Capítulo 8
Winry POV
Finalmente, hoy iba a suceder, y estaba lista para ello.
La reparación y el mantenimiento al automail del señor Thomas me había llevado más tiempo del que había estimado, por ende, para cuando volví a casa casi al anochecer, la abuela ya se había adelantado a preparar la cena, Ed y Alphonse la ayudaban en la cocina mientras que el mayor de los Elric les relataba como había estado su última visita a Central.
Me apresuré a mirarme en el espejo de mi habitación y acomodé rápidamente mi cabello para que se viera como si realmente no le hubiese puesto demasiada dedicación, pero ¿a quién quería engañar? Esta era solo una forma de matar el tiempo para que el nerviosismo no volviera a apoderarse de mí.
Aunque era un poco inverosímil considerando la pequeña escena que habíamos vivido durante la cena y que de solo recordarlo todavía me hacía sonrojarme.
-Flashback-
-…De cualquier manera, las cosas se han estabilizado mucho más desde la última vez que estuve ahí – Soltó Ed a mi lado mientras le daba un bocado a su cena – No creo tener que ir pronto a Central, especialmente porque el coronel bastardo y los demás vieron con buenos ojos la investigación.
-El coronel Mustang – Corrigió inmediatamente Alphonse – Nos aseguró que no había prisa en que retomaras los deberes como Alquimista Estatal, especialmente después de todo lo que sucedió.
-Si, pero sabes que no puedo quedarme quieto – Respondió Ed volteándose a mirarme y guiñándome el ojo de forma cómplice.
No supe cómo tomar aquel gesto, sin embargo, no le presté mayor atención y seguí con la conversación.
-De seguro no puedes esperar a la siguiente oportunidad de romper el automail – Bufé rodando los ojos.
-Tengo que darte trabajo de vez en cuando ¿no? – Dijo aún de forma juguetona mientras sentía como chocaba su rodilla con la mía debajo de la mesa, como si quisiera llamar mi atención cuando ya la tenía totalmente.
-Hermano pudiste habernos dicho que llegarías mucho antes de lo planeado – Agregó Alphonse mientras yo sentía la mano de Ed haciendo círculos con sus dedos en mi rodilla y causándome un escalofrío a lo largo de la espalda ¿qué pretendía con esto? – Te habríamos recogido en la estación.
-Quería sorprenderlos – Dijo el aludido sin inmutarse y siguiendo con sus caricias de forma disimulada debajo de la mesa – Aunque no contaba con que no hubiese nadie en casa.
-Bueno no es como si nos hubieses sorprendido demasiado – Agregó la abuela encendiendo su pipa – De no ser porque estabas en la ducha habría pensado que entraron a robarnos con semejante desastre que había en el sofá.
Cuando mi abuela soltó este comentario tuve que desviar la mirada porque empecé a sentir como me sonrojaba, aparentemente el viejo sofá había quedado hecho un desastre luego de nuestra intensa sesión y salí tan apresurada que no me tomé el tiempo de acomodarlo, aunque, yo esperaba que Ed tuviera el detalle de hacerlo.
Claramente no sucedió.
-Es que estaba muy cansado cuando llegué y apenas me recosté me quedé dormido, por eso estaba hecho un desastre – Respondió Ed tranquilamente con claras intenciones de tratar de desviar la atención del tema – Por cierto, jamás duerman en ese sofá.
Era una excusa terrible, pero iba a colaborar a la causa soltando un comentario que terminara por desviar la atención del tema, sin embargo, me vi interrumpida cuando sentí como la mano de Ed abandonaba mi rodilla para subir lentamente por el muslo y colarse debajo de mi falda. El toque se sintió increíble, aunque tuve que disimularlo para que ni la abuela ni Alphonse se dieran cuenta de lo que sucedía.
Miré a Ed de reojo y no entendía como es que lucía tan tranquilo. En aquel día pareciera que hubiese dejado la vergüenza o el temor de lado, considerando que tuvimos una intensa sesión en el sofá de la sala con el gran riesgo de que la abuela y Alphonse llegaran en cualquier momento mientras él y yo estábamos… ocupados.
