartían; una simple mirada de aquellos ojos era como sentir un cuchillo atravesar tu piel. No parecía agradarles el enano mandón.

—¿Y para que sacaste a Listeria?—ahora más tranquilo Ozzy se dirigió al parásito, ya que el nombrado se había alejado en cuanto James lo interrumpió.

Listeria definitivamente no quería problemas con esos sujetos.

—Los infectados llegaron hasta el cabaret de Murphy, y cuando ví que no quedaba ningún oficial creí que me vendría bien la ayuda de Listeria para sacarlos—le explicó con sencillez.

La muerte roja hizo una mueca discreta al escuchar cómo el parásito prefería sacar un criminal a las calles que pedirle ayuda a él.

No es que realmente fuera a ayudarlo, pero aún así consideró que debió pensar en él primero.

—¿Llegaron hasta el cabaret?—su rostro mostraba sorpresa—Esto se está complicando demasiado...—pensó en voz alta con angustia, nunca antes habían lidiado con algo así en la ciudad.

—Lo sé, pero si los alejamos de los glóbulos rojos no tendrán a quien infectar—Mal no era bueno dando palabras de aliento, sin embargo no era agradable para él ver el rostro preocupado de Ozzy—. No tienes que preocuparte, todo tiene solución; incluso este desastre.

Aquello era una mentira a medias, ya que en realidad nunca vió sobrevivir a ninguna de las ciudades que enfermó. Pero está vez no era él quién comenzó la infección, y por ningún motivo dejaría que la ciudad terminará sucumbiendo a los infectados.

¿Pero por qué?, ¿porque quería salvar ese lugar?

Esa pregunta lo golpeó mientras trataba de analizar la situación, no tenía razón alguna para ayudarlos. Era tan fácil como simplemente escapar y fingir que nada pasó, que nunca pisó esa ciudad. No hacer nada también significaba que Thrax moriría con la ciudad, al ser una vacuna ya no tendría manera de escapar a otro cuerpo. Pero no podía condenar a una ciudad entera solo por rencor...¿o si?

—Eso espero greenish...—la repentina voz del detective lo sacó de sus pensamientos—¿Cómo está tu brazo?—observó la mordida imaginando lo horrible que deben sentirse los dientes de esos monstruos en tu piel—¿Te mordieron en el cabaret?

Mal asintió.

—Si, uno logró entrar cuando llegó Johnny y tuve que luchar con él. Por suerte no es nada grave.

—¡Oigan!—la voz de Listeria llamó la atención de todos—¡Tienen que ver esto!

La bacteria estaba en la orilla del techo observando las calles, sin perder tiempo pronto se le unieron los demás.

—¿Por qué el alboroto?—le preguntó Drix sin comprender sus gritos.

—Por eso—exclamó mientras señalaba con su dedo las calles.

Los infectados estaban caminando en órden a una dirección desconocida, ignoraban por completo a cualquier cosa o ser que pudieran toparse. Era como ver una tropa militar caminar en perfecto órden.

—¿Qué están haciendo?—preguntó James confundido.

—Creo que se van—respondió Maria.

—Se están retirando...—añadió Mal, sabiendo que era una mala señal—El parásito aún está en la ciudad.

—¿Eh?

—Si el parásito abandona la ciudad al comienzo de la infección se van a comportar de manera errática, porque no hay nadie que les dé órdenes—comenzó a explicar—. Pero si el parásito se queda entonces lo seguirán obedeciendo...los está guiando a otro lugar.

Thrax se quedó pensativo recordando como los vió quedarse quietos en lugar de avanzar en las calles.

—Aprovechen que se están alejando para bajar de aquí y advertir al alcalde—les pidió el parásito mientras tomaba una de las cuerdas para bajar—. Y por favor vayan por los demás al cabaret en cuánto puedan—tiró la cuerda para comenzar a bajar con cuidado sin esperar alguna respuesta.

—¿¡A dónde crees que vas!?—Thrax fue el primero en cuestionarlo, seguido de Ozzy quién preguntó casi lo mismo.

—Tengo algo que hacer—dijo sin más cuando terminó de bajar—. Los veré después.

Dicho esto avanzó en sentido contrario a los infectados en total silencio, dejando a los demás confundidos.

"I'm just the shadow of the man I used to be

And it seems like there's no way out of this for me

I used to bring you sunshine

Now all I ever do is bring you down

Mmm, how would it be if you were standing in my shoes?

Can't you see that it's impossible to choose

No, there's no making sense of it

Every way I go I'm bound to lose

Oh-oh, yeah

Too much love will kill you

Just as sure as none at all

It'll drain the power that's in you

Make you plead and scream and crawl

And the pain will make you crazy

You're the victim of your crime

Too much love will kill you every time"