Capítulo 7
Ed POV
Alphonse tenía razón.
Winry y yo no nos habíamos separado desde que nos hicimos pareja, y fue justo en este jodido viaje a Central en el que me di cuenta de lo apegado que me había vuelto a ella, al punto de que incluso por las noches me había costado encontrar el acomodo en aquella horrible y fría cama del hotel en el que me hospedé.
Porque si, desde aquella primera noche en que me quedé dormido por accidente en su cuarto, lo habíamos vuelto una costumbre, y la soledad que experimenté durante las noches en este viaje me hicieron darme cuenta de una cosa muy importante, y era que yo quería compartir la cama con Winry todas las noches por lo que me quedaba de vida.
Y el sexo no tenía nada que ver en esto, porque después del pequeño accidente habíamos decidido llevarlo con calma y esperar a que el momento simplemente se diera y que ambos estuviéramos a gusto con ello, cosa que no había sucedido aún.
Era una sensación extraña y había pensado mucho en ello los últimos días que estuve solo en Central. Primero se lo atribuí al hecho de que me había acostumbrado demasiado rápido a dormir con Winry y a que probablemente las malditas hormonas también estaban jugando un papel importante en estos pensamientos, sin embargo, había algo más, podía sentirlo.
Toda mi transición de la niñez a la adolescencia y al comienzo de mi vida adulta lo había pasado persiguiendo mi único objetivo: conseguir que Alphonse recuperara su cuerpo, y lo había logrado exitosamente. No me arrepentía de haberme dedicado a ello y además haber podido contribuir con el país, sin embargo, había dejado de lado muchas cosas que se consideraban comunes a mi edad, y por ende nunca había tenido este tipo de pensamientos o deseos sobre lo que sería mi vida después de haber cumplido mi misión. Y aunque no tuviera muchos asuntos resueltos, uno de ellos se sentía más claro que nunca.
Quería casarme con Winry.
Pensarlo todavía causaba que me sonrojara furiosamente y hacía que mi cuerpo empezara a sudar, y para nada tenía que ver con el hecho de que hoy hacía un calor infernal en Resembool y que todavía debía recorrer unos cuantos kilómetros a pie hasta llegar a la casa Rockbell.
Pero ese no era el punto. Quería casarme con Winry.
Hasta hace poco más de un año la posibilidad de tener un futuro más allá de la guerra con los homúnculos y Padre era algo imposible de contemplar, pero el volver a Resembool y, por ende, a estar con Winry todos los días, y de una forma completamente nueva para ambos había hecho que despertaran en mí nuevos deseos, ya que, hasta entonces, yo ni siquiera me había visto casado con alguien.
Y para ser completamente honesto, no creía que viviera lo suficiente para ello, pero por suerte no había sido asi.
Estaba aquí, estaba vivo y aunque fuese probablemente demasiado joven para pensar en el matrimonio, estaba seguro de que no podría pensar en esta posibilidad si Winry no estaba incluida.
«Y pasa con todo en la relación, simplemente cuando llega el momento sabes lo que tienes que hacer»
Recordé las palabras que le dije a Alphonse hace varias semanas cuando me preguntó sobre cuando debía besar a una chica, en ese momento las tomé como un consejo para mí mismo en cuanto al sexo, y curiosamente a raíz de este último tópico había sentido que mi relación con Winry estaba pasando por cambios importantes.
Habíamos experimentado la intimidad y no podía ni describir lo bien que aquello me hacía sentir y aunque por ahora solo fuese una idea en mi cabeza, esperaba que no pasara mucho tiempo para tener el valor de proponérselo.
La casa Rockbell ya se presentaba en mi panorama y sonreí ante esto, siempre experimentaba esta sensación cuando volvía a este lugar y era genial que no haya cambiado con los años.
Al acercarme más pude darme cuenta de que como parte de la costumbre, fue Den quien me recibió tras un ladrido y un vistazo con su olfato, para finalmente empezar a caminar a mi lado.