-Solo tu podrías dormir en ese sofá tan viejo e incómodo – Soltó la abuela.
-No termino de entender como terminaste ahí sí solo tenías que subir las escaleras para llegar a la habitación – Dijo Alphonse.
-Ya sabes, a veces la necesidad llama y el sofá fue la mejor cama que vi – Respondió Ed tranquilamente mientras sentí su mano moverse debajo de mi falda – Y el tiempo se me fue volando.
Ed no estaba hablando en lo más mínimo sobre dormir, era solo una metáfora de lo que realmente había sucedido en el sofá más temprano, y él tenía razón, el tiempo había pasado con tanta rapidez que, de no ser por la llamada del señor Thomas, yo no habría recordado que tenía trabajo, ya que estaba prácticamente en otro universo con Ed.
Yo no solía cambiar mi trabajo por nada, generalmente era demasiado responsable y seria con ello, sin embargo, creo que el hecho de no ver a Ed por varias semanas y además de toda la tensión que estuvimos acumulando desde la última vez que intentamos acostarnos, fueron detonantes importantes al momento de permitirle tocarme y casi llevarlo más allá.
Detuve mis cavilaciones cuando la mano de Ed se posó en el interior de mi muslo y lo apretó, obligándome a apretar los labios para que no se me saliera ningún sonido que mi abuela y Alphonse bajo ningún contexto podían escuchar. Me recorrió un escalofrío por todo el cuerpo y aunque una parte de mi me dijera que alejara su mano porque si la abuela se daba cuenta nos meteríamos en problema, otra parte de mí estaba emocionada porque sabía que esa noche finalmente volveríamos a intentarlo y estaba segura de que Ed solo quería agregar un poco de juego previo.
Y admitía que su decisión de hacerlo durante la cena había sido arriesgada, pero interesante.
-Winry – Escuché la voz firme de mi abuela y tuve que volver a Tierra de golpe.
- ¿Sí?
-Casi no has tocado tu cena – Dijo ella viendo hacia mi plato casi completo.
Claro, y es que toda mi atención había estado puesta en los recuerdos de esa tarde y en la mano de Ed potenciando un juego previo debajo de mi falda.
Sentí la mirada dorada de Ed sobre mí y sé que estaba a la espera de que dijera algo vergonzoso o que hiciera referencia a lo que realmente estaba sucediendo entre nosotros, pero iba a dejarlo para más tarde.
-No tengo hambre.
-Fin del flashback-
No creía que a estas alturas hubiese espacio para nerviosismos.
La primera vez había sido rara, dolorosa y tuvo un final desastroso, pero creo que Ed y yo habíamos madurado en cuanto la a relación desde entonces, considerando que nos habíamos vuelto más comunicativos entre nosotros, habíamos estado lejos el uno del otro por semanas y habíamos sobrevivido a punta de llamadas y cartas, e incluso habíamos desbloqueado un nuevo nivel de intimidad al haber convertido el dormir juntos como parte de nuestra rutina.
Jamás me imaginé llegar a todo esto con Ed, considerando que éramos amigos de toda la vida y técnicamente nuestra relación solo tenía un par de meses. Cuando me dijo lo que sentía estaba segura de que habría cambios muy extremos a lo que ambos estábamos acostumbrados, pero creo que nos habíamos adaptado demasiado bien.
Por lo que confiaba en que esta noche todo saldría bien.
Volví a mirarme al espejo y suspiré pesadamente mientras fruncía el entrecejo – Debes ser fuerte y aguantar el dolor.
No solía hablarme al espejo con regularidad, pero este caso lo ameritaba – Ya han hecho muchas más cosas desde la primera vez, sin mencionar que ya no debería darte miedo que te vea desnuda ¿verdad?
El tema de la desnudez seguía siendo algo delicado, ya que técnicamente solo me había visto sin nada puesto esa única vez que tuvimos relaciones, el resto de las veces no habíamos llegado a desnudarnos completamente, sin embargo, Ed nunca se mostraba avergonzado.
Suspiré pesadamente y pasé mis manos por mis mejillas – ¿Cómo es que Ed puede estar siempre tan tranquilo y confiado? ¡Es como si ya tuviese mucha experiencia en esto mientras yo me siento tan torpe!
Ya me había quedado más que claro que Ed no tenía ningún tipo de experiencia previa con las chicas, y me sentía avergonzada de haberlo pensado, sin embargo, no sabía si era su instinto, pero en cada ocasión que las cosas que se calentaban entre nosotros me daba la impresión de que sabía exactamente lo que hacer para hacerme sentir increíble, cuando yo aun me sentía algo torpe sobre donde poner las manos o cómo tocarlo.
Supongo que iría aprendiéndolo con la práctica y es que el objetivo de hoy es que esto se siguiera repitiendo… de cualquier manera, no me veía con alguien más, que no fuese Ed, haciendo esto.
Me sonrojé ante este pensamiento porque obviamente la posibilidad de que Ed fuese el único hombre en mi vida era considerablemente alta, pero tampoco sabía lo que pasaba por su cabeza en cuanto al matrimonio, de hecho, antes de darme cuenta de que me gustaba, había considerado que él probablemente era de los que no se casaba.
Y he de admitir que esta idea me entristecía, porque yo quería que él fuese el único hombre en mi vida.
Suspiré pesadamente disipando cualquier pensamiento demasiado anticipado de mi cabeza – Concéntrate en lo de hoy, todo va a salir bien ¿verdad?
Escuché un bufido detrás de mi seguido de una voz gruesa en tono burlón – No sabía que ahora hablabas sola, Win… ¿o siempre lo has hecho?
Me sobresalté al escucharlo y me giré inmediatamente sintiendo mis mejillas sonrojadas – ¡Edward! ¿No sabes tocar la puerta?
-Lo hice – Respondió arqueando las cejas – Al menos unas cinco veces antes de entrar, pero veo que la conversación contigo misma te tenía completamente absorta.
No quería darle la razón, pero ciertamente no había escuchado la puerta en ninguna de esas ocasiones, por lo que decidí desviar el tema – Creí que te quedarías más tiempo en tu cuarto hablando con Alphonse, te extrañó mucho estos días.
-Hablamos un poco – Dijo Ed sentándose en el borde la cama mientras yo seguía de pie frente a él, estábamos siendo tan casuales que me costaba creer la verdadera razón de su visita – Le prometí que la próxima vez iríamos juntos a Central.
Sonreí ante esto – Como en los viejos tiempos.
Ed se pasó la mano detrás de la nuca – Si, pero en los viejos tiempos Alphonse era una armadura y no tenía que recuperarse completamente para viajar… Siento que todavía es muy pronto.
Percibí su tono de preocupación, y era el mismo que había adoptado desde que ellos volvieron a Resembool, por lo que me senté a su lado y entrelacé mi mano con la suya – ¿Seguro que es solo eso?
Ed suspiró pesadamente – No me gustaría que se lastimara de gravedad solo porque todavía no ha recuperado toda su fuerza.
-Pero no puedes tenerlo encerrado por siempre – Respondí suavemente jugando con nuestras manos – Eres un hermano mayor increíble, pero creo que Alphonse ya se siente listo para retomar su vida antes de que fuese una armadura.
-Ese es el punto, Win – Dijo mirándome de reojo – Era un niño cuando se convirtió en una armadura… ¡hace unas semanas me preguntó como sabía cuándo y cómo besar a una chica!
Me reí ante esta respuesta porque me costaba imaginarme a los Elric teniendo ese tipo de conversaciones – ¿A quién más podría preguntarle? ¡Armadura o no, tú eres su hermano mayor y te lo habría preguntado en algún momento!
-No estoy preparado para hablar de estas cosas con Alphonse cuando ni yo mismo las he procesado bien – Confesó exasperado.
Ese último comentario me dejó un poco fuera de lugar y tomé su rostro suavemente para que me mirara – ¿Hay algo que me quieras decir?
- ¡No eres tú, te lo juro! – Respondió inmediatamente viéndose sonrojado – Es solo que, quiero asegurarme de estar haciendo las cosas bien antes de aconsejar a Alphonse… y creo que la última vez no estaba haciendo las cosas tan bien.