-Hey Den – Dije acariciando levemente su cabeza – Espero que no hayas mordido a demasiados clientes estos días.
El perro ladró en respuesta y seguí caminando hasta toparme con los escalones de la entrada, los cuales subí, sin embargo, antes de llegar a la puerta dirigí mi mirada hacía la entrada del taller y tuve un fuerte impulso de ir primero hacía ese lugar, sin embargo, Den volvió a ladrar y se paseaba en frente la puerta de la casa.
-Así que ella no está en el taller – Respondí al perro entendiendo su mensaje – Eso sí que es extraño.
Decidí hacerle caso a Den y proseguí a abrir la puerta dejándome llenar del característico olor de esa casa, que, aunque no fuese el lugar donde Al y yo nacimos, si habíamos crecido ahí y podía considerarlo un hogar y precisamente a eso me recordaba su olor.
Empecé a registrar el lugar con la mirada mientras ponía mi maleta en el suelo y cuando estuve a punto de dirigirme a la cocina, unos pasos se escucharon desde las escaleras, al igual que una voz – Den espero que no hayas mordido a nadie de nuevo ¡la abuela y yo vamos a quedarnos sin clientes si sigues desconfiando de todos!
Solté una risa ante esto y solo unos segundos después una cabellera rubia y larga apareció desde las escaleras luciendo completamente agitada, aunque misteriosamente no estaba utilizando su uniforme de mecánica, sino una falda y una blusa.
- ¡Ed! – Dijo ella sorprendida mientras sonreía y se acercaba a mí.
-Hola – Fue lo único que fui capaz de decir mientras ella me envolvía con sus brazos y me embriagaba de su dulce perfume al mismo tiempo que la estrechaba contra mi cuerpo.
Maldita sea, la había extrañado mucho.
-No esperaba verte hasta dentro de un par de días más – Respondió Winry acercándose para besarme rápidamente en los labios.
-El coronel bastardo me dejó irme antes de tiempo y quería sorprenderlos.
-Edward – Regañó ella.
- ¿Dónde están todos? – Pregunté ignorando su comentario sobre el imbécil de Mustang mientras me sentaba en el sofá de la sala – Este lugar se siente muy silencioso.
-Alphonse no quería quedarse solo y acompañó a la abuela al pueblo a hacer unas compras – Respondió ella – Dijo que necesitaba algo de ejercicio mientras tu no estabas para entrenar.
-Pues más le vale estar preparado porque no voy a dejarlo descansar si quiere viajar a Xing pronto – Contesté acercando mi mano hacía la de Winry y tomándola, dejándome envolver de aquella sensación de calidez – ¿Tú vas a algún lado?
-Se supone que debo ir a hacerle una pequeña reparación y mantenimiento a un automail en una de las casas que están en la colina, por eso no agendé a ningún cliente a estas horas – Winry balanceaba el peso de sus piernas entre sí mientras jugaba con nuestras manos, era raro porque me daba la sensación de que estaba debatiéndose algo internamente – ¿Qué tal estuvo tu viaje?
-Igual que siempre – Respondí siguiéndole el juego de nuestras manos – Todos les mandaron saludos.
-Espero no estar tan atestada de trabajo la próxima vez que me invites – Contestó viéndome un tanto nerviosa, cosa que no encontré normal – ¿Hicieron algo divertido?
-Solo trabajar, sabes que cuando estoy ahí no me queda mucho tiempo para hacer otras cosas – Dije tratando de buscar su mirada, pero por alguna razón, ella estaba evitando mis ojos – ¿Qué sucede?
-Nada.
El hecho de que me dijera aquello solo me confirmaba con mayor certeza que algo estaba pasando y no me iba a quedar de brazos cruzados.
-Eres tan mala mentirosa como yo – Aproveché nuestras manos entrelazadas y la jalé hacía el sofá hasta que terminó por sentarse al lado de mí. Tanto misterio estaba empezando a inquietarme y por una fracción de segundo pensé que quizás yo había hecho algo que la molestó – ¿Qué hice ahora?
Winry bufó – Acabas de llegar.