Ahora estábamos hablando precisamente del sexo, y aparentemente Ed tenía las mismas inseguridades que yo. Ambos seguíamos bastante traumados por la primera vez.
Esto era algo que teníamos que enfrentar juntos y eso me llenaba de tranquilidad.
-Ed – Susurré antes de acercarme a besarlo en los labios, arriesgándome a morderlo de nuevo en el labio inferior como esa tarde, buscando provocarlo – Lo haces más que bien… y creo que esta tarde te lo dejé saber a lo grande.
Él se sonrojó completamente y seguido de aquello volvió a acercarse a mí para besarme mientras me abrazaba por la cintura, sin embargo, ya yo estaba lista para esto y decidí subirme a horcadas sobre su regazo, sintiendo como sus manos me recibían. Recorrí su cuello con mis dedos hasta introducirlos en su cabello hasta alcanzar la coleta que lo sujetaba, eso era lo primero que dejaría de lado porque estaba dispuesta a disfrutar completamente de él.
Sentí la lengua de Ed saborear mi labio inferior antes de introducirla en mi boca, al mismo tiempo que sus manos recorrían mis muslos y los rodeaban hasta encontrarse con mi trasero, repitiendo el movimiento de fricción entre nuestras caderas y que habíamos llevado a cabo esa tarde en el sofá. Su naciente erección ya era notoria a través de sus shorts de pijama, por lo que al rozarme contra él podía sentirlo completamente y provocando que esto empezara a excitarme.
Estaba ansiosa por continuar, por lo que llevé mis manos hacía el borde de su camiseta y empecé a sacarla con su ayuda, para cuando esa primera prenda salió del medio miré su torso y pasé mis manos suavemente primero por la cicatriz que cruzaba su hombro derecho y parte de su pecho, justo donde había estado el automail por tantos años, y luego, deslicé mis dedos hasta la cicatriz a un costado de su cuerpo, la cual me resultaba igual y hasta más dolorosa que la otra considerando la forma en que la había obtenido.
Todavía me costaba imaginarme el dolor que debió sufrir cuando lo atravesó la viga que le causó esa cicatriz, y más allá del dolor físico que sufrió, saber que la mayor consecuencia de haber usado alquimia en si mismo había causado un recorte en sus años de vida, era un hecho que seguía causándome tristeza y que a veces me hacia querer apresurarme en vivir con él lo más que pudiera. Era el aquí y el ahora.
Ed se dio cuenta de que mi mirada se había quedado en esa zona – No pienses en ello – Dijo adivinando mis pensamientos y sin previo aviso, volvió a capturar mis labios y la totalidad de mi atención.
Sentí sus manos meterse dentro de mi sweater y empezar a acariciarme el estómago hasta subir sin paso apresurado a mis pechos desnudos, sabía que por lo menos en esta ocasión no lo había tomado tan desprevenido como la primera vez que decidí no usar nada debajo de la pijama, y creo que él estaba más que agradecido con ello, ya que de inmediato empezó a acariciarme cuidadosamente.
Sabía que el sweater no duraría demasiado entre nosotros, ya que solo unos minutos después Ed sacó sus manos de la prenda y las llevó hasta la cremallera para empezar a bajarla con una lentitud extremadamente tortuosa.
-Bonito sweater – Dijo Ed guiñándome el ojo.
Sonreí al entender la referencia, después de todo, había sido una de sus posesiones hasta que una noche fría sentados en las escaleras de la entrada, él había asegurado que podía quedármelo y creo que eventualmente eso hubiese sucedido, así como con todas las camisetas que terminaban por quedarles pequeñas y terminaban siendo unos excelentes pijamas con el olor a Ed.
Mi Ed.
Terminó por bajar la cremallera y pasó sus dedos lentamente por mis pechos descubiertos, al mismo tiempo que yo acababa por sacarme la prenda por los brazos y la tiraba en el suelo. Sentí mi piel erizarse ante la pérdida del calor de la ropa y del complemento suave que era toque delicado de Ed sobre mi dermis, sus dedos empezaron a hacer círculos en mis pezones, acción que disparó emociones indescriptibles a lo largo de mi cuerpo y capturé sus labios de nuevo en respuesta de que aquello me estaba gustando.
Sus caricias en mis pezones se hacían más intensas y generaron que sintiera que el calor y la humedad empezaran a acumularse entre mis piernas y demandaran ser atendidos pronto, por lo que rocé mi cadera con la suya nuevamente. Esa tarde en el sofá había sido increíble y no podía esperar a repetirlo y llevarlo más allá, aunque me costara admitirlo en voz alta, yo quería sentirlo a él por completo.
-Ed – Dije cortando el beso y mirándolo a los ojos – Hagámoslo.
Él no dijo nada, así que supuse que ya se había hecho esta idea con anterioridad como yo, por lo que me tomó con delicadeza de la cintura y me recostó en la cama mientras se levantaba para sacarse los shorts de pijama junto con sus bóxers, sin duda, verlo completamente desnudo era algo que todavía me causaba impresión, aunque su trasero definitivamente era digno de admirar y sonreí al darme cuenta de que solo yo había disfrutado de semejante vista.
Cruzaría los dedos para que siempre fuese asi, porque para nada soportaba la idea de otras chicas viéndolo en estas condiciones.
Ed se dio cuenta de que no le había quitado la mirada de encima y me guiñó el ojo, dándome a entender que se sentía más en confianza de hacer aquello y generándome la necesidad de dejarle saber que eso era mutuo. Al haber captado su atención, aproveché y lo imité, deslizando hacía abajo mis shorts de pijama junto con la ropa interior en un solo movimiento, me percaté de estar temblando al ver que no apartó su mirada, sin embargo, me sentía completamente deseada por él y eso fue razón suficiente para hacerlo sin dudas.
Ed terminó por desvestirse, sacó el condón del bolsillo de sus shorts y procedió a envolver su miembro con él, me sentía algo intrusa al no haber dejado de mirarlo, pero no pude evitar observar de nuevo el camino de cabello rubios que trazaban el camino hacía su virilidad, y aunque la primera vez no me haya percatado del tamaño porque estaba demasiado nerviosa. En mi defensa, debía admitir que probablemente más allá del hecho de ser virgen, el tamaño tuvo mucho que ver en la molestia que sentí la primera vez.
Me sonrojé al pensar de esta manera, pero ciertamente Ed era grande en muchos sentidos.
Seguido de ponerse la protección se recostó encima de mí. Su cuerpo se sentía relajado, más que la primera vez, y sus manos de inmediato viajaron hacía mis muslos para ayudarme a abrir las piernas hasta que él lograra posicionarse entre ellas cómodamente, sintiendo de inmediato su erección.
Lo besé rápidamente en los labios porque quería darle a entender que todo estaba bien, y me sonrió de vuelta para luego de acomodarse, esta vez no se acostó completamente sobre mi cuerpo, sino que llevó su mano hacía mi entrada, donde primero sentí sus dedos acariciar la humedad como lo había hecho aquella tarde, haciendo que el deseo creciera. Sus dedos se movían de forma circular contra la humedad entre mis piernas, el movimiento se hacia cada vez más rápido a la par que mi cuerpo demandaba sentirlo a él completamente.
Cerré los ojos para darme el tiempo de disfrutar de sus caricias como era debido. Esto seguía siendo relativamente nuevo entre ambos, y aunque al principio me resultara un tanto extraño, estaba aprendiendo a regocijarme de ello, incluso esa misma tarde en el sofá tuve la voluntad de ser yo quien le pidiera que lo hiciera. Aquella simple acción disparaba mis emociones y aumentaban mis ansias por llevar aquello más lejos.
A medida que aumentaba el ritmo de sus caricias mi deseo crecía en demasía al punto de que me sentía que estallaría en cualquier momento, aunque por suerte, Ed se dio cuenta de aquello y retiró sus dedos de la zona. Abrí mis ojos y de inmediato se cruzaron con su mirada llena de intensidad y luego de robarle un corto beso en los labios, lentamente deslizó su miembro duro dentro de mí.