-Si, y por eso debes explicarme por qué te ves tan incómoda conmigo, creo que me falta algo de contexto para averiguarlo por mi propia cuenta – No estaba enojado, solo preocupado ya que aparentemente había pasado algo que yo ignoraba.
Winry se pasó un mechón de cabello detrás de su oreja llena de pendientes – Es una tontería.
-Solo dímelo – Insistí cada vez más intrigado. Ni por un momento me iba a creer que "una tontería" la tuviera actuando fuera sí.
-Mejor no, olvídalo – Respondió abrazando su cuerpo con sus brazos, la pérdida del roce de sus manos me disgustó bastante – No vale la pena mencionarlo.
Oh diablos, eso solo me confirmaba que estaba pasando algo grande e iba a insistir en averiguarlo.
- ¡A mí me importa saberlo! – Solté con un poco de frustración.
¿Qué demonios pudo haber pasado para que ella estuviera actuando tan misteriosamente? Habíamos hablado por teléfono al menos dos veces a la semana y no parábamos de escribirnos cartas mientras estuve en Central. Las cosas habían quedado lo suficientemente bien entre nosotros – exceptuando el asunto del sexo –, por lo que no tenia ni un poco de sentido que ella estuviera actuando de esa forma y que además le estuviera restando importancia.
Empecé incluso a cuestionarme si en estas semanas separados ella reconsideró toda nuestra relación y solo estaba buscando las palabras para terminar conmigo.
Maldita sea, pensar en esa minúscula posibilidad me aterraba, sin embargo, el verdadero motivo llegó a mis oídos y no tenía nada que ver con aquellos pensamientos, o por lo menos no de forma explícita.
- ¡Está bien si saliste a divertirte, Ed! – Dijo finalmente.
Sin embargo, esto no había sido muy iluminador de su parte y no había calmado ni un poco mis pensamientos – ¿De qué hablas? ¡Ya te dije que tuve mucho trabajo!
- ¡Me refiero a antes! – Winry apretó sus puños y no se atrevía a mirarme – Esto no tiene ningún sentido.
Ella se veía frustrada y eso solo me estaba confundiendo más, pero sabía que, si yo me rebaja a frustrarme también, solo terminaríamos en una pelea mucho peor. Era tan jodidamente malo para leer los sentimientos de los demás como lo era para expresar los míos, sin embargo, Winry no solía perder los estribos de esa forma, por lo que necesitaba guardar la calma por ambos.
-Win – Dije suavemente mientras tomaba sus manos de nuevo y deshacía los puños con suavidad – ¿Qué es lo que te preocupa? Ni siquiera creo que estés enojada del todo, pero tienes que darme más detalles para entenderlo.
Winry pareció debatirse por un rato sobre si contestarme o no, y podía jurar que fueron los minutos más largos y tortuosos de mi jodida vida. Solo pensaba en la posibilidad de que ella estuviese buscando las palabras correctas para decirme que esto no iba a funcionar y que esas semanas estando separados la habían hecho darse cuenta de que deberíamos volver a ser solo amigos.
No creía poder soportar aquello, considerando que ya no me podía imaginar mi vida sin Winry a mi lado, y era un pensamiento jodidamente cursi, pero era lo único que podía contemplar al verla ahí frente a mí en un debate interno.
Yo no quería que ella se alejara nunca.
Sin embargo, la tortuosa espera terminó y luego de soltar un suspiró acabó por contestarme – Fue algo que simplemente pensé hace unas semanas y el que te hayas ido de nuevo a Central solo me hizo cuestionarme ciertas cosas.
Oh maldita sea, era cierto. Ella iba a terminar conmigo.
- ¿Qué cosas? – Creo que jamás había sentido tanta ansiedad en toda mi vida.
Y aunque la angustia me estuviese matando, no sabía hasta que punto estaba preparado para escuchar la respuesta a esa interrogante.