Sabía que esta vez no había forma de mentirle si me estaba doliendo o no, él lo sabría de cualquier manera, por lo que traté de relajarme.
Cerré los ojos de nuevo, y por un momento estaba dispuesta a sentir aquel dolor de nuevo, cosa que si sucedió mientras Ed trataba de acomodarse, aunque por suerte, esta vez no era tan intenso como la primera vez.
-Dime si te estoy lastimando, Winry – Dijo Ed embistiendo lentamente.
-Prometo que te diré si necesito que te detengas – Respondí sonriéndole para tranquilizarlo, estaba siendo más honesta que nunca – Sigue.
Ed asintió y me tomó por la cintura mientras seguía embistiendo, cada vez con mayor velocidad. El dolor no era más que una molestia y por ello no le había pedido que se detuviera, estaba experimentando muchas cosas, era raro porque se sentía bien, pero al mismo tiempo era extraño y me daba la impresión de que faltaba algo, sin embargo, fue como si Ed me leyera la mente o simplemente decidió seguir su instinto ya que se apoyó sobre sus brazos y pasó una de mis piernas sobre su hombro.
Era probablemente la posición más extraña en la que nos hayamos visto envueltos, pero cuando empezó a moverse dentro de mí empecé a experimentar un gran placer recorrerme el cuerpo, y empecé a moverme a su ritmo. Estaba sintiendo muchas cosas y ni siquiera sabía cómo debía describirlas, solo sabía que no quería que él se detuviera por nada en el mundo, quería gritar su nombre con fuerza incluso cuando la respiración se me estaba entrecortado un poco.
Desde mi posición pude percatarme que la respiración de Ed también se había hecho más fuerte y constante, sus mejillas estaban sonrojadas, y unas gotas de sudor bajaban por su frente al mismo tiempo que tenía una cara de extrema concentración, y tuve que admitir lo encontré increíblemente guapo desde ese ángulo, me hizo recordar que era la misma expresión que tenía aquella vez que fui yo quien lo masturbó, y lo deseé más que nunca cuando las embestidas se hicieron más fuertes.
Abracé su cuello con mis brazos y dejé descansar mis manos sobre su ancha espalda y para cuando sus embestidas se hicieron mucho más constantes e intensas, enterré mis uñas en la piel de esa zona mientras mis gemidos solo suplicaban en voz baja por más. Ed volvió a dejar mi pierna en su lugar y aproveché la posición para abrazar su cintura con ambas piernas, aquello ya no dolía y él tampoco me había pedido que abriera más las piernas como en la primera vez. Estos gestos habían salido de forma natural y yo quería sentirlo más y que el placer nos llenara a ambos.
Mi boca estaba seca, incluso si me mojaba los labios en cada embestida, y para cuando pensé que aquello no podría seguir sorprendiéndome, Ed llevó uno de sus dedos hasta mi centro y retomó la tarea al hacer movimientos circulares en aquella zona tan sensible mientras seguía entrando y saliendo de mi cuerpo con más velocidad. Y podía jurar que nunca me había sentido de aquella manera y ni siquiera pude describirlo por completo.
La liberación de ambos fue sencillamente poderosa.
Ed había salido de mí luego de un rato, viéndose completamente exhausto para luego recostarse a mi lado, y por un momento solo se escuchaban nuestras respiraciones cortadas inundando la habitación. Yo seguía sintiendo mi cuerpo un poco tembloroso como consecuencia del orgasmo, y estaba segura de que él no estaba mucho mejor, por lo que me acurruqué en su pecho y sentí su brazo rodearme hasta que su mano reposó en mi espalda.
Su corazón latía desbocado.
-Fue increíble – Solté luego de un rato de silencio entre nosotros.
Creo que ninguno de los dos acababa por procesar que finalmente había sucedido y que se había sentido mejor de lo que alguna vez imaginamos.
- ¿No te dolió esta vez? – Preguntó Ed empezando hacer círculos en mi espalda.
-Ed, estuvo perfecto – Respondí sonriéndole genuinamente, quería transmitirle lo feliz que me sentía y contagiarlo de ese sentimiento – Prometí que te diría si estaba doliéndome, pero fue solo una molestia.