¿Qué pasaría si ella llegara a decirme que ya no me quería? ¿Y que si terminaba diciéndome que confundió sus sentimientos y que siempre debimos mantenernos solo como amigos? ¿Qué pasaría con nuestra interacción en casa? ¿o tendría que mudarme porque seria demasiado incómodo? ¿y si ella había conocido a alguien más y por eso se dio cuenta de que lo nuestro no iba a ningún lado?
La imagen de Winry con otra persona era inconcebible en mi cabeza y solo me llenaba de rabia y más frustración, ya que no creía que pudiera soportarlo.
Para aumentar mi ansiedad, Winry tardó un poco más en hablar, pero finalmente soltó algo – Bueno, que me he preguntado que quizás todos estos años que estuviste viajando de un lado a otro y en los que nos veíamos poco… tu quizás… ya sabes… tuviste curiosidad.
Definitivamente no me esperaba eso.
- ¿Curiosidad? ¿De qué? – Maldita sea, esto estaba resultando de lo más complicado.
Cada segundo que Winry tardaba en contestarme era más largo que el anterior, y honestamente no tenía ni la menor idea a que "curiosidad" se estaba refiriendo ¿acaso trataba de despistarme un poco antes de terminar conmigo? Ese no era su estilo, ella era directa y firme en sus palabras, y logré confirmarlo cuando finalmente su respuesta llegó.
- ¡De las chicas, Ed! – Soltó exasperada – ¡Tardé mucho en darme cuenta de que me gustabas y entiendo si saliste con alguna chica! Digo ¡eso explicaría porque sabes hacer tantas cosas!
Esto tenía que ser una jodida broma.
- ¿Cosas? ¿Qué demonios, Winry? – Dije completamente confundido – ¿Cuáles cosas?
Ya ni siquiera sabía que esperar de toda esta situación, aparentemente ella no quería terminar conmigo, pero era claro que había estado pensando cosas erróneas, y solo se tomó un par de segundos en hacérmelas saber.
- ¡La última vez que casi nos acostamos estabas haciéndolo increíblemente bien! ¡Tanto como si lo hubieras hecho antes!
Así que ahí estaba el problema, de nuevo el sexo seguía siendo complicado y estaban empezando a complicarnos a nosotros.
Sin embargo, estaba lejos de estar enojado con ella, y me debatí sobre si sentirme halagado o preocupado por esa confesión, pero sabía que lo primero que tenía que hacer era lograr calmarla y disipar de su cabeza esos pensamientos carentes de lógica.
¿En qué universo Winry pensó que yo tendría alguna destreza coqueteando con chicas al punto de llegar a acostarme con ellas? ¡Apenas había logrado decirle a ella que me gustaba después de años de guardármelo!
-Winry fuiste mi primer beso – Confesé a la par que trataba de mantener la calma. Cuando la besé hace meses pensé que había quedado implícito entre nosotros que era la primera vez que yo lo hacía, y es ninguna chica había despertado en mí el deseo de hacerlo, solo Winry.
Estaba seguro de que si ambos nos alterábamos aquello no iba a terminar bien, pero he de admitir que también perdí un poco los estribos por un momento – Y creo que quedó bastante claro que también fuiste mi primera vez ¡porque yo no tenía una endemoniada idea de lo que estaba haciendo!
No quería enojarme con ella, pero ¿acaso no era obvio lo virgen que era?
- ¡Te dije que era una tontería! – Y para mí no pasó desapercibido como se limpió una solitaria lágrima.
Quizás por un momento caí en el juego de la frustración, pero el hecho que ella llorara era un detonante, y definitivamente eso no iba a suceder mientras yo estuviera aquí para evitarlo.
Estuve las últimas semanas únicamente pensando en estos nuevos sentimientos que ella estaba causando en mí, revisando una y otra vez que tan descabellada era la idea de querer casarme con ella habiendo transcurrido solo unos meses de relación y tomando en cuenta de que éramos todavía muy jóvenes… incluso la posibilidad de tener hijos había cruzado por mi cabeza por una milésima de segundo haciéndome cosquillear el estómago ¡y Winry pensaba que estuve jugueteando con chicas antes de estar con ella!
Obviamente hacer una propuesta de matrimonio en este momento sería completamente fuera de contexto y honestamente no creía que me salieran las palabras, por lo que me limité a tomar el rostro de Winry suavemente, obligándola a mirarme.
Sentí como su cuerpo se tensó ante el roce, pero no le presté atención y llevé mi mano hasta su cintura, donde levanté un poco la blusa y empecé a acariciarla en esa zona – No me gusta darte la razón, pero ciertamente fuiste una tonta.
Ni siquiera la dejé procesar lo que dije porque de inmediato capturé sus labios en un beso considerablemente más largo que el que ella me dio cuando nos saludamos. Sentí el cuerpo de Winry relajarse poco a poco a medida que me devolvía el beso con la misma intensidad, tenía una gran necesidad por borrarles esos tontos pensamientos a punta de besos, y ojalá pudiera transmitirle de esta misma forma el cómo me había sentido aquellos días con respecto a ella.
¿Y para que iba a mentir? También me estaba cocinando en hormonas desde hacía semanas.
Sentí la lengua de Winry colarse en mi boca luego de haber saboreado mi labio inferior. Recordé que ya habíamos jugado a esto antes, este círculo vicioso de provocación en el que nos habíamos mantenido los días antes de irme a Central; era peligroso y ambos estábamos conscientes de ello, pero no nos habíamos permitido ir más allá hasta sentirnos listos y cómodos con el cuerpo del otro.
Winry había quedado bastante incómoda luego de incidente la última vez que intentamos acostarnos, por lo que nos habíamos limitado a besos subidos de tono y algunas caricias antes de dormir, nada demasiado sugerente, y justo por ese camino pensé que iríamos hoy.
Pero estaba siendo demasiado inocente.
Cuando los besos se hicieron más demandantes Winry puso ambas manos en mis hombros y en un movimiento rápido se impulsó hacía arriba hasta sentarse a horcadas sobre mi regazo, y para mí no pasó desapercibido como el primer movimiento en esta nueva posición fue su centro chocando contra mi miembro viril.
Santa mierda, eso había sido completamente intencional.
Hacía muchas semanas que no habíamos pasado el límite de los besos. Era casi inverosímil como de un momento a otro ella fue de gritarme a estar encima de mi queriéndome comer la boca, y fue aquí donde comprobé el hecho de que Winry estaba probablemente tan loca como yo siempre había alegado, pero sin duda, a este punto yo no estaba mucho más cuerdo, considerando que la estaba amando por completo.
Al diablo con el autocontrol, ambos queríamos esto.
Creo que ni siquiera nos importó estar literalmente en el sofá justo en la entrada de la casa, donde Al y la abuela podrían llegar en cualquier momento y encontrarnos, de hecho, podía atreverme a apostar que ese pensamiento impulsó mucho más la adrenalina en mi cuerpo ya que casi por instinto pasé mis manos a lo largo de sus largas piernas y las fui subiendo lentamente agradeciendo la falda que decidió usar ese día.
Recorrí sus muslos, sin embargo, no eran mi verdadero objetivo, ya que mientras su lengua invadía mi boca, mis manos llegaron directamente hacía su trasero cubierto ligeramente solo por las bragas e impulsado por la excitación y la emoción que me recorría el cuerpo, la apreté fuertemente buscando que ella sintiera la erección que ya empezaba a demandar ser atendida.
Winry gimió en respuesta y aquello fue melodioso.
Corté el beso y dirigí mis labios hacía su cuello blanquecino el cual empecé a besar con vehemencia. Mi desespero era tal que me daba la sensación de que no podría repetirlo de nuevo y por esa razón lo estaba haciendo tan apresuradamente.
Escuché a Winry ahogar gemidos mientras sus manos recorrían mi cuello y despeinaban mi cabello. Aun mantenía mis manos en su trasero y decidí volverlo a apretar haciendo que me recorriera una sensación increíble, y es que, al ella no estar usando un pantalón, prácticamente podía sentirla con más ahínco rozándose contra mí y dejándome la sensación de querer mucho más, por lo que repetí el movimiento una vez más con mayor intensidad.