Sabía que mi sinceridad tendría su precio, y es que me percaté en como su tono volvió a cambiar para ser serio e inquieto.
-Debiste decirme – Ahí estaba el Ed al que yo estaba acostumbrada.
-No era nada de qué preocuparse – Le dije acercándome para besarlo en los labios rápidamente – Mejoraremos con el tiempo.
Ed se sonrojó furiosamente y aquello me causó ternura, ya que seguía siendo el chico tímido del que yo me había enamorado – Eso quiere decir que quieres volver a hacerlo.
- ¡Claro que sí! – Respondí levantándome un poco para mirarlo desde ese ángulo, y sabía perfectamente que decirle al respecto– Esta misma noche si todavía tienes ganas.
No estaba mintiendo, esta noche Ed y yo habíamos logrado superar finalmente eso que ambos tanto deseábamos, pero que siempre por alguna razón no lográbamos concretar, sin embargo, creo firmemente que habíamos cumplido nuestra sentencia de vergüenzas e interrupciones, cada una dejándonos la enseñanza necesaria para haber llegado a este punto de forma exitosa y finalmente poder darle un nombre apropiado a este nuevo escalón en nuestra relación.
Habíamos hecho el amor.
Ed se sonrojó y soltó una risa viéndose ligeramente más relajado, por lo que supuse que tampoco le molestaba la idea de tener un segundo round esa misma noche. Estaba pensando en la infinidad de posibilidades que se nos abrirían de aquí en adelante en cuanto a la intimidad que estábamos construyendo y estuve a punto de decirle algo al respecto, sin embargo, él soltó algo que me dejó un tanto aturdida y que dudaba que tuviera que ver con lo que yo estaba pensando – Bien, definitivamente lo haré pronto.
- ¿Pronto? – No creía que estuviese hablando de tener un segundo round esa misma noche – ¿A qué te refieres?
Sin embargo, su respuesta vino con un beso intenso mientras volvía a recostar su cuerpo desnudo sobre en mío. Sus palabras seguían haciéndome ruido en la cabeza porque no creía que tuvieran alguna conexión con lo que estábamos hablando, pero supuse que luego podría interrogarlo por aquel comentario fuera de lugar, de cualquier manera, sus besos se estaban intensificando y no me molestaba dejar aquella conversación para otro momento, porque yo estaba preparada para una segunda ronda y aparentemente él también.
Y puedo asegurar que, por primera vez, el sexo no fue tan complicado.
FIN
N/A: ¡Hola a todos! Espero que estén increíble.
¡Feliz día Edwin! Esta es mi primera vez celebrándolo y me pareció justo adelantar la subida de este último capítulo.
Sé que puse a estos dos en demasiadas situaciones antes de finalmente llegar al acto como tal, pero estoy contenta con el resultado, especialmente al ver que todos los que estaban leyendo lo disfrutaron mucho. Finalmente lograron concretar lo que tenían cocinando desde el primer capítulo y pues las cosas salieron bien, además quise dejar abierta la posibilidad de que Ed le pida matrimonio tal y como vimos al final del manga y Brotherhood.
Esta idea comenzó para ser un fanfic corto, pero nunca estuvo en mis planes que se alargara hasta 8 capítulo, pero les confieso que amé escribir los altos y los bajos de su relación y meterme en la piel de cada uno en cuanto a sus miedos e inseguridades, asi que era inevitable que se alargara.
Les agradezco a todos los que han estado leyéndome, esta historia tuvo un recibimiento increíble que jamás esperé que alcanzara, asi que mil gracias por darle una oportunidad.
Este capítulo quiero dedicárselo a todos aquellos que me dejaron al menos un comentario en cualquiera de las plataformas:
Golden Flame 611
Madame_Elric
WinterElric
Liv
bunnywinry
Gracias a todos por tomarse el tiempo de al menos dejarme un comentario y también a todos los que leyeron entre las sombras y dejaron al menos su kuddo o voto.
Espero estar de vuelta pronto con alguna otra historia para el fandom y volvernos a leer pronto ;)
Un abrazo enorme.
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction, Wattpad y AO3; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