La deseaba demasiado.
Winry comprendió lo que estaba haciendo y en respuesta ella misma empezó a mecerse con más frecuencia sobre mí y haciendo que la necesidad de liberarme creciera mucho más, sin embargo, la última vez las cosas quedaron inconclusas en una parte muy interesante y era hora de que la compensara por ello.
Sostuve a Winry por la cintura con una mano mientras que la otra la llevé al frente y la acaricié por encima de sus bragas de encaje, ella seguía moviéndose sobre mí y aunque tuve mis dudas sobre si seguir aquello, simplemente me lancé a ello. Seguía acariciándola por encima de la ropa interior, pero esta vez, impulsado por la curiosidad decidí pasar mi dedo pulgar justo por el medio de su centro y lo apreté, ante esto sentí como su cuerpo se sobresaltó y ella soltó un gemido que de no haberlo escuchado antes, podría haber pensado que algo iba mal.
Pero era todo lo contrario.
-Vuelve a hacerlo – Soltó ella casi como una orden y ese tono solo me excitó más.
Winry volvió a moverse encima de mi cuerpo, sin embargo, esta vez noté que una de sus manos bajaba de mi cabello hasta posarse debajo de su propia falda, donde se encontró con mi mano y la hizo ascender casi desesperadamente hasta encontrarse sobre el borde la ropa interior. La mano de Winry dejó mis dedos sobre la elástica indicándome que debía seguir por mi propia cuenta.
¿Y quién era yo para negarme?
Introduje mi mano dentro de sus bragas con lentitud y descendí hasta su centro, palpando su humedad. Me sentí en la confianza de incursionar más, recorriendo mis dedos por su parte más sensible y la sentí moverse con más frecuencia, entendiendo lo que quería decirme. Me permití explorarla un poco más con movimientos circulares que aparentemente eran los más efectivos ya que pude percibir como su respiración se hacía mucho más fuerte en ese momento, sin embargo, entendía que ella se movía con mayor rapidez porque quería que yo lo hiciera, por lo que fui a por ello.
Los besos a este punto ya no eran tan constantes. Winry se movía con mayor velocidad sobre mi erección, al mismo tiempo que mis dedos aceleraban el vaivén en su centro. Y aunque por un momento me pregunté si estaba haciéndolo bien, al escuchar mi nombre en medio de los gemidos de Winry hizo que solo deseara mucho más de ella y aparentemente, ambos estábamos listos para ello.
Sin embargo, el maldito teléfono sonó estrepitosamente.
Winry y yo nos sobresaltamos al instante y casi por reflejo saqué mi mano de su ropa interior. Winry reaccionó como si una corriente eléctrica hubiese recorrido entre nosotros y se bajó inmediatamente de mi regazo para dirigirse con paso torpe y piernas temblorosas hacia el teléfono sobre la mesa.
-Rockbell Automail, habla Winry– Dijo ella en un tono que nada se parecía al que yo había escuchado solo unos segundos atrás – Oh, claro señor Thomas, justo estaba por salir a su casa.
¿Cómo demonios podía verse tan tranquila si solo unos minutos antes estaba encima de mí gimiendo mi nombre? ¡ni siquiera se veía tan afectada físicamente! Solo estaba un poco despeinada y debía acomodar su falda, pero yo en cambio, tenía el cabello completamente revuelto y suelto, mi ropa estaba completamente arrugada y, por si fuera poco, tenía una notoria y dura erección para la que no tuvimos tiempo.
Y envidié tanto a Winry porque ni siquiera tenía que esforzarse por ocultar lo que estuvimos haciendo.
-Si y discúlpeme por el retraso, tuve un pequeño percance – Me reí ante esto mientras la miraba, ella lucía sonrojada y estaba seguro de que quería reprenderme por estarme burlando – Voy saliendo a su casa… Lo veo en un rato.
Aguarda, ella tenía trabajo que hacer, por lo que definitivamente lo que sea que estuviéramos haciendo había vuelto a quedar inconcluso.
Esto tenía que ser una maldita broma.
Winry colgó el teléfono y mientras acomodaba su ropa se acercó al sofá para robarme un casto beso en los labios tras una sonrisa – Lamento haber pensado tonterías.
Bufé sabiendo perfectamente lo que iba a responderle – Si vamos a terminar así cada vez que digas una tontería, por favor hazlo más seguido.
Pensé que Winry se reiría, pero lejos de eso se mordió el labio inferior, y ni siquiera estaba seguro si lo hizo intencional o solo por nerviosismo, solo supe que aquello no estaba ayudando en nada a la situación dentro de mis pantalones, ni tampoco la voz suave con la que me habló.
- ¿Qué tal esta noche en mi habitación? – Dijo mirándome con esos brillantes ojos azules – Después que todos se duerman…Esperemos que esta vez sin interrupciones.
Preguntarle si estaba segura de aquello ya sobraba a estas alturas, especialmente por el tono en que su propuesta llegó a mis oídos y a la que no pude negarme.
-Está bien – Respondí sintiéndome ligeramente nervioso, pero no lo demostré – ¿Quieres que te acompañe a casa del señor Thomas?
Winry negó con la cabeza – No tomará mucho tiempo, además, creo que tienes algo de qué ocuparte.
Al decir esto su vista se fue directamente hacia mi entrepierna abultada y me sonrojé ante esto, ella tenía razón.
Winry volvió a inclinarse para besarme, esta vez fue un gesto más largo e incluso pude sentir una leve mordida en mi labio inferior, lo cual me sorprendió y me excitó en iguales proporciones. Al separarnos Winry me guiñó el ojo en forma cómplice y no me dijo nada más antes de salir por la puerta principal.
Me quedé recostado en el sofá con el corazón palpitándome con fuerza y rememorando en mi cabeza toda la secuencia de esa tarde, y cada vez me quedaban menos dudas de que no importaba cuán inverosímiles fuesen nuestras discusiones a veces o que tanto tiempo pasáramos separados por nuestros trabajos, cuando nos juntábamos era una experiencia indescriptible y me hacía convencerme más de aquello que había estado dando vueltas en mi cabeza por semanas y que ya no era una simple idea, era un hecho.
Definitivamente iba a casarme con Winry Rockbell.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que estén muy bien.
¡Quería comenzar diciendo que estoy tan feliz de que el capítulo anterior haya gustado tanto! Muchos de ustedes me dijeron que fue su capítulo favorito hasta el momento, especialmente por la escena del té y de verdad eso me emocionó muchísimo porque fue de las primeras escenas que contemplé para crear el fanfic.
Y bueno, por aquí tenemos el capítulo de hoy, el cual creo que quedó considerablemente mas largo que los anteriores, pero es que cada vez que lo revisaba iba agregando cosas xd. Esta vez le tocó a Ed relatar la historia y como pueden, ver durante su tiempo a solas en Central tuvo ideas muy interesantes para su futuro, sin embargo, al ver a Winry tan incomoda y medio cortante, empezó a imaginar lo peor y ya hasta andaba pensando que le iban a terminar xd.
Si recuerdan, este capítulo le da seguimiento directo a los pensamientos que tuvo Winry sobre si Ed tuvo o no curiosidad con las chicas mientras viajaba, por lo que me parecía interesante ver este capítulo a través de los ojos de Ed, experimentando la confusión y la ansiedad.
Y bueno ¿Qué les digo? Ya estos dos estaban listos para ir al siguiente nivel, pero la realidad llamó… literalmente xd
Estamos en la recta final de esta historia y no puedo estar mas feliz por lo bien que le ha ido y más importante, que todos la están disfrutando y fangirleando con estos dos :D. Mil gracias a todos por el apoyo.
Nos leemos en el siguiente capítulo.
Un abrazo enorme y que tengan lindo fin de semana.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
